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Propaganda cara y cruz

Resumen: La propaganda surge como un fenómeno propio de la sociedad dividida en clases, de la contraposición de intereses económicos y políticos. Son ideas que responden siempre a los intereses de quienes detentan el poder o de sus antagonistas, por lo que su contenido está determinado e...

Publicación enviada por Esperanza


 

DESARROLLO
I.
Propaganda, proviene de la palabra latina propagare- difundir. Se trata de “cualquier información, ideas, doctrinas o llamamientos especiales diseminados para influenciar las opiniones, emociones, actitudes o comportamientos de un grupo especifico, con el propósito de beneficiar al patrocinador directa o independientemente”.

La propaganda surge como un fenómeno propio de la sociedad dividida en clases, de la contraposición de intereses económicos y políticos. Son ideas que responden siempre a los intereses de quienes detentan el poder o de sus antagonistas, por lo que su contenido está determinado e indisolublemente ligado a los intereses de la clase que le da (dio) origen. Ella, ya sea política, religiosa o de cualquier otro tipo, tiene que ser vista desde el sistema social que lo originó(a) y en el marco de la época en que desempeñó(a) su papel en el enfrentamiento de una clase o su contrario.

“La propaganda es una herramienta de ideología de una clase y presenta sus intereses como los intereses de la sociedad. Cada día más se diseña conforme a un plan, a una estrategia y táctica política concebidas por los grupos dirigentes de la clase en cuestión” .

La propaganda siempre tendrá un basamento filosófico, porque al ser concebida como ciencia, es la filosofía quien le aporta la base teórica donde esta se apoya. “La propaganda como actividad práctica en una sociedad determinada, genera problemas, discusiones y enfrentamientos en el plano político-ideológico que en definitiva tiene que resolver la teoría. Se establece así una interrelación dialéctica entre las concepciones teóricas de una clase y su propaganda” .

Grosso modo podemos decir que la propaganda es un instrumento ideológico que utiliza todas las formas, los métodos y medios, encaminados a alcanzar, conservar o cambiar el poder político y la base económica. y como diría Aldous Huxley “en una época de tecnología avanzada, la propaganda secreta dispone de miles de medios ultrasofisticados para influenciarnos y con mayor peligro para las ideas, la cultura y el espíritu, pues el riesgo provenía de un enemigo con rostro sonriente y dulce, y no de un adversario inspirando terror y odio”.

“La propaganda será revolucionaria si propaga las ideas de la clase más avanzada, la que impulsa el desarrollo de la sociedad, y reaccionaria si divulga las ideas de las clases que pretenden detener el progreso social” .

El mundo unipolar y globalizado bajo la égida de un imperialismo prepotente y dominante tiene como objetivo propagandístico maximizar el poder subordinando sigilosamente a los grupos y a los individuos, “en aras de influenciar sobre su opinión/acción, teniendo como referencia propósitos predeterminados y mediante manipulaciones psicológicas” .

En medio de un planeta en peligro de extinción por el último imperio, la defensa de nuestra identidad y soberanía, es la única garantía de nuestra existencia como nación en este mundo global. Hacer propaganda en la Revolución es trasmitir las nuevas ideas, orientar la realización y participación en acciones concretas, es propiciar y difundir la abnegación, el internacionalismo, la solidaridad y la defensa de la Patria. “Es combatir la ideología enemiga en todas sus manifestaciones, es señalar las deficiencias y los errores, es divulgar entre las masas nuestra teoría y filosofía de lucha, es dar a conocer los logros en la construcción de la sociedad más justa a la que aspiramos y que se alcanza con el trabajo, el esfuerzo y el tesón de todo el pueblo” .

II.
Desde el punto de vista semántico, a la acción de expandir ideas se le denominó propaganda, partiendo del término latino que significaba dar a conocer, aumentar, extender, perpetuar.

Por la aplicación y desarrollo que ha tenido, la propaganda puede enmarcarse en tres grandes grupos: religiosa, política y comercial; aunque es sabido que intereses políticos siempre han formado parte de la propaganda religiosa y comercial.

Me asalta entonces la duda: ¿qué será pues, lo que define a la publicidad? Mi respuesta a tal interrogante es: publicidad es una forma de comunicación comercial de carácter intencional, planificado y calculado. Tiene como objetivo favorecer el incremento de las ventas de un producto o servicio, a partir de integrar al mensaje las características relevantes y que puedan constituir un incentivo de compra para los receptores de ese mensaje. Por lo que en mi caso personal prefiero utilizar el término publicidad para referirme a lo comercial (productos y servicios) y al bien público (causas sociales, humanitarias, etc.) y propaganda cuando se refiere a ideas políticas y religiosas, en labores proselitistas, ganar adeptos, o como instrumento del poder político y económico de una clase o sociedad.

