Monografias | Supervisión intensiva de pacientes hospitalizados: Un método sensible para detectar reacciones adversas medicamentosasSupervisión intensiva de pacientes hospitalizados: Un método sensible para detectar reacciones adversas medicamentosasResumen: El problema de los efectos indeseables por medicamentos está alcanzando hoy en día magnitudes considerables. De hecho en algunos países desarrollados los efectos indeseables que dan lugar a ingreso en servicios de urgencia constituyen una de las principales causas de muerte, sólo precedidas por la cardiopatía isquémica, el cáncer y el accidente vascular encefálico (1,2). De ahí la importancia de conocer y aplicar constantemente los métodos de farmacovigilancia. Indice: Resumen Introducción Método Resultados
y discusión Bibliografía RESUMEN Introducción:
El problema de los efectos indeseables por medicamentos está alcanzando hoy en
día magnitudes considerables. De hecho en algunos países desarrollados los
efectos indeseables que dan lugar a ingreso en servicios de urgencia constituyen
una de las principales causas de muerte, sólo precedidas por la cardiopatía
isquémica, el cáncer y el accidente vascular encefálico (1,2).
De ahí la importancia de conocer y aplicar constantemente los métodos de
farmacovigilancia. Método: Conscientes de esta necesidad, decidimos hacer un estudio
que enmarcado dentro de este campo, nos permitiese conocer el comportamiento de
las reacciones adversas medicamentosas (RAM) detectadas en la UCI del Hospital
Enrique Cabrera, por el método de monitoreo o supervisión intensiva de
pacientes hospitalizados. Se determinó la frecuencia de aparición de dichas
RAM así como su distribución por sexo y grupos etáreos. Además se
clasificaron atendiendo a severidad, causalidad y por criterios de Rawlins y
Thompson. Finalmente se agruparon por órganos/sistemas afectados y se
identificaron los principales fármacos asociados a las mismas. Resultados:
Las reacciones adversas aparecieron con una frecuencia superior a la que se
reporta en la literatura, destacándose la hipopotasemia, la hipotensión
arterial y las arritmias ventriculares. Su comportamiento en cuanto a causalidad
y en cuanto a criterios de Rawlins-Thomson no se diferenció de lo reportado en
otros estudios, pues predominaron las reacciones probables (99.1%) y de tipo A
(94.8%). Por grado de severidad la mayoría de las reacciones fueron catalogadas
como moderadas (38.8%) y hubo además un 1.7 % de reacciones letales. La estreptoquinasa recombinante fue el fármaco mayormente implicado en
la aparición de efectos indeseables (28.4%) y las manifestaciones
cardiovasculares fueron las de mayor cuantía (32.0%). Palabras
claves:
reacción adversa medicamentosa, farmacovigilancia, supervisión intensiva,
monitoreo intensivo INTRODUCCIÓN La
mayoría de los datos de los que se dispone actualmente acerca del
comportamiento global de las RAM y de sus consecuencias, derivan de estudios
epidemiológicos realizados en pacientes hospitalizados. Por estos estudios se
sabe que los efectos adversos provocados por medicamentos, motivan entre el 0.86
y el 3.9% de las visitas a los servicios de urgencia, se conoce además que
alrededor de un 5% de los ingresos se debe a reacciones adversas, y que en
promedio un 15% de los pacientes que son tratados con fármacos presentan
algunas formas de yatrogenia medicamentosa. Muchas de las reacciones suelen ser
leves y reversibles, pero cerca de un 20% son calificadas como peligrosas para
la vida. Incluso entre el 0.24 y el
2.5% de los enfermos hospitalizados encuentran la muerte como resultado de la
acción de los medicamentos (3,4).
