Monografias | La elaboración de conceptos en la escuela y el desarrollo de los procesos lógicos del pensamientoLa elaboración de conceptos en la escuela y el desarrollo de los procesos lógicos del pensamientoResumen: El trabajo concibe un sistema de actividades que desarrollan las alumnas y los alumnos en los procesos de análisis, síntesis, comparación, abstracción y generalización, que posibilita la formación de conceptos y el desarrollo de procesos lógicos del pensamiento. RESUMEN El
trabajo concibe un sistema de actividades que desarrollan las
alumnas y los alumnos en los procesos de análisis, síntesis, comparación,
abstracción y generalización, que posibilita la formación de conceptos y el
desarrollo de procesos lógicos del pensamiento. INTRODUCCIÓN Los
elementos que se exponen en este curso se asumen desde una concepción didáctica
desarrolladora conformada como resultado de diferentes investigaciones
realizadas en Cuba en la última década. Esta
concepción didáctica tiene en cuenta lo mejor del legado de las tradiciones
pedagógicas nacionales y se centra en el denominado enfoque histórico-cultural,
el cual reconoce el notable papel de los procesos de socialización para el
aprendizaje de los individuos. “Este
enfoque reconoce que el hombre llega a elaborar la cultura dentro de un grupo
social y no sólo como un ente aislado” (26). En
su obra “Aprendizaje, educación y desarrollo”, la autora Margarita
Silvestre plantea varias exigencias didácticas para una enseñanza
desarrolladora: 1.
Preparar al alumno para las exigencias del proceso de enseñanza-aprendizaje (diagnóstico), introduciendo el nuevo conocimiento a partir
de los conocimientos y experiencias precedentes. 2.
Estructurar el proceso de enseñanza-aprendizaje hacia la búsqueda
activa del conocimiento por el alumno, teniendo en cuenta las acciones a
realizar por este y en los momentos de orientación, ejecución y control de la
actividad. 3.
Concebir un sistema de actividades para la búsqueda y exploración del
conocimiento por el alumno, desde posiciones reflexivas, que estimule y propicie
el desarrollo del pensamiento y la independencia en el escolar. 4.
Orientar la motivación hacia el objetivo de la actividad de estudio y
mantener su constancia. Desarrollar la necesidad de aprender y de entrenarse en
cómo hacerlo. 5.
Estimular la formación de conceptos y el desarrollo de los procesos lógicos
del pensamiento, el alcance del nivel teórico, en la medida que se produce la
apropiación de los conocimientos y se eleva la capacidad de resolver problemas. 6.
Desarrollar formas de actividad y comunicación colectivas, que permitan
favorecer el desarrollo individual, logrando la adecuada interacción de lo
individual con lo colectivo en el proceso de aprendizaje. 7.
Atender las diferencias individuales en el desarrollo de los escolares,
en el tránsito del nivel logrado hacia el que se aspira. 8.
Vincular el contenido de aprendizaje con la práctica social y estimular
la valoración por el alumno en el plano educativo. Estas
mismas exigencias, en esencia fueron analizadas en el marco del seminario
Nacional para el personal docente, transmitido en Universidad para Todos, en
noviembre del año 2001. La
estimulación de los procesos de análisis, síntesis, comparación, abstracción
y generalización durante la formación de los conceptos transcurre cuando tiene
lugar la determinación de lo esencial. El
aprender a determinar lo esencial sólo se logra cuando se usan métodos de tipo
productivo en la dirección de la enseñanza, cuando los métodos suponen una
participación del educando en el proceso de búsqueda de la información. Cuando
la enseñanza tiene este carácter y, como consecuencia de ello el alumno es
capaz de percibir el “problema”, cuya solución está en disposición
de hallar, bajo la guía orientadora del maestro o profesor primero, para
hacerlo cada vez con más independencia después, es que se garantiza el
desarrollo intelectual, el desarrollo de habilidades intelectuales y es cuando
pueden esperarse conocimientos sólidos, actitudes positivas ante el estudio. “En
las investigaciones realizadas en el Proyecto TEDI, se constató que la carencia
de las preguntas de los alumnos en clase, o bien la ausencia de preguntas
importantes e inteligentes, está asociada a la forma y estilo del docente en la
dirección del proceso de enseñanza aprendizaje. El
nivel de logros alcanzados en el desarrollo de los procesos lógicos del
pensamiento está muy relacionado con las posibilidades de éxito en el
aprendizaje, y debe ser objeto en la clase estimular su desarrollo“.
