Monografias | El ocaso de la vida lejos del hogar: Hogar de Ancianos ¿Apoyo social en la tercera edad?

El ocaso de la vida lejos del hogar: Hogar de Ancianos ¿Apoyo social en la tercera edad?

Resumen: Se realizó una investigación cualitativa, descriptiva, referida a la percepción que del apoyo social que brinda un Hogar de Ancianos, tienen los gerontes deprimidos internados en él y la que realmente reciben. La investigación se extiende, desde el 1ero de abril al 31 de mayo del 2005, período en el que hicimos vivitas semanales a la institución, permaneciendo durante el día en la misma. Participamos de su vida diaria, lo que nos permitió aplicando diferentes estrategias de recogida de información identificar como principales problemas la no apreciación, ni satisfacción de necesidades reales de los ancianos deprimidos por el personal de la institución, que de acuerdo a nuestra evaluación son de consejos, información, comunicación, afecto, estimación, vigilancia nutricional y recreación El grupo estudio considera adecuado el apoyo recibido. Se encontraron marcadas diferencias entre esto y las necesidades reales. No se encontró insatisfacción de necesidades económicas ni reales, ni sentidas entre la población estudiada.

Publicación enviada por Mayela Marrero Aliño y Royland Martínez Rodríguez


 

“A los hijos, la familia, la sociedad”

Esta investigación se hace con el propósito de desentrañar en cada una de las palabras e ideas recogidas, del grupo de ancianos estudiados y los trabajadores de la unidad, ¿cómo son atendidos en ella?, ¿cómo se sienten?¿que ha significado la institución en sus existencias?. Si las respuestas a estas interrogantes, solo lograran movilizar afectos y voluntades a favor de los “abuelos” que transitan por el ocaso de su vida lejos del hogar, de los hijos, de los nietos, de la familia, consideraremos válido el esfuerzo realizado. 

Mayela Y Royland

 

Resumen

Se realizó una investigación cualitativa, descriptiva, referida a la percepción que del apoyo social que brinda un Hogar de Ancianos, tienen los gerontes deprimidos internados en él y la que realmente reciben. La investigación se extiende, desde el 1ero de abril al 31 de mayo del 2005, período en el que hicimos vivitas semanales a la institución, permaneciendo durante el día en la misma. Participamos de su vida diaria, lo que nos permitió aplicando diferentes estrategias de recogida de información identificar como principales problemas la no apreciación, ni satisfacción de necesidades reales de los ancianos deprimidos por  el personal de la institución, que de acuerdo a nuestra evaluación son de consejos, información, comunicación, afecto, estimación, vigilancia nutricional y recreación El grupo estudio considera adecuado el apoyo recibido. Se encontraron marcadas diferencias entre esto y las necesidades reales. No se encontró insatisfacción de necesidades económicas ni reales, ni sentidas entre la población estudiada.

 

I.      Introducción

Motivados por la opinión que numerosos gerontes y familias, con las que hemos interactuado, tienen, del apoyo social que representan los Hogares de Ancianos para personas de la tercera edad y en particular aquellas que sufren de depresión, nos surgió la inquietud de investigar aspectos vinculados al tema.

Nos sentimos muy interesados en conocer cómo percibían el apoyo social recibido, de este tipo de institución, los ancianos deprimidos que viven en ellas.

Desde nuestra perspectiva, consideramos importante la realización de una investigación que tuviera como objetivo este tema porque aún cuando se han realizado esfuerzos encaminados a favorecer la permanencia de los gerontes en el seno de sus hogares, aplicando alternativas como las Casas de Abuelos, un grupo importante de ellos continúa siendo internado, por diferentes razones, de tal forma que aún cuando se enfatice en emplear cada vez menos esta variante, no puede desconocerse la trascendencia de garantizar que los Hogares de Ancianos, mientras existan, sean realmente espacios en los que haya ocupación tanto de sus requerimientos materiales, como de los espirituales, contemplando en el modelo de atención a la salud  los aspectos sociales, biológicos y psicológicos.

Habida cuenta de la situación que se genera a partir del envejecimiento poblacional, sin que a la par se hayan creado las condiciones que posibilitan que los ancianos sean debidamente atendidos en el contexto familiar, consideramos, que centros de este tipo, seguirán teniendo que asumir el cuidado de una población no despreciable de adultos mayores  durante un tiempo que no podemos estimar.

De lo comentado, se deduce que el papel del sistema nacional de salud, va a continuar siendo fundamental, de modo que ha de crear y hacer sostenibles, las condiciones que le permitan dar cumplimiento exitosamente a la tarea, basándose para ello, en un enfoque multidimensional e interdisciplinario en el que los aspectos  psicológicos no deben ser desestimados por su connotación en sí y por la influencia que tienen en la evolución de afecciones biológicas propias de la edad.

Partiendo de estas premisas, hallamos utilidad práctica a investigar la percepción que del apoyo social que se les brinda en un hogar de ancianos, tiene su población internada que sufre de depresión y el que realmente reciben.

 

II.      Marco teórico

En la actualidad se observa como un fenómeno creciente el aumento dentro de los grupos poblacionales de aquel que incluye a las personas de sesenta y más años.

Es cierto que este comportamiento se presenta esencialmente en países desarrollados donde se conjugan factores que lo determinan como son las tasas bajas de natalidad y mortalidad, pero no es privativo de ellos.

Prueba de lo dicho es lo acontecido en nuestro país donde en menos de 40 años se ha duplicado la población anciana. (1)

El envejecimiento poblacional tiene repercusiones en la sociedad en su conjunto por lo que urge esté preparada cada vez mejor para dar respuesta a los problemas que debe enfrentar o enfrentará en un futuro no muy lejano en los campos de la salud, empleo y disminución de la tradicionalmente considerada población activa entre otros. (2).

