Monografias | Tema del traidor y del héroe de Jorge Luis BorgesTema del traidor y del héroe de Jorge Luis BorgesResumen: El cuento "Tema del traidor y del héroe", de Jorge Luis Borges, integra Artificios (1944), la segunda parte de Ficciones. Como vemos, el título es explícito y no parece esconder ningún secreto. Ya antes de empezar a leer el cuento nos dice de qué trata. No es extraño que se sinteticen los cuentos en sus títulos; al contrario, es lo que esperamos de ellos. Sin embargo en este caso poco no común salta a primera vista: ¿no es absurdo, o redundante, decir 'Tema del' en un título? Ficción
o realidad El
cuento "Tema del traidor y del héroe", de Jorge Luis Borges, integra Artificios
(1944), la segunda parte de Ficciones. Como
vemos, el título es explícito y no parece esconder ningún secreto. Ya antes
de empezar a leer el cuento nos dice de qué trata. No es extraño que se
sinteticen los cuentos en sus títulos; al contrario, es lo que esperamos de
ellos. Sin embargo en este caso poco no común salta a primera vista: ¿no es
absurdo, o redundante, decir 'Tema del' en un título? Ya sabemos que un
título habla del tema tratado… Encabezar un texto de esta manera hace pensar
que se trata de un ensayo y no de un cuento, y los primeros dos párrafos
parecen confirmar esta hipótesis. Es un ensayo de un cuento: el
narrador, en primera persona, relata un argumento que imaginó. Después de
estos dos párrafos no hay un relato enmarcado porque el narrador es siempre el
mismo, pero ¿podría, en cambio, hablarse de "género enmarcado"?
Parece posible, pero no lo es porque Borges no nos ofrece una concisa delimitación
entre lo que sería "ensayo" y "cuento", entre
"realidad" y ficción. Los dos primeros párrafos son un claro ejemplo
de esta aleación. Desde la primera línea del primer párrafo hasta la primera
del tercero se nota un progresivo pasaje de la realidad a la ficción, a la que
nos lleva el narrador en un engaño sutilmente preparado. Nótense las
expresiones que intercala en estos párrafos, que van deslizando al lector desde
un plano "real" hasta otro ficcional: ·
"(…) He imaginado este argumento, que escribiré tal vez
(…)"[1] Este
fragmento, en especial la última frase, demuestra cómo el cuento está
revestido por la forma que caracteriza al ensayo, donde el relato en primera
persona funda una oratoria que aproxima al narrador y al lector, en un estilo próximo
al coloquial. Además la idea de ensayo se ve reforzada por la incertidumbre
acerca de si se va a escribir o no un argumento que enseguida se expone. ·
"(…) Hay zonas de la historia que no me fueron reveladas aún
(…)"[2] Aquí
Borges hace explícita la ambigüedad: "El carácter ambivalente del
vocablo 'historia' deja la puerta abierta a la significación ficticia (story) o
real (history)"[3].