Se impone entonces una valoración postcomercialización, fundamentalmente para
detectar reacciones adversas graves y aquellas que se producen con muy poca
frecuencia. A
mediados de los años sesenta se comenzaron a probar métodos de
farmacovigilancia que pudieran complementar la notificación espontánea de
sospechas de RAM, razón por la cual surge el monitoreo o supervisión intensiva
de pacientes hospitalizados, método fiable para detectar efectos indeseables
por fármacos amén de sus desventajas y/o limitaciones (5
). METODO El
estudio de tipo descriptivo, transversal y prospectivo, consistió en el análisis de las RAM detectadas por supervisión
intensiva, en la UCI del Hospital General Docente Enrique Cabrera de Ciudad de
la Habana. El periodo evaluado estuvo comprendido desde el mes de diciembre del
año 2003 hasta el mes de mayo del 2004. La
información obtenida por anamnesis, examen físico, historias clínicas, pases
de visita, y la observación directa de la administración de medicamentos a
pacientes fue plasmada en el modelo oficial de notificación de sospechas de RAM
emitido por el Ministerio de Salud Pública de Cuba. Otras
fuentes: Registro de ingresos en la UCI. Aportó el
total de pacientes ingresados en el servicio durante esos seis meses. Los propios monitores con los cuales se
discutieron algunos de los casos reportados. Se
determinó la frecuencia de aparición
de las RAM, así como su distribución por sexo y grupos etáreos (15-30, 31-60
y mayores de 60 años). Para establecer
causalidad se aplicó el algoritmo de Karch y Lasagna, que agrupa las reacciones
en definitivas, probables, posibles, condicionales
o no relacionadas. Las RAM se
clasificaron según: ·
Grado de severidad (6) Leves:
síntomas y signos fácilmente tolerados. No cambio de terapéutica ni antidototerapia. Moderadas:
hay malestar suficiente que interfiere con la actividad usual. Requirieron
observación o cambio de terapéutica. No necesariamente se precisó la suspensión
del fármaco. Graves:
pusieron en peligro la vida del paciente. Por tanto requirieron la suspensión
del fármaco causante de la reacción y la administración de un tratamiento
específico para contrarrestarla. Letales:
contribuyeron directa o indirectamente a la muerte del paciente. ·
Criterios de Rawlins y Thompson (7) A:
predecibles o al menos esperables. La intensidad de la respuesta se relaciona
con la dosis administrada. Su tratamiento requiere ajuste de la dosis. B:
son reacciones raras, no predecibles a priori
por las propiedades farmacológicas de un medicamento administrado a las dosis
terapéuticas habituales. No existe relación entre la dosis y la intensidad de
la reacción. C:
asociadas a tratamientos prolongados. D:
son las retardadas (carcinogénesis y teratogénesis). Las
manifestaciones clínicas se
agruparon por órganos/sistemas utilizando la
terminología empleada por la OMS (8)
y finalmente se identificaron los fármacos
mayormente implicados en la aparición de efectos indeseables.
RESULTADOS
Y DISCUSION Se
detectaron 116 RAM en 88 pacientes de los 223 que ingresaron en la UCI durante
esos seis meses. La
frecuencia de aparición de dichas reacciones tomando como referencia el total
de pacientes ingresados fue de un 39.5 %. Esta cifra es superior a las
reportadas en la literatura (2,9),
pero justificable si tenemos en cuenta que en este tipo de servicio se facilita
la supervisión estrecha del paciente, expuesto
generalmente a un número
considerable de medicamentos, lo que pudiera predisponer incluso a la aparición
de RAM por interacciones medicamentosas. Además la monitorización intensiva no
adolece de la intranotificación que pudiera presentarse con el método de la
notificación espontánea. Las
RAM predominaron en el sexo masculino (55 %), y en las edades entre 31 y 60 años
(54.3 %), resultado que también difiere de lo consultado en la literatura (9), pero igualmente justificable por las características del servicio,
que admite fundamentalmente portadores de enfermedades cardíacas, más
frecuentes en hombres que en mujeres (10,11),
y con elevada prevalencia en los menores de 65 años (11,12).
De hecho el Infarto agudo del miocardio (IMA) fue la indicación que con mayor
frecuencia motivó la administración de fármacos causantes de efectos
indeseables (40.6 %). Entre
las reacciones adversas detectadas la más frecuente fue la hipopotasemia (17.2
%)(TABLA 1), resultado esperado
debido a que la furosemida, la hidrocortisona y la insulina, tres de los diez
primeros fármacos a los que se atribuyeron reacciones adversas en nuestro
estudio (TABLA 2) tienen reportada
esta reacción en la literatura (13).
