Monografias | Las transformaciones en la escuela cubana actual. Concepción y perspectivas. Tercera ParteLas transformaciones en la escuela cubana actual. Concepción y perspectivas. Tercera ParteResumen: Con el presente trabajo damos continuidad a una serie de cuatro artículos relacionados con el desarrollo de la Educación en Cuba, en estos trabajos se recogen los principales momentos del devenir de esta actividad en el contexto de nuestro país y se hacen reflexiones que pueden ser de interés, ante todo, para estudiantes interesados en el conocimiento de la evolución histórica de los procesos educativos nacionales y su ejemplificación en el caso concreto de unas de las provincias cubanas.(V) Resumen Con
el presente trabajo damos continuidad
a una serie de cuatro artículos relacionados con el desarrollo de la Educación
en Cuba, en estos trabajos se recogen los principales momentos del devenir de
esta actividad en el contexto de nuestro país y se hacen reflexiones que pueden
ser de interés, ante todo, para estudiantes interesados en el conocimiento de
la evolución histórica de los procesos educativos nacionales y su
ejemplificación en el caso concreto de unas de las provincias cubanas. Desarrollo Como
consecuencia del desarrollo alcanzado por la educación en Cuba en
más de Cuarenta Años de Revolución hoy se llevan a la práctica
profundas transformaciones en el quehacer educativo del país con el propósito
de formar hombres y mujeres que
puedan orientarse en el complejo y cambiante mundo en que vivimos, con la convicción de que
desarrollar una cultura general integral en el pueblo cubano crea bases para
moldear la estructura ideológica en las nuevas generaciones. La
práctica pedagógica demuestra que los maestros cubanos tienen ante sí un gran
reto y para ello es imprescindible elevar la preparación política, pedagógica,
metodológica y científica de los directivos y el personal docente para
enfrentar la realización de las principales transformaciones que exige la “Colosal
Revolución Educacional” que se lleva a cabo en el sistema de Educación
del país. En
este sentido, particular importancia cobra el énfasis que se le da a la
demostración de cómo resolver los problemas de aprendizaje
con la utilización de
los programas que la Revolución ha introducido en la escuela. En esa dirección
estratégica, el Comandante el Jefe Fidel Castro Ruz trazó pautas cuando en una
intervención el 16 de septiembre del 2002 señaló: “Hoy se trata de
perfeccionar la obra realizada y partiendo de ideas y conceptos enteramente
nuevos. Hoy buscamos lo que a nuestro juicio debe ser y será un sistema
educacional que se corresponda cada vez más con la igualdad, la justicia plena,
la autoestima y las necesidades morales y sociales de los ciudadanos en el
modelo de sociedad que el pueblo de Cuba se ha propuesto crear”(1). A
partir de los elementos planteados anteriormente en el desarrollo de este tema se esbozarán, de manera general,
algunas las transformaciones que el momento actual se están llevando a
la práctica en la escuela cubana, para ello se ha recopilado información
elaborada por el Ministerio de Educación, especialmente lo que se ha publicado
en el III Seminario Nacional para Educadores, así como los discursos e
intervenciones de dirigentes de la Revolución Cubana. Con
el precedente de una rica tradición pedagógica, los educadores cubanos de hoy
en las nuevas condiciones históricas y ante las tareas al servicio de la patria
y la formación ciudadana, se encuentran en la primera línea respondiendo con
dignidad a la colosal batalla de ideas que protagoniza el pueblo de Cuba. El
propio Fidel, nos ha definido que la: “Batalla de Ideas no significa solo
principios, teorías, conocimientos, cultura, argumentos, réplica y contrarréplicas,
destruir mentiras y sembrar verdades, significa hechos y realizaciones
concretas” (2). En
efecto, en Cuba se está llevando a cabo una Revolución Educacional sin
precedentes y ya hoy puede
hablarse de una nueva escuela. Para lograr esto ha sido importante
la actitud demostrada por los educadores los que han asumido la tarea de
introducir los nuevos programas en la realidad educativa en
un corto período de tiempo, propósito que
ha requerido un considerable esfuerzo por parte del personal
docente para su materialización. Un
