Monografias | El reduccionismo de los modelos de formación docente orientados a la prácticaEl reduccionismo de los modelos de formación docente orientados a la prácticaResumen: Los avances científicos y tecnológicos, que definen y circunscriben a esta denominada sociedad del conocimiento, plantean a los sistemas educativos actuales una serie de desafíos, entre los cuales cabe destacar el relativo a la formación de docentes.(E) Los
avances científicos y tecnológicos, que definen y circunscriben a esta
denominada sociedad del conocimiento, plantean a los sistemas educativos
actuales una serie de desafíos, entre los cuales cabe destacar el relativo a la
formación de docentes. En
el campo de la formación de docentes, el reto principal consiste en formar un
profesionista que se visualice a sí mismo como un docente capaz de
generar, y gestionar, información y conocimiento; esta generación y gestión
del conocimiento tendría como objetivo central la conformación de una
competencia profesional constructiva que lo lleve a enfrentar con éxito la
incertidumbre y, por que no decirlo, la opacidad con que se presentan, en este
momento, los procesos educativos. Para
enfrentar este reto, los sistemas educativos actuales se han adscrito, a nivel
curricular o a nivel discursivo, a modelos de formación que privilegian
la práctica docente (v. gr. la línea de pensamiento anglosajona, Davini,
1997; el modelo del análisis de la práctica docente, Muñiz, 2005; el
paradigma Hermenéutico reflexivo, Diker, 1997: el modelo indagativo,
Imbernón, 1997ª; etc.). La apuesta por estos modelos obedece a que se
consideran los de mayor viabilidad para propiciar procesos de innovación que le
permitan al maestro enfrentar a este contexto altamente cambiante. Estos
modelos de formación más allá de sus múltiples bondades, que no están
sujetas a discusión, pueden ser etiquetados como reduccionistas al privilegiar
básicamente los aspectos curriculares y descuidar los aspectos de gestión
institucional que condicionan y determinan la adecuada operación de toda
propuesta curricular.. Para sustentar esta tesis me permitiré realizar un análisis
en dos niveles: -
El nivel teórico discursivo. -
El nivel de las propuestas específicas: los centros de innovación pedagógica
y los Centros de Maestros. El nivel teórico discursivo. Davini
(1997) reconoce tres líneas de pensamiento en el campo de la formación de
docentes: la producción francesa, los aportes de la bibliografía de habla
inglesa y la línea latinoamericana. En los aportes de la bibliografía de habla
inglesa afirma que ésta reconoce
un pilar fundador en el pensamiento de John Dewey. Aún con sus diferencias de
énfasis, esta línea ha centrado su planteo en la formación de docentes
reflexivos y en la articulación de pensamiento y acción, con fuerte componente
de afianzamiento intelectual y de compromiso de la docencia con la investigación
en la enseñanza, dirigidas a la construcción de una escuela democrática y una
sociedad más justa (Stenhouse, 1987, 1989; Giroux, 1990; Kemmis y McTaggart,
1992; Liston y Zeichner, 1993; Carr y Kemmis, 1988; Beyer y Zeichner, 1990; Schön,
1992; entre muchos otros). (Davini, 1997; p 122). Los
propósitos que se pretenden alcanzar, en el campo de la formación de docentes,
a través de este modelo son: • Recobrar
los conocimientos prácticos que el docente ha construido en el ejercicio de la
función. • Contribuir
a la generación de un cuerpo de conocimientos que permita profesionalizar la
función docente. • Contribuir
a la transformación del habitus de los agentes que la realizan la práctica
docente y, por su relación dialéctica, contribuir a la transformación del
contexto que lo determina. (Muñiz, 2005; diapositiva 4) Estos
propósitos son solidarios a una forma de entender la práctica docente: como un
proceso de representación, formación y transformación a través del cual se
le da sentido y significado al proyecto educativo que define y circunscribe la
actuación docente. Esta
línea de pensamiento tiene como idea fuerza central la inmersión en la práctica
y su concreción se refleja, exclusivamente, en propuestas para el diseño
curricular (v. gr. Barco, citado por Davini, 1997) o en dispositivos
(Gaidulewicz, 1999) para la formación permanente (v.gr. Talleres
Educadores y Jornadas de Reflexión, citados por Davini, 1997). Los
mecanismos básicos a través de los cuales se pretende lograr la formación del
docente, es la inmersión temprana en la práctica, en el caso de la formación
inicial o profesional, y la reflexión individual o colaborativa del docente
sobre su propia práctica, en el caso de la formación permanente; sin
embargo, estos mecanismos olvidan un hecho esencial, que el docente es un hombre
organizacional y que su acción se encuentra inmersa, como parte de un rol, en
una organización, en ese sentido se coincide con Schwartz (1995), que
conceptualiza al docente como un actor social que desarrolla su praxis en una
organización social cuya identidad es la educación de las generaciones jóvenes
inscripta en un proyecto de sociedad deseada. El nivel de las propuestas específicas: los centros de innovación pedagógica. El
