Monografias | Algunos efectos Clínicos inmediatos del bajo peso en el estado de salud en del recién nacido

Algunos efectos Clínicos inmediatos del bajo peso en el estado de salud en del recién nacido

Resumen: Se realizó un estudio analítico observacional, a partir de 221 recién nacidos(RN)bajo peso(expuestos) y otro grupo de infantes normopeso (no expuestos) cuya cifra fue 442, con vistas a determinar algunos efectos clínicos inmediatos que el bajo peso al nacer tiene en su estado de salud, durante el período comprendido desde el 1 de abril del 2002, hasta el 31 de marzo del 2003 en el Hospital Materno Norte de Santiago de Cuba, siguiendo el principio de selección de un caso y dos testigos, utilizando para su análisis el sistema Epinfo. Se determinó el riesgo relativo y su correspondiente intervalo de confianza, el riesgo atribuible en expuesto porcentual, y se realizó la prueba de chi cuadrado. Los resultados se expusieron en tablas de contingencia de 2x2 y se concluyó que predominaron los nacimientos con peso al nacer entre 2000 y 2499g.

Publicación enviada por Dr. Carlos Veleda Fernández y Otros Autores


 

RESUMEN

Se realizó un estudio analítico observacional, a partir de 221 recién nacidos  (RN) bajo peso (expuestos) y otro grupo de infantes normopeso (no expuestos) cuya cifra fue 442, con vistas a determinar algunos efectos clínicos inmediatos que el bajo peso al nacer tiene en su estado de salud, durante el período comprendido desde el 1 de abril del 2002, hasta el 31 de marzo del 2003 en el Hospital Materno Norte de Santiago de Cuba, siguiendo el principio de selección de un caso y dos testigos, utilizando para su análisis el sistema Epinfo. Se determinó el riesgo relativo y su correspondiente intervalo de confianza, el riesgo atribuible en expuesto porcentual, y se realizó la prueba de chi cuadrado. Los resultados se expusieron en tablas de contingencia de 2x2 y se concluyó que predominaron los nacimientos con  peso al nacer entre 2000 y 2499g. La condición de bajo peso al nacer, constituyó un factor de riesgo que incrementó hasta tres veces la ocurrencia de parto distócico en estos pacientes y hasta en mas de seis veces la condición de ser Pequeño para la Edad Gestacional (PEG).  De igual manera se demostró que los trastornos metabólicos, la poliglobulia,  el ictero, y el distres respiratorio, incrementaron su frecuencia de presentación entre cuatro y cinco veces cuando estuvo presente el bajo peso como factor de riesgo, el cual también mostró una relación causal de dos a tres veces superior para la aparición de sepsis neonatal, trastornos termorreguladores, Apgar bajo y cianosis en los neonatos estudiados. Según resultados del riesgo atribuible en el expuesto porcentual, si redujéramos el bajo peso al nacer, disminuiríamos la incidencia de estos efectos clínicos negativos en el estado de salud del recién nacido.

INTRODUCCION

El nacimiento de un niño de bajo peso en una maternidad es un acontecimiento de trascendental importancia y a la vez motivo de gran preocupación, pues con frecuencia la mortalidad infantil está asociada con una alta incidencia de estos pequeños. (1)

El peso al nacer, como indicador de la maduración biológica del recién  nacido, constituye un parámetro importante a tener en consideración, pues cuando éste se encuentra por debajo de los 2500 gramos, considerándose en éste caso al recién nacido como bajo peso,  la morbilidad y  mortalidad en el primer año de vida es 40 veces mayor en relación a los que nacen con peso normal y a término. (2) (3) Es además, uno de los indicadores más importantes del bienestar de los neonatos y de las mujeres en edad fértil, y guarda estrecha relación con la morbilidad y mortalidad fetal y neonatal.

