Monografias | Filosofía de la historia de las cienciasFilosofía de la historia de las cienciasResumen: El devenir es el movimiento por el cual lo no analógico deviene analógico, y lo no analógico, analógico. El entendimiento es el entendimiento del devenir, y la inteligibilidad de las analogías es la forma de la percepción que dispone el entendimiento. El tiempo continuo se asimila a la temporalidad de la asimilación analógica, mientras que el tiempo discontinuo se asimila a la temporalidad no analógica. El tiempo no está fragmentado sino que se mueve por estructuras analógicas de significación. Sus
estructuras analógicas de significación a comienzos del s.XXI El devenir es el movimiento por el
cual lo no analógico deviene analógico, y lo no analógico, analógico. El
entendimiento es el entendimiento del devenir, y la inteligibilidad de las
analogías es la forma de la percepción que dispone el entendimiento. El tiempo
continuo se asimila a la temporalidad de la asimilación analógica, mientras
que el tiempo discontinuo se asimila a la temporalidad no analógica. El
tiempo no está fragmentado sino que se mueve por estructuras analógicas de
significación. En
este estudio de Filosofia de la Historia de las Ciencias, desarrollaremos
algunas de estas estructuras de significación en
la Filosofía de las Ciencias, con que se explora el alcance de la Filosofía de
las Ciencias de Alexandre Koyré, a través de uno de sus continuadores más
destacados, Thomas Kuhn, quien se formó en las ideas de la filosofía de
las ciencias de Alexandre Koyré. Pero el alcance de este último capítulo,
trata de extender a la reflexión filosófica al encuadre de muchas de las obras
principales de filósofos e historiadores de las ciencias. Precisamente, porque
afirmamos que el tiempo se mueve por estructuras analógicas de significación,
es que ahora extendemos el alcance de las ideas de Alexandre Koyré con sentido
contemporáneo. “Los
hombres que màs hicieron por establecer la tan floreciente tradición contemporánea
de la historia de las ciencias –pienso especialmente en A.O. Lovejoy y, sobre
todo, en Alexandre Koyrè – fueron filósofos antes de dedicarse a la historia
de las ideas científicas” “Descubrí,
y mas o menos al mismo tiempo tanto el interés intelectual por la historia de
las ciencias como los estudios psicológicos de Jean Piaget. Desde entonces
ambas inquietudes han influido en mi mente y en mi trabajo. (...) Recuerdo
vivamente como se manifestó esta influencia en mi primera reunión con
Alexandre Koyré, el hombre que, más que ningún otro historiador, ha sido mi
maestro. Le dije que había yo aprendido a entender la física de Aristóteles
gracias a los niños de Piaget. Su respuesta –de que fue la física de Aristóteles
la que le enseñó a entender a los niños de Piaget- no hizo otra cosa que
confirmar la impresión que yo tenía sobre la importancia de lo que había
aprendido.” T.Kuhn,
Los conceptos de causa en el desarrollo de la física. Thomas
Kuhn ha desarrollado una de las investigaciones filosóficas respecto a las
ciencias más interesantes que se conocen. Y esto es, entre otras cosas, porque
sus perspectivas filosóficas aluden a temas que, podría decirse, desde siempre
han ocupado a la Filosofía es, entre otras cosa, una insistencia del espíritu,
de la mente, de la conciencia, en dificultades y problemas, aporías epistemológicas
que se halan en la actitud filosófica misma. Cierto es que la repetición,
retorno o huella de las aporías filosóficas no es la misma en cada caso. Pero,
tal como un déjá vú, la filosofía reconduce a algo: los universales, las
analogías, la temporalidad. Y Kuhn puede interpretarse aproximando formas epistémicos
que le preceden, tanto como que le son contemporáneas. Porque, aún con
diferencias, distinciones y diferimientos, hay muchos núcleos de sentido que
pueden reconocerse comunes en la expresión y el concepto de paradigma. 1.1-Sobre
paradigmas y analogías Kuhn
ha trabajado con ideas sobre las ciencias cambiando factores filosóficos e históricos.
La historia de la filosofía, y la historia de las ciencias o se muestran como
un paralelismo, sino que integran formas compuesta, o indiscernibles. A
diferencia de algunos estudiosos que asignan a la filosofía un significado
ideológico, Kuhn ha llegado a las insicernibilidades de la filosofía y las
ciencias. Pero esas combinaciones de la filosofía y las ciencias no están
solamente en la filosofía de las ciencias de Kuhn. Trataremos de analizar aquí,
que los ejes vertebradores de la conceptualización kuhniana son, en muchos
aspectos, análogos a los de otras filosofías de las ciencias. Estas ideas van
asociadas, respectivamente, a diversos filósofos y científicos. Quizás no se
adviertan los factores comunes fácilmente, ya que éstos se hallan tal vez
oscurecidos por derivaciones excesivamente particularizadas, que, por lo
demás, permiten explicar en cada caso las significaciones dentro del conjunto
de ideas en que estas nociones se hallan insertas. Pero, si efectivamente Kuhn
ha indagado en esa insistencia filosófica que lo precede puesto que pertenece a
la Filosofía misma, entonces también encontraremos núcleos de sentido análogos
a los paradigmas en las siguientes ideas:
ACTITUD
MENTAL.........................................................Alexandre
KOYRE
PARADIGMAS...............................................................Thomas
KUHN
CONDICIONES DE POSIBILIDAD........................................Inmanuel
KANT
MODO DE REDUCCIÓN....................................................Edmund
HUSSERL
ESQUEMAS..................................................................Jean
PIAGET
PATTERNS RECOGNITION....................... ........................NEUROCIENCIAS
CONCEPCIONES DE MUNDO.............................................Wilhem
DILTHEY
SISTEMAS CERRADOS....................................................G.
BACHELARD
HIPÓTESIS
.................................................................Karl
POPPER
1.
2. 1 Estructuras Analógicas de Significación: Las
estructuras analógicas de significación, en la diversidad de las combinaciones
que las integran y materializan, se extienden tanto a la lógica, las matemáticas,
la lingüística, cuanto a la psicología y las reconstrucciones histórico-sociales.
