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Monografias | Fibromialgia: una preocupante actualFibromialgia: una preocupante actualResumen: En nuestro artículo de revisión plasmamos diversas consideraciones en cuanto a la controvertida entidad de la Fibromialgia, recientemente incluida en la materia médica. Hacemos énfasis en la agrupación de los síntomas en propios del proceso, típicos del síndrome y asociados al proceso, como un medio de diagnosticar con mayor facilidad al mismo. Se exponen las teorías más planteadas en la actualidad en cuanto a la génesis y evolución del cuadro, dándole prioridad al planteamiento del déficit de serotonina, aunque no es el elemento definitivo. Se hacen consideraciones en cuanto a los síntomas de mayor envergadura, tales como, el dolor, la depresión, los trastornos del sueño y el cansancio o fatiga fácil a los menores esfuerzos. Resúmen: En
nuestro artículo de revisión plasmamos diversas consideraciones en cuanto a la
controvertida entidad de la Fibromialgia, recientemente incluída en la materia
médica. Hacemos énfasis en la agrupación de los síntomas en propios del
proceso, típicos del síndrome y asociados al proceso, como un medio de
diagnosticar con mayor facilidad al mismo. Se exponen las teorías más
planteadas en la actualidad en cuanto a la génesis y evolución del cuadro, dándole
prioridad al planteamiento del déficit de serotonina, aunque no es el elemento
definitivo. Se hacen consideraciones en cuanto a los síntomas de mayor
envergadura, tales como, el dolor, la depresión, los trastornos del sueño y el
cansancio o fatiga fácil a los menores esfuerzos. Por último, hacemos algunas
consideraciones sobre el impacto y la repercusión social de este cuadro
doloroso generalizado, y la especial connotación de su elevada frecuencia de
aparición en mujeres, así como los prejuicios y tabúes que lo rodean. Hemos
querido llamar la atención sobre algunos tópicos pero de ninguna forma hemos
pretendido agotar el tema. Introducción: Verdaderamente
el hablar de Fibromialgia en cualquier contexto constituye un reto, debido a las
controvertidas opiniones y criterios que existen en torno a ella. La misma, según
plantean algunos, ha salido recientemente de su clandestinidad y anonimato, para
dejar de ser comprendida e interpretada como un síntoma integrante de otras
dolencias, y comenzar a verse como un síndrome que, ciertamente, es lo que le
corresponde. En sus inicios se consideró a la Fibromialgia como una enfermedad,
pero lo cierto es que al no conocerse su causa exacta es incorrecta tal
denominación, hoy en dia se denomina Síndrome de Fibromialgia. Por otra parte,
hace muchos años atrás ya se conocía la entidad desde el punto de vista clínico,
pero con una denominación incorrecta, se le llamaba Fibrosítis. Ante todo
debemos plantear que este término no es adecuado porque no se ha demostrado
inflamación (el sufijo-ítis significa inflamación). Es decir, sí hay dolor,
pero no inflamación. Antes de pasar a profundizar técnicamente, hemos de decir
que, básicamente, la Fibromialgia es un proceso crónico, que ocasiona a quien
la padece dolor en múltiples localizaciones del cuerpo y una sensación de
cansancio generalizado, y lo que resulta más llamativo, muchas veces
injustificado por el propio paciente, teniendo en cuenta la actividad que ha
llevado a cabo. El vocablo
significa dolor en los músculos y en el tejido fibroso (ligamentos y tendones).