La problemática de la vejez puede explicarse por la disarmonía entre el logro de una mayor expectativa de vida y la construcción social de proyectos para las personas cuando llegan a este momento.

Se plantea que aún no se ha producido una definición sociocultural de las actividades en las cuales se sienta el ser humano útil y perciba reconocimiento social en esta etapa por lo que la autoestima pude verse afectada.

Se señala que la propia percepción de que las capacidades físicas van experimentando un proceso de merma y la reducción de las relaciones sociales contribuyen a la depresión que suele presentarse al arribar a este período del ciclo de vida. (3)

Dentro de la población cubana, los adultos mayores son hoy alrededor del 12 % y se estima que para el 2025 la quinta parte de los cubanos y cubanas tendrán 60 o mas años.

Los sistemas sanitarios si tienen en cuenta que el grado de satisfacción de los usuarios con los servicios que reciben es un aspecto de suma importancia no pueden soslayar el tema. (2)

Aunque existen geriatras, es criterio universal que la atención de los adultos mayores, es cada vez mas, un asunto de la atención primaria de salud, por lo que el equipo de salud que se desempeña en ella precisa saber los aspectos relativos al  envejecimiento a fin de que cumpla la expectativa de dar un tratamiento particular y un manejo integral a los gerontes.

La atención primaria deviene en escenario fundamental para la intervención en salud con este grupo, ya que propicia valorar con mayor precisión los problemas sociales, que pueden actuar como elemento negativo en la evolución de cualquier enfermedad. (4)

Para lograr que nuestros adultos mayores reciban  servicios con calidad se hace necesaria la motivación en la tarea, por lo que los equipos de salud familiar que tienen dentro de sus responsabilidades cuidar de la de la población de la llamada tercera edad deben ser competentes para ello aplicando un enfoque abarcador y mas allá de lo curativo incluir actividades de prevención. (5)

Por estas razones cuando se diseña un modelo de atención de salud que tiene como objeto al anciano los aspectos psicológicos deben formar cuerpo de él.

Idénticas enfermedades pueden condicionar mayor o menor afectación de la calidad de vida de los gerontes dadas las posibles diferencias individuales motivo por el cual estas diferencias hay que considerarlas dentro de los propósitos de los programas dirigidos a ellos.

En estudios realizados se ha comprobado que los  trastornos del sueño se presentan con frecuencia entre las personas de 60 años y más, así como los emocionales entre los que la depresión es referida comúnmente.

Se ha hablado de la necesidad de una valoración integral de los trastornos del sueño del anciano en la que se atienda a las causas que los generan más que al uso indiscriminado de medicamentos. (2)

El sueño es una de las principales necesidades del adulto mayor para mantener una vida activa y saludable, pero más de una tercera parte de las personas mayores de 65 años tienen algún tipo de problema al dormir.

Las causas que modifican el patrón normal del sueño del adulto mayor son diversas , estando el insomnio por lo general asociado a problemas médicos o psiquiátricos, al uso de sustancias estimulantes o a la presencia de estrés psicológico, así como los malos hábitos de sueño.(6)

Los trastornos de la memoria también son frecuentes entre los adultos mayores.

La esfera social , cuya influencia en el proceso salud enfermedad es clara, en el caso que nos ocupa adquiere  características especiales , ya que el solo hecho de la pérdida del vínculo laboral condiciona merma de los ingresos, una participación social que disminuye , una posición diferente en el ámbito familiar y una reducción en las relaciones sociales.

Prieto señala que en su estudio el 11,1% de los gerontes refirieron dificultades en su interrelación con la familia, lo que atribuyó por una parte a las características de cada anciano y por otra a las de su familia.

El aislamiento social se ha identificado como uno de los factores de mayor influencia en la depresión de estas personas, por lo que para mejorar su calidad de vida es de interés prevenirla, diagnosticarla y tratarla. (2)

Una característica esencial del ser humano, es la de ser un ser social por ello los aspectos sociales son determinantes de la salud de las personas adultas mayores. 

La familia como ambiente social de los seres humanos puede convertirse en un factor de protección o de riesgo a la salud.

Como parte de las transformaciones sociales ocurridas, se sabe que la familia ha ido evolucionando como resultado de los cambios en el papel de la mujer a causa de su incorporación cada vez con mayor peso en la vida productiva y social, los que repercuten  en la capacidad para atender las necesidades de los ancianos en particular aquellos que padecen discapacidades, sin excluir los que no padecen lo que se consideran genéricamente una discapacidad.

De manera que la familia y la sociedad  se ven obligadas a encontrar variantes para el enfrentamiento efectivo de la situación, entre las que deben considerarse las posibilidades de que las personas adultas mayores dispongan de oportunidades para contribuir en la medida en que puedan al bienestar propio, al de la familia y al de la sociedad en general, así como que se les den garantías para  envejecer y vivir dignamente.

Existe relación entre la edad y diversas dimensiones de salud, ya que el porcentaje de personas de 60 años y más con enfermedades crónicas es mucho mayor que en la población de 50 años o menos.(7)

El nivel de educación se ha relacionado con la auto-percepción de salud de la persona adulta mayor y se encuentra asociado con mortalidad y  con deterioro cognitivo y demencias, aún cuando algunos estudios indican que ésto deja de ser así cuando hay acceso a servicios de salud, otros dan cuenta de alta correlación entre el nivel funcional de la población adulta y nivel educacional de la población.

Como medida de integración social se entiende los vínculos sociales que mantiene la persona adulta mayor, ya sea por medio de roles sociales, participación en grupos u organizaciones laborales, religiosas o de otro tipo, siendo un factor protector de la salud para los adultos mayores.

