Monografias | Las bondades del Ácido Acetil Salicílico en el Sistema OsteomioarticularLas bondades del Ácido Acetil Salicílico en el Sistema OsteomioarticularResumen: En nuestro artículo destacamos numerosos aspectos relacionados con el Ácido Acetil Salicílico, tanto históricos como de sus características químicas y de sus varias aplicaciones en la clínica, tanto en los procesos musculares como en los osteoarticulares. Planteamos igualmente algunas consideraciones sobre el dolor muscular y el dolor articular, y su justificación al ser empleada como analgésico de acción moderada, totalmente justificado por su clasificación como elemento primario o escalón inicial en la Escalera Analgésica de la OMS. Hacemos una serie de comentarios sobre las principales características de los procesos donde es mucho más frecuente el empleo del AAS así como recomendaciones sobre las dosis a prescribir. Resumen: En
nuestro artículo destacamos numerosos aspectos relacionados con el Ácido
Acetil Salicílico, tanto históricos como de sus características químicas y
de sus varias aplicaciones en la clínica, tanto en los procesos musculares como
en los osteoarticulares. Planteamos igualmente algunas consideraciones sobre el
dolor muscular y el dolor articular, y su justificación al ser empleada como
analgésico de acción moderada, totalmente justificado por su clasificación
como elemento primario o escalón inicial en la Escalera Analgésica de la OMS.
Hacemos una serie de comentarios sobre las principales características de los
procesos donde es mucho más frecuente el empleo del AAS así como
recomendaciones sobre las dosis a prescribir. Recuento
Histórico: La
Aspirina o Ácido Acetil Salicílico, es el fármaco más famoso y más
utilizado de todos los tiempos.Verdaderamente ha trascendido el plano
eminentemente científico para convertirse en un hecho y en un acontecimiento
social, tanto que muchas personas no lo consideran un fármaco sino algo
consustancial a la vida cotidiana, que se toma frecuentemente, no sólo cuando
se tiene algún tipo de dolor o se está gravemente enfermo, sino simplemente
porque te encuentras mal o “destemplado”. Tal es su repercusión social que
en muchos países su compra no se lleva a cabo sólo en la farmacia, sino también
en los supermercados; igualmente es un fármaco disponible en lugares no médicos
para el tratamiento de la fiebre y el dolor. Se cataloga como el fármaco más
utilizado de todos los tiempos(1). Desde
antes de Cristo ya se conocía el ingrediente básico de la Aspirina, cuando se
empleaba la corteza del sauce, machacada. Los egipcios utilizaban los
efectos analgésicos del mirto o del sauce para el dolor articular, y en el
Papiro de Ebers se describe minuciosamente el proceso de la inflamación, así
como la aplicación de pócimas sobre la zona lesionada.
Luego, en el 1800, los salicilatos se convirtieron en el fármaco de
elección para el tratamiento de los procesos artríticos e inflamatorios. Desde
la Grecia antigua hasta los Indios de NorteAmérica, ya se conocía la acción
analgésica de la misma. Hipócrates ya recetaba hace 24 siglos la corteza de
sauce en forma de infusión para aliviar los dolores y la fiebre. Luego llegó
un período en el cual su empleo cayó en el olvido, hasta el año 1763, donde
el clérigo inglés Edward Stone rescata este antiguo remedio y lo vuelve a
utilizar, realizando lo que se conoce como la primera investigación científica
con corteza de sauce, en la cual logra con éxito reducir el cuadro febril de 50
pacientes. En
1838, se extrae el principio activo de la corteza de sauce: el ácido salicílico,
consiguiéndose su síntesis química en 1859, por Hermann Kolbe. Poco después
se comenzaba su producción a escala industrial en 1874, aunque su forma inicial
comercial, el Salicilato Sódico, presentaba efectos secundarios muy molestos
