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Oscar Albanés Carballo: una figura singular en la historia holguinera
Resumen: En este trabajo se aborda la vida y obra de una figura destacada en la historia holguinera: Oscar Albanés Carballo. Con el propósito de rescatar, defender y promover los más genuinos valores culturales de la localidad y así contribuir a incentivar sentimientos de respeto y amor hacia...
Publicación enviada por Lic. Dilma González Arbella y M. Sc. Emma Medina Carballosa
RESUMEN
En este trabajo se aborda la vida y obra de una figura destacada en la historia
holguinera: Oscar Albanés Carballo. Con el propósito de rescatar, defender y
promover los más genuinos valores culturales de la localidad y así contribuir a
incentivar sentimientos de respeto y amor hacia personalidades prominentes que
pusieron su talento y dedicación al servicio de la cultura de su pueblo. Para la
obtención de los datos sobre esta figura se realizaron algunas entrevistas y se
consultaron documentos de la época.
DESARROLLO
La loma de la Cruz es a Holguín lo que la Torre Eiffel a París lo que representa
la vieja farola del Morro para La Habana un símbolo hermoso y vigente [1]
La construcción de la rotonda, Paseo y Escalinata González Valdés en la Loma de
la Cruz, símbolo de la cultura hoguinera, es el fruto de la iniciativa y de los
esfuerzos personales realizados por una figura, que resulta casi desconocida
para el pueblo de Holguín: el Dr. Oscar Albanés Carballo.
¿Quién fue este hombre, que contó con el respeto y la admiración de la inmensa
mayoría del pueblo holguinero durante el período republicano?
El Dr. Oscar Albanés Carballo (1891–1962) nació en el seno de una familia
acomodada y de gran reconocimiento social, por la labor cultural que
desarrollara en favor del pueblo holguinero.

Figura 1. Oscar Albanés Carballo.
Su padre Juan Albanés Peña (1866–1942) y su madre Ascención Carballo Cruz,
inculcaron en su hijo desde las edades más tempranas, el amor y el respeto por
la familia, la poesía y la historia de su localidad, valores que mantuvo a lo
largo de toda su vida y que condicionaron su desempeño profesional y personal.
Su infancia transcurrió como la de cualquier niño de su clase social, rodeado de
comodidades y de agasajos provenientes de su familia y de sus amistades más
cercanas.
Albanés Carballo inició sus primeros estudios en uno de los colegios privados
más afamados de la República “Los Amigos” y años más tarde ingresaría en el
Instituto de Segunda Enseñanza de Santiago de Cuba, en el que obtuvo el título
de bachiller.
En 1914 se graduó en la Universidad de La Habana de Doctor en Farmacia y
Química. A partir de este momento consagró su vida al desarrollo de la cultura
local, dando muestras de amor, dedicación y ansias de prosperidad hacia su
ciudad natal.
De relevante puede catalogarse su labor dentro de la prensa periodística,
considerado como el “decano” de los periodistas holguineros, pues a él se debe
la fundación del primer periódico infantil de la etapa republicana: “El
Holguinero”, confeccionado en la imprenta “El Volapuck”, propiedad de Don
Antonio Oms, así como su colaboración honorífica en: “El Heraldo de Holguín”,
“Eco”, “El correo de Oriente”, “El diario de la Marina” (1925), “Acción y
triunfo” (1930) y en la revista “Mil amigos de Holguín” (1945).
Oscar Albanés Carballo incursionó también en el campo de la política, carrera
que inició en 1926, al ser elegido como Concejal del Ayuntamiento, cargo que
ocupó durante dieciocho años. Por sustitución reglamentaria fue elegido alcalde
y jefe de impuestos y de despacho del ejecutivo municipal.