Este trastorno es uno de los problemas principales de salud pública con que se enfrentan los países en vías de desarrollo debido a su alta incidencia, y las repercusiones físicas, neurológicas y del desarrollo intelectual a que conlleva, (4) por tanto, determina la probabilidad que tiene un neonato de sobrevivir, es un indicador útil para evaluar el estado de salud del niño al nacer, y permite medir indirectamente la calidad de vida de la población.

Según reportes en 1995 nacieron en el mundo 21 millones de niños bajo peso y mas del 90% correspondieron a los países en desarrollo. (5) (6) En el año 2000, según la OMS, el índice de bajo peso en América Latina fue del 8,2 %, mientras   que  en países como  Dinamarca, Suecia y  Holanda fue de 4 %. (7)  

El término bajo peso al nacer,  engloba dos trastornos:

·        Los nacidos con 37 semanas completas de gestación o mas y que padecen de un retardo del crecimiento llamados pequeños para su edad gestacional (PEG).

  • Los pretérminos, que son los nacidos antes de las 37 semanas de gestación, los cuales suelen tener poco peso al nacer, con excepción del niño hijo de madre diabética cuyo tamaño es casi siempre mayor del que corresponde al tiempo de gestación.

La mortalidad perinatal está relacionada sin dudas con la duración del embarazo, por lo que se hace necesario diferenciar los dos tipos de neonatos bajo peso, para predecir las posibles complicaciones en el periodo neonatal y estudiar la evolución ulterior en lo referente a su nacimiento y desarrollo, para no incurrir en errores de diagnóstico y tratamiento por valoraciones erradas de los recién nacidos. (8)

El retardo del crecimiento intrauterino por los efectos acumulativos de las condiciones ambientales adversas alteran la supervivencia intrauterina, el trabajo de parto, el parto y la adaptación al medio externo del recién nacido. De la misma forma puede alterarse el desarrollo postneonatal, observándose en este sentido una elevada incidencia de hipoglucemia, policitemia, malformaciones congénitas, trastornos neurológicos y hemorragia pulmonar masiva. (9) (10)

De manera  similar los recién nacidos  pretérminos tienen predisposición a  gran número de riesgos neonatales especiales; entre éstos se incluyen el                                                                                                                          Síndrome de Dificultad Respiratoria, apnea recurrente, infecciones hipoglucemia, hipocalcemia, hiperbilirubinemia,  enterocolitis necrotizante y hemorragia intraventricular (11), entre otros.

En consecuencia la salud del lactante y el niño en las poblaciones dependen en gran medida de la distribución del peso al nacer. (6)

Son los nacidos pretérminos los que presentan mas problemas de supervivencia y complicaciones neonatales, mientras que los niños pequeños para la edad gestacional (CIUR), padecen un mayor deterioro de su desarrollo físico e intelectual, sobre todo los que padecen de un trastorno crónico desde el inicio de la gestación. (12)

Antes de 1959 las estadísticas en Cuba no eran confiables, y no se aportan datos referentes a éste tipo de recién nacido (bajo peso), sin embargo sí existía una elevada morbilidad y mortalidad infantil debido al estado precario de la salud pública y en particular en la asistencia materno infantil.

En la década del ‘70 se inicia el plan de reducción de la mortalidad infantil, entre cuyos objetivos estaba disminuir el índice del bajo peso al nacer, el cual ha mostrado un descenso paulatino y lento en estos últimos años reduciéndose de10,6 en 1977 hasta 8,0 en 1986, que representa un 25% de reducción. (13)

En la provincia Santiago de Cuba, y en particular en el  municipio Santiago, este indicador ha presentado fluctuaciones, en los últimos años se ha observado un ligero crecimiento que estadísticamente no ha sido significativo. (13)Esta provincia  mostró una tendencia ligeramente creciente desde 1983 hasta 1992, viendo los valores de 8,5% en 1983; 8,7% en 1984; 8,9% en 1985; 8,0% en 1986; 8,4% en 1987; 7,8% en 1988; 8,2% en 1889; 8,3% en 1990; 9,3% en 1991; y 10,0% en 1992 que fue la mayor cifra obtenida en los últimos 10 años y coincidió con el índice que alcanzó también en un año nuestro municipio. (13)

Desde el 1992 hasta la fecha se ha mantenido el índice de bajo peso entre 7 y 8%,  con reducciones en algunos años y aumentos en otros. El diseño de estrategias encaminadas a mejorar el estado nutricional de las embarazadas y su mejor seguimiento y control, han revertido favorablemente ésta situación.