que disminuían su tolerancia y su aceptación por los pacientes, tales como,
irritación gástrica y su desagradable sabor en extremo(2). Exactamente,
el 10 de Octubre de 1897, el químico y farmacéutico alemán Félix Hoffmann,
describió en su diario de laboratorio, cómo había logrado sintetizar la molécula
de Ácido Acetil Salicílico, en forma pura y estable, en los Laboratorios de
Investigación de Farbenfabrilsen Vorn Friedrich Bayern & Co. Esto lo
consiguió mediante la acetilación del Ácido Salicílico. Todo esto lo motivó
la enfermedad de su padre, quien
padecía de un cuadro reumático severo
y se medicaba con Ácido Salicílico, lo cual le provocó serios
problemas gástricos. En el intento de aliviar el cuadro gástrico, surgió este
maravilloso fármaco(3). Heinrich Dreser,
de los laboratorios farmacéuticos Bayern, probó en sí mismo la nueva
composición de Hoffmann realizando experimentos, primero en animales y luego en
humanos, mostrando los efectos analgésicos y antiinflamatorios del Ácido
Acetil Salicílico en la publicación, devenida clásico de la Medicina: “Pflügers
Archir für die gesamte Physiologie”, en 1899(4). Ya en esta fecha, Bayern
inicia la comercialización del Ácido Acetil Salicílico bajo el nombre de
Aspirina, que en la actualidad se encuentra registrado oficialmente en más de
70 países. Ahora bien, ¿porqué el nombre de Aspirina? La letra “A” viene
de Acetil, y el vocablo “Spir” de la planta Spirea Ulmania, de la cual se
aisló originalmente el Ácido Acetil Salicílico(5). En
1904, la forma original en polvo se reemplazó por el comprimido, lo que
trajo una mejor dosificación del medicamento y la dificultad para que ocurriera
una adulteración del mismo. Histórica y curiosamente debemos decir que en la
obra de los grandes también ha estado la
Aspirina, por ejemplo, en las novelas de Thomas Mann, Graham Green, Edgar
Wallace, Kafka, Ortega y Gasset, y Giovanni Guareschi. En 1950, Aspirina logró
un lugar en el Libro de los Records Guinness, como el remedio más popular
contra el dolor en todo el mundo, hasta el punto de que en 1969, el botiquín de
primeros auxilios de la nave espacial Apolo que llevaba a los primeros
astronautas americanos a la Luna, contenía Aspirina(4). Todo esto acontecía
pero aún no se conocía su mecanismo de acción, hasta el 1971, año en que el
científico británico John Vane, descubre que el AAS bloquea la producción de
hormonas naturales denominadas prostaglandinas, envueltas en muchos procesos orgánicos
incluyendo el dolor y el daño tisular. En
el año 1982, ya convertido en Sir Vane, éste profesor, junto a dos colegas
suecos, Sune Bengtröm y Bengt Samuelsson, ganaron el Premio Nobel de Medicina
por estos trabajos(6). Actualmente se conoce gran parte de su mecanismo de acción
en cuanto a su capacidad de antagonizar la ciclooxigenasa 1 y la ciclooxigenasa
2. Aún hoy en dia, los científicos biomédicos continúan investigando sobre
los mecanismos de acción y sobre los efectos de la Aspirina. Es tan increíblemente amplio su espectro de acción, que, de las más
conocidas acciones farmacológicas, tales como, las analgésicas-antiinflamatorias,
y en el área cardiovascular su
efecto antiagregante plaquetario, se han descubierto otras como su efecto
preventivo sobre los accidentes cerebrovasculares, el cáncer de cólon, aquí
podemos decir que aunque no se conoce exactamente el mecanismo, parece ser que
el fármaco afectaría el crecimiento de los pequeños pólipos de la pared del
intestino e impide la malignización de los mismos por su acción sobre las
prostaglandinas, que parecen estar envueltas en este proceso. Otro aspecto es su
efecto preventivo sobre la Enfermedad de Alzheimer, sobre el crecimiento
intrauterino retardado, la preeclampsia(7), y algunas complicaciones de la
Diabetes Mellitus, tales como, la ceguera, la enfermedad coronaria, el ictus y
el fallo renal.
