Monografias | José Martí y la ética militarJosé Martí y la ética militarResumen: La lucha ideológica que se desarrolla en este mundo neoliberal, globalizado, unipolar bajo el hegemonismo brutal de la potencia más grande de todos los países capitalistas; los ESTADOS UNIDOS DE AMÉRICA exigen el estudio más profundo de nuestras raíces históricas de la REVOLUCIÓN CUBANA. Esto tiene una importancia vital para la comprensión y análisis científica de su origen, las peculiaridades que la caracterizan y por consiguiente, su evolución y vigencia de su experiencia de modo que las futuras generaciones cuenten con una guía certera en los problemas sociales. La lucha ideológica que se
desarrolla en este mundo neoliberal, globalizado, unipolar bajo el hegemonismo
brutal de la potencia más grande de todos los países capitalistas; los ESTADOS
UNIDOS DE AMÉRICA exigen el estudio más profundo de nuestras raíces históricas
de la REVOLUCIÓN CUBANA. Esto
tiene una importancia vital para la comprensión y análisis científica de su
origen, las peculiaridades que la caracterizan y por consiguiente, su evolución
y vigencia de su experiencia de modo que las futuras generaciones cuenten con
una guía certera en los problemas sociales. Es para todos nosotros
conocido el fundamental papel que jugó, JOSÉ MARTÍ en el desarrollo de la
historia de Cuba; Ya que fue el hombre que consagró toda su vida a la lucha por
la independencia de nuestra patria; por ella enfrentó incomprensiones con su
familia y compatriotas, ataques moral y físico de sus enemigos; dificultades
económicas siendo hijos de españoles, así como presentó serios problemas de
salud; pero a todos estos problemas y dificultades las venció y salió
adelante. Siendo Martí apenas un niño
con 10 –12 años conoce a su profesor Rafael María de Mendive que le inculcó
unos valores morales y patrióticos, que fructificaron en la tierra virgen y fértil
de su conocimiento y le valió para toda la vida. Siendo muy joven aún sufre
las condiciones del presidio que le impone la dominación española y adquiere
ya una concepción del mundo en que vive; desarrollando de esta manera
una actividad práctica en la lucha de las ideas, de la teoría y el
arte. La vida en exilio con todas sus contradicciones es su gran escuela. De
esta manera llega a abordar los problemas de la guerra
que se desarrolla en Cuba y su pluma incursiona los aspectos políticos
morales más importantes; contribuyendo al desarrollo y robustecimiento de la Ética
Militar Cubana de nuestros días. Al hacer el análisis de la
ideología Martiana en el plano de la ética militar, hemos partido del carácter
de sus relaciones sociopolíticas con sus compañeros de lucha, como punto
primario y práctico de su actuación; y como,
esta actividad, le permite conformar y crear sus concepciones tales como
“Guerra entera y humanitaria”; “Guerra generosa y breve”; ”Guerra
fuerte y honrada”; y otras que expresa la conciencia político moral surgida;
y por último llegar a realizar acciones prácticas conscientes y preparada como
fue la fundación del Partido Revolucionario Cubano para ordenar y organizar la
guerra en Cuba, llegando a convertirse en el guía indiscutible de la guerra de
1895, donde de manera universal unió a los guerreros y héroes de la guerra de
1868 con los jóvenes revolucionarios de 1895, para desarrollar la guerra
popular contra España. Es cierto que Martí exigía
la necesidad de la guerra como una ley de la cual no se podía obviar; pero al
tiempo no la consideraba eterna ni permanente; él obligaba a que la guerra
fuera rápida, momentánea, corta. De ahí, que no busca las causas de ellas en
el reino celestial, sino analiza sus causas en la tierra, en las condiciones de
injusticia que imponen los hombres a otros hombres. Por eso este trabajo contiene
tres significativos momentos, como son: 1ro. Características de su surgimiento,
2do. Principales concepciones ético militares y 3ro. La vigencia de sus
concepciones. I.
CARACTERÍSTICAS SOCIALES DE LA ÉTICA MARTIANA A mediados del siglo XIX las
condiciones económicas de la Isla de Cuba estaban sometidas al cruento
despotismo del régimen colonial español; cuya esencia manifestaba un sistema
caracterizado por relaciones de producción esclavista, que trataba de insertar
su producto (el azúcar) en el mercado capitalista mundial en desarrollo,
especialmente y de manera cada vez más directa en el mercado norteamericano. Como siempre queda demostrado
que toda producción material
representa el fundamento del desarrollo social. Por eso a la producción
material también se le denomina las condiciones objetivas de vida, las cuales
son heredadas por cada nueva generación y no dependen de los
sentimientos y deseo del hombre. Esto queda claro, si definimos que la vida que
desarrollaron nuestros antepasados dentro de los límites del régimen colonial
imperante en aquel entonces, estaba circunscripta a las relaciones sociales
reales de su medio social. Ella delimitó su modo de pensar y actuar de sus
sentimientos y aspiraciones; en definitiva su ética. De ahí que la vida
espiritual esté relacionada con la producción, conservación y divulgación de
determinadas ideas en la sociedad, ya sean jurídicas, políticas, morales, artísticas,
éticas, estéticas, científicas o filosóficas; siendo éstas las esferas que
ejercen una influencia directa sobre los hombres. En la Cuba colonial de la década
50-60 del pasado siglo la Iglesia Católica representó el brazo espiritual del
poder colonial, pues tenía el privilegio de la dirección de la cultura y la
educación. Es la época de la formación de la nacionalidad cubana, donde un
grupo de notables pensadores, pedagogos, científicos y literatos habían dado
su contribución a la convicción nacional de ser y sentirse cubano. Es necesario destacar
que en le plano político se había agudizado enormemente la contradicción
entre la metrópoli y la colonia;
la cual alcanzó el primer plano en el desarrollo acelerado de las fuerzas
productivas y el estancamiento persistente de las relaciones de producción
esclavistas aún dominantes, si tenemos en cuenta que los terratenientes
esclavistas cubanos estaban en una situación muy crítica; en un conflicto sin
solución bajo la dominación española; que imponía grandes y abusivos
impuestos a los propios peninsulares. Por
esta causa es que Antonio Maceo con
acertada valoración dice “...
antes tendría lugar el hecho de que exterminados los cubanos, la idea de
independencia haría insurrectos a los peninsulares...”(1) Un elemento que pone en un
clima excelsamente superior, fue las crisis económicas mundiales de 1857 y
1866, las cuales hicieron sentir sus funestos resultados en la economía de la
Isla y estimularon la caída de los precios del azúcar, el aumento de los
impuestos y el proteccionismo arancelario a la burguesía criolla. Junto a ello
debemos sumar la privación de todos los derechos políticos y las carencias de
las más elementales libertades democráticas a todo personal que se llamara
cubano. Este es el contexto social
que rodea a José Martí al nacer el 28 de enero de 1853 en la calle Paula en la
Habana con la casa No. 41 (en la actualidad calle Leonor Pérez No. 214). Sus
padres son españoles: el padre, Mariano Martí Navarro, nacido en Valencia; y
la madre, Leonor Pérez Cabrera. La situación económica es
difícil para la familia Martí Pérez y se trasladan para España desde los 4 años
hasta los 6 años; luego regresan a la Habana y el colectivo familiar pasa por
unos años pocos felices, siendo triste la niñez de Martí. En 1860 en el colegio San
Anacleto, del que era director Rafael Sixto Casado, comienza a estudiar y allí
conoce a Fermín Valdés Domínguez, con el cual entabla una amistad eterna. En
1862, el padre es nombrado Capitán Juez pedáneo del Partido Judicial en Colón
y observa los horrores de la esclavitud que sufrían los habitantes de esa zona
de la provincia de Matanzas. En Octubre 23 escribe a la madre su primera carta
conocida y en Diciembre regresa con el padre a la Capital.
