Monografias | Productividad - Su Gestión y Mejora Continua – Objetivo EstratégicoProductividad - Su Gestión y Mejora Continua – Objetivo EstratégicoResumen: Ernesto Mercado Ramírez es claro y contundente al afirmar que “el tema de la productividad se ha convertido hoy día en algo común en las naciones que se esfuerzan por alcanzar un desarrollo tal que mejore el nivel de vida de su población, reduzca sus niveles de inflación, sanee sus finanzas internas y externas, logre niveles de competencia internacional para enfrentar la globalización comercial, e impulse su nivel tecnológico. El ser productivo ha venido a ser la llave maestra para que los empresarios ganen terreno en el mercado internacional, aumenten sus ganancias a través de la competitividad, reduzcan sus costos de producción e incrementen su rentabilidad”.(V) Ernesto
Mercado Ramírez es claro y contundente al afirmar que “el tema de la
productividad se ha convertido hoy día en algo común en las naciones que se
esfuerzan por alcanzar un desarrollo tal que mejore el nivel de vida de su
población, reduzca sus niveles de inflación, sanee sus finanzas internas y
externas, logre niveles de competencia internacional para enfrentar la
globalización comercial, e impulse su nivel tecnológico. El ser productivo ha
venido a ser la llave maestra para que los empresarios ganen terreno en el
mercado internacional, aumenten sus ganancias a través de la competitividad,
reduzcan sus costos de producción e incrementen su rentabilidad”. La
productividad es la relación entre cierta producción y ciertos insumos. La
productividad no es una medida de la producción ni de la cantidad que se ha
fabricado. Es una medida de lo bien que se han combinado y utilizado los
recursos para lograr determinados niveles de producción. El concepto de
productividad implica la interacción entre los distintos factores del lugar de
trabajo. Mientras que la producción o resultados logrados pueden estar
relacionados con muchos insumos o recursos diferentes, en forma de distintas
relaciones de productividad, cada una de las distintas relaciones o índices de
productividad se ve afectada por una serie combinada de muchos factores
importantes. Estos factores importantes incluyen la calidad y disponibilidad de
los insumos, la escala de las operaciones y el porcentaje de utilización de la
capacidad, la disponibilidad y capacidad de producción de la maquinaria
principal, la actitud y el nivel de capacidad de la mano de obra, y la motivación
y efectividad de los administradores. La forma en que estos factores se
relacionan entre sí tienen un importante efecto sobre la productividad
resultante, medida según cualquiera de los muchos índices de que se dispone. La
productividad es importante en el cumplimiento de las metas nacionales,
comerciales y/o personales. Los principales beneficios de un mayor incremento de
la productividad son, en gran parte, del dominio público: es posible producir más
en el futuro, usando los mismos o menores recursos, y el nivel de vida puede
elevarse. El futuro pastel económico puede hacerse más grande mejorando la
productividad, con lo cual a cada un de nosotros nos tocará un pedazo más
grande del mismo. Hacer más grande el futuro pastel económico puede ayudar a
evitar los enfrentamientos entre grupos antagónicos que se pelean por pedazos más
pequeños de un pastel más chico. Desde
un punto de vista nacional, la elevación de la productividad es la única
manera de incrementar la auténtica riqueza nacional. Un uso más productivo de
los recursos reduce el desperdicio y ayuda a conservar los recursos escasos o más
caros. Sin un aumento de la productividad que los equilibre, todos los
incrementos de salarios, en los demás costos y en los precios sólo significarán
una mayor inflación. Un constante aumento en la productividad es la única
forma como cualquier país puede resolver problemas tan opresivos como la
inflación, el desempleo, una balanza comercial deficitaria y una paridad
monetaria inestable. La importancia de la productividad para aumentar el
bienestar nacional se reconoce ahora universalmente. No existe ninguna actividad
humana que no se beneficie de una mejor productividad. Es importante porque una
parte mayor de aumento del ingreso nacional bruto se produce mediante el
mejoramiento de la eficacia y la calidad de la mano de obra, y no mediante la
utilización de más trabajo y capital. En otras palabras, el ingreso nacional
crece más rápido que los factores del insumo cuando la productividad mejora.
