Monografias | Reflexiones en torno al desarrollo de habilidades comunicativas mediante la lectura oralReflexiones en torno al desarrollo de habilidades comunicativas mediante la lectura oralResumen: La lengua es un valioso instrumento de comunicación y aprendizaje entre los seres humanos. Desde pequeños, en el ámbito de la familia y en el contacto social que los individuos desarrollan se inician saberes, la escuela también tiene su encargo social junto a los agentes de la comunidad y la familia y como objetivo del currículo siempre se halla propiciar el desarrollo lingüístico estructurado a lo largo de los años escolares, dotando al estudiantado de competencias, que los sitúan en diferentes niveles de desarrollo comunicativo, a partir de las macro-habilidades fundamentales de: hablar, escuchar, escribir y leer.(V) Resumen La
lengua es un
valioso instrumento de comunicación y aprendizaje entre los seres
humanos. Desde pequeños, en el ámbito de la familia y
en el contacto social que los individuos desarrollan se inician saberes,
la escuela también tiene su encargo social junto a los
agentes de la comunidad y la familia y como
objetivo del currículo siempre se halla
propiciar el desarrollo lingüístico estructurado a lo largo de los años
escolares, dotando al estudiantado
de competencias, que los sitúan en
diferentes niveles de desarrollo comunicativo,
a partir de las macro-habilidades fundamentales de: hablar,
escuchar, escribir y leer, entrenadas en los diferentes espacios
comunicativos. Se particulariza en esta oportunidad, en la valiosa lectura
oral, componente y técnica que empleará
en el transcurso de toda la vida y
que mediante las destrezas que alcance
o no, dará muestras de la eficiencia
comunicativa en los diferentes espacios en que haga uso de ella. En
las escuelas cubanas desde hace algunos años, con toda intencionalidad didáctica,
se fomenta el enfoque comunicativo y desde diferentes niveles de la formación
de los conceptos se potencian los componentes funcionales: la comprensión, el
análisis y la construcción de textos de diversas naturalezas y estilos
funcionales. Desde el punto de vista didáctico el profesor
va jerarquizando en
diferentes momentos uno y subordinando el resto indistintamente, en dependencia
del objetivo que se esté desarrollando. Este
enfoque no solo es típico de las clases de Lengua sino que está presente en el
actuar didáctico de todas las asignaturas, pues facilitan de forma integradora,
el desarrollo de esas habilidades básicas para la adquisición de conocimiento
de diferentes materias. No obstante, sí es contenido y medio en los momentos en
que la lengua y la literatura se imparten, por lo que adentrarse en sus
presupuestos teóricos y metodológicos debe constituir una meta profesional de
todos los pedagogos en los diferentes grados y enseñanzas.
Cuando se prioriza el componente funcional de la comprensión, se
profundiza en que se alcancen niveles superiores de lectura, entendiendo que leer es comprender,
en la medida en que el receptor de un texto se convierta en lector
u oyente, sea capaz de percibirlo fonológicamente y descubra el significado de
las palabras y las relaciones que existen entre ellas, las redes y campos
semánticos que se tejen y destejen, con el andar lector, devenido de la
arquitectura textual con que lo ha construido el autor; y
esto se logra a partir de la lectura. Es
hacia ello, y en particular a la lectura oral, que se
encauza este trabajo, pues es
propósito reflexionar
acerca de las posibilidades comunicativas que se alcanzan mediante el ejercicio de la lectura en alta voz.
Siempre que se realiza algo
a los individuos los mueve
un fin, un propósito, una aspiración, un objetivo. ¿Por qué
enseñar? ¿Para qué aprenderlo?
Son preguntas que muchos y muchas veces los
docentes se formulan.
