Monografias | Revisión bibliográfica Climaterio y Menopausia. Algunos aspectos generalesRevisión bibliográfica Climaterio y Menopausia. Algunos aspectos generalesResumen: Según el Dr. Eduardo Cáceres Álvarez , la mujer es el único animal sobre la Tierra agobiada por la menopausia , ya que todos los animales pueden reproducirse prácticamente hasta el último día de su vida . Sin embargo , está desigualdad tan peculiar no existió siempre . Hasta el año 1 de nuestra era o poco después , la expectativa de vida era de 33 años y la mujer , como todos los otros animales de diferentes especies , moría con sus funciones ováricas en pleno apogeo. Hacia el siglo XVI la edad de la menopausia era de 44 años y la esperanza de vida de 48 , de modo que los médicos de ese entonces no tuvieron que preocuparse del tratamiento de la mujer menopáusica.
“Año de la Alternativa Bolivariana para las Américas” INDICE Climaterio:
Antecedentes. Concepto . Etapas Fisiopatología Síndrome
Climáterico Consecuencias
del cese de la función ovárica Cuadro
Clínico Tratamiento "Lo que sabemos es una gota, lo que ignoramos es un océano"
(I.Newton). Según
el Dr. Eduardo Cáceres Álvarez , la mujer es el único animal sobre la Tierra
agobiada por la menopausia , ya que todos los animales pueden reproducirse prácticamente
hasta el último día de su vida . Sin embargo , está desigualdad tan peculiar
no existió siempre . Hasta el año 1 de nuestra era o poco después , la
expectativa de vida era de 33 años y la mujer , como todos los otros animales
de diferentes especies , moría con sus funciones ováricas en pleno apogeo.
Hacia el siglo XVI la edad de la menopausia era de 44 años y la esperanza de
vida de 48 , de modo que los médicos de ese entonces no tuvieron que
preocuparse del tratamiento de la mujer menopáusica. Actualmente
la mujer sobrepasa los 75 años de edad con relativa facilidad , constituyendo
esta etapa una preocupante del personal de salud para mejorar continuamente su
calidad de vida. CONCEPTO Climaterio: Comprende el período durante el
cual se pasa de la vida reproductiva a la no reproductiva, o sea, que señala
una transición.
El climaterio se divide en 3 etapas . q
Premenopausia: Comprende desde el inicio de los síntomas
climatéricos hasta la menopausia. q
Menopausia: Después de 12 meses de amenorrea continua.
Este término se refiere a la última menstruación que resulta de la pérdida
de la función reproductiva ovárica,. Su diagnóstico es retrospectivo y por
consenso se necesita un período de amenorrea
de 13 meses para decir que
ocurrió la menopausia. q
Posmenopausia: Período entre 5 y 10 años subsiguientes a
la ocurrencia de la menopausia. Aunque se usan
de manera indistinta, las palabras menopausia y climaterio
no significan lo mismo, la primera es la expresión externa de la pérdida
de la función reproductiva representa un evento en la vida de la mujer ,
mientras que la segunda constituye una etapa de la vida femenina, que dura entre
2 y 8 años, durante la misma se producen cambios en la función del eje hipotálamo-hipófiso-ovárico
que conducen a la perdida de la función reproductiva, dicho de otra manera
significa el período de tiempo durante el cual la mujer transita de
la vida reproductiva a la no reproductiva. La edad de
aparición de la menopausia es variable. Se acepta que puede ocurrir entre 35 y
55 años, como promedio 50 años. Por debajo de los 40 años se considera
temprana y por encima de los 52, tardía. En ambos casos, el médico debe
priorizar la atención para identificar las causas.
Se ha sugerido que antes de los 45 años, el 30 % de las mujeres ha
dejado de menstruar y que después de los 55, el 2 %, aproximadamente, sigue
menstruando. En nuestro medio es raro encontrar pacientes con menopausia precoz;
en otros
estudios se ha comunicado una frecuencia del 1,6 %.