La hipotensión arterial derivada en un 69.2% de la estreptoquinasa, fue la
segunda RAM más detectada (11.2 %) (TABLA
1) y aunque el mecanismo no está bien establecido nos inclinamos por uno de
los tantos propuestos, relacionado
con la dosis del medicamento que pasa en un minuto durante la hora que dura la
infusión (14). Y lo hacemos teniendo en cuenta que en nuestro estudio la mayoría de
los pacientes que presentaron esta reacción mejoraron con la sola disminución
del goteo. En otros si fue preciso suspender la medicación pues hubo compromiso
hemodinámico importante. El
90 % de las arritmias ventriculares y el 77.8 % de los vómitos, tercera y
cuarta reacción más detectadas, respectivamente (TABLA
1), se asociaron también con el uso de la estreptoquinasa recombinante. Si
bien son reacciones conocidas del fármaco (13,15)
en ocasiones se discute la posibilidad de que sean consecuencia del propio IMA
que motiva la indicación de la estreptoquinasa (16,17).
Al
aplicar el algoritmo de Karch y Lasagna la casi totalidad de las reacciones
fueron catalogadas como probables (99.1%), aspecto que ya ha sido observado en
otros estudios, pero que pone de manifiesto algunas de las limitaciones de los
algoritmos a la hora de establecer la relación de causalidad entre una supuesta
reacción adversa y el medicamento sospechoso de producirla. Así por ejemplo,
en nuestro estudio hubo sospechas de RAM que pudieron ser clasificadas como máximo
de probables y no como definitivas, aún en ausencia de otras causas
alternativas inmediatas. Sucede que para que una sospecha sea catalogada como
una RAM definitiva además de manifestarse con una secuencia temporal plausible
en relación con la administración del medicamento, y de no poder explicarse
por una enfermedad concurrente ni por otros fármacos o sustancias, tiene que
aparecer necesariamente tras la reexposición (18),
y esto sin lugar a dudas implica un cuestionamiento ético por parte del médico,
que debe tener como principio básico no hacer daño.
A
pesar de que todas las publicaciones nacionales e internacionales coinciden en
que son las reacciones leves las
que con mayor frecuencia aparecen (1),
en nuestro estudio predominaron las reacciones moderadas (38.8%). Nada
despreciable fue el número de reacciones graves que se detectaron (29.3%).
Claro está, el estado en que se encuentran los pacientes que ingresan en
unidades de cuidados intensivos los hace más susceptibles de descompensaciones
hemodinámicas o de otro tipo, que pueden interferir en su recuperación o
incluso llegar a comprometer su vida. Tuvimos además dos reacciones letales
para un 1.7 %, cifra que se incluye dentro del rango referido por la literatura
(19). Uno de los fallecidos presentó una depresión respiratoria asociada a
tiopental, que derivó en una encefalopatía hipóxica y lo llevó a la muerte
en el plazo de unos días, en tanto la hidrocortisona fue la responsable de la
úlcera perforada que llevó a la muerte a una paciente de 48 años con diagnóstico
de mielitis transversa. Tal
y como se recoge en la bibliografía (7)
las reacciones tipo A por la clasificación de Rawlins y Thompson fueron las de
mayor cuantía (94.8%). De ahí que en múltiples ocasiones se minimizaran los
efectos realizando simples ajustes de dosis. No predecibles fueron seis
sospechas de RAM. Mencionaremos solamente por su importancia en cuanto a
gravedad, el edema angioneurótico que se presentó tras la administración de
la estreptoquinasa recombinante. El resto de las reacciones tipo B
se manifestaron por síntomas y signos menores, fundamentalmente dermatológicos.
Como hemos podido apreciar en el transcurso de la discusión la
estreptoquinasa fue el fármaco responsable de la mayor cantidad y variedad de
efectos indeseables detectados (TABLA 2).
Si aún quedaran dudas al respecto, podríamos citar entonces las
complicaciones hemorrágicas que se presentaron tras su administración, y que
contribuyeron a que el sangramiento se ubicara dentro de las RAM más reportadas
(TABLA 2). Resulta alentador el que
no haya sido tan frecuente como se describe para este tipo de medicamento (13),
entre otras cosas porque habla a favor de una buena selección por el personal
de la UCI de los pacientes sometidos a tratamiento con fibrinolíticos. Más del 50 % de la RAM detectadas afectaron los sistemas:
cardiovascular, hidromineral y digestivo. Estos resultados no guardan gran
similitud con los reportados por la Unidad Coordinadora Nacional de
Farmacovigilancia en su informe final del año 2003(20). En su caso primaron las reacciones que afectaron la piel y las
gastrointestinales, mientras que las cardiovasculares ocuparon un cuarto lugar.