extraordinario impacto ha tenido en la educación cubana la introducción de los
programas que en menos de dos
años se han puesto en práctica, los que constituyen realizaciones concretas a
las cuales ha hecho referencia Fidel. Entre ellos a manera de ejemplo se
destacan: A
continuación se hará una breve caracterización de algunas de estas
transformaciones, ya que es imposible abordarlas todas en las condiciones de un
trabajo de esta naturaleza. El
caso de la Escuela Primaria se
reclama de un nuevo estilo de trabajo del maestro y de la escuela, donde se
atienda la diversidad de cada educando y se lleve a niveles superiores los
resultados de la labor educativa. Por lo que resulta necesario que el personal
que interactúe con el educando sea el más preparado y reúna en si las
cualidades de un evangelio vivo. Desde
el punto de vista de lo que se quiere lograr en los alumnos, las
transformaciones deben estar dirigidas, fundamentalmente, a obtener un educando
que sea, dentro del proceso docente y en toda su actividad escolar y social: Teniendo
en cuenta estas premisas que constituyen las direcciones más generales del
cambio que se debe propiciar en la
escuela, y los principios que rigen la política educacional en el país
se formularon el fin y los objetivos de este nivel de enseñanza, cuyas
aspiraciones son: El
fin se concreta en los objetivos definidos para cada grado, ciclo y nivel y que
contribuyen al desarrollo del educando en las esferas afectivas y socio moral,
cognitiva instrumental, fomentar el
gusto estético y las habilidades y capacidades físicas
motrices y laborales. En este
nivel de enseñanza, como consecuencia de un enorme esfuerzo realizado en el país
se han creado las condiciones que han provocado una profunda Revolución en la
Educación Primaria y se ha
disminuido a 20 la cantidad de niños
como máximo por aula. Lo que sin dudas coloca a Cuba en un lugar destacado en
el mundo en el índice de escolares por cada aula. Para
lograr este propósito se han construido nuevas escuelas y se han reparado otras
con el propósito fundamental de incrementar el número de aulas, acompañado
esto con la formación e incorporación a la docencia de alrededor de 10
500 nuevos maestros primarios y más de 12 500 nuevos profesores de computación,
o sea unos 23 000 nuevos maestros. Para
que se tenga una idea de lo señalado solo en Ciudad de la Habana se
construyeron 32 nuevas escuelas y 2 616 nuevas aulas. En total se ha contado con
4 553 nuevas aulas en la primaria, todas con un televisor. Se
poseen computadoras en todas las
escuelas y se enseña esta materia desde la etapa preescolar para lo cual se
cuenta con numerosos Software elaborados por especialistas al servicio de la
educación, cifra que continúa incrementándose en diversidad y calidad. Se
reciben por el canal educativo o por el canal
Cubavisión 32 programas televisivos con casi 10 horas de trasmisión
semanal para todos los grados. Por
otra parte en la Secundaria Básica a partir
de la situación actual de la enseñanza secundaria y de las insuficiencias que
presenta su diseño para enfrentar la formación integral de los adolescentes,
se hace necesario transitar por una etapa cualitativamente superior, hasta tanto
se produzcan los cambios radicales, se logre una mejor preparación de los
docentes y donde se tenga en cuenta las deficiencias que hoy
presenta su modelo educativo. La
secundaria de hoy se encuentra inmersa en un proceso de transformaciones
para llevar a niveles superiores los resultados de la labor educativa y el
aprendizaje que abarca cambios que van desde: ·
la concepción escolar ·
la instrumentación
del trabajo metodológico ·
el trabajo político
ideológico ·
la interrelaciones
con la familia ·
con la diversidad de
alumnos y escuelas ·
con los organismos de
la comunidad ·
la superación del
personal docente con la introducción de los programas de la Revolución ·
y el uso de las
tecnologías de avanzada. La
plena conciencia que existe en el pueblo cubano y
principalmente en los claustros de profesores de la necesidad de una profunda
Revolución Educacional y muy especialmente en la enseñanza Secundaria Básica
la cual reclama: ·
una nueva escuela ·
una buena clase ·
un nuevo maestro ·
y un nuevo estilo de
trabajo en la escuela. Desde
las condiciones concretas