Por tanto, el mejoramiento de la productividad produce aumentos directos de los
niveles de vida cuando la distribución de los beneficios de la productividad se
efectúa conforme a la contribución. La
productividad determina asimismo en gran medida el grado de competitividad
internacional de los productos de un país. Si la productividad del trabajo en
un país se reduce en relación con la productividad en otros países que
fabrican los mismos bienes, se crea un desequilibrio competitivo. Si los mayores
costos de la producción se transfieren, las industrias del país perderán
ventas, dado que los clientes se dirigirán a los abastecedores cuyos costos son
inferiores. Sin embargo, si el aumento de los costos es absorbido por las
empresas, sus beneficios disminuirán. Esto significa que tendrán que reducir
la producción o mantener los costos de producción estables mediante la
disminución de los salarios reales. Algunos países que no logran seguir el
ritmo de los niveles de productividad de los competidores tratan de resolver
esos problemas devaluando sus monedas nacionales. No obstante, de ese modo se
reduce el ingreso real de esos países al resultar los bienes importados más
caros y al aumentar la inflación interna. Así
pues, una baja productividad produce inflación, un saldo comercial negativo,
una escasa tasa de crecimiento y desempleo. Por tanto, es evidente que el círculo
vicioso de la pobreza, el desempleo y la baja productividad sólo puede romperse
mediante un aumento de la productividad. Una mayor productividad nacional no sólo
significa un uso óptimo de los recursos, sino que contribuye también a crear
un mejor equilibrio entre las estructuras económicas, sociales y políticas de
la sociedad. Desde
un punto de vista personal, el aumento en la productividad es esencial para
elevar el nivel de vida real y para lograr una óptima utilización de los
recursos disponibles para mejorar la calidad de vida. En
los negocios, los incrementos en la productividad conducen a un servicio que
demuestra mayor interés por los clientes, a un mayor flujo de efectivo, a un
mejor rendimiento sobre los activos y a mayores utilidades. Más utilidades
significan más capital para invertir en la expansión de la capacidad y en la
creación de nuevos empleos. La elevación de la productividad contribuye en la
competitividad de una empresa en sus mercados, tanto domésticos como foráneos. Las
utilidades de una empresa pueden aumentarse elevando los precios, reduciendo los
costos o con una combinación de ambos. No es raro que el enfoque de los
administradores se incline por un aumento en el volumen de las ventas y hagan
menos hincapié en controlar, sino es que en reducir, los costos. La venta de
unidades adicionales se refleja en un costo fijo unitario más bajo, lo que
aumenta automáticamente la rentabilidad, siempre y cuando no surja un
incremento en los costos variables que contrarreste este efecto positivo. En
algunas empresas, sobre todo las que tienen fuertes necesidades de capital y de
maquinaria, o las que tienen costos fijos muy altos, la utilidad por unidad
puede aumentar con el volumen, a pesar de que se presenten importantes aumentos
en los costos unitarios variables. Los
administradores, lo mismo que el público en general, se inclinan a las
posiciones más cómodas. En lugar de enfrentarse al problema de controlar los
costos, por lo general parece más cómodo buscar un incremento en la demanda.
Por ello, no se le ha dado la importancia que se merece a la elevación de la
productividad, es decir, a la reducción de los costos unitarios, al mismo
tiempo que se mantiene, y de preferencia se aumenta, el volumen de lo producido.
Lamentablemente mientras no se afecte una disminución en la demanda por los
productos o servicios, o una demanda que crece a un ritmo menor del que se está
acostumbrado, tanto la productividad como el control de costos son temas que
ocupan un segundo lugar en comparación con los esfuerzos por aumentar las
ventas. El
control de costos tiene un efecto de apalancamiento sobre las utilidades que
pocos administradores se han puesto a examinar con detalle. Debido a la
dependencia de una empresa en su margen de utilidad, el efecto positivo de una
reducción de una unidad monetaria en sus costos es mucho mayor que el de un
incremento de la misma magnitud en las ventas. En
su sentido más amplio, la productividad comprende todos los recursos y sus
costos, y como tal representa la mayor de las oportunidades para mejorar las
utilidades en cualquier empresa de la que se esperen utilidades y para brindar más
servicios por unidad monetaria gastado en las instituciones sin fines de
lucrativos. costo precio
vta. margen
de utilidad $
100,00 $
120,00 20,00% $ 99,00
$
120,00 21,21% $
100,00 $
121,00 21,00% $ 90,00
$
120,00 33,33% $
100,00 $
130,00 30,00% $ 70,00
$
120,00 71,43% $
100,00 $
150,00 50,00% Ahora
bien, mientras los empresarios y directivos occidentales piensan en éstos términos,
desde el lejano oriente los empresarios nipones han desafiado esta manera de
conducir los negocios mediante la aplicación de la mejora continua en materia
de calidad, costos, productividad y satisfacción del cliente. Al fijarse como
objetivo primordial la reducción de costos siguiendo la “Curva de
Experiencia” las empresas japonesas han puesto en serios apuros a la industria
occidental, más aún en algunos casos la hicieron prácticamente desaparecer. Hoy