Entre los factores que influyen en la aparición de la menopausia precoz
, se señalan: Herencia. Raza: Las mediterráneas y nórdicas
la tienen más temprano. Hábito de fumar: Adelanta la
edad de aparición de la menopausia. Otros: Estado civil, categoría
laboral, nivel socioeconómico, obesidad, uso de anticoncepción hormonal,
etcétera.
FISIOPATOLOGÍA
. Generalidades. El climaterio es
la consecuencia de una menor actividad endocrina del ovario, sobre todo de los
estrógenos. La menopausia se produce al interrumpirse el ciclo ovárico. El folículo
constituye el aspecto más importante de la histología ovárica, la dotación
folicular se instaura
desde la vida intrauterina, no se conoce exactamente porque ocurre la
atresia de la mayoría de los folículos ováricos, pero lo cierto es que la
rapidez de la disminución del número de folículos es aproximadamente linear
en una escala semilogarítmica por lo que a partir
de los 40 años el ritmo de atresia aumenta y
cerca de los 50 años prácticamente no
quedan folículos, por tanto
la dotación folicular debe
ser el elemento crítico que determina el
tiempo de
la vida reproductiva y por tanto la edad de la menopausia. El ciclo ovárico
se interrumpe porque se agota la reserva foliculogénica, es decir, porque los
folículos primordiales se acaban. Al bajar los estrógenos se produce una pérdida
del feedback negativo sobre el hipotálamo, y las gonadotropinas. En el
climaterio se producen cambios anatomofuncionales primarios de los ovarios,
pero estudios recientes demuestran que con la edad se producen
cambios a nivel hipotálamo-hipofisario e incluso cerebral, que contribuyen a la
pérdida de los ciclos reproductivos y que son consecuencia del fallo ovárico.
En las etapas de
transición (premenopausia y menopausia) se pueden hallar concentraciones de las
hormonas de la reproducción similares a las del período reproductivo. Hacia los 40 a 45 años éste va
perdiendo su capacidad de ovular y entra de nuevo, lo mismo que antes de la
nubilidad, en una fase de ciclos anovulatorios fisiológicos. Pero al mismo
tiempo, los primordios son cada vez más escasos. El cómo de los casi 2
millones de primordios que tiene el feto de 5 meses y de los casi 1 millón que
tiene la recién nacida se pasa a cero, se debe, no a las sucesivas ovulaciones,
que son lo de menos, sino al fenómeno de atresia. Después
de los 35 años de edad, el ovario disminuye de tamaño y peso y contiene menos
ovocitos y estructuras foliculares y más folículos atrésicos en degeneración.
La atresia se hace cada vez más
intensa cuando el ovario envejece; y llega un momento en que, faltando los
elementos básicos del ciclo, que son los folículos primordiales o primordios,
el ciclo se termina. Así el ovario de la climatérica, más que un ovario sin
secreción es un ovario sin ciclo. Al no madurar folículos, no hay estrógenos
ni inhibina y al no formarse cuerpos amarillos, no hay progesterona. Pero el
tejido intersticial, fibroso, sigue siendo muy abundante y, excitado por la LH
que ahora está aumentado, forma andrógenos. Así, el ovario climatérico deja
de formar estradiol y progesterona, pero forma testosterona y androstendiona. La
falta de feedback estrogénico a través del hipotálamo, dispara la hipófisis
con aumento de FSH y LH. El primero es más precoz, pero luego se igualan. La
elevación de los niveles de FSH constituye uno de los primeros signos del
envejecimiento de la función reproductiva en el ser humano; el aumento de ambas
caracterizan el estadio hipergonadotrópico propio de la posmenopausia. No
hay referencias en la literatura acerca del valor del índice LH/FSH durante el
climaterio. No hay
tampoco consenso en cuanto al efecto del climaterio sobre los niveles de
prolactina; se han comunicado niveles disminuidos, pero
también se ha informado una secreción normal incluso hasta una época bien
avanzada del climaterio. Los
cambios en la hipófisis y el hipotálamo repercuten sobre el equilibrio de las
monoaminas del SNC y son la causa de los sofocos, cambios de carácter y otras
alteraciones psíquicas de la climatérica mal comprendidos todavía. La falta de estrógenos eleva la
paratohormona y desciende la calcitonina, resultando de aquí una movilización
de calcio y una tendencia a la disminución de la masa ósea. Por otra parte, el
descenso de los estrógenos produce alteraciones en el perfil lipídico, que se
caracterizan por una elevación de las lipoproteínas de baja densidad (DLD),
formadas fundamentalmente por colesterol y por un descenso de las lipoproteínas
de alta densidad (HDL).
