Monografias | Importancia de la Actividad Física en la Tercera EdadImportancia de la Actividad Física en la Tercera EdadResumen: En nuestra sociedad se admite que la vejez, la mal nombrada tercera edad, corresponde en el hombre a la recesión de sus diversas funciones fisiológicas, un deterioro de la capacidad articular y muscular, la limitación corporal a la actividad y todo ello acompañado por un gran numero de factores psicosocioambientales que inciden sobre nuestras actividades de la vida diaria (a.v.d.). Las Naciones Unidas prefieren el término “persona de edad” para referirse a un amplio colectivo que se encuentra en una etapa de la vida en la que se da una clara disminución de sus facultades generales (Conte. 1995). En nuestra sociedad se
admite que la vejez, la mal nombrada tercera edad, corresponde en el hombre a la
recesión de sus diversas funciones fisiológicas, un deterioro de la capacidad
articular y muscular, la limitación corporal a la actividad y todo ello acompañado
por un gran numero de factores psicosocioambientales que inciden sobre nuestras
actividades de la vida diaria (a.v.d.). Las Naciones Unidas prefieren el término
“persona de edad” para referirse a un amplio colectivo que se encuentra en
una etapa de la vida en la que se da una clara disminución de sus facultades
generales (Conte. 1995). Además,
la llegada a la vejez no significa aceptar la pérdida de salud. Es una edad en
la que se puede mantener una buena calidad de vida si se aprende a cuidar el
propio cuerpo, a comprender y a integrarse con todo lo que entraña el hecho de
envejecer. El
envejecimiento es el conjunto de modificaciones anatómicas y fisiopatológicas
debidas al paso del tiempo. Desde la antigüedad sabemos que la capacidad física
frente al esfuerzo decrece con la edad, pero la mayoría tiene mucha más de la
que utiliza. (1) Se
recomienda comenzar la actividad física a estas edades cuanto antes, y no
esperar a que se manifiesten totalmente los síntomas del envejecimiento. Son
conocidas las ventajas del ejercicio en ancianos, y que podemos resumir en la
mejora de la convivencia sociofamiliar (mayor optimismo y autoconfianza); el
apetito, concentración, y sueño; el equilibrio y la coordinación; el aspecto
físico (menor riesgo de obesidad y sobrepeso); la capacidad
cardiorrespiratoria, y la respuesta sensorial. (2) Además
disminuye el riesgo de sufrir depresiones y ansiedad al llenar el tiempo libre;
y evita el avance de la osteoporosis. Los deportes que implican cargar pesos son
los que producen mayor remineralización ósea (natación, al vencer la
resistencia que ofrece el agua; tenis, al mantener el peso de la raqueta,
etc...). Para remineralizar el hueso son necesarias cargas intensas de ejercicio
durante unos 30 minutos, 3-7 días a la semana. (2) Antes de hablar de
cualquier tipo de actividad física aplicada a un anciano, conviene especificar
que no todos los ancianos pueden someterse al mismo tipo de actividad, ni
siquiera a un programa de acondicionamiento físico. La validez cognitiva y
funcional del anciano ha de ser medida previamente para saber cual es el
programa más adecuado para su salud integral: es por ello que primero hemos de
hablar del concepto y tipos de evaluación geriátrica como primer paso antes de
someter a un anciano a una actividad física más o menos intensa. La evaluación
geriátrica es un proceso diagnóstico multidimensional e interdisciplinario que
pretender cuantificar las capacidades y problemas médicos, psicológicos,
sociales y funcionales del anciano, con la intención de elaborar un plan