De forma general se considera actualmente que la causa básica de éste
padecimiento es una disminución de las sustancias que habitualmente protegen a
los seres humanos del dolor. Es una materia muy nueva, que recientemente ha sido
reconocida por la OMS, tengamos en cuenta que la OMS recién reconoció a la
Fibromialgia como entidad, exactamente en el año 1992,
y que hasta ahora no formaba parte de las materias que se impartían en
las Facultades de Medicina. En nuestro artículo de revisión hemos de llamar la
atención sobre algunos tópicos comunes al interés de todos y actualizar sobre
aspectos de nueva inclusión en la misma, sin pretender hacer un tratado sobre
la entidad en cuestión. Desarrollo: La
Fibromialgia es un síndrome caracterizado por dolor generalizado, con
sensibilidad dolorosa a la palpación en muy determinados puntos esqueléticos
denominados “Puntos Gatillo” o “Trigger points”. Muchos de los pacientes
con FM pueden estar disgustados porque les impresione que los médicos no
consideren a esta entidad como algo serio, pero peor aún, los mismos familiares
pueden dudar de la veracidad de las molestias del enfermo, ya que, en su mayoría,
los análisis de laboratorio y las pruebas de imagenología son completamente
normales. Esto ocasiona un sufrimiento existencial muy grande en el enfermo. Más
frecuente en el sexo femenino, entre los 25-45 años, constituye el 20% de todas
las consultas de Reumatología, al igual que constituye un importante elemento
de diagnóstico diferencial en la especialidad de Ortopedia, donde acuden muchos
pacientes afectos de la misma; su prevalencia en la población general está
entre el 2-4%. De manera general, el síndrome se divide en dos grandes grupos:
el que se presenta como única entidad (Fibromialgia Primaria) y el grupo en que
se presenta asociada a otras entidades (Fibromialgia Concomitante). Los síntomas
se dividen en tres grandes categorías o grupos: Ø
Síntomas propios del proceso: dolor generalizado y extenso, que
puede poseer o no predominio articular, agravado por los cambios climáticos y
la ansiedad, que aumenta con la presión en determinados puntos. Puede tener múltiples
localizaciones: cervical, lumbar, extremidades superiores, extremidades
inferiores, rodillas, codos, manos,etc. Ø
Síntomas típicos de la enfermedad: cansancio persistente, acentuado por la
actividad física, con rigidéz matutina persistente durante mucho tiempo del
dia; sueño con mala calidad, que no permite descansar lo necesario; dolor
muscular a los esfuerzos mínimos. Ø
Síntomas asociados al proceso: presencia de cólon irritable, cefalea por tensión,
cistítis de repetición, síntomas de sequedad ocular, salival y vaginal, etc. Es
oportuno señalar que el signo clínico más útil y característico para
realizar el diagnóstico son los cambios localizados de dolor a la presión
(puntos gatillos). También existen otros signos clínicos, tales como: Ø
Alodinia: aumento de sensibilidad a la palpación de un pliegue cutáneo en las
zonas altas del músculo trapecio, Ø
Menor distensibilidad muscular: traduce una mayor tensión muscular por la
reacción refleja a un aumento de la actividad regional nociceptiva. Ø
Dermografismo cutáneo: provocado por una presión local firme sobre la zona
medio-alta de la espalda. Se ha relacionado con la existencia de reflejos
vasculares neurogénicos (1,2). Es
nuestro mayor interés dejar claro que el diagnóstico de la Fibromialgia es
eminentemente clínico, que como postulado esencial el cuadro doloroso
generalizado debe tener una duración mayor de 3 meses, y la existencia de unos
puntos desencadenantes del dolor a la presión digital sobre ellos. Hemos de
tener en cuenta igualmente los factores asociados a la Fibromialgia, entre ellos
tenemos: Ø
Factores psicológicos: existe la duda de si son una consecuencia de la propia
enfermedad o si es un factor primario en ella, Ø
Alteraciones del sueño en el 70% de los pacientes, que lo definen como un sueño
ligero y poco reparador, Ø
Alteraciones en la modulación del SNP en la captación del dolor. El
tema exige ciertas caracterizaciones de los síntomas que lo componen, ya que,
aparte del dolor, hay otros que deterioran enormemente no sólo la salud física del
paciente, sino también su psíquis;
muchos plantean actualmente que esta dolencia recubre con dolores físicos,
profundas y ocultas heridas
emocionales, lo que muchas veces pasa inadvertido o sencillamente se le da poco
valor y se escucha poco, lo que trae aparejado errores en el diagnóstico y en
los tratamientos, y en numerosas ocasiones acaba silenciando las quejas y los síntomas
dolorosos con analgésicos-antiinflamatorios y psicofármacos. Los síntomas que
se presentan también incluyen a la Fatiga como elemento siempre presente, la
cual puede variar desde leve a severa, pueden describirla como fatiga o
agotamiento mental, con sensación de abatimiento general y de imposibilidad
para realizar las tareas que habitualmente llevan a cabo. En este contexto se
presentan la ansiedad y la depresión, lo que se plantea con repecto a esto es
que no se conoce si son la causa de la enfermedad o si son producidas por ésta.