Las ciencias naturales también emplean estructuras analógicas de significación,
y las creencias, también llamadas constelaciones de creencias por Paolo Rossi y
Eugenio Trías, a través de simbolismos, de la misma manera participan de la
estructura de significación de las analogías. Las epistemes histórico-sociales
, como las propuestas por Michel Foucault, los paradigmas de Kuhn y los
imaginarios en sociología de las matemáticas propuestos por Emanuel Lizcano
integran también formas similares. Son mayores las similitudes que las
diferencias, en todo caso, como para que sea metodológicamente
más razonable analizarlas formando parte del mismo conjunto de ideas en torno a
las Ciencias y la Filosofía 1.3. Kant y las analogías
trascendentales
Cuando Kant, afirmaba que las condiciones de posibilidad de la experiencia son,
a la vez, las condiciones de posibilidad de los objetos de la experiencia, se
situaba en referencia a las analogías de la experiencia como apercepción
espacio-temporal de las estructuras de significación. De la misma manera
razona Kuhn respecto a los paradigmas.
En efecto, a los “paradigmas”, también podemos llamarlos estructuras
de significación. Ese factor común se extiende, con variaciones muy
importantes en cada caso, a todos los usos conceptuales que hemos, mencionado.
Pero, tanto esas condiciones de posibilidad, como esos objetos de la experiencia
se tornan tan singularizados en los usos filosóficos y científicos, que muchas
veces resurge, como un obstáculo infranqueable, la perspectiva relativista como
único resultado. Precisamente, aunque no podremos contestar aquí a todas las
objeciones relativistas, podremos hallar una fuente común a muchos de los usos
conceptuales, aún cuando haya que señalar los puntos de bifurcación y
distinguir los planos contextuales. 1.3.1
Koyré y las “actitudes mentales” como estructuras de significación
Kuhn reconoció a Koyré como una de sus influencias decisivas. . Y fue Koyré
quién empleara la noción de “actitud mental” para referirse, muchas veces
de manera metafísica, a esas distinciones y diferenciaciones en las que
atrapaba el fenómeno de las disrupciones, de los diferimientos en la historia
de las ciencias, en los cuales fue adentrándose en la idea de que el orden
cronológico de los descubrimientos científicos no siempre tiene que ver con el
orden lógico que podemos adoptar para deducirlos unos de otros. Por tanto, las
“actitudes mentales” aluden en cierta manera a una combinación de contexto
histórico y condiciones de posibilidad cognoscitivas. A diferencia de Koyré,
Kuhn no hace intervenir una metafísica en la explicación de sus paradigmas.
Sin embargo, la idea de Koyré de que un “mundo” puede ser sustituido por
otro, prefigura al Kuhn que consideraba que “aunque el mundo no cambie con un
cambio de paradigma, el científico después trabajaba en un mundo diferente”
(1) Un paradigma, es pues, un modo de reducción. Y fue Husserl, en este
aspecto, quien trabajó sobre el mismo terreno, aunque sin llegar a lo que después
se llamaría “inconmensurabilidad” y “comparación entre teorías”. 1.3.2
Husserl y los “modos de reducción”
Los “modos de reducción” de Husserl son condiciones de posibilidad, en la
medida en que resulta posible enunciar las ciencias o posiciones filosóficas
mediante las cuales pueden describirse, o mensurarse, o clasificarse, los
objetos fenoménicos del mundo, de tal manera que siempre se trate de ese
mundo que corresponde a la intencionalidad consciente. Allí donde hay un
“modo de reducción” , siempre se indica lo mediato, o aún, la “analogía
mediata y potencial” (2) con la que trata de entenderse el “modo de reducción”
con que otra conciencia accede a los objetos fenoménicos del mundo. Para los
“paradigmas” kuhnianos, esa otra conciencia –auque no necesariamente se
trate de conciencia en sentido individual, es otro “paradigma”, otra
representación de mundo. La analogía mediata y potencial es la clave de
la transición, y el diálogo, de un modo de reducción a otro. Y es por eso que
Husserl no recae en el solipsismo, como muchas veces se ha interpretado. Podríamos
decir que entre dos teorías (de nivel inferior a los paradigmas), o entre
paradigmas acontecen analogías potenciales y mediatas. Hay también en los
modos de reducción una forma esquemática, a la manera de Piaget. Pero hay
algunos límites a esta analogía, que en lo nuclear se mantiene. 1.3.3
Piaget y los “esquemas”
Los esquemas de Piaget guardan relación con los paradigmas kuhnianos. Pero
tienen tres distinciones muy importantes. En primer lugar provienen los
estudios sobre Biología (mientras que Kuhn los elaboró todo sobre la
base de la física). En segundo lugar articulan la relación parte – todo por
niveles de integración, mientras que en Kuhn más bien se trata de desagregación
de niveles, y finalmente, y esto sea quizás lodo lo decisivo. Los
“esquemas” piagetianos, en tanto que totalidades o agrupamientos,
poseen una “Virtud causal”, es decir que los “esquemas” en sentido
piagetiano conllevan cierta causalidad intrínseca. Kuhn no se ha referido a sus
“paradigmas” como provistos de causalidad intrínseca, con todo, permanece
muy asimilable un factor común a ambas conceptualizaciones. El naturalismo
biologista - a la vez lo más interesante y lo más complejo de Piaget -,
no es reduccionista; “nuestra investigación nos permite afirmar como primer
resultado la imposibilidad de reducir el conocimiento científico a un esquema
único, éste difiere de un tipo a otro de disciplina (3) la vía del modo de
reducción biologista, en una de sus variantes más recientes, conduce a las
neurociencias. 1.