día con la globalización de la economía y la caída de las barreras aduaneras
muchas empresas están expuestas a la competencia de productores extranjeros que
siguen la filosofía de mejora continua fijada por los japoneses. En
la medida en que más expuesto éste un producto a la competencia internacional,
más necesario se hace llevar a cabo cambios profundos en la gestión de la
productividad. Para las empresas menos expuestas a la competencia internacional,
mejorar los niveles de productividad las llevará a mejorar su posición
competitiva en relación a sus rivales nacionales o locales, con el consecuente
aumento en su participación de mercado. Una
empresa más productiva implica siempre no sólo mayor rentabilidad, sino también
mayor capacidad tanto de liquidez como de solvencia financiera, pues estará
haciendo un mejor y más óptimo uso de sus recursos. En algunos casos, la
productividad se mide de forma inmediata. Por ejemplo, puede ser medida como
horas de trabajo necesarias para producir una tonelada de acero específico, o
como la energía necesaria para generar un kilovatio de electricidad. La
productividad se mide siempre por unidad de tiempo. Esto se resume en la fórmula:
Productividad = Unidades producidas
/ Inputs empleados La
utilización de un solo recurso en input para medir la productividad, como se
muestra arriba, se conoce como productividad monofactorial. Sin embargo, la
productividad multifactorial supone una visión más amplia, que incluye todos
los inputs (trabajo, material, energía, capital). La productividad
multifactorial también se conoce como productividad de factor total. La
productividad multifactorial se calcula sumando todas las unidades de input a
los efectos de conformar el denominador:
Productividad = Output / (Trabajo +
Material + Energía + Capital + Varios) Para
hacer factible el cálculo de la productividad multifactorial, los inputs
individuales (denominador) pueden expresarse en unidades monetarias y sumarse. El
empleo de ratios de productividad ayuda a los directores a determinar qué tal
están actuando. Los ratios de productividad multifactorial proporcionan una
información más completa del equilibrio entre los factores, pero los problemas
fundamentales de medición persisten. Entre dichos problemas tenemos: La
forma en que debe encararse la medición de la productividad tomando en
consideración los aspectos mencionados en los primeros tres aspectos es: ·
Midiendo la productividad para un bien en particular, y bajo determinadas
condiciones de producción (proceso, métodos, insumos, etc.) a los efectos de
poder representar las variaciones en el ratio de productividad en un gráfico de
Control Estadístico de Procesos, lo cual permitirá a la empresa conocer la
capacidad productiva de un determinado proceso, las variaciones que se producen,
e iniciar acciones tendientes a mejorar la misma. ·
Midiendo la productividad para un bien bajo determinadas condiciones de
producción, y determinar la variación que se genera al cambiar determinados
factores del proceso o componentes del producto (sin alterar en demasía la
calidad del mismo). ·
En cuanto al sector servicios, si bien es compleja su medición, sobre
todo para determinados casos en particular, la medición no sólo puede sino que
debe ser realizada. Ejemplos claros de ellos son sectores como los
correspondientes a: telefonía, distribución de energía, bancos, seguros,
educación, salud, entre muchos otros. Los
incrementos en la productividad dependen de tres variables, siendo fundamental
la buena gestión de los mismos a los efectos de la mejora en la productividad: ·
Trabajo ·
Capital ·
Gestión La
mejora en la contribución del trabajo a la productividad es consecuencia de
tener un personal laboral más sano, mejor formado y entrenado, y mejor
alimentado. Tres variables clave en la mejora de la productividad laboral son: 1.
Formación básica apropiada para una mano de obra efectiva. 2.
La alimentación de la mano de obra. 3.
Los gastos sociales que posibilitan el acceso al trabajo, como el
transporte y la sanidad. En
cuanto a la importancia del capital, debemos tener en cuenta que los seres
humanos hacen uso de herramientas. Las inversiones en capital proporcionan estas
herramientas. La diferencia entre el capital total invertido y la depreciación
se conoce como inversión neta. La inflación y los impuestos aumentan el coste
del capital, haciendo que las inversiones en capital resulten cada vez más
caras. Cuando disminuye el capital invertido por empleado, podemos esperar una
caída en la productividad. Y decimos que podemos, y no que se genere sí o sí
dicha caída, pues mejores diseños de sistemas de trabajo, mayor capacitación
y mejor conformación de los procesos entre otros muchos factores pueden
compensar con crecer la menor inversión neta en bienes de capital. Por
último tenemos a la gestión empresaria como un factor de producción y un
recurso económico. Es la responsable de lograr una óptima combinación de los
recursos humanos y materiales, liderando y motivando al personal a los efectos
de un aprovechamiento excelente de los recursos. Su obligación es asegurar que
la tecnología, la formación y el conocimiento se utilizan de forma efectiva. Factores
que inciden en la productividad de la empresa Se
dividen en dos factores fundamentales que son los internos y los externos.