Las hipótesis que plantean a la depresión como causa de la FM, no están del
todo aceptadas, porque aunque es muy común en la misma, no siempre está
presente (3,4). El
sueño y sus trastornos es otro de los componentes esenciales de este síndrome,
y posee peculiaridades que
vamos a describír a contiuación. Es un hecho que la inmensa mayoría de los
pacientes con FM tienen trastornos del sueño; ahora bien, éstos se duermen sin
dificultad, pero su sueño profundo es interrumpido con frecuencia con actividad
cerebral tipo Alfa, es decir, como si estuvieran en un estado de somnolencia muy
superficial o cursara el sueño con pesadillas durante toda la noche. El ritmo
Alfa es aquel que mantiene en estado o actividad de alerta al cerebro. También
se acompaña de trastornos asociados, tales como, síndrome de apnea nocturna,
mioclonías del sueño, que no son más que movimientos bruscos de brazos y
piernas durante el sueño, y bruxismo (fricción repetida de la arcada dentaria
superior contra la inferior, con violencia). En los pacientes encuestados es
frecuente recoger el dato de que “se levantan más cansados de lo que se
acostaron.” Así mismo el mal sueño empeora el cuadro doloroso. No se conoce
aún si estas ondas son la causa de la enfermedad o si son consecuencia de ésta. En
cuanto al dolor se refiere debemos plantear que en la FM el mismo constituye el
síntoma más importante, y es descrito por quienes lo padecen como quemazón,
molestia o desazón. Igualmente pueden estar presentes espasmos musculares,
también pueden presentarse acroparestesias y disestesias (hormigueos) que
afectan fundamentalmente las manos. Otro de los cambios característicos de la
FM es el cansancio, como ya habíamos visto, que se mantiene durante todo el
dia, con una inadecuada tolerancia al esfuerzo físico. Los pacientes refieren
como si se les hubiera agotado la energía, otros manifiestan que les parece que
“les hubieran dado una paliza”. Esto hace que cualquier ejercicio de
intensidad de leve a moderada provoque dolor, esto hace que cada véz el
paciente se ejercite menos, la masa muscular se atrofia y el nivel de tolerancia
al ejercicio disminuye aún más. El paciente con FM suele referir con mucha
frecuencia que le duele “todo.” Todos
estos elementos planteados pueden ser empeorados por cambios en el clima,
stress, factores hormonales, ansiedad y depresión, ausencia de ejercicio físico
o realización exagerada del mismo. Es importante recalcar, por su significación,
que el deterioro de la psíquis del individuo, y sobre todo sus cambios
emocionales y su inestabilidad empeoran los síntomas del síndrome. Existe
un grupo de síntomas y signos que pueden estar presentes dentro del
conglomerado de la FM, algunos los hemos mencionado ya, entre ellos tenemos: síntomas
de cólon irritable tales como constipación alternante con diarreas, dolor
abdominal, aerocolia y náuseas. Puede aparecer dolor facial y cefalea,
dismenorrea, vértigo, dolor torácico, rigidéz matutina de las articulaciones,
alteraciones del proceso de la memoria, acroparestesias y disestesias, edema de
las extremidades, cambios en la refracción lo que conlleva al cambio frecuente
de la graduación de los lentes o los espejuelos, y alteraciones de la
coordinación motora. Hay un aspecto sobre el cual queremos llamar la atención,
y es el hecho del dermografismo positivo en estos pacientes, que se plantea que
está relacionado con alteraciones de los sistemas del riego sanguíneo a la
piel. En
cuanto a los exámenes complementarios hemos de dejar claro que resultan
completamente normales en los casos de FM, pero esto no los hace inservibles,
todo lo contrario, nos ayudan y nos aportan gran cantidad de información en
cuanto a los diagnósticos diferenciales con otras entidades que cursan con
dolores generalizados, tales como, la artrítis reumatoidea, la espondiloartrítis
anquilopoyética, las colagenosis en general, etc. Por otra parte es esencial
plantear que, a menos que se tenga un especial interés en investigar el sueño,
los estudios del mismo no son útiles, ya que no concluyen en cuanto a diagnóstico,
por no ser patognomónicas dichas alteraciones. Hipótesis
actuales sobre el posible orígen de la Fibromialgia: Como
bien planteamos en el encabezamiento, todo lo que existe en cuanto a la posible
causa o causas de la FM, son sólo hipótesis, ya que, hasta el momento no se ha
definido ninguna etiología exacta. Muchos son los factores expuestos, entre
ellos se encuentran los que plantean una posible etiología infecciosa de la FM,
relacionándola con alguna infección viral o bacteriana, aunque los hechos
hablan a favor de lo contrario, ya que no se ha podido identificar ninguno de
los dos grupos. Esto se ha especulado en base a la posibilidad de que existiera
alguna relación con el Síndrome de Fatiga Crónica, el cual se asocia con
infecciones virales, y cursa con fiebre, linfadenopatías, y alteraciones de los
exámenes de laboratorio, los cuales no son útiles en el diagnóstico de FM. Otros
plantean que pudiera estar relacionada con un defecto en el sistema nervioso
central, donde se lleva a cabo el análisis de los estímulos nociceptivos. Según
esta tendencia, estas personas tendrían una tolerancia al dolor menor de lo
normal. Por
otra parte, se tiende a vincular a la FM a cambios en el metabolismo muscular y
con la disminución del flujo sanguíneo, lo que podría provocar fatiga y
cansancio. Otras fuentes dan como posible su aparición después de traumas de
la columna cervical, plantean también que está relacionada con enfermedades
autoinmunes, o a un patrón hereditario con dominancia femenina. Otros la
vinculan con la depresión, pero sin ninguna justificación seria que la avale.