(7). Los
elementos antes expuestos revelan la importancia del trabajo con conceptos en
escuela, por cuanto en el proceso de su elaboración se estimulan
los procesos lógicos del pensamiento, elemento muy importante para el
logro del desarrollo intelectual de los educandos. A favor de esta idea están
los aspectos de la concepción metodológica dirigida a la búsqueda del
conocimiento y a la formación de conceptos elaborada por Margarita Silvestre
(25) Consideramos
que dicha concepción metodológica es una poderosa herramienta que los docentes
pueden utilizar para lograr los propósitos enunciados por la concepción didáctica
desarrolladora, a la cual hicimos mención en los inicios del presente trabajo. Sin
embargo, estimamos necesario exponer de forma explícita algunos elementos de la
teoría de la Lógica, así como de la concepción metodológica general para la
elaboración de conceptos que pueden resultar de interés para los docentes y
que a su vez los ayude a desentrañar
mejor las ideas que se ofrecen en la citada concepción metodológica para la búsqueda
del conocimiento y la formación de conceptos. Esta
es la razón por cual consideramos pertinente la impartición de un curso
denominado “La elaboración de conceptos en la escuela y el desarrollo de los
procesos lógicos del pensamiento”. Fundamentos
lógicos del trabajo con conceptos. Existen
elementos de la Lógica como ciencia que el maestro debe dominar para poder
aspirar a dirigir eficientemente la elaboración de conceptos en el marco del
proceso de enseñanza aprendizaje. A continuación de forma sintética se
ofrecerán estos elementos. Como
forma lógica del pensamiento, el concepto es el reflejo en la conciencia
del hombre de la esencia de los objetos o clases de objetos, de los nexos
esenciales sometidos a leyes de los fenómenos de la realidad objetiva. Los
conceptos se conservan en palabras o grupos de palabras en íntima conexión con
el lenguaje. El
concepto es el reflejo mental, sin embargo el reflejo verbal se realiza mediante
la definición. El concepto surge
primero, la definición después. Todo
concepto se caracteriza por su contenido y extensión. El
contenido de un concepto abarca todas las características esenciales
comunes a los objetos pertenecientes a una clase. La
extensión de un concepto comprende
a todos los objetos que pertenecen al concepto de acuerdo con su contenido. Por ejemplo, si
expresamos que el rombo es un paralelogramo con sus cuatro lados iguales, el
contenido de ese concepto estaría representado por las características de ser
un paralelogramo (dos pares de lados paralelos), pero además por el hecho de
que todos los lados tienen la misma dimensión. A
la extensión del concepto rombo pertenecen todos aquellas figuras geométricas
que cumplan el requisito de poseer las dos características que se mencionaron
en su contenido. En tal sentido podemos afirmar que el cuadrado pertenece
a la extensión del concepto rombo. Los
conceptos pueden representarse gráficamente a través de los diagramas de Venn
de forma muy sencilla. Por
ejemplo, si queremos representar el concepto rombo, podemos hacerlo de la
siguiente forma:
Entre
los conceptos existen disímiles relaciones, pero para los intereses del
presente curso queremos destacar la relación de subordinación o, como es comúnmente
conocida, la relación género-especie. A
manera de ejemplo, vamos a retomar la relación entre los conceptos rombo y
cuadrado. Como ya apuntamos, el cuadrado pertenece a la extensión del concepto
rombo. El concepto rombo es superior al concepto cuadrado porque lo incluye. En
este caso decimos que el concepto rombo es genérico con respecto al
concepto cuadrado. El concepto cuadrado es a su vez una especie del
concepto rombo. Esta
relación puede representarse gráficamente de la siguiente forma: Por
definición podemos entender una determinación de qué es un objeto, cómo se
origina o cómo se reconoce. La
definición es una operación lógica por medio de la cual concretamos los
rasgos esenciales del objeto definido y al mismo tiempo lo diferenciamos de
todos los objetos que le son parecidos. Estructura
de la definición. Estructuralmente
la definición de un concepto puede representarse la siguiente manera: Clasificación
