Monografias | Una mirada sociológica al alcoholismo como problema social

Una mirada sociológica al alcoholismo como problema social

Resumen: Se realizó una revisión sobre el alcoholismos como una toxicomanía de nuestros tiempos, que se encuentra entre las problemática médicos sociales de mayor relevancia mundial, por su efectos extraordinariamente nocivos para la salud desde el punto de vista social para la comunidad y la sociedad en general . Se corroboró en este estudio las conclusiones emitidas por estudioso de la temática coincidiendo con ellos con que el mismo tiene gran repercusión social, lo que se refleja en las reiteradas y siempre creciente violencia hacia hijo, cónyugues, agresiones a vecinos y amigos y deterioros de relaciones interpersonales en general. (E)

Publicación enviada por Prof. Reynerio Camejo Lluch y Otros Autores


 

INDICE  

1.-Dedicatoria

2.-Agradecimientos

3.-Resumen.

4.-Introducción

5.-Objetivos

6.-Desarrollo

7.-Conclusiones

8.-Recomendaciones

9.-Bibliografía Consultada

 

Dedicatoria. 

A todos los  que con su sangre  derramada hicieron posible el triunfo de la Revolución.  A nuestro comandante en Jefe  Fidel Castro Ruz, y a nuestros padres y profesores.

 

Agradecimiento 

Nuestro más sincero agradecimiento a:

A nuestros padres y profesores por servirnos de ayuda con sus conocimientos y experiencia. A quienes de una forma u otra colaboraron con nuestro trabajo.

A todos,

Gracias.    

 

RESUMEN.  

Se  realizó una  revisión  sobre el alcoholismos como una toxicomanía  de nuestros  tiempos , que se encuentra entre las problemática médicos sociales de mayor  relevancia mundial , por  su efectos  extraordinariamente nocivos para la salud desde el punto de vista  social para la comunidad y la sociedad en general . Se corroboró en este estudio las conclusiones emitidas por  estudioso de la temática coincidiendo con ellos con que el mismo tiene  gran  repercusión social , lo que  se refleja  en as las reiteradas y siempre creciente violencia hacia hijo , conyugues , agresiones  a vecinos y amigos  y deterioros  de relaciones interpersonales en general .

 

Introducción 

El ser humano en el complejo proceso de vivir  busca y desea experimentar satisfacción en las disímiles y complejas relaciones que establece consigo y con el afuera. Pero de la misma manera en que ese deseo es común a la generalidad de los seres humanos, es totalmente diferente la valoración que cada uno hace de lo que necesita para experimentar  satisfacción en su vida. Aunque la búsqueda de esa satisfacción no siempre suele ser la mas certera ya que muchos casos olvidamos los procesos fundamentales de la socialización y actuamos sin tenerlos en cuenta.(1)  

El alcoholismo es uno de los problemas que más afecta a nuestra sociedad  actualmente.  Este término fue puesto en circulación por el sueco Magnos Huss  hacia 1849 cuando Suecia ocupaba la cuota más alta del mundo en el consumo de bebidas alcohólicas.  Pero a pesar que es en este año cuando se acuña este término, el mismo data desde nuestra antigüedad, constituye la más generalizada toxicomanía e integra el grupo de los principales problemas médicos sociales, expresándose en nuestro país cada vez con mayor magnitud, debido a la tendencia y al aumento del consumo a escala social. (2) 

Es desde esta percepción que parte el interés de la Sociología por este tema, estudiado por múltiples ciencias, ya que se considera que la valoración que el hombre hace de su existencia está asociada a procesos movilizadores como necesidades, motivos, conflictos, a formaciones psicológicas complejas como el sentido de la vida, la autovaloración, los ideales, así como las relaciones que establece en los diferentes planos de la vida. (3)  

Pretendemos realizar un análisis teórico del alcoholismo, en primer lugar, como problema social, que deriva en muchos casos en problema de salud, enfermedad que afecta no solo a individuos sino también a la sociedad.