Elementos
de Farmacología aplicada: Químicamente
Aspirina pertenece a la familia de los salicilatos, siendo un derivado del ácido
2-hidroxibenzoico o Ácido Salicílico. Es un éster aceitado del ácido
acetilsalicílico, donde se ha conseguido un aumento de su actividad analgésica
con menores efectos irritantes sobre el aparato digestivo. Pertenece
a la familia de los antiinflamatorios no esteroideos (8). De forma
general puede ser administrada por diversas vías, entre las que se encuentran: Ø
Vía Oral: se absorbe fácilmente, de manera que a los 20-30 minutos ya
comienza su acción. El medio ácido del estómago y porción proximal del
duodeno favorecen su absorción, ya que se encuentra en forma ionizada y se
absorbe mejor.Los alimentos retardan su absorción en cuanto a velocidad, pero
no la cantidad total absorbida. Las formas tamponadas y efervescentes favorecen
su absorción, ya que, la hacen más soluble, abrevian la desintegración del
comprimido y aumentan la motilidad gástrica. Las formas con cubierta entérica
o de liberación retardada liberan muy gradualmente el AAS en intestino delgado,
permitiendo una hidrólisis a Salicilato mucho más completa, lo que conduce a
niveles plasmáticos indetectables de AAS. Es mucho mejor su administración con
el estómago vacío, pero esto puede provocar irritación.Ya en sangre su unión
a las proteínas plasmáticas es alta, de un 90%, al igual que su
disponibilidad. En el hígado sufre una hidrólisis a salicilato, mediante la
conjugación con el ácido glucurónico, formando glucurónico salicilacílico,
el cual se excreta en parte por la bilis como compuestos del ácido glucurónico,
reabsorbiéndose nuevamente, dando lugar al ciclo enterohepático. El salicilato
se excreta por vía renal, dependiendo del ph urinario. De forma general, las
drogas que alcalinizan la orina facilitan su eliminación, mientras que las que
acidifican la misma la enlentecen o la reducen. Esto es muy importante en lo que
respecta a las interacciones. Su vida media es variable y depende de la dosis
utilizada: dosis bajas determinan una semivida de 4 horas, mientras que dosis
mayores de 4 mgs por dia pueden generar niveles plasmáticos durante un tiempo
aproximado de 15 horas(9,10). Ø
Vía Rectal: es una vía
muy variable en lo que a absorción se refiere, pero el
dato más sobresaliente es que no nos garantiza un menor efecto lesivo
sobre la mucosa gastrointestinal, por esto no se recomienda la misma. Ø
Vía Parenteral (Endovenosa): por esta vía se evita el primer paso que
corresponde a la metabolización hepática, por lo que los niveles en sangre son
mayores y sobre todo persisten mucho más tiempo, motivo que puede explicar la
mayor acción analgésica al emplear la misma. En
cuanto a Farmacocinética conviene recordar que a dosis moderadas y altas se
tarda unos 7 dias en conseguir una concentración de equilibrio estacionario. A
concentraciones elevadas, pequeñas variaciones en la dosis hacen variar
marcadamente los niveles plasmáticos, con lo que, si las dosis aún no son
suficientes, un ligero aumento puede hacer alcanzar los niveles adecuados; y, si
aparece toxicidad, un pequeño descenso puede hacerla desaparecer. Difunden bien
en todos los tejidos y líquidos orgánicos, incluyendo leche y líquido
sinovial(11). Generalidades
de Acción farmacológica: Se
denominan AINES, para diferenciarlos de las hormonas esteroideas de la corteza
suprarrenal, que también poseen efecto antiinflamatorio. De forma general, su
mecanismo de acción se basa en el bloqueo de la producción de mediadores de la
inflamación a partir del ácido araquidónico, como las prostaglandinas y los
leucotrienos. Ésta sería su acción fundamental, aunque otros muchos procesos
celulares son influenciados por Aspirina, tales como: Ø
La inhibición de superóxidos y radicales oxígeno tóxicos, Ø
La estabilización de los lisosomas, Ø
La inhibición de la adhesividad y la agregación granulocítica, y, Ø
Acción sobre los linfocitos y los monocitos que va a inhibír la síntesis
del factor de necrosis tumoral y la interleucina 1.