A la edad de 10 años acompaña al padre en un viaje a Honduras Británicas
(hoy se llama Belice). Con 12 años ingresa en la Escuela de Instrucción
Primaria Superior Municipal (San Pablo), cuyo director fue Rafael María de
Mendive, quien además de su maestro se convirtió en el padre espiritual y
contribuye a su formación patriótica. En 1866 aprueba el examen de admisión
al Instituto de Segunda Enseñanza de la Habana y en la práctica Mendive paga
los costos de esta institución. Si nosotros hacemos un análisis
de estos aspectos llegaríamos a la determinación que las relaciones sociales
de Martí con sus contemporáneos fue decisiva en la formación de su carácter,
voluntad y conciencia. En primer lugar por la asimilación de las cualidades de
cubana y de amor a la patria, junto al ejemplo vivo de luchar contra el
colonialismo español, que le mostró el profesor Mendive; por eso reconocemos
que no fue sólo a través de la poesía (donde halló su mejor vía de expresión
el espíritu de rebeldía nacional), sino en todo el ámbito cultural de la música,
arte, prensa, etc. que evidenciaba
que el país estaba sometido al sable del opresor español. Hay que destacar el papel
importante de Mendive en ese movimiento ideológico (reformista); pues todos de
una forma u otra le rinden tributo a este educador de Héroes. Por eso Ramón
Zambiana en su poema “La Palma” dedicada a Mendive ofrece su admiración de
la flora cubana:
“Esbelta sin rival, de estirpe indiana
mece recio penacho la palmera
para que altura ostente la pradera
lujo
en la tarde, pompa en la mañana.”(2) También José Martí con sólo
15 años escribe sus primeros versos con un poema “A
MICAELA” dedicado a Micaela Nin, esposa de Mendive en la que expresa su
profundo respeto y consideración a las personas que lo han tratado
como a un hijo querido, Es significativo igualmente
en este aspecto de las relaciones sociopolíticas de Martí, señalar el papel
positivo que jugó su amistad con Fermín Valdés Domínguez desde los meses
finales de 1860; en esta relación hay comprensión, sinceridad y amor a la
patria oprimida. Sus primeros escritos políticos
aparecen con “El Diablo Cojuelo” que es un periódico que se edita bajo la
dirección de Fermín Valdés el 19 de enero de 1869; y el 23 de enero dirigido
por Martí en el periódico “La Patria Libre,” se publica su poema dramático
“Abdala” en el que define su amor a la patria con estos términos exacto:
“El amor, madre a la patria
No es el amor ridículo a la tierra,
Ni a la yerba que pisan nuestras plantas
Es el odio invencible a quien la oprime
Es el rencor eterno a quien la ataca...”(3)
Si bien es cierto que Fermín Valdés era de familia rica y bien
posesionada; la realidad social vivida muestra una compenetración ideológica
entre Valdés y Martí a tal punto que enfrentaron juntos la lucha por la
libertad de Cuba y fueron condenados por el mismo tribunal de guerra español
con el cargo de Infidencia. Es tan grande las verdades que descubre en el juicio
José Martí que el consejo de guerra dicta solamente contra él la condena de
seis años de presidio el 4 de marzo de 1870.
En honor a la verdad, las pésimas condiciones del presidio y los
trabajos forzosos que tuvo que realizar en la primera brigada de blancos con el
número 113 en Sección departamental de la Habana, donde le pegan un grillete
en la pierna derecha y lo pelan al rape, sujeto a una cadena a la cintura, por
lo que lo destinan a trabajar a las canteras de San Lázaro; todo ello hizo
mella en la salud del joven revolucionario, pero no en su empeño, decisión y
moral de lucha por la Independencia. Es cierto que su madre sufre mucho viéndolo
en esa condiciones; el padre hace esfuerzos para que le disminuyan el rigor de
la pena, después de grandes luchas es destinado a la cigarrería del penal y
luego a la Cabaña y el 5 septiembre de 1870 el Capitán General de la Isla le
indulta la pena y relegado a Isla de Pinos. Allí lo toma José María Sardá
bajo su garantía personal (hombre de grandes influencias económicas) quien le
brinda atención a su salud debilitada; luego lo trasladan para la Habana, la
Cabaña hasta su partida a e España el 15 de enero de1871 en el vapor
Guipuzcoa. En abril aparece su opúsculo
“El presidio político en Cuba” en la que denuncia el tratamiento brutal que
padece los presos en la Isla, también
realiza otras publicaciones en ese año en la que demuestra su amor por desde la
Habana.Cuba y su devoción por su libertad. En noviembre es intervenido quirúrgicamente
y mejora su estado de salud, siendo costeado todo por Carlos Sauvalle amigo de
él desde la Habana .
En 1872, en el mes de abril se reúne en Madrid, con Fermín Valdés que
llega a España y en noviembre
junto a Pedro J. De la Torre empieza a circular en las honras fúnebres que un grupo de cubanos firmaron, condenando el bandálico
fusilamiento de los estudiantes de medicina el 27 de nov. De 1871.
En los años 1873 y 1874 se prepara e ingresa en el Instituto Zaragozana.
Realiza los dos ejercicio del grado de Bachiller y los aprueba. Realiza el
ejercicio de grado en la Facultad de Derecho y obtiene el grado de Licenciado en
Derecho Civil y Canónico. Luego hace el examen con calificación sobresaliente
obtiene el grado de Licenciado en Filosofía y Letras. Como vemos el joven Martí
se ha transformado en un hombre de Ciencias y sobre todo en un patriota
convencido de cual es su papel en la sociedad que le tocó vivir. Se
automantiene trabajando afanosamente.
En resumen, Martí ha surgido de la transformación radical de las ideas
culturales – patrióticas del ala reformista de la colonia de España, hasta
llegar al plano real de la lucha por la independencia de Cuba, con una defensa
consciente de la nacionalidad cubana y a la búsqueda acelerada de las vías más
justa, rápidas y acertadas de la justicia social que barriera con el oprobioso
régimen colonial español. Si lo
decimos en otros términos; a este nivel se manifiesta en Martí una ética
patriótica revolucionaria que marchará junto a él hasta su muerte física y
continuará viva en el ideal martiano de las futuras generaciones de cubanos .
La ética revolucionaria de Martí es el resultado de sus relaciones
sociopolíticas con sus coterráneos junto al nivel alcanzado de su
conciencia político-moral, la cual le facilita formular diversas categorías
que le permiten llevar a la práctica político moral, la materialización de
sus ideas sobre la sociedad en que vive.
El pensamiento ético revolucionario de José Martí demuestra la primacía
de los intereses sociales en relación
con los intereses personales; ello expresa la gran madurez de la conciencia
adquirida y de las amplias relaciones morales con sus conciudadanos. Esta
maravillosa cualidad de Martí le sirvió para nuclear a su alrededor, en base
de alcanzar la unidad patriótica nacional por encima de todas las rencillas
personales o individuales de los revolucionarios , al mismo tiempo constituye
una enseñanza para todos los cubanos en interés de las relaciones sociales
correctas.
En definitiva, la ética martiana en aquellas condiciones históricas
sociales y peculiares de la Cuba colonial que está en franca guerra contra el
despotismo hispano, surge como punto de partida para perfeccionar el perfil y la
conducta moral de todos los cubanos y sin él saberlo, la de él mismo, lo cual
constituyó un sentido correcto de la unida entre pensamiento y acción donde
sus concepciones y práctica revolucionaria estuvieran encaminadas a desarrollar
un asidero político-moral que se transformaran en fuerza material en la lucha
contra el colonialismo y que
brindara la oportunidad de alcanzar el bienestar material y espiritual de todos
los cubanos.
La lucha contra el abusivo coloniaje español en la Isla, van
transformando el carácter y la voluntad del hombre revolucionario y van
reflejando sin él saberlo una evolución más radical y definitivo para
alcanzar la independencia de Cuba. DE
LA ÉTICA REVOLUCIONARIA A LA ÉTICA MILITAR REVOLUCIONARIA
Nuestro punto de vista sobre esta temática requiere hacer una valoración
justa de las actividades desarrolladas por Martí entre los años 1875- 1881 por
ser o tener una identidad plena con la transformación en su pensamiento y forma
de actuar, si recordamos que siempre él decía hacer es la mejor manera de
decir cuando “...solo lo que vamos hacer me parece digno...”(4) llegaremos a
la conclusión que desde el inicio hasta el final de la ética martiana,
encierra estrechamente las vías más rápido y seguro de alcanzar la
independencia.
Por ese camino Martí parte a encontrarse con lo militar como método, vía
o procedimiento necesario de lograr el objetivo deseado. Sin lugar a dudas, él
logró conformar un pensamiento militar, ¿cómo?, ¿de qué manera?, ¿cúal es
su contenido?, ¿hacia qué direcciones se perfila?,
éstas u otras interrogantes podemos plantearnos; ahora bien, aquí en
este simple trabajo trataremos de abordarlas
con la profundidad que el caso requiere, si tomamos en cuenta que sobre
ello se ha escrito poco o casi nada.
En definitiva la ética revolucionaria de José Martí va interrelacionándose
con unos y otros grupos de personas que va conociendo en los países que va visitando y al mismo tiempo va
rechazando el caudillismo que tienen algunos círculos políticos.
Es así como cobra fuerza en su conciencia política-moral la necesidad
de la guerra como forma de alcanzar sus objetivos. Esta actitud lo lleva al
final a tomar una norma de conducta patriótica militar similar a los
combatieron durante diez años desde
1868.
En la fecha señalada anteriormente Martí visita y se retira simultáneamente
de México, Guatemala, Venezuela, España, Nueva York y Cuba. No deja de
entablar combate polémico con cuanto hablan mal del patriotismo cubano; se
convierte en un periodista combativo revolucionario por excelencia. En
1875, el 10 de febrero conoce a Manuel Mercado que acompaña a su padre en la
estación de Buenavista en la Capital de México. El 20 de febrero de 1876
comienza a colaborar con el periódico “El Socialista”, órgano del Gran Círculo
Obrero de México (tenía un carácter reformista) y el 4 de junio su nombre
aparece en dicha prensa como delegado al Primer Congreso de Trabajadores que se
realiza en este país. El 8 de septiembre en respuesta a un artículo del periódico
“La Colonia Española”, que había dicho que los cubanos se hacían
ilusiones acerca del reconocimiento de su beligerancia por parte de los Estados
Unidos, Martí expresa “...Ni
esperamos su reconocimiento, ni lo necesitamos para vencer...”(5)
En 1877, el 6 de enero, llega a la Habana con el nombre de Julián Pérez,
con el objetivo que permitan regresar a su familia. En abril llega a Guatemala y
trabaja como maestro normal y en noviembre 27 en carta al director del periódico
“El Progreso” escribe:
“Yo nací en Cuba y estaré en tierra de Cuba
aún cuando pise los no domados llanos de
Arauco. El alma de Bolivar nos alienta;
El pensamiento americano me transporta.