y sin desconocer lo mejor y más progresista de la tradición pedagógica
del país, se requería realizar un conjunto de transformaciones, pues
este es un nivel de enseñanza que se caracteriza por su complejidad y
que, no sin razón, se dice que se encuentra en crisis a nivel mundial. En
consecuencia, si se quiere una escuela a la altura de nuestro tiempo y de las
necesidades del país, se hacen necesarias transformaciones cualitativas en el actual modelo de esta
escuela. El
jefe de la Revolución Cubana enjuició con sentido crítico esta realidad y
expresó el 6 de septiembre del 2002: “El sistema tradicional de enseñanza
para los estudiantes de Secundaria Básica heredado de Occidente, concebido para
élites minoritarias, no se ajusta en absoluto a la calidad y los requerimientos
de una educación para la totalidad de los niños y adolescentes” (3) Estudios
realizados por expertos de la UNESCO han llegado a las siguientes conclusiones:
“Una escuela secundaria ha sido tradicionalmente un lugar de tránsito de los
profesores y para los alumnos una sucesión de asignaturas con profesores
distintos. Estos profesores con formaciones diversas, exigencias y modalidades
también diferentes.” “Se
mantiene en la secundaria el concepto de saber tradicional, resumido en un
enciclopedia de las ciencias y
caracterizado por un recargo innecesario de materias, un afán de información
exhaustiva e inoportunamente
especializada”. “Esto
es contradictorio con los avances contemporáneos de las teorías del
aprendizaje en las que el énfasis se da a la necesidad de la compresión global
e integradora de la realidad en su conjunto.”(4) Ante
esta realidad, que lejos de propiciar el avance de los procesos
de instrucción y educación, los retarda y complica, Cuba, con la
orientación del Jefe de la Revolución, el trabajo sabio y abnegado de
calificados pedagogos y una selección
de jóvenes bachilleres, entusiastas muy revolucionarios
y por ende con vocación transformadora se llevó adelante la experiencia
conocida como LOS
VALIENTES, que en esencia
consistió en la formación emergente de un profesor integral para este nivel de
enseñanza, los que aportaron un saldo muy
positivo con la experiencia exitosa desarrollada
en la ESBEC Yuri Gagarin de Caimito en La
Habana. Investigaciones realizadas arrojan resultados superiores en esta
escuela comparadas con otras experiencias y
en escuelas testigos en Ciudad de La Habana. Por
su parte, los profesores de Secundaria
Básica que ya estaban en ejercicio han comprendido la necesidad de conducir una profunda Revolución en esta
enseñanza y dieron un primer paso al
estar dispuestos a impartir dos o más asignaturas. En la actualidad todos los
profesores de esta enseñanza se han calificado como Profesores Generales e
Integrales y están llevando a cabo la tarea de instruir, educar y formar a un
grupo de estudiantes. Como
expresión de esta Revolución en marcha, en estos momentos se preparan en todo
el país, en cada Universidad Pedagógica, los profesores
Generales e Integrales, que prestarán servicio en la comunidad
realizando su trabajo conjuntamente con los que están en ejercicio. Todos
estos cambios que se señalan en la Secundaria
Básica tienen como fin la formación integral básica del adolescente cubano,
así como promover una cultura general e integral
que le permita: ·
conocer y
entender su pasado ·
enfrentar
su vida presente y su preparación futura ·
adoptar
conscientemente una opción de vida socialista, que garantice la continuidad de
la obra de la Revolución, expresado en sus formas de sentir, de pensar y de
actuar. Estos
cambios tan profundos van delineando ideas básicas que son válidas para todas
las enseñanzas y todos los educadores; entre ellas pueden destacarse las
siguientes: 1- Lograr un profundo conocimiento de las
características de cada educando. Es
importante la realización del diagnóstico psico-pedagógico y el dominio del
ambiente socio-cultural que influye sobre cada educando. En este sentido la
decisión de que cada maestro tenga la responsabilidad de educar integralmente a
no más de 20 niños en la primaria y 15 en la secundaria básica es muy
significativo, ello ha favorecido para que Cuba se sitúe, en el orden estadístico
en una situación destacada en la relación alumno por maestro, como lo muestra
la tabla estadística siguiente.