En nuestro centro asistencial, en el decenio 1994 – 2003, el  8,5 % del total de nacidos vivos pesó menos de 2500 gramos, éstos a su vez, representaron el  50,35 % del total de fallecidos en ese período.

Por ello  nos propusimos estudiar algunos efectos clínicos inmediatos en estos infantes que repercuten en su  estado de salud, esperando que este trabajo contribuya de alguna forma al establecimiento de medidas encaminadas a reducir su incidencia.

OBJETIVOS

General:

Ø      Determinar algunos efectos clínicos inmediatos del bajo peso al nacer en el estado de salud del recién nacido.

Específicos:

1.- Identificar algunos factores obstétricos relacionados con los efectos clínicos inmediatos en los recién nacidos de bajo peso al nacer.

2.- Caracterizar los neonatos objetos de estudio según su estado al nacer, sexo y peso en el momento del nacimiento.

3.- Precisar la asociación existente entre el peso al nacer y algunos efectos clínicos inmediatos presentes en los recién nacidos estudiados.

METODICA

Características generales de la investigación:

El presente trabajo se clasificó de acuerdo con los resultados  obtenidos como una investigación fundamental aplicada; según sus objetivos como analítico- observacional, tipo cohorte, a partir de 221 recién nacidos (RN) bajo peso (expuestos) y otro grupo de infantes normopeso cuya cifra ascendió a 442 (no expuestos) estudiándose un total de 603 recién nacidos, con el objetivo de determinar algunos efectos clínicos inmediatos en el bajo peso que influyen en el estado de salud de estos niños durante un año (Abril del 2001 a Marzo del 2003) en la Maternidad  “Tamara Bunke”  de Santiago de Cuba.

Se estableció el principio de un caso y dos testigos.

Selección y Definición de los recién nacidos expuestos:

Se definió como tal a todos aquellos recién nacidos, productos de embarazos simples, cuyo peso al nacer fuera menor de 2500g independientemente de su edad gestacional.

Selección y Definición de los recién nacidos no expuestos:

Se escogieron dos neonatos por cada uno de los expuestos, teniendo en cuenta que fueran los dos primeros recién nacidos con peso de 2500g o mas (normopesos) que nacieran con posterioridad a uno bajo peso (expuesto). 

Método.

Para dar salida al objetivo específico número uno, se procedió a analizar las siguientes variables:

  1. Edad gestacional al parto. Para el análisis de esta variable la misma se dividió dicotómica mente en:

            -    Menos de 37 semanas.  (Pretérminos)

-         37  a 41,6 semanas.  (A término)

-         42 semanas y mas.  (Postérminos)

tomando en cuenta las semanas cumplidas a partir de la fecha de última menstruación (FUM), y cuando no coincidió con la clínica del RN, éste se evaluó por el método propuesto por Parkin en 1976, utilizado en el servicio de Neonatología de nuestra maternidad.

  1. Tipo de parto. Este se clasificó como:

          - Eutócico: se consideró como tal aquel parto que transcurriera con     

                    arreglo a los principios mecánicos; dinámicos y clínicos.

- Distócico: aquel que se separe de las reglas normales ya fijadas (1).