(...) ¡que falta podrá
echarme en cara mi
gran madre América! ¡Para ella trabajo!
-De ella espero mi aplauso o mi censura”(6)
El 31 de agosto 1878 llega con su esposa a la Habana, reinicia sus
actividades conspirativas. En 1879, el 21 de abril en un banquete que ofrece el
director del periódico “La Discusión”, Adolfo Márquez Sterling; es Martí
, quien habla contra la política autonomista y dice
“...y los derechos se toman, no se piden; se arrancan, no se mendigan”(7)
En septiembre, 17 es detenido en su vivienda y el día25 es deportado a
España. Lo ponen preso en Santander y en octubre sale bajo fianza. En diciembre
8 sale clandestinamente hacia Francia y el día 18
está en Paris. En enero 3 de 1880 se halla en Nueva York.
El 26 de marzo de 1880 asume interinamente la presidencia del Comité
Revolucionario, al partir de las costas de New Jersey hacia Cuba la expedición
comandada por el general Calixto García, ya hace unos seis meses, en Cuba se
desarrolla la Guerra Chiquita; es la época donde Martí está más que
convencido que el momento es de lucha y que era necesario haber aprendido antes.
En julio 27 de 1881 se despide de la cuna del Libertador en carta al
director de “La Opinión Nacional”, dice: “De
América soy hijo; a ella me debo. Y de la América, a cuya revelación,
sacudimiento y fundación me consagro, esta es la cuna”(8) y cuanto hay de
verdad en esta convicción martiana, pues de todos es conocido que a partir de
aquí se pone en función todo un proceso revolucionario serio, con conocimiento
de causa de la situación que tenía América y en particular y muy cercano al
corazón; la amada patria cubana.
El pensamiento y obra de José Martí marca una línea en ascenso hacia
el movimiento independentista, no quiere decir esto que no
se reuna y comparta desde su estancia en Nueva York con todas
las corrientes ideológicas que se proyectaban sobre la Cuba de España; ya sean
reformistas, anexionistas, autonomistas y otras; pero a todas con su verbo
claro, contundente y preciso ofrecía
e imponía su variante por la libertad e independencia de Cuba y de su
reconocimiento, respeto y admiración de los mambises de la guerra grande ; de
ahí su acercamiento a los representantes de la ética militar mambisa. Un
ejemplo de ello lo constituye las sendas cartas que envía a los generales Máximo
Gómez y Antonio Maceo el 20 de junio 1882, después de sostener conversaciones
con el general Flor Crombet; en las
que da a conocer que ha emprendido trabajos dirigidos a organizar a todos los
revolucionarios en la lucha independentista y de esa manera dar respuesta fuerte
a quienes favorecen encarnecidamente la anexión a los Estados Unidos; en ello
ve Martí un peligro mayor tal vez que todos los demás peligros.
Si hablamos claro, debemos subrayar que José Martí fue uno de los
primeros en rechazar el bochornoso Pacto del Zanjón e hizo el reconocimiento de
honor y gloria de la Protesta de Baraguá , por eso en carta le escribe a Maceo...
“Precisamente tengo anta mis ojos “La Protesta de Baraguá” que es de lo más
glorioso de nuestra historia. Ud. sabrá algún día para lo que vive este amigo
de Ud.... ”(9)
Nada amigos, por eso puedo asegurar que Martí consideraba a Maceo el Héroe
de Cuba y representante del honor, la dignidad del pueblo cubano. Es cierto que
en reconocidas cartas a Maceo, le hacía saber que él quería a Mariana como un
hijo de ella, y que Maceo era feliz pues venía de León y de Leona; de ahí que
le asegura que él sabrá algún día, cuanto, y como, el idolatraba a ese
hombre que se llama ANTONIO MACEO. Tengo la convicción que entre Martí y Maceo
hay muchos más factores objetivos y subjetivos que los unen que las
discrepancias teóricas sobre algún o determinado tema político.
Nuestro José Martí sigue batallando y defendiendo al mismo tiempo en le
plano ideológico y teórico-práctico con su lenguaje polémico a América, no
cede un ápice; representa el cargo
de cónsul de Uruguay en 1884 y mantiene correspondencia con más de 10 diarios
de ,los países latinoamericanos.
En octubre 20 de 1884 envía una carta a Máximo Gómez exponiendo las
causas por las cuales se separa del plan “Gómez- Maceo”. La raíz del
conflicto fueron los métodos y trato militares empleado por Gómez con él; con
la intervención de Maceo para aliviar las tensiones entre ambos. Hay que
destacar que en esencia, lo que explicamos al principio de la ética Martiana
está contenida en la subordinación de
los intereses personales a los intereses de toda la sociedad; y como este
conflicto tuvo un carácter personal, en ningún momento se puso en peligro la
independencia de la patria, es
decir que fue momentáneo, pasajera y las relaciones Martí-Gómez-Maceo se
reanudaron en los tres años siguientes (1887).
Martí estudia autodidacticamente el Arte Militar y es capaz de sacar
conclusiones parciales de ese proceso, de ahí su famosa frase que “..una
nación no se funda como se manda un campamento militar..”(10), también
el 20 de octubre de 1887 expone su opinión acerca de la necesidad de no
precipitar un intento insurreccional, sino de actuar prudentemente, para que el
país vea en la Revolución “..una
solución seria, preparada sin precipitación para su hora, compuesta como un
partido político digno de los tiempos en que ha de influir y de los medios
terribles de que ha de valerse..”(11). He aquí la idea genial de Martí
en buscar acertadamente el aparato político del momento y necesario para
alcanzar el triunfo buscado.
La ética militar Martiana se robustece con la creación de un Partido
Político que encauce, organice y promueva la guerra con el fin de lograr la
independencia absoluta de la isla de Cuba. Somos del criterio que este es el
gran mérito de Martí, al no
sólo haber pensado o dicho la constitución del Partido, sino en haber
desarrollado todas sus energías en lo que luego se llamó “EL PARTIDO
REVOLUCIONARIO CUBANO.”
Como esa es la razón de ser
de Martí y a la que ha concretado
toda su revolucionaria vida; no repara en enviar cartas a diferentes
personalidades históricas y políticas, pidiendo criterios sobre ello, esto lo
lleva hasta Antonio Maceo, en la que éste le responde de manera acertada cuando
dice “...En
cuanto al mejor medio de organizar centros revolucionarios que preparen, tanto
en Cuba como en el exterior, nuestro anhelado objeto, pienso primero que debemos
darles hoy la misma forma que ayer
tuvieron; es decir, la electiva, por mayoría de votos, procurando todos entre sí
hallarse en comunión de ideas y propósitos; segundo, no tener otras miras que
mantener vivo en el corazón cubano el odio a la dominación española; y para
en lo por venir hacia la guerra, facilitárseles fondos, sin los cuales, aún
surgiendo mañana circunstancias favorables para una nueva lucha, se verían
malogradas nuestras aspiraciones y ahogadas en el vacío nuestras más nobles
propósitos; y tercero y último, por fin, aconsejarles que, una vez
establecidos, se pongan en comunicación con los jefes de la pasada lucha para
lograr establecer entre éstos formal acuerdo con respecto de quien ha de ser el
Director de la guerra, cosa de que todos obedezcamos a un plan combinado y
mostremos al enemigo. Desde nuestra entrada en campaña, que obramos con
verdadero concierto.
Fe, pues, en nuestra noble propaganda, dad al olvido todos los rencores y
desidencias del pasado y, con la idea de Cuba en la mente, procurad apresurar el
día en que vuelva a ondear en sus campos la bandera de la Estrella
Solitaria...”(12)
Si nos referimos con sinceridad, Martí escucho e interpretó este
consejo y una vez en 1892 construido el Partido Revolucionario Cubano, llamó a
los jefes de la guerra pasada Máximo Gómez y Antonio Maceo para situarlos a la
cabeza de ese importante organismo político y al mismo tiempo establecer
acuerdo formal de quien ha de ser el Director de la guerra. Esto fue así y los
documentos existente así lo demuestran.
La ética militar Martiana lo destaca como el genio político universal
cubano de todos los tiempos, ya que logró unir “Los Pinos nuevos con los
viejos”; al referirse sobre ello exclamo con orgullo “...y
el delegado del Partido Revolucionario Cubano; de un Partido que públicamente
cuenta entre sus cabezas a los jefes ilustres de la guerra...”(13),
indudablemente se refería a Máximo Gómez, Antonio Maceo, Calixto García y
otros.
Ahora bien, la veracidad de estos aspectos lo reconoce una vez más el Héroe
Nacional de Cuba cuando afirma “..Las
glorias todas de la guerra, libres en el extranjero, están en el Partido
Revolucionario Cubano; en él, los jefes de ayer, desagraviados con la fructuosa
unión de las emigraciones, fraternizan, soldados todos con los antes, en su
noble impaciencia, tenían por pocos amigos...”(14), en ello centramos lo
esencial de la característica de la ética militar martiana que de esta manera
muestra una norma de conducta ejemplar, intachable e única; de quien desde un
plano intelectual, a través de sus propios esfuerzos llega a convertirse en el
principal eje de la batalla por la independencia de Cuba. Ese es nuestro JOSÉ
MARTÍ. II.-PRINCIPALES
CONCEPCIONES POLÍTICO-MORAL Y MILITARES REVOLUCIONARIAS DEL MAYOR GENERAL
JOSÉ MARTÍ.