Entre los factores internos tenemos aquellos que podemos calificar de duros,
y otros como blandos. Entre los factores duros tenemos: ·
Producto ·
Planta y equipo ·
Tecnología ·
Materiales y energía Y,
entre los denominados blandos se encuentran: ·
Personas ·
Organización y sistemas ·
Métodos de trabajo ·
Estilos de dirección El
clasificarlos como duros y blandos depende de que tan fácil resulta cambiarlos,
pero podría alterarse ello si pensamos que resulta más fácil comprar una
nueva máquina que cambiar una mentalidad, pues es bien sabido que “no hay
nada más difícil de abrir que una mente cerrada”. En
cuanto a los factores externos se tienen:
Ajustes estructurales ·
Económicos ·
Demográficos y sociales ·
Mano de obra ·
Tierra ·
Energía ·
Materias primas ·
Mecanismos institucionales ·
Políticas y estrategia ·
Infraestructura ·
Empresas públicas Entre
los factores duros tenemos la planta y equipo. Estos elementos desempeñan un
papel central en todo programa de mejoramiento de la productividad mediante: un
buen mantenimiento; el funcionamiento de la planta y el equipo en condiciones óptimas;
el aumento de la capacidad de la planta mediante la eliminación de los
estrangulamientos y la adopción de medidas correctivas; y, la reducción del
tiempo parado y el incremento del uso eficaz de las máquinas y capacidades de
la planta disponibles. Por
otro lado la innovación tecnológica constituye una fuente importante de
aumento de la productividad. Se puede lograr un mayor volumen de bienes y
servicios, un perfeccionamiento de la calidad, la introducción de nuevos métodos
de comercialización, entre otros, mediante una mayor automatización y tecnología
de la información. La automatización puede asimismo mejorar la manipulación
de los materiales, el almacenamiento, los sistemas de comunicación y el control
de la calidad. En
cuanto a los materiales pueden lograrse importantes incrementos en la
productividad mediante: a)
La mejora en el rendimiento del material: producción de productos útiles
o de energía por unidad de material utilizado. Dependiendo ello de la selección
adecuada del material correcto, su calidad, el control del proceso y el control
de los productos rechazados. b)
Uso y control de desechos y sobras. c)
Mejoramiento de la gestión de existencias para evitar que se mantengan
reservar excesivas. d)
Mejoramiento del índice de rotación de las existencias para liberar
fondos vinculados a las existencias con el fin de destinarlos a usos más
productivos. e)
Empleo de materiales sustitutos. f)
Perfeccionamiento de los materiales mediante la Investigación &
Desarrollo. En
cuanto a los factores blandos, la correcta gestión del personal toma especial
trascendencia como recurso clave en las empresas competitivas del presente y del
futuro. La capacitación, el entrenamiento, la motivación e incentivos, la
participación y la calidad de vida laboral son fundamentales. La continuidad
del personal, expresado en un menor índice de rotación hacen factible una
continuidad en la curva de aprendizaje (contribuyendo ello con la curva de
experiencia) y la formación de conocimientos tácitos, los cuales generan a
través de una óptima gestión de los recursos humanos una ventaja competitiva
difícil de imitación por parte de los competidores. El
mejoramiento de los sistemas de trabajo, un mejor estilo de dirección (gestión),
acompañados de sistemas de información y estructuras organizacionales de alta
eficiencia permiten altos niveles de rendimiento. Hoy
la flexibilidad y polivalencia de los trabajadores, su capacidad para trabajar
en equipos, su capital intelectual (conocimientos + experiencias + actitud)
conforman un arma esencial para hacer factible mayores niveles de productividad
acompañados de mejores performances en materia de calidad y satisfacción del
cliente y/o consumidor. En
cuanto a los factores externos éstos deben ser tomados en consideración a los
efectos de analizar la posibilidad de reducir su incidencia mediante la acción
de la empresa como tal o bien y por sobre todas las opciones, actuando
conjuntamente a través de organismos u organizaciones sociales – políticas
– profesionales y económicas. De tal forma podrán solicitarse cambios
normativos, reglamentaciones, protecciones arancelarias, la realización de
obras públicas entre muchas otras. Lograr
el mejor nivel de productividad requiere de un proceso sistemático que debe
cumplimentarse en torno a: ·
Diseño adecuado del producto o servicio ·
Selección de la tecnología más idónea ·
Planificación de la calidad requerida ·
La utilización óptima de los recursos: Ø
Instalaciones Ø
Materiales e Insumos Ø
Personal ·
Y, el estudio para tales efectos de métodos y tiempos, programación y
coordinación. La
primera de las condiciones, sin la cual todas las demás serían inútiles, es
que el producto a obtenerse haya sido diseñado de forma que asegure que, básicamente,
cumpla de forma óptima con la función específica que le es propia permitiendo
además, su obtención en óptimas condiciones. En
segundo lugar es indispensable asegurar el aporte de nuevas tecnologías
mediante una continua labor de prospección del futuro, conocimiento y utilización
de las fuentes de información tecnológica existentes, protección de la propia