Podemos pensar que dichas 'zonas' no fueron reveladas por su imaginación
–entendiendo el término 'historia' como cuento (story)– o por alguien
que representa la verdadera Historia –si tomamos el significado real (history)
del mismo término. O podemos decir que "El historiador es un narrador que
al escribir hace poesía la cual nace de esa reflexión a posteriori que
supera el mero registro de sucesos de la crónica y la acerca al relato. Esta
problematización de la línea divisoria entre crónica y relato la resuelve
Borges al ver los documentos históricos como visiones, plagios, ideaciones de
ficcionarios."[4] ·
"(…) Hoy, 3 de enero de 1944, la vislumbro así."[5] Aquí
la confusión entre ficción y realidad se acentúa, ya que la fecha, siendo un
dato tan real y seguro, se encuentra junto a otro tan vacilante como el verbo
'vislumbrar', que no hace más que remarcar la idea de un argumento poco cercano
a una 'historia' verídica, o que a lo sumo intenta aproximarse a ella a través
de unos exiguos datos 'revelados'. ·
"La acción transcurre en en un país oprimido y tenaz: Polonia,
Irlanda, la república de Venecia, algún estado sudamericano o balcánico… Ha
transcurrido, mejor dicho (…)"[6] Se
van identificando las formas; el cuento se va haciendo más concreto, aunque
sigue siendo incierto. Se conoce la situación del país donde ocurre y se sabe
que ha transcurrido en el pasado, antes del 3 de enero de 1944. ·
"(…) Ocurrió al promediar o al empezar el siglo XIX."[7] Nos
aproxima más a un ambiente ficcional, al ir delimitándolo. Tenemos ahora un índice
temporal. ·
"Digamos (…) Irlanda; digamos 1824"[8] Delineadas
las coordenadas espaciales y temporales, el lector ya está rayando la ficción. ·
"El narrador se llama Ryan; es bisnieto (…) del asesinado Fergus
Kilpatrick (…)"[9] Aquí
nos presenta a quien sería el narrador de la historia, y al personaje principal
de esa historia, su bisabuelo, que es traidor y héroe simultáneamente. ·
"(…) Kilpatrick, cuyo sepulcro fue misteriosamente violado, cuyo
nombre ilustra los versos de Browning y de Hugo, cuya estatua preside un cerro
gris entre ciénagas rojas."[10] Por
un lado se crea una sensación de veracidad al hacer dos citas de autoridad, al
mencionar a dos poetas que fortalecen la faceta heroica de Kilpatrick (que nadie
puso en duda salvo Ryan). Por el otro, se hace referencia a una estatua del héroe,
pero con términos oscuros y borrosos que despiertan la imagen de un traidor
injustamente heroizado. ·
"Kilpatrick fue un conspirador (…)"[11] Ya
en el tercer párrafo, el narrador comienza así el relato de su historia. Ya no
hay más cavilaciones formales, lo que queda es aquel argumento que imaginó y
que 'escribirá tal vez'.
Para concluir con el tema de la confusión entre ficción y realidad,
desde ya deliberada, observamos que "(…) En el enunciado histórico se
presentan los acontecimientos sin la intervención del autor que usa el pretérito,
pluscuamperfecto y la tercera persona dándole [a la historia] un espejismo de
objetividad." 'Enunciado histórico' sería lo que llamamos 'ensayo', que
da la ilusión de objetividad al relato. El
procedimiento al desnudo El
cuento, al vestirse con la forma del ensayo, es en sí una puesta al
desnudo del procedimiento de escritura. En la primera frase: "Bajo
el notorio influjo de Chesterton (discurridor y exonador de elegantes misterios)
y del consejero áulico Leibniz (que inventó la armonía preestablecida), he
imaginado este argumento, que escribiré tal vez (…)"[12] el
narrador nos deja ver dos características propias del "sjuzet"[13]
de su cuento. Primero, el "notorio influjo" de Chesterton es no sólo
el de un cultor del género policial: "[En]
cada una de las piezas de la Saga del Padre Brown [Chesterton] presenta un
misterio, propone explicaciones de tipo demoníaco o mágico y las reemplaza, al
fin, con otras que son de este mundo".[14] Así
es como Ryan gira alrededor del asesinato de su bisabuelo, y el descubrimiento
de los paralelismos con las obras de Shakespeare lo inducen "(…) a
suponer una secreta forma del tiempo, un dibujo de líneas que se repiten",[15]
"Piensa en la transmigración de las almas (…) Piensa que antes de ser
Fergus Kilpatrick, Fergus Kilpatrick fue Julio César"[16]: "Las
rígidas leyes del género [policial] no son un obstáculo sino un campo
propicio para que Borges despliegue en sus ficciones su atracción por la
conjetura, la perplejidad, la paradoja."[17] Una vez
que Ryan resuelve el enigma las anteriores explicaciones "de tipo mágico"
parecen volverse ridículas al verse enfrentadas con la resolución
"de este mundo". Pero Borges no termina su juego de 'laberintos
circulares', sino que los tranforma en un componente escencial: cuando todo
aparenta estar resuelto, en el último párrafo del cuento el narrador enrieda a
Ryan, quien "Comprende que él también forma parte de la trama de Nolan…"[18] Por otra
parte, la influencia de la "armonía preestablecida" de Leibniz se
percibe al final, cuando descubrimos (nosotros –como lectores del policial–
nos identificamos con el investigador del crimen) que la muerte del traidor
Kilpatrick fue planeada por James Nolan, con la colaboración del mismo acusado,
en una suerte de destino pre-dispuesto: ·
"Cada uno de esos actos que reflejaría la gloria, había sido
prefijado por Nolan"[19]; ·
"(…) Un balazo anhelado entró en el pecho del traidor y
del héroe, que apenas pudo articular (…) algunas palabras previstas."[20];
y ·
"Publica un libro dedicado a la gloria del héroe; también eso, tal
vez, estaba previsto."[21] Ficción
en tres planos El
cuento está escalonado en tres "planos" fácilmente distinguibles: 1.