Con el objetivo de descubrir de manera sencilla y clara el
contenido de las concepciones éticas militares de José Martí, damos paso a un
análisis de sus principales ideas político-morales que se desarrollaron en el
marco histórico de 1895 con el reinicio de la guerra de independencia o la
guerra necesaria como él acostumbraba a decir cuando se refería a ello.
Las ideas político morales de Martí al igual que de los principales
jefes de la lucha por la independencia de Cuba han estado dirigidas al
desarrollo de la justicia social, el humanismo, el patriotismo y solidaridad con
los pueblos del mundo. Sin embargo en el Héroe Nacional hay un aspecto que a
nuestro modo de ver las cosas, se destaca más en él que en otros; y es su
vinculación con los pobres de la tierra, su concepción sobre el ser vivo,
sobre el hombre, en una palabra su HUMANISMO.
Es para nosotros innegable que en aquellas condiciones históricas específicas
del cual tratamos, la personalidad de José Martí
sobresale como el Mayor
General que con menos tiempo en el grado colocado en sus hombros ha calado tan
profundamente en el corazón del combatiente mambí a través de los documentos
y circulares militares enviada al Ejército Libertador.
La obra político-militar del general Martí Pérez se distingue por sus
méritos peculiares y por su calidad de vanguardia al revestir a la Revolución
Cubana de un nivel de organización política, administrativa e ideológica-militar,
nunca visto en otra organización social; para alcanzar la independencia del país;
no sin antes prever una breve y más o menos rápidas acciones combativas en el
derrocamiento del régimen tiránico español.
Debemos reconocer que en las bases del Partido Revolucionario Cubano se
señala con justa razón que “...se
constituye para lograr con los
esfuerzos reunidos de todos los hombres de buena voluntad, la independencia
absoluta de la Isla de Cuba y fomentar y auxiliar la de Puerto Rico”(15)
Cuestión ésta que no se cumple
pues Tomás Estrada Palma disolvió el Partido y ni se fomenta ni auxilia la de
Puerto Rico; pero esto ocurre dado que ya están muertos Martí y Maceo.
En resumen de lo que tratamos aquí, el contenido de las concepciones políticas
morales en Martí, se agrupan en la esfera de lo sociopolítico; en la
conciencia Político moral y por último en los valores político morales que
desarrolla; todo ello se enmarcan en el proceso de la teoría del conocimiento
como un elemento único, de la unidad de la teoría con la práctica. LAS IDEAS ÉTICA MILITARES
DE JOSÉ MARTÍ: Resultado de sus relaciones Sociopolíticas.
Lo central de este aspecto lo constituye la Justicia Social que debe
desarrollar la revolución cubana; en ello Martí le imprime un factor nuevo al
lograr en la práctica la unión de todos los cubanos en un solo partido. Para
Martí la justicia social se encuentra en el contenido de su discurso en el
Liceo Cubano. Tampa el 26 de noviembre de 1891, que es conocido por
"Con todos y para el bien de
todos"(16). En esta frase se juntan los ricos y pobres, los obreros y
burgueses revolucionarios, es decir con todos los que quieren conformar la
nacionalidad cubana y que preveen de antes mano que la sociedad a fundar
constituiría una nación libre y soberana; ya que sus habitantes tenían
capacidad política, moral e ideológica para llevarla a cabo.
La justicia social que reclama Martí no es la de unos pocos, ni la de un
grupo aislado; sino la que quieren y necesitan los pueblos de América, es la de
todos los ciudadanos del mundo; por eso afirma "
!Es el sueño mió, es el sueño de todos; las palmas son novias que esperan, y
hemos de poner la justicia tan alta como las palmas! Eso es lo que queriamos
decir."(17). Esto le sale a Martí del alma, de lo más profundo del
corazón y requiere de un breve análisis para comprender cuanta hermosura esta
contenida en esta idea universal de la sociedad cubana.
Es por eso que interpretamos la justicia social martiana como lo más
alto del sentido humano que debe alcanzar la Revolución Cubana; de ahí que
define... "La guerra por la
independencia de un pueblo útil y por el decoro de los hombres vejados, es una
guerra sagrada, y la creación del pueblo libre que con ella se conquista es un
servicio universal..."(18).
En Martí se argumenta la justicia social con una forma objetiva, por lo
cual parte del desarrollo económico de la sociedad de ahí que hace un
llamado al pueblo cubano al subrayar "...Cuba
está madura para su entrada en el mundo trabajador y debe emplear en su
desarrollo los caudales que hoy paga al desgobierno que la
corrompe..."(19).
La esencia de la justicia social en José Martí está en su carta a
Felix Ruenes el 26 de abril de 1895 cuando enfatiza
" los poderes creados por el Partido Revolucionario Cubano,
al entrar éste en las condiciones más vastas y distintas en que le pone
la guerra en el país, deben acudir al país y demandarle, como lo hace, que dé
al gobierno que lo ha de regir formas adecuadas a las nuevas condiciones.."
(20), como podemos observar, nuestro Martí; determina que el Delegado y el
General en jefe como representantes del Partido revolucionario Cubano debe
convocar la Asamblea de Delegados del Pueblo de Cuba para que elija al Gobierno
Civil , el cual debe regir con formas adecuadas para dirigir la guerra en esas
condiciaones especiales; pero días después con la muerte de Martí en Dos
Rios, no se pudo trasmitir ese caudal de conocimientos sobre como materializar
la conducción de la guerra en aquellas condiciones y como resultado vuelven a
resurgir las contradicciones entre el General en Jefe, Gómez y el Gobierno
Civil.
Todo lo señalado anteriormente no abarca, contiene todo el inmenso
caudal que Martí expresa sobre la
Justicia Social; no obstante queriamos señalar esta arista de la ética
martiana cuando dice "..De la justicia no tiene nada que temer los pueblos, sino los que
se resisten a ejercerla..."(21),esta expresión por si sola dá
una clara idea de la Justicia Social del MAESTRO; pues los pueblos
siempre lucharán por alcanzar y ejercer su libertad; por que los pueblos son
invencibles.
Un aspecto de singular importancia dentro del campo de lo sociopolítico,
es lo que Martí define como Política
de Guerra, en ella se distingue la política como
dirigente, dominante y la que rige la guerra, y ésta
última como la vía, el método o procedimiento, que ejecuta lo que
traza la política. Esto es de gran transcendencia para todo el movimiento
revolucionario por la lucha para alcanzar la independencia de Cuba.
El enemigo español utilizó todas las armas ideológicas, morales y
militares, para desbaratar el cuadro unido de la Revolución Libertadora de
1895; en base de eso hizo correr el rumor que la guerra en Cuba era una guera de
razas dirigidos por los Maceo, así como también infundieron en su población
que la guerra en Cuba era contra el español.
La sagaz idea martiana deja claro a todas luces que .."la
guerra no es contra el español, que en el seguro de sus hijos y en el
acatamiento a la patria que se ganen podrán gozar respetados, y aún amados, de
la libertad que solo arrollará a los que le salgan, imprevisores, al
camino..."(22), aquí argumenta el decoro de los recvolucionarios
cubanos, pues la patria que están edificando día a día está elejada de todo
odio mezquino y brutal hacia el hombre español. Es decir, que es todo lo
contrario, lo que se quiere es sumar todos los factores generales
en la unidad de la patria cubana
Martí desarrolló un principio de toda política de guerra cuando
trasmite una circular a los jefes y oficiales del Ejército Libertador donde
argumenta "...La guerra tiene el
deber de destruir todo lo que , de cualquier modo, ayude a mantenerse o
defenderse al enemigo.."(23) con ello deja establecido q
ue el combate una vez iniciado es a muerte y aún más,
precisa que cualquier descuido que de al enemigo, cualquier falta de
ataque... es delito de traición a la patria; no hay dudas posible, es la forma
correcta de desarrollar la guerra.
De esta menera Martí indica como impedir que el trabajo pacífico, las
reses, pase a manos del enemigo,como regular el uso de caminos, ferrocarriles y
telégrafos; el buen trato con los vecinos, los habitantes del país y con el
español. Como poner en pr-áctica los servicios de la guerra, evitar las
sorpresas y respetar las propiedades ajenas.
Un elemento ético militar de José Martí que hay que destacar está en
el contenido del Odio al Enemigo que no es contra el hombre de origen español,
sino está dirigido directamente contra todo lo signifique el sistema de la
dominación colonial española y que contiene a todos los que le defienden ya
sean de cualquier nacionalidad u origen.
Sobre este aspecto Martí reconoce que en "...
la Isla de Cuba, en virtud del trabajo general y respetuoso que inicio el
Partido Revolucionario Cubano, se ha levantado de su libre voluntad después de
largo y previo acuerdo con el apoyo ordenado del exterior, para conquistar,
con una guerra enemiga de la devastación innecesario y de la violencia
inútil, su independencia absoluta de la dominación española..."(24)
por eso en Odio al enemigo se incluye el castigo sumarísimo de este delito con
la misma pena asignada a los traidores de la Patria.
