Monografias | Justificación para la instalación de un reactor nuclear en venezuela, coyuntura 2005-2015Justificación para la instalación de un reactor nuclear en venezuela, coyuntura 2005-2015Resumen: Los inicios para la obtención y transformación de la energía nuclear datan de los años 1930-1945, cuando se obtuvo en forma artificial y controlada esta forma de energía, para la construcción de la primera bomba atómica. Sin embargo y a pesar de que algunas naciones con el mensaje de la disuasión, continúan perfeccionando este tipo de armas de destrucción masiva, se han realizado adelantos e investigaciones en este campo, para su aplicación en el beneficio de la humanidad. Los
inicios para la obtención y transformación de la energía nuclear datan de los
años 1930-1945, cuando se obtuvo en forma artificial y controlada esta forma de
energía, para la construcción de la primera bomba atómica.
Sin embargo y a pesar de que algunas naciones con el mensaje de la
disuasión, continúan perfeccionando este tipo de armas de destrucción masiva,
se han realizado adelantos e investigaciones en este campo, para su aplicación
en el beneficio de la humanidad. En
este sentido, existe una creencia común de asociar a los reactores nucleares
exclusivamente con la generación de energía eléctrica, lo cual representa su
principal uso, más, el valor aportado en campos como la medicina, la
agricultura y muchos otros, que mas adelante se exponen, sobrepasan lo
cuantificable, especialmente por el crecimiento continuo de los productos de
investigación en estos ámbitos. Los
gráficos y valores correspondientes al sistema interconectado nacional (SIN),
fueron tomados directamente de la página web de la oficina de operación de
sistemas interconectados (OPSIS), la cual cuenta con una serie de indicadores
que evidencia un impecable sistema de seguimiento y control; aunado a la
información cuantitativa, que se tomó, de diferentes autores y muy
especialmente del correo del Caroní. Esta
colección de información, permitió presentar elementos de juicio para
justificar la instalación de reactores nucleares en Venezuela, haciendo
especial énfasis en el elemento ambiental, apoyándose en la posibilidad de la
utilización de otras fuentes verdes[1],
rompiendo en cierta forma los paradigmas del miedo y finalmente presentando una
evaluación económica comparativa de las fuentes consideradas.Se concluye que
es viable tal proyecto, dentro de la consideración de que el ambiente tiene
prioridad; así como que, el desarrollo de la energía nucleoeléctrica amplía
la base de recursos naturales utilizable para la producción de energía,
aumenta el capital humano y el capital creado por el hombre y, cuando se utiliza
en condiciones de seguridad, sus repercusiones en los ecosistemas son escasas,
lo que le permite no atentar contra la humanidad y contar con sustentabilidad
ambiental en el largo plazo, que garantice el disfrute igualitario de los
beneficios generados. DESARROLLO Razones
para el uso de reactores nucleares Las
fuentes de energía renovables, salvo la hidráulica, presentan serias
limitaciones en cuanto a magnitud, situación que deberá continuar dentro del
futuro previsible. Esto sin
descartar los beneficios que presentan estas fuentes, especialmente para lugares
remotos y aislados. Además, aunque
la energía nuclear no se considera renovable, proviene de fuentes prácticamente
inagotables (reservas actuales de uranio 150 años, al dominar la fusión,
ilimitado por el hidrógeno) que reducen los costos para la obtención de
importantes cantidades de material radiactivo;
es así, como desde finales de los años 40, se produce una expansión en
el empleo pacífico de diversos tipos de isótopos radiactivos en diversas áreas
del quehacer científico y productivo del hombre.