3.4- las neurociencias y los “patterns recogition”
Los estudios en neurociencias consideran como presupuesto que hay un cerebro, o
dicho de otra manera, que la actividad cerebral interviene en la percepción empírica
de la que la actividad mental forma parte. De esta manera, los patterns de la
actividad neuronal permiten el reconocimiento o percepción. En cierta
manera, es el cerebro lo que permite que esos patterns operen como modos de
reducción, estructuras o esquemas en relación el mundo. ¿Son acaso
“paradigmas”? Es relativamente débil la analogía que pudiera
trazarse, si consideramos que para Kuhn los paradigmas provienen de las
situaciones histórico-sociales-culturales, y no de fuentes “naturalistas”
como parecer ser el caso. Además, disponemos de un natural lingüístico que no
puede reducirse a un eventual naturalismo pre-lingüístico, como el que parece
funcionar en los “pattern recognition” neurocientíficos. Materia de ese análisis
es el estudio de J. P. Changeux y Paul Ricoeur (4). Chupan también
entiende que en la conceptualización de los paradigmas kuhnianos, cabe una
aproximación a las neurociencias. Por elemental que parezca, los neurocientíficos
dicen una y otra vez que hay un cerebro. Este postulado ontológico o
existencial es el núcleo de su modo de reducción. Estos son, sin embargo
condiciones de posibilidad de los objetos de la experiencia. Pero la experiencia
incluye los factores socioculturales e históricos. En un plano diferente del
naturalismo, se hallan los paradigmas surgidos de los estudios de las ciencias
del espíritu, desde el siglo XIX. 1.3.5
Las weltanschauungen
Tempranamente, Margaret Maesterman, analizando el significado de los paradigmas
Kuhnianos vería que las “teorías de las concepciones de mundo” son
dentro de la filosofía de las ciencias, las que más se aproximan al
relativismo cultural. Las weltanschauungen son las ideas que regulan prácticas,
aún si se tratara de creencias indemostrables. Precisamente allí radica la
dificultad relativa a la racionalidad. Kuhn consideró que los “paradigmas”
pueden de alguna manera, compararse en sus alcances explicativos, consistencia y
compromisos teóricos (ontológicos) en cuanto a la existencia de entidades teóricas.
Weltanschaung, aún actuando con condiciones de posibilidad, no excluyente las
creencias indemostrables, ni están estructuradas deliberadamente sobre bases
axiomáticas o principios explicativos, cuya definición se admite
intersubjetivamente o por consensos históricos, precedentes a los
“paradigmas”, y ya suponían ciertas incompatibilidades que no se habían
tornado epistemológicamente explicitas quizás hasta que Kuhn amplia y
modifica esa situación común en la filosofía, que es aún más antigua que
las teorías de la weltanschaung. Fue la conmoción que las ciencias
produjeron, y aún producen, sobre el plano de las creencias lo que modificó
los niveles epistémicos derivando hacia el positivismo. Las weltanschaung
retienen un plano metafísico, mientras, que los “paradigmas” kuhnianos son
operativos sobre el par conceptual de “inconmensurabilidad”. 1.3.6
Los sistemas cerrados o aislados Desde
que ha podido reconocerse que muchas veces las ciencias experimentales y
galileanas – por la intervención de escalas y magnitudes- actúan sobre
sistemas cerrados en la constrastación experimental, la idea de totalidad ha
perdido, o delimitado racionalmente, sus intuiciones hilozoistas. La posibilidad
del conocimiento en sistemas cerrados se ha hecho instrumentalmente
factual. Bachelard señalaba hacia 1935 que: “de hecho la ciencia contemporánea
se instruye sobre sistemas aislados, sobre unidades parcelarias, ella sabe
mantener sistemas aislados” (5) y años después, Gregory Bateson diría.
“la galaxia puede pasar a formar parte del sistema espiritual que incluye al
astrónomo y su telescopio” (6) Hempel explicaría también, como
Bachelard,que las magnitudes forman parte de esos sistemas parece situarse en
una relación de mayor amplitud (paradigma) y significación específica de
menor amplitud (sistema cerrado). Los paradigmas tienen conceptos que se ínter
definen, pero no siempre son cualitativos y también todos aquellos que incluyan
instrumental que opere con magnitudes suponen el “ a priori” galileano de la
matematización. Tal como sostenía Milikian, y luego Ghelen entre otros, Xiang
Chen (7) advierte el factor instrumental (matematizado), y el conceptual
(convencional o realista ontosemántico) en los sistemas cerrados. Hay
en esta perspectiva tres problemas inmanentes a la idea de “paradigmas” y de
“sistemas cerrados”. El galileanismo, el realismo ontosmántico, y la
contratación experimental. Esos tres criterios heurísticos son instalados,
producidos, en la filosofía de las Ciencias o Epistemología por el sólo echo
de admitir “paradigmas” y “sistemas cerrados”. No hay reduccionismos
sino complementariedad “critica” de estos tres criterios ninguno puede
explicar a los dos restantes. Los
sistemas cerrados, como los paradigmas, contienen hipótesis. El trabajo
hipotético-deductivo se refiere a los paradigmas como “hipótesis”. El
trabajo de los hipotético-deductivistas se refiere a los paradigmas como “hipótesis”
al menos en un cierto sentido. 1.3.7
la hipótesis y los paradigmas Parece
un tanto inusual pensar en los popperianos y e hipotético-deductivistas en un
estudio que alude a Koyre y Kuhn. Especialmente si Popper se ha referido a una
concepción universal de la ciencia y ha tratado de mantener la constante de
admitir la validez de la ciencia en su estadio histórico de mayor desarrollo,
una idea devenida de lo que podríamos llamar su darwinismo epistemológico,
compartido por algunos estudios de Kuhn, como el de Gaeta y Gentile (8). Sin
embargo, Kuhn ha sido uno de los filósofos e historiadores de las ciencias que
mejor ha argumentado contra la falta de perspectiva diacrónica y la supuesta
unicidad científica desprovista de contextualización. Con todo hay posibilidad
de considerar a los “paradigmas” como “hipótesis”. En efecto, ¿Qué
impide considerar hipotéticos a los paradigmas? ¿Y que impide deducir de los
paradigmas-hipótesis las resultantes de su aplicación al mundo de los fenómenos
y los objetos? Habría, quizás, algo que contribuye a explicar las
“revoluciones científicas” sucedidas en la historia. Es decir que los
paradigmas preceden a los cambios científicos, pero son conocidos después de
que los cambios científicos hubieron acontecido. Dicho en otras palabras ¿Las
condiciones de posibilidad conocidas después de que los cambios científicos
acontecieran? Y a través de lo ya fundamentado construido a posteriori, pero
que permanecía desconocido en las épocas correlativas a los cambios decisivos?