de las definiciones. No
pretendemos dar en este apartado todos los detalles que, desde el punto de vista
de la Lógica, se han establecido para clasificar las definiciones. Sólo
apuntaremos que existen diferentes bases de clasificación, sobre las cuales
puede profundizarse en cualquier tratado de Lógica. Aquí nos referiremos a dos
bases que resultan útiles para comprender mejor el trabajo con conceptos en
escuela: Según
se defina un concepto
la definición puede ser real o nominal. La
definición es real cuando en ella se define un nuevo concepto. Ejemplo:
El hombre es un animal racional. La
definición es nominal si en ella se introduce un término para designar un
concepto que en principio es conocido. Es característica en este tipo de
definición la presencia de la expresión “se llama”. Ejemplo de definición
nominal: Es sabido que en un plano
dos rectas distintas tienen un punto común o ninguno. Decimos que dos rectas
se llaman secantes si tienen un punto común. En
esta definición sólo se asigna un nombre a un concepto ya caracterizado. En
dependencia de que el definiendum
se da explícitamente o no,
la definición puede ser explícita o implícita. En esta última el definiendum
se determina mediante una relación. Creemos
convenientemente destacar dentro de las definiciones explícitas las siguientes: ·
Mediante
género próximo y diferencia específica. ·
Genéticas. En
las definiciones por género próximo y diferencia específica se determina el
concepto fijando un concepto al cual está subordinado y precisando las
propiedades específicas. Ejemplo:
El cuadrado es un rombo con sus ángulos rectos. Aquí para definir cuadrado,
se fijó el concepto genérico rombo y se agregó la propiedad específica
de tener sus ángulos rectos. Las
definiciones genéticas son consideradas una variante de las anteriores. En
ellas la diferencia específica expresa el origen del objeto definido. Ejemplo:
El agua es una sustancia que se origina por la combinación de dos átomos de
hidrógeno y uno de oxígeno. Aquí
el concepto genérico fijado para definir agua es sustancia. Reglas
de las definiciones. Las
definiciones, para considerarse correctas, deben cumplir varias reglas, entre
las que se destaca que la definición tiene que ser proporcionada, es decir, la
extensión del concepto determinado ha de ser igual a la del determinante. Esta
regla es la que garantiza que la determinación de las características
de un objeto, hecho, o proceso, permita encontrar aquellas que son generales
a todos los de la clase dada, otras que serán particulares a un grupo y
unas que serán singulares
correspondientes a un ejemplo concreto. Pero además, que entre las características
generales se encuentren las esenciales, aquello que hace que sea lo que
es y no otra cosa. En otras palabras, da respuesta a interrogantes
como las que aparecen en el tabloide del citado
Seminario Nacional. ¿Qué
hace que la flor sea flor y no otra cosa, y no raíz o tallo por ejemplo?. ¿Cuál
es la esencia del concepto flor? Otro
elemento importante a considerar, relacionado con esta regla de la definición,
es que su conocimiento y correcta aplicación permite al maestro estar preparado
para detectar algunas irregularidades que con relación a los conceptos aparecen
en los libros de texto: “en
ocasiones no aparecen las definiciones de los conceptos cuyo contenido se
estudia, en otros se dan “definiciones” incompletas, que sólo contienen
rasgos externos, no esenciales, o rasgos esenciales aislados sin establecer los
vínculos con otros que deberán aparecer en la definición” (25) Ante
tales casos, el maestro debe realizar modificaciones para completar todos
aquellos elementos necesarios para expresar la definición, lo que garantizará
la cientificidad de la enseñanza, ya que propiciará una correcta comprensión,
de lo explicado, por parte de los alumnos. Si
el profesor no conoce plenamente esta regla de la definición y no la aplica
consecuentemente, bien poco podrá hacer para subsanar los errores a los que
hicimos referencia anteriormente. Además
de cumplir con esta importante regla la definición debe ser clara, precisa,
exenta de ambigüedades y de círculo vicioso. Es preciso apuntar que no