Caracterizar al alcoholismo, puesto que es una de las enfermedades de más repercusión biológicas, psicológicas y social  debido a que afecta no solo a individuos que la padece sino que también puede afectar las relaciones, familiares, sociales, laborales y tiene implicaciones aún económicas y materiales para cualquier sociedad.(4)

Además es una necesidad de nuestro país el abordaje del alcoholismo desde diferentes frentes debido al incremento de la tasa de esta enfermedad en los últimos años, sobre todo en poblaciones relativamente jóvenes,  llegándose a temer por algunos especialistas el hecho de que esta enfermedad se convierta en un grave problema de salud en nuestro territorio.(5) 

Desde este punto de vista decidimos realizar este trabajo el cual  tiene como objetivo aportar elementos teóricos que contribuyan a profundizar en la concepción sociológica del alcoholismo como problema social. (6) 

Este estudio parte desde una posición teórica, la cual constituye la guía de nuestro trabajo tomando como soporte a figuras cumbres del pensamiento sociológico, como Emile Durkein, Carlos Marx, Robert Merton, Antony Guiden, e investigadores de ramas como la Psicología y la Medicina. (7)    

Analizamos la problemática desde el punto de vista del Trabajo Comunitario debido a la gran importancia que el mismo reviste como escenario de participación de los ciudadanos en la sociedad cubana actual. Planteando alternativas para su prevención. (8) 

Objetivos.

1.- Aportar elementos teóricos  que contribuyan a profundiza  en la concepción sociológica  del alcoholismo como problemas social.

 

Desarrollo 

1.1           El alcoholismo como problema social: la perspectiva sociológica.  

El alcoholismo, la más significativa toxicomanía de nuestros tiempos se encuentra entre las problemáticas médicos-sociales de mayor relevancia  mundial, por sus efectos extraordinariamente nocivos sobre la salud y la sociedad derivado de su nefasta repercusión biológica, psicológica  y socioeconómica. (10) 

Es nuestro interés analizar el alcoholismo como un problema social ya que el mismo tiene un impacto negativo en las vidas de un segmento considerable de nuestra población y sobre el mismo existe un amplio número de personas con gran preocupación. La sociología, desde posiciones sistematizadoras e integradoras, puede analizar una serie de factores que convierten en dicha problemática en un peligro para nuestra sociedad.(11) 

No podemos hablar del mismo como enfermedad, sin tener en cuenta la cultura, pues de ese modo de vivir que aprendemos  también a explicarnos los fenómenos que llamamos salud enfermedad.

Al crecer en un determinado grupo aprendemos a considerar salud a una serie de estados o situaciones y enfermedad a otros. Juzgamos ciertos comportamientos como saludables y por otro lado, vamos aprendiendo a calificar ciertas sensaciones como síntomas de enfermedad y a considerar como normales a otros. (12) 

Hemos de tener en cuenta que, salud y enfermedad, son conceptos socialmente construidos y que, por lo tanto, la cultura tipifica lo que es salud y lo que es enfermedad o, por expresarlo de otro modo, lo que es normal y lo que es patológico o sea, que el individuo según su cultura, tendrán su visión de la enfermedad, la salud y como tal se comporta.   

En nuestros días es un hecho incuestionable que la salud es un fenómeno integral determinado, fundamentalmente, por las condiciones en que viven las familias y las comunidades y que las mismas están a su vez determinadas por complejos factores interactuantes de carácter social. (13)   

La Sociología ha demostrado su validez en el estudio de la salud llevando un conjunto de conceptos de su teoría general a este campo, ayudando a explicar como los eventos de ella y sus conductas están influenciadas por factores sociales.

Muchos han sido los conceptos que se han formulado de salud, aunque desde la Sociología, incuestionablemente el de mayor repercusión es el formulado por Parson desde los marcos de paradigmas médicos clásico de orientación individual, comprendiendo la misma en referencia a la participación del individuo en el sistema social: estado de capacidad óptima del individuo para el eficaz cumplimiento de los roles y tareas para los que ha sido socializado.  (13)   

Si partimos de la concepción durkheniana, la salud es un hecho social condicionado e interdependiente con instituciones como la familia y el trabajo, influenciada culturalmente; por lo que este sistema de salud refleja normas, valores conocimientos, creencias y símbolos de la sociedad. Reconocer la importancia del proceso de socialización nos ayuda  a entender el proceso de forja de patrones de conducta, en el marco subcultural del grupo social específico en estudio. (14)   

