Monografias | La habilidad profesional de dirigir el proceso de enseñanza - aprendizaje. Su estructura internaLa habilidad profesional de dirigir el proceso de enseñanza - aprendizaje. Su estructura internaResumen: En el trabajo se aborda lo relacionado con los aspectos a considerar en el proceso de enseñanza - aprendizaje para el desarrollo de la habilidad de dirigir, la cual constituye un eslabón imprescindible en el desempeño profesional del docente. Resumen En
el trabajo se aborda lo relacionado con los aspectos a considerar en el proceso
de enseñanza - aprendizaje para el desarrollo de la habilidad de dirigir, la
cual constituye un eslabón imprescindible en el desempeño profesional del
docente. Además
aparecen las diferentes operaciones a ejecutar por el docente a fin de lograr su
adecuada preparación y poder acometer con calidad el proceso de dirección del
proceso de enseñanza – aprendizaje. La
escuela contemporánea tiene entre sus tareas fundamentales, la de enseñar a
los estudiantes, desde los primeros grados, a orientarse en la búsqueda de
información, por lo que surge el problema de atender, en los programas de
estudio, no solo los conocimientos, sino también el desarrollo de las
habilidades. Lo
antes mencionado, nos hace reflexionar sobre la importancia que tiene el trabajo
con las habilidades, fundamentalmente las profesionales, referidas en nuestro
trabajo por ejemplo la de dirigir
el proceso de enseñanza - aprendizaje, que
se corresponde con el modelo del profesional y que está presente en los
objetivos del año desde el primero, tomando mayor significación a partir del
segundo universalizado donde los docentes en formación están vinculados de
manera permanente a la práctica laboral y que el tutor tiene que controlar y
evaluar el desempeño de éstos. Para que el profesor pueda
dirigir eficientemente el proceso de enseñanza -
aprendizaje tiene que convertirse en líder, donde la motivación tiene
una gran significación. Su actuación profesional se condicionará a las características
del grupo que dirige, es decir, tendrá en cuenta los estilos de actuación
como de resultante de la
interacción del grupo de sujetos, de acuerdo con las características de la
personalidad, grado de motivación profesional, aspiraciones, intereses,
ideales, grado de profesionalidad, virtudes y defectos. Para contribuir a que los
estudiantes desarrollen las habilidades, es importante que el profesor conozca y
aplique los criterios y los enfoques científicos que la Pedagogía, la Psicología
y especialmente la Didáctica y la Metodología Contemporánea han alcanzado,
para así organizar la dirección del proceso de enseñanza aprendizaje con
mayor cientificidad. La
habilidad profesional de dirigir el proceso de
enseñanza - aprendizaje. Su estructura interna. La
dirección está vinculada al desarrollo material e intelectual alcanzado por la
humanidad en los diferentes sistemas sociales por lo que ha transitado,
es decir, está relacionada con el
desarrollo de las fuerzas productivas y las
relaciones de producción. Por
la necesidad que tenía el hombre de acometer tareas más complejas,
relacionadas con su alimentación y
vestido y que no podría resolver por sí solo, se vio obligado a unirse a
otros, dando lugar al surgimiento de cuestiones elementales en el marco de
planificar y organizar el trabajo del grupo social. Es evidente que la dirección
es inherente a la sociedad, en cualquiera de sus niveles de desarrollo. La
dirección forma parte de la propia historia
del hombre. En la antigua
Mesopotamia, en el antiguo Egipto, en el imperio Romano, en la China Imperial,
en los imperios Inca y Azteca, en
la iglesia en el ejército, en el surgimiento del propio Estado, está presente
la dirección como modo de conducir
el grupo social hacia determinados fines. Al
respecto, el Doctor Orlando Carnota plantea que dirigir es una forma de actuar
conscientemente sobre la sociedad y sobre sus
subsistemas, con la finalidad
de alcanzar
determinados resultados.(Carnota,
O. 1990, p. 7) Esto
es así, partiendo de que la dirección está asociada al desarrollo que ha
alcanzado el hombre en su historia, por lo que siempre
se asocia con grupos de personas, las cuales se caracterizan por la
realización consciente de sus actividades, en aras de lograr un objetivo específico. Para
elevar la calidad de la educación es
necesario el
perfeccionamiento de su dirección fundamental al nivel de escuela, por ser en
ella donde se materializa la formación de la nueva
generación en correspondencia con las exigencias de la
sociedad. Cada
vez más, el conocimiento de los
fundamentos científicos de la
dirección del proceso de enseñanza - aprendizaje, se convierte en una
imperiosa necesidad para el profesor, al cual le corresponde dirigir la
actividad antes mencionada, en la que hay que colocar al estudiante en el centro del problema para alcanzar el
objetivo propuesto. Como
es conocido, la dirección constituye una actividad de tipo social y puede ser
aplicado a todas las esferas de la
vida del hombre. Varios
investigadores del sector educacional han definido qué es dirigir en educación.