análisis a realizar en este rubro se circunscribe a la propuesta realizada por
Aguerrondo y Pogré (2001) para transformar las instituciones de formación
docente en centros de innovación pedagógica. Estas
autoras proponen una serie de características para este nuevo tipo de institución,
“los centros de innovación pedagógica”; entre las características
propuestas se puede observar claramente la preeminencia de aspectos pedagógicos
y la reducción de los procesos organizacionales a cuestiones de tiempo y
espacio, esto a pesar de que al formular las ideas fuerza que sostienen su
propuesta plantean una dimensión organizacional (vid. p. 28). Este
reduccionismo de los procesos organizacionales a cuestiones de tiempo y espacio
áulicos, no es privativo de esta propuesta, y suele ser recurrente en la
bibliografía al respecto como es el caso de Carbonell (2000) que al abordar la
organización escolar, dentro de las denominadas pedagogías innovadoras, se
concreta a discutir el tiempo y el espacio áulico. En
el caso que nos ocupa (Aguerrondo y Pogré, 2001), este reduccionismo de los
aspectos organizacionales obedece al hecho de que la propuesta se organizó a
partir de decisiones pedagógicas (vid. p 53) que tomaban como base una serie de
premisas pedagógicas y las competencias profesionales a formar. Este
reduccionismo queda de manifiesto al momento de que describen las lógicas a
integrar en la estructura de la organización: la curricular, la académica y la
lógica de gobierno y gestión. En esta última se puede observar la propuesta
de una estructura jerárquica (vid. pp. 83-88) que no se aleja en substancia de
las presentes en otro tipo de instituciones. En
la propuesta de Aguerrondo y Pogré (2001) queda de manifiesto como los procesos
organizacionales y administrativos se constituyen en un epifenómeno de
propuestas curriculares orientadas a la práctica, por lo que una vez más es
notorio el olvido del hombre como un hombre organizacional. El nivel de las propuestas específicas: los centros de maestros En
nuestro estado solamente podemos encontrar dos modelos de formación que pueden
responder, o intentan responder, a esta línea de pensamiento orientada a la práctica;
la Licenciatura en Educación ofrecida por la Universidad Pedagógica de Durango
y la oferta de actualización brindada por los Centros de Maestros. Mi
atención en este momento recaerá en los Centros de Maestros, por representar
un nuevo tipo de institución que permitirá visualizar más acertadamente la
inclusión o no de nuevos procesos organizacionales. Por no ser de interés para
el presente trabajo voy a dejar fuera de la discusión la forma en que un modelo
orientado a la práctica fue reducido a una visión instrumentalista, que es el
caso que nos ocupa, y centraré mi atención exclusivamente en aquellos aspectos
que me permitan resaltar los puntos de interés para la argumentación que estoy
desarrollando. Imbernón
(1997b) reconoce entre las tendencias en las estructuras organizativas de la
formación permanente del profesorado a los centros de profesores, haciendo
hincapié en las múltiples funciones que debería cubrir; funciones que por sí
mismas anunciarían la creación de un nuevo tipo de institución. Este nuevo
tipo de institución fue concretado en el caso mexicano en los denominados
Centros de Maestros. La
oferta educativa que ofrecen estos centros se clasifica en Cursos Nacionales de
Actualización, Talleres Generales de Actualización y Diplomados. En los tres
casos se pueden observar normas y procesos administrativos altamente
burocratizados y controlados por el personal del centro y de la instancia
estatal de actualización (v. gr. procesos de inscripción o reincripción a los
Cursos Nacionales de Actualización). En
estas instancias institucionales es posible observar una estructura rígida y
centrada en los procesos de control jerárquico, donde el personal de los
centros de maestros tienen escasos márgenes de maniobra ante la supervisión y
control de la Instancia Estatal de Actualización, situación que también
presentan los usuarios, quienes no tienen margen de maniobra o simplemente de
participación en las decisiones que se toman sobre su propio proceso de
actualización (vid. Barraza, 2005). La
inserción de términos como “coordinadores” al interior del Centro de
Maestros, no cambian la esencia de los procesos administrativos y
organizacionales que desarrollan. Al
inicio de este ciclo escolar se planteó, a nivel discursivo, una reformulación
sobre el desarrollo de la oferta educativa de estos centros, a través de la
propuesta denominada “trayectos formativos”, sin embargo, la no comprensión
de esta propuesta, por los encargados a nivel estatal, determinó que tanto en
el Plan Estatal de Actualización y en las acciones que se derivaron
posteriormente, esto se convirtiera en un simple término vació de significado. Esta
situación obedeció a que, sin lugar a dudas, la aplicación de esa propuesta
hubiera obligado a una reformulación de sus procesos organizacionales y
administrativos y sobre todo a darles participación activa a los usuarios del
servicio. Como
se puede observar, en el caso de los Centros de Maestros, los procesos
