Monografias | Crisis familiares normativas y paranormativasCrisis familiares normativas y paranormativasResumen: Se realiza un análisis del ciclo vital de la familia, con sus respectivas fases de formación, extensión, contracción y disolución, desde una perspectiva sistémica haciendo énfasis en la misma como categoría evolutiva, histórica y psicológica donde presentamos los eventos fundamentales que transcurren a lo largo del desarrollo de este ciclo vital y que se relacionan con su propio curso. De esta forma nos referimos a acontecimientos desde este ciclo por los cuales toda familia transita como el matrimonio, nacimiento de los hijos y entrada de estos a instituciones, cese de la tutela, jubilación, entre otros; así como sucesos que se presentan y que sorprenden a la familia inesperadamente como los accidentes, aparición de retraso mental, alcoholismo o intento suicida. ABSTRACT. It´is
important to refer to the family life cicle with its diverse stages like:
formation, extension, contraction and disolution, which is analized from a
systemic view, making emphasis in its evolutive, historic and phychologycal categories
where we present the principal situations, that are present, througt
this cicle and that are related to its own development
. In this way, we refert to the events, present in this cicle ,through which, all families have a participating
experience like marriage, birth and beginning of studies, ease of custody,
retirement and some others. As well as, unspected incidents, that ashtonish the
family like accidents, mental dissorder, alcoholism and suicide. All
the above stated constitute possible family crisis. RESUMEN:
Se realiza
un análisis del ciclo vital de la familia, con sus respectivas fases de
formación, extensión, contracción y disolución, desde una perspectiva sistémica haciendo énfasis en la
misma como categoría evolutiva, histórica y psicológica donde presentamos los
eventos fundamentales que transcurren a lo largo del desarrollo de este ciclo
vital y que se relacionan con su
propio curso. De esta forma nos referimos a acontecimientos desde este ciclo por
los cuales toda familia transita como el matrimonio, nacimiento de los hijos y
entrada de estos a instituciones,
cese de la tutela, jubilación, entre otros; así como sucesos que se presentan y que sorprenden a la familia inesperadamente
como los accidentes, aparición de retraso mental, alcoholismo o intento
suicida. Todos estos eventos pueden
constituir posibles crisis familiares. PSICOLOGÍA
DE LA FAMILIA, SUS PRICIPALES CRISIS: En el abordaje
de la familia como sistema se le da tratamiento a conceptos evolutivos,
valorando a la misma como un todo, no como un sistema de relaciones que nada
tiene que ver con la simple suma de sus partes. Este grupo
primario de referencia, intermediario entre el individuo y la sociedad, es una
categoría histórica pues está determinada por el sistema social en que se
enmarca y está regulada por leyes y políticas. Es también, una unidad psicológica
con una especificidad propia, que la hace única e irrepetible, y donde
en su funcionamiento se pueden apreciar pautas de interacción, estilos
comunicativos, una organización, procesos y cambios.
Hablar de familia en la actualidad
requiere pensar que ya no solo nos referimos a la unión legal entre un hombre y
una mujer para toda la vida y para tener hijos y educarlos. En su concepción más
amplia se contemplan los vínculos afectivos, consanguíneos y cohabitacionales,
pero donde a su vez existe un redimencionamiento conceptual, de esta forma se
pueden encontrar grupos pequeños desde matrimonios sin hijos u otros más
extensos donde conviven 3 generaciones o más. Tampoco se puede decir que una
unión porque no sea legal o una madre sola con sus hijos, o un matrimonio con
hijos de matrimonios anteriores, o una pareja homosexual, no sean familia.
A su vez al analizar la dimensión
evolutiva, requiere observar que la familia no es estática, pues la misma se
transforma, se producen cambios, al igual que un individuo nace, crece, se
desarrolla y muere, la familia también atraviesa por fases que transcurren a
través de un ciclo vital donde se forma, se extiende, se contrae y se disuelve,
donde cada fase tiene sus características
y eventos propios y donde en el paso de una fase a otra ocurren cambios,
originando crisis debido a la
necesidad de movilización del sistema para la adaptación y asimilación de
estos cambios.