Para determinar el objetivo específico número dos, se procedió a precisar:  

1.-Peso del recién nacido. Este se expresó en gramos, teniendo en cuenta la doble pesada  (peso en el salón de partos y peso en el servicio de neonatología), especificándose de la siguiente forma:  

             -    < 1000g

-         1000 a 1499g

-         1500 a 1999g

-         2000 a 2499g

-         2500 g y mas

2.- Evaluación del estado nutricional. Para éste acápite tomamos en cuenta el peso al nacer y su relación con la edad gestacional, utilizando para ello las curvas de crecimiento de Dueñas, que nos permitió clasificarlo de la siguiente forma:

-         Pequeño para la edad gestacional (PEG). Cuando la ubicación del RN  fue inferior al 3er percentil.

-         Acorde a la edad gestacional (AEG). Cuando la ubicación del RN estuvo entre los percentiles 3 y 97.

-         Grande para la edad gestacional (GEG). Cuando la ubicación del RN estuvo por encima del percentil 97.

Para nuestro estudio analítico se comparó a los recién nacidos bajo peso (expuestos) con los recién nacidos normopesos (no expuestos).

3.- Sexo del recién nacido.  Para el análisis de esta variable se tuvo en cuenta los géneros biológicos: Masculino y Femenino. 

4.- Estado del RN al momento del nacimiento. Su determinación se realizó a través del puntaje de Apgar, (con la evaluación de los siguientes parámetros: frecuencia cardiaca, esfuerzo respiratorio, tono muscular, irritabilidad refleja al catéter nasal y coloración de piel y mucosas) el mismo se realizó al primer y quinto minutos después del nacimiento del niño, evaluándose su puntuación, como sigue:                                                                                                                                      

            -    0 a 6 puntos: Apgar Bajo. (Recién nacido deprimido)

-         7 a 10 puntos: Apgar Normal ( Buenas condiciones al nacer )

Para determinar el objetivo específico número tres se identificaron los siguientes efectos clínicos inmediatos que ocurrieron desde el momento del nacimiento y hasta 72 horas después del mismo, teniendo en cuenta que pudieron presentarse mas de 1 efecto clínico en un mismo neonato:

1.- Síndrome de Dificultad Respiratoria. En éste acápite se incluyeron los recién nacidos que presentaron cuadro clínico de dificultad respiratoria, en los que apareciera uno o mas de los siguientes elementos: aleteo nasal, quejido espiratorio, tiraje subcostal e intercostal, retracción esternal, bamboleo tóraco-abdominal o polipnea (frecuencia respiratoria mayor de 60 por minuto), independientemente de su causa. 

2.- Trastornos termorreguladores. En éste efecto clínico fueron incluidos:

-         Hipertermia: Temperatura axilar y/o rectal  mayor de 37.5 C.

-         Hipotermia: Temperatura axilar menor de 36.0 C.

3.- Ictero. Se interpretó como la coloración amarilla de piel y mucosas, independientemente de su causa.

4.- Cianosis. Se consideró cianótico a todo recién nacido que tuvo coloración azulada o violácea de la piel, ya fuera ésta central o distal, independientemente de su causa.  

5.- Trastornos hemoquímicos y metabólicos. Se incluyó a los neonatos que presentaron:                                                                                               

*     Acidosis metabólica y/o respiratoria: Cuando se sospechó clínicamente y se acompañó de la presencia de una o mas de las siguientes manifestaciones: respiración rápida y profunda, hipotensión, edema pulmonar,  y  fue confirmada a través del estudio de los gases sanguíneos.

*    Hipoglucemia: Cuando las cifras de glucosa en sangre  se encontraron inferiores a 2,2 mmol/l, ya fuera ésta asintomática o no (temblores, hipotonía, hiporeflexia, llanto débil, rechazo al alimento, convulsiones, palidez,  etc.)

6.- Sepsis Neonatal.  Se incluyó todas las infecciones que aparecieron en los distintos órganos y sistemas de la economía, teniéndose en cuenta la presencia de signos clínicos tales como distermia, taquicardia y taquipnea, además alteraciones de la formula leucocitaria por exceso o defecto, o más de 10% de formas inmaduras según laboratorio, independientemente de los resultados de hemocultivos.

