Monografias | Educación musical escolarizada en México 1920-1940Educación musical escolarizada en México 1920-1940Resumen: Desde la época de José Vasconcelos, en la que se planteaba la necesidad de que todas las escuelas primarias contarán con profesores de música, a fin de que la música estuviera vinculada firmemente a la educación general, se han hecho planteamientos tendientes a lograr este objetivo.(V) Desde
la época de José Vasconcelos, en la que se planteaba la necesidad de que todas
las escuelas primarias contarán con profesores de música, a fin de que la música
estuviera vinculada firmemente a la educación general, se han hecho
planteamientos tendientes a lograr este objetivo. En
1922 se creó la Dirección de Cultura Estética que tenía, entre sus funciones, la
de atender la educación musical desde el nivel del jardín de niños, las
primarias, la escuela normal para maestros, los centros de orfeón y la
participación en festivales y actividades de difusión musical. En
1924, “La SEP reduce en un 50% el profesorado y personal administrativo de la
Dirección, con lo cual se cambia el nombre por el de Dirección
Técnica de Solfeo y Orfeones. Se clausuraron 6 Centros de Orfeones de los
20 existentes, y de las 100 plazas para acompañantes de piano se aprobaron únicamente20.” Por
otra parte se planteó la necesidad de crear un buen programa de solfeo y canto
coral para que los alumnos, al terminar su enseñanza elemental, tuvieran
nociones artísticas. Encontramos, sin embargo, en esta época que sólo el 1%
de los alumnos que termina el 6º grado de primaria se dedicaron a alguna
carrera artística. En
1925, se implantó el libro “Solfeo Especial para las Escuelas Normales y
Primarias Superiores”, del maestro Miguel Castillo Marín, fungiendo como
director del área Joaquín Beristán. También se creó la “Metodología del
Solfeo” de Fernando González de la Peña, que es usado durante muchos años. Para
el año de 1972 “se atienden 136 Escuelas Nocturnas y se cuenta con 70
Profesores urbanos y 15 foráneos; 8 de orquesta típica y 18 de orfeón
popular. En las clases de solfeo y canto coral se atiende a 23,400 niños y
25,780 niñas; en los Centros de Orfeón, a 4,000 obreros “. Se menciona que
en esta época existió colaboración por parte de músicos profesionales dada
la carencia de profesorado. Entre
las actividades extraescolares más frecuentemente citadas en esta época
hallamos la participación en festivales populares al aire libre y en espectáculos
populares en barrios marginados. Las fiestas escolares en los cines también
cuentan con la cooperación de la Dirección. 1.-Boletín
SEP v. IV n 9 Diciembre, 1925. p. 62-63, México 2.-
Memoria SEP Agosto 31 de 1927 p. 412 “En
julio de 1915, después de establecerse en la Ciudad De México el gobierno
Constitucionalista, se fundó la Dirección
General de las Bellas Artes, cuyos principios y finalidades fueron obras de
Alfonso Cravioto, colaborador de Félix F. Palavicini, Secretario de Instrucción
Pública: “En el orden del crecimiento intelectual de las razas, el
Arte está en la base y en la cima de toda civilización, siendo a la vez
fundamento y cúspide, germen y fruto, elemento primario y coronación final. En
pueblos como en el nuestro, cuyo coeficiente de cultura no es superior, la función
educativa del arte requiere ser fomentada oficialmente, so pena de caer en el
individualismo estéril, utópico y peligroso siempre para las sociedades jóvenes.
A la necesidad de poner en práctica estas ideas, conciliándolas con el
proyecto de dar vida propia a todas las actuales dependencia de la Secretaría
de Instrucción Pública y Bellas Artes, cuyo principal fin será democratizar
el arte, sin rebajarlo, haciéndolo útil a las exigencias populares, pero
evitando que pierda nobleza de su índole o la dignidad de sus múltiples
aspectos”. Entre
las dependencias que formaron parte de dicha dirección, estaban el
Conservatorio, el Orfeón Popular y la Orquesta
Sinfónica Nacional (O.S.N.), que se formó con el personal de la
Orquesta Sinfónica del Conservatorio.” “Al
alcanzar a la publicidad este Método de Solfeo Especial para las Escuelas
Normales y Primarias, he pensado detenidamente en dos puntos: 1.-Que
todo individuo esta obligado por un deber de altruismo bien entendido, a
cooperar en la esfera de sus facultades al engrandecimiento de su Patria. 2.-Nadie
debe ocultar ningún descubrimiento por insignificante que sea, si éste reporta
utilidad o beneficio a los demás. Por
lo que antecede, y deseosos de contribuir en algo a la realización de ese
mejoramiento y progreso a que aspiramos todos los que nos sentimos con orgullo
verdaderamente mexicanos, tienden mis esfuerzos al dar a luz el presente Método
del Solfeo, en el que podrán apreciarse algunas ventajas, como son la aplicación
de una metodología a los sonidos, ordenándolos a fin de que los alumnos
piensen en ellos, los sientan y los emitan con seguridad. En
mi larga práctica de maestro he encontrado procedimientos que aplicados a la
enseñanza, me han proporcionado resultados bastantes satisfactorios y en vista
de ellos creo que contribuyendo con mi humilde esfuerzo cumplo con mi deber este
Método de Solfeo Especial para alumnos de las Escuelas Normales y Primarias,
esperando que todos los que con amor se dedican a la enseñanza del divino arte
, encuentren en este libro orientaciones que hagan más fructífera su labor y
que el aprendizaje resulte efectivo, ameno y provechoso para los alumnos.” Miguel del Castillo Marín METODO DE SOLFEO ESPECIAL PARA ESCUELAS
NORMALES Y PRIMARIAS SUPERIORES. A
través de la actividad de Manuel M. Ponce como cronista de la vida musical del
periódico el Universal y la revista México
Moderno es posible conocer nuestros visitantes de los años veintes y
destacar sus programas: Alexander
Brailowsky, Ana Lahowska, Andrés Segovia , José Lhevinne, Maurice Dumesnil,
Gabriel de Zsigmondy, Artur Rubinstein y Pablo Casals. En general sus programas
incluían obras de autores del siglo XIX y raramente se oían obras de autores
como Prokofieff, Scriabine, Schöenberg y Bartok. Aún
cuando la calidad ofrecida en estos
conciertos era suficiente para garantizar salas llenas, esto no sucedía, lo que
da pie para imaginar el fracaso de los artistas mexicanos. “…todos los
cronistas de arte se quejan del desdén del público hacia los concertistas que
últimamente nos han visitado: ni Mirovich, ni Montiel, ni la señora Lahowska,
ni Brailowsky; no obstante los méritos indiscutibles que todo el mundo les
reconoce, no han podido tocar con sala llena.” En
un intento por poner al día al público mexicano, Carlos Chávez, Silvestre
Revueltas, Guadalupe Medina Lazo y Francisco Agea organizaron en 1924 y 1925,
una serie de conciertos con música de Schöenberg, Varése, Falla, Poulenc,
Stravinsky, Satie, Debussy y Chávez, conciertos que contaron con un auditorio aún
más escaso… Si
bien concurrían a las salas de conciertos artistas de alto valor, la vida
musical del país estaba aletargada. Los músicos mexicanos participaban
mediocremente en conciertos casi desiertos y
faltaba una directriz general; una política musical que diera un tono y
un acento nuevos a la actividad. LA DIRECCION TECNICA DE SOLFEO Y ORFEONES EN
1930 La
Memoria de la Dirección del año de 1930 describe sus acciones en los diversos
niveles escolares: ESCUELAS PRIMARIAS “La
Dirección Técnica de Solfeo y Orfeones, en las 143 escuelas primarias que
regentea ha tendido a simplificar los métodos de enseñanza y a hacer más
sencillos los programas de estudio, basándose en el hecho de que los
conocimientos musicales propios de los niños no tienen más objeto que
favorecer el desarrollo del oído y educar el gusto, encauzándolo por los
mejores senderos. También trató de seleccionar cuidadosamente los coros,
teniendo en cuenta que los destinados a los niños han de ser de música selecta
y amena y de letra comprensible, al alcance de sus sentimientos. Al
servicio de las escuelas primarias se destinaron 72 profesores, que tuvieron que
trabajar afanosamente, pues de otro modo no sería posible atender todas las
escuelas. El número
de alumnos, comprendiendo niños y niñas que recibieron enseñanza de solfeo y
canto coral en las escuelas primarias, ascendió a 64,244 lo que demuestra la
intensa labor que tuvieron que desarrollar los 72 profesores. ESCUELAS SECUNDARIAS La
enseñanza se solfeo y del canto coral en las escuelas secundarias y en la
nacional de maestros también estuvo al cuidado de esta Dirección, y para ello
se destinaron 8 profesores. En términos generales puede afirmarse que los
progresos obtenidos en la enseñanza son satisfactorios. Así lo demuestran los
resultados de las pruebas ordinarias y lo han proclamado los éxitos halagadores
de los festivales públicos en que tomaron parte los niños de las escuelas
primarias y los alumnos de los planteles mencionados. Es
