Monografias | El proyecto educativo cubano. Su materialización a partir de 1959. Segunda Parte

El proyecto educativo cubano. Su materialización a partir de 1959. Segunda Parte

Resumen: Con el presente trabajo damos continuidad a una serie de cuatro artículos relacionados con el desarrollo de la Educación en Cuba, en estos trabajos se recogen los principales momentos del devenir de esta actividad en el contexto de nuestro país y se hacen reflexiones que pueden ser de interés, ante todo, para estudiantes interesados en el conocimiento de la evolución histórica de los procesos educativos nacionales y su ejemplificación en el caso concreto de unas de las provincias cubanas.(V)

Publicación enviada por Dr. Jose Alfredo León Méndez y MsC. Martha Beatriz Valdés Rojas


 

Resumen:

Con el presente trabajo damos  continuidad a una serie de cuatro artículos relacionados con el desarrollo de la Educación en Cuba, en estos trabajos se recogen los principales momentos del devenir de esta actividad en el contexto de nuestro país y se hacen reflexiones que pueden ser de interés, ante todo, para estudiantes interesados en el conocimiento de la evolución histórica de los procesos educativos nacionales y su ejemplificación en el caso concreto de unas de las provincias cubanas.

 

Desarrollo.

El Primero de Enero de 1959 se convirtió en una fecha de trascendental importancia para el pueblo cubano, por primera vez  en la historia del país se harían  realidad los sueños de cientos de sus habitantes  que habían defendido con ideas y acciones la necesidad  de que Cuba fuera un país diferente y que  además se cumpliera el pensamiento del Héroe Nacional  y Apóstol de Nuestra Independencia, José Martí Pérez, quien en 1891  sentenció: “Yo quiero que la ley primera de nuestra república sea el culto de los cubanos a la dignidad plena del hombre”(1)

La Revolución triunfante trajo para su pueblo la Reforma Agraria, los médicos, los hospitales y también los maestros con su noble misión de despertar inteligencias y forjar voluntades.

Fue solo a partir de 1959, que se hizo posible destruir los moldes coloniales y abrir las vías de un cambio que trajese la universalización  verdadera del conocimiento sin una excepción ni una pausa. Como es lógico, para lograr esto lo primero que se debía  realizar era asegurar a toda la población la posibilidad de recibir el  aporte del maestro y la escuela.

Sin embargo, la realidad educacional que encontró la Revolución triunfante  en aquel histórico Primero de Enero fue triste y las  estadísticas  que se brindan reflejan por sí  solas aquella lamentable situación, veamos entonces estos datos.   De acuerdo con el censo efectuado en 1953, alrededor de 550 000 niños de 6 a 14 años (Casi la mitad del total) no asistían a la escuela. A su vez, existían unos  10 000 maestros desempleados y como consecuencia  de todo, un alto porcentaje  de analfabetos  en la población adulta y cientos de miles de personas que apenas habían rebasado los primeros grados de la enseñanza primaria y que, en la práctica, eran analfabetos.

A partir de entonces se  tomaron  medidas y  se aprobaron   las primeras leyes  para modificar   la estructura política y social en general del país. En la esfera de la educación, los ingentes esfuerzos  del Gobierno Revolucionario tuvieron como contenido esencial dar solución a los grandes problemas del pasado neocolonial, la reorganización y tecnificación del Ministerio de Educación   y la toma de medidas inmediatas para eliminar el analfabetismo y garantizar la extensión de los servicios educacionales.

A lo largo de más de 40 años de Revolución en Cuba, todo su pueblo ha  disfrutado del   elemental derecho a la  educación sin importar, sexo, edad, color de la piel o creencia religiosa. Una  apretada síntesis de lo ocurrido en todo ese proceso histórico refleja la veracidad de los logros alcanzados.

Como se señaló, el triunfante Ejército Rebelde encontró una  penosa realidad educacional en el  país, por lo que se hacía necesario tomar un conjunto de medidas urgentes para sentar las bases del gran proyecto  que en este campo se había planteado realizar el  Gobierno Revolucionario. Entre estas medidas se destacan:

  • Ofrecer educación a cientos de miles de niños sin escuelas.
  • Descentralizar el  aparato técnico administrativo
  • Reformar las  estructuras  del sistema  de educación
  • Extender  los servicios educacionales.

En diciembre de 1959  se dictó la ley  que establecía la primera Reforma Integral de la  enseñanza en la que se dispuso adoptar una nueva organización y se determinó el objetivo  fundamental de la educación en el país de acuerdo con los intereses  que se planteaban en la nueva situación histórica, o sea lograr el pleno desarrollo del ser humano para su  incorporación activa en la sociedad.