Son las estructuras de significación de la temporalidad las que lo explican.
Desde este punto de vista, los paradigmas pueden realizar una función hipotética.
Es admitir el devenir ontológico. Es admitir el pasaje ontológico de lo
desconocido a lo conocido y a lo evidente, ya que lo evidente se toma evidente
de por si, y por tanto, no derivado de hipótesis. La paradoja acontece de tal
manera que las hipótesis se reconstruyen en torno a las explicaciones causales.
Y si una hipótesis es considerada causal, tendrá entonces que ser verdadera.
¿Son verdaderos los paradigmas? La respuesta depende de lo que se intente
explicar. Y como no hay un paradigma de los paradigmas, puesto que hay entre
unos y otros son inconmensurabilidades, sólo puede aproximarse el hipotético
– deductivo a la inconmensurabilidad de las hipótesis respecto a los objetos
y fenómenos de la experiencia. Resulta interesante la observación de
Klimovsky, que recuerda que Popper consideraba que “la operación de
constrastación no aumenta en ningún sentido (ni absoluto, probabilístico)
nuestro conocimiento de la verdad de las hipótesis (9). De manera que la
repetición (analógica), se articula con la diferencia (anomalia). La
diferencia es, pues, el concepto clave aquí para distinguir entre distintos
paradigmas y distintas hipótesis. ¿y si diferir resultara esencial para todo
esquema, modo de reducción o paradigma, para toda estructura, tanto como el
distinguir?. Es el tema central de la estructuración como Gestalt, de la que
Kuhn se vale para desarrollar sus ideas de intraducibilidad e
inconmensurabilidad local. 1.3.8
Estructuras de significación y paradigmas Los
paradigmas poseen estructuración. ¿Pero toda estructuración constituye un
paradigma? De acuerdo a las explicaciones de Khun sobre la conformación de
“gestalten”, y a las taxonomías, en las que reaparece la temática de los
universales, sus explicaciones gestálticas tienen, al menos dos niveles, y
ambos se hallan atravesados por una consideración del tiempo histórico,
evolutivo y psicológico. En un primer nivel, las gestalten se producen como
configuraciones caracterizadas por cierta unidad, y a veces estas unidades
se hallan indeterminadas en ciertos aspectos atributivos, dicho de
otra manera: una gestalt que admite demasiadas descripciones, como ya señalaba
Bachelard, es como la seducción substacialista que acumula adjetivos a un
mismo sustantivo, mientras que el progreso del pensamiento consiste en disminuir
el número de adjetivos y no en aumentarlos, jerarquizándolos, más no
yuxtaponiéndolos.(10) Esto es lo que ha ocurrido con la noción de
“paradigmas”, tanto como con la noción de “estructuras”´.En un segundo
nivel, más especifico, puede limitarse la noción. Khun lo ha hecho al hablar
de “matrices disciplinarias”, sin que, al parecer, se haya logrado precisar
la cuestión de sentido. Y es que Kuhn, al adentrarse en uno de los núcleos
históricos de la Filosofía, lo que hizo fue , como Koyre, explicar lo que las
estructuras analógicas de significación efectúan aplicados a diversos y
sucesivos contextos. Podrían decirse que un “paradigma inconmensurable “Es,
al modo kantiano, un “sintético a priori”, ya que de toda estructuración
cabe un área de aplicación que excluye a las demás. No
hay fenómeno sin estructura, podríamos decir, pero puede haber estructuras sin
fenómeno. Y esto puede deducirse de la historia de las ciencias: a veces se ha
llegado a las estructuras a partir de los fenómenos, organizándolos e
interpretándolos, (como sostienen los inductivistas), y a veces se ha llegado a
los fenómenos luego de elaborar estructuras (como Lavoisier). Diversas
consideraciones han dado lugar al desarrollo de métodos estructuralistas, que,
en tanto que tales, no se confunden con los “paradigmas”. Se trata estudios
sobre la formación de constelaciones de sentido. Lévi – Strauss, Foucault,
Althusser, Barthes, Derrida, Deleuze, Lacan, han trabajado las ciencias y la
filosofía apoyadas en una consideración fundamentalmente lingüística, a
veces también lógico-matemática. Pero por ese reduccionismo lingüístico
muchas veces han tomado un lenguaje – objeto, que se ha separado en muchos
aspectos de la contrastación experimental y del galileanismo naturalista. Desde
perspectivas de la sociología de las ciencias, sus enfoques pueden tener cierta
complementariedad con la Filosofía de las Ciencias de Kuhn. De esta manera, la
idea kuhniana de “paradigmas” no resulta análoga a la idea de
“estructuras” en sentido metodológico, sino más bien por su sentido de
unidad (no atomista sino sintética). Aún considerando los factores lingüísticos
como traducibilidad y referencialidad, Kuhn incluye en su concepción de
“paradigmas”, además del contenido de un lexicon, la constrastación
experimental – aunque indirecta, siempre mediada, (la comparabilidad entre
teorías), y la distinción de lo cualitativo y lo cuantitativo respecto a la
Filosofía de la Naturaleza. Es la posibilidad de la comparabilidad entre
teorías lo de Kuhn aporta en relación al relativismo de los estructuralismo.