organizacionales y administrativos se convierten en un simple simil de los
establecidos en otras instituciones, a pesar de que se suponen tienen modelos de
formación diferentes. A manera de cierre Como
se ha podido observar en los párrafos anteriores, los procesos organizacionales
y administrativos que circunscriben y significan la formación docente en un
modelo orientado a la práctica son, por una parte, ignorados (a nivel teórico
discursivo), o, por otra parte, reducidos a epifenómenos accesorios
de la acción curricular (a nivel de las propuestas específicas). Sin olvidar
que en el caso de instituciones creadas ex profeso para desarrollar este tipo de
formación se encuentran imitaciones acríticas de modelos organizacionales y
administrativos presentes en otro tipo de instituciones. Estas
situaciones provocan que, a pesar de orientar la formación a la práctica y la
reflexión, los logros alcanzados sean mínimos (v. gr. Davini, 1997, documenta,
basada en investigaciones propias, los reduccionismos que ha acarreado la
aplicación de esta línea de pensamiento), ya que estos esfuerzos se realizan
en contextos organizacionales signados por estructuras rígidas y procesos
administrativos que ponen el énfasis en el control y la autoridad. Esta
creencia causal se sustenta en el postulado de que no es posible desarrollar
procesos colaborativos y de reflexión en contextos donde la participación de
los actores se reduce a seguir órdenes y si no se realizan estos procesos
esenciales de la formación docente, la innovación se reducirá a ser un ente
discursivo. Addendum Para
que un modelo de formación orientado a la práctica pueda tener el éxito
esperado, conducir al desarrollo de procesos de innovación y trascender el
discurso curricular debe de plantear un nuevo tipo de institución, donde los
procesos organizacionales y administrativos tengan como sello distintivo la
participación auténtica (Anderson, 2002) de todos los actores involucrados en
el proceso formativo. Una auténtica
participación conducirá a una institución autogestionada que implique reglas
de cooperación y codecisión explícitas y, por consecuencia, la presencia de
un fuerte trabajo colegiado y la práctica del consenso. La
autogestión “implica que la persona o entidad determina por ella misma sus
orientaciones y escoge los medios y controles pertinentes, sin referencia a una
autoridad externa” (Sánchez, 1991; p. 513) Para esto, se deben de cubrir como
mínimo los siguientes requisitos: ˙
Pocas intervenciones de las autoridades externas. ˙
Desarrollo de iniciativa por los propios participantes. ˙
Existencia mínima de reglamentos. ˙
Existencia máxima de proyectos de desarrollo institucional. ˙
Supresión de toda autoridad y forma de dominación unilateral. Estas ideas fuerza aplicadas a instituciones
formadoras de docente que orienten su acción formativa mediante un modelo
basado en la práctica permitirá, sin lugar a dudas, el desarrollo de procesos
de innovación en sus destinatarios. Lista
de referencias Aguerrondo
Inés y Pogré Paula (2001), Las instituciones de formación docente como
centros de innovación pedagógica, Buenos Aires, Argentina, Troquel. Anderson
Gary L. (2002), “hacia una participación auténtica: deconstrucción de los
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en políticas educativas. Estado, mercado y escuela, de Mariano Narodowski,
Milagro Nores y Miriam Andrada (comp.), Buenos Aires, Argentina, Granika Barraza Macías
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http://www.ilustrados.com/publicaciones/EEEppuVFFkyPcNaZfy.php Carbonell
Jaume (2000), La aventura de innovar. El cambio en la escuela, Madrid, España,
Morata. Davini María
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Barcelona, España, Paidós. Diker,
Gabriela y Terigi, Flavia (1997), La formación de maestros y profesores: hoja
de ruta. Buenos Aires, Argentina, Paidós. Gaidulewicz
Laura (1999), “El concepto de dispositivo en el pensamiento de
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Barbier Jean Marie, Cattaneo Mabel, Coronel Mirtha, Gaidulewicz Laura, Goggi
Nora E. y Mazza Diana, Buenos Aires, Argentina, Ediciones Novedades
Educativas/Universidad de Buenos Aires. Imbernón
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Barcelona, España, Grao.. Imbernón
Francisco (1997b), La formación del profesorado, Barcelona, España, Paidós. Muñiz G.
Manuel (2005), “El análisis de la práctica docente”, presentación de
Power Point utilizada durante el módulo Formación Docente e Innovación
Educativa del Doctorado en Ciencias de la Educación del Instituto Universitario
Anglo Español, en Durango, Dgo. Sánchez de
Horcajo Juan José (1991), Escuela, sistema y sociedad. Invitación a la
sociología de la educación, Madrid, España, Libertarias. Schwartz,
G. (1995) La formación docente. Departamento de Ciencias Jurídicas, Políticas
y Sociales. Universidad Nacional de Río Cuarto. Publicación enviada por Arturo Barraza Macías Contactar mailto:tbarraza@terra.com.mx Código ISPN de la Publicación EEEElyFFVVOFZSrQsJ Publicado Saturday 26 de March de 2005 Ultimas Publicaciones en ilustrados.com
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