exhaustivo para el tratamiento y seguimiento a largo plazo. (3) Los enfermos ancianos
tienen a menudo numerosos problemas de salud complejos, imbricados entre sí. La
evaluación médica tradicional permite detectar alguno de ellos, pero es
frecuente que omita algunos otros, impidiendo su tratamiento y limitando el éxito
de las actuaciones terapéuticas iniciadas. La evaluación geriátrica
exhaustiva (comprehensive geriatric assessment) es un conjunto de técnicas que
permiten encontrar la mayoría de los problemas de salud, funcionales, mentales
y sociales en un individuo dado, y como consecuencia permiten iniciar una serie
de medidas terapéuticas globales para manejar dichos problemas.(3,
4) En
la actualidad existe gran número de baterías de test cuyo objetivo es evaluar
la condición física de la población. La mayoría de estas baterías están
diseñadas para grupos poblacionales concreto, por lo que no sería fiable y
recomendable aplicar indistintamente una batería a cualquiera de los grupos de
edad por el riesgo que podría suponer. Con el fin de solucionar esta problemática
metodológica, están surgiendo diferentes baterías de test y adaptaciones de
las ya existen para concretizar un grupo de edad al cual va dirigido. Con
el objetivo de evaluar la condición física de los ancianos Camiña et al
(2000) desarrollo los diferentes protocolos de tests físicos que constituyen la
batería ECFA (Evaluación de la Condición Física en Ancianos). Dicha batería
esta estructurada atendiendo a seis capacidades e índices físicos a partir de
los cuales surgen las ocho pruebas físicas que constituyen la batería. Con
estas ocho pruebas se evalúa por una parte aquellas capacidades físicas que determina el estado de salud física
de cualquier sujeto, y por otro lado capacidades perceptivo-motrices como son el
equilibrio estático monopodal con visión y la agilidad manual (golpeo de
placas), capacidades que se ven gravemente alterados por el paso del tiempo. (5) La
batería ECFA, ha sido utilizada para tratar de determinar la condición física
de los ancianos evaluando las siguientes capacidades e índices: Que funciones mejoran la salud y la
actividad física Informamos
los cuatro tipos de ejercicios que son importantes para ayudar a las personas
mayores de edad a obtener beneficios de salud: (6) ·
Los ejercicios de resistencia aumentan su respiración y el ritmo
de los latidos de su corazón. Estos ejercicios mejoran la condición del corazón,
los pulmones, y el sistema circulatorio. Teniendo más resistencia no sólo lo
hace más sano, sino que también mejora su energía, para hacer cosas por usted
mismo —subir escaleras, o ir de compras, por ejemplo. Los ejercicios de
resistencia también son capaces de retrasar o prevenir muchas enfermedades
asociadas con el envejecimiento, como la diabetes, el cáncer del colon, las
enfermedades cardíacas, el derrame cerebral, entre otras. ·
Los ejercicios de fortalecimiento incrementan los músculos, poniéndolos
más fuertes, dándoles más fuerza para que usted pueda realizar sus cosas por
sí mismo. Incrementos muy pequeños en sus músculos pueden hacer una gran
diferencia en la capacidad física, especialmente en la gente débil. Los
ejercicios de fortalecimiento también aumentan el metabolismo, ayudan a
conservar el peso y a controlar el nivel de azúcar en la sangre. Eso es muy
importante, porque la obesidad y la diabetes son serios problemas de salud para
los adultos mayores. Los estudios sugieren que los ejercicios de
fortalecimiento, también pueden ayudar a prevenir la osteoporosis. ·
Los ejercicios de
equilibrio ayudan a prevenir un grave problema en las personas mayores: las caídas.