de justicia reconocer la participación importante que en los resultados de esta
obra corresponde a la buena voluntad de os profesores. CENTROS NOCTURNOS DE ORFEON La
enseñanza en los centros nocturnos de orfeón, destinados a obreros, ha
merecido gran atención y un impulso vigoroso. Los 8 centros distribuidos en la
capital, tuvieron numerosa concurrencia de alumnos. La enseñanza en ellos es
algo más seria, intensa y amplia que en las escuelas primarias, por tratarse de
personas con aptitudes y gusto por la música y el canto, que desean educar su
voz o aprender a tocar un instrumento. La enseñanza, pues, comprende dos
aspectos: el del solfeo y canto coral y el de la música instrumental. El
resultado de esta última ha sido la formación de varias típicas, conocidas
por las audiciones que han dado en jardines, plazas y otros centros de reunión
popular. Tanto
los orfeones como las típicas han tomado parte, además, en festivales diversos
y en las audiciones por radio de la Secretaría. ORFEON CLASICO Y ORQUESTAS El
mejoramiento del orfeón, cuya fama se hace más sólida cada vez, la formación
de una orquesta sinfónica con elementos obreros y la organización de la
primera orquesta sinfónica formada exclusivamente por elementos femeninos, que
lleva el nombre de “Carlos J. Meneses”, ha constituido otros tantos motivos
de trabajo para esta Dirección. INSPECCION El
estudio de los problemas inherentes a la enseñanza del solfeo y canto coral, y
la resolución de ellos, exigió la colaboración constante de inspectores,
quienes mediante conferencias, clases de orientación y otros medios a su
alcance, lograron unificar el criterio, orientándolo por senderos
convenientes.” En
este año de 1931, los profesores de música de las misiones culturales pasan a
depender de esta Dirección. También se tiene noticia del “Primer Programa”
de clase formulado por Francisco Nava, Juvencio López Vázquez y Guillermo
Orta. “En
los primeros años después de la caída de
don Porfirio, la situación de la educación e investigación en el campo de la
música no se transformo inmediatamente; la conciencia musical nacional
despertaría lentamente. Los directores del Conservatorio seguirían haciendo el
“viaje de observación”a Europa con la intención de transplantar
mecánicamente los programas, planes y todo procedimiento pedagógico de
los conservatorios europeos. No había un análisis de las condiciones
particulares del país y todo lo que venía de Europa era bueno. Si
se toma como ejemplo la revista de Música (1909-1910) dirigida por Carlos del
Castillo, se puede observar un altísimo porcentaje de sus artículos son
traducciones de autores europeos y sus temas un 100% hablan de la cultura
europea, mientras que hay escasos comentarios sobre la actividad musical de México.” “Las
danzas indígenas se mantienen vivas en toda la República… pero las danzas
urbanas se han transformado en complicadas pantomimas y en ballet musicados,
cantados o declamados…Los escenógrafos y los escritores se han unido a los músicos
en ciertas circunstancias, para representar escenas de la vida
precolombina de los mexicanos, que por su color y originalidad es la época
que más se presta para hacerla revivir en un escenario o para tomar de la vida
real de los antiguos mexicanos, trozos legendarios e históricos, que la tradición
ha guardado vivos, como la evocación de la leyenda de Tlahuicole, el famoso
gladiador tlaxcalteca que se batió con varios adversarios sujeto por un pie al
pequeño palenque , y los venció a todos: pantomima que fue representada al
aire libre en el Teatro de las Pirámides de Teotihuacan en la primavera de
1925, ante una numerosa concurrencia que afluyó de las regiones circundantes y
de la capital de la República, ya a caballo, en automóviles o en trenes. También
en teatro cerrado se dió recientemente la representación de la evocación maya
de Payambé, con música, danzas, coros, diálogos, por lo cual puede
considerarse como un ballet con diálogos y coros y no como una ópera. Otras
veces esas alianzas de artistas tienen por finalidad representar la vida rural
en escenas tan pintorescas como el
Labarillo en la región de Oaxaca más rica en color local folklórico, y que
fue representada al aire libre en el Parque Obrero de Balbuena a fines de 1929,
representación a la que acudió una multitud del pueblo y representantes de la
cultura metropolitana…” LA SECCION DE MUSICA ESCOLAR En
las memorias de la SEP del año de 1932, se cuenta con un apartado específico
de la Sección de Música en el cual se menciona: “La
Sección de Música del Departamento formuló los programas
para la enseñanza de esta materia en las Escuelas Primarias y en las Secundarias, los cuales, una vez aprobados por el
Consejo de Bellas Artes, se
pusieron en práctica con resultados halagadores. Estos
programas representaban un importante progreso en la enseñanza de la música.
Procediendo de acuerdo con los principios de la moderna pedagogía musical, se
ha conseguido hacer agradable, a la vez que fácilmente comprensible, un estudio
por el que los niños sentían repulsión. La
sección ha estado atendiendo a 85 Escuelas Primarias en la capital
y 67 foráneas, 6 Escuelas Secundarias y 7 Centros Orfeón, a la vez que
ejerciendo una cuidadosa labor de inspección que se ha extendido a las escuelas
particulares incorporadas, a fin de uniformar, hasta donde sea posible, la enseñanza
de esta materia en todas las escuelas de la capital. Como
la adopción de nuevos sistemas de enseñanza tropieza casi siempre con la
resistencia deliberada o la incomprensión de un profesorado naturalmente
conservador , se han organizado juntas periódicas
de los profesores de música, a fin de informarlos minuciosamente acerca
de las características, fines y metodología de los programas a que se ha hecho
referencia. Durante
los últimos 6 meses se han estado efectuando interesantes experimentos para
impartir por radio la enseñanza del canto coral que el programa correspondiente
consigna como obligatoria en los 3 primeros años de la primaria. La Sección
tiene instrucciones de la Jefatura del Departamento de formular un programa con
las anotaciones necesarias, para que los profesores de grupo puedan emplearlo a
indicación de los maestros de música que enseñen la materia dada la estación
de radio de la SEP. Este
programa, según las instrucciones mencionadas, deberá acompañarse de una
colección de coros lo suficientemente numerosos para los tres años de labor, y
deberá contener indicaciones precisas acerca de las modalidades especiales que
pueda asumir su aplicación en las
escuelas rurales, pues con la enseñanza del canto coral por radio, se pretende
que tanto las Escuelas del Distrito Federal que carecen de profesores de música,
como las foráneas en una gran extensión de la República, se hallen en
igualdad de condiciones, a este respecto, que las mejores escuelas de la
capital. Desde
el año próximo, gracias a este esfuerzo, se podrá concentrar la totalidad de
los profesores en los últimos 3 años de Primaria, facilitando así la atención
de todas las escuelas de la capital, tanto por lo que hace al canto coral como
el solfeo. El
propósito del Departamento
consiste en iniciar más experimentos sobre la posibilidad de enseñar también
el solfeo por radio, para que la materia toda quede en manos de los profesores
de grupo, aunque atendida de hecho por un reducido número de maestros de música
y guiada por los inspectores de la Sección. A
indicación del Consejo de Bellas Artes, la sección de Música ha estado
preparando repertorios para uso de los acompañantes al piano en las clases de
Educación Física y en los Jardines de Niños, porque la música que se toca en
estos lugares ha estado hasta ahora al arbitrio de los acompañantes mismo o de
los profesores de grupo, quienes no siempre
eligen lo más adecuado para acostumbrar a los niños, desde su más
tierna edad, a la audición de la buena música. Los
profesores de esta Sección han contribuido a organizar las fiestas escolares.
Pudo apreciarse, con este motivo, que las escuelas utilizan una gran mayoría de
ellos poco originales o de baja calidad musical. El departamento lanzó entonces
una convocatoria a los músicos mexicanos para presentar a concurso
composiciones alusivas a dichos temas, a fin de que al adoptar oficialmente para
uso de las escuelas las que resulten premiadas, se obtenga, junto con la
unificación y calidad, la fuerza espiritual que representa la comunión en la música
de los sentimientos de un pueblo. En
cuanto a la labor de difusión artística, la Sección se ha concretado en este
año a la ejecución de un concierto semanal por radio con la cooperación de
los más destacados de sus elementos. De las diversas agrupaciones musicales que
dependían de ella, fueron suprimidas la Orquesta Sinfónica Femenina y la
Orquesta Típica de la SEP, con el objeto de no restar elementos a las escuelas.
