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El estudio de la motivación desde una prospección metodológica en el proceso de enseñanza-aprendizaje
Resumen: Una de las preocupaciones fundamentales entre quienes nos dedicamos a la docencia, es la necesidad de resolver las insuficiencias en el aprendizaje de nuestros alumnos y que atribuimos, entre otras cosas, pero de manera importante, a una ausencia en el nivel de desarrollo de los motivos...
Publicación enviada por DrC. Amauris Laurencio Leyva y DrC. René Manuel Velázquez Ávila
RESUMEN
Una de las preocupaciones fundamentales entre quienes nos dedicamos a la
docencia, es la necesidad de resolver las insuficiencias en el aprendizaje de
nuestros alumnos y que atribuimos, entre otras cosas, pero de manera importante,
a una ausencia en el nivel de desarrollo de los motivos cognitivos, por lo que
constantemente nos preguntamos: ¿cómo hacer para motivar a nuestros alumnos?,
¿qué papel juega la motivación como incentivo en el proceso de aprendizaje?, ¿de
qué herramientas teóricas y metodológicas podemos valernos para lograr la
motivación?
Es bastante común hablar de la motivación como un elemento necesario en el
proceso de enseñanza-aprendizaje, sin embargo, los continuos fracasos en el aula
parecieran dar cuenta de que si bien a una buena parte de los profesores nos
preocupa está situación, no siempre obtenemos éxito en superar éste problema,
por lo que la reflexión y análisis de este factor ocupa nuestra atención en esta
lección.
DESARROLLO
- EL CONCEPTO DE MOTIVACIÓN
La Psicología educativa siempre ha tenido como un elemento o línea de análisis
esencial el estudio de la motivación. El concepto de motivación varía según la
tendencia pedagógica o psicológica que lo sustenta. No es lo mismo la concepción
de los procesos motivacionales desde la teoría conductista o neoconductista, que
desde la teoría cognitiva, constructivista, o desde el modelo histórico
cultural. De la forma en que se conciban resultarán diversas estrategias que
impactarán de forma distinta en la aplicación de planes y programas educativos.
Las concepciones del Psicoanálisis destacan la importancia de los instintos y
las necesidades de carácter biológico como factor motivacional esencial del
comportamiento humano, no tomando en cuenta el carácter histórico y socialmente
determinado de la psiquis y la motivación humana. Esta tendencia enfoca la
motivación desde una perspectiva homeostática, según la cual el hombre busca en
todo momento mantener el equilibrio de las fuerzas biológicas que operan en su
interior.
Desde esta posición, se otorga una gran importancia a los fenómenos
inconscientes o preconscientes. Uno de los aciertos de éste modelo es que
plantea el estudio de la motivación creadora desde una perspectiva dinámica, es
decir, concibiéndola como un conjunto de fuerzas en movimiento, lucha y
conflicto, así como el haber ubicado a los fenómenos afectivos como una de las
causas fundamentales del pensamiento y conducta humana en general y de la
conducta creadora en particular.
Desde el conductismo, el lazo estímulo-respuesta o la conexión
conducta-reforzador externo (para los neoconductistas), son los ejes esenciales
para explicar la conducta humana. Esta teoría deja poco espacio a los procesos
motivacionales del tipo creador. A pesar de sus desaciertos, esta teoría pone el
acento en los factores ambientales -aunque no los considera en su especificidad
social y humana-, junto al despliegue de un gran arsenal de métodos
experimentales y un riguroso control de variables, que bien pueden emplearse en
adecuada proporción en el estudio de las motivaciones creadoras en la educación.
Ahora bien, desde la Psicología humanista se enfatiza en el carácter activo y
propositivo que distingue a las motivaciones inmanentes en el ser humano, no
obstante, dejan un tanto de lado a los factores sociales externos. Carl Rogers y
Abraham Maslow, entre algunos de los exponentes de ésta teoría, conciben que la
conducta humana busca continuamente la satisfacción de la necesidad y va más
allá en la búsqueda de la autorrealización y desarrollo de las potencialidades,
es decir se persigue el crecimiento personal como la fuente primaria de los
actos creadores. Se concibe al ser humano como un ser que necesita satisfacer
necesidades, no sólo primarias como serían el hambre, la seguridad, el sexo;
sino que existen otras necesidades que denominan metanecesidades y tienen que
ver más con la parte espiritual del hombre (necesidad del arte, del juego, de la
recreación, del derecho al ocio, etc.).