Con esto no quiero decir que sean conceptos “en blanco y negro”, porque vemos que cada vez más se pierden las fronteras entre una y otra, tal es el caso de candidatos políticos vendiéndose como mercancías. En EE.UU., a partir de los años 1950, la política cuenta con los spot y con su retórica como armas comunicacionales. Durante la etapa electoral, los candidatos “se venden” a sus electores como pastillas televisuales que sustituyen a las tradicionales declaraciones oficiales. “Rodeado por «asesores en comunicación» muy hábiles, en 1968 Richard Nixon gastó más de 20 millones de dólares en autopublicidad televisada con el simple propósito de asegurar que su ventaja de 15 puntos sobre su rival demócrata Hubert Humphrey no disminuyera más de un 1%. Y lo logró” .

Los mensajes publicitarios utilizados para este fin reducen el discurso político a sus elementos menos seductores, pues los spots tienden a ser sintéticos, engañosos y agresivos. “Los comicios electorales norteamericanos dependen hoy más que nunca de las grandes empresas publicitarias especializadas en spots electorales de los candidatos a la Casa Blanca, que de las ideas propiamente dichas. Dada su presencia en la constelación de cadenas locales, emisoras por cable, circuitos cerrados de vídeo, y sus sitios Internet, los candidatos tienen que enfrentarse ahora a golpe de spots en el terreno de los medios. Y a menudo lo que los electores – telespectadores eligen es el mejor spot, sin tener en cuenta lo demás, es decir, lo esencial: el programa político del candidato” .

III. El devenir de las sociedades llevó aparejado el desarrollo de las formas, métodos y medios de propaganda dentro de la comunicación establecida en el orden social.

Los inicios de la propaganda están asociados a la religión católica, como difusor del evangelio; pero de manera natural la propagación de ideas ha estado presente desde el surgimiento de las comunidades humanas organizadas, ya que la transmisión de ideas ha sido y será necesaria para la preservación de las mismas. En todas las sociedades esta actividad ha sido ejercida básicamente por el poder.

A la llegada de la Edad Media (desde la caída del imperio romano en el siglo V hasta el renacimiento de la cultura clásica romana en el siglo XV) y con la muerte de Carlomagno , la Iglesia Católica se convierte en el principal factor de sometimiento ideológico entre las masas. La doctrina del más allá, del castigo divino, el infierno y el paraíso, la resignación y la humildad... fueron los temas de su propaganda, dirigidos a permear conciencias y ganar adeptos entre los oprimidos. Por otra parte, se pretendía extender el catolicismo y ampliar los dominios de la Iglesia, enviando misioneros hacia regiones no cristianizadas.

Con las Cruzadas en el siglo XI y la «conversión», las subsiguientes movilizaciones contarían con la experiencia acumulada, cuya historia fue escrita por Baudri de Bourgueil y sirvió de medio propagandístico. Autores como Rutebeuf crearon toda una serie de poesías agitativas para la expedición de 1261, y Humberto de Romans elaboró un Manual de propaganda de las Cruzadas.

El clero fue entonces el artífice de la opinión pública, y la labor de la Iglesia consistía en propagar las manifestaciones de lo sagrado, haciéndolas accesibles y presentes.

En los siglos XII y XIII la Iglesia Católica desarrolla una fuerte monarquía papal y patrocina órdenes religiosas como la franciscana y los dominicos. Los franciscanos se orientaron hacia la predicación entre los humildes, mientras que los dominicos ocuparon cátedras en las universidades y formaron parte de los tribunales de la Santa Inquisición, organismo que destruyó todo brote de pensamiento progresista e impuso el terror como sistema. Fue un arma terrible para eliminar a los principales oponentes de la clase dominante.

Con el tiempo y el constante peregrinar de los hombres en aras de expandir el comercio, y junto con su modo de vida las creencias, surgen las ferias en el cruce de rutas comerciales y se crean comunidades urbanas denominadas faubourg o burgos. Pero este nuevo grupo no encajaba en la organización feudal (nobles o aldeanos) y se les llamó ciudadanos o burgueses. Estos nuevos habitantes comenzaron a agruparse en gremios y a ejercer el monopolio sobre las actividades que desarrollaban.