SÍNDROME CLIMATÉRICO El climaterio se
define como el período de tiempo que se extiende desde la madurez hasta la
senectud. Es una etapa de transición de carácter involutivo, durante la cual
desaparecen las menstruaciones, se pierde la capacidad reproductora y tienen
lugar ciertos cambios psicológicos, que se atribuyen a la disminución
progresiva de la actividad de la función ovárica. Suele ubicarse a partir de
los 45 años de edad y finaliza hacia los 65 años, edad que marca el comienzo
de la senectud. En sentido estricto, el climaterio, al igual que la pubertad
(ambos son períodos de transición pero con claro sentido opuesto), son
situaciones que no se pueden considerar enfermedad, sino cambios fisiológicos.
Lo que suele ocurrir con frecuencia es que, debido al proceso en sí, se puede
producir un equilibrio funcional inestable que lleve a desviaciones patológicas,
lo que constituye el llamado síndrome climatérico. Este síndrome
pertenece a lo que Comelles
llama "síndromes
delimitados culturalmente", ya que la mayoría de los trastornos observados
no están totalmente definidos desde el punto de vista orgánico, sino que
aparecen en contextos culturales específicos. En algunas
ocasiones el llamado síndrome climatérico se limita a un aumento de la
intensidad de las manifestaciones climatéricas normales. El llamado síndrome
climatérico es muy frecuente pues ocurre en 2 de cada 3 mujeres. Se plantea que
en este síndrome se presentan, con relativa frecuencia, alteraciones psicológicas
como irritabilidad, depresión, ansiedad, nerviosismo, disminución de la líbido;
alteraciones genitourinarias como sequedad vaginal, prurito, disuria,
incontinencia urinaria y prolapsos; y síntomas neurovegetativos como sofocación,
sudaciones, cefalea, parestesias, insomnios, entre otros. Los cambios que
se producen durante el climaterio son esencialmente neuroendocrinos pero ellos,
por sí solos, no pueden explicar los cambios en el nivel de bienestar psicológico
de estas mujeres. En esta etapa particular de la vida y dada su condición
social de mujer se explica la influencia sobre el bienestar de un conjunto de
factores externos como los ambientales e internos como la personalidad,
autoestima, aspiraciones, aunque está aún por determinar qué influencia
pueden ejercer aquellos cambios neuroendocrinos sobre la esfera emocional, ya
sea la cualidad de las emociones, su intensidad o su forma de expresión.