Como consecuencia de esta ley  se inició la generalización de los  servicios educacionales en el nivel  primario  y para que se tenga una idea de su impacto,   en un solo día, en el mes ya citado  se abrieron más de  10 000 aulas y la escolarización se elevó ese año a casi el 90% de los niños en las edades de 6 a 12 años. Para el logro de este propósito  fue necesario acometer la construcción masiva de escuelas de todo tipo, así como realizar adaptaciones de edificios y de  grandes residencias que se convirtieron en instituciones para la enseñanza.

En este contexto histórico tuvo  trascendencia política y moral la conversión de 69 cuarteles de la tiranía batistiana en escuelas, con lo cual se garantizó  una capacidad  de 40 000 alumnos que a partir de entonces comenzaron a utilizar estos antiguos centros de terror y de  tortura en sitios  donde comenzaron a  cultivar su espíritu y a  beber de las fuentes de la educación y la cultura.

De esta forma las instalaciones que otrora fueron centros de castigo para los cubanos  y madrigueras de las fuerzas represivas, albergaron a miles de niños y a sus maestros. Los muros que simbolizan la opresión se derrumbaron para dar paso a las nuevas generaciones de cubanos  con pleno acceso al derecho de recibir educación.

Las estadísticas que se ofrecen a continuación evidencian el resultado alcanzado durante el  primer año de gestión educativa por el nuevo proceso que se había iniciado  en Cuba.

Matrícula en las escuelas primarias.

    1958 – 1959                             1959-1960  

     717 417                                   1 059 119               Diferencia 341 702  

Maestros primarios

  1958 – 1959                             1959-1960  

    17 355                                          24 443             Diferencia  7 088

Maestro rurales

1958 – 1959                             1959-1960  

   5 336                                          10 308                   Diferencia  4972

Fuente: Estadísticas tomadas de: “Breve información sobre la educación en Cuba”. Ministerio de Educación. La Habana, 1975   Pág. 4

Un hecho que demuestra la  gestión educativa  realizada  en aquel primer año de poder Revolucionario está relacionada con la  fundación de cientos de aulas rurales que elevó la cifra de estas instalaciones, en ese corto período de tiempo, a una cantidad muy superior que  las que se crearon en  los más de 50 años de República  neocolonial.

Ahora bien, es interesante reflexionar acerca de cómo Cuba, en aquella difícil situación, se  enfrentó a cambiar la realidad existente, algunos ejemplos demuestran el esfuerzo que se realizó para llevar adelante tan hermosa empresa.

 Un hecho de particular importancia fue  la creación en 1960 de  un  Contingente  de Maestros voluntarios constituido por unos 3 000 jóvenes que  marcharon a las zonas montañosas y a los lugares de  más difícil acceso del país para llevar la educación. Ello fue  una  expresión de la actitud y disposición del estudiantado cubano para enfrentar una de las primeras tareas que reclamaba la patria.  Como consecuencia de este hecho se propició el acceso a la enseñanza a los  campesinos con el fin de que fueran alfabetizados.

Por otra parte, para estos  jóvenes que en su inmensa mayoría vivían en zonas urbanas, la responsabilidad de enfrentar esta  tarea les proporcionó el  conocimiento directo de las condiciones rurales de vida en aquel entonces, lo que constituyó  una aleccionadora visión de lo que había sido el pasado para el hombre de campo cubano.

Posteriormente, se constituyó la Brigada de Maestros de Vanguardia “Frank País”, la  que  desarrolló una ardua labor en las zonas montañosas de las entonces  provincias de Oriente y  Las Villas. Esta brigada también tuvo una activa participación en  la Sierra de los Órganos en la Provincia de  Pinar del Río.

Otro acontecimiento de trascendencia se produjo a  principios de 1961, cuando en Ciudad de La Habana se inició el gigantesco Plan de Educación para Campesinas “Ana Betancourt”,  como resultado de esta iniciativa,  más de 150 mil muchachas procedentes de las áreas rurales recibieron clases de corte  y costura, superación cultural y una preparación esencial que las capacitaba para actuar como agentes impulsores de los cambios sociales en sus comunidades. Al finalizar el curso, cada una de ellas regresaba a su hogar con una máquina de coser que se les entregó gratuitamente con el compromiso de multiplicar esa enseñanza   a otras mujeres de las  zonas de donde procedían.