En el plano ideológico esta clase naciente necesitaba remover ideas para extender valores a partir del progreso material. ”En su labor propagandística fueron los precursores del empleo de lemas y frases breves fáciles de recordar” .

Al existir entonces intereses de uno y otro lado, nobles, eclesiásticos, burgueses y ciudadanos, entraron en contradicción y por ende en luchas para preservar el poder, y los otros para transformar la sociedad.

De tales contiendas, el orden feudal se debilita y desaparece, para dar comienzo a la evolución del capitalismo y la Edad Moderna, marcada por la invención de la Imprenta, la apertura de nuevas rutas a las Indias, el descubrimiento del Nuevo Mundo, y transformaciones en la política, la economía y las ideas de la época.

La nueva clase social que se disputaba el poder la burguesía, contó con el primer gran invento para divulgar las ideas entre las grandes masas: la imprenta, que dio un gran impulso a las ideas humanistas. Se dieron a conocer textos clásicos de la antigüedad y las nuevas ideas del pensamiento occidental. Se reconocía el uso oficial de las lenguas nacionales, y el uso del latín perdía su monopolio.

La burguesía, desde sus primeros momentos comenzó a estructurar los principios básicos de sus ideas e implícito, el papel y la función de la propaganda burguesa.

Nicolás Maquiavelo (1469-1527) se cuestionó y rechazó el dogma religioso, la teología medieval y la moral feudal. “Su teoría de «lo aparente» llego a convertirse en un principio de la propaganda burguesa. Lo vital para él era mostrar únicamente un aspecto de las cosas. También insistió en la tesis del prestigio y la distracción, que prescribe ante todo, asegurar la reputación por medios psicológicos. El cinismo y la exhortación a desconocer las normas morales constituyen la base de lo que se conoce como maquiavelismo: una política deshonesta, de espalda a los principios, encaminada a conseguir los propósitos a cualquier precio. Él postuló: «Reinar es hacer creer»” .

Maquiavelo sentó las bases sobre las que se erigen los objetivos y funciones de la propaganda a partir de los intereses y concepciones de la burguesía.

Con el surgimiento del estado burgués las diferencias entre explotados y explotadores se hicieron más grandes. Con la aparición de las máquinas y la Revolución Industrial, la nueva clase en formación, el proletariado, fue tomando conciencia de su situación de clase en sí.

Al socialismo utópico de Tomas Moro y Robert Owen cuyo gran mérito fue la crítica a la sociedad capitalista y el avance hacia la autoconciencia revolucionaria, le siguió el marxismo (siglo XIX), arma ideológica en manos de la clase obrera.

La obra de sus fundadores, Marx y Engels se centró en educar a los trabajadores en la nueva concepción del mundo. En su labor propagandística utilizaron impresos y fundamentalmente la comunicación personal como método directo de esclarecer y persuadir. “apoyándose en su concepción materialista del mundo, Marx expuso la idea que para que una teoría prenda en la conciencia de las masas trabajadoras tiene que reflejar sus necesidades e intereses. En ello radica la eficiencia de la propaganda marxista. Por primera vez una doctrina representa los intereses de las clases explotadas. Por primera vez la propaganda que se utiliza va dirigida precisamente a demostrar el mérito de esta nueva visión y concepción del mundo, cuyo principal receptor lo constituye el proletariado” .
Por supuesto, la burguesía que veía afectados sus intereses y que recibía con desagrado la concientización del proletariado, luchó por opacar esta nueva ideología. Ya a finales del siglo XIX, se produjo un desarrollo acelerado del capitalismo, y para entonces la propaganda contó con el pensamiento de Lenin, quien enriqueció la teoría marxista y llevó sus ideas hasta la consolidación del socialismo y la construcción del comunismo.

Con el triunfo de la Revolución de Octubre la propaganda llega a ser la principal tarea estratégica del Partido Socialista y amplió sus objetivos: “vencer toda la oposición de los capitalistas, no sólo la militar y la política, sino también la ideológica, la más profunda y poderosa por un lado, y por otro contribuir activamente a la edificación de la nueva sociedad en todas sus esferas, a decir: la económica, político-social y la vida espiritual” .

La II Guerra Mundial (1939-1945) constituye un hecho cimero en la historia de la propaganda. Alemania con Hitler como guía, fue de las potencias que más empeño puso en este instrumento de poder. Los mensajes se perfeccionaron en la palabra hablada y los símbolos, “los discursos orales, los mítines masivos, los mensajes radiofónicos y todos los iconos elaborados por los nazis (la cruz gamada, uniformes, himnos patrióticos, desfiles militares,…) son sin duda elementos a tener en cuenta al hacer un análisis de este periodo” .