Marti despliega conscientemente toda una política de la guerra a través
de un odio al enemigo fundamentalmente al sistema de dominación, ya que al español
neutral, sae le debe tratar con benevolencia, aún cuando no sea efectivo su
ayuda a la Revolución. Todo acto de los revolucionarios cubanos deben estar
encaminado a crear una confianza estable al español que vive en Cuba, que se
sienta tranquilo y seguro de las armas mambisas y que una vez alcanzada la
independenica podrá vivir en paz en la Isla. Eso era lo fundamental.
Con absoluto convencimiento José Martí concluye este apartado cuando señala
"..La
guerra debe ser sinceramente generosa, libre de todo acto de violencia
innecesaria contra personas y porpiedades y de toda demostración o indicación
de odio al español.
Con quien ha de ser inexorable la guerra, luego de probarse inútilmente
la tentativa de atraerlo, es con el enemigo, español o cubano, que preste
servicio activo contra la Revolución.."(25)
La esencia de la Moral Combativa en Martí se nos presenta cuando
sentencia "..de pensamiento es la
guerra mayor que se nos hace: ganémosla apensamiento. Por eso, Gonzalo y Benjamín,
Patria ha de ser ahora un periódico especialmente alto y hermoso..."(26),esto
es la convicción del hombre que enfrenta la guerra, es lo decisivo del
fortalecimiento moral.
Martí sabe quwe es necesario dar a conocer al pueblo los principios de
la guerra que ha comenzado de nuevo hace apenas unos días con
el objetivo de robustecer su moral combativa, ya que ella es decisiva
para obtener la victoria en el combate , por que son los hombres los que dan su
sangre y su vida en el combate y es ahí donde se forja el triunfo en la batalla
final contra el dominio colonial.
Martí pone en plano justo de análisis, el factor moral, logrando
igualarlo con la inteligencia, por eso define que es la "guerra mayor"
que se nos está haciendo y es preciso ganarla en ese nivel; todo ello va junto
con esa gran disposición que tiene el patriota cubano que lucha por una causa
justa.
La propia actividad y vicisitudes desarrolladas por Martí y sus compañeros
que desembarcaron por Playitas el 11 de abril de 1895 es el reflejo exacto de
Moral Combativa y demuestra como frente a dificultades y contradicciones para
llevar la guerra a Cuba, no hizo mella, ni disminuyo el entusiasmo por cumplir
con el sagrado ideal combativo; por eso dice "...La
dicha era el único sentimiento que nos poseía y embargaba.."(27), aún
así Martí reconoce que desde el 1ro. De abril Maceo y Flor ya están en Cuba y
han entrado en combate y etsán brindando lo más preciado a la libertad de
Cuba, de ahí que "...Adelante van ellos y nosotros seguimos. A pie, y llegaremos a
tiempo de concertar voluntades, para los golpes primeros, y dar a la guerra
forma y significación.."(28). LA CONCIENCIA POLÍTICA-MORAL
EN JOSÉ MARTÍ
Un análisis de lo político moral en los trabajos de Martí durante la
campaña de 1895 nos muestran un dominio total de las principales concepciones
ética militares trasmitidas a través de Circulares, cCartas, Informes,
Conversaciones a los jefes y oficiales del Ejército Libertador, a los cuales,
la concepción martiana llamaba a prestar atención.
Después de estudiar los principales documentos que hablan de ello,
podemos asegurar que en casí todas las ideas éticas de Martí, el carácter
del Deber y el Amor a la patria, el cumplimiento estricto a las órdenes están
presente de una manera clara y diáfana. Esto lo confirma él cuando afirma "...Para
mi la patria, no será nunca truinfo, sino agonía y deber. Ya arde la
sangre.."(29). Dos elementos constituyen la esencia del Deber Militar;
primero está su fidelidad y obediencia a la necesidad de salvar a la oprimida
patria y lo segundo su compromiso con la convención de la emigración de
encauzar la guerra sobre base democrática y republicana.
El Deber Militar en Martí se observa en su deseo de dar la vida por la
independencia de la patria cubana, decimos esto cuando él afirma
"..Yo alzaré el mundo. Pero mi único deseo sería pegarme allí,
al último tronco, al último peleador: morir callado. Para mi, ya es
hora.."(30).Se muestra en esta reflexión la entrega en cuerpo y alma,
a vivir y a morir por su Patria querida; est no lo puede discutir nadie.
Por último, el Deber Militar se manifiesta claramente en la carta que
envía al general y amigo Antonio Maceo el 3 de mayo de 1895; en la que valora
su actitud al
"..De gobierno, he cumplido por mi parte mi deber, de modo que la
revolución se dé el que le parezca, que puede ser sencillo y salvar todo lo
esencial, sin peligro de choque. Ante la Asamblea depondré, ya en ésta nueva
forma, la autoridad que ante ella cesa. Y ayudaré
a que el gobierno sea simple y eficaz, útil, amado, uno, respetable,
viable.."(31), considero que sobran comentarios.
Las características que presenta el pensamiento ético de Martí
extraemos un significativo detalle sobre el honor militar desarrollado en esta
contienda. En él, se expone con conocimiento y convicción que el honor en la
guerra está concentrado en "..el civismo de sus guerreros"(32), donde se pueda
alcanzar una república justa, llena de respeto social de sus conciudadanos en
la que se logre "...Un pueblo libre
en el trabajo abierto a todos, enclavado a las bocas del (mundo) universo rico e
industrial, sustituirá sin (dificultad) obstáculos, y con ventaja, después de
una guerra inspirada en la más pura (ideal)
de) abnegación, y mantenida conforme a ella.."(33) debemos señalar
sus claros consejos y elocuente rechazo a todo lo que no sea dignidad y honor
entre los compañeros de armas e incluso hasta con el enemigo.
Martí señala su convicción de que no hay razas superiores entre los
hombres; por eso reconoce "...cuanto hay
ya en Cuba (olvidados) de uno y otro color,
olvidados para siempre -con
la guerra (de la libertad) emancipadora y el trabajo (en que) donde unidos se
gradúan- del odio en que los pudo dividir la esclavitud..."(34) por eso
enfatiza "...el cubano saluda en la muerte al (bravo) español... Mas que
saludarlo en la muerte, quisiera la revolución acogerlo en vida.."(35),
es bella, diáfana y patriótica la concepción martiana sobre el honor militar,
por lo que abarca, no sólo el plano individual y social sino lo universal del género
humano.
Ya Martí va desplegando por los campos su felicidad del Honor Militar
invicto, está como quería estar defendiendo a su país con las armas en las
manos. Su estancia y movimientoe junto a Gómez le dá una fuerza grandiosa.
Para él "El
honor es la dicha y la fuerza"(36), nada está por encima de ello y de
esa manera ouede enfrentar la contingencia más grande y obtener la victoria.
Martí le escribe una carta a Tomás Estrada Palma con una carga moral
tremenda, donde deja plasmado el orgullo de estar en los montes y llanos de
Cuba. "En estos campos suyos, únicos
en que al fin me he sentido entero y feliz, por todas partes veo al hombre
invicto que lleva íntegra en el carácter toda la honra de su país..."(37)
de ahí que concluya "..Es gran gozo,
vivo entre hombres en la hora de su grandeza..."(38).
Lo peculiar de la concepción martiana sobre la
Disciplina Militar descansa con la exigencia que el mismo se dá del
cumplimiento extricto de su deber ante la República y ante la Patria. Decimos
esto por todo lo que estamos acostumbrado a leer lo que dijo Martí con respecto
a la disciplina, a su papel y función en la vida del hombre por ello estamos
identificado con la concepción de que .."Disciplina
quiere decir orden y orden quiere decir triunfo.."(39), y esa es la
tarea que cumple Martí en la Revolución Cuaban; pues le dá tal carácter
organizativo al ordenar y disciplinar la estructura política de hacer la querra
en 1895 que de por seguro está garantizado el éxito de la causa cubana.
La Disciplina Militar en la concepción martiana es amplia y
generalizada, en esencia tiene dos aspectos bien definido como son:
1ro. Un aspecto imprescindible en la disciplina en su preparación, pues
de ahí depende la garantía de tiurnfo de cualquier obra.. En ella el momento máximo
está señalado por él cuando dice.. "La
hora de acción, no es hora de aprender. Es preciso haber aprendido
antes."(40).
2do. La disciplina para Martí presenta otro culminante momento que es su
realización; de ahí que para él "
La mejor disciplina es el empleo incesante contra el enemigo"(41) . Martí
no sólo interpretó con pprofundidad y exactitud las concepciones eticas
militares que se emplearon en al guerra del 1895, sino
que además definió acertadamente su responsabilidad ante la misma; así
como fue delimitando las cualidades relacionadas con esta función en los
dirigentes de la Revolución.
Los valores morales que Mendive sembró en Martí siendo un niño;
florecieron en el Martí hombre adulto con un grado alto de responsabilidad ante
su actividad práctica y en toda su concepción del mundo. Es José Martí,
quien con absoluta certeza indica el papel de los dirigentes de la nación
cuando explica que "en la guerra que se ha reanudado en Cuba no ve la revolución las
causas del júbilo que pudiera embargar al heroismo irreflexivo, sino las
responsabilidades que debenpreocupar a los fundadores de pueblos.."(42),
cada cual debe saber lo que le corresponde para actuar en similitud con la tarea
asignada. De ahí parte su concepción.