Se conservó solamente el antiguo orfeón clásico --actualmente Coro de la
SEP--, aunque con el propósito de no presentarlo al público sino después de
algunos meses de estudio.” PROGRAMAS DE EDUCACION MUSICAL Las
Memorias de la SEP del año de 1933, especifican que en la Sección de Música: “Los
más importantes trabajos realizados durante este periodo son: la formación del
programa para la educación en los Jardines de Niños y Escuelas Primarias y
Secundarias, en los que se busca, ya no la instrucción de los niños en la
escritura y lectura de la música, sino de la educación de sus aptitudes
naturales con relación a aquélla y la formación de sus gusto artístico, así
como proporcionarles la necesaria información crítica del desarrollo y evolución
de la música. La elaboración de un programa para normales en virtud del
programa de primarias, programas todos éstos que fueron discutidos y aprobados
en la junta de especialistas convocada dentro del Departamento. La creación y
adaptación, traducción y publicación de obras musicales para uso de los
diversos tipos de escuelas. La institución de cursos especiales y juntas de
profesores para el mejoramiento técnico del profesorado. Control técnico de
los profesores de música en las escuelas incorporadas, ejercido por medio de
juntas periódicas; la unificación de horarios y programas de actividades en
los centros de orfeón. El
profesorado de esta Sección atendió 295 escuelas, en la siguiente forma: Jardines
de Niños
56 Escuelas
Primarias
132 Centros
de Orfeón
6 Clases
de Educación Física
78 Escuelas
Secundarias
8 Otras
Escuelas
15 En
vista de la gran cantidad de escuelas primarias que carecen de clase de música
y del reducido personal designado para las clases de música en las escuelas
Secundarias, se disolvió el Orfeón de la SEP, y los profesores que los
integraban recibieron diversas comisiones. Juzgándose
muy interesante la labor de unificación y aún de mejoramiento técnico de los
profesores dependientes de la Sección de Música, se dispuso que todos los
profesores que imparten sus enseñanzas en las diversas escuelas, se reunieran
semanalmente a estudiar la música escogida, cantándola habitualmente en
conjunto. La
enseñanza de la música a los trabajadores se hace por medio de 6 centros de
orfeón atendidos cada uno por varios profesores, cuyo horario se eligió fuera
por las noches, para facilitar así la asistencia de la clase trabajadora a la
que está destinada. La
idea fundamental para la selección de repertorio utilizado en estos centros de
producción enfermiza realizada por los compositores comerciales y relacionarla
en cambio con la música auténticamente popular, actualmente en desuso y cuyo
conocimiento es tan necesario si queremos conservar una tradición musical
genuinamente nacional. El promedio de trabajadores que asisten
a los 6 centros de orfeón existentes, alcanza a 600.” El
programa elaborado en Sección para los diversos niveles de la educación
contiene una serie de consideraciones generales que resultan interesantes para
comprender el enfoque y marco de referencia de la educación musical en esta época. PROGRAMA DE LAS ACTIVIDADES MUSICALES EN LOS
JARDINES DE NIÑOS, ESCUELAS
PRIMARIAS, SECUNDARIAS Y NORMALES, APROBADO POR EL CONGRESO DE BELLAS ARTES. JARDINES DE NIÑOS “La
escuela tiene por objeto substituir en cierto modo al tiempo y la experiencia,
acumulando en forma organizada los fenómenos y las sensaciones que el hombre a
través de los siglos ha observado y experimentado, haciendo así que el hombre,
en el lapso de su existencia, conocido como la niñez, recorra, ayudado por la
escuela y el medio social que lo rodea, los estados que van del hombre primitivo
al tipo de hombre que desea crear. Podemos, pues, establecer un paralelo entre
el niño del Jardín de Niños y el hombre primitivo; ambos, los fenómenos más
familiares para nosotros, los hombres “civilizados”, tienen el prestigio de
lo nuevo y de lo misterioso; el niño, como el primitivo, está educando sus
sentidos inhábiles, inexperimentados; descubrir por el tacto de la verdad sobre
los informes que los ojos le dan acerca de un objeto, diferenciar los colores y
las líneas y poder servirse de ambos, son problemas básicos y cotidianos del
niño del Jardín de Niños. Ir dándole una información gradual del mundo que
le circunda, ponerlo en contacto con fenómenos cada vez más complejos, es la
misión del educador. El
papel de la música en los Jardines de Niños debe ser, con estos lineamientos
generales, dar habilidad al niño, en relación con la música—percepción y
reproducción del sonido--, y rodearlo de un ambiente que oriente sus procesos
psicológicos. Actualmente
no se da a los niños la música primitiva que por la sencillez de los elementos
que la componen—es seguramente, la más adecuada: la música que en ocasiones
se les da no siempre corresponde a la más conveniente orientación educativa. ESCUELAS PRIMARIAS El
hombre ante la música puede tener dos actitudes: la de actor y la de
espectador; la música para el actor tiene dos aspectos igualmente importantes:
el profesional y el no profesional. La música de aspecto profesional es la que se aprende y
ejecuta por medio de la interpretación de los signos musicales. Decimos que
esta música es profesional porque si admitimos que es digna de tomarse en
cuenta solamente la práctica correcta de un arte y no la práctica deficiente,
tenemos que convertir en que para interpretar fielmente el pensamiento de un
compositor es indispensable conocer exactamente el significado de cada uno de
los signos musicales, cosa que supone una preparación profesional muy elevada. La música
de aspecto no profesional es la que practica la mayoría generalmente cantando,
es decir utilizando el instrumento con que la naturaleza dotó al hombre, sin
servirse de los signos musicales. Ahora
bien, ¿cuál de estos dos aspectos debe cultivarse, el profesional o el no
profesional? No
es posible dar una educación musical profesional en la escuela primaria. La música
es un lenguaje tanto o más complicado en que el lenguaje verbal, y el solfeo es
su gramática. Durante los 6 años de la primaria, los 3 de la secundaria y los
2 de la preparatoria, se estudia la lengua nacional; un tiempo igual y en
iguales condiciones, es decir, controlando el estudio por el maestro de grupo en
la primaria y considerando como materia, tendría que dedicarse al estudio del
solfeo. Esto
no es posible, entre otras razones, por el esfuerzo tan considerable que
representaría este aprendizaje y porqué no sentimos la necesidad de que todos
sepan leer tan bien como solfear. Si
se pudiera enseñar solfeo en la cuarta parte del tiempo que requiere el
aprendizaje de la lengua nacional sería posible enseñarlo; por otra parte, si
fuera tan necesario saber solfear como saber leer, la enseñanza del solfeo sería
indispensable; pero si no es posible ni indispensable dar en la escuela una
educación musical profesional, sí es necesario que los niños satisfagan la
necesidad de practicar la música. La música puede practicarse de 2 modos, como
actor y como espectados. Estar en condiciones de practicar la música como
espectador quiere decir, además de tener la posibilidad material de escuchar música,
haber recibido la educación necesaria para escucharla inteligentemente. Así,
pues, la necesidad espiritual de practicar la música como actor y como
espectador no sólo tiene que ser satisfecha en la escuela primaria, sino que
tiene que ser encauzada, cuando menos en relación al tipo de música que
nosotros conceptuamos el mejor, en relación a la música hecha por
profesionales del arte. Si el Estado no dirigiera y estimulara esta necesidad,
resultaría sin sentido el sostenimiento de las escuelas profesionales de música;
necesita, en otros términos, crear incesantemente la demanda del producto que
con muy alto costo está elaborando. Es necesario, también, que los niños en
la escuela primaria reciban las corrientes y estímulos físicos que los
diversos tipos de música representan y que a su naciente juicio estético
se ofrezca en gran parte de los diversos tipos de belleza que la humanidad ha
creado en música. El
papel de la música en la escuela conforme al plan que venimos exponiendo, deja
de ser el de una actividad recreativa para ser el de un elemento integrante de
la educación general; esto impone una estrecha relación entre las actividades
musicales y las de la educación general. El programa elaborado es unes un
primer intento de coordinación entre las actividades musicales y las de la
educación general. El programa elaborado es un primer intento de coordinación
entre las actividades de la escuela y las del profesor de música; en él se señalan
ciertos tipos de música para ser practicados en la escuela, al mismo tiempo que
en las clases de historia y geografía se estudian los países, las regiones y
las épocas que los han producido. Se ha tratado también de incorporar los trabajos musicales de la escuela al todo orgánico de la
educación, y al efecto se establecen actividades complementarias al programa de
clases. ACTIVIDADES COMPLEMENTARIAS RELACIONADAS CON
ESTA ASIGNATURA. Se
establece esta actividad fuera del programa de actividades obligatorias de la
escuela primaria, para ser implantada en las escuelas donde sea posible, tanto
en vista de la actividades técnicas y de organizador del profesor, cuanto por
las condiciones de interés y facultades de los alumnos. Esta clase funcionará
como un laboratorio de exploración de la facultad creadora del niño y
experimentación, el sistema ensayado ya en varias escuelas y que es el
siguiente: Se
escoge una poesía breve, de sentido claro para el niño, de ritmo al principio
muy sencillo y uniforme, después, a medida que los niños se vayan
acostumbrando a esta actividad, más y más complejo, pero siempre bien
determinado, se dicta al grupo y se indica que deben poner música a esa poesía,
cuidando de no reproducir canciones ni cualquier género de música, sino
procurando ser originales. A la clase siguiente, se pide a los niños que vayan
cantando lo que han pensado y el profesor lo toma al dictado.. Todo
el material que los niños vayan produciendo, será enviado por el profesor a la