Resumiendo,
podemos decir que, en primer lugar, Aspirina evitaría la síntesis de
prostaglandinas, y, en segundo lugar, amortiguaría las respuestas celulares
secundarias a una gran agresión inflamatoria(12). Algunas
propiedades farmacológicas más relevantes de Aspirina: Ø
Analgesia: alivian los dolores agudos y crónicos de intensidad leve a
moderada, de orígen circunscrito o difuso, que surgen de estructuras
tegumentarias y no viscerales. Esto depende de la dosis, y se lleva a cabo por
dos mecanismos, uno periférico (principalmente inhibición de las
ciclooxigenasas 1 y 2, COX 1 y COX 2), y otro sobre el sistema nervioso central. Ø
Antipiresis: en dosis moderada, los salicilatos disminuyen la temperatura
corporal elevada y aumentan el consumo de oxígeno y el índice metabólico. Es
un efecto antipirético muy rápido y efectivo. De extrema importancia es el
dato de que las dosis tóxicas tienen un efecto pirético que cursa con
sudoraciones profusas. Ø
Respiración: aumentan el consumo de oxígeno y la producción de dióxido
de carbono, fundamentalmente en el músculo esquelético, como resultado del
desacople inducido de la fosforilación oxidativa. Esta mayor producción de dióxido
de carbono y su acción directa sobre
el bulbo, estimulan la frecuencia y la profundidad de la respiración, dando
lugar a alcalosis respiratoria. Ahora bien, se conoce que dosis muy elevadas
producen depresión bulbar de la respiración, lo cual parejo a la continua
producción de dióxido de carbono, produce acidosis respiratoria. Ø
Equilibrio ácido-base y desequilibrio electrolítico: inicialmente puede
provocar alcalosis respiratoria extra e intracelular, que se compensa rápidamente
mediante la excreción renal de bicarbonato, sodio y potasio (etapa de alcalosis
respiratoria compensada). Ahora, si las dosis son muy altas o el paciente es un
niño, puede descender el ph en sangre, puede verse baja concentración plasmática
de bicarbonato y presión parcial plasmática de CO2 casi normal, es decir, una
combinación de acidosis respiratoria y metabólica. Aparece deshidratación
hipernatrémica por el aumento de la sudoración y depleción de potasio por
factores
renales y extrarrenales. Ø
Efectos gastrointestinales: pueden dar lugar a molestias epigástricas, náuseas,
vómitos, úlcera gastroduodenal y hemorragia gástrica. Esto es provocado por
la inhibición de la formación de la prostaglandina PGI-2, que inhibe la
secreción de ácido gástrico y regula el flujo sanguíneo. Por otra parte, los
salicilatos desintegran la barrera mucosa gástrica normal. Dato interesante es
el que debido a la inhibición de las prostaglandinas del intestino, Aspirina
disminuye la diarrea provocada por la radioterapia en el cáncer del cuello
uterino. Ø
Hematológicos: los salicilatos dificultan la agregabilidad plaquetaria,
que persiste durante toda la vida de estas células ( a diferencia de lo que
ocurre con los otros antiinflamatorios no esteroideos). Esto se debe a la
inhibición de la ciclooxigenasa COX-1. Ø
Efectos uricosúricos: dosis bajas (1 a 2 grs por dia) pueden disminuír
la excreción de uratos y elevar la concentración plasmática de los mismos;
dosis intermedias (2 a 3 grs por dia) no suelen alterar la excreción de uratos;
dosis grandes (más de 5 grs por
dia) inducen uricosuria y disminuyen los niveles plasmáticos de uratos(13, 14).
Empleos
en Terapéutica: Someramente
desarrollaremos algunos de sus empleos en el área de las enfermedades y grandes
síndromes osteomioarticulares. Su objetivo primario fué el tratamiento de la
Artrítis, y aún hoy en día se mantiene éste como el primero. 1.
Osteoartrosis o Enfermedad Articular Degenerativa: caracterizada por la
perdida del cartílago articular, con exposición del hueso subcondral, y por
ende, dolor,
inflamación e impotencia funcional, con limitación o pérdida de la
movilidad, y neoformación ósea patológica (osteofitos marginales y
sindesmofitos), pudiendo llegar a avanzados grados de destrucción articular,
incluyendo subluxación de la misma con la correspondiente deformidad clínica.
En este caso, la Aspirina en dosis bajas, junto al Paracetamol, sea quizás el
tratamiento analgésico más empleado. No se recomienda el uso mixto de los
AINES, a menos que las dosis de AAS sean muy bajas, pues pierden eficacia en la
resolución del cuadro, esto es válido excepto para Aspirina, por su efecto
cardioprotector a bajas dosis (81-325 mgs, por dia)(15). 2.