También hay un sentido de estructuración en las unidades de análisis o
unidades de selección, aunque ya con características metodológicas. 1.3.9
Unidad de análisis o Unidad de selección y paradigmas
Las unidades de análisis son selectivas y suponer una intervención
deliberada sobre la multiplicidad fenoménica. Puesto que hacia lo infinitamente
múltiple “hacia arriba”, y lo infinitamente “múltiple abajo” en el
orden fenoménico, no puede hallarse término definitivo (excepto con el empleo
de la categoría “limite”, que ha tenido y tiene una significación en la
Filosofía tan insistente como el empleo de universales), esos limites, una
suerte de sobrevivencia aristotélica en las ciencias post-galileanas, se
establecen a través de unidades de análisis. En el caso de unidades de análisis
establecidas por escalas, cuando la escala determina al fenómeno, se
mantiene el problema de la correlación de las matemáticas con el campo
fenoménico sobre el que intervienen las magnitudes. En el caso de unidades de
análisis conceptual, los conceptos cumplen una función categorial o taxonómica.
Pero la complejidad explicativa se produce al combinar, en una misma unidad de
análisis, magnitudes y conceptos. Los “paradigmas” comparten con las
unidades de análisis la necesidad de delimitar el campo fenoménico. Pero
puesto que las unidades de análisis son selectivas y no están totalmente
determinadas de manera “naturalista”(la historia y la filosofía de las
ciencias toman este tema como objeto muchas veces, como Eliott Sober en su
Filosofía de la Biología), cabe preguntarse si lo están de manera
culturalista o sociologista , y tampoco puede decirse que el determinismo sea
totalmente cultural o social. ¿De donde surgen entonces? Algunos pueden
sostener que se trata de una dialéctica mientras que otros de a una dimensión
progresivo-evolutiva. Pero las unidades de análisis tienen “comunicación”
unas con otras, como los “paradigmas” y tienen “inconmensurabilidad”. Si
la inconmensurabilidad es de alguna manera el límite estructural también
ingresan las constelaciones de creencias en el plano kantiano retomado por Kuhn. 1.
3.10 Constelaciones de Creencias.
La posibilidad de modificar creencias ha estado en la base de la larga marcha
del trabajo filosófico y científico sobre las creencias y las mitologías. Las
constelaciones de creencias, concepto empleado por Paolo Rossi(11) y Eugenio Trías
(12) son el aspecto quizás más dificultoso de todos, puesto que son las
creencias – y no las teorías- las que se hayan sin término de comparabilidad
metodológico. Dicho de otra manera, es posible refutar teorías con
argumentaciones de mayor alcance explicativo, pero sustituir creencias pertenece
a un plano mucho más complejo, puesto que en última instancia estas se
basan en afirmaciones existenciales, ontológicas. En el plano de los
compromisos teóricos, un científico puede o no admitir entidades tales como
“qualias” o “Flogisto”. Pero en el plano de las creencias, que son
enunciados de existencia u ontológicos, en el que se despliegan las mitologías
y buena parte de las ciencias. Como Khun dice, es el científico e que trabaja
en un mundo que ha cambiado. Podemos entender que la formación del científico
es lo que está allí en juego: trabaja en un mundo diferente porque su actitud
es científica. Quien no dispone de esa actitud científica, sencillamente no lo
advierte. Ahora bien, si son “niveles fenoménicos” (Bachelard) (13) o
“estados de la naturaleza” (Moscovisci)(14) lo que aparece en esos mundos,
el científico actúa con racionalidad de “ida y vuelta” en los niveles
fenoménicos. Y cuando “vuelve” ¿A qué mundo regresa? Al de las
creencias.Pero para transformarlas. Khun se mantiene en una filosofía de las
ciencias que puede conducir a la teoría de los múltiples universos (como
prefiguraban Demócrito y Bruno y quizás Spinoza y Leibniz). Pero no la
postula, consciente de que allí pasaría del plano de las ciencias a la metafísica.
Allí habría nuevamente creencias indemostrables. Las
constelaciones de creencias son próximas a las “epistemes”, o a los
“imaginarios sociales”, y los historiadores las reconstruyen luego de
observados los cambios de paradigmas. 1.3.11
Epistemes y Paradigmas
Las analogías han cedido lugar a las matemáticas. Así explicaba Foucault el
cambio de episteme renacentista al moderno. Sin embargo, Paolo Rossi ha escrito
un estudio en el que argumenta sobre la importancia relevante de las analogías
incluso en las ciencias actuales. Las matemáticas han quedado coma la única
episteme irreductible, ya que se trata, como decía Kant, de analogías matemáticas,
y no de analogías de la experiencia, estableciendo una distinción
apriorística. El paradigma galileano reemplazó al cualitativo. Foucault
restringía el relativismo asignándole a cada episteme una vigencia histórica
dominante sobre las demás. Kuhn restringe el relativismo mediante la
comparatividad entre teorías. Ha quedado, no obstante, la pregunta de si las
estructuras matemáticas son universales, y si es así, cómo lo son.
Desde Galileo, pasando por Kant, Husserl y Wittgenstein, la pregunta sigue
abierta. En algunos casos, se ha puesto en cuestión esa universalidad, como
ocurre con el estudio de E. Lizcano (15), en el que quizás pretenda llevar las
inconmensurabilidades al terreno de la matemática alejandrina tardía, la
china antigua y la griega clásica. También se observa esta preocupación en
Sokal y Brickmont al preguntarse sobre una “dificultad” planteada por J.
Lacan: “¿Qué quiere decir que la verdadera “dificultad” procede de que
cada entero (número entero), es por sí mismo una unidad? (16) La
“dificultad” aludida proviene desde el Parménides de Platón, y se refiere
al concepto mismo de unidad, claro está, de si es posible distinguir un uso
matemático de un uso conceptual, o si no lo es. La “dificultad”, como los
universales y las analogías, es tema de la Filosofía de por sí. Cabe aclarar
que Kuhn, a pesar de tomar la idea de inconmensurabilidad de la 2 pitagórica,
no cuestiona la validez universal de las matemáticas, al menos metodológicamente.
