Monografias | El estudio del estado de ánimo en mujeres con obesidad exógena ligera de 30 a 45 años de edad que practican ejercicios físicos en algunos gimnasios de la localidad de Santa Fe, Municipio Playa

El estudio del estado de ánimo en mujeres con obesidad exógena ligera de 30 a 45 años de edad que practican ejercicios físicos en algunos gimnasios de la localidad de Santa Fe, Municipio Playa

Resumen: La desnutrición y el hambre son las mayores epidemias del mundo, pero la mal nutrición por exceso constituye también un signo de alarma por su repercusión negativa en la salud de las personas. La obesidad representa un serio problema de salud a nivel mundial, y aunque generalmente se considera que su mayor incidencia se presenta en las poblaciones de alto poder adquisitivo de los países industrializados, la misma también es frecuente en los países pobres con bajo nivel de desarrollo, en los cuales está asociado, principalmente, el consumo de productos de manufactura barata, con un alto contenido en carbohidratos simples y grasa saturadas.

Publicación enviada por Lic. Dariem Hanssel Díaz Pérez


 

La desnutrición y el hambre son las mayores epidemias del mundo, pero la mal nutrición por exceso constituye también un signo de alarma por su repercusión negativa en la salud de las personas.

La obesidad representa un serio problema de salud a nivel mundial, y aunque generalmente se considera que su mayor incidencia se presenta en las poblaciones de alto poder adquisitivo de los países industrializados, la misma también es frecuente en los países pobres con bajo nivel de desarrollo, en los cuales está asociado, principalmente, el consumo de productos de manufactura barata, con un alto contenido en carbohidratos simples y grasa saturadas.

Estudios realizados en nuestro país por el Instituto Nacional de Nutrición e Higiene, permite afirmar que alrededor del 25% de la población en Cuba ha sido obesa, de aquí la importancia de continuar profundizando en los estudios sobre esta enfermedad. (1)

En todo el mundo se vienen realizando campañas dirigidas a mejorar los hábitos alimentarios de la población, en nuestro país se trabaja en esa dirección a través del medico de la familia, el MINSAP, el Instituto Nacional de Nutrición e Higiene de los alimentos, el Ministerio de la Agricultura, el Ministerio de Educación, el MINBAS, la FMC y otras instituciones y organismos.

No siempre se sabe como lograr una mejor utilización de los alimentos, el desconocimiento de su valor nutritivo, junto con la acción interferente de ciertos gustos y costumbres, pueden crear condiciones que conduzcan a una mala nutrición por exceso. 

Aunque el fenómeno de la obesidad se presenta con mayor frecuencia a medidas que las personas envejecen, también puede aparecer a cualquier edad y dentro de los más variados grupos etarios, influyen la infancia, niñez  y adolescencia.

Durante los últimos años, la obesidad ha sido considerada como una enfermedad crónica y la Organización Mundial de la Salud (OMS), la ha definido como la forma más frecuente de alteración del metabolismo graso, que da lugar al cúmulo excesivo de grasa considerada actualmente como un síndrome que no sólo se caracteriza por el exceso de peso a expensas del tejido adiposo, sino que se asocia con trastornos del metabolismo de los carbohidratos (glúcidos). (14)

La obesidad representa un importante factor de riesgo para la aparición de otras enfermedades crónicas no transmisibles como son la diabetes mellitus tipo II, hipertensión arterial, enfermedades cerebro vascular y coronarias y algunos tipos de cánceres (Rivero. 2001)

La aparición de la obesidad se asocia generalmente con el estilo de vida de las personas, con factores de tipo socio cultural y genético, malos hábitos de alimentación y al sedentarismo. El sedentarismo como factor desencadenante de riesgo ocasiona un metabolismo basal bajo, y el efecto término de los alimentos contribuye a la aparición de la obesidad.

La vida moderna, con su desarrollo tecnológico, a facilitado que tanto la actividad laborar como la recreativa, sean cada vez mas sedentarias y adicionalmente la falsa información que existe sobre diferentes dietas no científicamente probados que después tienen un efecto rebote muy perjudicial para el organismo y salud en general de las personas.

Constantemente aparecen nuevos hallazgos relacionados con la obesidad. Por ejemplo, se ha demostrado que las personas obesas tienen menos receptores de dopamina, la cual es una sustancia química del grupo de los neutrasmisores de origen cerebral que produce sensación de satisfacción y placer (Rivero. 2001). Debido a que estas sustancias se encuentran disminuidas en 1%, en los pacientes se incrementan la ansiedad por la comida en busca de satisfacer las sensaciones agradables.