Estos eventos
son más o menos previsibles y ocurren de manera general en todas las
familias y a las que se ha llamado Crisis Transitorias, Crisis relacionadas con
el ciclo vital o Crisis Normativas. De esta forma encontramos que el evento que
inicia y constituye el pedestal de toda familia es el matrimonio y que marca la
primera fase de Formación
de la familia, precedido de el matrimonio y el noviazgo. De
este cimiento dependerá en gran
medida la edificación que resultará
más adelante. En esta etapa los
miembros de la pareja se adaptan a
una forma nueva de vivir, a las dificultades materiales, a desempeñar el rol de
cónyuges con la significación social que esto implica, es no solo pensar
en uno sino en dos. En ocasiones este nuevo vínculo se produce cuando no
existe la madurez física y psicológica necesarias para afrontarlo.
Coincidimos con la Doctora Arés
que plantea el tránsito de la pareja al matrimonio requiere hacer una
adecuada elección, ser capaz de separarse de la familia de origen para formar
la propia que será sin dudas única y diferente, renunciar a las ganancias
emocionales que proporcionan etapas anteriores
y asumir nuevos compromisos, responsabilidades y relaciones como amigos,
familia de origen de ambos etc. Cuba
es el país de América latina con mayor tasa de nupcialidad temprana, la cual
se produce a una edad promedio de 18,4 años. Es
importante que en cada pareja que deviene en matrimonio exista un equilibrio
entre el yo y el nosotros, donde exista estabilidad, comunicación y amor para
mantenerse unidos, en un proyecto común pero sin renunciar a la realización
individual, sin caer en individualismo o egoísmo. Estos aspectos serían lo
ideal, pero en ocasiones el matrimonio o unión se producen tan tempranamente t
no existiendo aún la madurez necesaria de sus miembros para esto. Una
nueva etapa sin embargo comienza con el nacimiento del primer hijo dando paso a
la fase de Extensión.
Desde el comienzo del embarazo,
también ha de gestarse la idea del cambio de 2 a 3. Es por eso que en nuestro
país se desarrolla por el ministerio de salud pública un Programa de
maternidad y Paternidad consciente,
en aras de una maternidad y paternidad responsables. El
advenimiento de un nuevo miembro requiere
una adaptación a cambios tanto en plano psicológico como el social, desde el
mismo inicio con los cambios del cuerpo materno, nuevos requerimientos
materiales y dedicación hacia el
nuevo ser. Una
movilización en todo el sistema familiar arriba con la llegada del nuevo bebé,
contradicciones entre abuelos y padres “ inexpertos” en cuanto al manejo del
recién nacido, nuevas rutinas, etc, todo lo cual no elimina la realidad de que este hecho generalmente es
esperado con ansiedad y alegría. Es
importante mencionar que en ocasiones los acontecimientos propios del embarazo y
el parto conllevan ala madre a cierta inestabilidad en la esfera psicológica
para lo cual requiere de gran apoyo de todo el grupo familiar. Un
nuevo reto les espera ahora a los nuevos progenitores: el rol de padres, con las
exigencias que a este la vida le impone. A
Lo largo de esta etapa se producen
otros eventos que implican cambio como por ejemplo la entrada a
instituciones como la escuela por primera vez, el circulo infantil, becas. En
estos encontramos casos donde no ha existido preparación del menor por parte de
la familia, o donde la ansiedad familiar ante
la separación dificultan este proceso. Otros
momentos difíciles en esta etapa son las crisis del desarrollo como la de los 3
años y la de la adolescencia, donde la contradicción esencial se pone de
manifiesto en la existencia por un lado de posibilidades y necesidad de
independencia en los niños y el papel regulador del adulto por el otro, esta
situación en ocasiones
desconcierta al adulto, que a pesar
de tener a veces el conocimiento de
esto, se siente impotente y no sabe como manejar la situación. Con
la llegada a la adultez de los
hijos, comienza una nueva etapa marcada por la independización del núcleo del primer hijo para
formar su propio hogar. Ante este desprendimiento o cese de la tutela sobreviene
muchas veces una ansiedad en los padres, pues los hijo se marchan para
hacer sus propias vidas, lo cual quiere decir que han crecido que ya no son tan
controlables y por el contrario más independientes, y ante lo cual se produce
el fenómeno conocido como “
síndrome del nido vacío”, que en Cuba como refiere Patricia
Arés se le denomina “ Síndrome
del nido relleno”, pues sucede
que por las condiciones de vivienda, en gran parte de los casos la nueva pareja
se queda en el lugar de origen en vez de marcharse, no obstante se le llama a
esta etapa de Contracción. Ahora
corresponde ala pareja inicial, asumir el rol de abuelos puesto que la familia
se ha extendido, esto es como volver a vivir
la etapa inicial, pero ahora con más años, más madurez y experiencia,
lo cual es aprovechado para rectificar errores
cometidos en la crianza de los hijos y lo cual en ocasiones genera
contradicciones entre estos y los
nuevos padres en cuanto a los métodos educativos, estas contradicciones
a veces generan tal inconsistencia que requiere la situación atención
especializada. Además
del rol de abuelos se transita en esta etapa por otro o evento que impacta también al sistema: La Jubilación.
