|
|
Monografias | Experimentación en humanos: Aspectos éticosExperimentación en humanos: Aspectos éticosResumen: Los adelantos de la atención médica y la prevención de enfermedades dependen de la comprensión de procesos fisiológicos y patológicos o de conclusiones epidemiológicas que a veces exigen investigar con seres humanos que serán sus beneficiarios finales. El problema ético que plantea la investigación en la rama de la medicina es por la necesidad de experimentar en seres humanos y por esto, violentar sus derechos; de ahí que la ética debió normalizar sus actividades. Nos propusimos realizar una revisión bibliográfica con el objetivo de reflexionar sobre algunos aspectos éticos de interés en el campo de la experimentación en humanos y en especial sobre las normativas que rigen las investigaciones en poblaciones infantiles. Palabras Claves: Experimentación en humanos, Ética médica, Investigación en humanos, Investigación pediátrica. Índice: ·
Resumen
·
Introducción
·
Objetivos
·
Desarrollo
-Aspectos
éticos en la investigación con seres humanos ·
Conclusiones
RESUMEN Los
adelantos de la atención médica y la prevención de enfermedades dependen de
la comprensión de procesos fisiológicos y patológicos o de conclusiones
epidemiológicas que a veces exigen investigar con seres humanos que serán sus
beneficiarios finales. El problema ético que plantea la investigación
en la rama de la medicina es por la necesidad de experimentar en seres humanos y
por esto, violentar sus derechos; de ahí que la ética debió normalizar sus
actividades. Nos propusimos realizar una revisión bibliográfica con el
objetivo de reflexionar sobre algunos aspectos éticos de interés en el campo
de la experimentación en humanos y en especial sobre las normativas que rigen
las investigaciones en poblaciones infantiles. PALABRAS CLAVES: Experimentación en humanos, Ética médica, Investigación en humanos,
Investigación pediátrica. El
término investigación se refiere a una clase de actividad cuyo propósito es
adquirir conocimientos generalizables o contribuir a su adquisición, esta es
parte esencial de la medicina como ciencia y del conocimiento disciplinado de
las profesiones sanitarias[1].
Con
el predominio de las ciencias de la vida, la experimentación da un salto
cualitativo y ya no solo crea situaciones artificiales sino verdaderos modelos
experimentales, los que a su vez pasan a ser nuevas entes: bacterias clonadas,
cepas de ratas cancerosas, células reproducidas “in vitro”, quimeras y el hombre[2].
Los adelantos de la atención médica y la prevención de enfermedades
dependen de la comprensión de procesos fisiológicos y patológicos o de
conclusiones epidemiológicas que a veces exigen investigación con seres
humanos que serán sus beneficiarios finales, pues el interés por la investigación biomédica en seres humanos
se fundamenta en el legítimo deseo de curar una enfermedad o al menos de
limitar su propagación. La
recopilación, el análisis y la interpretación de la información obtenida a
partir de investigaciones contribuyen mucho a la mejoría de la salud humana, no
obstante la prioridad del saber por el saber recibe ciertas limitaciones
relativas cuando la investigación compromete animales, vitaliza productos
irreemplazables, o cuando su magnitud tiene consecuencias tóxicas eventualmente
catastróficas; dichas limitaciones o restricciones se hacen rigurosas y
absolutas cuando el sujeto investigado es el ser
humano1. Teniendo
en cuenta los elementos enunciados anteriormente nos propusimos realizar una
revisión bibliográfica con el objetivo de reflexionar sobre algunos aspectos
éticos de interés en el campo de la experimentación en humanos y en especial
sobre las normativas que rigen las investigaciones en poblaciones infantiles y
como las hemos considerado al realizar nuestras investigaciones
ya que la población infantil constituye nuestro objeto de estudio.