Su posición e influencia política le permitieron promover obras de carácter
social al servicio de los holguineros, y ejemplo de ello lo constituyen:
· La apertura de la primera biblioteca pública, que funcionó en la iglesia de
San Isidoro en la que podía consultarse una valiosa colección de libros, entre
ellos, su obra “Álbum Gráfico”
· El 26 de marzo de 1922 fundó junto a otras personalidades de Holguín la Orden
de los “Caballeros de San Isidoro” precursora de “Los Caballeros Católicos de
Cuba”, con el objetivo de impulsar la cultura del pueblo, poner en práctica la
moral cristiana e incentivar las fiestas del Santo Patrón de la ciudad (San
Isidoro) y de la Semana Santa.
· En 1923 organizó en esta ciudad el “Cuerpo de Exploradores” (Boy Scouts), con
su banda de música, para estimular la educación, la disciplina y la
servicialidad de la juventud, según su opinión.
· La construcción de la glorieta “Ángel Díaz” (Figura 2), situada en el
pintoresco parque “Julio Grave de Peralta”, en la que ofrecían conciertos la
Banda Municipal de música y la banda de los “Caballeros de San Isidoro”. Esta
glorieta se reconstruyó recientemente, y en reconocimiento a la labor de Oscar
Albanés, hoy lleva su nombre.

Fig.2 Glorieta Ángel Díaz
La creación de la plazoleta “Padre Fernández” y el cementerio de “Las Biajacas”,
en el barrio del Sitio del Guayabal en 1942, por la compra que hizo de estos
terrenos al señor Américo Báster.
Muchos son los aportes que esta célebre figura hizo a la cultura del territorio,
sin embargo, su mayor logro fue sin lugar a dudas, la reconstrucción del
destruido fortín de la Loma de la Cruz que estuvo abandonado por muchos años,
así como la realización de la rotonda Paseo y la “Escalinata González Valdés”
(coronel del Ejército Libertador y jefe del distrito militar de Oriente, en el
gobierno de Machado), única en Cuba por su originalidad y encantadora vista
desde la que se podía divisar el casco histórico de la ciudad con su Plaza de
Armas, su Teatro Infante, La Periquera, la Plaza del Mercado, sus nueve parques
(tres de ellos infantiles y dos plazoletas) y los corredores de la agitada vida
comercial, con sus calles rectas conformadas por viviendas de mampostería de
techos de teja y pocos edificios. (Figura 3)

Fig.3 Cruz de la loma que lleva su nombre
Esta obra se inició en 1922 y se inauguró el 3 de marzo de 1950 gracias a los
donativos públicos y a los recursos que destinaban algunos gobiernos. La
escalinata quedó conformada por 458 escalones, que ascendían hasta el lugar
donde está situada la cruz en lo alto de la loma. Esta construcción devino en
símbolo de la localidad holguinera.
Oscar Albanés Carballo fue el principal promotor del rescate de una de las
tradiciones festivas de carácter cívico – religioso que se efectuaba en el mes
de mayo en la ciudad, distinguiendo la cultura local de la del resto del país:
“Las Romerías de Mayo”. Estas fiestas causaban gran regocijo popular y se
iniciaban con el desfile del pueblo acompañado por la banda de música y la
celebración de una misa el lo alto de la loma, al respecto planteaba el Dr.
Albanés:
“Tenían un carácter familiar. La sociedad y el pueblo eran un solo corazón. El
tres de mayo, hacia arriba muchos, cuando había que vencer las escabrosidades
del cerro y otros quedaban abajo escuchando la orquesta Avilés y oyendo los
danzones que tocaba Juan el ciego” [2]
La celebración de esta festividad se facilitó con la construcción de la
escalinata del Cerro de la Cruz, tradición que se ha rescatado por los
holguineros de hoy, que cada 3 de mayo ascienden por la escalinata hasta lo alto
de la loma, rememorando la fecha.
El 4 de abril de 1939 organizó la primera exposición agrícola, comercial,
artística y arqueológica con ayuda del padre de la museología en Holguín:
Eduardo García Feria. Para la organización de esta exposición se basó en las
experiencias que adquirió en sus viajes por Europa, y especialmente, en la
exposición Iberoamericana de Sevilla en 1929.