tecnología y todas cuantas acciones permitan conseguir que en todo momento se
utilicen las tecnologías que pueden conducir a una óptima productividad. Otro
factor trascendental íntimamente ligado al diseño del producto y la tecnología
utilizada es el de la calidad del producto obtenido. Las exigencias del mundo
industrial, la apertura a nuevos mercados, las prescripciones cada vez más
rigurosas respecto a la homologación de productos, han convertido este factor
en punto clave para el éxito. La
obtención de productos de diseño adecuado, utilizando la tecnología más idónea,
alcanzando el máximo en calidad, se logra mediante la utilización eficaz y
eficiente de las instalaciones, materiales y recursos humanos, a los efectos de
lograr el más alto nivel de productividad. Esta utilización óptima debe
buscarse a través de la utilización de los métodos más adecuados y un
riguroso estudio de los tiempos de las distintas operaciones que integran un
proceso. A tal efectos la planificación, programación y coordinación
constituyen la llave que abre las puertas a la máxima eficacia. Debemos
reconocer cuales son las barreras que impiden mayores niveles de productividad a
los efectos de tomar debida nota de ellas, concientizarnos y actuar en
consecuencia. Entre
las barreras más comunes y arraigadas tenemos: a)
Burocracia obsesiva. Se caracteriza por la adherencia ciega a
normas, reglas y prácticas establecidas sin una consideración flexible a
intención o propósito, o a la adecuación que requiere una situación
especial, y en todo caso un rigor mortis en respuesta a retos internos y
externos. b)
Arteriosclerosis organizacional. La estructura orgánica con
demasiados niveles jerárquicos, la disociación de las funciones de cada nivel
y la incomunicación de directores, jefes y empleados, así como el exceso de
papeleo y de trámites superfluos, engañosos e inútiles son algunas de las
causas que endurecen las arterias de la comunicación y no permiten la
flexibilidad que éstas requieren para acceder a los cambios de volumen de
trabajo y a las situaciones que deben abrirse a la productividad. c)
Feudalismo corporativo. Se da cuando el director de una división,
o gerente de un departamento, no conoce ni le importa conocer los objetivos, las
actuaciones y los problemas de los demás. Tampoco le interesa la productividad
total del negocio, sólo se interesa de su propio beneficio. Es así como cada
feudo de la empresa trabaja como entidad autónoma e independiente y sólo trata
de hacer lucir su actuación con sus propios resultados. d)
Excesiva centralización de los controles. Ello se sostiene en un
mando estrictamente vertical que va desde arriba hasta el último peldaño de la
organización. Este sistema por lo tanto no propia el aprovechamiento máximo
del potencial humano, siendo todo lo contrario de las modernas ideas de
empowerment. e)
Mentes cerradas al cambio. En muchas organizaciones la posibilidad
de mejorar los sistemas y procesos, y con ello los niveles de calidad y
productividad se ve frustrada porque sus propietarios, directivos y/o empleados
tienen sus mentes cerradas a todo cambio o innovación. Las reacciones de la
gente que pone obstáculos a toda idea nueva son las siguientes: ·
Resistencia al cambio. Entre las diversas explicaciones para tal
resistencia se tienen sólo con carácter enunciativo los siguientes: 1.
Miedo a lo desconocido, o información inadecuada. 2.
Miedo de no poder aprender las nuevas destrezas (o la vergüenza de ser
lento en aprender. 3.
Amenazas a los expertos o al poder. 4.
Amenazas al pago y otros beneficios. 5.
Reducción en la interacción social. 6.
Características de la personalidad (ejemplo. el dogmatismo) 7.
Falta de participación en el proceso de cambio. 8.
Aumento de las responsabilidades laborales. 9.
Disminución en las responsabilidades laborales. 10.
Ambiente organizacional ·
Ceguera de taller. Propia de la miopía que se crea con el tiempo
al tener la vista clavada en una sola faena rutinaria sin ver más allá de su
alrededor. ·
Conformismo. Es clásico de las empresas que han crecido y
generaron y generan ganancias. Es ahí donde los directivos piensan y dicen:
“Para qué cambiar lo que nos ha dado y está dando resultados”. El
conformismo hace que la organización se estanque y no avance al paso de los
adelantos tecnológicos, ni se adecue convenientemente a las nuevas exigencias
del mercado. El conformismo es una actitud muy cómoda para mentes perezosas,
que la prefieren al esfuerzo mental que requiere el análisis e innovación
creativa. ·
Temor a la crítica. Este temor lo sufren los empleados y
trabajadores que tienen la iniciativa y la creatividad para presentar buenas
ideas, pero el miedo al ridículo ante sus jefes y compañeros y su timidez
inhibe su valor para presentarlas. ·
Temor a criticar. Este obstáculo se encuentra frecuentemente
cuando un mejor sistema o método de trabajo es presentado a un jefe o alguna
autoridad que diseño lo que se viene haciendo. Se teme ofender a un superior
cuando se le muestra que alguien ha pensado en algo mejor que lo que él hizo. ·
Inadecuada perspectiva. Esto es propio del estado mental de
apaga fuegos por parte de sus directivos. De tal modo dedican más tiempo a
resolver las crisis ocasionadas por los problemas, que a prevenir su aparición.