Se considera que cada vez serán más las personas que se conviertan en obesas, tanto en los países altamente industrializados como en aquellos en vía de desarrollo, y que esta enfermedad se convertirá en la primera causa de muerte superando a la ateroesclerosis. Un ejemplo de ello es que la prevalencia de la obesidad en países desarrollados como Canadá, Australia, Estados Unidos y Europa alcanza valores entre el 10% y el 30% de su población, lo que se deduce que estamos en presencia de una epidemia.(4)

Esta enfermedad tiene un enorme impacto sobre la economía de este países por tener una alta movilidad, según el doctor Philip James prestigioso medico ingles, a declarado  teniendo en cuenta distintos criterios de obesidad y diferentes sistemas económicos, vemos que llega a ocupar entre el 2% y 6% del presupuesto sanitario de estos países, en un enfoque económico de esta enfermedad.(4)

El diagnóstico de obesidad se realiza por medio de la determinación del índice de masa corporal (IMC), que es una fórmula en la cual se relaciona el peso y la talla de las personas (IMC = Peso (Kg.) / Talla (m/2.). Para el diagnóstico de la obesidad, también se deben de tener en cuenta en porcentaje de grasa corporal y el índice cintura – cadera. El porcentaje elevado de grasa a nivel de abdomen se considera como un marcador de alto riesgo  para padecer enfermedades cardiovasculares. Para el estudio y diagnóstico de la obesidad, también es necesario  tener en cuenta algunos indicadores como son la talla de los individuos, el sexo, la edad y la complexión del esqueleto.

La lucha contra el desarrollo de la obesidad es multidisciplinaria y con estos fines se desarrollan investigaciones en el campo de la genética, metabolismo, fisiología, farmacología y psicología. El tratamiento terapéutico de la obesidad como una enfermedad crónica se basa en observación de dietas controladas programas de ejercicios físicos, modificación de la conducta, medicamentos y en casos extremos la aplicación de procedimientos quirúrgicos y de liposucción (Rivero. 2001).

Actualmente unido a los programas de reducción de peso, se aplican fármacos para controlar el apetito y bloqueadores de grasa se usan para combatir la obesidad.

Algunos de los fármacos utilizados en el tratamiento de la obesidad son:

-La Sibrutamina: es un inhibidor de la recepción de la serótina y noradrenalina, es decir que va a disminuir la sensación de hambre y como consecuencia la ingesta de alimentos (fármaco anorexígeno), favoreciendo de esta manera la perdida de peso.

-El Orlistat: es un derivado semisintético de la lipstatina que inhibe a la lipasa, no actuando frente a ninguna de otras enzimas. La lipasa inactivada no puede hidrolizar la grasa ingerida y estas se eliminan por las heces fecales; este fármaco impide la absorción del 30% al 32% de la grasa consumida.

Los resultados más significativos obtenidos en el tratamiento de la obesidad se basa en la aplicación de dietas hipocalóricas y programas de ejercicios en condición física cardiorrespiratorias (aeróbicos), los cuales se combinan de forma adecuada para obtener los mejores resultados.

Los estudios desarrollados en poblaciones indican que la práctica de una actividad física, regular, estable y moderada ayuda a mejorar tanto la salud física como la psicológica, incrementando de esta forma la calidad de vida.

Cualquier tipo de ejercicios físicos que pueda ser mantenido confortablemente durante 30 minutos, al menos 3 veces a la semana, siendo algo que se disfrute y no canse, es el mejor para controlar el peso, el tratado de Endocrinología clínica, el doctor M. Foz Sala expone en el capítulo de la Obesidad… el ejercicio físico como segundo componente de requerimiento energético individual (REI)…. El gasto energético producido por el ejercicio físico resulta un componente muy variable y esta de acuerdo con la profesión, los hábitos, las aficiones y las posibilidades de cada persona.

La práctica regular del ejercicio contribuye a instaurar estilos de vida más saludables a reducir o eliminar los factores de riesgos asociados al sedentarismo.(20)

Una gran parte de los pacientes obesos padecen de obesidad exógena, que se produce como resultado de la sobrealimentación, sedentarismo y cambios metabólicos. Un elevado porcentaje de pacientes obesos presentan trastornos psicoemocionales tales como estados depresivos o ansiedad.()

Se han realizado estudios con los cuales se ha demostrado que cuando los pacientes obesos realizan actividad física de forma sistemática disfrutan de una buena forma física y disminuyen los riesgos de muerte prematura, aunque la reducción que se observa en el peso no es significativa. Este grupo de paciente tiene un riesgo de mortalidad que es inferior al de la población no obesa pero sedentaria. Por ejemplo, estos pacientes obesos alcanzaron niveles de VO2 Máx/hg (promedio) que fueron normales para su grupo de edad y sexo, y en los mismos no se observó tendencia a incrementar el peso corporal en proporción directa con la edad. (Pancorbo, A. 2002).(28)

En los aspectos psicológicos relacionados con la obesidad se han realizado diferentes investigaciones.