Sección de Música, para que ésta procure su aprovechamiento. ESCUELAS
SECUNDARIAS La
escuela secundaria es el lugar donde los estudios realizados en la primaria son
ampliados y, sobre todo, discernidos. La enseñanza de la música, debe ser,
pues, en la secundaria, continuación, desarrollo y análisis de la que se
imparte en la primaria, con las mismas finalidades y con un plan semejante. No
creo necesario insistir aquí en las consideraciones que en el plan de trabajo
para la escuela primaria se hacen acerca de la inconveniencia de enseñar la técnica
de un arte, con menoscabo de la educación artística propiamente dicha. La
educación musical en las secundarias, debe hacerse por medio de la práctica de
la música vocal de diversos países y épocas; por medio de un curso de
historia de la música, dictado por el profesor de canto coral y relacionado con
las prácticas corales que serán parte de la ilustración del curso de historia
de la música; y, por, último, por medio de actividades sociales dentro de la
escuela. La
extensión del estudio de la música será de 2 años, dándose 2 clases de 50
minutos a la semana para cada grupo. ESCUELAS
NORMALES La
finalidad de la enseñanza musical en la Escuela Normal de Maestros, debe ser
preparar a los futuros maestros para que puedan ser eficaces colaboradores del
profesor especial. Por la mayor cultura del profesorado, obtendremos una
saturación musical del ambiente escolar y evitaremos las actividades musicales
de mala calidad, que tan abundantes son en las escuelas donde hay profesor de música,
y en aquéllas en que, aún existiendo este profesor, los directores y
profesores de grupo, por iniciativa propia, organizar festivales. Por
lo que hace al estudio de la música, para la carrera de educadora, este debe
ser suficiente para que la educadora pueda realmente guiar al niño en su
iniciación musical haciendo que adquiera las cualidades musicales básicas—ritmo,
entonación—de una manera perfecta. El
programa de solfeo para la carrera de educadoras, contiene solamente los modos
mayor y menor, diatónicos y pentágonos, y, en cambio, el programa de solfeo
para la carrera de maestro de instrucción primaria, contiene todas las
agrupaciones escalísticas, dentro del sistema de 12 sonidos. La razón de esto
es que la educadora tendrá que abordar solamente obras en escalas del género
diatónico y del tipo pentafónico, y los profesores de primaria tendrán que
abordar obras las épocas y estilos. En
el programa de solfeo se mencionan 2 puntos; signos y entonación. Esta
denominación trata de escribir al aspecto de la enseñanza de la materia; deberán
enseñarse los diversos signos y su significado y la afirmación y denominación
de los intervalos, pero sin tratar ningún tema desde punto de vista teórico,
sino únicamente de un punto de vista estrictamente práctico; así, por
ejemplo, los modos mayor y menor, serán enseñados por medio del estudio de
material abundante, escrito en estos modos, pero sin dar la teoría de su
constitución; los accidentes deben ser enseñados de acuerdo con sus funciones,
ascendente del sostenido, descendente del bemol, etc, pero no se explicarán sus
agrupaciones de acuerdo con tonalidades, ni, por lo tanto, la teoría de la
modulación. Los
ciclos de conferencias tienen por objeto lograr que el programa de la Sección
de Música sea de tal manera claro para los profesores y educadores, de la labor
que éstos desarrollen en las escuelas y que se refiera en alguna forma a la música-historia
de las artes de los diversos pueblos, organización de fiestas-, tengan el mismo
matiz de labor desarrollada por los profesores especiales de música.” CARLOS
CHAVEZ, DIRECTOR DEL DEPARTAMENTO DE BELLAS ARTES DE LA SECRETARIA DE EDUCACION
PÚBLICA EN 1933. “Al
ser nombrado Carlos Chávez Director del Depto. De
Bellas Artes, Luis Sandi quedó como jefe de la Sección de Música,
teniendo a su cargo la enseñanza musical a nivel masivo en las escuelas
primarias, secundarias y normales. La
enseñanza de la música en las escuelas primarias, secundarias y normales fue
reorientada radicalmente. Hasta entonces la música era, en todos los niveles
escolares un poco de tediosa e inútiles lecciones de solfeo y otro poco de
canciones de moda, insulsos cantos patrióticos y pueriles cantos escolares con
letras más tontas que ingenuas: todo eso mal cantado. Por
otra parte la técnica de los profesores estaba bastante empolvada. Esto se
remedió con una serie de cursos de mejoramiento que a muchos disgustos y a
todos sirvió. Por
lo que hace al canto coral se estableció un principio: no hacer cantar a los
escolares sino buena música: en el Primer Ciclo de la escuela primaria cantos
escritos expresamente por los mejores compositores del cuerpo de profesores,
siguiendo un plan didáctico; en el Segundo Ciclo cantos folklóricos, auténticos
de todo el mundo; en el Tercer Ciclo, cantos de los mejores compositores de la
Cultura Occidental. En la escuela secundaria se estableció el estudio panorámico
y naturalmente elemental de la música universal, sostenido por el centro de
obras características de diversas épocas. En las escuelas normales se pretendió
dar a los futuros maestros los elementos técnicos para educar el gusto musical
de sus alumnos. Los
proyectos de Luis Sandi fueron realizándose poco a poco; lamentablemente no se
poseen estadísticas que hablen del porcentaje de la población favorecida por
esta educación. Es así que, a fines de los años cincuentas, ya no quedaba
nada; si acaso su libro de teoría
musical para la secundaria, mientras que las primarias carecían en casi su
totalidad de maestros de música.” -¿QUE
SUCEDIÓ CON LOS PROGRAMAS APROBADOS? En
la Memoria de 1934 se nos dice que: “El
programa de Actividades Musicales, aprobado por el Consejo de Bellas Artes a
fines del período anterior, entró en vigor este año por acuerdo del Sr.
Secretario del 07 de Febrero último. Se puede decir que antes de él no había
existido una orientación definitiva y permanente para la educación musical no
profesional que imparten las escuelas dependientes de la Secretaría de Educación
Pública. Con la boga de las canciones seudopopulares coincidió el criterio de
que la música debería ser en las escuelas una actividad puramente recreativa.
Así, lentamente, se fue creando un ambiente de desorientación que obligó al
fin al Departamento a estudiar un nuevo plan que descansara sobre bases firmes.
Este plan tiene un desarrollo gradual y comprende los programas de las
actividades musicales escolares desde los Jardines de Niños hasta la Escuela
Nacional de Maestros; representa un esfuerzo serio y es un experimento
interesante del que pronto veremos
sus frutos. Sus propósitos básicos son la práctica de una música elegida con
un criterio válido, la educación del gusto por medio de un repertorio más
comprensivo de formas musicales, y el desarrollo de la Cultura e Historia de la
Música. El plan, al establecer un desarrollo coordinado y armónico que abarca
todas las etapas escolares organiza y da una orientación clara a la Educación
Artística, en lo que toca a la música. Por más que las bases del plan son
inacatables, ya no ha sido necesario modificarlo en su aplicación, y no podía
ser de otro modo, ya que es imposible lograr de primer intento que un plan tan
vasto coincida exactamente con todos los grados del desarrollo de una educación
que va del Jardín de Niños hasta la Escuela Normal. Hay que agregar, por otra
parte, que la falta de preparación de alumnos y profesores,- tanto unos como
otros, acostumbrados a la práctica de programas anteriores, de muy diversa
orientación-, dificulta la inmediata y total aplicación del nuevo plan. Las
pequeñas modificaciones hasta hoy hechas, ha sido impuestas por situaciones
cuya realidad no ha podido menos que reconocer el Departamento de Bellas Artes.
La falta de preparación de los alumnos de secundarias y el recargo en sus
horarios nos han obligado a suprimir la historia de la música que señalaba el
plan para el primer año. Estos retoques, que no modifican de ningún modo el
sentido y la orientación del plan, tratan de buscar la manera de facilitar su
eficaz aplicación. El
cumplimiento del programa de actividades musicales en las escuelas primarias se
han organizado tres grupos de concertistas que recorren las escuelas del
Distrito Federal ejecutando programas que dan a los niños, paralelamente con la
enseñanza de la clase de Canto Coral, una cultura musical general que los
capacitará para entender y gozar de conciertos y de otros espectáculos autísticos
de calidad elevada.” DECRETO
PRESIDENCIAL QUE ESTABLECIO LA ENSEÑANZA MUSICLA POR MEDIO DEL CANTO CORAL EN
PRIMARIAS, SECUNDARIAS Y NORMALES. “Uno
de los intentos más serios por llevar hasta sus últimas consecuencias el dar
cultura musical a nuestro pueblo, motivado por una no superficial interpretación
del articulo tercero constitucional, fue el decreto presidencial de Lázaro Cárdenas
del 21 de junio de 1937. Se
incorporaba, así, la enseñanza del canto coral como parte de la educación en
primarias, secundarias y normales. Además,
proponía reglamentar la expedición de títulos profesionales para el personal
docente requerido, tratando así de evitar las prácticas carentes de ética de
las abundantes academias particulares de música que limitaban la educación
musical a las clases privilegiadas sin garantizar un profesorado capacitado.” LA
EDUCACION MUSICAL 1934-1940 Durante
el periodo presidencial de Lázaro Cárdenas (1934-1940) se publica los
siguientes estados de la educación escolar: “La
educación estética realizada a través del Departamento de Bellas Artes, puede
dividirse en dos periodos de actividad: el primero, abarca 3 años y se
caracteriza por su franca tendencia de acercamiento al pueblo de todos los
elementos de que disponen; en el segundo, que comprende el resto del sexenio, se
inicio una reorganización técnica de estos elementos. Durante la primera
etapa, se amplió el radio de acción, haciendo de las tareas culturales un
movimiento de conciencia revolucionaria de las masas a base de propaganda
profusa, bien orientada y en consecuencia eficaz; y a fin de completar su acción
y marcar orientaciones definidas de acuerda con un todo organizado y con