Su proceder es por lo tanto reactivo en lugar de preventivo y/o proactivo. Existen numerosos factores que impiden desarrollar en plenitud
las capacidades productivas de una organización, registrándose entre ellos los
siguientes: Estas
restricciones no son definitorias, pudiendo trabajarse sobre la mayoría de
ellas, excepto el punto 2, mediante una labor de revitalización y rediseño de
procesos y estructuras a los efectos de conferirle a la organización la
capacidad de incrementar en gran forma su performance en materia de
productividad. La búsqueda
y cambio de paradigmas deficientes es otra forma moderna y eficaz de lograr en
primer lugar cambios de conductas tendientes a generar transformaciones en el
desarrollo y evolución de los procesos productivos. Comprende una serie de técnicas,
herramientas, métodos e instrumentos destinados a generar un mayor valor
agregado en función a los insumos de los cuales se ha hecho uso. Tenemos
en primer lugar a las técnicas de ingeniería industrial y análisis económico,
entre las cuales se encuentran: ·
Estudio del trabajo ·
Estudio de métodos ·
Medición del trabajo ·
Simplificación del trabajo ·
Análisis de Pareto ·
Sistema Just in
Time ·
Mantenimiento Productivo Total ·
Gestión de Calidad Total ·
ABC / ABM ·
Costo de Calidad ·
Contabilidad Horizontal ·
Análisis y aplicación de las curvas de aprendizaje y de experiencia ·
Administración por medio del análisis de valor ·
Análisis Coste-Beneficios ·
Presupuesto Base Cero ·
Asignación de la productividad a los costos ·
Control Estadístico de Procesos Entre
las técnicas relacionadas con el comportamiento tenemos: ·
Desarrollo organizacional ·
Sistema de participación ·
Actividades grupales ·
Trabajo en Equipo ·
Sistema de Sugerencias ·
Análisis de Campos de Fuerzas ·
Técnica de Grupo Nominal Basados
en labores de investigación y análisis la ciencia del Comportamiento
Organizacional ha generado un total de diez tipos diferentes de intervenciones,
las cuales pueden ser aplicadas de manera combinada o no. Por
un lado basándose en el cambio de las características organizacionales
proponen: ·
Pruebas ·
Antecedentes personales ·
Planeamiento realista del trabajo En
cuanto a los métodos que hacen hincapié en las características laborales
tenemos: Tradicionalmente se han
encarado la calidad y la productividad como elementos que deben hacerse
concesiones mutuas. Para alcanzar mejoras significativas en una, hay que aceptar
un deterioro en la otra. La calidad sólo se podía mejorar a expensas de la
productividad, y viceversa. Sin embargo, muchas empresas operan actualmente según
la filosofía de que la mejora en la calidad genera mayores niveles de
productividad. En gran medida es un problema
de definición. Si la calidad se encara en un sentido absoluto puede resultar
dificultoso entender cómo mejorar la calidad sin un mayor costo. Por otra
parte, si vemos la calidad como conformidad con las especificaciones, la relación
con la productividad resulta manifiesta. Si el producto o servicio se produce
con defectos, entonces hay que repararlo, reprocesarlo o producirlo de nuevo. El
resultado es que se requieren más recursos –personal, material, equipo- para
producir una cantidad dada de productos o servicios que satisfagan las
especificaciones. Esto
nos conduce al concepto de calidad de proceso, que tiene una correlación clara
y directa con la productividad. Aunque los productos terminados (o servicios
prestados) de una organización pueden conformarse a las especificaciones, la
calidad del proceso que produjo esos productos o servicios pueden variar
ampliamente y tendrá decisiva influencia sobre la productividad de la
organización. Si es preciso reelaborar o reprocesar cantidades sustanciales de
productos, si las materias primas son defectuosas, si el desperdicio y la pérdida
de material son excesivos, si la pérdida por descartes es elevada, la
organización no puede alardear de altos niveles de calidad o productividad. El
bajo desempeño en calidad incrementa los recursos requeridos para producir una
determinada cantidad de bienes. La reelaboración incrementa la cantidad de mano
de obra requerida, y tal vez el capital, y también los recursos energéticos.
Los desperdicios y descartes incrementan el material requerido para un nivel
dado de producción. Y el desempeño de baja calidad aumenta la necesidad de
inspección y control, lo cual requiere de recursos adicionales. Con
la baja calidad, una cantidad sustancial de los recursos de una organización se
debe consagrar a corregir defectos y manipular desperdicios en vez de producir
bienes y servicios. Al mejorar la calidad, los recursos requeridos para producir
una cantidad dada de productos declinan, y eso se traduce en mejor
productividad. La mala calidad cuesta más
de lo que se reconoce tradicionalmente. Es coste de la calidad es calculado
rutinariamente por diversas empresas y excediendo en muchos casos el veinte por
ciento de los ingresos. Hoy
debe rechazarse totalmente el argumento de que cierto nivel de defectos es
inherente o aceptable. Los conceptos tradicionales como “niveles aceptables de