ü
Reflexionar sobre algunos
aspectos éticos en la investigación con seres humanos. ü
Describir los principales
elementos que deben considerarse en investigaciones con niños. Aspectos
éticos en la investigación con seres humanos. A
través de la historia se produjeron sucesos sociales que aceleraron la
necesidad de respuestas éticas concretas: el enorme poder destructivo generado
durante la Segunda Guerra Mundial, las conquistas democráticas de muchas minorías
requirentes de una moral de nuevo cuño y la exploración científico-técnica y
de las comunicaciones. Esto alarmó a las ciudadanías y dio urgencia al análisis
de los valores que subyacían a las nuevas posibilidades de interferir en los
procesos naturales. El hiato entre saber hacer y ponderar lo que se hace creció
y exigió delimitar responsabilidades frente a tanto poder de ejecución, siendo
necesaria una reorientación moral así como una reflexión de los valores del
ser humano.[3],4
Así
surgieron las éticas aplicadas a la jurisprudencia, a la política, a la economía,
al periodismo y muy primariamente a la biología y a la medicina. La
ética médica tiene su punto de partida antes de nuestra era, simbolizada por
el más ilustre médico de la antigüedad, Hipócrates. A cada régimen social
correspondió una ética médica subordinada a los intereses de las clases
dominantes influenciada desde el medioevo por la moral religiosa. Durante siglos
se va produciendo una transformación evolutiva de la ética médica en forma
lenta, de acuerdo con el propio desarrollo de la medicina y la ciencia y,
especialmente, de los cambios socioeconómicos ocurridos5
La
actividad poco ética de algunos médicos nazis durante la Segunda Guerra
Mundial y el mal uso de seres humanos en investigaciones que hicieron médicos
de Estados Unidos recibió una amplia difusión, lo cual dio lugar a la primera
crisis moderna en esta disciplina y a las primeras solicitudes de una nueva ética
médica.6 Actualmente,
la ética médica aborda múltiples temas relacionados con la práctica médica,
con el ejercicio profesional, con la gestión de salud, con los avances de la
ciencia y la tecnología médica, y con la regulación de la vida 5,7
La
historia de la medicina muestra cómo su avance ha producido mucho dolor y
muerte. Para poder conocer fenómenos que ahora nos parecen obvios se ha debido
experimentar a costa de muchas vidas y sufrimiento humano. El problema ético
que plantea la investigación en la rama de la medicina es por la necesidad de
experimentar en seres humanos y por esto, violentar sus derechos; de ahí que la
ética debió normalizar sus actividades.[4],8
Se
han hecho muchos esfuerzos para elaborar pautas sobre
investigaciones médicas en seres humanos. Ejemplos concretos en el ámbito
internacional son: -El
Código de Nuremberg, promulgado en 1947, surgido a punto de partida de
los
juicios de Nuremberg, conducidos por los aliados al finalizar la guerra
incluyeron acusaciones por graves violaciones a los derechos humanos en la
realización de experimentos en prisioneros de los campos de concentración sin
su conocimiento ni consentimiento, que
establece condiciones para la ejecución ética de las investigaciones en seres
humanos haciendo hincapié en que el consentimiento voluntario del sujeto es
absolutamente esencial, que se debe evitar todo sufrimiento o daño innecesario,
que no deben efectuarse experimentos cuando se pueda suponer que puede resultar
discapacidad o muerte, que el grado de riesgo nunca puede ser mayor que aquel
determinado por la importancia humanitaria del problema a resolver, y que el
sujeto tiene la libertad de salir del experimento en cualquier momento9.
-La
declaración de Helsinki, promulgada en 1964 por la Asociación Médica Mundial,
debido a que se hizo evidente que la mayoría de las investigaciones biomédicas
se hacían sin mucha atención por los principios éticos enunciados en el Código
de Nuremberg, esta
reafirma los principios del mismo
y establece dos categorías de investigaciones: aquéllas cuyo objetivo es
esencialmente diagnóstico o terapéutico y aquéllas cuyo objetivo esencial es
puramente científico, sin utilidad clínica directa para el sujeto de la
investigación .La declaración de Helsinski, en
sus sucesivas modificaciones de 1975, 1983, 1989 y 1996, ha sido el pilar sobre
el cual han descansado la mayoría de las declaraciones sobre ética de las
investigaciones en sujetos humanos, constituye
el documento
fundamental en el campo de la ética en las investigaciones biomédicas y ha
ejercido una gran influencia en la formulación de leyes y códigos
internacionales, nacionales y regionales 1,9
. -La
Propuesta de Normas éticas internacionales para la Investigación Biomédica
Relacionada con seres Humanos publicada en 1982 por el Consejo de Organizaciones
Internacionales de las Ciencias Médicas (COIM) y la Organización mundial de la
Salud (OMS)10