Carlos Álvarez
de Zayas, en su libro Didáctica; La
escuela en la vida, al referirse a los componentes del proceso
docente-educativo considera como tales: El
aprendizaje, la enseñanza y la materia de estudio, sobre la cual trabajan los
estudiantes y el profesor 1 No
obstante, estudios más profundos lo llevaron a plantearse un componente
esencial del proceso docente-educativo, considerado por él como el primero y
relacionado con el objeto y objetivo. Es decir, el objeto es el portador del
problema y el objetivo es la aspiración, lo que se pretende alcanzar en la
formación de las nuevas y futuras generaciones: El
problema, este que se denomina encargo social y que consiste en preparar a los
ciudadanos de esa sociedad (de su sociedad) tanto en sus pensamientos como
sentimientos2 Es
por eso que más de una vez, han aparecido en entornos docentes interrogantes
como: r
¿Realizan una correcta lectura oral los alumnos? r
¿Se les han ofrecido los
instrumentos o las herramientas
suficientes para una buena lectura oral? r
¿Cómo aspiran los
profesores que lean los educandos? r
¿Se ha contribuido al
desarrollo de habilidades lectoras?. Enseñar
es una manera excelente de aprender y los maestros en
este ejercicio pedagógico tienen que ser ejemplo de disciplina y dedicación en
el arte de leer en alta voz. Para
aprender, apreciar y comprender un texto, lo esencial es leer; pero si se quiere
colocar de veras un libro en las
manos de otros individuos que desean leer, el ejemplo personal, es indispensable y esto se puede lograr con
una atractiva y buna técnica de la
lectura oral. Resulta
cierto que la lectura es uno de los principales ejercicios en las
escuelas; pero aún no es suficiente el tiempo que se le dedica a esta
importante actividad y se activa más en las asignaturas relacionadas con la
lengua y la literatura, pero se intensifica y estimula a sistematizar en todos
los años y asignaturas, también
se debe estimular de forma independiente y con la cooperación de la familia y
tutores en el hogar, porque la
lectura es un arte, y como tal tiene que ser enseñada a los demás. No hay nada insignificante o minúsculo en el gran asunto de la educación
y la lectura en alta voz es uno de los elementos de la instrucción que durante
toda la vida los individuos van a emplear y el utilizarlo bien les ofrecerá valiosas
oportunidades y positivos resultados en los diversos escenarios. Algunos
muy buenos lectores, aquellos que
leen con perfecta corrección, sin cometer cambios, adiciones, omisiones, con
fluidez, en un tiempo moderado, preciso, casi conversacional y con la
expresividad y entonación que el texto y el contexto en que se lee necesitan,
es posible que lo hayan adquirido por herencia familiar o en la escuela. De
cualquier manera los patrones a imitar deben existir, los buenos patrones
están en escuelas, hogares,
instituciones solo que hay que mantener la exigencia de tan digno acto en todo
momento y circunstancia. Cuando
el niño aprende a leer, cuando ya puede hacerlo por sí solo, casi
se ha formado una habilidad, que aún no está automatizada. Por tal razón,
para que este logre alcanzar una lectura correcta, adecuada a su grado y edad,
se debe propiciar el desarrollo del hábito de la lectura y en particular la
lectura oral. Leer
bien un texto o una obra y representarla o dramatizarla, son cosas diferentes.
El actor solo tendría que representar un papel; sin embargo, el lector los
representa todos. “El actor es un
solista que toca en una orquesta; el lector es toda la orquesta”3.
El lector en alta voz, tendría que figurar cualquier edad, sexo,
sentimiento y cambiar a cada momento de voz, de movimiento, de expresión y por
supuesto, como la impresión que quiere lograr es de conjunto, debe dar a cada
personaje todo su valor, la jerarquía que le corresponde, sin sacarlo de su
categoría y contexto. En esencia, debe dar al que lo escucha un cuadro completo
y acabado, que le permita adentrarse y comprender lo escuchado. Por
supuesto que es una tarea difícil enseñar a leer a otros, pero no es tan difícil
si se le enseña cómo se lee. Es acertado pensar, que varios grupos de alumnos
enseñados por maestros distintos adquirieron actitudes diferentes ante la
lectura y su interpretación. Por eso, como aconsejara Camila Henríquez Ureña
en: Invitación a la lectura: Lo
mejor es que el maestro se limite a sugerir caminos, modos y a dar a conocer al
alumno los recursos literarios que emplean los diversos tipos de literatura y
las técnicas que le permitieron acercarse a su interpretación; pero debe
advertir siempre al alumno que al leer debe situarse como una personalidad, como
un temperamento ante otro, y que nadie puede precisar de antemano el resultado
de esa relación 4 El
maestro tiene la misión de familiarizar o relacionar al alumno con las técnicas
de la lectura según los diferentes tipos de textos. Mediante
ellos, los alumnos aprenderán a ver la obra leída en función del mundo en que
fue creada y podrán descubrir por sí mismos el sentido con que fue escrita por
su autor. El maestro orientará al lector de manera tal, que le facilite o ayude
a desarrollar su poder de reacción ante lo leído, y que este pueda crear sus
propios mecanismos para leer y escudriñar críticamente lo leído, sin
desesperarse y sin querer encontrar en el texto lo mismo que otros han hallado
antes. No
se puede perder de vista la realidad y el contexto, en que fue escrita la obra,
ni el sujeto que realiza la lectura, ni el autor que la creó. Por eso al
desarrollar habilidades lectoras es importante y necesario tener en cuenta los
conocimientos adquiridos por el lector y sobre todo, aquellos relacionados con
el tema tratado en la lectura. No se debe olvidar que habilidad es el dominio de
un conjunto de acciones psíquicas y prácticas que posibilitan la realización
de una actividad partiendo de los conocimientos y hábitos que posee cada
persona.