siempre es posible llegar a la definición del concepto. En algunos casos ocurre
que, incluso para la ciencia, es difícil dar un concepto acabado. También
sucede que hay conceptos de una complejidad tal, que dado el grado en que se
encuentra el alumno, no es posible realizar simplificaciones didácticas que
conduzcan a la obtención de una definición que pueda ser asimilada por él. En
los casos que no es posible trabajar con la definición se puede recurrir a métodos
parecidos a la definición del concepto como son: descripción,
caracterización, aclaración mediante ejemplos y distinción. Descripción:
Consiste en enumerar los rasgos exteriores del objeto con el fin de distinguirlo
de los objetos parecidos a él. Se incluyen tanto características esenciales
como secundarias. Caracterización:
Proporciona la enumeración de algunas propiedades esenciales de un objeto y no
de su exterior como en el caso de la descripción. Aclaración
mediante ejemplos: Se utiliza cuando es más fácil aducir ejemplos que
dar una definición estricta a través del género próximo y la diferencia
específica. Distinción:
Permite establecer la diferencia de un objeto en comparación con otros
parecidos. Sólo sobre la base de un
análisis minucioso de la definición de los conceptos es
que podremos tener éxito en el trabajo con ellos. En ocasiones los
maestros se enfrentan a la elaboración de conceptos sin tener total claridad de
ellos, ni de los conceptos que le sirven de base para su formación. Estructura
del proceso total del elaboración de conceptos. En
general asumimos las posiciones que a este respecto han ofrecido varios autores
cubanos, en las diferentes variantes de la metodología de la enseñanza
de diversas asignaturas. No
obstante consideramos conveniente
retomar esas concepciones y ofrecer algunos elementos que son fruto de las
investigaciones que al respecto se han desarrollado en los últimos años, con
el fin de lograr un adecuado nivel de actualización a tono con las exigencias
didácticas de la enseñanza desarrolladora. Hay
que tener plena conciencia que para la mayor parte de los conceptos, el proceso
completo de su apropiación se realiza a largo plazo. Esto está dado por el
nivel de complejidad que los conceptos pueden presentar y por la necesidad de
estructurar de forma sistémica los conocimientos de manera que puedan ir siendo
asimilados por los alumnos paso a paso. No
negamos que hay conceptos que se elaboran en un plazo breve o se introducen en
la fijación de un concepto superior a él. En
general el proceso total de elaboración de conceptos consta de tres fases: 1.
Consideraciones y ejercicios preparatorios. 2.
Formación del concepto. 3.
Asimilación o fijación del concepto. En
la primera fase, los alumnos se familiarizan con fenómenos y formas de trabajo
correspondientes, para más tarde poder relacionar inmediatamente con el
concepto, las ideas adquiridas sobre el contenido. Los
alumnos conocen parcialmente el concepto mucho antes de su tratamiento en la
clase, porque ya lo han utilizado en el lenguaje común o se ha trabajado
conscientemente de forma implícita en la preparación del concepto, mediante el
ordenamiento constante del sistema de conocimientos, la profundización y la
fijación de conocimientos previos, tareas que el maestro no puede omitir. Estas
cuestiones están previstas en los programas escolares, pero el maestro debe
realizarlas eficazmente. Formación
de conceptos. La
formación del concepto no implica necesariamente el trabajo con su definición. Hay
que distinguir definir un concepto de introducir un concepto.
“Definir” requiere de la elaboración de una definición exacta. “Introducir
conceptos” significa que los alumnos conozcan todas las características que
definen en el concepto, pero no una definición explícita de él. Antes
de comenzar con la formación del concepto en el aula, el maestro que pretende
dirigir acertadamente este proceso debe: 1.
Determinar exactamente la definición del concepto que pretende formar. 2.
Decidir si esta definición está al alcance de los alumnos o si deben
hacerse simplificaciones didácticas. 3.
Si no es posible trabajar la definición, entonces debe decidir cuál de
los métodos parecidos a la definición utilizará para introducir dicho
concepto. 4.