En el plano personal es igualmente exacto al categorizar..."Yo
evoqué la guerra: mi responsabilidad comienza con ella, en vez de
acabar"(43) por eso la convicción de Martí acerca de lo necesario de
la responsabilidad, se refleja en todo su pensamiento y acción, en toda su vida
y en su obra.
No pretendemos abarcar todos los aspectos relacionado con la
responsabilidad como elemento central de la conciencia político moral
desarrollada por Martì; sino que este trabajo sirva de estímulo y muestre las
bases para el estudio de lo que puede convertirse en na norma de conducta en las
nuevas generaciones de cubanos, en la defensa de los principios de la nación en
las condiciones actuales. Las
cualidades personales de Martí son igualmente interesantes al descubrir su
sencillez al relacionarse con sus contemporáneos; aquí tenemos que reconocer
que la vida azarosa, difícil y compleja de su niñez y juventud,
además de ser hijo de padres nacido en España, muestran la condiciones
bestiales del colonialismo en Cuba. !Cuanta barbarida soportó!.
La Sencillez en Martí queda plasmada en su afirmación "..Yo
soy un comino. Haré lo que mi tierra me mande.."(44), por sí solo
ello explica hasta que punto tan sensible es la concepción de su propia vida,
lo cual constituye un ejemplo a imitar por la juventud cubana.
En realidad Martí muestra una actitud insuperable y muy difícil de
igualar. Un ejemplo de estos esto se expresa al decir “..General”
me llamaban nuestra gente desde que llegué, y muy avergonzado con el inmerecido
título, y muy querido y conocido me hallé por cierto entre estos inteligentes
baracoanos..”(45), cuanta emoción, júbilo oculto, alegría provocaron
estas palabras en Martí; sólo él fue capaz de pensar que no se merecía ese
honor.
Pero en realidad, unas horas más tarde de ese hecho se hacía realidad
cuando “..Gómez
como General en Jefe, había acordado en consejo de Jefes a la vez que
reconocerme en la guerra como Delegado del Partido Revolucionario, nombrarme, en
atención a mis servicios y a la opinión unánime que lo rodea, Mayor General
del Ejército Libertador. ¡De un abrazo, igualaban mi pobre vida a la de sus
diez años!”(46), estamos en presencia de un hecho sin precedente en
cuanto a modestia, austeridad, humanidad. Ese es nuestro Martí.
El Decoro en Martí es una cualidad especial dentro del pensamiento ético
militar, basta, tan solo analizar sus concepciones para comprender que a la
propia organización de la guerra él le imprime estos importantes valores.
Martí consideraba que “..la
guerra nace desde sus arranques con tal carácter de gobierno y durabilidad, y
con tal e igual respeto a las exigencias del culto y a la justicia con el
humilde, al ideal y a la realidad que lo rodea..”(47) es decir que
el decoro en la guerra es
para Martí las cualidades que le acompañan de punta a rabo.
El decoro martiano está unido irremediablemente al sentimiento del
obrero, del trabajador, del hombre que sufre las penalidades en la tierra y por
consiguiente a todos aquellos que realmente coopera con el destino de la patria.
Es así también comprensible en nuestro José Martí la relación
directa que tiene el respeto, la justicia y los derechos del hombre con el
decoro de ahí que exprese con toda claridad
“...Todo el que respete la
revolución, será respetado por ella. Todo lo sirva a los enemigos de la
revolución será destruido por
ella..”(48), así mismo, considera no decoroso la violencia
que se haga innecesariamente o que se convierta en una devastación inútil.
Martí en sus circulares a los principales Jefes y Oficiales del Ejército
Libertador plantea el respeto a la propiedad ajena, y llama a los señores
hacendados y dueños de fincas rurales a que sean prudentes y contribuyan a
mantener la guerra libre de la violencia y destrucción; que no comentan actos
de provocación o de punible hostilidad o con culpable indiferencia; en una
palabra que ayuden y cooperen con la causa justa que la guerra necesaria impone.
La Valentía es una concepción
arraigada fuertemente en el Maestro que tiene una característica personal e
intransferible, pero abarca todas las esfera de su vida; en primer lugar el
exponer sus ideas, en estar en disposición de darlo todo por la revolución y
por su consagración a la lucha por la independencia de Cuba.
Todo conocemos que Martí no fue ni aventurero ni amante a la guerra, ni
a la violencia; pero si proclamaba la necesidad y el derecho que tienen los
pueblos a desarrollar la guerra revolucionaria, cuando no tienen otra forma para
lograr la libertad ya que los tiempos actuales de América
“..no son para acostarse con el
pañuelo al cabeza, sino con las armas de almohadas.”(49) Esto lo cumple
así Martí el 19 de mayo de 1895 cuando con un ayudante se separa del grueso de
las fuerzas cubanas y va en busca del enemigo, el cual le dispara y tres
impactos lo alcanza. LOS VALORES MORALES
EN JOSÉ MARTÍ La
actividad y obra de Martí en la sociedad cubana, nos brinda la oportunidad de
conocer la dimensión de sus valoraciones éticas militares sobre la práctica y
como éstas se transforman en su realización en normas de conducta de los
miembros del Ejército Libertador y sirvió de legado ideal al Ejército Rebelde
que lucho contra la tiranía de Batista en la seudorepública y por consiguiente
a su fiel continuadora que son la
Fuerzas Armadas Revolucionarias Cubanas que actualmente defiende el socialismo
en América Latina.
Debemos recordar que el Maestro nos enseñó que ponía en primer lugar
los hechos y después la forma de manifestarlo o describirlo; esta cualidad es
insuperable en el Apóstol. Martí era eminentemente práctico.
Si analizamos la práctica política-moral de Martí como proceso dsel
desarrollo del conocimiento, debemos verlo como punto final de las relaciones
morales alcanzadas, donde día a día debe llevar el ejemplo en la actividad
social con el objetivo de brindar la felicidad de su pueblo, de convertirlo en n
país libre, culto, de ciencias, soberano e independiente.
Las concepcciones éticas militares de Martí se materializan en las
diferentes categorías como son:
El Patriotismo en Martí se manifiesta en toda su actividad, él está
plenanemente consciente de que sólo a través de la lucha seria, constante,
organizada y unida de todos los cubanos bajo la orientación del Partido
Revolucionario Cubano era la única vía segura de obtener la independencia y a
ello consagra su vida.
Es tan grande la concepción que tiene Martí de la Patria que en los
campos de Cuba en la campaña de 1895, se siente tan contento y complacido con
lo que ha alcanzado que en carta Gonzalo de Guezada y Benjamín Guerra le dice
"..En Cuba libre les
escribo... hasta hoy no me he sentido hombre. He vivido avergonzado y
arrastrando la cadena de mi patria; todo mi vida.."(50).
Las concepciones patrióticas de Martí están relacionadas con la república
que se va a fundar de ahí su afirmación que
"los altos ideales que
sustenta la revolución cuban, que tiene por objeto nada menos
que la fundación de una república fuerte y próspera, abierta a la
laboriosidad del mundo y merecedora de su respeto y simpatía.."(51);
su concepción es materialista, objetiva y verdadera con la cual se puede
alcanzar la independencia. "Cuba quiere ser
libre, para que el hombre realice en ellla su fin pleno, para que trabaje en
ella el mundo, y para vender su riqueza escondida en los mercados naturales de
América.."(52)
En resumen de este aspecto toda la vida y obra, el pensamiento y acción
de José Martí está encerrado por su brillante patriotismo, que no tiene límite
pues su patria es la humanidad.
Ahora bien, lo significativo de las concepciones humanistas de Martí está
en su consideración de que .."escasos,
como los montes, son los hombres que saben mirar desde ellos, y sienten con
entrañas de nación o de humanidad.."(53) para él no hay elemento o
condición más grande en le hombre que no sea la humanidad.
Lo humano paraMartí es darle en la guerra el sentido que merece de
justicia y decoro; es el amor a la patria; así como el desinteres absoluto a
la causa que defiende "..Ahora
hay que dar respeto y sentido humano y amable, al sacrificio; hay que hacer
viable e inexpugnable la guerra; si ella me manda, conforme a mi deseo único,
quedarme, me quedo en en ella; si me manda clavándome el alma, irme lejos de
los que mueren como yo sabría morir, también tendré ese valor..."(54),
por eso compañeros Martí representa sin duda alguna el paradigma de la Patria
Cubana.
Para Martí ser humano determina superar las barreras que impone la
dominación española para catalogar las diferencias entre las razas o la
nacionalidad extranjera; de ahí que aprecia "..diferencias patentes entre las condiciones actuales de Cuba y
las de las repúblicas americanas cuando la emancipación, - moderación y
patriotismo del cubano negro, y certeza probada de su colaboración pacífica y
útil- afecto leal al español respetuoso - concepto claro y democrático de
nuestra realidad política; y de la guerra culta con que se ha de
asegurar.."(55).
El Humanismo en la guerra como concepción Martiana abarca la determinación
que "..A
los prisioneros en términos de prudencia, se les devolverá vivos y
agradecidos.."(56) como condición que se está enfrentando a un Ejército
Libertador culto, moderno y que conoce las leyes internacionales de la guerra.