fue la consecuencia lógica de
la declaración de Helsinki, la
preocupación por la ética de las investigaciones epidemiológicas en
poblaciones humanas, y por la problemática de las investigaciones colaborativas
internacionales, especialmente aquellas ejecutadas o financiadas por países
desarrollados en países en desarrollo, propició
que expertos de varias regiones del mundo, en 1993
promulgaran las Normas Internacionales para las Investigaciones Biomédicas en
Sujetos Humanos que dedica atención especial a las investigaciones en
"comunidades subdesarrolladas". Todas
las investigaciones con sujetos humanos deben realizarse en conformidad con tres
principios éticos fundamentales los cuales fueron emitidos en 1978 en Estados
Unidos por la Comisión Nacional de Protección a Sujetos Humanos en la
Investigación Biomédica y de la Conducta, este. material, conocido como
Informe Belmont, especifica los principios éticos que deben seguir todas las
investigaciones en sujetos humanos: respeto por las personas, beneficiencia y
justicia, estos orientan la correcta preparación y ejecución de
investigaciones con seres humanos.9 -Respeto
por las personas: abarca dos consideraciones éticas
fundamentales: el respeto por la autonomía, por medio de la cual se debe
respetar la capacidad de autodeterminación de las personas capaces de discernir
entre las opciones personales de que disponen y la protección de los sujetos
con deficiencia o disminución de
su autonomía, que exige que las personas dependientes o vulnerables sean
protegidas contra cualquier daño o abuso. -Beneficiencia:
se refiere a la obligación ética de aumentar al máximo los beneficios y
reducir al mínimo los daños a las personas, aspecto que se expresa en
ocasiones como principio separado con la denominación de no maleficiencia. -Justicia:
se refiere a la obligación ética de dar a cada persona lo que le corresponde
de acuerdo con lo que se considera moralmente correcto y apropiado enfatizando en la equidad en la repartición de recursos y
bienes considerados comunes y propendiendo a igualar las oportunidades de
acceder a estos bienes. A pesar de la
existencia de estas normas éticas para la investigación biomédica, periódicamente
se han reportado circunstancias en que estos lineamientos no son del todo
respetados, particularmente cuando se trata de investigaciones financiadas por
países desarrollados en comunidades vulnerables, tanto en países desarrollados
como subdesarrollados.11
La
controversia suscitada por alguna de estas investigaciones se ha generalizado y
profundizado hasta poner en cuestionamiento las normas de la Declaración de
Helsinski y de la COIM. En efecto, sectores conservadores aliados a
corporaciones farmacéuticas multinacionales ven peligrar el
"costo/beneficio" y la "eficiencia" de sus investigaciones
en comunidades subdesarrolladas y vulnerables y están proponiendo
modificaciones a la Declaración de Helsinski. La Asociación Médica Mundial ha
reunido varios de sus comités a tal efecto, que han propuesto modificaciones
para "ablandar" los preceptos previamente aceptados por la comunidad
científica internacional. 9,12
La
ética de la investigación es un sistema que valora la política científica en
su totalidad, lo cual aparte de suponer la responsabilidad individual, incluye
la sociedad en su conjunto13. En
la actualidad los laboratorios son más bien grandes empresas que albergan a
centenares de trabajadores de la ciencia agrupados en equipos
multidisciplinarios. En este contexto la presión para obtener productos
comercializables aumenta y la libre discusión y abierta publicación de
resultados es cada vez menos frecuente.14 En
las circunstancias actuales en que vive el mundo, los países subdesarrollados
siguen siendo las principales víctimas de los cambios ocurridos en la economía
internacional y el sector de la salud se halla entre aquellas áreas que han
quedado relegadas. Las injustas “políticas de ajuste económico” repercuten
fundamentalmente en el desarrollo social, con un sostenido déficit de recursos
que se refleja en reducidos presupuestos de salud, a lo cual se adiciona la
persistencia de una desigual distribución del ingreso nacional, de forma tal,
que amplios sectores de la población quedan marginados del acceso, no ya de
tecnologías de punta, sino incluso a los más elementales servicios de salud14. La
necesidad urgente de reconstruir cuidadosamente la ética médica con la
finalidad de abordar los nuevos dilemas y conflictos que la tecnología médica
y las políticas de salud en evolución introducen en la función del médico y
en la gestión de salud, se hace impostergable en este momento histórico con
nuevos enfoques y estructuras15
Como
la investigación es una actividad, toda valoración ética se relaciona con una
decisión, para cuyas alternativas se necesita tener principios de jerarquización16.