El primero es el del
narrador, que está mayormente expuesto en los dos primeros párrafos. 2.
El segundo es el de la
historia del asesinado Kilpatrick y de su bisnieto Ryan quien, al preparar su
biografía, se torna detective del crimen. 3.
El tercer plano es el
del Festspiele, la trama creada por James Nolan para matar al traidor y a
la vez encubrirlo. Este plano se revela cuando Ryan descubre el enigma, casi al
final del cuento (puesto que es un relato policial), y queda mejor exhibido en
el último párrafo, cuando Ryan se encuentra a sí mismo formando parte de la
trama de Nolan: "El
texto borgesiano desemboca en la autofagia: el propio texto [primer plano] crea
un universo [tercer plano] paralelo al de la historia [segundo plano] que acaba
por devorarse a sí mismo."[22] Mientras
el primer plano (el narrador) encierra al segundo (su historia), éste encierra
al tercero, que es la trama de Nolan (un subproducto del narrador, o un producto
de su historia). Como
dijimos, el narrador se expone en los primeros párrafos, pero esto no quiere
decir que desaparezca. Como narrador es inevitable que permanezca hasta el
final, es el "escalón base" que sustenta a los otros dos. Pero una
vez que comienza con el relato de su historia, pasa a un segundo plano, cediéndole
el lugar a su historia. Mientras ésta transcurre, hace una aparición momentánea,
entre paréntesis, recordándonos su papel de relator (pseudo-objetivo): "Ryan
investiga el asunto (esa investigación es uno de los hiatos del argumento) y
logra descifrar el enigma."[23] Asimismo,
esta aclaración del narrador es un ejemplo del desnudamiento del procedimiento,
ya que revela la estructura del género: "Borges
se siente especialmente atraído por un rasgo formal del género policial, que
reelabora en la trama y la estructura de sus ficciones: la coexistencia en todo
policial de dos historias, la del crimen y la de la investigación."[24] Con ese
paréntesis el narrador muestra el 'hiato' que separa por un lado la investigación
y, por el otro, el descubrimiento de cómo fue llevado a cabo el crimen. Este
descubrimiento, del que surge un nuevo personaje –Nolan– con su 'Festspiele',
no sólo está informado por un discurso en pretérito del modo indicativo (más
real), sino que además se le agrega a la sucesión de los hechos un carácter más
real que son las fechas: ·
"El 2 de agosto de 1824 se reunieron los consiradores."[25] ·
"(…) El 6 de agosto de 1824 (…) un balazo anhelado entro en el
pecho del traidor y del héroe (…)."[26] En
este cuento, como en "La forma de la espada", un traidor se disfraza
de héroe: en el relato que analizamos es Fergus Kilpatrick; en el otro es
Vincent Moon. Es un polytropos, como el Ulises de James Joyce: "(…)
Ulises se convierte en Bloom y también en Dedalus y en muchos otros: «El
modelo propuesto es el polytropos, el hombre de las mil vueltas, (…) Para toda
la tradición griega tal persona tiene un nombre: Ulises…»".[27] Otra
simetría con "La forma de la espada" es el lugar donde transcurren
las acciones (Irlanda) y el contexto, que es la lucha entre los irlandeses y los
ingleses (aunque un siglo antes: en el año 1824, mientras que en el otro cuento
transcurre en 1922). Durante la
invetsigación Ryan descubre que "Kilpatrick (…) había firmado la
sentencia de muerte de un traidor, cuyo nombre ha sido borrado"[28].