criterio pedagógico; entra después en la fase de reorganización técnica que
se apuntaba teniendo como mira completar la educación general, ya que el arte
no es un proceso aislado e independiente de ella y sus enseñanzas deben
armonizarse hasta donde sea posible con la orientación educativa de los órganos
que integran la Secretaria. Las
actividades musicales revistieron 3 aspectos principales: De
orientación escolar De
difusión De
formación profesional. La
labor docente realizada en las escuelas obedece a los siguientes propósitos: En
la escuela primaria se ha puesto al niño en contacto con la música popular de
todos los países y con parte de la profesional de la cultura occidental. Al
mismo tiempo que se dan los alumnos los conocimientos elementales de la lectura
de los signos musicales, se les enseñan cantos alusivos a las festividades cívicas
más importantes. Con este fin, se modificaron los textos de algunas canciones
escolares poniéndolos de acuerdo con las nuevas orientaciones en materia
educativa, se convocó a un concurso de obras musicales, las que una vez
seleccionadas se pusieron en las escuelas. En
la escuela secundaria se emplearon los conocimientos de la técnica, lo
suficiente para que los alumnos puedan leer con relativa facilidad las páginas
características de la música de las distintas culturas que han florecido en
nuestro planeta, páginas que son precedidas de una suficiente información
acerca de los rangos fundamentales de dicha música. Con esto se pretende
que el alumno durante su permanencia en la escuelas primarias y secundarias se
forme un amplio concepto de lo que la música es, que venga a sustituir al muy
estrecho que se tiene comúnmente de ella, y que se reduce en la mayoría de los
casos a la que ofrecen las estaciones radiodifusoras; esa visión no solo
representa una adquisición cultural, sino también una fuente prácticamente
inagotable de deleite. La sección encargada de esta función a controlado la
educación musical de 12 escuelas secundarias con un promedio anual de 125
grupos y 6,500 alumnos. En
la escuela normal el fin de la educación musical a sido poner en el futuro
maestro en condiciones de servirse de la buena música con la misma finalidad
con que usa los otros instrumentos de cultura, educando a sus alumnos en este
arte. Solo así podrá convertirse en una realidad el decreto expedido por el
ciudadano Presidente de la Republica al declarar obligatoria y gratuita la enseñanza
de la música en el país. En esta escuela se han tenido comisionados 8
profesores que han impartido la enseñanza de canto coral, solfeo y apreciación
musical así como práctica de enseñanza de coros a los alumnos que están por
graduarse. Con
el fin de ampliar el radio de acción de la cultura musical, se estableció un
coro de niños que es en cierto modo una escuela vocacional para muchachos de
edad escolar. Este coro ha tenido una asistencia media de 80 alumnos de ambos
sexos. Cuatro
centros de experimentación han funcionado en distintas zonas de la cuidad, para
conocer la capacidad musical de los niños de acuerdo con el medio social en que
viven, y para medir y reglamentar del material que forma el repertorio musical
escolar, así como para darle bases sólidas a un método de enseñanza de
solfeo. Un instituido; en él los profesores ya titulados pueden mejorar sus
conocimientos en esta materia. Un promedio de 60 alumnos han asistido a estos
cursos y, además, se han dado cursos de solfeo y canto coral por radio a través
de las difusoras oficiales. La
edición del repertorio escolar, así como su renovación se ha estimado como
parte fundamental de la labor docente, haciéndose en forma mimeográfica para
facilitar su difusión entre el profesorado especialista en la materia y entre
los maestros rurales de la República, así como para atender las solicitudes
que de los cantos populares hacen nuestros cónsules en el extranjero. Se han
distribuido durante el período a que nos referimos más de 200,000 ejemplares
de 100 obras diferentes. LABOR
DE DIFUSION La
labor de difusión musical se estima como muy importante por ser un medio de
llevar a los públicos de escolares y adultos, las obras musicales interpretadas
por los artistas de más nombre y preparación con que cuenta la SEP. Esta
labor se ha venido desarrollando en las escuelas primarias, secundarias y
normales; en las estaciones de radio y en los teatros que controla el Estado, así
como en otros lugares, como son parques públicos, hospitales, cuarteles y cárceles. Los
medios con que se cuenta para el desarrollo de esta notable labor son los
siguientes: cuarteto clásico , coro de madrigalistas, grupos de concertistas
cantantes, dos pianistas, un mariachi y un dueto de cancioneros. La
recopilación y estudio de la música popular mexicana se ha obtenido mediante
viajes realizados a distintos lugares de la República. Se
ha terminado un libro de texto para la enseñanza de la música en las escuelas
primarias, el cual se encuentra en prensa. Es el primero de su género entre
nosotros y contiene lecciones de
solfeo, ilustradas con dibujos y texto especial a fin de interesar al niño en
su lectura. Contiene también cantos escolares de carácter folklórico, indígenas
y patrióticas.” En
1935 saludamos la llegada de un excelente compositor de melodías para niños.
Francisco Gabilondo Soler originario de la ciudad de Orizaba, Veracruz, que en
la radiofusora XEW fue bautizado como “Cri-Cri”. Antes había trabajado en
la XETR de El Universal, como el “Guasón del Teclado”, con canciones humorísticas
originales suyas. Su triunfo en la radio fue asombroso, pues ingresó en XEW en
1934 y al año siguiente ya era famoso por sus canciones sencillas y fáciles de
aprender, hechas con el fin de entretener a los niños y dejar en sus mentes una
enseñanza de tipo humano. CONTENIDOS
DEL PROGRAMA DE MUSICA Es
interesante conocer los propósitos y contenidos del programa de música y canto
que se crea en este período: Miras
del curso: 1º
Poner en manos de los alumnos un medio valioso para gozar y recrearse en
sus ratos libres. 2º
Desarrollar su gusto por la música y capacitarlo para apreciar la buena música. 3º
Preparar a los alumnos para los cursos avanzados de la misma materia que reciban
posteriormente, y 4º
Dar oportunidad para el desenvolvimiento de los talentos musicales que surjan
dentro del grupo. Contenido: A)
Himno Nacional Mexicano B)
Himno a la Bandera C)
Himno a Hidalgo D)
Canciones Regionales
La enseñanza de esos cantos ha de ser
precisamente por audición. a)
El Jarabe Tlaxcalteca b)
El Jarabe Tapatío c)
El Jarabe Michoacano Recomendaciones: 1º
El acompañamiento de todos los cantos y bailes, lo hará el profesor especial
de la materia. Este maestro buscará todos los elementos musicales de las
comunidades vecinas a la escuela y pedirá su cooperación para el mayor éxito
de sus trabajos, instruyéndolos al respecto. 2º
El maestro y alumnos ayudarán a las brigadas culturales en sus labores de
agitación social y en los festivales que organicen. 3º
Colaborarán con los demás maestros de la escuela en las fiestas que organicen
en las comunidades circundantes. 4º
Colaborarán con el profesor de Educación Física en el ensayo de bailes y
danzas, así como en las demás actividades de cultura estética. 5º
Como pruebas finales: a)
Háganse cantar a los alumnos individualmente sin acompañamiento de ningún
instrumento, dejando a elección del alumno la melodía que ha de cantar y
calificándolo por la afinación, timbre y volumen de la voz. b)
Háganse pruebas de conjuntos corales a varias voces desiguales, con
acompañamiento o sin él, calificando los diferentes grupos en su conjunto y no
individualmente, exigiendo en esta prueba unificación en la articulación,
unidad rítmica en general y ejecución del canto a tono y a tiempo.” ¿QUE HACER CON NUESTRO PASADO? PREGUNTAS Y ACTIVIDADES A
continuación se sugieren una serie de actividades para que los lectores
participen de manera más activa en el proceso de asimilación y crítica de los
documentos aquí presentados. De ser posible, es recomendable que se realicen
reuniones de grupo para comentar los materiales y contestar las siguientes
preguntas: 1.
Analice y exponga el propósito principal de la educación musical en este período
de tiempo (1920-1940). Exprese
si existieron cambios importantes dentro del período en los diversos niveles de
educación. -primaria -secundaria -normales
y extraescolar 2.
¿Cuál piensa usted que es el problema básico de la educación musical en esta
etapa? 3.
Correlacione los hechos anotados con respecto a la educación musical con los
del fascículo Nº 1 que describe la política educativa y artística de esta época. 4.
Elabore un cuadro con los datos disponibles sobre el número de escuelas y niños
atendidos, así como los profesores de educación musical en cada etapa de este
período y analice las similitudes o cambios de los datos de cada una. 5.
Examine lo que se plantea en las Memorias de la SEP de 1932: “Procediendo
de acuerdo con los principios de la moderna pedagogía, se ha conseguido hacer
agradable, a la vez que fácilmente comprensible, un estudio por el que los niños
sentían repulsión.” Mencione
las razones por las cuales usted piensa que los niños hayan sentido repulsión
por su clase de música. ¿Qué
sucede actualmente? ¿Qué porcentaje de niños cree usted que disfruta de la
clase de música y cuántos piensa usted que sigue sintiendo repulsión? ¿Cuáles
son los principios de la pedagogía moderna que han influido en el enfoque de la
educación musical actual? 6.
En la misma Memoria se dice: “…como
la adopción de nuevos sistemas de enseñanza tropieza casi siempre con la
resistencia deliberada o la incomprensión de un profesorado naturalmente
conservador, se han organizado juntas periódicas…” Examine
lo anterior y exponga sus comentarios al respecto. ¿Cuáles son, según su
opinión las razones de dichas resistencias? ¿Cómo se podrían superar? 7.
¿Qué opina usted de la enseñanza de la educación musical por radio?
Investigue los programas que se han elaborado para ello en los últimos 40 años
y compare las diversas etapas del proceso. 8.
¿Qué opina usted de la enseñanza de la educación musical por radio?