Para la teoría cognitiva, el interés surge como consecuencia de las
satisfacciones que se derivan del cumplimiento de las metas internas desafiantes
y de las autoperfecciones de eficacia generadas a partir de los logros propios y
de otras fuentes de información sobre la eficacia. A lo largo del desarrollo, y
como consecuencia de la educación, entre otros factores, los mecanismos de
autoevaluación y autorrefuerzo van adquiriendo un papel cada vez más decisivo.
En realidad, su desarrollo es uno de los objetivos principales de la actividad
educativa.
Como puede apreciarse, existen diversos modelos para explicar los fundamentos de
la motivación, que tienen que ver con las concepciones del aprendizaje, y con el
modelo que se tiene del papel del profesor y del alumno en este proceso. No
obstante, en un aspecto donde suelen coincidir casi todos los estudiosos de la
motivación y la creatividad, independientemente de la posición teórica que
asuman, es el de que las motivaciones asociadas al acto creador pueden y deben
ser estudiadas mediante el despliegue de diversas acciones educativas, durante
el proceso de enseñanza-aprendizaje.
Si se pretende comprender la relación existente entre motivación y aprendizaje,
se hace pertinente partir de la categoría de aprendizaje desde una perspectiva
histórico-cultural, que lo asume como un proceso esencial de construcción y
reconstrucción de conocimientos, formas de comportamiento, actitudes, valores y
afectos, que se producen en condiciones de interacción social en un medio
sociohistórico concreto, en dependencia del nivel de conocimientos que posee el
sujeto, de sus intereses, estados de ánimo, actitudes y valores hacia diferentes
esferas de la realidad social y personal; que lo conducen a su desarrollo
personal y, en ocasiones, también a los sujetos con los cuales interactúa. Desde
esta posición, la enseñanza se analiza como fuente del desarrollo y la actividad
concreta que el sujeto realiza como su determinante. En éste sentido, el
análisis debe conducirse hasta el examen de la unidad primaria de la actividad,
la acción que el sujeto realiza.
Estimamos que si el conocimiento que se va construyendo se despliega en un
ambiente gozozo, realmente estamos desarrollando una fuerza interior que tiene
que ver con lo que es la motivación y su papel en el proceso de aprendizaje de
los alumnos. A partir de las diferentes aportaciones al estudio científico de la
motivación, se ha logrado una concepción integradora de la motivación, que
implica que ésta conforma el sistema de motivos que funciona en la actividad,
dirigida a satisfacer las necesidades del hombre y, en consecuencia, regula la
dirección y la intensidad del comportamiento del individuo ante determinadas
situaciones.
Así, el motivo de la actividad se entiende como aquello que reflejándose en el
cerebro del hombre, le incita a actuar y dirige esta actuación a satisfacer una
necesidad determinada. Este motivo puede ser externo o ideal, tanto dado
perceptualmente como en la imaginación, en la idea, lo principal es que detrás
del motivo siempre está la necesidad. Esto significa que la actividad no existe
sin un motivo....la actividad inmotivada es un sin sentido.
La palabra motivación viene de “moverse”. Se habla de motivación como una fuerza
interna, una energía. En sentido general, por “motivo” se entiende todo aquello
que mueve o induce a una persona a actuar de cierta manera para lograr un fin.
Los fines de nuestras acciones pueden ser elegidos conscientemente, al grado de
estar a veces subordinados unos a otros, en programas voluntarios de acción;
entonces solemos hablar de “voliciones”, “propósitos”, “quereres”. Pero pueden
también imponérsenos, colársenos en nuestros propósitos concientes, moviéndonos
“a pesar nuestro”, echando a rodar nuestros programas de vida.