En esta actividad se mostraron los mejores trabajos artesanales, plásticos y de
costura de las escuelas públicas y privadas, así como los productos de las
industrias licoreras, pasteurizadoras, de mueblería y centrales azucareros del
territorio.
Esta actividad cultural tuvo importancia no solo para los holguineros, sino para
todo el país, muestra de ello fueron los comentarios que se hacían al respecto a
través de medios de prensa de otros territorios, incluyendo la capital de la
isla.
En 1936 organizó una fiesta cívico – patriótica que trajo a esta ciudad la
campana de La Demajagua, acompañada por el Dr. Carlos Manuel de Céspedes y
Quesada (hijo del Padre de la Patria), a la que le rindieron tributo infinidad
de holguineros que se inclinaron ante ella para depositarle un beso, como
muestra de respeto y admiración por este símbolo de la cultura cubana.
Hombre versátil fue el Dr. Oscar Albanés Carballo, quien se desempeñó en
disímiles esferas de la vida social, desde la presidencia del Liceo de Holguín
(1918), hasta su protagonismo político que suscitó la crítica de intelectuales
de esta etapa. No obstante, se debe reconocer, que mantuvo siempre una posición
honesta. Al respecto planteó.
“La honestidad de mi padre no la manché en nada. Él fue honrado y yo quise
ajustarme estrictamente a esa conducta. Nada me llevé en las chaquetas del saco
en los dieciocho años consecutivos de permanencia en la casa consistorial, ni un
centavo, ni un solar, ni una finca” [3]
Su versatilidad se manifestó también con su destacada participación en el
deporte: campeonato de ajedrez en 1915, competencia de regata de remos (1915),
carrera maratónica hasta Aguas Claras (1912). Practicó también la esgrima y fue
el primer campeón de boxeo amateur que tuvo el Club Atlético de Holguín.
Fue merecedor de varios reconocimientos, entre ellos cabe destacar el otorgado
por su meritorio trabajo en el campo farmacéutico, por el que fue condecorado
con la medalla al mérito en 1947, después de 30 años de servicio en esta rama.
Un sitio de honor le corresponde en la historia holguinera al Dr. Oscar Albanés
Carballo, quien supo poner su talento y su pluma en beneficio de su pueblo
natal. Político, periodista, poeta, orador de palabra fluida y dicción impecable
con un gracejo cubano que encantaba a todos los que le escuchaban.
Esta personalidad a pesar de sus limitaciones políticas como hombre de su tiempo
y de la clase social a la que perteneció, dedicó su vida al pueblo que lo vio
nacer y al que dirigió las siguientes palabras:
“Holguín te beso, porque con esa demostración de cariño, creo besar a mi madre.
Holguín admitiré un abrazo, como si fuera tan puro como los que diera muchas
veces a mi padre”
REFERENCIAS
1. Pedro García Suárez y William Gálvez Rodríguez: “Historia de mi pueblo”.
2. Oscar Albanés Carballo. “Autobiografía (inédita). Fondo raros y valiosos
biblioteca “Alex Urquiola”, Holguín, Cuba.
3. Ibidem pág. 10.
BIBLIOGRAFÍA
Albanés Martínez, Juan. Colección. En Sala de fondos raros y valiosos de la
biblioteca provincial “Alex Urquiola”.
Albanés Carballo¸ Oscar. Autobiografía (inédita). En Sala de fondos raros y
valiosos de la biblioteca provincial “Alex Urquiola”.
García Suárez, Pedro y William Gálvez Rodríguez. Historia de mi pueblo.
Ediciones Cajigal. 1950.
González Aguilera Jorge. Fiestas Tradicionales. Ediciones Holguín. 1992.
AUTORAS
Lic. Dilma González Arbella.
M. Sc. Emma Medina Carballosa.
Departamento de Formación Pedagógica General.
Instituto Superior Pedagógico
“José de la Luz y Caballero”
Holguín, Cuba.
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Publicado Monday 17 de September de 2007
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