CONSECUENCIAS DEL CESE DE LA FUNCION OVÁRICA Es
preciso tener presente que cuando
ocurre la menopausia existe desde el punto de vista biológico al menos dos fenómenos
imbricados, que son: el hipoestrogenismo post menopausia y la edad de la mujer (
envejecimiento) por lo que en muchas
ocasiones resulta difícil precisar a cual de estos eventos obedece un
determinado síntoma. Aunque ello
fuera posible no se debe olvidar que la forma en que se expresa ( se siente o se
padece) un determinado síntoma
depende no solo de su etiología sino de factores condicionantes como serían:
herencia, nutrición, hábitos tóxicos, enfermedades acompañantes, posibilidad
de acceso a la atención médico, nivel educacional, nivel social, relaciones de
familia, entre otros. Hoy
día se asocia el cese de la función reproductiva
ovárica con : q
Síntomas neurovegetativos:
Sofocación, sudoraciones, palpitaciones, parestesias, náuseas, cefalea,
insomnio, vértigos. Los que tienen un máxima frecuencia durante la
perimenopausia y disminuyen en frecuencia e intensidad a medida que transcurren
los años de postmenopausia. Las crisis vasomotoras o sofocaciones , son el síntoma
más frecuente, y característico,
del climaterio se manifiestan como
oleadas de calor que recorren el cuerpo subiendo hacia la cabeza , que producen
enrojecimiento de la piel del pecho, cuello y cara, se acompañan de intensa
sudoración, palpitaciones y sensación de angustia. Su frecuencia varía desde
10 en 24 horas hasta 10 en una hora y su duración va
desde segundos hasta 1 hora como promedio 3/min. Estas crisis se
presentan fundamentalmente durante la noche y son precipitados por: stress,
calor, consumo de alcohol y el ayuno. q
Alteraciones psicológicas:
Labilidad emocional ,
nerviosismo , irritabilidad , estado de ánimo depresivo , disminución de la
libido .Los que en múltiples ocasiones están presente desde años antes de la
menopausia , no conllevan deterioro de la salud mental
y están asociados con malas
relaciones de familia o de pareja , al condicionamiento de género, etc. En un número
importante de mujeres disminuye su autoestima por lo que la autopercepción de su
imagen corporal deviene negativa lo que se expresa como sensación de minusvalía
y devaluación. q
Alteraciones
Genito-urinarias: Sequedad
vaginal, dispareunia , prurito genital ,
tenesmo vesical , polaquiuria , disuria ,incontinencia urinaria. Constituyen el
cortejo sintomático mas típico del hipoestrogenismo
las que limitan el pleno disfrute del
erotismo . q
Otros problemas
relacionados con el déficit estrogénico y que habitualmente se presentan durante la postmenopausia
son: El incremento de la frecuencia con que se presentan afecciones como
la Aterosclerosis en su expresión cardio y cerebro vascular ( primera
causa de muerte de la mujer post menopausia en países desarrollados y en Cuba),
la diabetes mellitus, la hipertensión
arterial, , las neoplasias de mama y útero y la osteoporosis, enfermedades
todas que limitan la expectativa de vida de la mujer y/o inducen incapacidades.. Se puede distinguir, para su mejor
comprensión, en cambios locales, en el aparato genital, y cambios generales en
el resto del organismo. q
Ovarios y trompas: Ya señalamos que después de los 35 años
de edad el ovario disminuye de tamaño y peso y ocurre el fenómeno de atresia.
Los ovarios no solamente se empequeñecen sino que su superficie se arruga
(ova-rios giratus). Hacia los 55 o 60 años, los ovarios no son mayores que una
almendra. La trompa se atrofia y se retrae progresivamente y el ligamento
suspensorio del ovario también se retrae, por lo que éste se eleva en la fosa
ilíaca. q
Útero y vagina: Igualmente el útero se atrofia y se
reduce su tamaño y el endometrio deja de menstruar y se retrae, aunque no
debemos olvidar que a veces persiste en proliferación y hasta con hiperplasia.
La vagina se adelgaza y atrofia y en su exudado desaparecen las células glucogénicas
y carbopicnóticas. Además, hay sequedad vaginal,dispareunia y prurito. q
Vulva, periné y ligamentos: En la vulva se atrofian los
labios mayores y menores que permite, en mujeres delgadas, observar la hendidura
vulvar desde el exterior. Con frecuencia la mucosa vulvar al tiempo que se
atrofia se hace blanquecina y sus rugosidades desaparecen. El periné también
se relaja, pues como se sabe los músculos perineales conservan su función y su
tono por la acción de los estrógenos. Otro tanto ocurre con los ligamentos del
útero, en especial los retináculos que se relajan y atrofian. La consecuencia
de todo esto es que la mujer se hace propensa a los prolapsos y descensos de los
genitales, con síntomas tales como tenesmo vesical, disuria, incontinencia
urinaria, etcétera. Ya hemos señalado que el cese de la
función ovárica produce una disminución hormonal de estrógenos, específicamente
el estradiol que es el más potente y que expresa con síntomas característicos
muy conocidos llamado síndrome climatérico que se presenta en 2 de cada 3
mujeres y los más frecuentes son los siguientes: sofocos,
sudoraciones, palpitaciones, parestesias, náuseas, cefalea, insomnio y vértigos.