Entre estas, se pueden citar las siguientes: agricultura y alimentación,
control de plagas (Técnica de los Insectos Estériles), obtención de nuevas
variedades de especies por mutación, conservación de alimentos (aplicado entre
otros en el Centro de Estudios Nucleares de Chile), hidrología, detección y análisis
de diversos contaminantes del medio ambiente, trazadores, instrumentación, imágenes
de piezas, datación[2],
información respecto a estructuras cristalinas, defectos en sólidos, estudios
de monocristales, distribuciones y concentraciones de elementos livianos en
función de la profundidad en sólidos; así mismo, en el campo de la medicina,
en el cual destacan las radiovacunas, la medicina nuclear, radioinmunoanalisis,
radiofarmacos, además, en el campo de la biología, la introducción de
compuestos radiactivos marcados, ha permitido observar las actividades biológicas
hasta en sus más mínimos detalles, dando un gran impulso a los trabajos de carácter
genético. En
Venezuela, yacimientos petrolíferos se han estudiado mediante la radiometría
termoluminiscente de radiaciones (DTL), para evaluarla como un método
complementario a los métodos geofísicos y geológicos convencionales;
por su parte, el Laboratorio Secundario de Calibración Dosimétrica del
Instituto Venezolano de Investigaciones Científicas (IVIC), se encarga del
control de calidad y la calibración de instrumentos y haces de radiación,
entre otras aplicaciones; por su parte, el Servicio de Ingeniería Nuclear del
Instituto Venezolano de Investigaciones Científicas, aplica técnicas para
neutrongrafía y preparación de radioisótopos, y es responsable de la operación
del reactor nuclear y de la fuente de Cobalto-60[3].
Además, desarrolla métodos para la conservación de alimentos mediante
la irradiación con rayos Gamma. Estas
últimas aplicaciones y su ejecución por parte del IVIC, aportan valor a la
comprensión de la necesidad de la construcción de un reactor nuclear en
Venezuela, pues es evidente que existe una capacidad instalada en los ámbitos médico
y científico y que el valor de estas áreas escapa de lo cuantificable, pues se
refiere al valor de una vida. Por
otro lado, los avances científicos en estos ámbitos, son continuos y generan
gran dependencia de los países que poseen esta tecnología; tal es el caso de
Venezuela, la cual debe importar la mayor parte de su consumo, pudiendo
revertirse esta situación en exportaciones, especialmente a los países de Sur
América y Centro América, “excluyendo” a Brasil, Argentina, Chile y México,
que ya cuentan con una alta capacidad en esta área. Hasta
este momento, se puede considerar suficientemente justificada la existencia de
un reactor de investigación (menos de 1 MW), por lo que desde ahora, solo queda
justificar la instalación de un reactor de potencia; este tipo de reactores,
son los que utilizan el calor generado en la fisión, para producir energía eléctrica,
desalinización de agua de mar, calefacción, o bien para sistemas de propulsión.
De estos, existen dos tipos de mayor uso en el mundo, el reactor de agua
en ebullición y el reactor de agua a presión.
El primero, ha sido desarrollado principalmente en Estados Unidos, Suecia
y Alemania, utiliza agua natural purificada como moderador y refrigerante y como
combustible, dispone de Uranio-238 enriquecido con Uranio-235, el cual, facilita
la generación de fisiones nucleares; el segundo, es ampliamente utilizado en
Estados Unidos, Alemania, Francia y Japón, utiliza como refrigerante el agua a
gran presión y el moderador puede ser agua o bien grafito. Su
combustible, también es Uranio-238 enriquecido con Uranio-235 y el reactor se
basa en el principio de que el agua sometida a grandes presiones puede
evaporarse sin llegar al punto de ebullición. Pareciera
paradójico, que un país exportador de energía y con un elevado potencial hidráulico,
gasífero y petrolífero, requiera de nuevas fuentes de energía; en cuanto a
ello, se hace evidente descartar las dos segundas fuentes primarias para la
generación de energía eléctrica, por sus efectos contaminantes, lo cual puede
comprenderse con mayor facilidad al considerar que “...una familia de cuatro
miembros en un país desarrollado, consume por termino medio, una energía
equivalente a 10 toneladas de carbón al año”[4],
tomando como referencia a España, sus centrales nucleares evitan la emisión de
55 millones de toneladas de CO2 al año, lo cual, se puede ver como consecuencia
de que la energía nuclear es de las tecnologías que menos emisiones originan,
0,01 gramos de dióxido de carbono equivalentes por cada kWh producido[5]. En
cuanto a la energía hidroeléctrica, aunque las inversiones indispensables para
la construcción de una presa son muy elevadas, esto se ve compensado por el
bajo coste de explotación e instalación.