Cuando se estudia la evolución de la Sociología Médica como subdisciplina sociológica encontramos que la contribución Parsoniana con el empleo de la categoría rol social llevada al marco de salud- enfermedad se constituye en brújula indiscutible que señala el rumbo verdaderamente sociológico que toma a partir de aquí la misma. Hasta ese momento, la Sociología Médica se había desarrollado bajo la influencia y en los marcos de la Medicina Social.(15)   

Aunque criticada por algunos por considerarla “reduccionista y alienante”, la categoría “ Rol social enfermo” permite una reformulación más específicamente sociológica, considera la enfermedad (independientemente de su naturaleza) como sinónimo de condiciones o estado social desviado que pone en peligro la integración sistemática, colocando al sujeto enfermo en condiciones de dependencia pasiva respecto al sistema sanitario.

El sociólogo A. Guiden señala al respecto “la salud y la enfermedad están a su vez fuertemente influenciada por aspectos de la estructura social. Los factores sociales no afectan solamente a la esperanza de vida, sino también a las probabilidades que tienen los individuos de contraer determinados tipos de enfermedades y la naturaleza de la asistencia sanitaria que reciben”. (16)   

En nuestro análisis partiremos de la consideración de los factores sociales como todos aquellos elementos vinculados a la sociedad humana (independiente de su naturaleza) capaces de incidir en el estado de salud de la población en los distintos niveles de la organización social. (17)   

El análisis del alcoholismo puede partir de su  consideración como forma de desviación  social. La raíz del alcoholismo está ante todo en la enajenación de la personalidad; el no reconocimiento por parte de ellos de las normas imperantes en las relaciones sociales.

Para enmarcarnos  en nuestro trabajo consideramos tratar la dependencia alcohólica como el estado de dependencia física y emocional del consumo reiterado y siempre creciente  del alcohol.

La persona no se convierte en bebedor de la noche a la mañana, sino que hasta el establecimiento del hábito como tal, el individuo pasa  progresivamente a travéz de una serie de fases.(17) 

·       Preparación: desarrollo de un clima favorable entorno al consumo de estas sustancias.

·       Iniciación: es el período cronológico “del no bebedor que bebe” y en el que se establece las conductas iniciales con estas sustancias. 

·       Afianzamiento: comprende la  fase cronológica del bebedor  que comienza a beber; en ella el consumo del alcohol se va generalizando en un mayor número de situaciones.

·       Mantenimiento: es el período del bebedor que bebe, en el existe ya dependencia física y psicológica. 

Podríamos decir que cuando el individuo cae en un estado de tal dependencia comienza a producirse en el cambios físicos y psíquicos de repercusión social, llegando a un estado de, en  muchos casos, degradación donde no le interesa ni su propia vida, solamente piensa en proporcionarse el tóxico de cualquier forma sin tener nada excepto esto, como meta en su vida cayendo así en un estado  de anomia. 

Este término es tratado por el funcionalista  Robert Merton que analiza la  anomia como un estado de animo del individuo cuyas  raíces morales sean roles  que ya no tienen,  normas, sino únicamente impulso desconectados que ya no tienen sentidos de continuidad de grupos, vive el individuo en la delgada frontera de  la sensación  entre ningún futuro, ningún pasado. 

Es el estado de ánimo donde está  roto  o mortalmente debilitado   el sentido de cohesión  social principal resorte de su moral. 

Existen dos fuentes de anomia:

·       Estructura cultural: puede definirse como el cuerpo organizado de valores normativos  que gobierna la conducta que es común a los individuos de determinada sociedad o grupo.

·       Estructura social:  el cuerpo organizado de relaciones sociales que mantienen entre sí los individuos  de las sociedades o grupos.        

En su obra “Social estructure and anomie” propuso analizar los puentes sociales y culturales  de comportamiento desvisionista, su principal objetivo es examinar el modo en que la estructura social ejerce una definida presión sobre ciertas personas de la sociedad para llevarla  a una conducta no  conformista  en lugar de conformista. (19)

Merton al afirmar que las estructuras sociales ejercen una presión definida  sobre ciertas personas en la sociedad, induciéndolas  en una conducta de rebeldía  antes de conformidad,  extendió la potencialidad explicativa de la anomia desde el suicidio hasta otros tipos de conducta desviada y conectó la anomia con la conducta divergente a través de un proceso social caracterizado. 