La aparición de los calores se ve favorecida por el estrés, el calor, el
alcohol y el ayuno. En nuestro medio, las crisis vasomotoras afectan el 80 % de
las mujeres en esta etapa, y
guardan relación directa, como ya señalamos, con los disturbios endocrinos.
Se ha referido la secuencia
calor-taquicardia-enrojecimiento-frío con características de aparición
nocturnas y que pueden sucederse con una frecuencia de 3 a 10 en 24 horas. q
Constitución femenina: Suele modificarse en esta etapa con
tendencia a la obesidad en la mayoría de las mujeres, aunque en algunas hay
adelgazamiento. Los caracteres sexuales tienden a atrofiarse y a veces se marca
una tendencia a la virilización (virilismo climatérico). q
Cambios digestivos: Consisten fundamentalmente en
dispepsias, muchas veces atribuidas a alteraciones hepáticas o del colecisto y
que, en realidad, no son más que trastornos sui géneris del climaterio.
Hay también disquecia, sensación de bola epigástrica y a veces meteorismo. q
Cambios circulatorios: Con frecuencia la mujer es propensa
al dermografismo, hiperemias cutáneas y vasospasmos. Hay tendencia a la
hipertensión, sofocos, como ya señalamos, y alteraciones en el riego de los
miembros con parestesia. q
Trastornos nerviosos: Hay gran inestabilidad psíquica ,
cambios de carácter, irritabilidad, insomnio, etcétera. Numerosas
investigaciones de corte psico-social han demostrado la importancia de estos
factores en las manifestaciones del síndrome climatérico. Las opiniones acerca de la
menopausia varían de un grupo social a otro. Defey y otros,
estudiaron la descripción que hacen las mujeres comunes y los ginecólogos
acerca de la menopausia y encontraron que en ambos grupos existía la opinión
de que esta etapa estaba caracterizada por sentimientos de soledad y el síndrome
del nido vacío. Sin embargo, los especialistas percibían a las mujeres menopáusicas
como abandonadas de una vida sexual activa, deprimidas, faltas de proyectos para
el futuro y preocupadas acerca del cuidado de su salud. Las mujeres piensan, según
estos autores, que la menopausia es una etapa de crisis vital con oportunidades
para la autorealización y cambios positivos en los estilos de vida con vistas a
una mayor autonomía. El componente
cultural que rodea a la etapa del climaterio ha de determinar, en gran medida,
el bienestar psicológico de las mujeres en esta etapa, según sea, en su
contexto social, la representación cultural de la misma. Autores como Chirkov,
Suh, Ryan, Deci Keyes y otros. hablan a favor de las
influencias culturales sobre el bienestar.
TRATAMIENTO . ENFOQUE INTEGRAL El climaterio y la menopausia se
consideran dentro de los procesos psicofisiológicos, de causa endocrina,
mediados por el estrés y con manifestaciones severas de éste, tales
como irritabilidad, alteraciones del sueño, frecuencia cardíaca acelerada,
dolores de cabeza, necesidad de tranquilizadores o hipnóticos, signos de
ansiedad (sudor, temor, agitación) y depresión (olvido, tristeza, astenia, etcétera),
entre otros. Con este enfoque, se hace evidente lo importante que resulta la
labor preventiva, dirigida, en lo fundamental, hacia la limitación, y cuando
sea posible, hacia la eliminación de estresores físicos y psicofisiológicos.