En muchas ocasiones, los profesionales de la salud recomiendan, en poblaciones no deportistas, la practica regular de actividad física y ejercicios para mantener estilos de vida saludables y para prevenir ciertos tipos de trastornos y enfermedades. Por ejemplo tal prescripción se puede realizar dentro de programas de rehabilitación de trastornos cardiovasculares, de pacientes diabéticos, o de personas obesas. En el ámbito de los trastornos psicológicos, la practica regular de actividad física y ejercicios se prescribe como complemento en algunas terapias para combatir trastornos emocionales como la ansiedad o el estrés y trastornos depresivos. (17)

Dentro de los aspectos psicológicos en relación con el ejercicio físico existe una tendencia hacia el alivio de la ansiedad y la mejora de los estados de ánimo, cambios que son más obvios en aquellas personas que inicialmente estuvieran ansiosas o deprimidas. (6)

A continuación desarrollaremos el análisis de los datos obtenidos durante el proceso de investigación, la misma tuvo lugar en la localidad de Santa Fe, en el municipio capitalino de Playa donde fueron objeto de estudio mediante determinadas variables psicológicas una población de mujeres obesas exógenos ligeras que practicaban o no ejercicios físicos sistemáticos, se hizo esto para conocer su estado de animo y como influían estos programas de ejercicios físicos en sujetos con este tipo de enfermedad.

Las variables que se consideraron fueron:

-Ansiedad Rasgo

-Ansiedad Estado

-Tensión

-Depresión

-Cólera

-Vigor

-Fatiga

-Confusión

Según los datos obtenidos reportados por la aplicación de dos test para evaluar estado de animo y ansiedad en las personas (TEST de POMS y TEST de STAI), nos dimos a la tarea de procesar toda la información siendo esto los resultados y su análisis correspondientes.

Para que nuestra investigación tuviera mucho mas confiabilidad y certeza enmarcamos a todas estas mujeres con obesidad exógena ligera dentro de un rango de similitud entre sus características sociales, esto quiere decir que con controlamos varios parámetros para que no influyan de manera muy acentuada en la información recogida. Además de la edad que oscilaba entre 30 y 45 años, estas mujeres, sus trabajos son de un tipo muy parecido desde el punto de vista de ejercicio físico como son: (contadoras, farmacéuticas, secretarias, otros trabajos de oficina y amas de casas), y todas las que habían comenzado a realizar los programas de ejercicios físicos tenían aproximadamente el mismo de inclusión en ellos.

Con todos estos datos nos dispusimos a realizar un análisis exhaustivo de los resultados.

Tabla que relaciona la talla y el peso de los dos grupo investigados para ubicarlos

dentro del rango I.M.C.

 

 

 

 

                    Practican

 

 

 

No Practican

Talla

Peso

Rango

 

Talla

Peso

Rango

(cm.)

(Kg.)

IMC

 

(cm.)

(Kg.)

IMC

155

73.1

30

 

168

93

32.9

157

76

30.2

 

173

95

31.7

159

80

31

 

157

77

31.3

159

82

32.5

 

162

85.3

32.5

162

85.2

32.4

 

162

83

31.6

161

85

32.8

 

158

75

30.1

170

94.1

32.5

 

161

77.8

30

165

90

33.3

 

171

95.1

32.5

162

87

33.2

 

159

76.2

30.2

164

90

33.5

 

160

78.3

30.5

164

90

33.5

 

159

76.8

30.4

171

94

32.1

 

165

81.7

30

168

92.3

32.6

 

168

87

30.8

160

84

32.8

 

173

97.3

32.5

160

86

33.5

 

162

84.1

32

163

89

33.5

 

165

90

33

159

84

33.3

 

161

83.5

32.2

170

93

32.1

 

167

90

32.3

165

88

32.3

 

170

93.8

33.6

161

88

33.9

 

155

75.1

31.2

    Comparación de las variables entre los dos grupos

 

 

Media

Des. Estan.

E.S.M.

Ansiedad

Practican

38.95

(+/-) 12.07

2.69

Rasgo

No practican

39.9

(+/-) 9.62

2.15

 

 

 

 

 

Ansiedad

Practican

36.85

(+/-)10.23

2.28

Estado

No practican

42.8

(+/-)9.61

2.15

 

 

 

 

 

Tensión

Practican

44.8

(+/-) 7.11

1.59

 

No practican

48.15

(+/-) 11.02

2.46

 

 

 

 

 

Depresión

Practican

43.45

(+/-) 8.48

1.89

 

No practican

44.9

(+/-) 8.14

1.82

 

 

 

 

 

Cólera

Practican

49.6

(+/-) 8.35

1.87

 

No practican

53.55

(+/-) 9.30

2.08

 

 

 

 

 

Vigor

Practican

59.75

(+/-) 9.54

2.13

 

No practican

51.35

(+/-) 10.51

2.35

 

 

 

 

 

Fatiga

Practican

43.8

(+/-) 8.04

1.8

 

No practican

44.95

(+/-) 9.48

2.12

 

 

 

 

 

Confusión

Practican

37.7

(+/-) 6.67

1.49

 

No practican

39

(+/-) 9.50

2.12

Después de este análisis estadístico podemos observar que no existe diferencias significativas entre las variables de los dos grupos investigados y a continuación, para un mejor análisis se las representamos gráficamente.

La gráfica muestra lo parejo de los indicadores que presentan cada grupo de sujetos.