7.- Poliglobulia. Cuando  clínicamente se sospechó por la presencia de coloración roja intensa de la piel, succión pobre, temblores o convulsiones, polipnea, sudoración, taquicardia, obstrucción nasal, etc., y se encontraron cifras de hematocrito en sangre venosa igual o superior a 0,65 v/l

Ø      De procesamiento y análisis:

Para efectuar el mismo se utilizó el sistema Epinfo en una computadora Pentium, empleando el programa Windows XP. Los cálculos de los distintos parámetros y pruebas estadísticas así como sus análisis se realizaron a través del subprograma STATCALC perteneciente a este sistema.    

Los resultados se expusieron en tablas de contingencia de 2x2 o tetracóricas.  En  dichas tablas los  renglones  correspondieron  a  los  bajos  pesos  que conforman el grupo de expuestos y a los normopesos que son el grupo de no expuestos, mientras que las dos columnas correspondieron a los efectos clínicos inmediatos,  considerándose estos como presentes o ausentes.        

 Análisis univariado:

Se describió el bajo peso al nacer en nuestro medio a través de las frecuencias absolutas, utilizándose el porcentaje como medida de resumen de variables cualitativas que fue procesada en forma computacional. 

Análisis divariado:

A través de las tablas de contingencia de  2x2  se obtuvieron  las  tasas   de   incidencias en expuestos y no expuestos, lo que permitió calcular el riesgo relativo (RR), que es la probabilidad de presentar un fenómeno cada vez que se tenga un factor de exposición. 

Este riesgo relativo, resultó del cociente entre la tasa de incidencia en expuestos sobre la tasa de incidencia de no expuestos.

Para validar estos resultados se calculó la prueba de Chi cuadrado y el Test de Fischer con el 95% de confiabilidad, considerándose significativa siempre que la probabilidad (p) fuera menor de 0,05 y no significativa siempre que la probabilidad fuera mayor que 0,05. Cuando (p) fue menor de 0,01 se consideró altamente significativa.

 Se calculó además el intervalo de confianza  (IC) para el riesgo relativo con un 95% de confiabilidad, para determinar la relación de causa y efecto, y se aceptaron los valores del riesgo relativo, siempre que:

1- Existiera una asociación entre variables con fundamentación científica, con una

    probabilidad menor de 0,05.

2- El parámetro de riesgo relativo estuviera comprendido en el intervalo de confianza  adecuado: 

            RPC              Intervalo de Confianza                    Interpretación  

              1                                 -                                        No asociación

  >1                             Li > 1                               Asociación causal

  >1                             Li < 1                             Asociación no causal

  <1                             Ls < 1                            Asociación Protectora

  <1                             Ls > 1                          Asociación no protectora

                                                                                                                  

Li   = Límite inferior del IC                     Ls  = Límite superior del IC

De igual forma se calculó el riesgo atribuible en expuesto porcentual (RAc%) o lo que es lo  mismo  la fracción etiológica del riesgo  que es  la proporción de casos que se presentan en la población y cuya existencia puede atribuirse a los efectos  del factor.      

Refleja la reducción que experimentaría la aparición de la enfermedad si el factor de exposición fuese eliminado.

Para el cálculo de dicho indicador se empleó la siguiente formula planteada por Levin y Bertell.

RAC% =

RR-1

x

100%

 

RR

 

 

La significación de estos resultados se validó también a través del intervalo de confianza con un 95% de confiabilidad y dichos  cálculos  se realizaron por el propio subsistema STALCALC. Se realizó una descripción detallada de cada cuadro estadístico en tanto que el análisis inductivo y deductivo de los resultados que se obtuvieron permitió resaltar los principales aspectos de interés, los que fueron comentados  en dependencia de lo que se publicó en la bibliografía nacional y extranjera disponible, lo cual nos permitió llegar a conclusiones y  emitir recomendaciones.

DISCUSION

Desde el principio de la década de los años 50 ha preocupado cada vez más a investigadores y clínicos la discrepancia entre la edad gestacional y el peso del feto que cabe esperar en el momento del nacimiento (14).