Los que defienden la línea de los niveles de Serotonina disminuídos y la
sensibilidad al dolor aumentada, se basan en la acción de la serotonina, pero
es justo plantear que tampoco existen estudios serios que la justifiquen
adecuadamente, y se queda en el plano puramente especulativo (5,6,7). Diagnóstico: A
pesar de que queda mucho por definir en esta área, y que la mayoría de los
criterios actuales son considerados no incorrectos pero sí insuficientes, la
OMS adoptó los criterios del Colegio Estadounidense de Reumatología, y
determinó en 1992 que para dar el diagnóstico de FM debe existír un dolor
difuso y sostenido por al menos 3 meses, acompañado de dolor en al menos 11 de
los 18 puntos álgidos descritos previamente por dicha entidad. Es obvio el
mencionar que todos los signos y síntomas que describimos inicialmente son de
extrema utilidad para elaborar el diagnóstico de FM (1,2,3). Generalidades
del tratamiento de la Fibromialgia: Sentemos
una base primero que todo, y esta debe ser el postulado de que actualmente no
existe ningún tratamiento que cure definitivamente la FM. Se podrían mencionar
algunas pautas a seguir para su correcta conducta, entre ellas tenemos: Ø
Diagnóstico
firme, seguro y precóz de la enfermedad, esto le evitaría muchos tropiezos y búsquedas
infructuosas a nuestro paciente, además de evitarle muchas ansiedades
innecesarias, Ø
Explicación
correcta de la enfermedad al paciente, Ø
Educación
para la salud y cambios en el estilo de vida a nuestro paciente teniendo en
cuenta la afección que padece, Ø
Tratamiento
correcto de los padecimientos psicológicos que pueden acompañar a la entidad, Ø
Cambios
de conducta y de comportamiento ante las múltiples situaciones que les puede
presentar la vida, Ø
Ejercicio
físico adecuadamente dosificado, Ø
Tratamiento
con medidas locales justificadas, como infiltraciones y masajes, Ø
Empleo
adecuado de los fármacos contra el dolor. Estas
pautas son útiles porque educan al paciente en una nueva línea en su vida. Por
ejemplo, la eliminación del sedentarismo y la obesidad evitan la sobrecarga
musculotendinosa. Enfrentarse con otra óptica a los problemas de la vida es útil
porque evita la ansiedad y la depresión injustificadas, así como el stress
innecesario, ante situaciones que muchas veces no lo merecen. Igualmente la
interconsulta con psiquiatría es necesaria para la valoración de los posibles
trastornos que puedan aparecer y que de hecho aparecen en el contexto de la FM.
Hay que cambiar la psiquis de nuestro paciente hacia una proyección más
positiva, pero no sólo se debe cambiar la del paciente, sino también la de los
familiares y del medio que lo rodea en general. Enseñarlo a trazarse objetivos
diarios alcanzables y que no conspiren contra el sentido común para que no
engendren más stress en su vida. Practicar
diariamente ejercicios físicos y lograr una fortaleza física considerable, es
de una ayuda inestimable para el enfermo, pero el mismo debe hacerse muy
dosificadamente, sin excesos ni agotamientos, porque como ya señalamos, empeora
el cuadro. Debemos tener presente que la correcta dosificación del ejercicio físico
del paciente con FM es la regla de oro para evitar empeorar el cuadro. Los
masajes, los estiramientos, el calor local, algunos tipos de electroterapia, las
inyecciones locales en los puntos dolorosos con anestésicos locales, los analgésicos,etc,
son todos elementos de una gran ayuda para que nuestro paciente haga más
llevadero y soportable su padecimiento. En
cuanto a medicamentos se refiere debemos hacer un alto en los fármacos que
aumentan los niveles de serotonina, que en su inmensa generalidad son fármacos
antidepresivos usados a dosis más bajas que las que precisa la depresión. Los
mismos aumentan el nivel de percepción del dolor, por lo que el estímulo que
normalmente lo desencadena, debe ser un poco más intenso. Poseen la característica
de que tardan de 2 a 3 semanas en actuar, por lo que se debe ser paciente en la
espera de sus resultados; por otra parte se ha descrito que los primeros dias
del tratamiento con los mismos el paciente puede sentirse o levantarse peor
(1,4,5,6). Consideraciones
sociales y repercusión social de la Fibromialgia: No
quisieramos culminar nuestras reflexiones sin plantear que es un hecho científico
sin lugar a ninguna duda, que la afectación es mayor en las mujeres y que esto
trae aparejado cierto prejuicio a la hora de la valoración y de la conducta en
cuanto a éstas; la Medicina ha acumulado una gran experiencia en el tratamiento
de enfermedades agudas de predominio en el sexo masculino pero no sucede igual
en el sexo femenino; existe cierta miopía en el abordaje etiológico de las
enfermedades en atención primaria, y muchos dolores y malestares de las mujeres
son atribuídos a la FM, convirtiendo a ésta en un gran saco donde vendría a
parar cuanta afección dolorosa generalizada en el sexo femenino apareciera.