Analizar las posibilidades para el uso de la vía más adecuada para la
formación del concepto. 5.
Decidir la vía a utilizar. Existen
dos vías para la formación de los conceptos: la inductiva y la deductiva: Vía
inductiva. En
esta vía se va de lo particular a lo general. La formación del concepto se
realiza paso a paso. El concepto se desarrolla por medio de explicaciones hasta
llegar a la definición o un método parecido a ella. En esta vía se parte de
ejemplos a partir de los cuales se llega al concepto. En
esta vía deben tenerse cuenta los siguientes aspectos: ·
Seleccionar
los objetos que forman parte de la extensión del concepto y aquellos que servirán
como no representantes del concepto (contraejemplos). ·
Analizar
los objetos respecto a características comunes y no comunes. ·
Precisar
el vocabulario a utilizar para el proceso de búsqueda de las características
esenciales. ·
Establecer
un sistema de características necesarias y suficientes. ·
Determinar
exactamente la expresión lingüística que se asociará a la imagen del
concepto. ·
Establecer
las relaciones del concepto con otros conceptos que ya poseen los alumnos. ·
Formular
la definición o explicación. Vía
deductiva. Se
parte de la definición o explicación del concepto y mediante el análisis de
ejemplos se descubre el contenido y la extensión del concepto. Se va de lo
general a lo particular. En
la vía deductiva deben tenerse en cuenta los siguientes aspectos: ·
Partir
de la definición y analizar el significado de cada una de las partes
(definiendum y definiens). ·
Poner
a disposición de los alumnos ejemplos y contraejemplos del concepto que deben
ser examinados uno a uno de acuerdo con las características (contenido) del
concepto, expresadas en el definiens. ·
Analizar
con los alumnos cuál sería la consecuencia si se omitiese alguna de estas
características. Se
recomienda en calidad de contraejemplos, elegir aquellos que se caractericen por
falta de una o varias propiedades esenciales del concepto en cuestión. Con
respecto a la selección de la vía para formación de concepto debemos
puntualizar lo siguiente: "Es
común que en el proceso de aprendizaje se produzca la formación de conceptos a
partir del despliegue de un conjunto de objetos, de hechos, de datos, con el
propósito de que los escolares los analicen, clasifiquen, comparen, encuentren
características comunes y arriben a una generalización que expresa un
determinado concepto. Esta vía de formación de conceptos, en la cual se
transita de los singular a lo general, se puede apreciar en diferentes libros de
texto, aunque en ocasiones no llega a su término, queda simplemente inducida y
el alumno podrá o no generalizar a partir de determinados elementos comunes,
externos, o tomar el que encontró más claro y formular una definición
errada" (25). El
planteamiento anterior es una clara alusión al hecho de que la vía inductiva
no ofrece toda la garantía para la formación
de conceptos teóricos. "El
proceso de formación de conceptos puede ser y es mucho más rico que lo que se
puede alcanzar por la vía de la formación de conceptos empíricos, sin dejar
de considerar este nivel inicial de formación de conceptos". "La formación de
la concepción científica del mundo no puede satisfacerse con las exigencias de
la formación de conceptos empíricos". En
los trabajos de los autores cubanos de décadas anteriores, se minimiza un tanto
el papel de la vía deductiva en el proceso de formación de los conceptos. Se
llega a afirmar: "en algunos casos,
la introducción del
concepto por su definición es necesaria"(6).
O también encontramos afirmaciones como: "...el
uso de una vía u otra no es esencial ni decisivo desde el punto de vista del
concepto que se debe elaborar. Ambas vías conducen a resultados similares.