La detección de estos agentes causales de estrés por el médico, deberá
realizarse con un enfoque sistémico, conociendo al individuo y al medio donde
vive. Por otra parte, es de todos
conocido que el cáncer ginecológico está entre las causas más frecuentes de
muerte en la población femenina y
algunos de ellos como el adenocarcinoma de endometrio y el de mama aparecen con
mayor frecuencia en las edades perimenopáusicas. De acuerdo con lo que deseamos
para las mujeres climatéricas es un enfoque terapéutico integral, pues sólo
así se logrará el propósito de que durante esos años la mujer tenga una
calidad de vida adecuada, por lo cual la terapéutica debe abarcar factores
afectivos, sociales, nutricionales y físicos, pues todos inciden en esta etapa
de la vida femenina, sin olvidar los problemas de salud más frecuente que se
presentan en la mujer climatérica, aunque se considera por todos una etapa
fisiológica o lo que significaba para los griegos "el peldaño de una
escalera".
Atendiendo a todo lo anterior expuesto podemos indicar: q
Ejercicios. Pueden consistir en caminatas durante 45 a 60 minutos,
de 3 a 5 veces por semana. q
Ingestión adecuada de calcio para mantener el balance cálcico y
prevenir pérdidas óseas. Se debe consumir 1 g diario de calcio elemental en
las mujeres con factores de riesgo y debe tomarse antes de la menopausia. Es útil
comenzar su ingestión en las mujeres con edad alrededor de los 40 años,
excepto en mujeres con antecedentes de litiasis renal. Los suplementos de calcio
deben tomarse con los alimentos. q
Deben evitar el tabaco y disminuir la ingestión de bebidas alcohólicas.
q
Es importante que todas estas medidas terapéuticas sean apoyadas
por una dieta adecuada de aproximadamente, 1 400 a 2 000 cal diarias. Es
importante su composición, no debe tener exceso de proteínas, no exagerar las
grasas. Debe consumir granos enteros, frutas, vegetales y menos sal. Las altas
dosis de cafeína son perjudiciales. q
Hay otros aspectos emocionales que debemos enfocar en la mujer
climatérica que son los relacionados con la sexualidad. Muchas de ellas
consideran que cesó su vida sexual al acabar la vida reproductiva, pues en esta
etapa los hijos abandonan el hogar y es de todos conocido el síndrome del nido
vacío; otras no tienen compañero, pues los hombres de su edad pueden tener
problemas sexuales o son más difíciles de encontrar, hay una variación en
cuanto a la sexualidad. Estos son los elementos afectivos. TRATAMIENTO .TERAPIA HORMONAL DE REEMPLAZO Según
resultados de diversas investigaciones , la conducta seguida durante el
climaterio reporta actitudes divergentes , tanto si se analiza por las acciones
de los proveedores de salud (médicos, políticas de salud , compañías farmacéuticas)
como por el comportamiento de las mujeres , Los proveedores de salud tienen en
general dos posiciones: la de aquellos que consideran el hipoestrogenismo como
la más importante y promueven el empleo de la terapia hormonal de reemplazo
(THR) en todas las mujeres posmenopáusicas y los que plantean que no se
requiere tratamiento , pues la forma en que la mujer expresa el SC depende más
de su biografía, del contexto familiar y de otros factores culturales. Las
mujeres , por su parte , también desarrollan dos actitudes : unas adoptan la
pasiva de” soportar” las manifestaciones clínicas sin buscar ayuda, es
decir, sin demandar atención médica , bien por no tener síntomas o por
desconocer la relación entre déficit estrogénico, ateroesclerosis , depresión
o cáncer, mientras que otras solicitan emplear Terapia Hormonal de Reemplazo
(THR) para mejorar su calidad de vida. Está planteado
desde hace varias décadas, fundamentalmente, la estrogenoterapia, pero en 1970 Deborah
Grady y otros. en sus trabajos, señalan los efectos terapéuticos
beneficiosos de las combinaciones entre agentes estrogénicos y
progestacionales, pero aún es un área de interés y controversias. Evidencias
recientes indican que la adición de progesterona, ya sea cíclicamente o
continuamente, protegería contra la estimulación estrogénica desfavorable