En la estructura social se distinguen las metas y los medios institucionalizados  para alcanzarlos o lo que es lo mismo la estructura   cultural y la estructura social, la primera son los objetivos, propósitos o intereses  culturalmente definidos sustentados  como legítimos por todos los miembros de  la sociedad  y la segunda son las reglas arraigadas en las costumbres e instituciones relativas  a los procedimientos  permisibles para alcanzar dichos objetivos. (20) 

Paradójicamente,  las mismas estructuras sociales y culturales que conforman y organizan  las conductas, generan también tendencias  hacia determinados tipos de  desviaciones  y son potencialmente fuentes  de  desorganización  social.  Consideremos alcohólicos a aquel individuo que producto a su enfermedad presenta una conducta desviada respecto:

·       Determinadas normas sociales del comportamiento del individuo.

·       Modificación de los criterios axiológicos.

·       Ruptura entre el individuo y el medio social 

Cuando un   individuo cae en un estado de anomia, podemos decir que está presentando una conducta desviada, ya que esta es la violación de las normas de su propio grupo   o de la sociedad   en su conjunto   por un individuo o grupo social y esto  podríamos verlo como no-adaptación del individuo al medio que provocó esta conducta desviada. 

Resulta interesante  en este análisis  tener en cuenta   la influencia  que ejerce el grupo de amigos en estos individuos. Percatarnos como estos grupos  tienen una función catalizadora en la formación de conductas, lo que  puede evidenciarse en la forma en que estos individuos   hacen suyas las normas, los valores y las costumbres  de dicha colectividad  lo que si bien,  de forma normal sería  de gran ayuda, en lo patológico constituye un gran riesgo en la mal  formación del individuo.(20) 

Los factores biológicos, psicológicos y sociales  operan directamente  al nivel de la conciencia individual de la persona por lo cual  la búsqueda del alcohol, con la dependencia  cada vez más fuerte establecida, es el final feliz de múltiples situaciones emocionales como vías alternativas   de respuestas a las mismas.  La ingestión del alcohol es la solución más económica en la  situación concreta  en la que el sujeto  se encuentra, si bien se trata de  una solución subjetiva  y falsa     y en consecuencia  contraproducente.  Mediante la pérdida de conciencia que el alcohol provoca, el sujeto alude la posibilidad de una conducta que repare la situación  conflictual  originaria.   La dependencia  alcohólica no estriba tanto en las modificaciones que hayan tenido lugar por su conflicto originario, las posibilidades  de solución  se alejen  más  y más y por consiguiente  la necesidad de evasión  es cada vez más imperiosa a la mayor necesidad  de huir de la realidad  se une ahora como antes la  fácil disponibilidad de la bebida alcohólica. (21) 

Si partimos de los conocimientos del concepto de droga como toda sustancia mineral, vegetal o animal que introducida en todo organismo vivo puede modificar una o más funciones, ya sea como estimulante, deprimente o narcótico y del concepto de toxicómano, persona que abusa de las sustancias tóxica para procurar sensaciones agradables o suprimir el dolor, no sería difícil clasificar al alcohol dentro del grupo de las drogas debido a todos los efectos que ocasiona a nivel funcional ante determinado consumo y clasificar a su vez a las personas que lo ingieren, transgrediendo las normas de consumo social, como personas toxicómanas. (22) 

No es hasta 1849, que se incluye el alcoholismo como categoría integrante en las toxicomanías. El esfuerzo del científico sueco Magnos Huss ha propiciado beneficiarnos con el alcance de nuevos enfoques sobre el tema. Apartir de este momento son varias las definiciones que se han dado sobre que es el alcoholismo, dirigidas también a esclarecer los criterios de por que se ubica en el grupo de las enfermedades. 

Son muchas las concepciones  existentes sobre la toxicomanía, algunas que no clasifican al alcohol como una droga, otras consideran solo a la juventud como el grupo más problemático en este sentido; otros al buscar la causa tratan de centrarla en un componente individual o social, sin tener en cuenta la conjugación de estos y otros factores. 