Alumno por maestro
Frente
al aula. Preescolar
15,8
Primaria
11,2 Educación
Especial
5,8 Secundaria
Básica
13,3 Preuniversitario
12,6 Enseñanza
Técnica y Profesional
13,3
Educación
de adultos
22,3 Universidades
Pedagógicas.
11,9 Nota:
La tabla estadística fue extraída del III Seminario Nacional para Educadores. Sin
embargo no se ha logrado que estos indicadores se conviertan en un elemento que
determine una verdadera educación personificada ya que hay elementos que se han
convertido en obstáculos para elevar la calidad de la educación, a saber: Progresivamente
en cada enseñanza se van buscando soluciones
para erradicar ese grave problema, teniendo en cuenta las experiencias de
la enseñanza primaria y secundaria. 2- Que el maestro domine los contenidos que
van adquiriendo sus alumnos. No
es suficiente la caracterización inicial del alumno, si no se sistematiza la
dirección del proceso docente educativo y se lleva un estricto control del
aprendizaje. En los grupos de primaria con no más de 20 alumnos y en la atención
a 15 alumnos en Secundaria Básica es posible saber lo que cada alumno aprende
en cualquier momento del curso escolar, lo cual coloca al educador en óptimas
condiciones no solo para diseñar
acciones individuales que mejoren el aprendizaje, sino para estar en condiciones
de realizar una verdadera labor educativa. José
Martí escribió: “El examen público no es prueba derecha del saber del
alumno…” (5) refiriéndose a sistemas de evaluación del aprendizaje basados
en el formalismo de exámenes que no toman en cuenta las características de
los alumnos y los contenidos enseñados. El
dominio de la marcha del aprendizaje de cada alumno determinará profundos
cambios en los conceptos del sistema de evaluación, convirtiéndolos en algo
natural, cotidiano y flexible. El
propio José Martí señaló: “(…) no hay mejor sistema de educación que
aquel que prepara al niño a aprender por sí
(…)” (6) Este
pensamiento del Apóstol determina el tipo de escuela y los métodos
que debe utilizar el maestro. José
de la Luz y Caballero ya había dicho que a las escuelas se concurre para:
“aprender a estudiar y para aprender a enseñar”. (7) Sin
lugar a dudas estos destacados hombres de nuestra historia se sentirían muy
felices si pudieran presenciar las nuevas escuelas en las que la televisión y
la computación se convierten en fabulosos medios de enseñanza que contribuyen
decisivamente a que los educandos multipliquen sus conocimientos
en unidad con criterios renovadores en la forma de dirigir el aprendizaje
y la educación por sus maestros. Estos
medios se convierten en elementos de apoyo al educador, incluso para su propia
superación, al demostrar nuevos métodos de enseñanza de los principales
contenidos de cada grado escolar. Estas
transformaciones están llamadas a
convertir a nuestros maestros y profesores
en evangelios vivos, es decir en educadores. Y con ello se lleva a la práctica
el sueño de Luz y Caballero. O
sea se han creado todas las condiciones para lograrlo y en ello juega un papel
decisivo como requisito indispensable la ejemplaridad en la conducta de cada
educador, en su actitud y en la cultura general integral. En
ese camino se han establecido prioridades que deben ser atendidas con esmero.