Este  plan fue una vía más que se utilizó para la atención al campesinado que, como se ha dicho,  siempre estuvo olvidado  por los distintos gobiernos del país  y que tanto había ayudado en la lucha contra la tiranía batistiana.    

A pesar de estas medidas iniciales, las que paulatinamente se fueron tomando,  aún no se había resuelto el serio  problema del analfabetismo en el país. Es preciso entonces preguntarse:   ¿Cómo se  solucionó este fenómeno  heredado del  pasado colonial y neocolonial en Cuba?

La respuesta a esta interrogante está en lo que se ha considerado la gran epopeya del pueblo cubano en aquellos primeros años Revolución, o sea la Campaña Nacional de Alfabetización, acontecimiento histórico  que tuvo  como objetivo fundamental, enseñar a leer y a escribir a casi un millón de personas.

Es justo reconocer que a pesar de que en Cuba nunca  había existido un programa para la erradicación del analfabetismo, si se debe destacar  que se  conocen algunas acciones aisladas que fueron realizadas por instituciones religiosas o sociales, pero que solo lograron alfabetizar a  una ínfima parte  de la población iletrada. También se recogen   acciones personales de maestros altruistas que dedicaron esfuerzos a la alfabetización.

Es aleccionador señalar que  en  plena etapa insurreccional, desde diciembre de 1956 hasta enero de 1959, en la Sierra Maestra, en la Sierra Cristal y en el Escambray, se alfabetizó a hombres, mujeres y niños de las zonas liberadas.

Sin embargo, luego de 1959  y sobre la base de una concepción general para la erradicación del analfabetismo, se plantearon  tres tareas fundamentales íntimamente relacionadas:

  • Escolarización de toda la población infantil.
  • Campaña nacional de alfabetización
  • Postalfabetización.

La primera de ella resultaba imprescindible y además priorizada, para eliminar la fuente de analfabetismo y como un acto de justicia social elemental, que es garantizar uno de los derechos del ser humano por su propia esencia: el derecho a aprender y a desarrollar su pensamiento.

De esta forma se demuestra que  el   propósito de erradicar el analfabetismo en  Cuba,  estuvo en el centro de interés de la Revolución triunfante en aquellos primeros años,  es por eso que  desde que llegó al poder se  comenzó de un modo activo y tenaz la lucha contra este mal y para ello se comenzó a erradicar en  las propias filas del vencedor  Ejercito Rebelde.

Con el fin de darle solución a este mal,  en marzo de 1959, el Ministerio de Educación creó la Comisión Nacional de Alfabetización y Educación Fundamental, que tuvo la misión de iniciar estas actividades en las distintas zonas del país.

Por su parte, el  Instituto Nacional de Reforma Agraria (INRA)  también aportó su contribución con la colaboración voluntaria de Maestros y Alfabetizadores. Pero estos esfuerzos no fueron suficientes y los  resultados se obtenían muy lentamente a pesar de  que en los  dos primeros años del poder revolucionario se alfabetizaron unas  100 000 personas, labor realizada  por maestros primarios en horarios nocturnos.

El problema de la alfabetización para el proceso que se inició en Cuba en 1959,  no  fue solo un imperativo humano y social; sino que constituyó, ante todo, la base para el desarrollo educacional ulterior que alcanzaría  el país.

En septiembre de 1960  el Comandante en Jefe Fidel Castro Ruz, compareció ante la ONU  y anunció al mundo que Cuba realizaría en 1961 la Campaña de Alfabetización, en esa ocasión expresó: “En el próximo año,  nuestro pueblo se propone librar su gran batalla contra el analfabetismo, con la meta ambiciosa de enseñar a leer y escribir hasta el último analfabeto; con ese fin, organizaciones de maestros, de estudiantes, de trabajadores, es decir, todo el pueblo, está preparándose para una intensa campaña y Cuba será el primer país de  América que a la vuelta de algunos meses pueda decir que no tiene ni un solo analfabeto”. (2)

 

Organización de la Campaña Nacional de Alfabetización.

La realización de tan magna empresa tuvo como estimulo importante la comprensión por parte de los  alfabetizados de la deuda que  tenían con los analfabetos del  país y bajo el lema: “Si en el pueblo están los analfabetos también están los alfabetizadores”, así  se emprendió la culturización de las grandes masas.