Estas concepciones también se ven matizadas según la especialidad científica de las investigaciones. Los científicos de laboratorio se interesaran más en las consecuencias el alcohol sobre la transición de los impulsos nerviosos y mecanismos internos. Los psicólogos enfocan el estudio desde el punto de vista de los mecanismos internos individuales, buscando causas dinámicas de la relación hombre droga e investigando además el comportamiento ante el consumo y trabajando directamente con el enfermo en su tratamiento y rehabilitación. (23) 

Los sociólogos deben de estudiar los factores sociales que desencadenan el uso del tóxico, tales como las posiciones del medio social, normas y estructuras que influyen en el consumo.

El alcoholismo podría considerarse como una estado de evasión ante situaciones conflictivas significativas como una estrategia individual de adaptación al medio por retraimiento, la no-aceptación de ciertas situaciones emocionales o física trae consigo en última instancia que el individuo busque en los efectos del alcohol la solución a sus problemas logrando así el desvinculo con la realidad cayendo en un estado de evasión de la realidad que le resulta desfavorable. (24) 

Según el criterio de Merton  el análisis funcional se aplica primordialmente a elementos estandarizados como papeles sociales, instituciones, procesos sociales, aspectos culturales. Opera con algún concepto de motivación en los individuos en los sistemas sociales, trabaja con una idea de consecuencias objetivas utilizando dos conceptos principales: 

Las funciones manifiestas como consecuencias objetivas que contribuyen al ajuste o adaptación del sistema y que son queridas y admitidas por los que participan en estos. Y las funciones latente  como consecuencia que no son queridas ni admitidas. 

El alcoholismo puede analizarse desde los dos tipos de funciones, ya que el alcohol es admitido dentro de las sociedades; es aceptado como elemento motivador en reuniones de amigos, familias y hasta de trabajo o estudio, lo que tiene que ver con patrones, costumbres y tradiciones. 

Pero también se debe a veces a causas evasivas o de otro tipo, a insuficientes opciones recreativas que son fácilmente remplazadas por el consumo del alcohol. 

Para el alcohol la función primaria en la sociedad es reducir la ansiedad, una veces de forma manifiestas como en el caso de las sociedades primitivas y otras de modo latentes. 

Solo cuando el individuo cae en un estado dependiente convirtiéndose en una lacra social, reconocemos la función latente, ya que en este caso es rechazado y marginado por la sociedad al presentar una conducta desviada. 

Así el alcohol cumplirá su papel de ansiolítico social en un doble sentido: de solucionador neurótico de las tensiones y mecanismos tolerado en el medio en que actúa. Podemos decir entonces que el consumo del tóxico es querido por la sociedad que acepta de ese modo la evasión de sus problemas, sancionado como mecanismos alternativos de relajación el uso de una droga. 

El uso del tóxico para librar tensiones viene también determinado por la falta de otros mecanismos alternativos de idéntica finalidad, la cultura influencia el alcoholismo, de tres modos: creando la tensión, tolerando el consumo para aliviar y no suministrando alternativas válidas de solución. Es claro que si el mecanismo ofrecido no es el  alcohol sino otro tóxico, la dependencia creada será otra. 

Consideramos conducta desviada cuando el individuo,  por su ingestión incontrolada de alcohol, se aparta de las normas sociales establecidas y leyes que no son inmutable y naturales sino convencionales y medibles por lo tanto es un individuo desviado un tanto sea anormal respecto a las reglas que una sociedad determinada se ha dado en una época histórica determinada.(21,22,23,24) 

La Automarginación social, la entendemos como el fenómeno mediante el cuál el individuo se margina del grupo social al que pertenece, incorporándose a grupos informales de personas con condiciones iguales a las suyas (adictos). 

Podríamos afirmar que la automarginación es una condición penosa en la que el individuo llega a encontrarse habitualmente sin alternativas reales. Se ha de admitir por hipótesis que el individuo que no puede comprender una situación determinada que no puede encontrar por tanto una respuesta social satisfactoria y constructiva se desvía como única respuesta posible a su situación.   