Esto es imprescindible para responder la vieja cuestión de que considerar
primero: ¿el individuo o el grupo?, ¿la especie o la institución? Cuando se
atiende al criterio derivado del principio progreso social, primero estaría la
especie, después el grupo social, luego el individuo y en última instancia
estaría la institución.17. La
investigación social de la salud por lo sensible de su objeto (la población) debe establecerse sobre principios éticos: voluntariedad del
ciudadano en su participación, sinceridad en la información sobre los
objetivos que se persiguen, honradez en las relaciones con la población,
tolerancia y respeto por sus identidades y costumbres y solidaridad, apoyo moral
y material si es posible durante el establecimiento de las relaciones con ella.
Con el cumplimiento de estos principios podemos
aproximarnos a una ética de la investigación en salud que sea integral
y concreta.1.18 Una
de las peculiaridades de nuestra situación histórica es que nos encontramos en
la época en que la humanidad ha tenido una mayor estimación por las etapas más
tempranas de la vida de los seres humanos.19 El
dilema que se establece ante la necesidad de realizar estudios en poblaciones
infantiles es bien conocido y en ningún caso deben utilizarse niños para
investigaciones realizables con adultos. A
pesar de las ventajas que pueda ofrecer determinada investigación clínica para
verificar o comprobar la validez de un tratamiento, resulta inevitable que
cualquiera de los sujetos (niños) pueda sufrir algún daño como consecuencia
de su participación en el estudio, aun cuando sus resultados sean beneficiosos
para la comunidad .En muchos casos los
resultados obtenidos
en investigaciones con adultos, no son extrapolables a niños y jóvenes, también
algunas enfermedades importantes de la infancia son prácticamente incompatibles
con la supervivencia en la edad adulta e incluso los niños de corta edad son
muy vulnerables a ciertas entidades que la población adulta tolera mejor.20
Este
último elemento fue uno de los factores que motivó una investigación
realizada por nosotros en la Subdirección de Parasitología del Instituto de
Medicina Tropical “Pedro Kourí” titulada: Parasitosis Intestinales en 4
Guarderías Infantiles de San miguel del Padrón, evaluación de dos esquemas
terapéuticos, donde se realizó un estudio coproparasitológico a 456 niños
para determinar como se encontraba Giardia lamblia afectando a esta población
infantil ya que es el protozoo intestinal que con mayor frecuencia se identifica
en las heces de los niños en proporción hasta tres veces mayor que en
la población adulta y además vive adherido a la mucosa del intestino delgado
provocando lesiones que van desde una ligera inflamación hasta un síndrome de
mal absorción intestinal. Realizamos además un ensayo terapéutico para
comparar la efectividad de una nueva droga
(albendazol), nunca antes reportada en nuestro país para el tratamiento de esta
parasitosis, pero con un reporte internacional satisfactorio en este sentido.21 Para
el desarrollo exitoso de nuestra investigación tuvimos en cuenta varios
aspectos éticos esenciales que no deben obviarse a la hora de realizar una
investigación pediátrica:22 ü
Los menores no participan
en investigaciones que puedan llevarse a cabo igualmente bien con adultos y el
objetivo de la investigación debe ser obtener conocimientos aplicables a las
necesidades de los menores. ü
En los estudios con niños
debe existir una posición de negativa ante cualquier intervención que implique
un riesgo previsible para la salud, o la posibilidad de trastornos psicológicos,
molestias físicas o dolores no razonables. ü
En el caso de uso de
medicamentos o vacunas con indicación precisa para niños, antes de someter el
producto a investigación en infantes, debe estar avanzada la comprobación de
su seguridad y eficacia en los estudios en adultos. Estos
elementos están implícitos en nuestro trabajo ya que G.
lamblia presenta una prevalencia muy baja en la población adulta, por lo
que realizar la búsqueda de este protozoo, así como el ensayo terapéutico, en
adultos no hubiera sido útil. El material requerido para realizar nuestra
investigación eran heces, lo cual no constituía riesgo alguno para la población
en estudio, y con respecto al uso del nuevo medicamento, contábamos con
estudios internacionales similares
realizados no solo en niños sino
también en adultos. La droga que escogimos para el ensayo terapéutico carecía
de reportes de efectos adversos significativos y fue utilizada a la dosis mínima
efectiva reportada en la literatura internacional. ü
Con independencia de las
ventajas que pueda ofrecer determinada investigación clínica para verificar o
comprobar la validez de un tratamiento, resulta inevitable que cualquiera de los
sujetos (niños) puedan sufrir algún daño como consecuencia de su participación
en el estudio aún cuando sus resultados sean beneficiosos para la comunidad.