Entre ellas. 3- Papel de la familia y la labor de la
comunidad. En
Cuba se tendrá una sociedad superior porque los padres del mañana, que son los
alumnos de hoy, estén mejor preparados para educar a sus hijos. En este sentido
se necesita, con el apoyo de los trabajadores sociales, un conocimiento de los
padres y familiares responsables de la educación de cada alumno, lo cual es
también posible cuando se atienden grupos pequeños de estudiantes. Como
es lógico la ayuda que puedan prestar los maestros en la preparación de los padres de los alumnos, se
convierte en un importante elemento para lograr la integralidad en la educación,
ante todo por el apoyo que ellos pueden prestar a la labor de los ecuadores. 4- La formación de maestros en la
universalización de la Educación superior. La
gigantesca obra educacional que se pone en práctica es imposible lograrla sin el
papel decisivo que desarrollan los maestros y la noble y estratégica misión que llevan adelante
en nuestro país. En
Cuba, es el maestro el centro de la Revolución
Educacional que desarrolla y
por tanto se priorizan los planes de formación en cantidad y calidad y ya suman
miles de jóvenes los que se han incorporado a los cursos
emergentes y de habilitación para formar maestros primarios, de computación,
profesores integrales de secundaria básica e ingresar en carreras pedagógicas.
Ellos aseguran el futuro de la
educación en el país y la continuidad de la Revolución. A
todos los cubanos nos queda claro que la universalización de los estudios
superiores es un objetivo estratégico que se lleva acabo para alcanzar una
cultura general integral, requisito para una verdadera y profunda justicia
social. Sin
lugar a dudas, los centros de educación superior en mejores condiciones para
alcanzar este objetivo son los Institutos Superiores Pedagógicos (Universidades
Pedagógicas), lo cual se ha puesto a prueba con la formación de maestros
emergentes y su continuidad de estudios superiores. En
la formación de maestros, Cuba atesora magnificas experiencias, eso ha sido
demostrado con un método genuinamente revolucionario. Así se evidenció después
de la campaña de Alfabetización y con la creación del destacamento Pedagógico
“Manuel Ascunce Doménech”. Más recientemente las experiencias de las
escuelas emergentes, caracterizadas por la disciplina consciente y la consagración
al estudio, las que ponen de manifiesto también un método para lograr en pocos
meses que los futuros profesores alcancen el nivel cultural y profesional
indispensable. En
estos momentos se operan profundas
transformaciones en el primer año de las carreras pedagógicas las que ahora se
llevan a cabo en un ambiente de disciplina y dedicación que tiene lugar en la
beca universitaria y como se señala en el III Seminario Nacional para
Profesores se aseguran indicadores muy superiores de retención, eficiencia y
calidad en la formación integral. Por
su parte los estudiantes de
segundo a quinto año de las carreras pedagógicas, se forman en un sistema de
estudio y trabajo en las escuelas convertidas en microunivesidades en
las que cuentan con un maestro tutor, con título de licenciado en educación, y
muchos casos al lado de maestros
con formación posgraduada en diplomados
y maestrías. Estos concurren sistemáticamente a las sedes municipales donde
profesores adjuntos, categorizados por cada universidad pedagógica, los orientan en el estudio que realizan utilizando el video, la
televisión y la computación. La bibliografía en discos compactos ha
significado una solución efectiva y racional. Como
se reconoce los estudiantes de las universidades pedagógicas están
asumiendo con una gran responsabilidad las profundas transformaciones en la
educación. En este sentido nada de esto sería posible si no existe una real
integración entre los pedagógicos y las direcciones provinciales y municipales
de educación. El funcionamiento de los consejos de dirección en cada nivel,
garantiza la activa participación de todos los factores en el logro de los propósitos