1.2           Análisis del alcoholismo en el contexto comunitario.  

Existe un consenso de los especialistas de las Ciencias Sociales de que existen diferentes ámbitos y dimensiones para el estudio en el contexto comunitario:

·       Sociológico (sociedades y comunidades)

·       Psico-social (organizaciones y grupos)

·       Psicológicos (individuos) 

En este epígrafe queremos enmarcarnos en el ámbito sociológico sociocomunitario, Es importante señalar que el proceso de intervención social es comunitario en cuanto supone la actuación en un entorno o contexto definido, en el que se dan problemas concretos y compartidos de intercambios de mensaje culturales y de bienes económicos. 

En Cuba existe una tradición cultural asociada a la ingesta de alcohol; pero los patrones de consumo de alcohol han ido cambiando en nuestra sociedad en las últimas décadas, en donde ha pasado de ser un uso domestico y cotidiano, principalmente de vino, a concentrarse el consumo de alcohol  en el fin de semana, de forma intensiva y centrado en cervezas y combinados. 

Dos características resaltarían de preocupantes: La disminución de la edad de inicio en el consumo de alcohol  y los episodios de embriaguez recurrentes entre los menores y jóvenes durante el fin de semana. 

Al tratarse de una droga legal y socialmente aceptada, los jóvenes y adolescentes se encuentran con una gran tolerancia social y una amplia disponibilidad de acceso a las bebidas alcohólicas, en las que la conciencia de problema se aminora en comparación con el consumo de las sustancias ilegales. 

Teniendo en cuenta que en Cuba la comunidad tiene peso importante como escenario de la participación de los ciudadanos, el alcoholismo se convierte en problemática que afecta el desarrollo comunitario. 

Mucho se ha escrito sobre las repercusiones del alcohol en la esfera laboral y familiar. A consecuencia del alcohol se alteran los procesos que antes mencionamos y eso limita la actividad labora; el sujeto alcohólico puede comenzar a tener expresiones de rechazo al colectivo, ideas paranoides de daños o prejuicios, accidentes, indisciplina laboral, cambios de puesto de trabajo etc, que puede acarrearle una separación temporal o definitiva del puesto laboral. 

El consumo de alcohol  se relaciona con el aumento de problemas sociales, va involucrando una gama muy ampliada de personas incluyendo la familia. Las repercusiones familiares tienden a aparecer antes que las laborales. 

Un informe técnico sobre  la familia, editado por la OMS en 1976 expresa: “Las alteraciones de la  salud producen también alteraciones entre los miembros de las familias e incluyen al alcoholismo como factor de desmoralización en las crisis familiares de carácter no transitorio. (25) 

La familia, por lo general es la primera en percatarse que el consumo de alcohol en un determinado miembro ha comenzado a ser excesivo, en tanto  ha comenzado a traer problemas en el funcionamiento de la dinámica familiar como son: desacuerdo conyugal, malos tratos a los hijos y cónyuges, pobreza, descuido de los hijos, alcoholismo y delincuencia juvenil. Muchas veces es esta la que decide llevar al alcohólico al médico y la primera en reconocer su condición de enfermo. Es fundamental desarrollar acciones de intervención en la familia que como se reconoce en la literatura, también sufre alteraciones conocidas como codependencia, ya que esta es sin lugar a dudas la principal ayuda externa que puede recibir el sujeto enfermo. 

Es importante tener en cuenta que el tratamiento del individuo con problemas de toxicomanía debe ser congruente con las formas de sentir, pensar, de actuar, propuesta por la sociedad y la cultura a la que ese individuo pertenece. El tratamiento y la rehabilitación deben apuntar a resistir el normal comportamiento como sujeto social dentro de su medio ambiente natural. El tratamiento en sí mismo constituye un proceso cultural y un acto social que solo tendrá éxito si está en armonía con su entorno.

Para realizar este análisis partimos del criterio sociológico de relacionar la organización social y la proclividad de una cultura hacia el consumo de alcohol, el cual plantea que existen tres vías por las que se llega al alcoholismo. 

·       Sociocultural: un ejemplo de sujetos que llegan al alcoholismo por esta vía son aquellos que se habitúan todos los días al terminar la jornada laboral, solos o en compañía de otros, se detienen en un bar o en cualquier lugar donde se vendan bebidas alcohólicas para “tomar tragos”. Con el tiempo en ellos se establece una dependencia alcohólica.