sobre el endometrio, sin reducir los efectos beneficiosos sobre el corazón o el
sistema esquelético. No existen bases
para el uso profiláctico de la terapéutica hormonal, pero su indicación en
mujeres sintomáticas y en las que tienen factores de riesgo conocido para la
osteoporosis y aterosclerosis es poco discutido. Esta terapéutica contribuye a
la prevención de la atrofia urogenital y en general produce una sensación de
bienestar en la mujer que presenta síntomas durante el climaterio. La
estrogenoterapia simple estaría contraindicada en las pacientes con útero
intacto, por los riesgos que comporta su uso. Están absolutamente
contraindicadas en las pacientes con enfermedad hepática activa, enfermedad
tromboembólica activa y sangramiento genital de causa no precisada. En
pacientes con útero, debemos combinarla con agentes progestacionales. El enfoque terapéutico
relacionado con la osteoporosis debe valorar los factores de riesgo, sobre todo
en la mujer premenopáusica alrededor de los 40 años, pues esta enfermedad debe
prevenirse; una vez establecida, el tratamiento es poco efectivo. La combinación
con los agentes progestacionales es beneficiosa también para prevenir la
osteoporosis, pues ello disminuye el índice calcio-creatinina, lo cual indica
una retención de calcio. Los estrógenos
conjugados son los más usados. En caso de pacientes sin útero se puede
administrar sólo en dosis de 0,625 mg a 1,25 mg diariamente por 21 a 25 días
de acuerdo con la severidad de los síntomas y la tolerancia de la paciente. Resuelven los síntomas
neurovegetativos, sobre todo los calores. Mejoran la sexualidad. Retardan la pérdida de la masa
ósea después de la menopausia, favorecen la formación de los
osteoblastos. Previenen las enfermedades
cardiovasculares al aumentar los niveles de HDL - colesterol y disminuir los
niveles sanguíneos de LDL - colesterol. Se
debe evitar en : Debe evitarse su uso en mujeres
con factores de riesgo para las enfermedades hepáticas y de la vesícula
biliar. Su efecto sobre el cáncer de útero
es discutible, algunos autores señalan que este cáncer es menor en las
mujeres que utilizaron estrógenos y progesteronas que entre las mujeres sin
terapéutica hormonal estrogénica. Toda mujer antes de comenzar esta
terapia debe ser bien informada sobre las ventajas y desventajas. Sugerimos que en las pacientes
con útero, además de las investigaciones establecidas, debe indicársele
una prueba con progesterona, pues esto nos ayudará a descartar un
endometrio efector. Es importante insistir que el
objetivo de la terapia hormonal es modificar la vejez de la mujer otorgándole
mejor calidad de vida y mayor longevidad. Va dirigida sobre
todo a los síntomas neurovegetativos y de ellos al más frecuente, los sofocos.
Se puede indicar a las mujeres que no pueden usar estrógenos. Clonidina: no altera el cuadro
endocrino del climaterio, pero alivia gran parte de los síntomas
neurovegetativos. Es un agente Alfa-adrenérgico de acción central, puede
producir mareos y no está contraindicado en pacientes hipertensos. Se
utilizan dosis de 0,1 mg 3 veces al día y pueden llegar a 0,2 mg. Bromocriptina (dopaminérgico):
rebaja la prolactina, pero no aumenta la LH. Se emplea en dosis de 2,5 mg 2
veces al día . Metoclopramida: es un potente
antidopaminérgico. Se indican 10 mg diarios. Sulpiride: 50 mg diarios. Todos los
antidopaminérgicos al suprimir el freno dopamínico a la prolactina, producen
hiperprolactinemia y ésta indirectamente rebaja la LH y por tanto, alivia los
sofocos.
FACULTAD
DE CIENCIAS MÉDICAS:
Dr .” SALVADOR ALLENDE”
Autor: Dra. Marilyn Hernández Sánchez.
Especialista de I Grado en MGI.
Dra. Guadalupe Álvarez Bustamante.
Especialista de I Grado en MGI. Publicación enviada por Dra. Marilyn Hernández Sánchez y Dra. Guadalupe Álvarez Bustamante Contactar mailto:marilyn.hdez@infomed.sld.cu Código ISPN de la Publicación EEEAykAyZFBYYEkUTi Publicado Friday 24 de June de 2005 Ultimas Publicaciones en ilustrados.com
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