Además, la posibilidad de dosificar la generación, controlando el número
de generadores en operación y por ende almacenando agua para los momentos de
mayor exigencia, de lo que se desprende que esta es un forma de energía
secundaria, ‘limpia’ y rentable, considerando el hecho de que en la
actualidad, la generación de electricidad está muy supeditada a tres
condiciones básicas, competitividad, respeto medioambiental, calidad y
fiabilidad del suministro; aspectos estos, en los que no se puede superar por
los momentos a la hidroelectricidad, pues habrá que esperar dominar la fusión
nuclear o masificar la generación eólica.
Entonces, ¿cuál es la razón para la instalación de un reactor nuclear
de potencia?. Con
la intención de responder esta pregunta, se debe entender que la generación
hidroeléctrica en Venezuela, tiene limitaciones a futuro, especialmente por el
hecho de que el consumo actual, se ve sostenido en un 62% por las aguas del
Caroní, cuyo caudal ha disminuido progresivamente hasta reciente fecha (ver gráfico
# 1), en que ha comenzado a recuperarse. La
precitada disminución, es resultado de la interacción de gran número de
variables, de las cuales se pueden nombrar los fenómenos del niño y la niña,
daños ecológicos en las cabeceras del río Caroní y sus tributarios y algo
que no ha sido vinculado con suficiente profundidad, que es la salinización del
delta del Orinoco, como consecuencia de la disminución del aporte del Caroní,
lo cual es a su vez, consecuencia de la construcción de presas en sus aguas; el
peligro que todo esto reviste se hace patente, al citar a Leobardo Acurero,
director general de investigación del Centro de Investigación e Información
Ecológica de Venezuela (CINECO), el que dentro de otros aspectos indica que
“...la reducción de ese vital caudal del río Caroní a la entrada del
embalse y la evaporación en el espejo de agua del embalse, presentaron en el año
2002, cifras alarmantes de casi 10 cm de desnivel diario, en ese anterior
periodo seco; mientras el 7 de Enero se tenía 259,35 msnm (metros sobre el
nivel del mar)…. La crisis de que
este desnivel baje aun mas de los 240 msnm y ponga en peligro al menos en una
primera fase; el suministro de más de 6.000 megawats, constituyó ya una
terrible alerta a la cual no estamos acostumbrados los venezolanos...”.
Lo antes citado, hace patente la necesidad de diversificar las fuentes de
energía eléctrica, pues la dependencia de una sola hace sumamente vulnerable
al sistema interconectado nacional. La
capacidad instalada del sistema interconectado, se verá incrementada en 1.020
MW por la construcción de la represa Uribante-Caparo, además de un incremento
de 150 MW en Pedro Camejo (2005), 80 MW en Termobarrancas (2005), 80 MW en
Palavecino (2005), 150 MW, en Termozulia (2006) y 100 MW en la Raisa (2007);
por otro lado, la carga se ha incrementado progresivamente, lo cual de
acuerdo a las proyecciones de la OPSIS, podría estar entre un 3,72% y un 4,5%
en el período 1996-2016, aspecto este, que sin considerar posibles futuras
reducciones del caudal del Caroní, traería como consecuencia de que para el año
2015, de acuerdo a una regresión lineal simple (aproximación suponiendo el no
desarrollo de nuevas fuentes de generación), se llegaría al 100% de La
capacidad instalada (ver gráfico # 2). Situación
que se agrava, al considerar que al sobrepasar el 80% de la capacidad, se podrían
generar problemas de estabilidad, al producirse la salida de cualquiera de los
generadores, por razones de mantenimiento preventivo o falla.