Artrítis Reumatoidea: es una enfermedad de orígen autoinmune que afecta
a todo el organismo, mucho más frecuente en el sexo femenino, cuya principal
alteración ocurre por una inflamación de la membrana sinovial, lo cual provoca
dolor, rigidéz e inflamación articular. Aspirina es muy útil a dosis que
pueden variar desde los 1.500 mgs por dia hasta los 6.000 mgs por dia,
dependiendo de lo que queramos obtener, desinflamación o analgesia. 3.
Artrítis Crónica Juvenil: Se comienza con dosis diarias de 60 a 90 mgs
por kgs, siempre que no exista fiebre. En caso de existír fiebre y enfermedad
sistémica, se administra de 90 a 130 mgs por kgs por dia, cada 4 horas. Siempre
con alimentos, para disminuír sus efectos gastrointestinales. Siempre se deben
seguir los niveles en sangre, los cuales no deben exceder de los 150-200 mgs por
litro, 2 horas después de la administración del AAS. Se logra controlar los síntomas
entre un 50-70%. El tratamiento debe mantenerse por 2 años después de que los
signos de actividad de la enfermedad han desaparecido(16). 4.
Enfermedad de Still del adulto: caracterizada por poliartrítis crónica
seronegativa en combinación con un trastorno inflamatorio sistémico que afecta
a
adultos jóvenes. Hasta el 20-25% de los casos resuelven adecuadamente la
fiebre, la artrítis y las artralgias con que cursa la misma. Los pacientes que
responden adecuadamente forman parte del grupo de buen pronóstico, con
enfermedad autolimitada o
intermitente. Los pacientes que no responden a dicha terapia, requieren,
necesariamente, corticosteroides(17). 5.
Enfermedad de Kawasaki: La base del tratamiento de
esta enfermedad lo constituyen en primer lugar, la administración de
Aspirina (en dosis antiinflamatorias al inicio, y luego como antiagregante
plaquetario) y en segundo lugar el uso de gammaglobulina endovenosa. En la fase
aguda se administra Aspirina a altas dosis (80-120 mgs/kgs/dia) en dosis
divididas para mantener los niveles entre 20-30 mgs/100 mls, por 14 dias. En período
subagudo, caracterizado por la resolución de la fiebre y la aparición de
trombocitos, se inicia la administración de AAS en dosis antiagregantes, de 3 a
5 mgs/kgs/dia, una vez al dia(18).
6.
Fiebre Reumática: Aquí, tanto los salicilatos como los glucocorticoides
pueden ser de utilidad en el control sintomático de la enfermedad, aunque
debemos señalar que ninguno de los dos posee capacidad curativa e incluso
pueden prolongar la duración del brote. Su beneficio radica en que controlan
las manifestaciones tóxicas de la misma, contribuyen al bienestar del paciente
y combaten los síntomas constitucionales. La elección de los salicilatos
radica en que deben ser pacientes con artrítis franca pero sin cardítis. Se
administra cada 4 horas, durante las primeras 24-36 horas, y luego en cuatro
tomas diarias. La dosis debe personalizarse teniendo en cuenta los siguientes
factores: la respueta clínica, la tolerancia y los niveles de salicilemia. De
forma general, puede comenzarse con dosis de 90-100 mgs/kgs/dia y después de 2
semanas, reducirlas a 60-70 mgs/kgs/dia por 6 semanas más. Por otra parte, los
casos que poseen cardítis moderada, deben comenzar con glucocorticoides, aunque
debemos señalar que no existen reportes que indiquen que sean superiores los
salicilatos. En los pacientes con cardítis severa, se suelen emplear los
esteroides inicialmente asociados ,en ocasiones, a los diuréticos y a restricción
de la ingesta de
sal. Esto se hace por 6 semanas, comenzando la pauta de descenso en la
segunda o tercera semana. En el caso de Aspirina, debe ser administrada durante
1 mes, después de retirar el
tratamiento con Prednisona, para minimizar la incidencia de rebote(19). 7.
Tendinítis y Bursítis: aquí se emplean en dosis de 3-4 grs por dia,
aunque debemos señalar que otros, como la indometacina y el diclofenaco pueden
ser más eficaces 8.