Corremos el riesgo de convertir a la FM en
un paradigma parecido a la histeria (“la histeria no existe, ¡pero que viva
la histeria”!) que pudiera englobar todo el dolor, la discriminación y el
malestar de las mujeres en un solo diagnóstico que al ser definido como
incurable y de causas desconocidas deja sin recursos a los profesionales aptos
para enfrentar la entidad, dejando desafortunadamente, como única opción, la
resignación y el silencio. Debemos desarrollar una enorme capacidad de
comprensión y una enorme sensibilidad ante estos pacientes, y explorar lo más
profundo de las fibras del alma de los mismos, no debemos pasar por alto la
posibilidad de que ese dolor fuera inspirado por un profundo sufrimiento
existencial, espiritual y emocional , oculto inconscientemente desde la
infancia, y cuya finalidad podría ser retener y bloquear la información que
proviene de los sentidos y del contacto íntimo con ciertos sentimientos, que
produciría un conflicto interno o con el entorno. Es una verdad a todas luces
que la inmensa mayoría de los profesionales que prestan asistencia a los
adultos, poseen una mayor inclinación a considerar los problemas de salud del
sexo masculino como más importantes y, por lo general, se tiende a subestimar a
las afectaciones del sexo femenino y no se le confiere la seriedad debida, esto,
por supuesto, no ocurre con todos los casos, pero sí en un porciento elevado,
sobre todo si los trastornos por los cuales se consulta son de tipo doloroso, y
más aún si son generalizados. Es común el creer que la paciente está
“alterada” o “estresada”, o que padece de la “histeria” común a las
mujeres. Esto es verdaderamente penoso porque prejuicia nuestra práctica médica
y empaña nuestros puntos de vista con respecto al paciente, limitándonos a una
consulta rápida y superficial, donde no podemos explorar lo más profundo del
mismo, donde no llegamos a lo que no se vé, y sólo se expresa cuando la
anamnesis y el rapport han sido lo suficientemente profundas y exploran los
secretos y los conflictos, no sólo del momento, sino de otras etapas de la vida
ya pasadas, pero que han podido dejar su huella en la memoria y en la psiquis de
quien nos consulta. Debemos recordar que las “heridas” mentales nunca
cierran completamente, y que poseen un sinnúmero de manifestaciones, y una de
éstas podría ser el dolor, en todas sus formas. Es una verdad a todas luces
que los padecimientos dolorosos crónicos poseen un impacto personal, familiar y
social inmenso, y que engendran prejuicios que contribuyen a enfermar aún más
a quienes lo padecen, sobre todo si los pacientes son mujeres (1,2,3,4,5,6,7). Bibliografía: 1.
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imipramine uptake receptor density and serotonina levels in patients with
fibromyalgia/fibrositis syndrome. J
Rheumatol 1992; 19: 104-9. Autores: Dr.Carlos
Alejandro Silva Hernández. Especialista
de Primer Grado de Ortopedia. Profesor
Instructor de Ortopedia y Traumatología. Dirección
Particular: Calzada
de Buenos Aires, Edificio Pelayo Cuervo, Apto #3, entre Calle A y Durege.
Municipio Cerro. Zona Postal: Habana 20. La Habana. Cuba. Dr.
Lázaro Robaina Ruíz. Especialista
de Segundo Grado en Ortopedia. Profesor
Instructor de Ortopedia. Hospital
Ortopédico Docente: Fructuoso Rodríguez. Publicación enviada por Dr. Carlos Alejandro Silva Hernández y Dr. Lázaro Robaina Ruíz Contactar mailto:zulema@netcons.com.cu Código ISPN de la Publicación EEEFVZVAlyuyshmHOV Publicado Friday 15 de April de 2005 Ultimas Publicaciones en ilustrados.com
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