Prácticamente se creo un ejército de estudiantes alfabetizadores que en número de más de 100 000 marcharon a los lugares más intrincados del país,   el pueblo se integró a ellos  y sumaron unos 120 mil en toda la nación, por su parte, los  obreros aportaron unos 13 mil  más y constituyeron la brigada “Patria o Muerte”. Es meritorio destacar que los maestros renunciaron a sus vacaciones y en número de 34 mil fueron los que, además de alfabetizar,  atendieron en el orden técnico los propósitos trazados.

La realización de tal empeño hizo que el año 1961, se proclamara como “Año de la Educación” y se planteara como tarea fundamental la realización de la Campaña Nacional de Alfabetización.

En la  campaña se concibió una estructura organizativa y de dirección única, mediante la cual se coordinaba,  orientaba y controlaba el trabajo. Al mismo tiempo descentralizaba las funciones, al delegar en la provincia y el municipio la responsabilidad directa de la Alfabetización en su jurisdicción y propiciaba la participación activa de organizaciones y organismos en todos los niveles.

Como parte del trabajo didáctico se elaboró la “Cartilla Venceremos” y el “Manual Alfabeticemos”, entre otros materiales. En la selección del  contenido se tuvieron en cuenta   aspectos políticos e ideológicos de la Revolución y  Psicológicos sociales que caracterizaban al  analfabeto adulto cubano.

También se empleó el  lema: “el que sabe enseña al que no sabe”, mensaje que  se convirtió en principio para la acción y fue un factor determinante para movilizar con carácter voluntario la fuerza alfabetizadora que estuvo integrada por  unas 170  000 personas.  Es significativo comprender  que sin  esta voluntariedad de las masas hubiera sido imposible afrontar el desarrollo de esta gran empresa.

Otro factor importante para llevar adelante esta tarea fue el  clima educacional en que se desarrolló el programa nacional de alfabetización, el cual estuvo  favorecido por la información que se brindaba por medio de la radio, la televisión y la prensa. Estos órganos   desempeñaron un papel fundamental en la divulgación de los conocimientos de higiene, salud, de los problemas del sector agropecuario y los relacionados con el arte y la literatura, entre otros aspectos. Al   mismo tiempo se  ofrecían sugerencias para  motivar al adulto hacia el aprendizaje de la lectura, la escritura y los conocimientos elementales de Aritmética.

Ahora bien, no se debe olvidar que la  obra educacional realizada en Cuba desde los  primeros años se llevó a cabo en un marco de peligros e intensa lucha. Como se conoce desde  los primeros meses del poder revolucionario, se organizaron grupos clandestinos dedicados al sabotaje y bandas contrarrevolucionarias armadas que asesinaron a campesinos indefensos y a alfabetizadores y maestros; unido a ello, se realizaron  campañas de mentiras y difamaciones por parte de los enemigos de la Revolución y, como punto culminante, la invasión armada por Playa Girón en abril de 1961 que fue derrotada por el pueblo cubano en menos de 72 horas.

El 22 de diciembre de 1961, el Comandante en Jefe Fidel Castro Ruz anunció al  Mundo: “Ningún momento más solemne y emocionante, ningún instante de júbilo mayor, ningún minuto de legítimo orgullo y de gloria, como este en que cuatro siglos y medio de ignorancia han sido derrumbados”. (3)

Como resultado de esta campaña  se alfabetizaron  707 mil adultos y se  redujo a  3,9% la tasa de analfabetos con relación a la población total del país.

Una semana después como consecuencia del impulso generado por la campaña recién terminada se inició la educación obrera campesina (EOC) para elevar la escolaridad de las grandes masas de trabajadores y amas de casa.

Lo expresado hasta aquí se puede considerar como una primera etapa del desarrollo que la Revolución se había planteado llevar a cabo para elevar la cultura del pueblo cubano y sentar las bases del desarrollo ulterior del  país. Es por eso que Fidel señaló: “No nos contentaremos sólo con liquidar el analfabetismo, sino que seguiremos aprendiendo y seguiremos enseñando, seguiremos estudiando y seguiremos dándole  oportunidades al pueblo para estudiar. Liquidar el analfabetismo no es más que un primer paso; después vendrán nuevos pasos, después vendrán nuevas batallas, porque nuestro pueblo tiene que proponerse estudiar, superarse, saber cada día más, para comprender cada vez mejor; estudiar cada vez más, para comprender la verdad cada vez mejor”. (4)  

Otro  importante acontecimiento de la continuidad histórica de la evolución de la educación en Cuba en el proceso revolucionario  tuvo lugar el 6 de junio de 1961, cuando se dictó la Ley de Nacionalización de la Enseñanza, medida  que destruyó para siempre el sistema de educación que servía a los intereses de una minoría privilegiada y permitió a la enseñanza asumir un verdadero carácter democrático.