En la gente mayor, las caídas son una causa permanente de fractura de caderas y
otras lesiones que a menudo lo dejan incapacitado. Algunos ejercicios de
equilibrio fortifican los músculos de las piernas; otros mejoran el equilibrio
requiriendo que se hagan actividades simples como pararse brevemente en una
pierna. (7) ·
Los ejercicios de flexibilidad son ejercicios de estiramiento, que
ayudan a conservar la flexibilidad del cuerpo; estirando los músculos y los
tejidos que sujetan las estructuras del cuerpo. La flexibilidad también puede
jugar un papel importante en la prevención de caídas. Tanto terapeutas físicos,
como otros profesionales de la salud, recomiendan ciertos ejercicios de
estiramiento para ayudar a sus pacientes a recuperarse de lesiones. Cuanto tiempo se debe realizar una actividad
física Todos
estos beneficios son esenciales para la buena salud, y todos deberíamos
intentar incorporar una rutina de ejercicio a nuestra vida diaria. Nadie es lo
bastante joven o lo bastante viejo como para no hacer ejercicio. El ejercicio
extenuante, sin embargo, tiene sus riesgos, y la gente los debe discutir con el
médico. (8) La
mitad de las personas que comienzan un programa de entrenamiento intenso lo
abandonan al cabo de un año, por lo que la clave para conseguir y mantener una
forma física, es encontrar actividades que sean interesantes, retadoras, y que
creen satisfacción. La
Asociación Americana de Cardiología (American Association of Cardiology,
Veterans Hospital) recomienda que las personas mayores hagan ejercicio al menos
30 minutos tres o cuatro veces por semana, y 10-24 minutos más de 5 veces por
semana, y se consigue estar más cerca del nivel óptimo con cada sesión. (9) Involución de órganos y sistemas Durante
el envejecimiento, la disminución del rendimiento motor es de magnitud
significativa. Las características de esa involución motora serían: (10) Sistema Nervioso: Sistema Respiratorio: Sistema Cardiovascular: Sistema Músculo-esquelético: Metabolismo: ¿Cuánto esfuerzo se debe aplicar en los ejercicios? Teniendo
en cuenta que cuanto más alto es el número, mayor es el esfuerzo. Para los ejercicios
de resistencia,
deberá progresar gradualmente
su esfuerzo hasta
alcanzar el nivel
13 — un nivel más
o menos difícil. Algunos pueden sentirse en el nivel 13 cuando caminan; otros
lo sentirán cuando trotan en las cuestas. Los dos están correctos. Sólo usted
sabe cómo el ejercicio se siente en su cuerpo. (11) Los
ejercicios de
fortalecimiento están
más arriba en la escala de Borg (Ver
Tabla. 1) y necesitan un esfuerzo mayor. Gradualmente,
eleve su esfuerzo al nivel
15 a 17 —de difícil
a más difícil— para edificar los músculos. Puede calcular cuánto esfuerzo
está haciendo comparándolo con el
máximo esfuerzo que usted es capaz de realizar. Notará que su fuerza comienza
a aumentar rápidamente cuando comience a esforzarse más allá de lo moderado
en sus ejercicios de fortalecimiento. (12) Usted
puede gradualmente seguir aumentando sus actividades mientras el cuerpo se
adapta y se pone en buena forma física. Se dará cuenta que, por ejemplo,
cuando camina sentirá que estaba a un nivel 13 en la escala de Borg, pero ahora
tiene que subir una montaña para sentir el mismo agotamiento. Más adelante,
descubrirá que necesita subir una montaña más alta para sentir lo mismo.
Tabla.
1 Escala de Borg TRABAJO
DE ACONDICIONAMIENTO MUSCULAR ADECUADO EN LA TERCERA EDAD Cuando consideramos el
hecho de atender programas de actividades físicas que
incidan de modo claro en el acondicionamiento muscular debemos entender dicho
trabajo como una forma de mantener el tono y el trofismo muscular, como base
principal para conseguir una respuesta adecuada en las actividades que se
demandan en la vida cotidiana. En ningún momento se
han de emplear altas cargas, ya que no es nuestro objetivo conseguir aumentar
los niveles de fuerza de los ancianos, sino mantener el tono y evitar el
deterioro paulatino del tejido muscular activo. Por otro lado, el
empleo de altas cargas podría suponer un alto sufrimiento para la estructura de
sostén del anciano, que por su edad avanzada, se ve sometida a una pérdida
paulatina de hidratación, flexibilidad ósea. Los ejercicios han de ser
efectuados siguiendo estrategias de práctica globalizadas, empleando grandes
grupos musculares en las realizaciones, efectuándose sobre todo tareas tales
como desplazamientos, transportes con pesos ligeros, lanzamientos de objetos
ligeros, empujes y trepas a escasa altura; así mismo evitaremos la realización
de saltos como elemento de acondicionamiento del tren inferior, ya que se podrían
producir serias lesiones óseas por fracturas. El único trabajo de incidencia
analítica será efectuado cuando se pretenda abordar tareas de trabajo postural
y respiratorio. (13) Del mismo modo hemos