Como los niños, al menos los muy pequeños, no tienen sistema de valores
propios, ni por tanto pueden definir su propia beneficencia, es indispensable el
consentimiento informado de los padres y/o tutores e incluso de ser posible el
consentimiento expreso del niño.23,24 ü
Se deben dar al padre, la
madre o el tutor que otorgue el consentimiento informado la oportunidad de
observar el curso de la investigación para que pueda retirar de la misma al
menor si decide que esto es lo mejor para este. En
nuestra investigación obtuvimos el consentimiento previo de los padres, a través
de una encuesta, después de haberles explicado los objetivos del experimento,
así como los beneficios y los posibles riesgos. Los medicamentos fueron
suministrados por nosotros y el personal de enfermería en los propios círculos
infantiles bajo la supervisión directa de los padres que además fueron
miembros activos de la investigación ya que tenían que recolectar y entregar
las muestras de heces. La
preocupación por el interés del individuo debe prevalecer siempre sobre los
intereses de la ciencia y de la sociedad. Las investigaciones en sujetos humanos
deben ser conducidas por investigadores debidamente competentes y
experimentados, conforme a un protocolo experimental que estipule claramente: ü
El propósito de la
investigación. ü
Las razones que
justifican la participación de sujetos humanos. ü
La naturaleza y el grado
de los riesgos conocidos. ü
Los grupos propuestos
para la selección de candidatos y las disposiciones tomadas para asegurar que
estas personas puedan dar su consentimiento con conocimiento de causa. Este
protocolo siempre debe ser evaluado desde los puntos de vista científico y ético
por un comité de revisión, cuya composición sea adecuada e independiente de
los investigadores.2,25,26
Un
experimento en humanos bien concebido desde el punto de vista ético y científico,
no atenta contra la población sino contribuye al bienestar social. El deber de
nuestras autoridades sanitarias es velar para que esto se cumpla estrictamente
dentro de los contextos social y cultural propios de cada país. En
Cuba ha constituido una preocupación permanente, el cumplimiento de los
aspectos éticos en la experimentación en humanos y en particular con
poblaciones especiales; las investigaciones biomédica que involucran a las
personas, deben estar conforme a los principios científicos y éticos y deben
estar basadas en las investigaciones de laboratorio y de animales adecuadamente
realizadas, el diseño debe ser formulado de forma clara en el protocolo de
estudio, y ser trasmitido a un comité ético, designado solo para su
consideración. En
nuestro país el desarrollo científico y la salud del pueblo son uno de los
aspectos que mantiene priorizado el Partido y el Estado, por tal razón las
investigaciones en humanos tiene como premisa dedicar sus conocimientos científicos
y sus esfuerzos al mejoramiento de la salud del hombre y buscar posibles
soluciones a los problemas que planteen la aparición de las enfermedades,
respetando en estos estudios su libertad de decisión.27
A
partir de la necesidad creada por el desarrollo de la industria médico farmacéutica
y biotecnológica nacional, se restauró la agencia reguladora, el CECMED y sus
exigencias se han armonizado progresivamente con los países del Primer Mundo.
La experiencia cubana puede contribuir al desarrollo de los principios más
elevados de respeto al ser humano y al mismo tiempo puede aprovechar las
ventajas de la incorporación de las tecnologías más avanzadas en su propósito
de elevar el estado de salud de la población.6 Conclusiones ü
El cumplimiento de los
aspectos éticos en la experimentación en humanos debe constituir una
preocupación permanente, siendo imprescindible el trabajo mancomunado de los
científicos y la sociedad, con el establecimiento de normas éticas que
permitan utilizar los grandes avances científicos y tecnológicos en bien de la
sociedad. ü
Siempre que esté en
juego la vida, la salud o el bienestar del niño, el mayor beneficio consiste en
la defensa de estos valores aún a costa de contrariar su voluntad sin embargo
siempre deba tenerse en cuenta que en el uso de cualquier intervención o
manipulación invasiva o no, tiene que estar plenamente justificada siendo
necesario el consentimiento de los tutores legales y en la medida de lo posible
también la cooperación voluntaria del niño. Bibliografía ·
Osorio
Hoyos JG. Principios éticos de la investigación con seres humanos y animales.