Analizar los motivos de la actividad de estudio implica siempre la valoración
del sentido que se forma del mismo la personalidad y por lo mismo, ello permite
analizar el carácter de la enseñanza. Desde el punto de vista práctico permite
conocer las condiciones de mayor importancia en las cuales tiene lugar la
formación de los sujetos sociales. El motivo estimula al hombre a actuar, los
motivos reflejan una necesidad humana, se puede decir que el motivo constituye
la objetivación de la necesidad (se convierte en motivo cuando se organiza la
conducta). Las necesidades del individuo son infinitas, por eso, si el
estudiante no quiere estudiar, si no siente la necesidad de estudiar, no va a
aprender, pues su esfera motivacional probablemente esté puesta en el amor, el
deporte u otra actividad social e individual.
El estudio no se convierte en actividad cuando el mismo no satisface la
necesidad del estudiante, cuestión que implica su no existencia como motivo, por
ejemplo, si quiere obtener el título para obtener prestigio, el estudio es más
bien una acción pero no una actividad. Para el proceso de enseñanza-aprendizaje,
la mejor variante se da cuando los estudiantes encuentran en el estudio un
verdadero motivo. La motivación, en tal sentido, debe ser entendida como un
proceso resultante de la unidad de lo cognitivo y lo afectivo.
Esto nos remite nuevamente a la importancia de dar significado y sentido al
conocimiento, para lograr que el conocimiento se convierta en un motivo y por
tanto en actividad. Es precisamente a través de la motivación que el hombre se
entrelaza con la realidad concreta. Es la motivación un tipo de proceso mediador
o reflejo del ambiente, en el cual el carácter social e históricamente
determinado de los objetos y fenómenos que refleja, también influye y condiciona
sus características estructurales y modos de funcionar. Las fuerzas motrices del
comportamiento humano toman su carácter y significado de las condiciones
concretas de su existencia.
- EL CARÁCTER DE LA MOTIVACIÓN Y SU TIPOLOGÍA
La motivación humana tiene un carácter histórico y socialmente determinado, lo
que significa que la motivación para la creación se aprende y es susceptible de
formarse a través de una educación modelada para tal fin, donde sea posible
llevar al alumno a un nivel de conciencia que promueva la “voluntad de saber”.
La categoría motivación implica la presencia de una cierta conducta direccional,
que puede ser volitiva y consciente, donde hay una táctica instrumental que se
realiza a través de objetivos parciales, generales y finales.
Un elemento esencial en la motivación lo constituyen los estados y disposiciones
afectivas. Se puede decir que la conducta motivada es imposible de entender
fuera de los marcos de la esfera emocional de valoración. El ser humano valora
los objetos y las situaciones que lo rodean, los jerarquiza de acuerdo a la
importancia y al significado que les asignen. Según sea la intensidad de los
afectos asignados, será menor o mayor la intensidad de los diferentes móviles
del comportamiento. Esto determina directamente las características del sistema
motivacional en cuanto al grado, dirección y valor que adquieren los diferentes
comportamientos. Las emociones están presentes desde el inicio mismo del proceso
motivacional. El sujeto sólo se trazará objetivos a mediano, corto y largo
plazo, allí donde se encuentre involucrado afectivamente.
Se dice que en la motivación están presentes factores extrínsecos y factores
intrínsecos. Se ha definido a la motivación intrínseca como aquella que conduce
a la realización del comportamiento aunque no existan premios o cualquier otro
tipo de satisfacciones externas, o como aquella motivación interna referida a
unos cometidos en que la ejecución del proceso creativo y la satisfacción que en
él se alcanza constituyen en sí mismo la meta. La motivación extrínseca es la
que resulta de los reforzadores externos o aquella donde el producto creativo es
sólo el medio para obtener determinados objetivos o realizaciones externas,
donde la satisfacción proviene de los fenómenos sociales concomitantes.