"(5). Tales
afirmaciones no reconocen a profundidad la conveniencia de la
utilización de la vía deductiva. No
negamos la posibilidad, e incluso la conveniencia, de la utilización de la vía
inductiva en los grados inferiores de la escuela, donde fundamentalmente ocurre
la formación de conceptos empíricos. La
formación de conceptos teóricos es una necesidad actual, si queremos
garantizar un aprendizaje que conduzca al desarrollo intelectual de los alumnos,
elemento básico de nuestra concepción didáctica desarrolladora. Investigaciones
realizadas por M. Silvestre, E. Santos, E. Miedes utilizando la vía deductiva
para asimilación de teorías y conceptos generales en escolares de quinto y
sexto grados, permitieron comprobar no sólo la factibilidad de la vía
deductiva en la formación de conceptos en los escolares, sino también que los
resultados alcanzados mediante esta vía fueron superiores al emplear en
circunstancias similares la vía inductiva. Utilizar
la vía deductiva implica partir de la definición elaborada para su análisis.
Esto es sólo posible si el estudiante tiene nociones o elementos antecedentes
de lo que va a estudiar, lo que le permitirá resolver las diferentes problemáticas que se le planteen, pero constituye una vía muy efectiva si
verdaderamente se logra la compresión del contenido de esta por el alumno. La
vía deductiva, que parte de la presentación de la definición del concepto
(que lógicamente debe ser a un nivel teórico) posibilita el desarrollo de los
procesos mentales a partir del planteamiento de exigencias de la actividad que
incluyan tareas complejas en la interacción del sujeto con el conocimiento. Sin
embargo, no debemos olvidar que el éxito del desarrollo intelectual del escolar
no se logra sólo con la que adquisición de conceptos teóricos. Los conceptos
adquiridos deben concretarse en la práctica, en la actividad social, laboral
del hombre. A
manera de resumen mostramos una comparación de los pasos en que se estructura
la aplicación de la vía inductiva
y la deductiva para la formación de conceptos (6) Vía
inductiva Vía
deductiva 1.
Presentación del conjunto de individuos (extensión del concepto). 2.
Búsqueda las características comunes que determinan la clase de
individuos. 3.
Determinación de la características esenciales del concepto,
vocablo y símbolo (contenido del concepto). 4.
Ordenamiento del concepto en el sistema de conocimientos. 1.
Presentación del término, símbolo y características
esenciales (contenido del concepto). 2.
Determinación de los individuos que cumplen las características
dadas. 3.
Formación de la clase de individuos (extensión de concepto). 4.
Ordenamiento del concepto en el sistema de conocimientos. Procedimientos
lógicos asociados a la formación de conceptos. Durante
el proceso de formación de los conceptos, independientemente de la vía
utilizada para ese fin, el alumno debe poner en práctica diferentes
procedimientos lógicos propios del trabajo con conceptos. Estos procedimientos
lógicos son: distinguir propiedades, reconocer propiedades, asignar propiedades
y definir (caracterizar, describir), según la clasificación hecha por el Dr.
Campistrous. 1.
Distinguir propiedades. Este
procedimiento permite determinar de qué tipo es una propiedad dada en un
concepto: general, particular, específica; esencial, secundaria; necesaria,
suficiente o necesaria-suficiente. Las
acciones asociadas a este procedimiento son: ·
Escoger la propiedad. ·
Analizar el concepto
respecto a esa propiedad mediante su supresión o adición mental. ·
Comparar lo analizado con
el concepto inicial. ·
Concluir qué tipo de
propiedad es. 2.
Reconocer propiedades. Mediante
este procedimiento el sujeto determina la presencia en el objeto de propiedades
necesarias y suficientes pertenecientes a un concepto. Sus acciones son las
siguientes: ·
Analizar todas características
del objeto. ·
Distinguir entre estas
características o propiedades, las necesarias y suficientes a un concepto. 3.
Asignar propiedades. Es
el procedimiento lógico mediante cual se ponen al descubierto propiedades
esenciales y/o secundarias de los objetos, atendiendo a un rasgo especificado. En él se
siguen las siguientes acciones: ·
Analizar las características
de los diferentes objetos presentados, atendiendo a un rasgo específico. ·
Distinguir características
comunes (esenciales y/o secundarias) en los objetos precisando una regularidad. ·
Concluir que los objetos
poseen una determinada propiedad. 4.