·       Evasiva: este es el caso del que quiere ahogar las penas en el alcohol. Es el sujeto que no tiene o se le agotaron los recursos personales lógicos para enfrentar una situación determinada y comienza a ingerir bebidas alcohólicas debido a que mientras están bajo el efecto de esta la situación conflictiva deja de ser una fuente de preocupación para ellos.

·       Sintomática: ocurre cuando una enfermedad previa da origen al consumo desmedido del alcohol.

Ahora la relación entre la organización social y la proclividad de una cultura hacia el alcoholismo se refleja en: 

·       El grado en que una cultura se ocupa en las necesidades de ajuste y las tensiones interiores con su miembro.

·       El tipo de actitud ante el alcohol que dicha cultura genera.

·       El grado en que la cultura proporcione elementos sustantivos de satisfacción.

Como podemos observar estas relaciones son muy interesantes pues en ella se nos muestra la influencia que tiene la comunidad en la generación de individuos alcohólicos. Luego el individuo no es el único responsable en la aparición de la enfermedad sino que la comunidad tiene un papel decisivo en esto. 

La comunidad no puede perder de vista los diferentes daños que ocasionan el uso repetitivo de las bebidas alcohólicas pues estos daños ocasionan un malestar en el ámbito comunitario, los mismos son: 

·       Efecto sobre el orden público.

·       Comportamiento desordenado.

·       Violencia.

·       Daños a la propiedad social.

·       Personas afectadas por accidentes provocados por el bebedor.

·       Pérdida de la producción (por ejemplo: en granjas, fábricas etc.) por ineficiencia.

·       Pérdida del personal competente.

Todos estos problemas provocados por el alcoholismo convierten a la comunidad en un lugar temible en el cual no encontramos otras cosas que no sean conflictos. Por eso se hace tan necesario el y reconocimiento de esta enfermedad en el ámbito comunitario. Solo así podríamos trazarnos una estrategia en la prevención de dicha enfermedad.

En nuestra opinión si logramos cambiar la actitud que mantiene la comunidad hacia el consumo del alcohol, que en la actualidad es de aceptación, cuando mas de tolerancia, es decir, si logramos que la comunidad rechace el consumo anormal de bebidas alcohólicas y no solo a los bebedores crónicos, se ganaría mas de la mitad de la batalla por la prevención, lo otro estaría en función de ampliar los espacios recreativos y culturales en la comunidad. (25) 

Para la ampliación de estos espacios podríamos apoyarnos en el programa de masificación de la cultura para realizar coordinaciones con las casa de cultura, en las salas de videos existentes en la comunidad, en la formación de los clubes juveniles entres otros proyectos.

Conclusiones 

El alcoholismo constituye un problema social ya que tiene un impacto negativo en las vidas de un segmento considerable en la población el mismo para su estudio y comprensión podemos analizarlo a través de dos funciones: las manifiestas y las latentes. 

También corroboramos las conclusiones emitidas por estudiosos de la temática coincidiendo con ellos con que el mismo tiene gran repercusión social las que se ven reflejadas en las reiteradas y siempre creciente violencias hacia hijos y cónyuges, agresiones a vecinos y amigos, riñas, daños a la propiedad social, divorcios (constituyendo una de las principales causa de este). 

Existen factores sociales que inciden en el predominio del alcoholismo como problema social como son: un medio social favorable al consumo y adquisición de la bebida alcohólica, evasión a los problemas que afectan al individuo y tradiciones socioculturales favorables al consumo.   

RECOMENDACIONES.  

1.- Realizar  trabajos investigativos para  identificar las personas con tendencia al alcoholismo  

2.- Confeccionar  planes  de intervención para amortiguar  esta enfermedad que tanto  afecta  a la comunidad  social  a nivel mundial.  

3.- Divulgar  a través del médico de la familia  y los medios  de difusión masiva  la  repercusión biopsicosocial del alcoholismo.

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Policlínica Docente "Manuel Piti” LAS  TUNAS .CUBA

Autores: Yelain Oquendo Pupo

                Yeny Jorge Pérez

                Teresa Rodríguez Moya

                 (Alumna segundo curso de medicina)

                 Reynerio  Camejo Lluch

                  Psicólogo Clínico  

Las  Tunas  octubre del 2005.

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Publicación enviada por Prof. Reynerio Camejo Lluch y Otros Autores
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Publicado Friday 11 de November de 2005

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