El riesgo neonatal particularmente relacionado con trastornos adaptativos, se valora principalmente en función del peso del neonato, y de su edad gestacional. Muchos riesgos neonatales son mas frecuentes en algunos grupos de recién nacidos.

El peso al nacer es en todo el mundo y en todos los grupos de población, el factor individual mas importante que determina en el recién nacido la probabilidad de sobrevivir y conseguir un crecimiento y desarrollo sano (15). 

La clasificación según peso y edad gestacional es útil para muchos fines,  de máxima importancia para todo médico, y es que la observación del riesgo neonatal (general y específico), con el peso al momento de nacer y la edad gestacional,  permite realizar la tarea de predicción (pronóstico) y diagnóstico con mayor precisión. (16)

En la Tabla 1 se muestra la distribución de los infantes, objeto de estudio según peso y edad gestacional al parto. En el mismo, se puede apreciar que de un total de 221 nacimientos bajo peso durante el período estudiado, 137, para un 62,0% correspondieron a los que tenia 37 semanas y mas de edad gestacional,  mientras que los pretérminos fueron 84  para un 38,0%.  En cuanto a la distribución por peso en ambos grupos predominó los que pesaron entre 2000 y 2499g, con un 89,0% en los que tenían 37 semanas y más, y un 63,1% en los que tenían menos de 37 semanas.

TABLA 1   Recién nacidos Bajo Peso, según peso y edad gestacional al parto.  

También se aprecia que en los de menos de 37 semanas, existió un por- ciento considerable de niños con peso inferior a 2000 gramos.  Fue baja la incidencia de infantes que pesaron menos de 1500g, el 5,9% de ellos   pertenecieron a los que tenia menos de 37 semanas,  es importante decir que  no encontramos en nuestra casuística recién nacidos postérminos.

Actualmente, y para su mejor estudio, diagnóstico y pronóstico, se clasifica a los recién nacidos bajo peso como acordes, pequeños o grandes para su edad gestacional, en dependencia del percentil que corresponda en las tablas de crecimiento utilizadas para ello. En éste estudio empleamos las tablas de crecimiento de Dueñas, utilizadas en los Servicios de Neonatología de nuestro país. 

Como se puede apreciar en la Tabla 2, mas de la mitad de los infantes estudiados (56,1%) fueron clasificados como pequeños para la edad gestacional (PEG), también conocidos como: small for date (SFD), hipotrófico fetal, con crecimiento intrauterino retardado (CIUR), etc.,  de ellos a su vez, 76,6 % correspondieron a los que tenían 37 semanas o mas, mientras que solo el 22,6 % de los mismos, nacieron antes de las 37 semanas. El 43,9 % de los recién nacidos se clasificó como AEG, de ellos, el 77,4 %  nació antes de las 37 semanas, y el 23,4 % con 37 semanas o mas.

TABLA 2  Recién nacidos  Bajo Peso según  edad gestacional y evaluación   utricional. (Dueñas)   

              

Aunque éstos resultados no son estadísticamente significativos, (p > 0,05) sí es apreciable en nuestro medio, la incidencia de RN bajo peso pequeños para la edad gestacional en aquellos que nacen con 37 semanas o mas.

 Los   recién  nacidos  PEG, pueden  ser física y neurológicamente maduros, pero son mas pequeños que los demás RN de su misma edad gestacional. Pueden ser  proporcionalmente pequeños, (peso, talla, circunferencia cefálica) o pueden tener estatura y talla  normales y menor peso y masa corporal. (17) (18)

 Cuando realizamos la evaluación nutricional al total de recién nacidos estudiados, teniendo en cuenta el peso al nacer, (Tabla 3) observamos que del total de recién nacidos normopesos (no expuestos), el 91,9% fue clasificado como AEG, mientras que en el grupo de peso inferior a 2500 gramos, mas de la mitad (56,1%), se ubicó por debajo del 3er percentil según la curva de evaluación utilizada, considerándose estos como PEG.