calidad” lo cual implica la aceptación de cierto nivel de defectos, y
“economías de calidad” que significa que más allá de cierto punto, las
mejoras de calidad no son justificadas por el costo, han desaparecido ya de las
empresas que desarrollan una manufactura de clase mundial. Hoy el
objetivo de las empresas que quieren y desean la excelencia es llegar a un nivel
de 6 sigma, lo cual implica no tener más de 3,4 DPMO (defectos por millón
de oportunidades). El método
de la comparación entre empresas y la clínica de empresas requiere
los servicios de un consultor externo. Utiliza las técnicas de comparación
entre empresas como ayuda a los directores y gerentes participantes para
identificar los problemas de sus organizaciones respectivas. Esas técnicas se
complementan con debates en grupo en los que se moviliza la experiencia
acumulada y las técnicas de gestión de todos los participantes para contribuir
a resolver los problemas individuales. La
comparación entre empresas actúa como un punto de ataque, cuando hay que
convencer a los empresarios de que los servicios de un centro de
perfeccionamiento del personal de dirección o un consultor realmente ayudarán
a resolver los problemas actuales. Cuando los empresarios y directivos reciben
un informe de comparación entre empresas, casi siempre descubren que el
funcionamiento de su empresa es poco satisfactorio en uno o en varios aspectos. La
comparación entre empresas se utiliza para descubrir en qué aspecto deben
concentrar sus esfuerzos las organizaciones para mejorar su rendimiento. Sin una
comparación entre empresas, un gerente sólo puede conjeturar qué partes de la
organización están funcionando bien o mal y qué prioridades deben
establecerse para mejorar el rendimiento. Un conjunto de cifras que muestre las
medias de la industria puede indicar inmediatamente si la organización se está
comportando mejor o peor que la media. En
cuanto a las clínicas de empresas las mismas son grupos de debate en los que
los participantes examinan sus propios problemas y sus progresos para
resolverlos. Están dirigidos por un consultor o un instituto de
perfeccionamiento del personal de dirección. Una característica peculiar del método
de la clínica de empresas es que hace hincapié en el aprendizaje basado en los
proyectos. Esto significa que los participantes, que están recibiendo formación
en esta situación, llevan a cabo un cometido en una empresa real, por lo común
la suya. El proyecto debe referirse a un problema real, y el participante es
responsable no sólo de analizar el problema, sino también de adoptar medidas
para resolverlo. El aprendizaje basado en un proyecto se combina de manera
natural con la comparación entre empresas. El empresario utiliza el informe de
la Comparación entre Empresas para identificar un sector de deficiencias y
define un problema que ha de resolverse para que la empresa prospere. De tal modo el aprendizaje basado en un proyecto es una técnica
de autoperfeccionamiento. Su eficacia puede aumentar considerablemente, si se
lleva a cabo en el contexto de un grupo, y ésta es la base del concepto de la
clínica de empresas. La
comparación entre empresas (CEE) y la clínica de empresas (CE) se desarrollan
en tres etapas: Etapa
1: Los participantes reciben un informe
en el que se compara el rendimiento de su empresa respectiva con el de otras
empresas análogas. Etapa
2: Se señalan los campos en donde es
necesario introducir mejoras, gracias a la comparación y el análisis de los
informes y del rendimiento de las demás empresas. Etapa
3: Se adoptan medidas complementarias en
forma de clínicas de empresas. Una de las ventajas de este método
es que resulta especialmente atractivo para los empresarios pequeños y
medianos. El método tiene buenas posibilidades de éxito, si se cumplen las
siguientes condiciones: Círculos
de mejoramiento de la productividad (CMP) Los
círculos de mejoramiento de la productividad parten de las mismas bases que los
círculos de control de calidad pero abarcan todo el campo del mejoramiento de
la productividad y no sólo de la calidad. Un
CMP es un pequeño grupo de trabajadores del mismo taller que están interesados
en el perfeccionamiento autónomo y mutuo y en las actividades destinadas a
resolver problemas. El objetivo es promover la productividad de la empresa. Los
CMP tienen siete características fundamentales: 1.
Es de carácter voluntario. Cada miembro ha decidido participar en las
actividades del CMP, porque proporcionan la posibilidad de promover el
crecimiento. 2.
Son de pequeñas dimensiones, pues cuentan de entre tres y diez miembros. 3.
Composición homogénea. Los miembros proceden del mismo talles, realizan
funciones análogas o conexas y afrontan problemas semejantes o afines. 4.
Tarea y objetivos concretos. Los proyectos de los CMP suelen corresponder
al control del círculo y se ajustan a los objetivos de la empresa. 5.
Enfoque sistemático y científico. Al estudiar los problemas del taller,
los círculos siguen una secuencia paso a paso y utilizan instrumentos y técnicas
científicos en el proceso. 6.
Actividad constante. Las actividades del círculo pasan de un proyecto o
actividad a otro. 7.