Investigue los programas que se han elaborado para ello en los últimos 40 años
y compare las diversas etapas del proceso. Investigue
asimismo, los efectos en los educandos del actual programa de radio “Alrededor
de la Música”. Escuche
el programa de Radio Educación y/o pida los guiones en la Sección de Música
Escolar para realizar un análisis de contenido de los: Propósitos Metodología Actividades Conocimientos
musicales transmitidos Valores
que se introducen Impacto
en los niños. Hagan
una pequeña encuesta entre varios maestros y niños para conocer su opinión
sobre dicho programa. LA EDUCACION MUSICAL Y LAS MISIONES
CULTURALES. “El
propósito original de las primeras misiones culturales fue el de preparar,
adecuada y eficazmente, a los profesores de enseñanza rural, proporcionándoles
los conocimientos necesarios en la relación con la zona y las necesidades de la
comunidad. En
octubre de 1922 Roberto Medellín, jefe del Departamento Escolar, convocó al
primer cursillo de orientación para maestros rurales que se llevó a cabo en la
Ciudad de México. En este curso se impartieron las siguientes materias: Arboricultura,
hortalizas, trabajos en el campo, técnicas de la enseñanza, psicología de la
educación, organización de la escuela rural coros
escolares, juegos y deportes puericultura,
economía doméstica un médico
para la enseñanza de la higiene un
maestro encargado de las prácticas de la enseñanza. Se
indica que todos los maestros de Misiones, recibieron clases de música y
orfeones. En
1928, el Secretario de Educación hace a las Misiones Culturales una serie de
observaciones, entre las que están: que
es necesario ampliar el personal con un profesor de música y orfeones y que es
indispensable se dote a las misiones de aparatos cinematográficos y de proyección
fija. Desde
1935, las misiones culturales rurales fueron integradas, en el área de la
educación artística, por un maestro de artes plásticas y otro de música. Lo
mismo sucedió con las misiones urbanas. En
el período 1940-1946 se organizaron 20 misiones culturales, cuyos fines fueron
entre otros: “promover
la vida recreativa con la mira de fortalecer el cuerpo, elevar el espíritu y
hacer sentir la alegría de vivir mediante el cultivo del deporte y el juego
organizado, la música, el canto, la danza, la declamación, el teatro, tomando
en todo caso como punto de partida las inclinaciones naturales del individuo y
las manifestaciones estéticas del medio, a influir en el ánimo de las gentes
para impulsarlas a elevar sus precarias condiciones de cultura por medio de
centros sociales, la lectura, el teatro, la audición radiofónica y la exhibición
cinematográfica que deben ser considerados siempre como recursos de un
apreciables valor educativo.” Como
podrá notarse por lo expuesto anteriormente la música siempre fue un elemento
importante en la composición de los planes culturales de las misiones. En
un discurso a los misioneros culturales en 1932, Cárdenas expresó: “Es
incuestionable que la música, las artes populares, la poesía, etc.,
constituyen preciosos valores cuya variedad y riqueza están en razón directa
de la robustez y vitalidad de nuestro pueblo…Pero también es indispensable
percibir con igual claridad que las manifestaciones folklóricas del pueblo
mexicano sólo deben fomentarse, en tanto que no constituyen un lastre al
desenvolvimiento de los campesinos…” Cárdenas
vio claramente que para los indígenas era necesario un programa de educación
especial para rescatarlos de la miseria en que habían sido empujados. Estaba
también convencido de que la reafirmación de la cultura indígena del país ,
en oposición a la camisa de fuerza impuesta de valores hispánicos, y contra la
insidiosa penetración de los valores estadounidenses, era parte esencial del
movimiento revolucionario. Esta
reafirmación no negaba, por otra parte, la posibilidad de avance social y económico
de los indígenas y, el principal instrumento para esta revolución cultural era
la escuela rural. “ FUNCIONES DE LOS MAESTROS DE MUSICA En
la memoria SEP de 1933 se específica el programa de los trabajos encomendados
al maestro de música, en la cual se dice que: “Corresponde
al Maestro de Música dar todas las orientaciones y enseñanzas necesarias a los
Maestro Rurales en servicio, para la educación musical, desarrollar una labor
educativa en las comunidades, con el mismo fin, e impartir a los maestros,
durante los institutos, cursos especiales, de acuerdo con los puntos siguientes: I. EN RELACION CON LA COMUNIDAD a)
Organización de festivales con música popular de la región y de otras regiones, así como de la música universal, en general, que se
encuentre apropiada, procurando, de acuerdo con el Maestro de Artes Plásticas,
dar carácter y ambiente a las
obras, en relación con el país y región que las ha producido; b)
Organización de grupos musicales, preferentemente de orquesta mexicana, en cada
lugar donde haya elementos para hacerlo; c)
Impartir orientaciones y conocimientos a las personas de la comunidad, que sepan
música, explicándoles el valor de su música regional y el interés por
conservarla; d)
Cooperación con los Maestros de Música y de Educación Física, en la
realización de festivales y demás recreaciones, debiendo prevalecer su
criterio técnico para la elección de los temas o material de música que en
ellos se use; e)
Organización de concursos de danza y bailes regionales en los lugares donde
esto sea posible, de acuerdo con los Maestros de Artes Plásticas y Educación Física; f)
Información al Departamento de Bellas Artes de la Secretaría de Educación Pública,
de la Secretaría de Educación Pública, de la existencia de instrumentos
precortesianos o criollos, y coleccionar los que sea posible, dando datos sobre
su origen, uso actual, etc.; g)
Recolección de la música original, con datos acerca de su origen (tradicional,
religioso, escrito, etc.) ocasiones en que se usa, instrumentos con que se
ejecuta, etc.; h)
Estudiar técnicamente la música que se cultive en la región, con el objeto de
dar a conocer a fondo es música y estar en aptitud de conservarla y mejorarla; i)
Organización, siempre que sea posible, de concursos de banda, de canciones,
etc., entre la población rural de las comunidades, y j)
Recolección de la música, de las danzas y bailes regionales, procurando
conservar su pureza, estudiar su origen e influencias que haya sufrido
posteriormente, etc. II. EN RELACION CON LA ESCUELA
Con los maestros a)
Explicación del programa de la Sección de Música del Departamento de Bellas
Artes de la Secretaría de Educación; b)
Demostración, por medio de conferencias, de la eficacia del canto y la música
en las recreaciones de los campesinos, como instrumento en la enseñanza del
castellano y como disciplina insustituible para la cultura de las gentes. La
importancia social de la música y la necesidad de conservar la regional en toda
su pureza y de estimular su florecimiento, serán temas que deben desarrollarse
en dichas conferencias; c)
Enseñanza escrupulosa de la música que se imparta a los niños, refiriéndose
a los diversos tipos de música mexicana y
a su interpretación, de acuerdo con sus características esenciales, e d)
Iniciación de los maestros que lo necesiten, en el aprendizaje del solfeo y de
algún instrumento, y mejoramiento de su saber técnico musical.
Con los niños a)
Enseñanza de cantos populares de las diversas regiones del país, un mínimo
mensual de 10 canciones, coros o corridos, exclusivamente elegidos del material
que proporciona el Departamento de Bellas Artes de la Secretaría de Educación; b)
Enseñanza de coros escolares en estilo de música popular, usando el material
que asimismo proporcionará el Departamento de Bellas Artes; c)
Enseñanza del Himno Nacional, insistiendo hasta que sea aprendido con toda
propiedad y conforme a la versión original editada por la Secretaría de
Educación Pública; d)
Cooperación con el Maestro de Educación Física y el de Artes Plásticas, en
los festivales escolares organizados con los niños, en los cuales deberá
prevalecer un criterio para la elección de la música empleada en los mismos, y e)
Cooperación con los maestros de Artes Plásticas y de Educación Física, en la
enseñanza de las danzas y bailes regionales que se pongan en los festivales
organizados en los institutos o en las Escuelas Rurales.” BASES PARA LA ORGANIZACIÓN Y CONDUCCION DEL
TRABAJO DE LAS MISIONES CULTURALES RURALES EN 1942 En
este documento se especifica que el
maestro de música y canto: 1.
“Impartirá enseñanzas de música y canto a los jóvenes de uno y de otros sexos. 2.
Organizará grupos musicales en las comunidades, interesando a éstas pa- adquirir
los instrumentos necesarios. También
organizará grupos de cancioneros con los elementos de la comu- nidad
que tuvieran aptitudes. 3.
Coomperará con los comités de actividades recreativas, en la organización de
festivales y actos cívicos y sociales. 4.
Realizará trabajos de investigación y recolección de todo género de compo- siciones
musicales regionales, enviándolas al departamento o a las misiones culturales. 5.
Fomentará la tradición artística musical, sin perjuicio de preocuparse honda- mente
por el desenvolvimiento estético y la creación artística. CENTROS DE EDUCACION MUSICAL PARA
TRABAJADORES “La
iniciación del compositor Manuel M. Ponce en estilizar los temas folklóricos
para componer música rapsódica, fue para nuestros músicos fue la revelación
de que nuestra música popular es una fuente de inspiración. Una
fiebre de folklorismo propaga una novedad aquí, donde todo es, según la gráfica
frase popular, “llamarada de petate”, ardor que dura un instante. Y este
ardor hubiera desaparecido, si no hubiera surgido inesperadamente el apoyo
oficial para dar pábulo al entusiasmo creciente por la música popular en una
forma práctica. La
Secretaría de Educación Pública autorizó al profesor
de solfeo y canto coral, don Joaquín M. Beristáin, para que ensayara
una prueba de popularización de la música vocal en grandes conjuntos,
instituyendo centros de orfeones populares para que el pueblo fuera a cantar. La
propaganda tenía dos fines, uno artístico de difundir el gusto por la música
en el pueblo, y otro moralizador, de apartar al pueblo de los lugares de
disipación dándole centros de reunión y sociabilidad para que hallara
en la música solaz y honesto entretenimiento. Instituyóse
la Dirección de Cultura Estética para deleitar e instruir al pueblo por
medio de profesores de canto coral, y de conferencistas y lectores populares, y
acerca de la música vernácula , por ser la más a propósito para
que prestamente los centros de orfeón se vieran concurridos y el pueblo quedáse
arraigado en ellos por la tradicional magia del canto. El
resultado de este procedimiento fue eficaz bajo el punto de moralización, pero
en cuanto a la enseñanza artística llevaba la limitación de la canción
popular como finalidad educativa, y quedóse en la canción popular. Para
difundir la enseñanza de la música vocal en las masas populares llegó a haber
quinientos profesores de solfeo y canto coral en escuelas, talleres y centros de
orfeón; y para completar ese número de enseñantes echóse mano de cuantos
solicitaron enseñar, y bien se comprende que no todos estaban capacitados para
enseñar. Un bello rasgo fue, sin duda, ver a ancianas que estudiaron música en
su juventud, ir contentas a impartir sus empolvadas nociones a escuelas y
talleres, socorridas por la magnificencia oficial; pero faltó la disciplina
pedagógica y la unidad transmisora en tan vasto reclutamiento, y no llegóse más
que a hacer cantar la pueblo canciones a dos voces, aprendidas de memoria con
una paciencia ejemplar. Las academias de profesores no tuvieron tiempo de
unificar la enseñanza por haberse reducido el personal educador. La
Dirección de Cultura Estética pudo, sin embrago, agrupar numerosas voces
puesto que poseía una legión de enseñantes, los cuales estaban en aptitud de
cantar ante multitudes bellos cantos clásicos y vernáculos; y así el ejemplo
dado al pueblo en teatros, en parques, al aire libre, culminó en el Estado
Nacional, donde más de diez mil voces, por primera vez en la historia de
nuestro país, cantaron nuestras bellas canciones a dos voces ante cincuenta mil
espectadores. Fue un grandioso y conmovedor espectáculo el de ver y oír a un
pueblo al que durante un siglo de vida libre no se le había congregado más que
para el concurso de sangre, cantar los dulces cantos de la patria, con que se
meció su cuna y abrióse su corazón a las exquisitas sensaciones del amor a la
tierra madre son sus cantos nacionales, la expresión más genuina del alma
colectiva, las dulces melodías que jamás se olvidan y que son la patria misma.