de evitar en todo momento la ejecución de contracciones isométricas, ya que se
produce un aumento de la presión arterial diastólica con el consecuente riesgo
de alcanzarse una lesión cardíaca. Debemos tener en
cuenta que la musculatura erectora del tronco va perdiendo su capacidad de
mantener el cuerpo erecto, circunstancia que supone el advenimiento de múltiples
alteraciones posturales en el anciano. En este sentido, procuraremos un trabajo
de incidencia sobre dicha musculatura, junto a correspondientes ejercicios de
estiramiento (asociaremos en todo momento el trabajo de acondicionamiento
muscular con ejercicios de movilidad articular y estiramiento de los grupos
musculares sometidos a esfuerzo). Lo que sí hemos de evitar en todo momento es
la realización de esfuerzos excesivos sobre el eje vertical, que castigarían
seriamente las articulaciones vertebrales. IMPORTANCIA
DE TRABAJO DE MOVILIDAD ARTICULAR EN LA TERCERA EDAD Debemos considerar
seriamente este aspecto, ya que cualquier situación de pasividad y
abandono acrecentará el deterioro funcional del sujeto, creándose un círculo
vicioso en el cual, a la pérdida de movilidad articular se une una pérdida de
muscular, que repercute sobre una mayor inactividad, y dicha inactividad genera
un aumento de la rigidez articular. La inactividad y la inmovilidad van a
generar éxtasis a nivel venoso y linfático, circunstancia que va a producir un
acúmulo importante de liquido serofibrinoso que constituye la rigidez
articular. (14) Para el desarrollo del
trabajo de movilidad articular es fundamental buscar ejercicios que en todo
momento reproduzcan modelos de actuación utilitarios para la vida cotidiana,
sobre todo en acciones tales como recogida o alcance de objetos y colocación de
prendas de vestir. Del mismo modo, dichos movimientos se han de establecer en
ausencia absoluta de dolor, ya que de no ser así estaremos ante el riesgo de
producir graves lesiones en los tejidos blandos. Los núcleos que hemos
de ejercitar han de ser todos aquellos que aseguren una movilidad general en el
sujeto; sobre todo los centros de trabajo principales son: •
Columna vertebral. •
Articulación coxo-femoral. •
Articulación escápulo-humeral No hemos de trabajar
en ningún momento la movilidad articular siguiendo patrones de actuación o técnicas
de tipo balístico (rebotes, presiones, lanzamientos a inercia, etc.), siendo más
recomendables en este caso los ejercicios de tipo activo-estáticos, pasivo-estáticos
o activo-asistidos. En toda sesión de
trabajo que planteemos, independientemente de los objetivos o el factor de
rendimiento que queramos desarrollar, hemos de plantear la presencia de
ejercicios de movilidad articular. Otro aspecto
importante que influye decisivamente en la movilidad articular es la relajación
del sujeto, que facilitará de forma clara las mejoras en esta línea, e incluso
mejorará el estado general físico y mental de nuestros ancianos. En muchas
ocasiones hemos de plantear sesiones específicas de relajación, ya que sus
efectos son tremendamente positivos para la tercera edad. (15) Equilibrio
en la tercera edad Somos de la opinión
de que un adecuado trabajo de equilibrio contribuirá a disminuir estos
accidentes tan desgraciados en los ancianos, ya que de esta forma se optimizarán
los procesos de ajuste de la postura cuando se producen variaciones en la misma. Es importante que
informemos al anciano en todo momento de todas aquellas situaciones que entrañan
riesgo desde el punto de vista de las caídas, así como enseñarle ante el caso
de una caída a recepcionar en el suelo de la forma menos perjudicial. (16) Las tareas a proponer
en una situación de práctica deben ir dirigidas a este proceso de enseñanza,
asegurándonos en todo momento de las protecciones que los ancianos han de tener
para la realización de las situaciones de equilibración. Plantearemos las
siguientes tareas a realizar: •
Planteamiento de situaciones de equilibrio estáticas. •
Equilibrio con objetos en situaciones jugadas. •
Situaciones sencillas de equilibrio dinámico con protecciones. Como hemos podido
comprobar, existe la posibilidad de llevar a la práctica una gran cantidad de
ejercicios para la mejora de las cualidades del anciano, que contribuirá al
mantenimiento y mejora orgánica en la tercera edad. Destacamos, por otro
lado, la importancia de la investigación en este campo de trabajo, que pueda ir
abriendo frentes para optimizar el diseño de programas de actividades físicas
con la tercera edad. Contraindicaciones
del Ejercicio Físico en la Tercera Edad La
edad, por sí sola, no es contraindicación de ningún ejercicio físico, aunque
hay situaciones que se debe tomar en cuenta. (17) Contraindicaciones
absolutas permanentes Enfermedades
incurables: neoplasias, insuficiencia cardíaca descompensada, aneurisma
ventricular, bloqueo auriculoventricular completo. Arritmias malignas.