Definir (caracterizar, describir) . Se
utiliza para elaborar definiciones (caracterizaciones o descripciones). Las
acciones comunes para estos procedimientos son: ·
Escoger el género. ·
Distinguir propiedades
(esenciales o diferenciantes). ·
Comparar con otras
conceptos del mismo género. Estos
procedimientos como elementos integrantes del pensamiento lógico deben ser
objeto de enseñanza explícita. Al mismo tiempo en que transcurre la apropiación
del contenido (formación del concepto) debe producirse un desarrollo de las
formas de pensar del estudiante. Asimilación
de los conceptos. Según
diferentes autores cubanos (5, 6), para asimilar un concepto, el alumno tiene
que realizar las siguientes acciones: ·
Identificar
el concepto ·
Realizar
el concepto. ·
Aplicar
el concepto Este
autor considera que en la etapa de asimilación del concepto, además de la
identificación de conceptos, deben ponerse en acción procedimientos lógicos
del trabajo con conceptos como son: deducción de propiedades, clasificar
y ejemplificar. Este
procedimiento permite concluir si un objeto pertenece o no a un concepto, o sea,
sí es un representante o no de él. Está compuesto de las siguientes acciones: ·
Determinar
o recordar propiedades necesarias y suficientes del concepto. ·
Analizar
si el objeto dado posee o no esas propiedades. ·
Concluir
si el objeto dado pertenece o no al concepto. Permite
concluir que un objeto posee determinadas propiedades, a partir de su
identificación como perteneciente a un concepto dado. Las acciones pueden ser: ·
Identificar
el concepto al cual pertenece el objeto. ·
Recordar
propiedades necesarias del concepto. ·
Concluir
que el objeto posee esas propiedades. Clasificar
(sistematizar): Este
procedimiento se utiliza para separar en clases los conceptos. Sus acciones son: ·
Escoger
la base ·
Dividir
en clases según la base escogida. Las
acciones correspondientes a este procedimiento son: ·
Recordar
rasgos esenciales. ·
Buscar
objetos que posean y objetos que no posean esos rasgos. ·
Ofrecer
los ejemplos y los contraejemplos. En
la realización de un concepto se deben crear objetos, completar o
transformar los existentes o relacionarlos, de manera que originen
representantes de los conceptos dados. La
aplicación del concepto se refiere a su utilización práctica en otras
situaciones de enseñanza. Por ejemplo, cuando se definen nuevos conceptos, se
utilizan conceptos ya conocidos y eso condiciona que se conozca con exactitud su
contenido y extensión. Resumen
de la estructura metodológica de la asimilación de conceptos. ·
El
punto de partida para la asimilación de un concepto es la definición
(caracterización, descripción) del concepto y la determinación de una
actividad apropiada para su identificación (deducción de propiedades,
clasificación, ejemplificación), realización y aplicación. ·
Después
se crea una base de orientación para estos procedimientos
o acciones. Esta base está dada por la presentación de la definición o
su elaboración. Deben crearse orientaciones para la actividad de los alumnos. ·
Se
organiza y dirige la ejecución de las acciones (por etapas) y tareas
cuidadosamente concebidas, variadas y graduadas en dificultad. La
elaboración de conceptos y el desarrollo de los procesos lógicos del
pensamiento. En
el epígrafe anterior tratamos de ilustrar cómo durante el proceso de elaboración
de los conceptos deben activarse (ponerse en práctica) procedimientos lógicos
propios del trabajo con conceptos. Enfatizamos en la idea de que estos
procedimientos lógicos, por su carácter general y por la importancia que
revisten para el desarrollo intelectual de los estudiantes, deben ser atendidos
con una enseñanza explícita en la escuela. "El
desarrollo de los procesos lógicos del pensamiento debe ser objeto de atención
en la clase, puede estimularse, ejercitarse dado un contenido de enseñanza, a
partir de que se tenga como objetivo rector atender la apropiación del
contenido unido al desarrollo de las formas de pensar".(29) Las
formas lógicas del pensamiento son el concepto, el juicio y el razonamiento. En
el presente apartado queremos referirnos precisamente al desarrollo en clases de
los procesos lógicos del pensamiento (análisis, comparación, abstracción, síntesis,
generalización) durante el trabajo con conceptos en el marco del proceso de