que hoy se traza la educación en el país. Hoy
las Institutos Superiores Pedagógicos, se están convirtiendo
en centros de altos estudios pedagógicos,
en los que la investigación, el postgrado y la recalificación profesional se
convierten en objetos principales, además de dirigir y controlar el desarrollo
del pregrado en cada sede municipal. A
la vez, a ellos le corresponde el papel de contribuir a la elaboración de
nuevos programas, libros de texto y de consulta y los software educativos para
todo el sistema escolar. En
las nuevas condiciones de la educación cubana ha sido necesario
reconceptualizar la formación de los docentes en las Universidades Pedagógicas
y para ello se ha concebido el diseño de la carrera: Licenciatura
en Educación, con Especialidad
Profesor General Integral de Secundaria Básica
para llevar adelante el proceso
educativo en las secundarias básicas del país. El objeto de trabajo de este
licenciado es la dirección
del proceso de enseñanza aprendizaje en la educación de los
adolescentes, potenciando el
aprendizaje de todas las asignaturas con un enfoque interdisciplinario y
desarrollador, para ello debe usar eficientemente
los medios didácticos puestos a su disposición. Es
importante señalar, que entre las cualidades que debe poseer este educador se
destacan: ser un profesor revolucionario,
sensible y comprometido con el
mejoramiento humano, con la formación ideológica y cultural general
integral con base humanista, entre otras. Su objeto de profesión es el
proceso pedagógico que se realiza desde la escuela Secundaria Básica y, por lo
tanto, trabaja directamente con la familia de los adolescentes y las
instituciones de la comunidad en función de fortalecer el sistema de
influencias educativas sobre los educandos. Es
importante que este profesor cumpla con las exigencias que se necesitan para
llevar adelante las transformaciones que se realizan actualmente en las
Secundarias Básicas del país. Entre estas se destacan: El
logro de estas exigencias presupone concebir la clase como forma fundamental de organización del proceso de enseñanza
aprendizaje, esta actividad se
desarrolla en el aula, en los laboratorios, talleres, en los museos, en las
instituciones científicas, culturales, aprovechando los medios audiovisuales y
la computación. La clase, tiene como propósito
fundamental desarrollar un proceso educativo encaminado a lograr la cultura
general integral de las nuevas generaciones, donde las experiencias previas del
alumno y su contexto social y cultural formen parte del contenido de la enseñanza
y estimulen ante todo el carácter activo, creativo y
transformador del proceso de enseñanza-aprendizaje. Para el funcionamiento exitoso
de las aulas de 15, 30 y 45 alumnos
en las Secundarias Básicas se presupone la necesidad de tener claridad de
lo que significa para el Profesor General Integral dar atención
diferenciada a sus 15
alumnos. Ello puede resumirse en lo siguiente: ·
Lograr un profundo
conocimiento de las individualidades de sus alumnos, de sus necesidades,
conflictos, intereses, ansiedades, o sea tener un diagnóstico integral
de cada uno de ellos, a partir del estudio del Expediente Acumulativo del
Escolar, de los resultados de la entrega pedagógica, y de la aplicación de los
instrumentos aplicados para esos efectos. ·
Establecer una intensa
relación afectiva y respetuosa con el alumno como amigo, guía y consejero. ·
Relacionarse con los
familiares de los alumnos y con el medio social que rodea a cada alumno, y
conocer cómo aprende, además de sus potencialidades y carencias para aprender. ·
Dirigir con profundidad y
creatividad las diferentes vías de trabajo político ideológico, potenciado el
protagonismo pioneril. ·
Revisar sistemáticamente
sus libretas y trabajos escritos. ·
Enseñarles correctos hábitos
alimenticios y de conducta en el comedor. ·
Enseñarles a comportarse
en las actividades que se realizan fuera de la escuela. ·
Conocer la situación de
los alumnos en Educación Física, Inglés, tiempo de máquina en computación,