Medicina (B Aires). 2000;60(2): 255-8 ·
Lolas
F.Aspectos éticos de la investigación biomédica.Conceptos frecuentes en
normas escritas.Rev
Med Chil. Jun 2001;129(6): 680-4 ·
Penchaszadeh,
Victor B. Ética de las investigaciones
biomédicas en poblaciones humanas.
Rev Cubana Salud Pública. jul.-dic. 2002, vol.28, no.2, p.149-156
·
Fallena-Zonana
M, Kraus-Weisman A. Medicina: Conflictos e intereses en la investigación..Rev
Invest Clin. May-Jun 2003;55(3.): 339-46 ·
Dal-Re
R, Garcia-Alonso F.Long life for the latest update on the Declaration of
Helsinki? ·
Med
Clin (Barc). Dec 2001; 117(18): 695-6. ·
González
Pérez, Ubaldo. Ubicación de la ética,
la bioética y la ética médica en el campo del conocimiento.
Rev Cubana Salud Pública, sep.-dic. 2002; 28 (3). ·
Pons
JMV. Procedimiento experimental,
innovador y establecido. Ética y ciencia en la introducción de la tecnología
médica.Gac Sanit. Sep-Oct 2003; 17(5): 422-9. ·
Gost
J., Silvestre C. y col.Evaluación
de la práctica clínica del Consentimiento Informado en los ensayos clínicos. An
Sist Sanit Navar. Jan-Apr 2003;26(1): 35-42 ·
González
CE. Ética en la investigación con poblaciones especiales. Rev Cubana Invest
Biomed 2001; 20 (2): 140-9. ·
Mendoza D, Núñez FA, Escobedo A y col. Parasitosis Intestinales en 4
Guarderías infantiles de San Miguel del padrón, Ciudad de la Habana, 1998. Rev
Cub Med Trop 2001; 53(3). ·
Santillan-Doherty
P, Cabral-Castaneda A, Soto-Ramirez L. El consentimiento informado en la práctica
clínica y en la investigación médica. .Rev
Invest Clin. May-Jun 2003; 55(3):322-38. ·
Morales
Bedoya A. Ética en las investigaciones epidemiológicas. P
R Health Sci J. Ma 2003 r; 22(1):23-5. ·
Rodriguez-Villanueva
J, Alsar MJ, Avendano C, Gomez-Piqueras C, Garcia-Alonso F. Estudios farmacogenéticos:
guías de evaluación para los comités de ética .Med Clin (Barc)
Feb 2003; 120(3):101-7. ·
Barreras Enrich A y
Dujarric Pullés R. Ética e
investigación social en salud. En: Bioética desde una perspectiva cubana. 1era
ed .Centro ¨Félix Valera¨ 1997: 62-6. ·
Beca JP. Prioridades temáticas
de la bioética en América latina y el Caribe. Cuadernos del Programa Regional
de Bioética, OPS/OMS 1995; 1: 11-18. ·
Bioética. Temas y
Perspectivas. OPS 1999, Publicación Científica No 527. ·
Bravo E. La ética del
científico en Cuba. En: Bioética desde una perspectiva cubana. 1era
e.d .Centro ¨Félix Valera¨ 1997: 79-88. ·
De Abajo FJ. Ética de la
investigación epidemiológica. En: Cuadernos del Programa Regional de Bioética,
OPS/OMS 1996; 3: 9-28. ·
Goic A. Ética de la
relación médico paciente. En: Cuadernos del Programa Regional de Bioética,
OPS/OMS 1996; 1: 79-90. ·
Guillén DG. Bioética y
Pedriatría. En: Cuadernos del Programa Regional de Bioética, OPS/OMS
1997; 5: 87-99. ·
Holtzman
E.Biology and Social Responsibility. Monthly
Review, julio-agosto 1986. ·
Kauffman
RE. Drug trials in children: ethical, legal and practical issues. J
Clin Pharmacol 1994; 34 (4): 296-9. ·
Kottow MH. Introducción
a la Bioética.1ra ed.Editorial universitaria Santiago de Chile 1995:
51-6. ·
La Vertu
DS y Linares AM. Principios éticos de la investigación biomédica en
seres humanos: Aplicación y limitaciones. En: Bioética. Temas y Perspectivas.