Insuficiencia renal crónica, insuficiencia respiratoria, hipertensión
pulmonar, insuficiencia suprarrenal, hernias grandes no operables, epilepsia no
controlada. Angina de pecho o de Prinzmetal Contraindicaciones
absolutas temporales Infecciones:
tuberculosis en fase activa, hepatitis viral, fiebre reumática aguda. Cardíacas:
infarto agudo de miocardio en los tres primeros meses, angina de pecho
inestable, miocarditis, miocardiopatías, endocarditis infecciosa. Otras:
litiasis biliar y urinaria, hernias no operadas. Traumáticas:
toda lesión que exija inmovilización y una posterior rehabilitación. Contraindicaciones
relativas permanentes Diabetes,
hiperlipidemias, obesidad: reducir su actividad deportiva moderando la
actividad. Se
aconseja actividad física pero de intensidad menor. Hipertensión
arterial : Contraindicados solo los ejercicios isométricos. Contraindicaciones
relativas temporales Procesos
infecciosos banales: Catarro, gripe, proceso viral, etc. Enfermedades
inflamatorias en actividad: Úlcera péptica, artritis, osteoartrosis, gota,
etc. ¿Es
importante la nutrición en un anciano que realiza ejercicios? Frecuentemente, la
gente se decide a hacer ejercicio y a comer una dieta balanceada porque quieren
controlar su peso. Para mucha gente, estos hábitos saludables resultan en la pérdida
de peso, pero esto es sólo una parte de vivir con buena salud. El ejercicio y
una dieta saludable no necesariamente lo harán delgado, pero aunque no lo hagan
más delgado, pueden ayudar a ponerlo más saludable. (18) El ejercicio y una
dieta saludable son solo una parte para ponerse físicamente en forma. Conjuntamente,
los hábitos como el ejercicio, una dieta balanceada, y dejar de fumar le ayudarán
a lograr lo que deseamos para usted: Envejecer con buena salud. Los suplementos son
ayuda para algunas personas de edad avanzada que no pueden
comer todos los nutrientes que les hace falta —como vitaminas y minerales. Recientemente, algunos
nuevos tipos de suplementos han estado apareciendo en las tiendas aunque no se
haya demostrado que mejoran la salud o que sean seguros para el organismo. Una dieta balanceada
es la mejor forma para la mayoría de las personas activas en la tercera edad
para obtener los nutrientes que necesitan. Pero la industria del mercadeo y la
publicidad hacen un buen trabajo en convencer a la gente que ellos necesitan
suplementos nutritivos caros, sin demostrar que son útiles, necesarios, o
libres de riesgos. Algunos de estos reclamos dan la impresión que ciertos
suplementos pueden restaurar la energía y la fuerza juvenil. La mejor forma de
obtener los nutrientes que necesita es a través de una dieta saludable, no a
través de suplementos caros que quizás no necesite. Los alimentos enteros
proveen muchos nutrientes conocidos, y aún otros todavía por descubrir. Valoración
del ejercicio en la Tercera Edad En
el anciano debemos ser más rigurosos al realizar el examen médico, teniendo en
cuenta sus limitaciones, y que necesitan más tiempo de recuperación tras el
ejercicio que el adulto. Además, el gasto energético es mayor que en el adulto
y joven, por lo que hay que hacer más hincapié en su dieta en función del
grado de ejercicio que realicen. No
olvidemos tomar los datos de filiación ya que nos proporcionan la localización
del anciano por si fuera necesario (nombre, domicilio y teléfono), y nos
aportan dos variables indispensables estadística y epidemiológicamente: edad y
sexo. Anamnesis
y exploración física La historia clínica
matizará los aspectos que tengan que ver con la actividad a realizar. (19) Preguntar si realizó
antes algún deporte, y sus preferencias. Hábitos: fumador o
no, bebedor o no, horas de sueño. Antecedentes