así como en el Palacio de Pioneros y durante las actividades con los
instructores educativos, coordinando la estrategia educativa con todo el personal
que influye en la formación del alumno. ·
Organizar las casas de
estudio. ·
Dar a conocer a los
alumnos los objetivos a vencer y las tareas a realizar por etapas, a partir del
diagnóstico. ·
Conocer y atender los
problemas de salud en coordinación con el médico y la familia. ·
Enseñar a planificar su
tiempo y particularmente el dedicado al estudio. ·
Planificar y dirigir las
reuniones y escuelas de padre. ·
Dar seguimiento a la
capacitación en temas pioneriles y coordinar y orientar el trabajo del
presidente del Destacamento. ·
Ser un promotor cultural. ·
Velar por el uso correcto
del uniforme de sus pioneros. En síntesis
el profesor debe saber con todo detalle lo que cada uno de sus alumnos sabe, a
partir de una evaluación permanente de la marcha de su aprendizaje y su
desarrollo. En
otras de las partes se ha señalado que para realizar este trabajo de forma efectiva, ante todo, en lo
proyectado para las transformaciones de la educación del país se
requiere de un enfoque interdisciplinario como principio básico para el logro
de un desempeño profesional eficiente. Este
enfoque que tiene sus orígenes en
la tradición pedagógica cubana, se proyecta en las condiciones actuales en
busca de una preparación integral de los educandos. Es
necesario trabajar con urgencia en las
relaciones que se pueden establecer entre las diversas asignaturas que conforman
el currículo de los diferentes niveles y tipos de enseñanza. Se
reconoce por especialistas de esta problemática que la interdisciplinariedad es
un acto de cultura, no una simple relación de contenidos, sino que su esencia
radica en su carácter educativo, formativo y transformador, en la convicción y
actitudes de los sujetos. Es una manera de pensar y de actuar para resolver los
problemas complejos y cambiantes de la realidad con una visión integrada del
mundo es un proceso basado en relaciones interpersonales de cooperación y
respecto mutuos, es decir es un modo de actuación y una alternativa para
facilitar la integración del contenido, para optimizar el proceso de
planificación y dar tratamiento a lo formativo. (8) La
formación profesional interdisciplinaria permite que el docente: ·
No solamente incorpore contenidos de otras asignaturas en su
actividad docente, sino que valore el proceso educativo como un sistema complejo
en que la reflexión crítica y la solución de problemas constituyan aspectos
esenciales de su actividad. ·
Conciba la actividad pedagógica como esencialmente
interdisciplinaria y aplique métodos científicos, para analizar, acometer y
resolver los problemas. ·
Sea capaz de profundizar y actualizar constantemente sus
conocimientos científicos y sus procederes metodológicos, de acuerdo con los
constantes cambios que le impone la época en que vive. ·
Refleje en su trabajo las características de la actividad
sociocultural contemporánea, diseñando y orientando la participación activa
de sus discípulos, que les proporcione una correcta visión de la época en que
vive. ·
Mediante su propio ejemplo forme en sus discípulos valores y
actitudes, así como una forma de pensar interdisciplinaria como parte
de su educación como ciudadanos. ·
Manifieste un dominio integral
de su contexto reactuación profesional. Al
respecto el investigador Jorfe Fiallo ha señalado que: “Es preciso entender
también que el conocimiento interdisciplinario no se restringe a la clase, sino
que debe traspasar los límites del quehacer escolar y fortalecerse en la medida
en que refleje la vida social. Para ello es necesario en principio comprender
que todas las actividades que se realicen en el marco de la escuela, sean
docentes o extradocentes, tienen que estar imbuidas de ese enfoque
interdisciplinario que permita contribuir al cumplimiento del fin de la educación
en nuestro país” (9) A la
vez es importante tener en cuenta las etapas que se requiere para el logro de la relación interdisciplinaria.