Eritromelalgia: es una entidad caracterizada por eritema acompañado por
sensación quemante que afecta a las extremidades. Cuando la extremidad es
descendida y se aplica calor, el dolor se intensifica, mientras que si se eleva
la misma y se aplica frío el dolor desaparece. Puede ser primaria o secundaria,
según se acompañe o no de otra enfermedad. El tratamiento en los adultos
incluye tomas diarias de Aspirina a bajas dosis, pero en niños sin enfermedad
subyacente la administración de AAS no mejora el curso clínico de la
enfermedad(20). Alteraciones
donde prima el componente musculoesquelético: Generalidades
clínicas y justificación anatomofisiológica del dolor muscular: El
dolor muscular se origina normalmente , en el área lesionada con irradiación
hacia la metámera correspondiente, es un dolor muy bien delimitado, de tipo
calambre, de una calidad opresiva o de distensión, que suele acompañarse
de signos neurovegetativos moderados y con una ntensidad, duración, y
evolución en el tiempo que suele ser variable, incrementando su
intensidad con la aplicación de estímulos adicionales. Se
caracteriza por. Ø
Presencia de dolor, Ø
Rigidéz, Ø
No ser de carácter inflamatorio, Ø
Ausencia de causa infecciosa o neoplásica, y, Ø
Compañía de un componente emocional ansioso-depresivo. Clasificación: El
dolor muscular puede ser fundamentalmente de tres tipos: Ø
De carácter localizado: entesopatías,
bursítis, tenosinovítis, neuropatías por atrapamiento, etc. Estos cuadros de
dolor muscular son secundarios a un uso inapropiado o a una actividad intensa
desacostumbrada, o demasiado prolongada en el tiempo. Ø
De carácter regional: cervicalgia, dorsalgia o lumbalgias, y, Ø
De carácter generalizado: aquí el principal exponente es la
Fibromialgia. Diagnóstico
Diferencial: El
objetivo de esta revisión, en cuanto a diferenciación, es llevarlo a cabo con
el dolor de la piel o dolor cutáneo, para lo cual plantearemos lo siguiente: Ø
El dolor cutáneo es un dolor extremadamente localizado, no difuso, y
perfectamente delimitado, Ø
Su calidad es quemante o punzante, Ø
Se intensidad, duración y evolución son variables con el tiempo, Ø
Nunca se acompaña de síntomas neurovegetativos, Ø
Tampoco se acompaña de reacciones emocionales, Ø
Se incrementa con la aplicación de estímulos locales adicionales(21,
22). Por
sus características muy particulares y debido a la repercusión social que ha
tenido y que tiene en la actualidad, siendo padecido por millones de personas,
queremos hacer un breve desarrollo sobre el Síndrome de Fibromialgia. La
Fibromialgia es un síndrome caracterizado por dolor generalizado, con
sensibilidad dolorosa a la palpación en muy determinados puntos esqueléticos
denominados “puntos gatillo” o “Trigger points”. Más frecuente en el
sexo femenino, entre los 25-45 años, constituye el 20% de todas las consultas
de Reumatología, al igual que constituye un importante elemento de diagnóstico
diferencial en la especialidad de Ortopedia, donde acuden muchos pacientes
afectos de la misma; su prevalencia en la población general está entre el
2-4%. Los síntomas se dividen en tres grandes categorías o grupos: Ø
Síntomas propios del proceso: dolor generalizado y extenso, que puede
poseer o no predominio articular, agravado por los cambios climáticos y la
ansiedad, que aumenta con la presión en determinados puntos. Puede tener múltiples
localizaciones: cervical, lumbar, extremidades superiores, extremidades
inferiores, rodillas, codos, manos,etc. Ø
Síntomas típicos de la enfermedad: cansancio persistente, acentuado por
la actividad física, con rigidéz matutina persistente durante mucho tiempo del
dia; sueño con mala calidad, que no permite descansar lo necesario; dolor
muscular a los esfuerzos mínimos. Ø
Sintomas asociados al proceso: presencia de cólon iritable, cefalea por
tensión, cistítis de repetición, síntomas de sequedad ocular, salivar y
vaginal, etc. Es
oportuno señalar que el signo clínico más útil y característico para
realizar el diagnóstico son los cambios localizados de dolor a la presión
(puntos gatillos). También existen otros signos clínicos, tales como: Ø
Alodinia: aumento de sensibilidad a la palpación de un pliegue cutáneo