familiares de enfermedades. Antecedentes
personales patológicos: si padece alguna patología que pueda contraindicar
temporal o permanentemente a la práctica deportiva. Si ha recibido vacunas
y cuáles. Es importante saber si toma alguna medicación. Inspección general:
estado general, coloración de piel y mucosas, adenopatías. Valoración
cineantropométrica La cineantropometría
relaciona la estructura del cuerpo y la función a realizar. Valoramos talla y
peso (disminuye en el envejecimiento), grasa corporal y somatotipo. (20) Talla
y peso Calcular el índice de
Quetelet (IQ = Kg / m_) o de masa corporal
(Body Mass Index - BMI - ). Para evaluar el BMI usamos los criterios de Garrow. (Ver
Tabla. 2)
Tabla. 2 Criterios de Garrow Pliegues cutáneos en
tríceps braquial, región subescapular, suprailíaca y abdominal. Según estos
datos podemos hallar el peso ideal, de competición, y el peso mínimo. Somatotipo Para saber si es endomórfico
(obeso), mesomórfico (predominio musculoesquelético), o ectomórfico
(predomina la longitud). Valoración
funcional La valoración
funcional sirve para objetivar las modificaciones fisiológicas sufridas en el
esfuerzo; conocer la adaptación del organismo envejecido al ejercicio;
determinar la aptitud para practicar deporte en aquellos que nunca lo han hecho;
detectar contraindicaciones del ejercicio en la tercera edad, y evitar
complicaciones del mismo. (21) Tests
típicos ·
Ergometría Las pruebas ergométricas
en ancianos no han de durar más de 7 a 9 minutos. Se utiliza para ello
bicicleta estática o cicloergómetro, tapiz o cinta rodante, “step test”
(subir y bajar dos escalones de altura estándar), silla de ruedas ergométrica,
piscina ergométrica, “kayac” ergométrico, “ergo-jump”... ·
Test de campo La diferencia entre un
test de laboratorio y un test de campo es que en el primero se lleva a cabo una
evaluación dentro de un ambiente controlado y usando una instrumentación que
simula la actividad deportiva. En los tests de campo la evaluación es en el
ambiente concreto de la prueba, incluyendo factores como la meteorología del
lugar y las instalaciones que se vayan a utilizar3. Se utilizan para controlar
la intensidad del entrenamiento. Hay que tener en
cuenta: Especifidad:
Los tests de laboratorio son cada vez más específicos. Los tests de campo
cada vez son más complejos y se les incorpora más aparataje y parámetros. Climatología:
Tipos o clases de tests ·
De estado estable o contínuo. Ej: natación. ·
De rampas: incrementos muy pequeños en el tiempo. ·
Discontinúo pero sin parar: incrementos grandes en el tiempo. Ej:
la bicicleta. Métodos
directos Medición
de la fuerza a través del test de campo: se realiza en un gimnasio y se usa un
ergo-jump o plataforma de Busco. Se salta y nos mide el tiempo de vuelo, que está
en relación directa con la fuerza. Se usa mucho en baloncesto. Hay
2 tipos de tests, uno parte de 90° de flexión, y el otro de la posición
erecta. Se necesita un goniómetro para medir el ángulo de las rodillas para
estandarizar la prueba. Medición
del metabolismo aeróbico-anaeróbico a través del test de campo: medimos el ácido
láctico teniendo en cuenta que el umbral anaeróbico es 4 milimoles (mM) de
ácido láctico. Podemos realizar los siguientes test: ·
NORMOPESO <27 <25 ·
SOBREPESO 27-30 25-30 ·
OBESIDAD >30 >30 ·
OBESIDAD MÓRBIDA >40 >40 Valoración
del aparato locomotor Las
principales características del aparato locomotor en la vejez son: (13) ·
Alteraciones raquídeas: aumenta la
cifosis torácica y disminuye la talla. ·
Pérdida de calcio óseo: aparece la
osteoporosis y sus complicaciones (fracturas). ·
Atrofia muscular: se pierde un 30% de
masa muscular desde los 30 a los 80 años. La
evaluación consiste en: 1.