El nombre que falta es el de él mismo, que firma su propia sentencia pero la
oculta para mantener su status de héroe. Pero esto se revela después de la
investigación. "Nolan
(…) tuvo que plagiar a otro dramaturgo, al enemigo inglés William Shakespeare."[29] Kilpatrick,
traidor que trabajaba para los ingleses, fue muerto a través del conocido
dramaturgo inglés. El traidor, el enemigo, fue muerto utilizando al
enemigo. Para concluir
citamos a Cristina Parodi, quien sintetiza la estructura de los policiales de
Borges de manera lúcida: "Sus ficciones y
ensayos muestran cómo los procedimientos formales del policial son eficaces
para la presentación de cualquier idea o problema, aun de aquellos que, por su
tema, no guardan afinidades con el género. Lo esencial es que el relato sea
“formalmente” un policial, con una trama centrada en un problema original y
una solución rigurosamente lógica e inesperada."[30] [1]
Borges, Jorge Luis, "Tema del traidor y del héroe", Ficciones,
Buenos Aires, Emecé, 1958, p. 137 [2]
Ibidem. [3]
Alvarez, José O., "«Tema del traidor y del héroe»
y la metahistoria", http://www.literart.com/antologia/borges2.htm [4]
Op. cit.: Alvarez, José O., "«Tema del traidor y del héroe»
y la metahistoria". [5]
Op. cit.: Borges, Jorge Luis, "Tema del traidor y del héroe", p.
137. [6]
Ibidem. [7]
Ibidem. [8]
Ibidem. [9]
Ibidem. [10]
Ibidem. [11]
Ibidem. [12]
Op. cit.: Borges, Jorge Luis, "Tema del traidor y del héroe", p.
137. [13]
Sjuzet ( o tema) es la
definición que los formalistas rusos asignaron al “orden del discurso”,
en contraposición con la fable (o fábula) que define al
“orden del discurso” o lo que comunmente llamamos argumento. Ver Todorov, Tzvetan, “Poética”, Buenos Aires, Losada,
1975, p. 48. [14]
Borges, Jorge Luis, "Sobre Chesterton", Otras inquisiciones [1952],
Obras Completas, Buenos Aires, Emecé, 1974, p. 694. [15]
Op. cit.: Borges, Jorge Luis, "Tema del traidor y del héroe", p.
138. [16]
Ibidem, p. 139. [17]
Parodi, Cristina, "Borges y la subversión del modelo policial",
http://www.hum.au.dk/romansk/borges/bsol/xtpolicial.pdf, p. 7. [18]
Op. cit.: Borges, Jorge Luis, "Tema del traidor y del héroe", p.
141. [19]
Ibidem. [20]
Ibidem. [21]
Ibidem. [22]
Op. cit.: Alvarez, José O., "«Tema del traidor y del héroe»
y la metahistoria". [23]
Op. cit.: Borges, Jorge Luis, "Tema del traidor y del héroe", p.
139. [24]
Op. cit.: Parodi, Cristina, "Borges y la subversión del modelo
policial", p. 4. [25]
Op. cit.: Borges, Jorge Luis, "Tema del traidor y del héroe", p.
140. [26]
Ibidem, p. 141. [27]
García, Germán L., Introducción (Buenos Aires, 1993), en: Joyce,
James, Ulises, Pluma y Papel Ediciones, Buenos Aires, 1999, p. XX. [28]
Op. cit.: Borges, Jorge Luis, "Tema del traidor y del héroe", p.
139. [29]
Ibidem, p. 140. [30]
Op. cit.: Parodi, Cristina, "Borges y la subversión del modelo
policial", p. 3. Publicación enviada por Manuel Munilla Terzy Contactar mailto:manuelmt@yahoo.com Código ISPN de la Publicación EEEkFkyEAyLnPBcBJr Publicado Thursday 31 de March de 2005 Ultimas Publicaciones en ilustrados.com
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