Ellas son: Finalmente,
es importante que en la escuela, el trabajo se planifique y se organice con un
enfoque interdisciplinario, lo que adquiere una prioridad en la labor que
se desarrolla en los departamentos docentes y en los colectivos
de asignaturas, donde se oriente y reflexione acerca de: Tomando
en cuanta las generalizaciones que se han expuesto en este trabajo se puede concluir
señalando que: Hoy
en Cuba, como nunca antes se está en mejores condiciones para avanzar en el
terreno educacional. La probada y abnegada
labor de los maestros y profesores,
su espíritu de superación, su actitud ante el estudio, en unidad con los
fabulosos medios puestos a su disposición por la obra de la Revolución,
constituyen una garantía incuestionable de los avances que se logran en la
adquisición de una cultura general e integral para todos y en niveles
superiores de la formación humana. Las
transformaciones que se llevan a cabo en el sector educacional son posibles por
la existencia de una Revolución que se ocupa del mejoramiento humano de todos y
cada uno de sus hijos. Estas condiciones excepcionales de raíz y esencia han hecho posible
que este alcance un lugar cimero en a
nivel mundial. Referencias Bibliográficas. (1)
Fidel Castro Ruz, Discurso pronunciado en el acto de inauguración
oficial del curso escolar 2002-2003. En Periódico Gramma 17 de septiembre del
2002. (2)
Fidel Castro Ruz. Discurso Pronunciado el 13 de agosto del 2002. Tomado
del III Seminario Nacional Para Educadores. Ministerio de Educación Pág. 2. (3)
Fidel Castro Ruz. Discurso Pronunciado el 6 de septiembre del 2002.
Tomado del III Seminario Nacional Para Educadores. Ministerio de Educación Pág.3. (4)
Ministerio de Educación. III
Seminario Nacional Para Educadores. Ministerio de Educación Pág.3. (5)
José Martí Pérez.
Obras Completas. Tomo 5. Pág.
263 (Tomado del III
Seminario Nacional para educadores.
Ministerio de Educación. Pág. 3). (6)
Ídem. Tomo 8 Pág. 421 (Tomado
del III Seminario Nacional
para educadores. Ministerio de Educación. Pág. 3). (7)
José de la Luz y Caballero- Escritos educativos. Editorial Pueblo y
Educación. La habana. 1991. Pág. 196-197. (8)
Jorge Fiallo Rodríguez: La
interdisciplinariedad como principio básico para el desempeño profesional en
las condiciones actuales de la escuela cubana.
III Seminario Nacional Para Educadores. Ministerio de Educación Pág. 9. (9)
Idem. Pág 9 Bibliografía. García
Galló, Gaspar Jorge. Bosquejo histórico
de la educación en Cuba. Editorial Pueblo y Educación, La Habana, 1978 Ministerio de Educación. La educación en Revolución.
Instituto Cubano del Libro La Habana, 1976. Ministerio de Educación. Carrera: Licenciatura en Educación
Especialidad Profesor General Integral de Secundaria Básica.
La Habana, 2003 Ministerio
de educación: Proyecto de Escuela
Secundaria Básica. Versión 05 / 9 de enero del 2003
Ministerio
de Educación: III Seminario Nacional
Para Educadores. La Habana, 2002
Ministerio
de Educación: Conferencias especiales y
mesas redondas. Pedagogía `90. “Encuentro de Educadores por un mundo
mejor, La Habana, 1990 Ministerio
de Educación: La educación en Cuba.
Pedagogía `95. “Encuentro por la unidad de los educadores latinoamericanos.
La habana, 1995 Ministerio
de Educación: Breve Información sobre
la educación en Cuba. Ministerio
de Educación. La Habana, 1975 Kolésnikov,
Nicolái. Cuba: educación popular y
preparación de los cuadros nacionales 1959-1982. Editorial Progreso Moscú,
1983 Datos de los autores. Dr.
José Alfredo León Méndez. Profesor Auxiliar. jleon@ispss.rimed.cu MsC
(DTE). Martha Beatriz Valdés Rojas. Profesor Asistente. mrojas@ispss.rimed.cu
Publicación enviada por Dr. C. José Alfredo León Méndez y Ms C. Martha Beatriz Valdés Rojas Contactar mailto:jleon@ispss.rimed.cu Código ISPN de la Publicación EEEFupVFVEChtXyYXG Publicado Wednesday 13 de April de 2005 Ultimas Publicaciones en ilustrados.com
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