Se constituye en estrés social para el anciano el  relacionado con el sentido de duelo por la muerte de un ser querido o la pérdida de un rol social, los que asociados a otros factores guardan relación significativa con la salud física y mental.  

El vivir en pareja y el contacto positivo con la sociedad, disminuye los síntomas depresivos e incrementa el nivel de funcionalidad de persona mayor.

El apoyo y la actividad social de los ancianos se consideran tan importantes en algunos estudios como el nivel de actividad física del individuo en la promoción de un envejecimiento saludable y activo.

Las evidencias indican que la auto- estima y el sentido de auto eficacia son importantes factores para mantener la salud en las personas mayores.

La posibilidad de tomar decisiones y el bienestar de la persona mayor así como su funcionamiento, tienen una alta correlación. La salud y el funcionamiento social interactúan.

Es importante que la valoración social de las personas adultas mayores se incorpore como elemento integral al accionar de los equipos de salud, en particular aquellos que laboran en el nivel primario de atención. (8)

En literatura revisada se reporta que el sentimiento de inutilidad e inadecuación se ha relacionado hasta con el  59% de los problemas de salud de las personas jubiladas planteándose que más que el envejecimiento, el cambio de estilo de vida es lo que favorece la situación mencionada.

La vejez no legitima la tristeza, y la depresión entre los adultos mayores pone frenos a la capacidad para llevar a cabo las actividades normales de la vida cotidiana.

Generalmente no responde a un solo factor y sus causas no son del todo conocidas.

Puede aparecer sin motivos aparentes, secundariamente a un hecho determinado o como resultante de una secuencia de acontecimientos negativos.

Cuando existen antecedentes familiares, se pertenece al sexo femenino, se está en aislamiento, hay dificultades en las relaciones personales, problemas de comunicación,  conflictos con la familia, pérdida del cónyuge o dificultades económicas, el riesgo se incrementa.

También al envejecer se producen cambios en el organismo que nos hacen más vulnerables a la depresión como afecciones propias de la edad que predisponen o se asocian a ella, además la ingestión de ciertos medicamentos empleados comúnmente a esta edad tributa al problema.(8)

La ociosidad y la incapacidad de utilizar el tiempo libre, favorecen su aparición.

Los trastornos depresivos guardan una estrecha relación con la percepción del entorno social y familiar, con las actividades que se realizan y con la salud mental previa.

En este período del ciclo vital son comunes las pérdidas de familiares, amigos y los problemas intergeneracionales, elementos que pueden favorecer los estados depresivos.

Aún cuando se ha hablado mucho de la pérdida de las capacidades intelectuales, algunos autores reportan integridad de las mismas en sus investigaciones. Debe decirse que hay quienes no han encontrado diferencias en la presentación de la depresión entre ancianos que forman parte de grupos y los que no lo son. (3)

Para la prevención de la depresión y la ayuda a la resolución de conflictos psicológicos, es útil dar prioridad a ciertos casos, basándose en factores de riesgo y vulnerabilidad, por lo que se deben aplicar herramientas que permitan identificar alteraciones de la función afectiva. (8)

Es importante evaluar el apoyo informal y familiar, conocer si el anciano vive solo, la escolaridad, la historia laboral, su  situación ocupacional y económica actual porque ello puede determinar la aplicación de estrategias diferentes. (4)

Aunque la disminución y pérdida de vigor son  frecuentes en el adulto mayor, criterios de que el envejecimiento las explica pueden conducir a no darle la atención requerida y que resulten expresiones de problemas orgánicos o trastornos psicológicos que necesitan intervenciones específicas. (9)

El abuso puede también afectar la calidad de vida de los ancianos, pudiendo darse tanto por hacer como por dejar de hacer en el marco de una relación de confianza, por acciones que se llevan a cabo o que se omiten, siendo ello una forma de violencia intrafamiliar.

El descuido u omisión en la atención, el desamparo por parte de la familia, la limitación de sus derechos, incluida la comunicación son formas de abuso, aún cuando no haya intencionalidad de ocasionarlo. (10)

Como parte de la atención integral que está llamado a dar el equipo de salud familiar se encuentra la atención al adulto mayor, lo que implica la prevención, detección y toma de medidas en estos casos. (5)

Referente al tema de la tercera edad es de suma importancia la realización de investigaciones cualitativas que son  paradigmas, conjuntos de supuestos sobre la realidad, sobre como se conoce, los modos concretos, métodos o sistemas de conocer la realidad, desde el punto de vista antológico, epistemológico y metodológico. No estudian la realidad en si, sino como ésta se construye, es decir su intención en comprenderla.

El método cualitativo  es de fenómeno y comprensión, se caracteriza por la observación naturalista, sin control, es subjetivo, se hace desde dentro de los datos, es exploratorio e inductivo, orientado hacia el proceso, aporta datos ricos y profundos, no es generalizable, holista, en él la realidad es dinámica, en tanto el cuantitativo es de un positivismo lógico, la medición es controlada, es objetivo, se hace desde fuera de los datos, es confirmatorio y deductivo, está orientado al resultado, los datos son sólidos y repetibles, es generalizable, particularista y la realidad es estática.

Ambas constituyen dos formas de acercarse a la realidad, pero de acuerdo a la finalidad o el propósito de la investigación se llevará a cabo uno u otro tipo de diseño, por lo que se hace necesario antes de efectuar una selección, definir aquello que se pretende con la investigación.