Esta Ley declaró pública la  enseñanza y gratuita su prestación;  en ella se estableció que dicha función la ejerce el Estado como deber intransferible y derecho de todos los cubanos sin  distinciones ni privilegios y  que de conformidad con los profundos cambios producidos en el Sistema Educacional,  estos  marcharían íntimamente vinculados  con las radicales transformaciones que se operaban en lo económico, lo político y lo social.    

En lo adelante la tarea de desarrollar la educación en el país ha sido  una de las premisas más importante que ha llevado a cabo la Revolución Cubana. Llas estadísticas que a continuación se exponen reflejan los logros alcanzados, desde el punto de vista cuantitativo, en este campo  en un período aproximado de unos 10 años.

  • La matrícula en la educación primaria, en comparación con el curso 1958-1959, se multiplicó por 2,67. (De 717 417 a 1 914 027)
  • La matrícula en la secundaria básica se multiplicó por 5, en relación con el curso 1960-1961. (De 71 057 a 360 313)
  • El 100% de los niños entre 6 y 12 años van a la escuela.
  • En ese período la escolarización entre  1 y 16 años se elevó a 92,8%
  • El número de personas adultas estudiante con relación al curso 1960-1961 se multiplicó por 7,6 (De 66 577 pasó a 507 797). Antes de la Revolución prácticamente no existía.
  • La matrícula en las universidades en relación con el curso 1962- 1963 se multiplicó por 4,8. (paso de 17 257 a 82 688)
  • El número de becarios internos en los primeros años del decenio de los 70 se elevó a 311 378 y el de becarios seminternos de 309 312.
  • Los alumnos graduados en todos los tipos y niveles de educación en el curso 1974-1975 se multiplicó por 14,7 en relación con los graduados en 1958-1959. (De 26 693 pasó a 392 545)
  • El personal que prestaba servicios en la educación se multiplicó por 6,6 (Pasó de 22 798 a 150 938) con relación al curso 1958-1959
  • El presupuesto en gastos corrientes e inversiones (que se ejecutó) se multiplicó por 11,4 (Pasó de 75,5 a 874.6 millones de pesos)

Promociones obtenidas en relación con el curso 1962-1963.

                                                                            1962-63      1970-71     1974-75

Enseñanza Primaria                                                   54,6           67,5        92,5                                           

Enseñanza Secundaria Básica                                   57,2           66,0        92,5

Secundaria Básica en el Campo                                                                  98,1

Enseñanza Preuniversitaria                                        71,1            70,5        95,2

Preuniversitario en el campo                                                                         99,6

Enseñanza Técnica y Profesional                               67,4            86.0       93,3

Formación de Maestros                                               73,6            76,0       97,2

 

La retención escolar en el curso 1974- 1975 alcanzó las cifras siguientes:

Enseñanza Primaria                        98,4

Secundaria Básica                           95,2

Preuniversitario                                96,8

Enseñanza Técnica y Profesional    82,1

Formación de maestros                    91,5

Educación  Superior.                         89,3

El proyecto de construcción de escuelas que llevó adelante la Revolución se puede comprender en las estadísticas que a continuación se ofrecen y que abarcan el período comprendido entre 1970 a 1980.

  • 234 Círculos Infantiles
  • 288 Escuelas Primarias y Especiales
  • 991 Escuelas de Enseñanza Media
  • 12  Centros de Educación Superior
  • Total 1 525 edificaciones destinadas a la educación en el país.

Fuente: Estadísticas  elaboradas a partir de la obra de Nikolái Kolésnikov: Cuba: Educación popular y preparación de los cuadros nacionales. 1959-1982. Editorial Progreso Moscú, 1983.  Pág. 103

Como se ha podido apreciar el resultado más importante del desarrollo del Sistema Nacional de Educación consiste en que la  Revolución  no sólo promulgó, si no que en los hechos prácticos aseguró la posibilidad de educarse, creó un sistema de garantías que permiten considerar el estudio como una obligación de honor y un deber ciudadano. Todo esto creó las bases para la creación de un sistema nuevo y verdaderamente popular de preparación de los ciudadanos.