Es por ello, que la preparación para la lectura oral o en alta voz lejos
de hacer perder tiempo a los alumnos, se lo hará ganar; porque esforzarse en
leer bien una página es la manera más segura de comprenderla mejor y
recordarla por más tiempo. Por eso es conveniente que en la escuela, la lectura
que sea seleccionada, la lea primero el maestro y luego el alumno y que
previamente haya sido leída por ambos en forma silenciosa o que se preparen
previamente los buenos lectores como ejercicios
modelos ante el alumnado o se parta de grabaciones que contengan música o vídeos,
entre otras ideas creativas. La
parte técnica del arte de leer en voz alta se relaciona con la voz y la
pronunciación, los sentidos y las palabras. La voz solo se emite, se ejecuta,
por acción voluntaria; se habla cuando se desea hablar; se
puede hacer en forma más o
menos alta, más o menos rápida; se regula la voz como personal
que es. Por consiguiente, la voz,
es el principal instrumento del lector en alta voz y no se podría llegar a
utilizar bien sin el concebido aprendizaje para ello. Por lo tanto, se puede
aprender a leer, por ser la lectura susceptible de modificación, de cambios por
la voluntad del lector. Para
llegar a ser un buen lector oral es indispensable conocer y emplear el tono
bajo, medio y alto, cuando corresponda. Hay quien hasta ha perdido razones, por
haber comenzado su defensa, a veces sin notarlo, en un tono muy alto. Igual
sucede con la lectura. Ningún extremo es saludable;
se requiere, por tanto, de una acertada combinación de tonos en el ejercicio de
la voz y sobre todo el trabajo sistemático con ella. La práctica bien
dosificada fortalece y estimula la voz débil, suaviza y colorea la dura y
dulcifica la más áspera. La voz se tiene, no se crea; pero sí puede ser
transformada, educada. Sin
embargo, para leer bien, se necesita respirar bien. Debemos facilitar el paso
del aire por nuestros órganos respiratorios para que
salga luego en forma de manantial mediante
las cuerdas vocales. Hay que adquirir y almacenar aire (aspirar) y solo utilizar
el necesario y en el momento preciso (espirar). El
buen lector aspira bastante y espira poco. El que no regula bien estas acciones,
a cada instante se verá obligado a realizar aspiraciones ruidosas que
entorpecen la lectura y molestan al que escucha. Por eso es recomendable una
correcta postura al leer. En posición no adecuada se aspira mal y se espira peor. Todo
lo anterior se relaciona con la articulación y producción de los sonidos y las
palabras. La adecuada articulación, proporciona energía, pasión por lo que se
lee y puede llegar a sustituir cualquier flaqueza de la voz. El lector más
admirable puede ver por un instante, débil, apagada o ronca su voz y una buena
articulación puede salvarlo de situación. Por
eso es necesario que desde los primeros grados escolares
se desempeñe un trabajo correctivo bien dirigido, se tracen
estrategias que preparen al alumno para enfrentar mayores exigencias
lectoras en relación, además, con la entonación y expresividad de lo leído. En
la primera parte del proceso de la lectura, el alumno recibe las impresiones
hasta el límite de sus capacidades de receptividad y comprensión, y en la
segunda parte de este proceso es capaz de comparar, formarse juicios y hasta
llegar a concretar una firme impresión acerca de lo leído. No
todos los alumnos llegarán a ser lectores críticos, profundos, que expresen
sus descubrimientos o impresiones lectoras; pero sí se puede
contribuir a la formación de lectores inteligentes, analíticos, que disfruten
del arte de la lectura y del placer que significa la lectura oral.
Muestra, de que con una adecuada lectura en alta voz, se puede lograr una
buena comunicación con el auditorio y que además este pueda disfrutar y vibrar
de emoción. Si
usted, estimado lector o profesional de la lectura,
se ha estimulado a pensar y a reflexionar al respecto, las autoras se consideran un tanto satisfechas en la medida
además que provoque tal efecto en
sus círculos de amigos, en colectivos profesorales o en su alumnado y será
un incondicional aliado en la búsqueda de vías y nuevos métodos para poner en
práctica este tan antiquísimo ejercicio, con lo cual contribuirán a favorecer
el desarrollo de buenos lectores en alta voz y en competentes hombres en el
ejercicio de la lectura durante su vida. Citas
bibliográficas 1.
Álvarez de Zayas, Carlos.
Didáctica: La escuela en la vida, p.
17.
2.
------ Op. Cit. p. 18. 3.
Legouvé, Ernesto.
El
arte de la lectura. p. 13. 4.
Henríquez Ureña, Camila.
Invitación
a la lectura. p. 31. Bibliografía ·
RIVERO
VERDECIA, ARNALDO. Una aproximación a la
comunicación, la propaganda y la promoción de la lectura: selección de temas._
_ La Habana: Universidad de la Habana: Facultad de comunicación, 1997._ _297p.
·
Roméu Escobar, Angelina. El
enfoque comunicativo.
Congreso Internacional, Pedagogía 2001, 2003.
Ciudad de La Habana, Cuba. Autoras:
Lic. Carmen Lidia García Ravelo
Universidad Pedagógica de Santiago de Cuba
MSc. María Caridad Valdés Rodríguez
Universidad Pedagógica de Cienfuegos. Cuba Publicación enviada por Lic. Carmen L. García Ravelo y MSc. María Caridad Valdés Rodríguez Contactar mailto:mvaldes@uci.cu Código ISPN de la Publicación EEEkyFlVAVYjoeuUFr Publicado Monday 4 de April de 2005 Ultimas Publicaciones en ilustrados.com
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