De manera tal que éste puede ser identificativo, descriptivo, si queremos generar hipótesis, podemos emplear tanto la investigación cualitativa como la cuantitativa (observacional), si queremos comprobar emplearemos la experimental; prescriptivo: se utilizará un diseño cuantitativo; generalista.

Holista = integral = global; no es mezclarlo todo, sino cuidar en diferentes aspectos. (11)

En la literatura revisada se plantea que se debe aprender a ser a la vez, un psicólogo y un investigador cualitativo. Pertenecer a la Investigación cualitativa significa reconocer algunas premisas compartidas como utilizar los métodos que se ocupan del significado de nuestras realidades sociales y psicológicas y en referencia a algunas tradiciones comunes (hermenéuticas, fenomenológicas).

La acogida en las comunidades de investigación cualitativa americanas de aproximaciones escritas en alemán terminaron en su mayoría en los trabajos iniciales de escritores fenomenológicos como la "entrevista narrativa", "la entrevista centrada en el problema" o la "hermenéutica objetiva" . Eran extensamente desconocidas en contextos del lenguaje no alemán. Por otra parte, sólo unos pocos desarrollos metodológicos de fuera llegaron a la comunidad investigadora germana "la teoría fundamentada" es altamente reconocida por muchos investigadores, en tanto en Estados Unidos, es una más entre otras metodologías. (12)

Algunos autores plantean que en la praxis en la actualidad de la investigación cualitativa, existe una orientación psicoanalítica.

Se dice que también que todavía es necesario profundizar más, para hallar el significado verdadero de lo que nos comunica el sujeto objeto de estudio.

Es plasmado en textos revisados que el inconsciente no desapareció con Freud, y se halla implícito en las ideas de escuelas psicológicas posteriores y que por otro lado, los hallazgos de las neurociencias nos están mostrando la verdadera dimensión del procesamiento inconsciente en la toma de decisiones.

Afirman que: “Nos guste o no, el concepto de “inconsciente” continúa influyendo sobre nuestro trabajo”.

Y, aún más, que el investigador debe tomar en cuenta al inconsciente ya que éste juega un papel preponderante en la definición del contexto en el que trabajamos. El concepto de inconsciente se remonta hasta Platón, que planteaba que la mente es como un carruaje tirado por dos caballos muy diferente entre sí: uno noble y refinado; el otro elemental e impulsivo. Aunque esta idea fundamental ha sido trabajada por la filosofía y el arte durante siglos, el crédito por la popularización del concepto de inconsciente lo tiene Sigmund Freud.

Se dice que pese a la impopularidad de algunas de sus teorías, en la segunda mitad del siglo XX, ideas freudianas, como la proyección o los mecanismos de defensa, han ejercido influencia, sobre la investigación cualitativa. (13)

Vale destacar que las investigaciones cualitativas suelen tener una proyección social, citándose  en literatura consultada cualitativas los vínculos entre programas de Acción Social, dirigidos a las personas de la tercera Edad y el envejecimiento. (14)

En la bibliografía a nuestro alcance hemos encontrado escasez particular de investigaciones cualitativas dirigidas a la tercera edad.

No obstante los autores citados abordan el tema y además hallamos una  que se refiere a la caracterización de la pobreza en esta etapa de la vida en Argentina, en jurisdicciones seleccionadas para representar la diversidad de situaciones, la medición de la pobreza se realizó según indicadores de necesidades básicas insatisfechas y de línea de pobreza, utilizando datos censales y de la Encuesta Permanente de Hogares.

La investigación mostró que la mitad de los ancianos en las jurisdicciones de menor desarrollo relativo, tiene problemas habitacionales y sanitarios importantes, siendo la carencia más frecuente, el agua potable dentro de la vivienda. Se encontró que si bien las mujeres son la mayoría de la población anciana, no lo son en relación a la población pobre en las variables estudiadas por la investigación cuantitativa, sin embargo, la investigación cualitativa entre otro aspectos mostró que podrían sufrir desventajas adicionales no reflejadas en el estudio cuantitativo, en especial dada la mayor incidencia entre ellas de la viudez y de la residencia unipersonal, que las hace más vulnerables.

Desde el punto de vista del conocimiento, este trabajo demuestra claramente la imposibilidad de utilizar el indicador de necesidades básicas cubiertas para medir la pobreza en la vejez, aunque pueden utilizarse algunos de los componentes del índice en forma individual, dado que varios de los componentes del índice no pueden ser calculados en el caso de la población anciana.

Las recomendaciones surgidas se interpretaron como cruciales para orientar programas de asistencia a la tercera edad y se referían tanto al volumen como a la ubicación geográfica de los ancianos pobres, así como a sus principales carencias y la forma más eficaz de solucionarlas. (15)

Finalmente se documenta la importancia de la investigación cualitativa en cuanto al aporte de información, en lo que se refiere a lo que entienden y cómo reaccionaban afectivamente las personas frente a determinados fenómenos.

El planteamiento creativo facilita extraordinariamente la comprensión y retención de la comunicación. También respecto a sus percepciones. (16)

 

III.      El problema: ¿Es el apoyo social percibido en el bimestre abril-mayo del 2005 por los gerontes deprimidos internados en el Hogar de Ancianos investigado adecuado a sus necesidades reales y sentidas?

 

 IV.      La hipótesis:

Los gerontes deprimidos internados en el Hogar de Ancianos investigado, no perciben como adecuado el apoyo social que les brinda la institución.

 

V.      Objetivos

 

V.1 Objetivo General:

Determinar el apoyo social real y percibido de la institución a los ancianos de la población objeto de estudio. 

      V.2 Objetivos Específicos:

        V.2.1. Identificar las necesidades sentidas de apoyo social de los  estudiados.

        V.2.2 Evaluar el apoyo social que reciben los sujetos objeto de estudio.