OPS 1999, Publicación Científica No 527. ·
Oliva Linares José E,
Bosch Salado Celia y colaboradores. El
consentimiento informado, una necesidad de la investigación clínica en seres
humanos. Rev Cubana Invest Biomed 2001;20(2):150-8 ·
Orta SD y Pascual López
MA. La investigación clínica en seres humanos en Cuba. En: Bioética desde una
perspectiva cubana. 1era e.d Centro ¨Félix Valera¨; 1997: 79-88. ·
Robinson
JR. Ethics committees and research in children. B
Med J 1987; 294: 1243-4. ·
Sánchez AM y Linares X.
Educación en valores en el profesional de Ciencias Médicas. Rev Cubana Salud Pública
2003; 29 (1): 65.72. ·
Sánchez MA. Bioética y
Pediatría. Anales españoles de Pediatría 1991; 34: 10-12. ·
Sánchez MA. El
consentimiento informado. En: Cuadernos del Programa Regional de Bioética,
OPS/OMS 1996; 2: 77-92. [1]
Organización
Panamericana de la Salud. Normas Internacionales para las Investigaciones Biomédicas con sujetos humanos. Washington, D.C.: OPS 1996 [3]
Kottow MH. Introducción a la Bioética.1ra ed .Editorial
universitaria Santiago de Chile 1995: 51-6. 4
Osorio
Hoyos JG. Principios éticos de la investigación con seres humanos y
animales. Medicina
(B Aires) 2000;60(2): 255-8 5
Lloréns Figueroa JA. El juicio ético
en la práctica médica. Rev Cubana Med 1997 36(1): 7-
10 6 Orta
Hernández SD , Pascual López MA. La investigación clínica en seres
humanos en Cuba. En:
Bioética desde una perspectiva cubana. 1era e.d .Centro ¨Félix
Valera¨ 1997: 79-88 7
Lolas
F. Aspectos éticos de la investigación biomédica. Conceptos frecuentes en
normas escritas. Rev Med Chil. Jun
2001 ;129(6): 680-4 [4]
Idem 8
Pedroso
Flaquet P.Rev Cubana Hig Epidemiol 2001; 39 (3): 183-9 1
Idem 9
Penchaszadeh,
Victor B. Ética de las
investigaciones biomédicas en poblaciones humanas.
Rev Cubana Salud Pública, jul.-dic. 2002; 28 (.2):149-156 10
la
Vertu DS y Linares AM. Principios éticos de la investigación Biomédica en
seres humanos: Aplicación y
limitaciones. En: Bioética. Temas y perspectivas. OPS 1999, Publicación Científica
No 527. 9
Idem 9 Idem 11Fallena-Zonana M, Kraus-Weisman
A. Medicina: Conflictos e intereses en la investigación. Rev
Invest Clin. May-Jun 2003;55(3.): 339-46 12
Dal-Re
R, Garcia-Alonso F.Long life for the latest update on the Declaration of
Helsinki?
Med Clin (Barc); Dec 2001; 117(18): 695-6. 13
Barreras Enrich A y Dujarric Pullés
R.. Ética e investigación social en salud. En: Bioética desde
una perspectiva cubana. 1era e.d .Centro ¨Félix Valera¨; 1997:
79-88 14
González
Pérez, Ubaldo. Ubicación de la ética,
la bioética y la ética médica en el campo del conocimiento. Rev Cubana Salud Pública, Sep.-Dic. 2002, 28 (3). 14
Idem 15Pons JMV. Procedimiento experimental, innovador y establecido. Ética y ciencia en
la introducción de la tecnología médica .Gac Sanit. Sep-Oct
2003;17(5): 422-9 16
Bravo E. La ética del científico en Cuba. En: Bioética desde una
perspectiva cubana. 1era e.d .Centro ¨Félix Valera; 1997: 79-88. 17
Holtzman
E. Biology and Social
Responsibility. Monthly Review, Julio-Agosto 1986 18 Gost
J.,
SilvestreC. y col.Evaluación
de la práctica clínica del Consentimiento Informado en los ensayos clínicos.