La propaganda hitleriana tiene como elemento distintivo la repetición del mensaje (persistencia y asiduidad), y presentar la realidad tergiversada (manipular la mente humana por medio de mentiras).

La contrapartida a este tipo de propaganda fue la soviética, puesta en vigor a partir de la invasión alemana de 1941. Su característica fundamental fue el uso de la imagen, tanto en carteles y afiches como en el cine, imprescindible en autenticidad, carácter educativo y nivel artístico conceptual. “Entre las técnicas empleadas en el campo militar se encontraba el uso de altoparlantes con gran potencia, los que en el frente de batalla emitían comunicados y consignas con el fin de desmoralizar al agresor. En Stalingrado, los soviéticos utilizaron grandes altavoces orientados hacia las tropas alemanas donde transmitían hora tras hora: cada siete segundos muere un soldado alemán” .

Terminada la II GM, donde las grandes potencias quedaron maltrechas en economías y hombres, varios países de Europa del Este engrosaban el campo socialista, toma auge entonces la llamada “guerra fría”. El apogeo de la propaganda y la contrapropaganda alcanza un nivel macro.

Los pretendidos amos del mundo quieren extender su hegemonía a toda costa: Corea, Viet Nam y Nicaragua son agredidos, y también son provocados los países socialistas. En las propias narices de los EE.UU. que ya se reconocía la gran superpotencia, triunfa una nueva Revolución Socialista y durante la década de 1960-1970 se producen nuevos movimientos de independencia y liberación nacional.

Con el desmoronamiento del socialismo en la URSS y la caída del Muro de Berlín, el imperialismo internacional ve nuevas vías y espacios para lograr un mundo unipolar y la política y la propaganda toman carácter global. “La propaganda imperialista con cada vez más sofisticados medios y formas, está encaminada a apoyar y sembrar las nuevas versiones del fascismo y la colonización” .
Las nuevas tecnologías de la información y las comunicaciones han permitido divulgar sus concepciones a los cuatro puntos cardinales, y su nueva lucha, la nueva espina, está en el Sur, y ya visible y retadora en la integración latinoamericana.

IV. En Cuba, antes del Triunfo de la Revolución los medios de comunicación estaban en manos de los dueños de los medios de producción. “Desde el triunfo mismo, con el encadenamiento de emisoras en el llamado a la huelga general, y a partir del 8 de enero de 1959, en que por primera vez la imagen de los barbudos llenaran las pantallas de televisión y sus voces las ondas hertsianas del país y del mundo, se hizo evidente el valor de estos medios para difundir las nuevas ideas” .

Cuando comienza la nacionalización e intervención de las compañías y empresas, también se extiende hasta las emisoras y cadenas de televisión. Seguían coexistiendo los intereses de los que se resistían a perder su poder, y los intereses de la nueva sociedad del pueblo y para el pueblo. “En estas circunstancias, se decidió hacer una prueba de 24 horas suprimiendo los comerciales en la radio y la TV, y observar la reacción del publico, que lo aprobó masivamente” .

Cuba entonces por varios años aísla de su ámbito la publicidad, por el criterio de ser un instrumento del capitalismo, para posteriormente adecuarlo a los nuevos intereses sociales, como el apoyo a las tareas de la Revolución, las campañas de bien público y la orientación al consumo.

BIBLIOGRAFÍA
“El largo y tortuoso camino: de la torre de Babel a Internet”. Revista ESPACIO no. 8/2002.
“El largo y tortuoso camino: de la torre de Babel a Internet”. Revista ESPACIO no. 9/2003.
“El largo y tortuoso camino: de la torre de Babel a Internet”. Revista ESPACIO no. 10/2005.
Muñiz, Mirta. La publicidad en Cuba. Mito y realidad. Ediciones Logos, 2003.
Muñiz, Mirta. ¿Tiene alma la publicidad y la propaganda? Revista ESPACIO no. 1/1999.
Propaganda: reflexiones. Selección de lecturas.
Ramonet, Ignacio. Propaganda silenciosa. Editorial Arte y Literatura, 2003.

AUTORES
Por: Mcs Rafael Garcia Rodriguez
Lic. Janette Lorenzo Valdés
Lic. Daniesky Díaz Rodríguez

No hablamos para expresar algo
sino para obtener un determinado efecto.
-Goebbels-

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Publicado Thursday 6 de December de 2007

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