Aunado a esto, se debe considerar la fragilidad del Caroni y vincularlo
con que de los 19.282 MW instalados en el país, el 62 por ciento es hidráulico,
principalmente de las plantas Guri y Macagua I y II, de CVG-EDELCA y el 38 por
ciento es térmico, compuesto por unidades de Vapor y Gas; además, esta empresa
adelanta la construcción de la central Caruachi, que tendrá una capacidad de
2.160 megavatios, haciendo al sistema interconectado, todavía mas dependiente
de las aguas del mencionado río, situación, que hasta el momento la única
forma de revertirlo es incrementando la capacidad térmica. Tomando
en cuenta que estas capacidades de generación, previstas para el año 2005, más
otras menores hasta el 2007, estén activadas al 100%, queda el gráfico # 2
como se muestra a continuación: Del
gráfico anterior, se desprende, que de detenerse los proyectos de generación a
partir del año 2005, se excedería la capacidad de generación para el año
2015; sin embargo, considerando un incremento proporcional al existente desde el
año 1998, esta proyección se extendería hasta el año 2025 (escenario
optimista). La correlación de
crecimiento desarrollada en el gráfico citado, coincide con lo planteado en la
página web http://www.foronuclear.org, en lo que respecta al consumo de energía
para los países en desarrollo; tal y como se evidencia en el gráfico
siguiente, en el cual se vincula el desarrollo y el consumo energético. Volviendo
al tema ecológico, el consumo de combustible (gasolina y gasoil), en los
motores de combustión interna, es uno de los grandes problemas que preocupan no
solamente a los ecologistas, si no a la humanidad en general.
En este sentido, según el Alternative Fuels Data Center, se ha planteado
que el combustible del futuro es el hidrógeno (20 o 30 años); sin embargo, a
pesar de que su uso es completamente limpio, no así en la mayoría de los casos
su producción, pues esta depende mayoritariamente de los procesos de
electrolisis, que a su ves dependen de la forma de generación de energía eléctrica,
lo cual recordando el ciclo de Carnot, tiende a ser ineficiente.
En este sentido, en el caso particular de Venezuela, puede revertirse al
considerarse el recurso hidráulico, lo que es parcialmente cierto como se
observa en el gráfico de la página
siguiente. Aún
siendo la energía hidráulica una de las más limpias, el gráfico superior,
permite visualizar que no es la única forma de generación y siendo el sistema
eléctrico completamente interconectado, el 38% del origen del hidrógeno sería
de combustible fósil; eso sin olvidar que la generación hidroeléctrica, trae
consigo problemas ecológicos como la inundación de grandes extensiones y el
incremento del nivel freático aguas abajo; sin embargo, "Es inapropiada la
polémica entre si grandes plantas hidroeléctricas son positivas o negativas.
No existe una regla genérica. Que
sean grandes no las descalifica, ya que son fuente limpia de energía frente a
los combustibles fósiles", opina el ex ministro venezolano de Ambiente
Arnoldo Gabaldón. Existen
restricciones para el transporte del hidrógeno, que hasta el presente limitan
la posibilidad de exportarlo, una fuente limpia empero, permite alcanzar el sueño
de los ecologistas, al hacer viable la producción de hidrógeno verde; razón
por la cual y como se muestra en la página web http://europa.eu.int/comm/research/leaflets/energy/es/05.html,
“en Europa, Estados Unidos y Japón, se está llevando a cabo una intensa
actividad de investigación industrial sobre numerosas variantes de pilas de
combustible[6],
tanto para motores eléctricos de vehículos, como para nuevas generaciones de
centrales de producción de electricidad y calor.
Esta prometedora forma de producción de energía sostenible, debería
penetrar de manera importante en el mercado de aquí a una o dos décadas”;
esto se ve complementado, por lo planteado por Juan M. Bermúdez y Lisandro Vázquez,
en cuanto a que “Los usos del hidrógeno son muy diversos y en el estado
actual del conocimiento adquiere gran connotación por la posibilidad abierta de
utilizarlo como combustible no contaminante”. Lo
planteado en el párrafo anterior, se ve limitado en virtud que progresivamente
la generación de energía eléctrica en Venezuela, ha ido incrementando su
dependencia de la generación a gas o de la de ciclo combinado (vapor), más la
problemática correspondiente a la disminución del caudal del Caroní.