Los autores se adscriben al criterio emitido por Sergio Alfonso Rodríguez (1997
p. 2) que plantea que “dirigir científicamente
en educación no es otra cosa que tomar decisiones acertadas a partir de
situaciones concretas
y condiciones que permitan: ·
Atender
al hombre colocándolo como sujeto
y objeto del proceso de dirección. ·
Conocer
la personalidad y el nivel de desarrollo de cada integrante del sistema. ·
Revelar
las tendencias del desarrollo individual. ·
Planificar,
organizar, regular y controlar el desarrollo profesional de cada uno según sus
necesidades. ·
Conjugar
los intereses individuales con los colectivos institucionales y sociales.” En
el criterio anterior se expresan elementos de gran significación para el
docente, ya que durante la dirección
del proceso de enseñanza -
aprendizaje se presentan determinadas situaciones a solucionar, por lo que tiene
que lograr que el estudiante sea sujeto de su
propio aprendizaje, caracterizar a cada miembro del grupo, planificar,
organizar, regular y controlar su desarrollo, además tiene que conjugar los
intereses individuales con los colectivos para poder alcanzar
el objetivo propuesto, y por ende, conocer la
situación objetiva y real en que pretende dirigir el proceso. El
docente, como dirigente del proceso de enseñanza -
aprendizaje en el aula conoce los objetivos que persigue la educación
cubana, y por ende, las habilidades a desarrollar en sus estudiantes
según el año que cursa. En
nuestro caso corresponde a la habilidad profesional de dirigir, que a raíz de
las transformaciones realizadas en los actuales planes de estudios de las
carreras pedagógicas se determinó que los
estudiantes impartan clases desde
el primer año. Lo
anterior exige una preparación integral del docente en cuanto a las diferentes
operaciones a ejecutar, para poder dirigir con calidad el proceso de enseñanza
aprendizaje. Entre estas operaciones se encuentran: ·
Caracterizar
el objeto. (Diagnóstico) ·
Planificar. ·
Organizar. ·
Controlar. El
proceso debe partir de un diagnóstico, sistemático, dinámico, participativo y
continuo, que implique un acercamiento a la realidad con el propósito de
conocerla, caracterizarla, analizarla y evaluarla, pronosticando su posible
cambio, así como proponer y aplicar acciones
que conduzcan a su transformación. Varios
criterios se han emitido sobre el diagnóstico y sus elementos, en los cuales se
destaca como punto de partida un problema. Los autores se adscriben a lo
planteado por las doctoras Margarita Silvestre Oramas y Celia Rizo
Cabrera quienes señalan los
elementos claves del diagnóstico en el campo pedagógico, los cuales son: (
Silvestre, M y Rizo, C. 2000, p. 2) Lo
anterior indica el carácter descriptivo del diagnóstico, es decir, cómo se
comporta lo que es objetivo de diagnóstico, en el momento en que se investiga y
el estado del problema en otro momento. Además,
la significación del objetivo, pues indica el propósito del diagnóstico,
precisa lo que se aspira a lograr,
qué y para qué se precisa diagnosticar, que no es otra cosa que lograr la
transformación del problema, con lo que logra incidir en la transformación de
la personalidad del estudiante. El
diagnóstico que realiza el docente
a sus estudiantes no puede limitarse solamente al aprovechamiento académico, sino que debe concebirse de forma integral dado la
interdependencia entre los factores cognitivos,
afectivos, motivacionales y volitivos. Además, tiene que
caracterizar a la escuela,
la familia y la comunidad en la cual tiene un accionar constante y que se
evidencia en su modo de actuación. Es
necesario hacer referencia a determinados elementos a tener en cuenta a la hora
de realizar un diagnóstico, más en los momentos actuales donde el docente
tiene que poseer una caracterización detallada de los estudiantes a los cuales
le imparte clases y necesita trabajar en función de transformar la personalidad
del mismo. Entre estos elementos están: Ø
El
aprendizaje alcanzado en las asignaturas que está recibiendo y en las ya
recibidas. Ø
Habilidades
desarrolladas por los estudiantes. Ø
Las
necesidades, motivaciones e intereses. Ø
Desarrollo
intelectual alcanzado. Ø
Cualidades
que poseen los estudiantes. Ø
Desarrollo
físico y biológico de sus estudiantes. Ø
Relaciones
personales que mantiene con sus compañeros de escuela y con sus vecinos. Ø
Modo
de actuación en la escuela, en la familia y la comunidad. Después
de realizar un diagnóstico eficiente con el rigor de integralidad
requerido, el docente está en condiciones de planificar el proceso de
enseñanza - aprendizaje, lo que
contribuye a tomar decisiones sobre la acción a seguir, la determinación de las tareas y actividades a ejecutar en
correspondencia con los
objetivos del año a vencer por los estudiantes. Al
respecto, Orlando Carnota manifiesta que la planificación” es el proceso
mediante el cual se establecen las políticas o estrategias de trabajo y, en
función de ello, se construye el modelo teórico de lo que se quiere
alcanzar”. (
Carnota, O. 1990, p. 66) De
lo anterior se infiere, que con la planificación se concretan los siguientes
elementos: Ø
Resultados
a obtener y el papel que juegan los elementos personales y no personales. Ø
Sistema
de control y evaluación del proceso. Ø
Definir
el rol que le corresponde al docente y al estudiante. Ø
Salida
al trabajo político e ideológico. Ø
Prever
posibles situaciones que puedan aparecer durante la dirección del proceso de
enseñanza - aprendizaje y la alternativa a emplear para solucionarlas. Ø
Momento
de utilización de los medios de enseñanza. Ø
Métodos
de enseñanza a emplear. Ø
El
trabajo independiente. Ø
El
trabajo con los programas de la Revolución.