Dos paradigmas no pueden explicar a la vez los mismos objetos, no pueden ser
simultáneos. Pero, ¿no poseen analogías potenciales y mediatas? Actitudes
Mentales Historia
de las Ciencias Filosofía
de las Ciencias Modos
de reducción Niveles
fenomenológicos (subjetivo-ínter
subjetivo) Analogías
potenciales y mediatas Esquemas
de asimilación Unidades
Bio-Psico-Sociales Teorías
de los sujetos epistémicos.
La imitación
diferida. Pattern
Recognition Determinismo
Naturalista Filosofía
de la Mente y Cerebro Psicología Cognitiva Weltanschauung Externalismo-Internalismo Sociología
de las Ciencias Sistemas
Cerrados Estados
de la naturaleza física Tecnociencia Ciencias
Naturales Hipotético-Deducti- vismo Invariables
hipotéticas hipótesis
auxiliares Contrastación
experimental Estructuras Límite
estructural Lógica Naturaleza Ciencias
Naturales Filosofía
de la Naturaleza Constelaciones
de creencias Metafísica
y Mitología Filosofía
de las religiones Historia
de las ideas científicas Filosofía
de la Historia de las Ciencias 1.4.
DISTINGUIR, DIFERENCIA, DIFERIR Es
posible distinguir los diversos paradigmas, aunque no se llegue a que esas
distinciones se tornen “fijistas”. Dicho de otro manera: hay ciertas
representaciones claras y distintas cuando aludimos al “mecanicismo” o al
“organicismo” o al “formalismo” y algunos más. Distinguir supone que
hay conceptos que no pueden trasladarse, “traducirse” de un paradigma a
otro, puesto que son específicos en su significación (no siempre hay traducción
término a término). Ahora bien, la significación esta conformada por la
interdefinición que los conceptos de un mismo paradigma supone, aunque
Popper , Hempel, y los sistemas axiomáticos admitan términos sin definición.
Newton decía que no definía espacio, tiempo, lugar y movimiento (17) porque
consideraba que son comúnmente conocidos, antes de comenzar a explicarlos, y su
parte Freud hacía lo mismo en relación a los sueños (18).
Pero puede sostenerse lo siguiente:
Diferenciar es dos cosas a la vez: distinguir-y-diferir. Porque muchas veces no
están dadas las condiciones (de posibilidad) para trasladar (analógicamente)
los significados. Allí es cuando la reflexión de Wittgenstein “los límites
del mundo son los límites del lenguaje” tiene alcance equivalente a la
“analogía potencial y mediata” de la reflexión de Husserl en
“Meditaciones Cartesianas”. Los “paradigmas” disponen de analogías
potenciales mediatas, tanto como de límites que, sin reducirse a una ontosemántica,
conducen a la situación en que Kuhn se encontró al desarrollar la idea de
“inconmensurabilidad local”, según algunos, para atenuar la prosecución de
una epistemología que conduce a los múltiples universos, si un paradigma
implica necesariamente la imposibilidad de otro al mismo tiempo. En este
sentido, la yuxtaposición explicativa sobre los mismos objetos de la
experiencia no permitiría que dos teorías inconmensurables puedan ser
practicadas simultáneamente. (19)
La complejidad resultante es ¿qué se entiende por mismos objetos de la
experiencia? Y ¿qué se entiende por simultaneidad? 1.4.1
¿la simultaneidad de teorías inconmensurables implica contradicción? “hablar
de una comunidad que experimenta un cambio gestáltico es condensar un extenso
proceso en un instante, sin dejar lugar a los microprocesos por los que el
cambio se produce” (20).
Por lo tanto, dos “gestalten” como el sistema planetario de Aristarco,
(heliocentrico), y el de Ptolomeo (geocéntrico) no pueden ser igualmente válidos. Sin
embargo, refiere Aldo Mieli (21), que Al Biruni admitía ambas explicaciones.
Tal vez hubiera un conjunto de ideas (¿paradigma?) más abarcador que
justificara la contradicción. En una situación relativamente más reciente, el
paradigma lamarkiano se consideraba de menor capacidad explicativa que el
paradigma darwiniano. Pero Piaget trató de integrarlos en una estructuración más
abarcadora, además, con cierto reformulación del “fijismo”,. La
“contradicción gestáltica” es sincrónicamente una diferencia, pero diacrónicamente
un universo posible. Dicho en otos términos: la imposibilidad de las
estructuraciones explicativas yuxtapuestas, es la posibilidad de modificar los límites
de la inconmensurabilidad producida, precisamente, por otro paradigma. Si
hubiera un único paradigma podría decirse que el mundo fenoménico perdería
su diferencia en el distinguir-y-diferir., y cabria razonar como Nietzsche
frente a Kant: “hemos suprimido al mundo real (nouménico) .¿Qué nos queda,
acaso el aparente? No. Al haber suprimido el real, también hemos suprimido al
aparente” (22) Pero ese estadio irrealizarte de la conciencia, no es más que
lo que la Psicología describe como animismo, y que para la Filosofía, desde
mucho antes ha sido hilozoísmo y talvez metafísica. 1.4.2.
Metáforas, Experimentos, Cálculos.
Hay una situación curiosa respecto al concepto de “traducción”.
Habitualmente consideramos que una traducción transita de un idioma a otro, tal
como Kuhn ejemplifica en relación el inglés y el francés. Pero Khun, tratando
de explicar la referencialidad del término “flogisto”, se formula la
pregunta “ ¿Cómo se traducirían las ocurrencias de “flogisto” que no
tienen referente?”(23) Y allí se produce un interrogante que podemos
denominar realismo ontosemántico o idealismo de la conciencia, según el
estudio de Karl O. Apel 824) Que Khun se plantee el caso en que la expresión
“flogisto” signifique “sustancia liberada por los cuerpos en combustión”,
o “principio metabolizador”, o bien que no tenga referente, no hace sino
proseguir con una antigua tradición hermenéutica. Pero, en vez de mantenerse
en un escolasticismo término-a-término en una deriva saussuriana, hace
intervenir criterios operacionalistas, como los estudiados por Bridgman y
Hempel. Y allí se llega al núcleo de la noción de inconmensurabilidad, puesto
que se anudan tres criterios que no son siempre convergentes, y que, aunque
enraizados en paradigmas, se tornan metodológicos: b-
Contrastación experimental c-
Galileanismo A-
La hermenéutica resulta eficaz cuando logra metáforas o analogías
interesantes. Paolo Rossi (25) ha expuesto muy bien una crítica a
Michel Foucault en la que sostiene que las analogías tienen una función
relevante e las ciencias y que no se trata de una “episteme”
pre-galileana que haya sido desplazada o superada. Hempel
(26) y Bachelard (27) , en cambio, observaron sus insuficiencias y limitaciones.