Esto trae como consecuencia, que se deban encontrar formas alternas de
generación de energía, pues como lo establecen los precitados autores, “el
principal problema de la obtención de hidrógeno a partir de la descomposición
electroquímica del agua es el alto costo energético, por lo que se precisa
contar con fuentes primarias accesibles, de bajo costo y preferiblemente no fósil”
y tal como se planteó, la más prometedora es la energía nuclear.
Al desarrollar esta, con la instalación de dos reactores que siendo
conservadores, se podría conseguir una potencia de 2.700 MW, extendiendo el límite
en el cual el consumo alcanza la generación al año 2020; esto, excluyendo el
uso de por ejemplo la energía eólica, que también puede presentar un gran
aporte o el incremento sostenido de las otras fuentes, además de programas de
concientización en el consumo, sentarían las bases, para que Venezuela fuese
el futuro gran exportador de hidrógeno de origen completamente limpio. Como
aporte final al elemento ambiental, se encuentra lo plasmado en la publicación
02-01577 / FS Series 3/01/S/Rev.1, del Organismo Internacional de Energía Atómica,
en cuanto a que “la energía nucleoeléctrica genera actualmente el 16% de la
electricidad mundial. Prácticamente no produce dióxido de azufre, partículas,
óxidos de nitrógeno, compuestos orgánicos volátiles o gases de efecto
invernadero…”; evitando así, unos “600 millones de toneladas de emisiones
de carbono (MtC) anualmente, o sea, aproximadamente lo mismo que la energía
hidroeléctrica. Los 600 MtC que
evita la energía nucleoeléctrica equivalen al 8% de las emisiones mundiales
anuales de gases de efecto invernadero que hoy se producen.” De
forma gráfica, se puede visualizar mejor lo planteado en el párrafo anterior
como sigue: Escala de las
emisiones totales de gases de efecto invernadero producidos por las cadenas de
generación de electricidad (Fuente: Spadaro, Joseph V., Lucille Langlois, y
Bruce Hamilton, 2000: “Evaluación de la diferencia: Emisiones de gases de
efecto invernadero producidos por las cadenas de generación de electricidad”,
Boletín del OIEA, Vol. 42, No. 2, Viena, Austria). Como
aporte final al elemento costos, es evidente que en la mayoría de las
publicaciones de acceso al público general, se obvian los gastos asociados al
desmantelamiento de las instalaciones; sin embargo, la del Organismo
Internacional de Energía Atómica, ofrece en su boletín anual del año 2004,
un gráfico que permite visualizar la proyección de estos costos, como se
muestra a continuación: El
Miedo a la Energía Nuclear El
principal miedo al desarrollo pacífico de energía nuclear, es que la brecha
que la separa del uso bélico no es la tecnología o los recursos, si no la ética
de quien la controla. En el caso
particular de Venezuela, este miedo puede ser aplacado al visualizar que, aunque
pareciese que en materia energética quien controla es el gobierno, esto es solo
una fracción de la verdad, pues en una autentica democracia, el poder reside en
el pueblo, siendo el venezolano por naturaleza pacífico y pacifista, este
pueblo citando el preámbulo de la Constitución de la República Bolivariana de
Venezuela, tiene el ideal de promover “…la cooperación pacífica entre las
naciones e impulse y consolide la integración latinoamericana de acuerdo con el
principio de no intervención…” El
elemento que más genera aversión, es el riesgo de una catástrofe nuclear, por
la magnitud del perímetro que afecta, lo dantesco de los daños y los efectos
residuales; sin embargo, los accidentes nucleares desde 1950 hasta la presente
fecha, han ocasionado menos muertes que los accidentes automovilísticos
mundiales en el mismo período. Por
otro lado, las naciones que más se oponen a que se desarrolle esta tecnología
son los que más lo usan, ya que la energía nuclear es considerada una parte
muy importante en la generación de energía eléctrica en el mundo;
actualmente, existen 439 reactores nucleares en operación comercial, que
generan aproximadamente el 30% de la energía eléctrica consumida.