 

VI.  Metodología

Tipo de investigación:

Ø      Investigación cualitativa, descriptiva.

Ø      Universo: Nuestro universo estuvo constituido por la totalidad de ancianos que en las evaluaciones hechas por la institución habían sido diagnosticados como deprimidos entre los internados en el Hogar, cuya cifra ascendía a veintiocho.

Ø      Tipo y tamaño de la muestra: La muestra se seleccionó por  convocatoria, y estuvo constituida por 11 gerontes deprimidos.

Ø      Variable: apoyo social

Ø      Categorías:

1.       Apoyo instrumental: es toda la ayuda económica, material y funcional.

2.       Apoyo informativo: es todo lo referente a la información, orientación y consejos.

3.       Apoyo emocional: es toda la ayuda afectiva.

Ø       Redes de apoyo social:

1.       La familia

2.       Los vecinos

3.       Compañeros de trabajo

4.       Amigos

5.       Instituciones u organizaciones

Ø       Satisfacción: como bienestar subjetivo que experimenta el anciano con respecto al apoyo brindado por la familia, los vecinos, los compañeros de trabajo, los amigos y las instituciones y organizaciones.

 

Acceso al campo:

Antes de pasar a esta etapa, transitamos por un proceso de investigación bibliográfica, de aspectos relacionados con el tema del internamiento en hogares de los ancianos, así como de profundización en los conocimientos que de estas instituciones teníamos, para lo cual nos entrevistarnos con especialistas en la materia,  los que nos dieron información general del tipo de unidad donde íbamos a realizar nuestro trabajo y nos documentaron en las orientaciones metodológicas que regulan aspectos de su  funcionamiento. Confirmamos nuestra impresión de que aún existe demanda de ingresos en estas unidades, tanto por familiares, como por ancianos que viven solos y organizaciones comunitarias o policlínicos que en su radio de acción tienen casos con problemas sociales para cuya solución actualmente, la alternativa encontrada es el internamiento en Hogares de Ancianos.

Releímos nuestras notas de clases relacionadas con el apoyo social, consultamos bibliografía vinculada con el tema, además de la reseñada en el marco teórico, y evacuamos nuestras dudas e inquietudes con nuestra tutora.

Apropiados de estas herramientas, previa autorización de la autoridades del centro y de los ancianos internados en él, comenzamos a visitar durante el bimestre abril-mayo del 2005, semanalmente el hogar de Ancianos, de modo que nuestra presencia se fue haciendo familiar tanto para los gerontes como para los trabajadores de la institución, pudiendo comenzar a definir y describir lo que fue objeto de nuestra investigación, desde el primer día con el vagabundeo.

Con la finalidad de obtener información lo más veraz posible hicimos una selección de los que serían nuestros informantes clave, habiendo quedado como tales, los que se listan a continuación:

·         Trabajadora social

·         Enfermeras

·         Empleados de Servicios

·         Médicos

·         Directivos

Situaciones que fueron observadas:

·         Actividades participativas: cumpleaños colectivos celebraciones de días especiales

·         Relación entre el personal de la institución y ancianos.

·         Atención a ancianos encamados y con otras discapacidades físicas.

·         Empleo del tiempo de los ancianos durante el día

·         Alimentación y dinámica de funcionamiento del comedor

·         Cumplimiento de indicaciones médicas por parte del personal de enfermería

Estrategias de recogida de la información:

·     Revisión de historias clínicas: Efectuada con el objetivo documentarnos más acerca de los sujetos del grupo estudio, comprobar el diagnóstico de depresión, conocer sus datos generales, las afecciones padecidas en la actualidad y tratamientos indicados, incluidas dosis y horarios de administración de medicamentos, sus antecedentes patológicos personales biológicos y  psicológicos y aspectos sociales que nos pudieran ser útiles para nuestra investigación.

·     Entrevistas a informantes clave. (anexo #1)

·     Observación directa e indirecta: Realizamos observaciones directas e indirectas con el objetivo de conocer la dinámica de funcionamiento del hogar, las relaciones interpersonales, el cumplimiento de las indicaciones médicas, el apoyo instrumental brindado a los ancianos, el psicológico, el comportamiento de sus visitantes, de los trabajadores, de los ancianos deprimidos, la higienización de la unidad, vinculando todos estos aspectos al  motivo de nuestra investigación.

·     Grupo focal (anexo #2)

 

VII.      Resultados

En nuestro grupo estudio predominó el sexo masculino, ya que solo 3 de sus integrantes eran mujeres con edades comprendidas entre los 72 y 87 años, y el resto hombres, cuyas edades oscilaron entre los 72 y 89 años.

De los estudiados, solo uno, perteneciente al sexo femenino,  había alcanzado nivel universitario de escolaridad y cinco, niveles medios, de los que cuatro eran hombres. Los restantes se graduaron de nivel  primario y no continuaron estudios.

El estado civil predominante fue la viudez, en el que clasificaron 4 hombres y 2 mujeres, uno de los masculinos es soltero y el resto separados de una unión consensual o divorciados; 10 de los 11 tienen hijos.

En cuanto a los antecedentes patológicos personales, encontramos la hipertensión arterial, como el más frecuente, reportada en 6 de los pacientes, de los cuales, 4 eran masculinos. Otros antecedentes recogidos fueron: neurosis depresiva y asma, en un caso cada uno, ambos del sexo femenino. Uno de los hombres tenía antecedentes de  alcoholismo.

Como antecedentes sociales importantes encontramos en un caso del sexo masculino, los penales, por homicidio y los derivados del consumo de alcohol, los que coinciden en una misma persona.