Humberto Eco, tanto como los mencionados, ha hecho un estudio riguroso respecto
al empleo de metáforas y analogías, (28) en el que se expone los límites de
la interpretación de analogías. Y Carnap (29) consideraba que hay”
buenas”y”malas” metáforas, y el verdadero problema consiste en
distinguirlas. Jacques Bouveresse, siguiendo la crítica de Sokal y Brickmont,
también considera muy importante tener algunos criterios de distinción
entre analogías correctamente establecidas y las que no lo son (30). Y la pragmática
de Peirce y Apel contribuye a situar posibles “falacias abstractivas”. Pero
en relación a los estudios de Kuhn, todos estos recursos hermeneúticos no son
suficientes, aunque necesarios, puesto que Kuhn aborda los contenidos
experimentales de las ciencias y no solamente sus estructuraciones lingüísticas B-La
contrastación experimental tiene un aspecto operacionalista y otro galileano: Para
que un experimento pueda realizarse y evaluarse el resultado, hay criterios
opreacionalistas como los descritos por Bridgman y Hempel, que consisten en
asignar correlación empírica a muchos términos que indican operaciones. De
esta manera “el significado de todo término científico debe ser
especificable indicando una operación definida de contratación que proporcione
un criterio para su aplicación (…) con el fin de averiguar si el término “ácido”
se aplica a un liquido dado, es decir, si el liguito es un ácido, introducimos
una tira de papel tornasol azul en él; el líquido es un ácido si y sólo
si el papel tornasol se vuelve rojo “ (31) De esta manera, el opercionalismo
provee de un medio de contrastación para –al menos-restar equivocidad al uso
de los términos no teóricos, y establecer empíricamente un lenguaje
convencional correspondiente a cada operación. A esta clase de contrastación
podemos llamarla “cualitativa”, para distinguirla de la “cuantitativa” C-Galileanismo Toda
vez que interviene una cuantificación (escalas, magnitudes, cantidades,
mediciones), la operatoria que introduce en os conceptos se aleja de la
base empírica y comienza a establecer resultantes abstractas que se producen
fuera del campo de las afecciones del tipo término-observación o
palabra-afección empírica. Las afecciones corporales dejan de actuar sobre lo
inmediato como instrumento de registro, porque sus percepciones son
aproximativas, o inexactas, o relativas, y los instrumentos de medición
conforman sistemas cerrados con los nuevos objetos fenoménicos. Cierto campo
senestésico queda en suspenso, a la vez que nuevos fenómenos deducidos
de las constantes hipotéticas mentalmente retenidas en la conciencia,
construyen los nuevos datos sobre de apriorismos intesubjetivos. No
es posible reducir a la hermenéutica ni a la constrastación experimental, ni
al galileanismo la filosofía de las ciencias, puesto que son pautas metodológicas
que podríamos decir, autopoiética y evolutivamente, se implican
mutuamente.
Kuhn es hermeneuta cuando se ocupa de cambios conceptuales, o de traducibilidad,
como en ¿Qué son las revoluciones científicas? En La Revolución
Copernicana hay galileanismo y hermenéutica; en buena parte de los excelentes
estudios de La Tensión Esencial (La función de las experimentos imaginarios,
La función de la medición en la física moderna,. La tradición matemática y
la tradición experimental) hay galileanismo y contrastación experimental.
Finalmente, todo lo referido a la sociología externalista se articula luego
sobre los núcleos A; B y C. 1.5-
Los múltiples universos y la ontología
Hemos mantenido la pregunta hasta aquí, de si Khun ha mantenido una insistencia
filosófica que proviene de la Filosofía misma y que puede situarse en
distintas épocas, y si hay similitudes de sus “paradigmas inconmensurables”
con un número significativo de actitudes filosóficas en lo histórico y
lo contemporáneo. Hay quienes que resueltamente hay tomado e sentido
“fuerte” de la noción de inconmensurabilidades y sostiene que la cuestión
debe analizarse mediante la idea de “estados” de la naturaleza. Y que las
“disciplinas” científicas definen esa actitud de los científicos a operar
en “mundos diferentes”. Es el hombre y su formación científica el que
delimita o configura niveles de realidad, o sectores del universo, o incluso
nuevas naturalezas. Es un relativismo que no deja de estudiar las ciencias
naturales, como en otros casos demasiado sociologistas. Parecería más bien un
relativismo naturista, tal como el desarrollado por Serge Moscovisci (32). Supone,
entonces, que la teoría de los múltiples universos resulta la más verdadera.
Cierta versión socio-antropológica cifra en las identidades profesionales en
torno a las ciencias la cuestión de las inconmensurabilidades, como M.
Brignoli, comentado por A. Cupani. En ese sentido, Moscovisci se ha adelantado
en esa idea. Pero el relativismo socava sus propios cimientos, aunque no podamos
precisar en qué punto o momento (quizás cuando los relativismos de lo
“externo” llegan a transformarse en los límites de una estructura
“interna”, en la que el filósofo de las ciencias se incluye en sus
descripciones) Khun lo hace, por ejemplo, cuando dice “…estaba sentado a mi
mesa con el texto de la física de Aristóteles delante de mi y un bolígrafo de
cuatro colores en la mano. Levantando mis ojos miré abstraídamente por la
ventana de mi habitación, y aun retengo la imagen visual. Súbitamente
los fragmentos en mi cabeza se ordenaron por sí mismos de un modo nuevo,
encajando todos a la vez….Aristóteles me pareció un Físico realmente bueno,
aunque de un tipo que yo nunca hubiera creído posible…”(33) Además
de la experiencia “ajá”, no podemos saber con certeza que imagen vio
Kuhn…pero lo podemos entender, por estructuras analógicas de significación!