An Sist Sanit Navar. Jan-Apr 2003;26(1): 35-42
19
Guillén
DG. Bioética y Pedriatría. En: Cuadernos del Programa Regional de Bioética,
OPS/OMS
1997; 5: 87-99. 20
González CE. Ética en la investigación con poblaciones especiales. Rev
Cubana Invest Biomed 2001; 20(2): 140-9. 21
Mendoza
D, Núñez FA, Escobedo A y col. Parasitosis Intestinales en 4 Guarderías
infantiles de San Miguel del padrón, Ciudad de la Habana, 1998. Rev Cub Med
Trop 2001; 53 ( 3) 22
Sánchez
González MA. Bioética y
Pediatría. Anales españoles de Pediatría 1991; 34: 10-12 23
Sánchez González MA.
El consentimiento informado. En: Cuadernos del Programa Regional de Bioética,
OPS/OMS 1996; 2: 77-92. 24
Santillan-Doherty P,
Cabral-Castaneda A, Soto-Ramirez L. El concentimiento informado en la práctica
clínica y en la investigación médica. Rev
Invest Clin. May-Jun 2003;55(3):322-38 2 Idem 25
Morales Bedoya A. Ética
en las investigaciones epidemiológicas.P R
Health Sci J. Ma 2003 r;22(1):23-5 26 Rodriguez-Villanueva J, Alsar MJ, Avendano C, Gomez-Piqueras C,
Garcia-Alonso F. Estudios farmacogenéticos: guías de evaluación para los
comités de ética. Med Clin (Barc). Feb
2003; 120(3):101-7. 27
Chelada JR y Revuelta ME.El consentimiento informado en la realización de
ensayos clínicos.Rev Cubana Med Milt. 1998; 27 (1): 54-61. 6
Idem Autores: Dra.
Daimary Mendoza Rodríguez, Dr. Alina Izquierdo Cirer, Dr. Carlos A. Sarría Pérez,
Dr. Lino Muñoz Cuellar y Dra. Giselle Álvarez Pavón. Datos
de los autores: 1.
Dra. Daimary Mendoza Rodríguez. Especialista de Segundo Grado en
Microbiología. Máster en Parasitología. Investigador Agregado. Profesor
Instructor. Cargo
que ocupa:
Jefe del Departamento de Investigaciones Email:
daimary.mendoza@infomed.sld.cu 2.
Dra .Alina Izquierdo Cirer. Especialista de Segundo Grado en
Microbiología. Máster en Parasitología. Investigador Agregado. Profesor
Instructor. Cargo
que ocupa:
Jefe del Departamento de Postgrado Email:
alina.izquierdo@infomed.sld.cu 3.
Dr. Carlos A. Sarría Pérez.
Especialista de Segundo Grado en Microbiología. Máster en Parasitología.
Investigador Agregado. Profesor Asistente. Cargo
que ocupa:
Vicedecano de Investigaciones y Postgrado Email:
csarria@infomed.sld.cu 4.
Dr. Lino Muñoz Cuellar. Especialista de Primer Grado en Inmunología.
Aspirante a Investigador. Profesor Instructor. Cargo
que ocupa:
Investigador Laboratorio de Inmunología Email:
dailino2000@yahoo.es 5.
Dra. Giselle
Álvarez Pavón Especialista de Primer Grado en Microbiología.. Profesor Instructor. Cargo
que ocupa:
Jefe de la cátedra de Universidad virtual Email:
giselle.alvarez@infomed.sld.cu Publicación enviada por Dra. Daimary Mendoza Rodríguez y Otros Autores Contactar mailto:daimary.mendoza@infomed.sld.cu Código ISPN de la Publicación EEEllVZpyktalFVNwc Publicado Wednesday 15 de June de 2005 Ultimas Publicaciones en ilustrados.com
ilustrados.com nace con el fin difundir el conocimiento publicando trabajos de investigación, monografias, tesis, presentaciones powerpoint y afines. Publicar trabajos en ilustrados.com ha alcanzado prestigio y reconocimiento internacional siendo cada vez más el número de académicos, empresas, investigadores, científicos que consultan las publicaciones de nuestro portal. | ||||||||