Como se ha señalado,  en Cuba primero se hizo una Revolución para hacer  realidad los ideales de justicia social e igualdad entre los seres humanos, con el pueblo consolidado como gobernante, se tuvo  después una  constitución en cumplimento del legado del Maestro José Martí, quien ya había indicado, como se citó   al principio,  que quería que la primera  ley del país fuera el culto de los cubanos a la dignidad plena del hombre, es por eso que es imprescindible, aunque sea manera sintética,  señalar como se plantean los postulados sobre  La educación y la cultura en la Constitución de la República .

 

CAPITULO V: EDUCACIÓN Y CULTURA

ARTÍCULO 39. El Estado orienta, fomenta y promueve la educación, la cultura y las ciencias en todas sus manifestaciones.

En su política educativa y cultural se atiene  a los postulados siguientes:

a)     fundamenta su política educacional y cultural en los avances de la ciencia y la técnica, el ideario marxista y martiano, la tradición pedagógica progresista cubana y la universal;

b)     La enseñanza en función del Estado y es gratuita. Se basa en las conclusiones y aportes de la ciencia y en la relación más estrecha del estudio con la vida, el trabajo y la producción.

Entre otros aspectos se destaca:

d) el Estado, a fin de elevar la cultura del pueblo, se ocupa de fomentar y desarrollar la educación artística, la vocación para la creación y el cultivo del arte y la capacidad para apreciarlo;

e) la actividad creadora e investigativa de la ciencia es libre. El Estado estimula y viabiliza las investigaciones y prioriza la dirigida a resolver los problemas que atañen al interés de la sociedad y al beneficio del  pueblo

g) el Estado orienta, fomenta y promueve la cultura física y el deporte en todas sus manifestaciones como medio de educación y contribución a la formación integral de los ciudadanos.

f) el Estado promueve la participación de los ciudadanos a través de las organizaciones de masas y sociales del país en la realización de su política educacional y cultural.

Ahora bien, cuando se habla de la educación en Cuba es importante referirse a los principios básicos en que se sostiene, ante todo, porque la escuela constituye el eslabón principal de la formación del hombre  en mancomunada labor con la familia y las organizaciones políticas, de masas y sociales. En consecuencia, es el Estado con la participación y respaldo de las organizaciones ya citadas, el  encargado de la estructuración y funcionamiento de un sistema nacional orientado al desarrollo de la preparación de  las nuevas generaciones en un proceso docente educativo integral, sistemático, participativo  y en constante desarrollo, que se apoya en los principios siguientes:

  • El principio del carácter masivo de la educación
  • El principio de estudio trabajo
  • El principio de la participación de toda la sociedad en las tareas de la educación del pueblo
  • El principio de la coeducación
  • El principio de la gratuidad.

 

El principio del carácter masivo de la educación.  

Como se ha señalado la educación como un derecho y deber de todos es una realidad en Cuba. Ello significa las posibilidades reales de educación sin distinción de edades, sexo, grupo étnico y religioso o lugar de residencia.

Este pretende alcanzar el objetivo de la universalización de la enseñanza de nivel primario inicialmente y de nivel secundario posteriormente, así como el establecimiento de un sistema que abarque todos los tipos y niveles de educación para los niños,  jóvenes y adultos, en el que se incluye la educación espacial para aquellos con limitaciones físicas o mentales.

 

El principio de estudio trabajo

En el sistema educacional cubano la combinación del estudio con el trabajo tiene profundas raíces en las concepciones de José Martí sobre la educación, quien resumió lo más progresista del ideario pedagógico cubano y que constituye una variante fundamental del principio de vincular la teoría con la práctica, la escuela  con la vida y la enseñanza con la producción.

Martí, no solo  defendió la existencia de una enseñanza científica, sino  que proclamó  la necesidad para Nuestra América, la América Latina, de una enseñanza   sustentada  en la problemática económica de los países de la región, cuyas riquezas y recursos  son fundamentalmente agrícolas.

A la vez, el  pensamiento pedagógico martiano también se pronunció por  la  necesidad de borrar el divorcio existente en la educación entre la teoría y la práctica, el estudio y el trabajo, el trabajo intelectual y el trabajo manual y, al efecto, propugna la fusión de estas actividades en la obra educativa de la escuela.

Con el pensamiento martiano como escudo para la lucha el Comandante en Jefe Fidel Castro Ruz declaró que el Apóstol   era el autor intelectual del Asalto al Cuartel Moncada el 26 de julio de 1953,  y no fue entonces tampoco  obra de la casualidad que  el propio Fidel señalara en 1962 que: “el trabajo ha de ser el gran pedagogo de la juventud” (5)

La aplicación de este   principio en los diferentes niveles y tipos de enseñanza aúna dos objetivos fundamentales para la educación, uno formativo y el otro económico.