Este anciano, no tuvo vínculos con sus hijos desde que fue a prisión. El resto son padres de personas con nivel universitario, que ocupan responsabilidades sociales y viven confortablemente, con sus cónyuges y descendencia. Se exceptúa de lo comentado a una de las mujeres, cuyas condiciones de vivienda de los hijos son de albergamiento y poseen bajo nivel de escolaridad, así como, obviamente, al que no tuvo hijos.

Vale la pena destacar que la familia funciona como red  de apoyo solo en el caso de la anciana mencionada, procedente de un albergue.

Utilizando la información obtenida mediante la aplicación de las estrategias señaladas encontramos que las fuentes de apoyo social de los ancianos deprimidos internados en la institución son muy escasas desde el punto de vista de la satisfacción de sus necesidades afectivas,  ya que la mayoría es visitada con poca frecuencia por sus familiares, que cuando se producen estas visitas son breves y que en ellas el tiempo dedicado no se emplea para brindar afecto a los gerontes, sino mas bien que se limita a una formalidad de preguntas cuyas respuestas no son atendidas, sino apenas escuchadas, sin que se muestre interés en los asuntos planteados, y no se aplican mecanismos para modificar  esta realidad, ya que los familiares, solo son convocados a visitar el hogar, o llamados por teléfono si el anciano tiene un problemas “de salud”, que categoricen como importantes.

Los encuentros con antiguos vecinos, amigos o compañeros de trabajo no se han producido desde la institucionalización.

Entre los ancianos, se establecen relaciones de amistad que en algunos casos se tornan fuentes de afecto y por ende apoyo social, ya que se ofrecen mutuamente, estimación, confianza, afecto, atención, ayuda a la solución de los problemas y consejos. También se sugieren conductas, se dan orientaciones ante circunstancias que confrontan, entre otras manifestaciones de apoyo.

Apreciamos pocas frases afectivas, y prestación de atención a los estados de ánimo de los ancianos, escasa comunicación de los trabajadores de la unidad con los gerontes, limitándose la comunicación interpersonal, por lo común, durante nuestras observaciones al cumplimiento de actividades formales preconcebidas.

La trabajadora social se ocupa junto a otros trabajadores de coordinar las salidas de carácter recreativo que realizan los ancianos, las que consideramos pocas, aún cuando la institución dispone de un ómnibus propio.

Los ancianos utilizan su tiempo diurno, en conversar entre sí, mantenerse aislados, jugar dominó, alimentarse, asearse, contribuir en la medida de sus capacidades y voluntades, en la higienización del centro   y ver televisión como actividades fundamentales.

No observamos malos tratos presumible o claramente intencionados a los gerontes, excepto los ocasionados por omisión, dados a nuestro juicio, por las dificultades de personal, en cantidad e idoneidad.

El centro no tiene su plantilla no médica cubierta, por lo que el personal existente tiene una carga de trabajo superior a la estimada adecuada, de modo que no dispone de tiempo en sentido general para atender la totalidad de las necesidades de los ancianos, por lo que dan prioridad a las materiales.

La trabajadora social atiende las necesidades de gestiones y trámites de los gerontes.

En lo concerniente a las ayudas prácticas a los gerontes estudiados, reciben la necesaria, ya que se les proporcionan los medios para el aseo, se les garantiza la alimentación, la atención médica y los traslados, si fueran requeridos a cualquier otra institución.

En lo vinculado a sus problemas de salud, tanto los médicos como las enfermeras, les ofrecen información y orientación, especialmente en los momentos de diagnósticos, indicaciones y cuando les es solicitada.

El resto de las fuentes de información de los gerontes, es como regla la que se proporcionan entre ellos mismo, referente a diversidad de temas, la procedente de los medios de difusión masiva y de comentarios de empleados que se realizan más que con ellos, en su presencia, siendo limitado el proceso informativo cara a cara a partir de los trabajadores del centro.

Los gerontes al participar voluntariamente  de la higienización del centro, emplean una parte de su tiempo en labores útiles lo cual los ayuda a sentirse  menos deprimidos.

En la dinámica de funcionamiento del comedor, se les permite sentarse en el lugar que elijan, no se les apresura, se les ofertan alimentos de calidad y en cantidades adecuadas. No observamos vigilancia de la ingesta de lo que se les sirve.

En cuanto a la atención médica y de enfermería, observamos que el  cumplimiento de las indicaciones médicas era realizado en tiempo y forma, lo que nos fue posible evaluar integralmente por ser uno de nosotros graduado de enfermería.

No participamos como observadores en procederes médicos.

No detectamos problemas económicos, ya que tiene sus necesidades de este orden resueltas por la unidad de salud, además de que los que son pensionados reciben sus ingresos regularmente y disponen libremente de ellos.

No se produjeron pérdidas de bienes de los ancianos, ni identificaron esto como un problema que los aquejara.

Los empleados de servicios, son inestables, no se sienten motivados por la labor que realizan y carecen de idoneidad en sentido general.

Los trabajadores perciben como problemas la falta de atención familiar, y algunos, la carencia de idoneidad de otros.

No perciben como problema la falta de idoneidad propia, y de comunicación con los gerontes, la reducida realización de actividades fuera de la institución, la limitada gestión para atraer al centro a los familiares y organizaciones comunitarias y la insuficiente atención a las necesidades espirituales. 

Los ancianos se consideran bien atendidos.

Las organizaciones comunitarias desempeñan un papel no muy activo como redes de apoyo social respecto al grupo estudio, ya que en esencia no participan mucho de la vida de la institución. Durante el período de investigación ninguna visitó el hogar.