Las centrales nucleares están instaladas principalmente en los países
desarrollados, y dentro de la Unión Europea se encuentran en operación 155
reactores nucleares que proporcionan, aproximadamente, una tercera parte de la
electricidad consumida por los Estados Miembros, por su parte, los Estados
Unidos, cuentan con 104. Esto
permite contrastar lo que aparece en el gráfico # 3, con el gráfico siguiente. La
precitada aversión, se evidencia con mas claridad de acuerdo a lo indicado por
Paul Slovic, profesor de psicología de la Universidad de Oregon y autor del
libro la percepción del riesgo, “…los riesgos que evocan imágenes vívidas,
que son vistos como involuntarios, que no son familiares o que matan a muchas
personas de una vez, son percibidos en general como más amenazadores que los
riesgos que son voluntarios, familiares y menos extremos en sus efectos.
Por ejemplo, en los estudios, la gente considera que las amenazas como
los accidentes aéreos y accidentes nucleares son mayores que fumar o un
accidente automovilístico, a pesar de que estos últimos causan más muertes
por año”. Tomando
como referencia, el artículo de World Nuclear Asociation, publicado en la página
web, http://mitosyfraudes.8k.com/articulos/EconomiaNuke.html,
el costo de la generación eléctrica nuclear se ha mantenido estable durante la
última década. Esto se debe a que
a pesar de los costos declinantes del combustible (incluyendo el
enriquecimiento), los costos de operación y mantenimiento han sido
desbalanceados por los mayores costos de inversión.
En general, los costos de construcción de las centrales nucleares son
significativamente mayores que los de las plantas de carbón y gas por la
necesidad del uso de materiales especiales y la incorporación de sofisticados
sistemas de seguridad y equipos de control de respaldo.
Estos costos, pueden llegar a significar la mitad de los costos de la
generación nuclear; esta relación puede visualizarse de forma gráfica, a
continuación: En
el artículo extraído de la página web
http://www.ambientum.com/revista/2003_01/NUCLEAR.htm, se establece que "el
costo de producción de un kilovatio nuclear, puede situarse entorno al 65% de
la media de la producción de un kilovatio en el product-mix de todos los
sistemas. Este argumento,
posiblemente pese en la mentalidad estadounidense ya que existen 104 centrales
nucleares en operación con una capacidad de 97 GW.
El 20% de la energía eléctrica tiene fuente nuclear..." De
acuerdo a lo planteado por la Comisión Nacional de Energía Atómica (CNEA), en
Argentina, se ha trabajado en lo que denominan el proyecto CAREM, con la intención
de presentar una oferta nuclear de bajo costo, que usa tecnologías y materiales
absolutamente probados, pero que al mismo tiempo incorpore características de
seguridad muy avanzadas, y sea de funcionamiento simple y barato.
Esta propuesta, va dirigida a permitir que esa nación pueda competir en
un mercado que hoy mueve 20.000 millones de dólares por año en combustibles
nucleares para centrales, y 30.000 millones de dólares más en servicios y
repuestos. Así mismo, su
viabilidad y sustentabilidad en el tiempo, viene dada en función a la
prospectividad de que para el 2050, la oferta mundial de energía debería
triplicarse, y al 2100, quintuplicarse, lo cual, aunque suene exagerado sólo
permitiría que el consumo global per cápita, llegue a alrededor de un tercio
del consumo per capita estadounidense de hoy. La
Comisión Europea en 1991 en colaboración con el Departamento de Energía de
los Estados Unidos, inició el primer proyecto de investigación en su clase
"para comparar plausibles cifras financieras contra los daños resultantes
de diferentes formas de generación eléctrica para toda la Unión
Europea". La metodología
empleada en este proyecto, considera las emisiones, dispersión e impacto final,
el riesgo de accidentes de la energía nuclear, se evalúa junto con grandes
estimaciones de impactos radiológicos de las “colas de mineral” (el manejo
de residuos y la puesta fuera de servicio están ya dentro de los costos del
usuario). Como resultado del
estudio, se obtuvo que la energía nuclear promedia 0,4 Eurocentavos/kWh, muy
similar a la energía hidráulica. El
carbón oscila entre los 4,1 y 7,3 centavos de Euro; el gas varía entre 1,2 y
2,3 centavos, y solamente el viento se muestra mejor que la energía
nuclear, con 0,1a 0,2 centavos/kWh como promedio.