El objetivo formativo se plantea con el fin de  desarrollar en los educandos una conciencia de productores de bienes sociales e  ir creando las condiciones para eliminar los prejuicios que se derivan de la división entre el trabajo intelectual y el manual, eliminar el intelectualismo en la enseñanza y fomentar el interés por el mundo circundante.

Por su parte el  objetivo económico se propone integrar a la producción y al trabajo social la capacidad de centenares  de miles de escolares que, dosificando adecuadamente el tiempo de estudio regular y la participación en la producción y en las actividades culturales, estéticas, deportivas y recreativas, aporte de manera concreta a su propia subsistencia alimentaria, y a la producción de bienes materiales para la sociedad.

 

El principio de la participación de toda la sociedad en las tareas de la educación del pueblo.

En el  hecho de reconocer a toda la sociedad cubana como una gran escuela es lo que sostiene a este principio que se  basa en el  carácter democrático y popular de la educación cubana, que no solo se extiende  a las diferentes zonas y regiones del país y a todas las capas de la población, sino también,  en el hecho trascendente de que el pueblo participa en la realización y control de la educación y en la garantía de su desarrollo exitoso.

La participación y la  acción de todas las organizaciones e instituciones sociales que existen  en la labor educativa es una condición básica de la estrategia  para garantizar los niveles alcanzados y elevar la calidad de la educación en el país.

 

El principio de la coeducación.

En la práctica educativa del país la aplicación de la coeducación en todos los tipos y niveles de enseñanza del sistema Nacional de Educación es una realidad, con lo cual se garantiza a la mujer y al hombre el acceso a los centros de formación en cualquiera de las especialidades y profesionales que ofrece dicho sistema.

 

El principio de la gratuidad.

Desde le mismo triunfo de la Revolución la  enseñanza se convirtió en un derecho de cada cubano  y el acceso a ella se proclamó de forma  gratuita, para ello el  Estado se apoya en  un amplio sistema de becas para todos los estudiantes y proporciona múltiples prioridades de estudio a los trabajadores a fin de alcanzar la universalización de la enseñanza.

Finalmente, en estos principios se sustenta la obra humana que ha defendido y ha desarrollado la Revolución Cubana en estos más de 40 años y ellos constituyen aspectos inviolables e irrenunciables del pueblo de Cuba.

A pesar de las difíciles condiciones económicas  que presenta el país, se trabaja arduamente para garantizar los servicios básicos imprescindibles a la población:

  • La educación
  • La salud
  • La seguridad social.

En la esfera de la educación, los recursos asignados por el Estado, unidos a los esfuerzos de los trabajadores del sector, han permitido que no se haya cerrado una sola escuela, círculo infantil o universidad y se busquen alternativas de solución a los problemas materiales, a la vez que se intensifican el trabajo metodológico y de dirección.

En consecuencia con ello, las principales líneas de trabajo determinadas por el Ministerio de Educación del país  para la presente etapa han estado dirigidas a:

  • Mantener la cobertura educacional alcanzada y elevar la calidad de la educación
  • Alcanzar mejores resultados en la labor educativa y la eficiencia de la escuela como institución responsable de la formación integral de los educandos.
  • Lograr la preparación que los estudiantes requieren  asegurando el tránsito adecuado de un curso a otro y la disminución del fracaso escolar, lo que precisa que en la escuela se adopten medidas organizativas y de control.
  • Garantizar la preparación laboral de todos los alumnos.
  • Priorizar la atención al aprendizaje de la historia de Cuba.
  • Priorizar y elevar la eficiencia en la preparación de los estudiantes en lengua materna y matemática.
  • Promover la escuela como el centro cultural más importante de la comunidad, para lo cual se debe lograr una estrecha relación entre ellas  por diferentes vías y con un apoyo particular de la familia.
  • Prestar especial atención al trabajo metodológico y a la superación  profesoral.
  • Actuar de manera que los diferentes niveles de dirección de la educación ejerzan una influencia directa en el asesoramiento y control de la escuela.
  • Estructurar un sistema de atención a las necesidades de los trabajadores de la educación y estimular la labor de los maestros y profesores.

Hoy en medio de condiciones económicas y materiales adversas  como consecuencia de un brutal bloqueo económico  impuesto al pueblo cubano se realizan, no solo los sueños de lo más importantes pedagogos de la patria, sino que se enfrentan otras importantes transformaciones  que serán objeto de análisis en otra ocasión.