 

VIII.      Conclusiones

v     Fueron evaluadas como necesidades reales de la población estudiada, las de  consejos, información, comunicación, afecto, estimación, vigilancia nutricional y recreación

v     Algunas necesidades reales de los ancianos no son adecuadamente apreciadas ni satisfechas por  el personal de la institución.

v     Se observaron marcadas diferencias entre las percepciones de los ancianos y sus necesidades reales de apoyo social de la institución.

v     No existe insatisfacción de necesidades económicas reales ni  sentidas entre la población estudiada.

v     La hipótesis planteada no se cumple ya que los gerontes perciben como adecuado el apoyo social brindado por la institución.

 

IX.      Recomendaciones

Ø Construir colectivamente criterios de idoneidad para los diferentes perfiles ocupacionales de la institución, en los que se ponga particular énfasis en el desempeño de brindar a los ancianos el apoyo social que requieren.

Ø Convocar a las organizaciones comunitarias a conocer y participar más de la vida del hogar, incentivando el tributo de sus esfuerzos en el mejoramiento de la unidad y en la  gestión de identificación y motivación de personal para labores de servicio.

Ø Sistematizar e incrementar la frecuencia de las actividades de recreación extramuros.

Ø Personalizar la atención a los gerontes deprimidos.

Ø Concienciar a los gerontes en sus derechos como seres humanos.

Ø  Diseñar un programa que estimule el acercamiento de las redes apoyo extrainstitucionales.

Ø       Instrumentar estrategias de vigilancia del consumo de alimentos.

 

X.      Bibliografía:

1.           Prieto Ramos, O., Vega García, E., Atención al anciano en cuba. Desarrollo y Perspectivas. “2da Edición, La Habana Edición Palco.3-4p.

2.           Prieto, E., “Prevalencia de trastornos funcionales en una población anciana”.TTR para optar por el Título de Especialista en Primer Grado de Medicina general Integral. 1996.

3.           Hernández Zamora, Z., Torres Fermán, I., ”Incidencia de trastornos depresivos en una población de jubilados”, Rev. Psicología y Salud. Instituto de Investigaciones Psicológicas .Veracruz. No.11Enero-junio 1998.29-39p

4.           O.P.S. Aspectos clínicos en la atención a adultos mayores, Manual de educación gerontológico para el personal de Atención Primaria de Salud. Módulo Valoración Clínica del adulto mayor.

5.           Barrial, C., “Factores psicosociales del médico de familia que intervienen en el grado de satisfacción de la población”. TTR para optar por el Título de Especialista en Primer Grado de Medicina general Integral.1994

6.           O.P.S. Aspectos clínicos en la atención a adultos mayores, Manual de educación gerontológico para el personal de Atención Primaria de Salud. Módulo 22

7.            O.P.S. Aspectos clínicos en la atención a adultos mayores, Manual de educación gerontológico para el personal de Atención Primaria de Salud. Evaluación Social del Adulto Mayor.

8.           O.P.S. Aspectos clínicos en la atención a adultos mayores, Manual de educación gerontológico para el personal de Atención Primaria de Salud. Depresión.

9.           O.P.S. Aspectos clínicos en la atención a adultos mayores, Manual de educación gerontológico para el personal de Atención Primaria de Salud. Fatiga y pérdida de vigor.

10.        O.P.S. Aspectos clínicos en la atención a adultos mayores, Manual de educación gerontológico para el personal de Atención Primaria de Salud. Abuso Maltrato y Negligencia (abandono)

11.        Cabrero García. J. Richart Martínez. Apuntes: M. Metodología de la investigación i. Investigación no experimental, evaluativa y cualitativa. INFOMED.

12.        FQS. Concepto y estado actual. Investigación cualitativa. INTERNET

13.        Chrzanowska, J. Confrontando el inconsciente. Claves técnicas de investigación cualitativa". The Association for Qualitative Research (www.aqrp.co.uk). Traducción de Pablo Deustua. INTERNET

14.        Instituto de Investigación en Educación. http/www.inie.ucr.ac.cr. INTERNET

15.        Sana, M. y Pantelides, E.A., 1999. “La pobreza entre los ancianos. Lo que dicen los datos a la luz de las limitaciones de la medición”. En: Desarrollo Económico, Nº152: 1005-1026.

16.        Montesinos, E. Técnicas de Grupo. Saimaza: La construcción de una identidad de marca. Punto de vista de la Investigación Cualitativa. INTERNET

 

XI.      Anexos

Anexo #1

Guía de la entrevista a informantes clave

Objetivo: Explorar el nivel de conocimientos de los entrevistados de las necesidades de apoyo social de los gerontes institucionalizados y su responsabilidad o grado de participación en el proceso.

Las preguntas formuladas estuvieron dirigidas a identificar la razón que los llevó a laboral en la institución, la motivación por su trabajo, el conocimiento de las actividades que corresponden a su categoría ocupacional, criterios de su cumplimiento, opinión acerca de la vejez como parte del ciclo vital, grado de vinculación con familiares, antiguos compañeros de trabajo y amigos de los internados deprimidos, papel de la unidad de salud, como red de apoyo social del grupo estudio, colaboración de otras instituciones, organizaciones o la comunidad en las actividades del centro y valoración de su importancia, apreciación referente a las condiciones de vida de los ancianos y su participación personal dentro del contexto de trabajadores y relación que perciben entre su función social y la remuneración recibida.

Después de haber efectuado un análisis de los datos aportados por cada una de las entrevistas realizadas, los agrupamos, a fin de poder procesarlos de forma comprensible como resultados de la investigación,

En cuanto a la razón que los llevó a laboral en la institución, la mayoría, planteó que fue por ubicación no voluntaria,  en el caso del personal técnico, y en lo que se refiere al de servicios, la totalidad expresó que fue ésta, la alternativa de empleo que encontró. Ninguno de los trabajadores ingresó en la institución por sentirse motivado con la atención a gerontes institucionalizados.