En definitiva el humanismo en Martí es multilateral y dialécticamente
concatenado con el curso objetivo de la sociedad cubana de
aquellos tiempos.
José Martí desarrolló ejemplarmente un pensamiento solidario con
latinoamerica y lo proyecto como una norma de conducta a ejecutar por los
revolucionarios cubanos. La Solidaridad Martiana tiene varios factores de los
cuales resaltaremos algunos a continuación .
Es necesario reseñar un momento especial, en el cual Martí busca
soluciones verdaderas y profunda al análisis de la situación continental, y de
la unión necesaria y decisiva que propone; por ello en 1881 se pregunta
"¿Se unirán, en consorcio
urgente, esencial y bendito los pueblos conexos y antiguos de América?"(57) Es
Martí, en Guatemala donde deja expresada la idea de lo que necesita América de
ahí que subraya "..¡Por primera
vez me parece buena una cadena para atar, dentro de un cerco mismo, a todos los
pueblos de mi América..!"(58).
En resumen la idea de solidaridad en Martí define clara y acertadamente
que “todo
nuestro anhelo está en poner alma a alma y mano a mano los pueblos de nuestra
América Latina.”(59).
En Martí se destaca sin mucho análisis el carácter Antiimperialista de
sus ideas que en contacto con el medio social norteamericano evoluciona de una
adolescente cultura romántica a un hombre con
una conciencia madura revolucionaria antiimperialista de la realidad histórica
que le tocó vivir. Pues conviviendo allí, vió los peligros de ese nuevo fenómeno,
lo identificó y desenmascaró ante los pueblos de América.
En Martí encontramos el profundo espíritu de análisis y las
contradicciones del gigante del Norte al sentenciar
".. Vivi en el monstruo y le
conozco las entrañas: - y mi honda es la de David.."(60), esto
demuestra que el pensamiento antiimperialista tenía proyectado luchar toda su
vida hasta la muerte o la victoria contra ese coloso fenómeno social.
Martí estudio con profundidad la política interior
y exterior de los Estados Unidos y logró definirla por su nombre,
imperialista; basada en el proyecto de las grandes jerarcas financieros de
industriales. Por eso, pudo apreciar el expansionismo geográfico del mismo. De
ahí, que en prólogo a sus Versos Sencillos escribió "..aquel
invierno de injusticias, en que por ignorancia, o por fé fanática, o por
miedo, o por cortesía, se reunieron en Washington, bajo el águila temible, los
pueblos hispanoamericanos. ¿Cúal de nosotros ha olvidado aquel escudo, el
escudo en el áquila de Monterrey y
de chapultepec, el áquila de López y de Walker, apretaba en sus garras los
pabellones todos de América.."?(61),de inmediato saca sus conclusiones
mucho antes de que concluya el primer evento y sentencia "..nada
práctico puede salir, a no ser lo que convenga a los intereses norteamericanos,
que no son, por de contado,
los nuestros..."(62).
En Martí encuentra el pueblo cubano, no sólo al genio político
universal que previó y alertó la amenazante existencia de los Estadoa Unidos,
sino que luchó denodadamente y dio un sentido antiimperialista a su vida con la
finalidad de eliminar esa amenaza. Por eso escribió "..
ya estoy todos los días en peligro de dar mi vida por mi país y por mi deber -
puesto que lo entiendo y tengo ánimos con que realizarlo - de impedir a tiempo
con la independencia de Cuba que se extiendan por las Antillas los Estados
Unidos y caigan con esa fuerza más sobre nuestras tierras de América. Cuanto
hice hasta hoy, y haré, es para eso. En silencio ha tenido que ser y como
indirectamente, porque hay cosas que para lograrlas han de andar ocultas, y de
proclamarse en lo que son, levantarían dificultades demasiado recias para
alcanzar sobre ellas el fin.."(63), con esta denuncia clara y concisa,
¿Quién puede negar el carácter antiimperialista de la concepción ética
militar de José Martí?
Las concepciones éticas militares de Martí sobre el Internacionalismo
se manifiestan en su actividad diaria y constituyen un fundamento objetivo y
realmente posible dada las condiciones de Cuba en aquella época, lo
significativo en el aspecto del internacionalismo en Martí está en la
declararación legal y organizada que se establece por el Partido Revolucionario
Cubano.
En pocas palabras el internacionalismo de Martí está vinculado e
interrelacionado con los intereses de los pueblos y el hombre pobre de Latinoamérica.
Logró representar ( a través del Consulado) a varios paises en la
organización regional, dentro ellos Argentina, Uruguay, Guatemala en la sede de
Nueva York. Martí fue el Maestro que escribió obras com LA EDAD DE ORO
dedicada a los niños
Latinoamericanos.
En resumen el Internacionalismo Martiano queda plasmado en las bases del
Partido Revolucionario Cubano cuando establece en su Artículo 1ro. .."
El Partido Revolucionario Cubano se constituye para lograr con los
esfuerzos reunidos de todos los hombres de buena voluntad, la independencia
absoluta de la Isla de Cuba, y fomentar y auxiliar la de Puerto
Rico.."(64). III.-VIGENCIA
DEL PENSAMIENTO ÉTICO MILITAR DE JOSÉ MARTÍ La esencia de nuestra reflexión
parte de que "..El Partido
Revolucionario Cubano no tiene por objeto llevar a Cuba una agrupación
victoriosa que considere la Isla como su presa y dominio, sino preparar, con
cuantos medios eficaces le permita la libertad del extranjero, la guerra que se
ha de hacer para el decoro y el bien de todos los cubanos y entregar a todo el
país la patria libre.."(65), este es el gran mérito histórico de
Martí darle un orden, organizar, unir disciplinar a todos los que desean
participar en la guerra contra España. Este pensamiento en la actualidad sigue
latente. Sin embargo, debemos analizar que la concepción Martiana de .."a ordenar la guerra de manera que lleve adentro sin traba la república...."(66),
se convirtió de hecho, en la defensa de que el gobierno civil durante la guerra
dirigiera la jefatura militar y prácticamente relegara a un plano secundario al
mando único.
Nuestra fundamentación se basa en que la caída en combate de Martí y
Maceo no permitió en lo concreto el triunfo revolucionario y por ende, no se
pudo edificar la República que
ellos soñaron libre y soberana, pudiéramos decir que desde puntos de partida
diferentes, pero patrióticos, revolucionarios y humanistas; que logran
coincidir en el punto final perfectamente, en alcanzar la república Democrática
por la cual lucharon.
En definitiva la idea de Martí parte de que el Partido Revolucionario
Cubano están el Delegado y el General en Jefe; los cuales convocan a la
Asamblea de Delegados del Pueblo Cubano, donde se elige el Gobierno Civil, que
va regir o dirigir a la guerra; entiéndase el mando único. Una vez constituido
el Gobierno el Partido Revolucionario pasará a auxiliar a la guerra. Es cierto
que Martí deseaba que el “..gobierno
sea simple y eficaz, útil, amado, uno, respetable, viable...”(67), pero
ello no lo pudo ejecutar.
Por otra parte la idea de Maceo parte que el Partido Revolucionario
Cubano sirva para orientar, organizar, propagandizar a las masas y las preparen
para la guerra. Que exista un formal acuerdo entre el Jefe del Partido y el Jefe
de la Guerra y se constituya una JUNTA DE GENERALES, (Mando Único) que dirija
la guerra hasta la victoria y una vez alcanzada la independencia, formar un
gobierno Republicano y Democrático para que
“los hombres honrados y de ciencias, constitución y leyes” puedan
edificar la República soberana e independiente.
En resumen Martí deja escrito a su amigo Manuel Mercado que en la guerra
debe existir el Mando Unico con plena libertad pero subordinado a la
representación republicana.
La experiencia vivida en los resultados de la guerra de los 10 años,
donde se evidenció la discrepancia entre la Cámara y el Mando Militar; así
como la necesidad de realizar la Protesta de Baraguá condujo a Maceo a la
determinación de proponer la idea que llamó La Junta de Generales en la histórica
reunión de la Mejorana en 1895, donde los tres grandes analizaron estos
problemas. Allí se volvió a repetirse la historia; pues Maceo al igual que Céspedes
en 1869 en Guáimaro, no fue bien comprendido.
Los resultados de la incomprensión señalada todos los conocemos; la
intervención militar yanki, la desmovilización del Ejército Mambí, la
disolución del Partido Revolucionario Cubano y la desintegración de la
Asamblea del Cerro no se hizo esperar como una reacción en cadena y todo el
proyecto martiano-maceista se vino abajo, devino en reverso, la antítesis del
hermoso sueño de Martí y de Maceo.
El sucesor en la ideología martiana Tomas Estrada Palma que venía
luchando desde 1868 se transformó de anexionista solapado a solicitar la
intervención militar de Estados Unidos en 1898 y disolvió el Partido
Revolucionario. Además fue el 1er. Presidente en la Seudo República en 1902.
Se hicieron valederas, sabias y proféticas las palabras de Martí cuando
afirma “.
De la tiranía de España supo salvarse la América española; y ahora, después
de ver con ojos judiciales los antecedentes, causa y factores del convite, urge
decir, porque es la verdad, que ha llegado para la América española la hora de
declarar su segunda independencia.”(68).