Se impone,  finalmente y a modo de conclusiones  extraer las principales generalizaciones  de las ideas que han sido objeto de este material.

La Revolución triunfante en Cuba el Primero de Enero de 1959, marcó un hito de trascendental importancia política, económica y cultural para el pueblo cubano y  como consecuencia de ello, las concepciones y proyecciones de la educación en país cambiaron radicalmente. A partir de esa fecha todos los cubanos han podido te disfrutar de una patria con todos y para el bien de todos como la había soñado el Héroe Nacional José Martí.

En Cuba, en 1961, fue proclamado “Año de la Educación”, momento histórico que fue una muestra representativa de la lucha en diferentes campos, enfrentando al enemigo con las armas en la mano y a la ignorancia y a la incultura con la cartilla y el manual, el lápiz y la libreta. Ambos tipos de lucha tuvieron siempre el apoyo irrestricto del pueblo como participante activo en el fragor de la batalla y en la consolidación de las victorias.

Sin descuidar su aspecto teórico organizativo, la Campaña Nacional de la  Alfabetización  en Cuba evidenció la disposición de todo un pueblo en la lucha por erradicar un mal tan doloroso para un país, es por eso que además de haber sido un hecho educativo en sí mismo, se convirtió en  un acontecimiento político cuyo éxito pudo lograrse por la participación masiva y unánime de todas las organizaciones existen y de todos los sectores de la población.

Se destaca el hecho de que el  analfabetismo como fenómeno está erradicado en Cuba desde el mismo triunfo de la Revolución y a partir de entonces se continuó trabajando para:

·        la incorporación de miles de alfabetizados a estudios posteriores

·         el desarrollo de un subsistema de Educación de Adultos

·        el aumento de los índice  de escolarización

·        la atención de la población infantil para impedir la aparición de nuevos analfabetos.

Desde 1959 a la actualidad son significativos los logros alcanzados por la educación en Cuba y como consecuencia de ello, hoy el país ocupa un lugar importante en el mundo por los resultados alcanzados en este sector.

 

Referencias Bibliográficas.

(1) - Martí Pérez, José: Con todos y para el bien de todos. Discurso pronunciado en   Liceo Cubano de Tampa el 26 de noviembre de 1891. En Obras Completas Tomo 4. Editorial de Ciencias Sociales. La habana, 1975. Pág. 270.

(2) - Castro Ruz, Fidel. Discurso pronunciado en la ONU en septiembre de 1960. Tomado de La Educación en Cuba. Ministerio de Educación, La Habana, 1995. Pág. 10

(3)- Castro Ruz, Fidel. Discurso pronunciado el 22 de diciembre de 1961. Tomado de Breve información sobre la educación en Cuba. Ministerio de Educación, 1975, Pág. 6

(4) _______. Tomado de la Educación en Revolución. Instituto Cubano del Libro, La Habana, 1976. Pág.59

(5)- ______  Tomado de: La Educación en Cuba. Encuentro por la unidad de los educadores cubanos. Pedagogía ’95. Ministerio de Educación La Habana, 1995. Pág. 12

 

Bibliografía.

Chávez Rodríguez, Justo A. Bosquejo Histórico de las ideas educativa en Cuba.  Editorial Pueblo y Educación, La Habana, 1996.

García Galló, Gaspar Jorge. Bosquejo histórico de la educación en Cuba. Editorial Pueblo y Educación, La Habana, 1978

Ministerio de Educación. La educación en Revolución. Instituto Cubano del Libro La Habana, 1976.

_______: Conferencias especiales y mesas redondas. Pedagogía `90. “Encuentro de Educadores por un mundo mejor, La Habana, 1990

_______: La educación en Cuba. Pedagogía `95. “Encuentro por la unidad de los educadores latinoamericanos. La habana, 1995

_______: Breve Información sobre la educación en Cuba.  Ministerio de Educación. La Habana, 1975

Kolésnikov, Nicolái. Cuba: educación popular y preparación de los cuadros nacionales 1959-1982. Editorial Progreso Moscú, 1983

 

Datos de los autores.

Dr. José Alfredo León Méndez. Profesor Auxiliar. jleon@ispss.rimed.cu

MsC (DTE). Martha Beatriz Valdés Rojas. Profesor Asistente. mrojas@ispss.rimed.cu

MsC. Martha Beatriz Valdés Rojas. Profesor Asistente.

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Publicado Tuesday 5 de April de 2005

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