Debemos considerar que la mayoría de las notificaciones que se reciben en este
centro provienen de la atención primaria de salud, a diferencia de nuestro
estudio donde se analizaron reacciones detectadas en una unidad de cuidados
intensivos, en la que se emplean fármacos que potencialmente pueden inducir una
gran cantidad y/o variedad de manifestaciones cardiovasculares. Sólo la
estreptoquinasa de uso exclusivamente hospitalario puede producir hipotensión
arterial, bradiarritmias y taquiarritmias que van desde una extrasístole
ventricular moderada hasta una fibrilación ventricular grave (13,15,16). Las afectaciones
hidrominerales se correspondieron en su generalidad con la hipopotasemia, en
tanto los vómitos bastaron por sí solos para situar al aparato digestivo como
uno de los más afectados. Este resultado se ha hecho prácticamente una
constante en los estudios de farmacovigilancia, y se explica porque la mayoría
de los fármacos producen
trastornos gastrointestinales, incluso usados por vía parenteral (13). Las
manifestaciones generales también se ubicaron dentro de las más afectadas,
siendo representadas por un grupo amplio de acontecimientos clínicos tales como
cefalea atribuible a los nitrovasodilatadores, escalofríos secundarios al uso
de la estreptoquinasa y fiebre inducida por intacglobin. Todas reportadas en la
literatura como RAM frecuentes tras la administración de estos fármacos (13). Tabla I.
Principales RAM detectadas. Unidad
de Cuidados Intensivos. Hospital General Enrique Cabrera. Diciembre
2003-Mayo 2004. Sospecha
de RAM No % Hipopotasemia 20 17.2 Hipotensión
arterial 13 11.2 Arritmias
ventriculares 10 8.7 Vómitos 9 7.8 Bradicardia
sinusal 8 6.9 Sangramiento 8 6.9 Cefalea 6 5.3 Hiperglicemia 5 4.3 Elevación
de la creatinina 5 4.3 Hipoglicemia 4 3.4 Broncoespasmo 4 3.4 Otras 24 20.6 Total 116 100.0 Fuente: modelo de
notificación de sospechas de RAM Tabla II. Fármacos asociados a un mayor número
de RAM detectadas. Unidad de Cuidados Intensivos. Hospital
General Enrique Cabrera. Diciembre 2003-Mayo 2004. Fármaco No % Estreptoquinasa 29 28.4 Furosemida 13 12.8 Atenolol 6 5.9 Nitroglicerina 6 5.9 Insulina 6 5.9 Hidrocortisona 5 4.9 Dextrosa al
30% 4 3.9 Nitrosorbide 3 2.9 Intacglobin 3 2.9 Gentamicina 3 2.9 Otros 24 23.6 Total 102 100.0 Fuente: modelo de
notificación de sospechas de RAM BIBLIOGRAFIA
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Unidad Coordinadora Nacional de Farmacovigilancia. Informe anual, 2003.
Autores: Ivette Díaz Mato*,
Dulce Maria Calvo**, Juan de Dios Hernández Beguiristain***
*Especialista de Primer Grado en Farmacología. Diplomada en
Farmacoepidemiología.
Profesora instructora. Facultad de
Ciencias Médicas “Dr. Salvador Allende”.
e-mail: ivettediaz@ infomed.sld.cu **Especialista de Segundo Grado en Farmacología. Diplomada en
Farmacoepidemiología.
Profesora instructora. Centro para el
Desarrollo de la Farmacoepidemiología en Cuba (CDF) ***Especialista
de Segundo Grado en Medicina Interna. Profesor auxiliar.
Hospital General Docente Clínico Quirúrgico
“Dr. Enrique Cabrera” Publicación enviada por Dra. Ivette Díaz Mato y otros Autores Contactar mailto:ivettediaz@ infomed.sld.cu Código ISPN de la Publicación EEEyppFZEpUCAANraR Publicado Friday 13 de May de 2005 Ultimas Publicaciones en ilustrados.com
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