La nueva dominación norteamericana vino con funestas consecuencias para
los pueblos de América y especialmente para Cuba con una sucesión de gobiernos
corruptos, vendidos al gigante del norte. Por eso Mella y Baliño salvan el
ideal martiano y mambí, fundando el Partido Comunista de Cuba en 1925.
En la revolución de 1933 tampoco se pudo alcanzar el triunfo
revolucionario, debido entre otros factores a la descoordinación de todos los
sectores progresistas y revolucionarios e tiempo, forma y espacio. En honor a la
verdad, no es hasta que aparece el
joven Fidel Castro Ruz con la Juventud del Centenario que no dejan morir al Apóstol
aquel 26 de julio de 1953, con el Asalto al Cuartel Moncada y su proyección en
el Ejército Rebelde, el cual constituyó el ALMA de la Revolución; pues por
primera vez los dirigentes de varios grupos revolucionarios reunidos en “ALTOS
DE MOMPIÉ” el 3 de mayo de 1958; según Ernesto Che Guevara llegaron a la
conclusión de que “..
En 1er lugar la guerra sería conducida militar y políticamente por Fidel en su
doble cargo de Comandante en Jefe de todas las fuerzas y Secretario General de
la organización..”(69), esta unidad de todas las fuerzas revolucionarias
fue la condición de que por fín se alcanzara el triunfo de la Revolución el
1ro. de enero de 1959 y para siempre logramos la independencia y la dignidad
patria, la igualdad social y la democracia real y verdadera que predijeron Martí
y Maceo.
El proyecto MARTÍ – MACEO se diferencia en la forma inicial de
ejecutarse, no así en su contenido final donde hay una comunidad de ideas sobre
la República que ha de formarse. Lo que la historia demuestra sin dar margen a
la discusión, es que los violan el principio del Mando Unico durante la guerra
o graves alteraciones del orden, no sobreviven al error y caen brazos del juego
falso de la democracia representativa burguesa y los pueblos pierden su
independencia.
La vigencia de la Junta de Generales que planteó Maceo, el 5 de mayo de
1895 está materializada en la LEY No. 75 DE LA DEFENSA NACIONAL publicada en la
Gaceta Oficial el 13 de enero de 1995 que establece entre otras regulaciones
“... La organización y
funciones de los Consejos de Defensa, como órganos de dirección del país
durante las situaciones excepcionales...”(70),
con esto demostramos lo valedero y permanente de las ideas ético militares
de Antonio Maceo para defender las conquistas alcanzadas por nuestra
Revolución Socialista, la primera en América Latina. Sin lugar a rechazo la
aplicación y cumplimiento de esta ley constituye la garantía sagrada; de que
cualquier agresión a Cuba Socialista está condenada a la rotunda derrota, pues
no habrá divisiones, no habrá pactos traicioneros, ni por la espalda, no habrá
Zanjones, no habrá desviaciones y que solo tendremos un resultado: LA VICTORIA
ABSOLUTA SOBRE EL AGRESOR IMPERIALISTA.
La vigencia de las ideas éticas militares de Martí está en la República
independiente que no tendría carácter explotador y donde todos los cubanos
tendrían “.
Derecho de opinar sobre su país.”(71), que sería libre y soberana con
una democracia jamás vista en los pueblos de América. Por que “.
Cuba tendrá casa para mucho hombre bueno, equilibrio para los problemas
sociales y raíz para la República que más de disputas y de nombres, debe ser
empresas y de trabajo...”(72), esa es la patria que tenemos hoy día,
construyendo el socialismo a sólo milímetros del Imperialismo Yanki, bajo la
acertada dirección de Fidel al frente del Partido Comunista de Cuba.
En las condiciones actuales tiene un carácter permanente y vigente las
ideas éticas militares de José Martí en lo referente a su carácter
antiimperialista, sirviendo de ejemplo y guía a los pueblos de América Latina,
pues supo establecer la diferencia entre gobierno imperialista y los aspectos
positivos del pueblo norteamericano. Por
eso la ideología martiana es básica para enfrentar la furia unipolar de la política
exterior de los Estados Unidos.
Con inmensa razón nuestro Comandante en Jefe Fidel Castro Ruz en su
alegato La Historia Me Absolverá
aseveró “.
traigo en el corazón las doctrinas del Maestro y en el pensamiento las nobles
ideas de todos los hombres que han defendido la libertad de los
pueblos...”(73), estas son las ideas éticas militares de Martí y Maceo,
de ellas los revolucionarios que actualmente viven en este mundo globalizado,
neoliberal que se nos trata de imponer como única opción por la reacción
mundial; deben armarse y formar convicciones sólidas basadas en las ideas de
Martí y Maceo.
El ejemplo,
la enseñanza y las normas de conducta de nuestro Comandante en Jefe FIDEL constituye la piedra angular en la formación de
valores patrióticos en la juventud cubana y a su vez
muestra el paradigma y vigencia de las ideas de Martí y Maceo. CONCLUSIONES
--Nuestro José Martí considera a la guerra como un fenómeno Político
Social donde los hombres son los encargados de
resolverlos. Para él la
guerra es medio temporal y momentáneo y no un fin ni eterno en el desarrollo de
la sociedad. También argumentó la necesidad y el derecho que tienen los
pueblos a utilizar la guerra revolucionaria. ---
La ética revolucionaria de Martí se transformó en una ética militar
revolucionaria que le permite formar el Partido Revolucionario Cubano como el único
organismo político que logra unir a todos los cubanos en la lucha contra la
Dominación española para alcanzar la Independencia absoluta de la Isla y
fomentar y auxiliar la de Puerto Rico. __
Las concepciones ética
militares de Martí en esencia abarcan lo relativo a la Justicia Social, el
Deber Militar y sobre el Patriotismo e Humanismo con lo que revistió a la
Revolución Cubana de un nivel de organización, política, administrativa e
ideológica-militar nunca visto en otra organización social contemporánea:;
con el objeto de alcanzar la independencia de Cuba. Concibió la idea del Mando
Único en la de darle mayor poder a los militares, bajo la supervisión del
Gobierno Civil, cuestión contrapuesta por Maceo en la Mejorana que definía una
Junta de Generales con un secretario general que podía ser un civil y ajustada
por una Constitución breve durante el tiempo que dure la guerra. -- Las ideas de Martí y Maceo
están vigentes en el proceso de formación y desarrollo de la Ética Militar
Cubana. RELACIÓN
DE CITAS 1. -Portuondo, José. A.
: “El pensamiento vivo de Maceo” pag. 70. Editorial de Ciencias
Sociales, la Habana, 1976.
2. - Zambrana, Ramón: “La Palma” en Revista de la Habana, pag. 25
Tomo I 1853.
3. - Martí, José: Abdala O.C. Edt. De Ciencias Sociales, La Habana,
1975 T-18 pag 19.
4. - IBIDEM: O.E. en tres Tomos,
T-3 pag. 521 Edit, Ciencias Sociales, La Habana, 1992
5. - IBIDEM: Folleto “Preparación M-L y Política. Edit. Imprenta Dir.
Polt. Principal FAR. enero 1992 p. 24
6. - IBIDEM
pag. 24
7. - IBIDEM
pag. 24(año 1879 Cronología)
8. - IBIDEM
pag. 25(año 1881)
9.-Cabrales N, Gonzalo
:Epistolario
de Héroes (cartas y documentos historicos) Edt. De Ciencias Sociales, La
Habana, 1996 pag. 15
10-Martí, José
Folleto . Citado pag. 26
11- IBIDEM
“ “
PAG. 26
12-Portuondo, José A.
:El pensamiento vivo de Maceo. Pag
115. Ob. Cit.
13-Martí, José
: O.C. T-2 pag. 276 Inst. Cubano del Libro, mayo de 1975. (De
Patria, Nueva York, 1ro. de abril de 1893)
14- IBIDEM
O.C.
T-2 , pag. 341-342 Ob. Cit.
15- Preparación M-L y Política
:Edt. Imprenta Dir. Polt. FAR , enero 1992 p. 3
16- IBIDEM
Pag. 12
17-IBIDEM
pag . 14
18- Últimos Documentos de José Martí: 1895 . Imprenta Dir. Plt. FAR
nov. 1994. Pag. 56
19-IBIDEM
pag.57
20-IBIDEM
pag 53
21-IBIDEM
Pag. 89
22-IBIDEM
pag. 10
23-IBIDEM
pag. 103
24-IBIDEM
pag.55
25-IBIDEM
pag.63
26-IBIDEM
pag. 35
27-IBIDEM
pag. 41
28-IBIDEM
pag. 41
29-IBIDEM
pag. 28
30-IBIDEM
pag. 29
31-IBIDEM
pag. 92
32-IBIDEM
pag. 12
33-IBIDEM
pag.
13
34-IBIDEM
....... pag. 14
35-IBIDEM
pag.-15
36-IBIDEM
PAG. 47
37-IBIDEM
pa. 47
38IBIDEM
pag. 47
39-IBIDEM
pag.110
40-IBIDEM
pag. 110
41-IBIDEM
pag. 110
42-IBIDEM
pag.11
43-IBIDEM
pag.
28
44-IBIDEM
pag. 24
45-IBIDEM
pag. 42
46-IBIDEM
pag. 42
47-IBIDEM
pag. 43 &nbs | |||||||||