Estudio de la marcha viendo caminar desnudo al anciano. 2.
Evaluar la fuerza muscular. Existen grados para ello: §
Normal (-
5): 100% de fuerza. Se compara un miembro con otro. §
Buena (-4):
75% de fuerza. Vence una resistencia o peso. §
Regular (-3):
50% de fuerza.Vence la gravedad. §
Mala (-3):
25% de fuerza. Puede efectuar algún movimiento pero sin vencer la gravedad. Hay
movilidad si suprimimos la fuerza de gravedad. Se mide con el hombro apoyado en
una mesa y moviendo el brazo. §
Vestigios (-1):
10% de fuerza. No hay movimiento pero sí contracción muscular. §
Completamente paralizado (0):
0% de fuerza. Hay atrofia de miofibrillas. Se
puede valorar los músculos por separado: Hombro:
Elevación del hombro y rotación del
brazo, de forma que el pulgar mire al techo, oponiéndose a este movimiento la
mano del explorador. Flexores
del codo: Brazo apoyado a lo largo de la
mesa, oponiéndose el explorador a la flexión del codo. Muñeca:
Hay dos modalidades, una es la flexión
dorsal o palmar contrarresistencia, y otra consiste en la pronosupinación
contrarresistencia. Cuádriceps
femoral: sentada la persona en una mesa,
haciendo coincidir el hueco poplíteo con el borde de la mesa, y los brazos
apoyados sobre la misma, se sube la pierna contrarresistencia. Glúteo
mayor: al elevar la pelvis observar las
contracciones glúteas. Tríceps
sural: poner al sujeto de puntillas. Exploración.
Con el individuo desnudo explorar: Ø
En bipedestación, estudiar
la estática del aparato locomotor: o
Estática del pie. Ver
si hay pie plano, cavo, talo, etc. o
Estática de la rodilla. Observar
si existe genu valgo, varo, flexus o recurvatum. o
Estática del raquis. La
línea de las apófisis espinosas ha de ser recta; ver si hay escoliosis, curvas
compensadoras... o
Sentado, explorar
la movilidad cervical, dorsal y lumbosacra. Evaluación
de los movimientos articulares Se usa el concepto de balance articular o medición
de los movimientos realizados por dos o más palancas óseas de una articulación.
Emplearemos para ello un goniómetro o una cinta métrica. En resumen, para que
el ejercicio físico no acabe siendo peligroso, es importante abordarlo
conociendo los problemas propios de la salud de cada individuo, y más en la
tercera edad. "Es imprescindible un examen médico que indique las
contraindicaciones absolutas de estas personas. Saber con qué se debe trabajar
y lo que hay que evitar según las patologías de cada individuo, para evitar
riesgos. Como hemos podido
comprobar, existe la posibilidad de llevar a la práctica una gran cantidad de
ejercicios para la mejora de las cualidades del anciano, que contribuirá al
mantenimiento y mejora orgánica en la tercera edad. Destacamos, por otro
lado, la importancia de la investigación en este campo de trabajo, que pueda ir
abriendo frentes para optimizar el diseño de programas de actividades físicas
con la tercera edad. El beneficio de la
actividad física tanto de resistencia como de fuerza, ayuda a prevenir en el
primer caso, posibles patologías respiratorias y cardiovasculares, y en el
segundo se mejora la calidad de vida mediante terapias combinadas de patologías
osteoporóticas y musculares. BIBLIOGRAFIA 1.
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Castellon N.E. Valoración functional del anciano. Doyma 2000; 76: 2-4. Autores: Drs. Roberto W. Ramallo Rojas, Mayra R.
Carrasco G. MFC. Lazaro Bencomo.Dr. Guillermo Hernández Mojena, Dr. Francisco
Rosell Conde, Dr. Francisco Dueñas Barbadillo, Dra. Miguela Gómez Hernández Publicación enviada por Dra Mayra Carrasco G. y Otros Autores Contactar mailto:mayra.carrasco@infomed.sld.cu Código ISPN de la Publicación EEEAEpuEZEgkImzKUy Publicado Saturday 18 de June de 2005 Ultimas Publicaciones en ilustrados.com
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