Es por ello que el profesor tiene presente la
integración de los tres componentes durante la planificación, ya que de esto
depende la calidad del proceso. La planificación tiene que verse
de forma dinámica, de manera que permita
trabajar con mayor flexibilidad
en dependencia del diagnóstico del problema que se quiere transformar. Para
que el docente pueda llevar a cabo un trabajo eficiente de planificación tiene
que: Ø
Determinar
el objeto y objetivo de la
actividad. Ø
Determinar
las tareas a desarrollar durante el proceso de enseñanza - aprendizaje. Ø
Distribuir
las responsabilidades tanto de estudiantes como del profesor. Ø
Precisar
la forma de ejecución de la tarea según las condiciones creadas. La
organización
está
presente en todos los procesos de la actividad humana, y
tiene gran significación para la dirección del proceso de enseñanza -
aprendizaje, por lo que constituye una premisa para el logro del objetivo que se
persigue. Está demostrado que cuando el docente organiza con eficiencia y
calidad su clase, el aprendizaje del estudiante es eficiente. La
organización debe lograr que durante el desarrollo del proceso todos sus
elementos interactúen armónicamente. Está organización abarca la unificación
del trabajo de los profesores como la organización de la actividad de los
estudiantes. Es
necesario que el docente tenga presente la regulación, la cual garantiza la práctica
de la planificación y la organización que se sigue en la dirección del
proceso de enseñanza – aprendizaje. Esta se efectúa de acuerdo a las
necesidades y motivaciones y permite
asegurar el funcionamiento eficiente del proceso antes mencionado. Ocurre una
motivación de los participantes, para que realicen las acciones según los métodos
y procedimientos seleccionados con un ambiente favorable. Ø
Observar. Ø
Analizar.
Ø
Comparar
con el modelo. Cuando
se realiza el control y no se valoran sus resultados, o la acción del docente
no es efectiva porque no adoptan las medidas necesarias para esto, entonces se
pierde la efectividad del mismo, y por ende, se afecta la calidad del
aprendizaje de los estudiantes. Es
de suma importancia que todo docente interiorice la necesidad de evaluar a los
estudiantes, teniendo en cuenta la integración de los tres componentes: académico,
laboral e investigativo. Es lógico que en cada una de las etapas de formación
del proceso los componentes no se trabajen con igual profundidad, motivo por el
cual siempre habrá uno que se mida con mayor peso que los restantes. No
obstante, siempre que el profesor emita una evaluación, tiene que ser capaz de
valorar hasta qué punto los estudiantes han vencido los objetivos propuestos
para la asignatura y la clase. Esto obliga
a realizar en las clases actividades y tareas que vayan formando al
estudiante conforme a los objetivos que para la asignatura y la etapa se
consideran necesarios alcanzar en cada uno de los componentes. Cada
docente en sus análisis evaluativos valorará, fundamentalmente, cómo el
estudiante ha evolucionado a partir del diagnóstico y de qué forma ha
alcanzado los objetivos propuestos para el año. Todo
lo anterior se resume en el siguiente esquema: Bibliografía. 9. MINISTERIO DE EDUCACIÓN. VIII Seminario Nacional a
dirigentes, metodólogos e
inspectores de las direcciones provinciales y municipales de educación y los
Institutos Superiores Pedagógicos. Tercera Parte.- - Ciudad de La Habana,
Febrero, 1984. 10.__________________________
XII Seminario Nacional a dirigentes, metodólogos e inspectores de las
direcciones provinciales y municipales de educación y los Institutos Superiores
Pedagógicos. - - Ciudad de La Habana, Febrero, 1989. 11.___________________________
Seminario Nacional para el personal docente ( Por TV). Tabloide. - - Ciudad de
La Habana, 2000. p. 2. 13.
___________________________ Seminario
Nacional para educadores. ( Por TV). Tabloide. – Ciudad de La Habana,
2001. p. 3. Autor: Profesor:
M.Sc Juan Carlos Cuza Sánchez. Centro
de trabajo: Instituto Superior Pedagógico Raúl Gómez García De Guantánamo. Correo:
juancarlos@isptg.rimed.cu FACULTAD:
Ciencias Técnicas. ESPECIALIDAD:
Construcción Diciembre
2005. Publicación enviada por Prof. M.Sc Juan Carlos Cuza Sánchez Contactar mailto:juancarlos@ispgt.rimed.cu Código ISPN de la Publicación EEFVlAFZVZRREFOkUT Publicado Thursday 29 de December de 2005 Ultimas Publicaciones en ilustrados.com
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