El maestro Beristáin realizó en ese triunfo su sueño. El
vasto impulso dado a la popularización de la música vernácula no ha sido estéril,
pues a pesar del cercenamiento hecho a la enseñanza del canto coral que redujo
su personal instructor a la quinta parte, concretándolo a la enseñanza del
solfeo en las escuelas primarias y a reducido número de orfeones de obreros, la
música vernácula llena hoy los programas de todos los conciertos y veladas
populares en lugares cerrados o al aire libre; se le da preferencia a toda otra
música y los programas de tres estaciones transmisoras de radio son diariamente
cubiertos por canciones mexicanas. De
esas estaciones transmisoras, la de la Secretaría de Educación es, sin duda,
la que sostiene más asiduamente el interés por nuestra música, por la
producción nuestra; y tanto la música de los doctos como la música popular
hallan excelentes intérpretes en nuestros ejecutantes y cantantes, y llevan a
lejanas regiones en alas del éter la impresión genuina del alma mexicana en el
idioma universal, que no pide sino una inteligencia sensitiva para comunicarle
gratas impresiones, y le descubre el alma mexicana en la que no todo es sangre y
muerte, sino exquisita sensibilidad, ternura y pasión; alma impenetrante hasta
hoy porque han sido pocos los escritores que han estudiado, pero
que es una revelación sin duda en esos cantos musicales que llevan infundida
toda la ignorada ternura de una raza digna de encumbrar los destinos de las
razas privilegiadas. Es
curioso observar, sin embargo, que fuera del impulso y del apoyo oficial, no
existe aún el verdadero amor a la música en nuestra sociedad, que es el que
paga por oír a los artistas. Cantantes y ejecutantes de primer orden tienen que
acudir a la Secretaría Educación para obtener un pequeño puesto que les
permita vivir, después de haber estudiado largos años y haber luchado inútilmente
por vivir de la música, como todo aquel que tiene derecho a vivir de un oficio
o de una actividad después de una larga preparación que le ha dado una
reconocida aptitud. De
los orfeones populares, el que sostiene una atención constante por la labor
incesante que desarrolla, es la Escuela Popular Nocturna de Música, dirigida
por el profesor don Jesús Reynoso Araoz, quien igualmente, se ha rodeado de un
personal de profesores competentes, y sostiene un promedio de asistencia diaria
de medio millar de alumnos y alumnas. Esta Escuela Popular ha dado la
preferencia a composiciones del repertorio
clásico cantadas por grandes conjuntos corales y ha abordado obras de
verdadera dificultad que ha logrado vencer y hacer oír con general aprobación.
Para obtener este fin el Director de la escuela cuenta con una larga experiencia
y en 1916 pudo presentar masas corales cuando le fue encargado el orfeón del
Departamento de Militarización. Profesores instructores fueron comisionados
entonces para enseñar el canto coral en los cuarteles a los soldaos de la
Revolución, y pudo verse el espectáculo de millares de soldados cantando al
aire libre los cantos de la patria. Los
centros de orfeón son, por tanto, los encargados de difundir y sostener la
propagación de la música vernácula en el pueblo, y sus frecuentes audiciones,
públicas siempre concurridas , son la mejor prueba de que el pueblo ama nuestra
música vernácula; así como las recientes audiciones de quince mil voces
infantiles de las Escuelas Nacionales Primarias en el Estado Nacional son el
mejor ejemplo de que la Secretaría de Educación durante la gestión del señor
Ministro Puig Casauranc, ha logrado, con una quinta parte de profesores, quintuplicar su propaganda y despertar en el alma de los niños
el amor a nuestra música.” CENTROS DE ORFEON Los
Centros de Orfeón, creación del General Álvaro Obregón, tuvieron como
finalidad el proporcionar a los obreros y empleados un medio de esparcimiento
cultural, así como el cultivo de la música mexicana, por medio de versiones
corales a varias partes o voces. Algunos
de estos centros, como el de Correos, llegaron a adquirir particular relieve,
distinguiéndose algunos profesores en el éxito que tuvieron. ESCUELAS PARA TRABAJADORES Las
Escuelas de Arte para Trabajadores, con un plan que abarca, además, el cultivo
de las Artes Plásticas y el Arte Teatral, han tenido idénticas finalidades. ESCUELA SUPERIOR NOCTURNA DE MUSICA Con
un propósito más ambicioso, y al impulso de un grupo de profesores y alumnos
del Conservatorio, surgió en 1936 la Escuela Superior Nocturna de Música, que
ha conseguido dar frutos
apreciables. Por ejemplo, el Coro de Varones, bajo la dirección de Julio
Jaramillo (1907-1958), logró distinguirse ventajosamente. DATOS SOBRE EL ORIGEN DEL ACTUAL
CONSERVATORIO POPULAR NOCTURNO DE MUSICA “A
fines del año de 1920 y a iniciativa del maestro don Julián Carrillo, se
organizó el Orfeón Popular en el Conservatorio Nacional de Música, que
funcionó como tal, hasta el 31 de diciembre de 1921. El 1º
de enero de 1922, fue entregado a la llamada Dirección de “Cultura Estética”,
quedando solamente como clases de Orfeón del Conservatorio. Debido
a la abrumadora cantidad de alumnos (1,200) que se inscribieron en esta clase, y
notando con agrado que su inmensa mayoría la formaban personas de trabajo que
durante el día no podían asistir a las clases del Conservatorio, se impulso la
necesidad de crear las clases nocturnas, denominándosele Departamento Nocturno
de Transición del Conservatorio Nacional de Música, por aprobación de la H. Cámara
de Diputados, que tuvo a bien considerar el
presupuesto especial de este Departamento, en el Presupuesto de Egresos para el
año de 1923. En
marzo de 1923, habiendo justificado con trabajo su razón de ser, adquirió su
autonomía y se instaló en el edificio anexo a la Escuela Nacional de
Preparatoria y en la “Sala de Discusiones Libres”, ubicada en la esquina de
las calles del Carmen y San Ildefonso, en donde se ha desarrollado una labor
que, como es del conocimiento público, no tiene precedente en ninguno de los
establecimientos similares, y cuyos hechos perfectamente comprobados nos han
dado la confirmación de que entre el elemento de trabajo, se encuentran
facultades y vocaciones más determinadas para el bello arte de la música. Además
de que la enseñanza musical en este establecimiento está correlacionada con
los estudios del Conservatorio Nacional al cual le sirve de preparatoria de la
carrera musical, es aprovechada la buena voluntad con que asisten los obreros, y
hoy en día los obreros saben presentarse ante el público más exigente, como
se ha demostrado en los conciertos que se han efectuado en todos los centros de
esta ciudad”. En
el Boletín de la Secretaría, de junio del mismo año, se especifica que: “La
preparación de los alumnos que pudieran pasar de una escuela popular a una
escuela profesional, hizo nacer el Departamento de Transición, bajo tan buenos
auspicios, que desde luego las inscripciones fueron de 1,200 alumnos, en 1922, y
en los años posteriores se ha sostenido tan alta inscripción inicial. De esta
numerosa población musical anual, salen algunos alumnos, sin pasar por el
Conservatorio Nacional, a trabajar en compañías de drama, zarzuela u ópera;
otros ingresan al Conservatorio para cursar estudios superiores, y los demás
forman parte de corporaciones corales diversas para atender, por ese medio, a
sus necesidades. La
mayor parte de los alumnos, sin embargo, continúa fiel a la Escuela Popular,
donde fueron iniciados en el arte musical, y concurren asiduamente, siendo para
ellos una fiesta el estudio, cuando se trata de poner en ejecución
composiciones musicales de los grandes maestros. Así se han obtenido resultados
satisfactorios al combinar las prácticas obligatorias con las fiestas
culturales, pues adelantan notoriamente en sus estudios, se habitúan a cantar
en público, y dan realce a las fiestas en las que, por la colaboración de los
alumnos de la Escuela Popular Nocturna de Música, no se oyen solamente
canciones populares, sino composiciones clásicas de la literatura musical
mundial, bien ejecutadas por coros musicales de 500 voces, formados apenas en 3
años y con una hora diaria de estudio, en conjunto. La
Escuela Popular Nocturna de Música es la primera que ha presentado en público
la ejecución de obras corales a orfeón y a grandes conjuntos, de la
importancia del “Sabbato Sancto” de Palestrina, “Novena Sinfonía” de
Beethoven y “Marcha de Tannhauser” de Wagner.” PREGUNTAS Y ACTIVIDADES 1.