El individuo que ha pasado la mayor parte de u vida en activo, cesa ahora
sus funciones sociales, cambiando incluso de jerarquía al abandonar posiciones
hasta de liderazgo y cambio de rutinas lo que unido al cambio en las
posibilidades económicas hacen que en ocasiones
se produzca ansiedad y depresión
en este adulto mayor. La
inadaptación a la jubilación se caracteriza
por insatisfacción con las actividades cotidianas, se torna irritable,
susceptible a enfermar, su pérdida de funciones sociales puede traer
sentimientos de inconformidad e inutilidad, baja autoestima, lo cual confluye en
le llamado “ síndrome de la vida rutinaria”. Afortunadamente
en nuestro país debido a la extensión del Programa del Adulto Mayor existen múltiples
opciones para este grupo etáreo que
van desde asumir otras actividades laborales útiles por cuenta propia,
incorporarse a casas y círculos de abuelos, universidad del adulto mayor etc. La
célula principal que originó la familia comienza a desmembrarse con la muerte
del primer cónyuge, iniciándose así la etapa de Disolución.
Se transita entonces aquí por el evento de rol de viudez, el cual es sin dudas uno de los más
difíciles por ser la relación de pareja uno de los vínculos más complejos
que mantienen las personas a lo
largo de la vida, por lo cual en ocasiones
luego de fallecer uno de los
cónyuges fallece el
otro, lo cual los especialistas han atribuido a deficiencias en le
funcionamiento del sistema inmunológico ante la depresión que genera el duelo.
Culmina esta fase con la muerte del otro cónyuge. Estos
acontecimientos referidos anteriormente son más o menos esperables durante el
curso del Ciclo Vital de cada familia y aún así requieren de la movilización
de muchos recursos personales y familiares para su afrontamiento. Se producen
con el devenir de estos acontecimientos crisis en el sentido de la movilización
del sistema que hemos mencionado
pero que no solo implican peligro debido al cambio, sino evolución y
oportunidad. La
familia ha de poner en funcionamiento sus
capacidades sistémicas autocorrectivas
y de morfogénesis, no solo ante los cambios esperados o normativos, sino frente
a otros que pueden producirse y no son esperados y que muchas veces sorprenden
al sistema, constituyendo amenazas y riesgo para que disfuncione. Estas crisis
NO Transitorias o no relacionadas con su ciclo vital, son llamadas también
Paranormativas. Estas
Crisis para su mejor estudio y comprensión han sido agrupadas en Crisis por
Incremento, por Desmembramiento, Desorganización, Desmoralización o Mixtas. CRISIS POR
DESMEMBRAMIENTO: Encontramos
aquí varios eventos donde el indicador fundamental es la desarticulación de la
estructura más o menos estable hasta el momento y donde uno de los eventos que
mayormente representa a esta crisis es el
Divorcio. El Divorcio es el rompimiento de la unidad original: el
matrimonio. Al respecto Cristobal Martínez
plantea que cuando este proceso se realiza
rodeado de angustia e inconformidad, dificultades en la comunicación y las
relaciones, sobreviene entonces la preocupación por parte de alguno o de ambos
sobre las futuras consecuencias de esta discusión en los hijos. Pensamos
que el divorcio es un proceso psicológico relacional que bien manejado puede
dejar consecuencias mínimas en los hijos, no obstante preocupan a los padres
los sentimientos de inseguridad y confusión que se producen en los hijos. La
separación de los padres significa para los mismos una pérdida de la base de
seguridad, ya que en su pensamiento lógico concreto, en la medida que la
familia está unida es más fuerte, más protectora y la ruptura significa lo
contrario. Si oculta el hecho mediante el engaño se agrava el daño. Muchas
veces los niños son utilizados como posible aliado en contra del otro como un
mensajero. Los