en las zonas altas del músculo trapecio, Ø
Menor distensibilidad muscular: traduce una mayor tensión muscular por
la reacción refleja a un aumento de la actividad regional nociceptiva. Ø
Dermografismo cutáneo: provocado por una lesión local firme sobre la
zona medio-alta de la espalda. Se ha relacionado con la existencia de reflejos
vasculares neurogénicos. Es
nuestro mayor interés dejar claro que el diagnóstico de la Fibromialgia es
eminentemente clínico, que como postulado esencial el cuadro doloroso
generalizado debe tener una duración mayor de 3 meses, y la existencia de unos
puntos desencadenantes del dolor a la presión digital sobre ellos. Hemos de
tener en cuenta igualmente los factores asociados de la Fibromialgia, entre
ellos tenemos: Ø
Factores psicológicos: existe la duda de si son una consecuencia de la
propia enfermedad o si es un factor primario en ella, Ø
Alteraciones del sueño en el 70% de los pacientes, que lo definen como
un sueño ligero y poco reparador, Ø
Alteraciones en la modulación del SNP en la captación del dolor (23,
24, 25). Consideraciones
generales para el tratamiento del dolor muscular: Los
AINES son un grupo de fármacos cuya acción común es la inhibición de la
enzima ciclooxigenasa, que abre la vía de las prostaglandinas a partir del ácido
araquidónico. Siempre es conveniente iniciar el tratamiento con la dosis mínima,
para aumentarla de forma paulatina hasta alcanzar el efecto terapéutico deseado
o la dosis máxima recomendada según el fármaco. Como medidas analgésicas
puras se recomiendan los analgésicos puros y los AINES, siempre en su faceta de
analgésicos. Las propiedades analgésicas de los AINES hacen que éstos sean
los fármacos ideales para el tratamiento de los procesos musculares dolorosos
en los que ambas causas, el dolor y la inflamación son los dos pilares básicos
que se necesitan combatir. Dentro de este grupo tenemos al AAS, con una acción
analgésica preferentemente a nivel periférico, actuando en las terminaciones
nerviosas sobre las que actúan sustancias generadoras de dolor, tales como, las
prostaglandinas, la serotonina y la bradiquinina. Actualmente se ha demostrado
una acción central de AAS, actuando a nivel del tálamo, estructura localizada
cerca de la base del cerebro, donde se lleva a cabo la integración de los estímulos
dolorosos. Su actividad analgésica se considera como de intensidad moderada,
por debajo de los analgésicos opiáceos, tanto menores como mayores;
dependiendo de la dosis administrada, de forma que, a mayor dosis, mayor efecto;
aunque la relación dosis-efecto es pequeña, ya que, está demostrado que
aumentos de la dosis al doble no significa que su acción analgésica aumente
también al doble. Por este motivo no se necesitan dosis muy elevadas de AAS
para obtener un efecto analgésico intenso. Su administración como analgésico
es muy útil en cuadros dolorosos de intensidad moderada, como cefaleas, dolores
articulares, musculares y de partes blandas. Es, por tanto,el primer fármaco
que debemos administrar en todo cuadro de dolor, incluído el dolor inducido por
neoplasias, donde no sólo debemos aprovechar su efecto analgésico, sino también
su efecto antiinflamatorio (5, 26, 27, 28, 29). Dosis
de AAS como analgésico: Las
dosis oscilan entre 500 y 1.000 mgs por vía oral y cada 4-6 horas, y muy
importante es el dato de que no se obtiene un mayor efecto analgésico cuando se
superan los 4.000 mgs por dia. Es por ello que la dosis recomendada de AAS es de
500-600 mgs cada 4-6 horas, aunque es posible aumentarla si no se consigue el
alivio del dolor. La duración efectiva del efecto analgésico está comprendido
entre las 4-5 horas, por lo que si se espera que el dolor pueda continuar, la
dosis debe ser repetida a las 4 horas (26, 27, 28). Algunos
efectos adversos de AAS: No
cabe dudas que el más frecuente es la intolerancia gastrointestinal. Casi
siempre son molestias gástricas inespecíficas, tales como, pesadéz de estómago,
pirosis, anorexia, vómitos y epigastralgias. Estas lesiones irritativas oscilan
entre un ligero enrojecimiento de la mucosa, hasta úlceras superficiales,