Aplicación universa. El concepto se puede aplicar en diversos sectores,
organizaciones y sus dependencias. Los CMP persiguen como
objetivos: ·
Contribuir a la productividad, estabilidad y crecimiento de la empresa. ·
Mejorar el taller como lugar de trabajo. ·
Promover el potencial humano al máximo. ·
Aumentar la competitividad de la empresa gracias al mejoramiento del
producto y a la reducción de los costos de producción. ·
Mejorar la capacidad de dirección, los conocimientos prácticos y la
competencia técnica de los supervisores de primera línea, mediante la
instrucción mutua y la práctica. ·
Dar a los trabajadores posibilidades de ampliar y enriquecer las tareas,
asumir una mayor responsabilidad, tener un mayor sentido de independencia y
cierta participación en la adopción de decisiones. ·
Promover en la dirección y en los trabajadores una toma de conciencia de
la productividad, la disciplina y los conocimientos prácticos por medio de una
mejor comunicación. Entre
los diversos tipos de problemas sometidos a los CMP podemos enumerar: ·
La reducción del desperdicio y de los costos. ·
El mejoramiento de la calidad. ·
El mejoramiento de los métodos. ·
La simplificación del trabajo. ·
El mejoramiento del mantenimiento preventivo. ·
El mejoramiento de la moral laboral. En
cuanto a los beneficios resultantes de los programas de CMP se pueden mencionar: ·
El mejoramiento de la calidad. ·
El aumento de la producción. ·
La reducción de los costos. ·
El mejoramiento de la comunicación, la cooperación y la moral de los
trabajadores. ·
Una definición más precisa y una comprensión más clara de las
funciones de supervisión. ·
El mejoramiento de la capacidad de los trabajadores para resolver
problemas. ·
El mejoramiento de la toma de conciencia de la productividad y de la
calidad, el establecimiento de una mejor actitud con respecto a los problemas
del trabajo y del taller. ·
El mejoramiento de la moral de los miembros de los círculos. Este
método es una variante eficaz de muchas técnicas de constitución de equipos
destinados a mejorar la productividad. Es un método de gestión participativa y
global aplicado de arriba abajo y constituido por dos componentes principales: ·
Un proceso de planificación estratégica que se concentra en el logro de
un consenso sobre metas de desarrollo, objetivos y programas de acción en un
plazo de dos a cinco años en todos los niveles de la gestión. ·
Un proceso participativo y estructural de solución de problemas en el
nivel del grupo primario de trabajo. Algunas
de las características importantes de este método son las siguientes: Por
último, cabe acotar que el método en estudio debe cumplir con dos condiciones: Constituye
ésta una técnica para reducir notablemente los desechos o niveles de
desperdicios. El análisis de valor tiende a lograr muchos ahorros o mejoras
pequeños en la eficiencia que, puntos, serán importantes. Su utilidad ha
quedado demostrada en el sector manufacturero y en muchos otros sectores. Se han
logrado reducciones sustanciales de los costos en la administración de
hospitales, la banca, la construcción y también en los servicios públicos y
en la administración pública.. El
análisis de valor es un enfoque organizado y creativo para determinar y
eliminar todos los costos innecesarios en un producto o servicio. Todos los
costos relacionados con un producto (o servicio) en su diseño, sus materiales,
su proceso de fabricación, y particularmente sus especificaciones y exigencias,
se analizan para descubrir el valor que aporta cada uno de ellos. Así pues, el
análisis de valor es un método para reducir el coste que destaca la función más
que el método, poniendo al descubierto los costos excesivos e innecesarios;
mejora el valor del producto o servicio; proporciona idéntico o mejor
rendimiento a un costo inferior, y no reduce la calidad ni la fiabilidad. En
el proceso de análisis de valor pueden distinguirse tres etapas: ¿
Es la función esencial para la empresa? ¿Está
la función correctamente situada en la estructura de la organización? ¿Es
eficaz el método para cumplir la función? ¿Podría
la función combinarse con otra para reducir el costo o para ser más eficaz? ¿Parece
razonable el nivel de dotación del personal en relación con las tareas
realizadas? ¿Parece
el espacio ocupado razonable en relación con la función ejecutada? ¿Está
la función físicamente situada en el mejor lugar? ¿Existe
algún otro método para realizar la misma función que resultara menos costoso
y más eficaz? Estas
preguntas ponen de relieve las anomalías manifiestas y sugieren múltiples líneas
de investigación, todas las cuales deberían seguir. Sistema
de Producción Justo a Tiempo (Just in Time) El
sistema justo a tiempo es la producción (o entrega) de los elementos necesarios
en la cantidad necesaria y en el momento necesario. El principal objetivo del
“Just in Time” es reducir los costos en el proceso de producción, mejorando
de ese modo la productividad total de la organización. Este sistema se concibió
y puso en práctica en el Japón y tiene por objeto eliminar las existencias
innecesarias, reducir a un mínimo los costos de mantenimiento de existencias y
aumentar el índice de rendimiento de la inversión. Sin embargo, más
importante que la reducción de las existencias es el mejoramiento de la
fabricación que se deriva de la explotación con existencias reducidas. El
sistema Justo a Tiempo suprime el margen de seguridad de las grandes existencias
y pone de tal modo al descubierto los problemas de funcionamiento. Organización
Liviana – Arata Andreani y Furlanetto
– McGraw Hill – 2001 Cambiar
para crecer – Carlos Shapira – Editorial
Sudamericana – 1998 Nueva
Estrategia de Aprovisionamiento para la Fabricación – Giorgio
Merli – Díaz de Santos – 1994 Administración
de la Productividad en las Organizaciones – Richard
Kopelman – McGraw Hill – 1988 Productividad
Total – John Belcher – Granica –
1991 Productividad
Base de la Competitividad – Mercado Ramírez
– Limusa – 1998 Cómo
mejorar la productividad en el taller – Castanyer
Figueras – Alfaomega / Marcombo – 1999 La
Gestión de la Productividad – Joseph Prokopenko
– Limusa – 1997 Productividad
y Calidad – Adam, Hershauer y Ruch – Trillas – 1995 Productividad
– David Bain – McGraw Hill – 1997 Productividad
y Reducción de Costos – García Cantú
– Trillas – 1995 Autor
Mauricio
Lefcovich E-mail
mlefcovich@hotmail.com Publicación enviada por Mauricio Lefcovich Contactar mailto:mlefcovich@hotmail.com Código ISPN de la Publicación EEEpVllkpAIXehmuFn Publicado Friday 11 de March de 2005 Ultimas Publicaciones en ilustrados.com
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