hijos pueden no entender el divorcio, entonces se les debe explicar lo que está
pasando. Los padres deben percatarse de las señales de estrés en los hijos
como pérdida de interés por la escuela, amigos dificultades de sueño etc. Cuba
es un país con una gran tasa de divorcialidad, donde encontramos factores
psicológicos, sociales, sociopsicológicos. Otras
Crisis por desmembramiento son las producidas por separación o abandono como
traslado a una ciudad u otra por asuntos de trabajo,
desprendimiento afectivo por divorcio, hospitalizaciones. También
la muerte de un familiar cercano( madre, padre, abuelos, tíos) sobre todo si se
produce la muerte de un padre o
hijo, durante las dos primeras fases del ciclo vital. Este evento en ocasiones
constituye un factor de riesgo por ser mal manejado por la familia.
Sucede que un duelo prolongado acarrea en los niños, más consecuencias
negativas que las que el propio hecho de la pérdida encierra.
Una pérdida es un hecho que encierra dolor para todos, pero es necesario
en lo posible evitar el engaño en torno a como se produjo el hecho
y a expectativas de “ regreso”, es preciso usar un lenguaje adecuado
ala edad del niño. Las
migraciones a la ciudad o el campo o hacia otro
país son una fuente propicia para posible inadaptación a nuevas
personas, escuela, amigos, lugares, tradiciones, idioma, lo cual sin dudas
genera siempre estrés. CRISIS POR
INCREMENTO: Estas
crisis se presentan cuando la familia se expande no por situaciones relacionadas
con el ciclo vital, sino cuando
alguien que ya se había independizado regresa, por ejemplo hijos que se
divorcian y vuelven con su descendencia, viudos que vuelven al lugar de origen
con hijos o sin ellos, , regreso del que abandonó
a la familia, adopciones, reuniones en situaciones de emergencia. Cada
llegada inesperada requiere del sistema un reacomodamiento del funcionamiento
familiar en cuanto a comunicación, costumbres, establecimiento de nuevos
límites y reglas etc. CRISIS POR
DESORGANIZACION:
La dinámica y organización familiar se ven afectadas por
acontecimientos que la hacen disfuncionar. Enfrentar
por ejemplo un embarazo en la adolescencia, que algo que no corresponde con as
características de este período del desarrollo y que puede ser parte de
una crisis mixta por incrementar y desorganizar la familia. Encontramos
además las enfermedades y otros daños a la salud donde en muchas familias se
presentan miembros con enfermedades crónicas,
con su repercusión en el estilo de vida del enfermo y la familia. La presencia
de un enfermo psiquiátrico es otro acontecimiento que genera ansiedad en
el medio familiar. El Retraso Mental, el accidentado discapacitado, un paciente
en estadio terminal que crean necesidades extra que producen desajuste en la
vida cotidiana de todos.
El intento suicida o el suicidio son
hechos que requieren una atención especial, pues desde que surgió el ser
humano preocupa por qué en ocasiones las personas deciden acabar con su vida de
forma tan violenta. Este fenómeno es multicausal y entre los motivos se
encuentran los desordenes mentales(depresión severa, esquizofrenia), conflictos
amorosos, búsqueda de familiares allegados en el más allá etc, pero lo cierto
es que antes de que ocurra el hecho
acompaña al suicida un sentimiento de desesperanza e inconformidad. Un alto índice
de estos intentos se han observado en personas que viven solas, que han perdido
el vínculo laboral, ancianos entre otras.
Preocupa mucho más esta situación cuando se trata de etapas tan
productivas de la vida como la niñez y la adolescencia, aunque cualquiera que
sea la edad y el motivo requiere una atención especializada multidisciplinaria,
evitando siempre que se produzca el primer intento en aquellos con riesgo de
cometerlo, su repetición o un desenlace fatal.