hemorragias digestivas o perforaciones. Las zonas más afectadas son las de ph más
bajo, como el estómago y la primera porción del duodeno. Éste efecto
gastrolesivo está estrechamente relacionado con la dosis, y aumenta cuando la
dosis supera los 900 mgs por dia. Como complicaciones graves tenemos las
hemorragias digestivas y las hemorragias cerebrales. Los efectos irritantes
sobre la mucosa son más frecuentes cuando administramos el fármaco en forma de
tabletas, disminuyendo mucho cuando se administra en polvo disgregable o en
solución. Es menester aclarar que cuando se da por vía endovenosa, rectal o
intramuscular, el riesgo se reduce pero no se elimina, debido al ciclo enterohepático,
donde el salicilato, producto de la metabolización de AAS por el hígado, se
elimina por la bilis. Se estima que el riesgo de aparición de una reacción
adversa por el uso de AAS es de 2 casos por 10.000 personas. Ahora bien, se
invocan determinados factores de riesgo para que esto ocurra con mayor facilidad
y mayor frecuencia, entre estos tenemos: Ø
Antecedentes de padecimientos y enfermedades gastrointestinales, Ø
Edad superior a los 60 años, Ø
Estado de Invalidéz, y, Ø
Presencia de enfermedad de base grave asociada. En
lo que casi todos están de acuerdo es que AAS ha demostrado poseer un índice
de toxicidad gstrointestinal relativamente bajo, en comparación con otros AINES
(29, 30, 31) . Conclusiones: Es
un hecho que el empleo de AAS es tan universal, que no queda prácticamente un ser humano de nuestro planeta que
no lo haya usado. Tan amplia ha sido su aceptación y su difusión que ha
rebasado el marco de lo puramente formal y científico, para ser vendida en
supermercados; igualmente se ha aprobado su empleo como analgésico y antipirético
en locaciones no médicas. Es igualmente otro hecho las amplísimas indicaciones
del AAS en múltiples afecciones osteomioarticulares, las cuales hemos
mencionado. Otro aspecto al cual le hemos dado una enorme importancia ha sido a
los efectos adversos de la misma, tomando en cuenta a la intolerancia
gastrointestinal como la más frecuente, señalando los factores de riesgo para
esto y su estrecha relación con la dosis. Hemos señalado los aspectos más
relevantes de su farmacología y de su mecanismo de acción, sobre todo lo que
tiene que ver con la inhibición de las ciclooxigenasas 1 y 2. Dentro del
espectro de las afecciones musculares que hemos mencionado, hemos hecho especial
énfasis en el Síndrome de Fibromialgia, por la repercusión que posee sobre la
Sociedad en general y lo frecuente de su aparición en el sexo femenino en
particular y en las consultas de Reumatología. Se han planteado las dosis más
adecuadas para el empleo de AAS en el área clínica, en dependencia de la
afección en cuestión. Se han actualizado
los principales tópicos con respecto al empleo de AAS, y se ha hecho
vigente que se mantiene aún como el fármaco más famoso y más empleado en la
humanidad hasta estos momentos. Dentro de esta exposición se han mencionado
otros empleos recientes que se le han descubierto al AAS, tales como, la
profilaxis sobre la Enfermedad de Alzheimer, la profilaxis sobre el cáncer de cólon,
y la profilaxis sobre algunas de las complicaciones de la Diabetes Mellitus. Bibliografía: 1.
Henderson H.
The Paternity of Aspirin. Science 1999; 286: 1090-1. 2.
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Alejandro Silva Hernández. Profesor
Instructor de Ortopedia de la Facultad de Medicina: Julio Trigo López. Especialista
de Primer Grado en Ortopedia y Traumatología. Dr.Lázaro
Robaina Ruíz. Especialista
de Segundo Grado en Ortopedia. Profesor
Instructor de Ortopedia de la Facultad de Medicina: Calixto García. Dirección
Particular: Calzada
de Buenos Aires, Edificio Pelayo Cuervo, Apto #3, entre Calle A y Durege. Municipio:
Cerro. Zona Postal: Habana 20. Teléfono
Particular: 40-9916. Publicación enviada por Dr.Carlos Alejandro Silva Hernández.y Dr.Lázaro Robaina Ruíz Contactar mailto:zulema@netcons.com.cu Código ISPN de la Publicación EEEklppkEVXPXkGNiO Publicado Wednesday 6 de April de 2005 Ultimas Publicaciones en ilustrados.com
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