Desde las teorías de más actualidad, se señala que no es la motivación
intrínseca en sí misma el tipo de motivación imprescindible para la creatividad,
sino que lo más importante es la motivación focalizada en la tarea y por ello,
el surgimiento de ésta es lo que se debe estimular en la educación. Se sostiene,
además, que determinadas motivaciones intrínsecas y extrínsecas favorecen la
expresión de la creatividad, siempre y cuando éstas favorezcan el alcance de
objetivos educativos específicos. De ahí la necesidad de fomentar ambos tipos de
motivaciones para facilitar el comportamiento creativo de educadores y
educandos.
- EL DESARROLLO DE LA MOTIVACIÓN
Desde las perspectivas analizadas subyace una pregunta: ¿Cómo estimular el
desarrollo de la motivación en el proceso de enseñanza-aprendizaje?
Algunas recomendaciones tendientes a la contestación de esta interrogante pueden
sintetizarse en las ideas siguientes:
· Utilización de la enseñanza problémica como generatriz del conocimiento.
· El vínculo con las necesidades y exigencias del desarrollo social, para
subrayar la utilidad y el significado del conocimiento en el contexto en el que
se desenvuelve el estudiante.
· Participación del estudiante en la definición de algunos objetivos y
contenidos de su interés.
· Dosificar las tareas y exigencias para contribuir a fortalecer el interés de
los educandos.
· Considerar el error o las insuficiencias como elementos que contribuyan al
desarrollo personal de los sujetos en formación.
· Tratar de lograr un mayor interés del estudiante por el proceso de
conocimiento y no tan sólo por sus resultados.
· En este mismo sentido es preciso tener en cuenta otros elementos de evidente
incidencia en el tratamiento formativo de la motivación. Entre éstos, valdría la
pena referenciar los que a continuación se enuncian:
· La necesidad de que el profesor vaya ubicando cuáles son las resistencias que
se manifiestan en el grupo.
· Es necesaria la demostración efectiva de la calidad profesional del docente y
de sus fortalezas cognoscitivas y metodológicas.
· Se hace imprescindibe manifestar flexibilidad en el manejo de los contenidos,
tomando en cuenta las características del grupo.
· Se requiere una adecuada utilización del amor propio del estudiante para
aprovechar positivamente sus potencialidades cognitivas e instrumentales, ya que
en algunas ocasiones tienden a decir no puedo por no decir tengo miedo.
· Reafirmar el sentimiento de autoconfianza y elevar la autoestima de los
alumnos.
En sentido general, es válido señalar que la motivación es una fuerza expansiva
y contagiosa, es también un proceso que se construye, por lo que como profesores
precisamos de su asunción como exigencia y prioridad en el proceso de
enseñanza-aprendizaje, de modo tal que garanticemos un acercamiento motivacional-afectivo
y cognitivo-instrumental con nuestros estudiantes, cuidándonos siempre del
distanciamiento entre estas dimensiones, que constituiría un lastre procesal con
nefastas consecuencias educativas.
Son éstas, de manera suscinta, nuestras consideraciones fundamentales en torno
al fenómeno de la motivación y su proyección formativa en el proceso de
enseñanza-aprendizaje.
BIBLIOGRAFÍA
· González, Miriam: La Motivación en el proceso de enseñanza-aprendizaje.
Universidad de la Habana, CEPES; 2003.
· Valenzuela González, Jaime Ricardo: La Motivación en la Educación a Distancia.
Instituto Tecnológico y de Estudios Superiores de Monterrey, 1999.
AUTORES
DrC. Amauris Laurencio Leyva.
Nombres y apellidos: Amauris Laurencio Leyva.
Categoría científico: Doctor en Ciencias Pedagógicas.
Pedagogo Investigador.
Institución de trabajo: CEPES, Universidad de la Habana.
Provincia: Ciudad Habana.
País: Cuba.
Email: amalaur@cepes.uh.cu
DrC. René Manuel Velázquez Ávila.
Categoría científico: Doctor en Ciencias Pedagógicas.
Pedagogo Investigador.
Institución de trabajo: Instituto Superior Pedagógico “José de la Luz y
Caballero”
Provincia: Holguín.
País: Cuba.
Email: rene.mva@hlg.rimed.cu
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Publicado Thursday 1 de November de 2007
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