Los trabajadores de la unidad no recibieron preparación ni entrenamientos, para la función que realizan, excepción de los médicos.

Respecto al conocimiento de las actividades que corresponden a su categoría ocupacional, en sentido general, lo dominan, y consideran cumplirlas en la medida de sus posibilidades, que según el criterio del personal de enfermería y servicios, se ven limitadas, dada la sobrecarga de trabajo por falta de cobertura de plantillas, no obstante cada uno de ellos aprecia como adecuado su desempeño y como inadecuado en este sentido general el de otros compañeros.

Si consideramos la opinión global de los entrevistados, acerca de la vejez como parte del ciclo vital, encontramos que la perciben como una etapa triste e incierta para los que no cuentan con familiares que se encarguen de sus cuidados, hallando alivio a la situación, gracias a instituciones de este tipo, que sin ser ideales, al menos les resuelven sus “necesidades básicas”.

En lo que concierne a identificar como importantes fuentes de apoyo social, a los familiares, antiguos compañeros de trabajo y amigos de los internados deprimidos, en realidad solo señalan a los primeros como norma, y opinan que no les corresponde promover la vinculación, sino que son ellos los que deben preocuparse en aproximarse a los ancianos y a los trabajadores de la institución.

Respecto al papel de la unidad de salud, como red de apoyo social del grupo estudio, la consideran de extraordinario valor.

La colaboración de otras instituciones, organizaciones o la comunidad en las actividades del centro, casi siempre responde a la solicitud de la unidad, mas que a un gesto espontáneo.

Los hospitales admiten a la totalidad de pacientes procedentes del centro, que requieran sus servicios.

En la opinión de los entrevistados la institución “hace mas de lo que puede”, ya que “satisface en gran medida las necesidades de apoyo de los internados deprimidos, puesto que les ofrece un techo, alimentación y atención médica, mucho más de lo que aportan a su cuidado los familiares, que son los que debían asumir esta tarea”.

Señalan como parte de su trabajo, no maltratar a los gerontes deprimidos internados, lo que interpretan como no ofenderlos, no sustraer sus bienes, no solicitarles dinero del que reciben por las pensiones, estar al tanto de cualquier problema de salud, y darles libertad de movimiento en el hogar y de usar sus recursos materiales.

La oferta de alimentación, es identificada como obligación, no así la vigilancia de su consumo.

La satisfacción de las necesidades afectivas no es en general percibida como funciones que les correspondan.

Cada uno se considera muy esforzado y cumplidor de sus tareas, pués asume su labor, como “difícil, de las que no son gratas, ni nadie quiere hacer”

 

Anexo #2

Guión del Grupo Focal

Lugar de realización: Comedor del Hogar de Ancianos.

Organización del Grupo: Los participantes se sentaron  en forma de semicírculo, ubicándose según su voluntad, entremezclados con la  facilitadora y el  relator.

Tiempo de duración: 1 hora

Facilitadora: Mayela Marrero Aliño

Relator: Royland Martínez Rodríguez

Participantes: Población de gerontes deprimidos del grupo estudio, que acudieron voluntariamente a nuestra convocatoria (11).

Se les explicó el tipo de actividad a realizar y sus objetivos.

 

Objetivo general de la actividad: Identificar la percepción que tienen los ancianos de sus necesidades de apoyo social y el grado de satisfacción de las mismas por parte de la institución.

 

Objetivos específicos:

Determinar las necesidades de apoyo social que son identificadas como tales por los gerontes participantes

Evaluar la percepción que tienen de la unidad como fuente de satisfacción de estas necesidades.

En un papelógrafo con letras grandes, de molde, escritas en color rojo, se mantuvo expuesta durante todo el tiempo de trabajo del grupo la pregunta que dio inicio a las participaciones, la cual fue leída por la facilitadora, que invitó a los participantes a expresar sus opiniones respecto al planteamiento.

 

La pregunta fue: ¿Es este Hogar de Ancianos un verdadero Hogar?

Número de participantes que hicieron intervenciones: 11.

Número de intervenciones: 25

Principales temas debatidos: Higiene de la institución, alimentación, atención médica, actividades recreativas, información, consejos, relaciones interpersonales.

Ideas que fueron expresadas:

Ø       Este es mas hogar que muchas casas

Ø       Entre nosotros nos sentimos en familia

Ø       Siempre estamos acompañados

Ø       La soledad es terrible y aquí nunca estamos solos porque nos acompañamos unos a otros

Ø       Aquí hasta por las noches se queda personal para atendernos si nos pasa algo

Ø       Siempre que nos enfermamos hay un médico que nos atiende

Ø       Si hay que llevarnos fuera a hacernos alguna prueba aquí mismo hacen la gestión

Ø       La trabajadora social está al tanto de recoger nuestras chequeras y de que recibamos nuestras pensiones

Ø       Nos aconsejamos entre sí y hablamos mucho

Ø       Aquí, la verdad es que están al tanto de todo.

Ø       Nos dejan ver la televisión hasta que se acabe

 

Conclusiones a las que arribó el grupo:

 

1.       El hogar les brinda apoyo para todos los problemas que se les presenten

2.       Tienen garantizada la alimentación , el techo y la atención médica

3.       Son muy bien tratados

 

 

Autores:

Mayela Marrero Aliño

Royland Martínez Rodríguez     

Alumnos de primer año de Psicología                                          

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Publicación enviada por Mayela Marrero Aliño y Royland Martínez Rodríguez
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Publicado Monday 27 de June de 2005

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