Es decir, una combinación de energía nuclear y eólica a niveles
iguales de generación, tendría un costo aproximado de 0,3 centavos de euro por
KWh, los cuales podrían convertirse en bolívares, posterior a una evaluación
particular, que involucre valores de nuestra economía. En
1999, Siemens (ahora Framatone ANP) publicó un análisis económico comparando
plantas de ciclo combinado de nuevo diseño, incluyendo al Reactor Europeo de
Agua Persurizada (EPR) y al reactor SWR-1000 de agua hirviente.
Los costos de capital para estos en Alemania, a 1750 y 1000 MWe
respectivamente, son ambos EUR 1250/kW, comparado con EUR 1375/kW para una versión
de 1550 MWe del EPR, y de EUR 1500/kW para el Reactor Avanzado de Agua Hirviente
de 1.350 MWe, dos de los cuales están en operación en Japón. Un
estudio Finlandés en el año 2000, cuantificó la sensibilidad del precio del
combustible en los costos de la electricidad, encontrando que una duplicación
de los precios del combustible darían por resultado que el costo de la
electricidad nuclear se elevaría en un 9%, la del carbón en un 31% y el gas en
un 66%. Estas son cifras similares
a las dadas en el informe de la OECD de 1992 y se pueden visualizar con mayor
facilidad, con la siguiente relación de combustible, necesaria para producir
480.729 Mweh durante un mes: Central
Nuclear : 8,3 toneladas de uranio. Central
térmica : 141.390.000 m³ de gas. Central
térmica : 171.700 toneladas de carbón. Central
térmica : 122.635 toneladas de fuel oil. Por
su parte, en Europa se ha tratado de incrementar la eficiencia de las centrales
de carbón, con la finalidad de hacerlas más rentables, desarrollándose la última
generación de centrales térmicas, utilizando Gasificación de Carbón
Integrada en Ciclo Combinado, partiendo de una tecnología con la que se
consiguen gases combustibles a partir de la gasificación del carbón con una
inyección de oxígeno. El gas
combustible obtenido, se depura y pasa a una turbina en cuyo alternador asociado
se produce energía eléctrica, como en el ciclo de una térmica convencional.
Esto, para el caso de Venezuela, no es una opción, dada su elevada
reserva de gas. CONCLUSIONES Se
ha hecho evidente que la energía nuclear es un de las formas de generar
electricidad, mas económica y limpia, solo inferior en economía, seguridad y
limpieza a la generación eólica, la cual tiene como limitante “las
magnitudes de potencia y la continuidad del servicio”.
Por otro lado, las centrales de ciclo combinado se caracterizan por su
menor costo de inversión y por su rápida puesta en marcha; contando además
con una capacidad estándar de 50 MW a 500 MW y los costos de $500 a $750 dólares/KW;
sin embargo, aunque su eficiencia es elevada, generan gases de invernadero y
compuestos relacionados con la formación de lluvia
Existe
infinidad de estudios a favor o en contra de la utilización de la energía
nuclear y de igual forma ocurre con el resto de las formas de energía; pues
hasta con la energía eólica, que evidentemente reúne las mayores ventajas, se
ha considerado la contaminación sónica, el daño a aves, la necesidad de
grandes extensiones deforestadas y la contaminación resultante por la fabricación
y desecho de sus componentes. En
general, el resultado que tanto la energía nuclear como la eólica presenten,
dependerá de la calidad de los proyectos y del sentido de pertenencia de los
involucrados en estos, en su uso y en su mantenimiento.