No es lo mismo un relativismo de tipo “hermenéutico” que uno “sociológico”
o “matemático”. Releamos a Galileo:
“…Si Sarsi pretende que yo crea al Suida (enciclopedia bizantina), y que los
babilonios cocían huevos haciendo girar violentamente la honda, lo creeré,
pero diré que la causa de tal efecto es muy diferente de la que le viene
atribuida. Para hallar la verdadera, yo discurriré así: Si a nosotros no nos
sucede un efecto que a otros ha sucedido, ha de ser porque en nuestro
operar crecemos de aquello que fue causa del éxito de ese efecto; si carecemos
de una sola cosa, esa sola cosa ha de ser la verdadera causa; ahora bien, ni nos
faltan huevos, ni hondas, ni hombres robustos que las hagan girar, y, si
embargo, no se cuecen, ates al contrario, si estaban calientes, se enfrían.
Luego no nos falta sino estar en Babilonia; luego, el estar en Babilonia es la
causa de que se cuezan los huevos y no el rozamiento del aire” (34) Pero la filosofía
natural de Galileo Galilei, no necesitaba el estar en un mundo multiplicado por
“babilonios” y “venecianos” para probar su validez. La situación, no se
resuelve con la causalidad inversa, es decir, considerar que Galileo estaba en
Venecia y no en Babilonia. La sociología de las ciencias tiene, en casos como
éste, que renunciar a sus particularismos. Excepto diciendo que la filosofía
natural era de Galileo Galilei, y no de su época. Así, es el tiempo el que
todo lo rige.
Pero, ¿hay en la historia de la filosofía y de las ciencias una
secuencia que corresponda a un orden deductivo? Si es así, podremos decir algo
más acerca de la imposibilidad de los paradigmas sobre los mismos objetos
de la experiencia.
Las explicaciones mitológicas precedieron a las aritméticas, y ambas a
las causales. Las cosmogonías preceden a Tales y Pitágoras, y ambas a Aristóteles,.
Por lo tanto, hay un estadio que precede la existencia epistémico de la aritmética
y a la existencia epistémica de la causalidad física y material. Pero ese
estadio implica un “fuera de tiempo”, ya que se alude a una
temporalidad con posterioridad, reconstruida.
La modificación en el empleo de un sistema paradigmático respecto a otro,
transita pues por un cauce metafísico, al que probablemente todos los
paradigmas puedan potencialmente remitirse cada vez que reacomoden sus alcances
explicativos. Si el término “flogisto” podía remitir a un “no objeto”,
esto indica que lo que hemos llamado distinguir-y diferir conduce a…nada.
Sostenía Kant que el tiempo no es objeto de experiencia posible (35), excepto
su duración, simultaneidad y sucesión. Y de la irrepresentabilidad de aquello
a lo que se le ha restado cuantificación y causalidad, surge algo capaz de
abolir el sentido de los significados ya construidos, o restituirles la
significación. Luego, el distinguir-y deferir llevan a una
reestructuración en la que cierta comunidad de sentido que admite la
referencialidad (existencia) del flogisto queda frente a la evidencia de un
no-objeto. Las creencias o hipótesis son un idealismo de la conciencia a ese
respecto. Esas creencias o hipótesis permanecían como un realismo ontosemántico
(existencia de determinado objeto de la experiencia llamado “flogisto”). Por
tanto, ese no-objeto, irrepresentable, no puede sino dinamizar un
reacomodamiento de estructuras. Un “fuera de tiempo” (metafísico) se
articula por debajo de las estructuras matemáticas y causales, hasta hacer
reingresar a un nuevo realismo ontosemántico lo que se evidencia como idealismo
de la conciencia: el objeto en cuestión pudo designarse oxigeno. Pero lo fue
dentro del nuevo conjunto de entidades químicas de Lavoisier. Los
cambios de paradigmas son, de acuerdo a las ideas desarrolladas hasta aquí, un
tránsito metafísico, que Koyré estudió en profundidad antes de Kuhn, y
que Khun no tuvo que volver a recorrer, utilizando el sintético a priori
de “paradigmas inconmensurables”, luego “inconmensurabilidad local”. La
comparabilidad entre teorías fue su manera de responder al relativismo. Kuhn
hizo filosofía de las ciencias, como él bien dijo, como kantiano-post
darwiniano. Su material de trabajo fue, al igual que Alexandre Koyré, la
historia de las ideas científicas y el Gran Relato del positivismo. Pero se
debe a Koyré el arte contextualista de la historia de las ciencias.
Cierto es que, una vez establecido como método, el contextualismo también
puede producir errores. Hasta se ha hecho un lugar común decir que alguna
interpretación esta fuera de contexto como recurso retórico. Es por esta razón,
para evitar el empleo retórico en las reconstrucciones racionales, que tiene
sentido el trabajo de filósofo de las ciencias que encontramos en la obra de
Koyré
Y es posible que a través de las estructuras analógicas de significación en
las que el tiempo se mueve, la filosofía y las ciencias sigan demostrándonos
que una vida con actitudes de reflexión vale la pena de ser vivida. Bibliografía 1- Rodolfo
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Henry E. Allison, El Idealismo trascendental de Kant, Antrophos, UAM, México-
Barcelona, 1992, pgs. 314 y 34 Autor: Guillermo
Treboux – Prof. Filosofía, Psicologia e Historia de las Ciencias- UNCo
Neuquen – República Argentina –estimados lectores/as: por análisis,
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atentamente GT. Publicación enviada por Guillermo Treboux Contactar mailto:gtreboux2002@yahoo.com.ar Código ISPN de la Publicación EEEyFyVyuZQdFVCgze Publicado Tuesday 17 de May de 2005 Ultimas Publicaciones en ilustrados.com
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