El alcoholismo y la drogadicción son
también fenómenos de alta incidencia y prevalencia en nuestro medio actual y
que atenta en gran medida contra el buen funcionamiento de cualquier familia.
Muchos son también los factores que empujan
a las personas al alcoholismo. Antecedentes
familiares, grupos de amigos, puestos d trabajo relacionados con el tóxico,
como vía para evadir síntomas o
molestias físicas y psíquicas,
como vía de placer o para obtener valor para enfrentar las exigencias de la
vida cotidiana; cualquiera que sea la causa
este extendido mal deteriora la economía, la inteligencia, la psiquis y
la salud en general y destruye la armonía familiar y a su vez abre las puertas
al consumo de otras drogas sinónimo de muerte.
Dentro de los factores que
generan crisis por desorganización se encuentran los problemas de vivienda,
cuando las condiciones son inadecuadas se crea un marco propicio para que las
relaciones se dificulten. También una estructura familiar con incompatibilidad
cultural, donde existe rigidez y
falta de cohesión, donde no
existen límites y reglas claras, o donde se producen discusiones y riñas
frecuentes, son familias desorganizadas.
En la literatura se valora también
como motivo de disfuncionamiento familiar la presencia de pareja infértil con
la ansiedad que esto acarrea, a lo cual la presión social contribuye y
que muchas veces ocasiona distanciamiento en la pareja. Otro
acontecimiento de índole externo que se recogen como también
generadores de crisis por
desorganización aunque no tan frecuentes en nuestro medio son las catástrofes
naturales (ciclones, terremotos) las guerras, incendios y otros. CRISIS POR
DESMORALIZACIÓN:
La familia es la principal fuente nutridora para el desarrollo de la
personalidad, en ella se dan los patrones y pautas de comportamiento para
funcionar en sociedad con los correspondientes valores éticos, morales, ideológicos,
legales etc. Cuando estos valores se violentan por los miembros de la familia o
personas ajenas a ellas se producen crisis por desmoralización y las mismas
pueden ser por presencia de una conducta antisocial en uno de
los miembros, encarcelamiento, abuso sexual con las consiguientes
consecuencias a corto y mediano plazo. El maltrato físico y psicológico hacia
grupos tan vulnerables como ancianos, mujeres y niños, pueden dejar huellas que
marquen el funcionamiento de la familia por largo tiempo.
El alcoholismo y la drogadicción
antes mencionados pueden ser agentes causales en ocasiones de muchas de estas
crisis por desorganización. No
podemos concluir este recorrido a través de la vida familiar, sin mencionar que
como cada familia hace frente a sus crisis es una forma propia y particular de
cada familia, que depende de sus recursos en sentido general. A propósito de
este aspecto muchos autores se refieren a la Reciliencia que es la capacidad
para la combinación de los factores de riesgo que tiene esa familia, sus
factores protectores y la personalidad de los individuos, según la mezcla y el
resultado de esta, la familia tiende generalmente a buscar su equilibrio y
seguir siendo como bien refiere
la Doctora Patricia Arés el hábitat natural del hombre. Bibliografía: Arés Muzio, P. Mi
familia es así. Ciencias Sociales. La Habana, 1990. Arés Muzio P.
Psicología de la familia. Una aproximación a su estudio. Félix Varela. La
Habana, 2002. Martínez Gómez,
C. Salud familiar. Científico Técnica. La Habana, 2003. González Menéndez,
R. Clínica Psiquiátrica Básica actual. La Habana, 2003. DATOS DE LA
AUTORA: - Nombre: Miosotis
Odisa Hidalgo Font. - Ocupación:
Profesor Instructor. - Centro de
Trabajo: Departamento de Psicología. Universidad” Oscar Lucero Moya”. Holguín.
Cuba. -
E-Mail: mhidalgo@fh.uho.edu.cu Publicación enviada por Miosotis Odisa Hidalgo Font Contactar mailto:mhidalgo@fh.uho.edu.cu Código ISPN de la Publicación EEEFAFFkAZgulmbYkh Publicado Tuesday 19 de April de 2005 Ultimas Publicaciones en ilustrados.com
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