Estos proyectos, en el caso de la energía nuclear, deben inclinarse
hacia zonas de alta estabilidad geológica y distanciados de centros poblados. Los
reactores nucleares, mas allá de la generación de electricidad, presentan como
valor agregado el estímulo a la tecnología y el disponer de materiales,
equipos y métodos basados en la radioactividad, los cuales son fundamentales en
la medicina moderna y en muchos otros ámbitos; estas fuentes de energía,
acompañadas de apropiados proyectos de energía eólica, garantizarán a futuro
un superávit energético, que con un uso racional y un apropiado programa de
mantenimiento (revisar artículos sobre esta deficiencia*) de los sistemas
de transmisión y distribución, podría permitirle a Venezuela, ser el futuro
exportador por excelencia de hidrógeno. BIBLIOGRAFÍA Boletines
de Planificación Operativa de la OPSIS (2003-2005) Bretz,
E. 1991. Gas Turbine Combined Cycle Powerplants. Electrical
World. Comisión
Nacional de Energía Atómica de Argentina, http://www.aike.com.ar/article.php?hisid=154,
consulta junio 2005. Constitución
de la República Bolivariana de Venezuela 1999. Gaceta Oficial # 36.860 del 30
de diciembre de 1999. Correlación
entre desarrollo y consumo energético, http://members.tripod.com/JaimeVp/Elect_Vzla/Cadafe/sistema02.htm,
consulta junio 2005. Holt,
N. 1996. Gasificación de combustibles fósiles, Boletín IIE,
noviembre-diciembre. Greenpeace,
Energía eólica, http://www.zonared.com/foros/viewtopic.php?t=8626&highlight=,
consulta junio 2005. Israel
L. Monroy, Generación de energía eléctrica y medio ambiente,
http://www.ine.gob.mx/ueajei/publicaciones/gacetas/367/energiamed.html, página
web disponible en línea, consulta junio 2005. Informe
Anual de Organismo Internacional de Energía Atómica,
http://www.iaea.org/worldatom/Programmes/Energy/pess/pessindex.shtml, consulta
noviembre 2005 Juan
M. Bermúdez y Lisandro Vázquez, Hidrógeno y desarrollo energético
sostenible, La
Economía de la Energía Nuclear, http://mitosyfraudes.8k.com/articulos/EconomiaNuke.html,
consulta junio 2005. Líneas
generales del Plan de Desarrollo Económico y Social de la Nación 2001 – 2007 *
http://www.datanalisis.com.ve/investigaciones/detalles_archivo.asp?Cod=234 Autor: Juan
Carlos González Medina Licenciado
en Ciencias y Artes Militares Ingeniero
Electricista MSC
Gerencia de Mantenimiento e-mail:
jcgmnomada@yahoo.com [1]
Término asociado a fuentes renovables, cuyo aprovechamiento genera un mínimo
impacto ambiental. [2]
en las ciencias de la tierra, métodos para determinar la edad de rocas y
minerales. Enciclopedia Microsoft® Encarta® 2001. [3]
De los distintos isótopos de cobalto conocidos, el cobalto 60 radiactivo es
el más importante. Tiene una vida media de 5,7 años y produce una intensa
radiación gamma. El cobalto 60
se utiliza ampliamente en la industria y en la terapia radioisotópica.
Enciclopedia Microsoft® Encarta® 2001. [4]
Enciclopedia la clave del saber 1980 [5]
http://www.ambientum.com/revista/2003_01/NUCLEAR.htm [6]
Las pilas de combustible son generadores de electricidad (y, accesoriamente,
de calor) que utilizan la reacción entre el hidrógeno que se renueva
continuamente (como combustible) y el oxígeno del aire (como comburente)
para producir agua liberando electrones.
http://europa.eu.int/comm/research/leaflets/energy/es/05.html. Publicación enviada por Juan Carlos González Contactar mailto:jcgmnomada@yahoo.com Código ISPN de la Publicación EEFFuyFAlVTSERiqnA Publicado Thursday 1 de December de 2005 Ultimas Publicaciones en ilustrados.com
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