enseñanza aprendizaje. Estimamos
conveniente hacer alusión a los términos: análisis, síntesis, comparación,
abstracción y generalización como procesos lógicos del pensamiento. Para ello
nos vamos a basar en las concepciones de Guétmanova
y otros autores soviéticos y de Marisela Rodríguez Rebustillo y otros autores
cubanos.(12, 15, 19) Análisis: Es
la desintegración mental de un objeto, la separación mental de sus indicios. Comparación: Es
el establecimiento mental de la semejanza o diferencia de objetos según sus
indicios sustanciales o insustanciales. Abstracción:
Consiste
en prescindir mentalmente de una serie de propiedades de los objetos y de las
relaciones entre ellos, para destacar una propiedad o relación fundamental y
describir el nexo oculto o inaccesible
al conocimiento empírico. Es
la composición mental de un todo por la reunión de sus partes o de sus
indicios obtenidos en el proceso de análisis. Generalización: Es
la reunión mental de objetos en el concepto. Respecto
a los procesos de análisis, síntesis y abstracción en el diccionario “Lógica:
en forma simple sobre lo complejo” se
afirma: El
análisis es la separación mental de las partes de un objeto, distinción
mental de sus indicios (o sea propiedades y relaciones) Junto
con las síntesis, la comparación, la abstracción y la generalización, el análisis
constituye un modo lógico fundamental en la formación de conceptos. Para
formar un concepto, hay que hacer primero el análisis del objeto para luego
poder separar los indicios sustanciales de los insustanciales. La
abstracción
es el resultado de una separación intelectual de las propiedades sustanciales
de un objeto y de la prescindencia de las insustanciales. La abstracción es uno
de los medios lógicos fundamentales para formar conceptos. La
síntesis
es la unión mental en un todo, de partes de un objeto o de sus indicios
obtenidos en el proceso de análisis. La
síntesis se cataloga entre los modos lógicos de formación de conceptos: el análisis,
la comparación, la abstracción y la generalización. Un
concepto general se forma a base de la generalización de los indicios
sustanciales, es decir, las propiedades y relaciones inherentes a una serie de
objetos homogéneos. Para separarlos de los indicios insustanciales hay que
hacer primero el análisis del objeto y luego la síntesis de sus indicios
sustanciales. Los
métodos lógicos señalados se utilizan para formar nuevos conceptos tanto en
la actividad científica como en la asimilación de conocimientos durante el
estudio. CONCLUSIONES El
maestro debe dominar los fundamentos lógicos de la formación de conceptos, las
vías metodológicas de su elaboración, las medidas que puede poner en práctica
en este proceso para activar la participación consciente de los alumnos y que
diferencie exactamente qué conceptos deben introducirse y qué conceptos deben
definirse y en qué nivel de asimilación. Es
posible, incluso conveniente, la
utilización de la vía inductiva en los grados inferiores de la escuela, donde
fundamentalmente ocurre la formación de conceptos empíricos. La
vía deductiva posibilita el desarrollo de los procesos mentales a partir del
planteamiento de exigencias de la actividad, que incluyan tareas complejas en
interacción de sujeto con el conocimiento. El
éxito del desarrollo intelectual del escolar no se logra sólo con la que
adquisición de conceptos teóricos. Los conceptos adquiridos deben concretarse
en la práctica, en la actividad social, laboral del hombre. La
formación de conceptos tiene por modos lógicos básicos el análisis, la síntesis,
la comparación, la abstracción y la generalización. Un
concepto se forma a base de la de generalización de sus indicios sustanciales
(es decir, propiedades y relaciones), inherentes a una serie de objetos homogéneos. Para
destacar los indicios sustanciales
es necesario abstraerse de los insustanciales que abundan en cualquier objeto.
Lo evidencia la comparación o confrontación de los objetos. Para destacar
algunos indicios, se requiere hacer un análisis, es decir, desmembrar
mentalmente el objeto entero en partes, elementos, lados o indicios componentes
para ejecutar luego la operación inversa: la síntesis (reunión mental) de partes del objeto, de
indicios separados, pero sustanciales, en un todo único. BIBLIOGRAFÍA 1.
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