¿Qué otra información tiene usted sobre el papel de la educación musical en
relación con las misiones culturales? 2.
Analice con detenimiento el fragmento del discurso que Lázaro Cárdenas
pronunció a los misioneros culturales en 1932. Comente
sobre sus puntos principales exponga sus ideas con respecto al problema de la
reafirmación de la cultura indígena del país, en contraposición o como
complementaria de la cultura hispánica y estadounidense. 3.
¿Qué opina usted sobre la educación musical para los trabajadores? ¿Qué
propósitos debería tener? ¿Cree usted que debería estar centrada en el
aprendizaje de los rudimentos de la música y/o que debería enfocarse hacia las
necesidades básicas de su vida cotidiana? Discuta
estas proposiciones y llegue a conclusiones concretas. PARA UNA EVALUACION DE LA HISTORIA DE
NUESTRA EDUCACION MUSICAL. Guillermo
Orta Velásquez, en su Breve Historia de la Música en México hace referencia a
las escuelas primarias y secundarias. “No
por modesta y elemental debe menospreciarse la educación musical en las
escuelas Primarias y Secundarias: por lo contrario, es en la Escuela donde se
encuentran el mejor medio y aliado para sentar las bases de una correcta
orientación estética que proporcione, además, elementos de solidaridad y
sensibilidad colectivas. La música,
en México, ha sido tradicionalmente usada en la educación: desde tiempos
precortesianos y en la época de la Conquista; con la Independencia siguióse
haciendo uso de ella en las escuelas, pero fue degenerando su importancia hasta
convertirla en pasatiempo y adorno y, como tal, podía ser suprimida o
considerada como intrascendente o superflua; añadiéndose a esto la idea de que
su lugar estaba bien en las fiestas escolares, donde podían tolerarse las
deficiencias interpretativas por ser ejecutadas por niños( a quienes se les
aplaude una gracia y no se corrigen sus defectos; concepto antipedagógico cuyo
alcance se mide al considerar que su aplicación se extendiese a otras materias,
v. g., la Aritmética, Lengua Nacional o Geografía) ; mayores males adquirió
la Educación Musical cuando, cualquier profesor de Educación General o músicos
sin la preparación y el gusto necesarios , confundieron la sencillez y lo
infantil con “ lo cursi, lo ramplón y sonso” y pusieron al alcance de los
niños cantos indeseables y reprobables, desde el punto de vista estético.
Algunos músicos cultos, apreciando lo malo que había en lo anterior,
incursionaron por la composición de cantos escolares, en forma ocasional, como
mayor o menor acierto; pero su esfuerzo fue ahogado por la avalancha general y
permaneció, por lo tanto, estéril. La
Revolución Mexicana, que afinó y definió tantas características nacionales,
encontró en nuestras canciones esencias del alma popular. Un Ministro de
Educación, (1921-24) inteligente y culto, el Lic. José Vasconcelos, comprendió
que la música era lazo de unión entre el hogar y la escuela: medio adecuado
para afirmar la tradición al mismo tiempo que, por sus características de
lenguaje común, era un recurso magnífico para nutrirnos y mejorarnos al
contacto con las más altas producciones del genio humano universal. Dentro de
sus atribuciones y facultades puso todo su empeño para que todas las escuelas
del Distrito Federal contarán con Profesores de Música, dando a la educación
(musical) el triple aspecto de técnica, recreativa y cultural, con un tiempo mínimo
de dos horas semanarias para cada grupo: se inició así una etapa en la cual la
música quedaba firmemente vinculada a la educación general. Al maestro Beristáin
y a sus entusiastas colaboradores quedó encomendada la tarea de llevar a la práctica
la idea del Lic. Vasconcelos: fue en aquella época que surgió la Metodología
del Solfeo de Fernando González de la Peña, cuyos procedimientos didácticos
tienen la más amplia correspondencia con los principios generales de la Pedagogía.
Sin embargo, el presupuesto oficial dedicado a la Educación Musical en las
Escuelas Primarias ha ido perdiendo paulatinamente su eficacia: la atención
musical a dichas escuelas ha ido empobreciéndose lamentablemente no obstante
los buenos deseos del Decreto Presidencial del General Lázaro Cárdenas,
(1938), que declaró obligatoria la enseñanza de la Música en tales Escuelas.
Al terminar 1964, la presencia de la música en las escuelas primarias es más
simbólica que efectiva: en el Distrito Federal no se atendió ni siquiera el
diez por ciento de ellas, dándosele dos sesiones de media hora a cada grupo, y
esto, únicamente durante un semestre. En la actualidad se ha reconocido
(oficialmente) que es el cinco por ciento que posee profesores de música
(1970). Desde
su fundación las Escuelas Preparatorias, y luego las Secundarias, señalaron en
sus planes de estudio un lugar para la Música. Impartida esta asignatura en
forma anárquica (sin programa, ni finalidades), fueron los propios maestros
quienes manifestaron sus deseos, en diversos años, de salvar esa situación. En
1931, estando el Prof. Ángel H.
Ferreiro al frente de la Dirección Técnica de Solfeo y Orfeones, se elaboró
el primer programa de la clase (formulado por los Profs. Francisco Nava,
Juvencio López y Guillermo Orta). Con penosos, pero al mismo tiempo entusiastas
esfuerzos, la clase de Música fue mejorando su calidad, con un nuevo programa,
planeado para dos horas semanarias de clase que no fueron concebidas sino para
primer año. El primer libro de texto (“Introducción al estudio de la Música”
de Luis Sandi, dictatorialmente impuesto por su autor desde los puestos
oficiales que ocupó), motivo de parte de los maestros, en 1946, la siguiente
petición: “Que se convoque a un concurso para dotar de Libro de Texto a la
clase de Cultura Musical, dado los errores que contiene el actualmente en
uso”. Petición razonada y razonable ya que eran inadmisibles determinadas
afirmaciones de su autor: (v.g.: su explicación del movimiento vibratorio; o
decir que “es necesario saber cómo llegan las vibraciones hasta nuestra oreja
para producir en ella la sensación sonora “;
o llamar “Cuicoyan” (lupanar de los aztecas) a la Escuela de Música.
Sin embargo, repetimos, el decidido empeño de los maestros salvó a la clase de
un fracaso. En 1960 se concedieron 2
horas semanarias en cada uno de los años de Secundaria, pero,
inexplicablemente, se impuso un libro más de Luis Sandi, escrito según
declaración del autor par empezar a utilizarse en tercer año de Primaria,
suprimiéndose, al mismo tiempo, la Metodología del maestro González de la Peña
en que se decía apoyado. Con asombro y desconcierto del profesorado el Jefe del
Departamento de Música aconsejó a los maestros el abandono de la Pedagogía
(textual: “Si con Pedagogía no hemos hecho nada, veremos que se consigue sin
Pedagogía”) y el engaño consciente a los alumnos (textual: “No importa que
los alumnos no sepan nada, con tal que crean que saben”), En tales condiciones
no podían esperarse buenos resultados: la calidad bajo considerablemente por la
desorientación que la Dirección General imprimió. Un índice de ello lo da la
descalificación de 18 Clubes Corales, de los 38 que funcionaron
en 1964 en la Escuelas Secundarias. Estos hechos, ya históricos, son
deprimentes cuando otros acontecimientos demuestran lo que se puede conseguir
con los alumnos de Post-primaria. Como ejemplos ilustrativos citamos dos: la
Temporada de 8 Conciertos públicos organizada por la Sociedad de Música del
Colegio “México”, en 1953, que creó el precedente mundial de que un grupo
de jóvenes estudiantes asumiesen la responsabilidad de su compleja organización:
contratación y pago de artistas, permiso oficial, formulación de programas,
impresión de programas y boletos, alquiler del local, propaganda, venta de
localidades y realización del concierto; y los Conciertos anuales del Coro del
Colegio “Oxford”, que ha conseguido congregar, en cada uno, alrededor de
3,000 personas como público”. CONCLUSION El
panorama de la educación musical escolarizada y extraescolar en el México del
período 1920-1940 ha sido esbozado de manera sintética por medio de los
documentos, citas y reportes presentados. En
ellos se puede comprobar la importancia que se le dió a la educación musical a
partir de 1920 y las diversas funciones que cumplió. Dentro del contexto de la
política cultural vasconcelista es como puede comprenderse el valor que se le
asignó. Francisco Reyes Palma lo expresa en los siguientes términos: “…Se
desarrolló un moderno ritual cívico, con su culto a los héroes y próceres de
la historia y la exaltación de los símbolos patrios…Para el Estado, ese
nacionalismo, como parte sustancial de la ideología de la Revolución Mexicana,
respondió al afán de cimentar la unidad nacional…La cultura adquirió, en
ese momento, un carácter integrador.” Y es
por ello que Vasconcelos quiso dar especial importancia al “Desarrollo y
fomento de las bellas artes en todo el territorio del país. La
dif | |||||||||