TABLA 3  Recién nacidos Bajo Peso y Normopeso, según evaluación nutricional.

 Un riesgo relativo de 6,89, con un sólido intervalo de confianza entre 4,93 y 9,62, así como una p<0,01, avalan una alta significación estadística de estos resultados.  Si bien algunos RN son PEG por causas genéticas, la mayoría de ellos, lo son debido a otros problemas (maternos, fetales, placentarios, etc.) que afectan el crecimiento fetal durante el embarazo. (17)

El retardo del crecimiento intrauterino puede comenzar en cualquier momento del embarazo, cuando éste comienza tempranamente, suele ser consecuencia de anomalías cromosómicas, enfermedades de la madre o problemas placentarios; el desarrollo tardío en cambio, se relaciona con determinados problemas como infecciones, gestación múltiple, o defectos congénitos (17) (19), entre otros  

Los nacimientos de los niños con peso inferior a 2500 g, constituye un verdadero   problema   en cualquier  unidad de  neonatología,  por su difícil manejo y por las complicaciones que presentan, las cuales son aun mayores y mas complejas en aquellos que tienen la condición de ser PEG. En estos infantes, la disminución  del tejido celular subcutáneo, la presencia de órganos pequeños, sobre todo glándulas suprarrenales, Hígado, Bazo y Timo, debido sobre todo a una cantidad insuficiente de citoplasma en cada célula, mas que a una disminución en su numero (15), hace que las alteraciones en el metabolismo de glúcidos, calcio, magnesio, bilirrubina, etc., así como el sufrimiento respiratorio, la anemia, la presencia de signos neurológicos relacionados con la anoxia cerebral, la inestabilidad térmica y circulatoria, la sepsis, las coagulopatías intravasculares, etc., sean causas comunes de morbilidad y mortalidad en ellos. (18) (19)

Una gran proporción de estos infantes presentan secuelas tales como: daño neurológico, retinopatías,  sordera, etc. debido a la inmadurez de sus estructuras, el escaso desarrollo neurológico y la  agresividad  en muchas ocasiones necesaria del tratamiento (20).

 Al estudiar el tipo del parto, en los neonatos de nuestra investigación (Tabla 4), se observó que el 18,5 % de los partos distócicos correspondieron a los RN con bajo peso, mientras que en los normopesos,  ésta característica se observó en el 7,2 %.  Al medir la relación de causa y efecto a  través del riesgo relativo  este  arrojó un valor de 3, avalado estadísticamente por un adecuado intervalo de confianza y un chi cuadrado cuya probabilidad fue significativa (p<0,05).

 TABLA 4    Recién nacidos Bajo Peso y Normopeso, según tipo de parto.

Nuestros resultados coinciden con muchos autores en la literatura revisada por nosotros, los cuales afirman que en el parto pretérmino, el útero no está todavía maduro para la contracción, ya que con frecuencia falta el triple gradiente descendente de la contracción y se producen estados de disdinamia, por lo que el trabajo del parto progresa trabajosa  y lentamente, a pesar del pequeño tamaño del feto, además frecuentemente ocurre anillo de contracción y espasmos  cervicales, que conllevan a la distocia del parto. (21) (22) (23)

Hon (24) en su investigación sobre dinámica en el parto pretérmino, encontró que el 80,7% de los niños de bajo peso nacieron por partos distócicos y solamente el 19,3% nacieron de partos eutócicos.

Un estudio realizado en la Universidad  Winsconsin, Estados Unidos, donde se comparó   la    incidencia   de   partos   distócicos   en   relación con el   peso   al nacer, se  observó   que cuando   los   niños   pesaban menos   de 2500g el 16,3% nacían   de   forma   distócica,   quizás    debido a presentaciones   viciosas, a diferencia de los recién nacidos normopesos en los que sólo el 4,2% nacieron de ésta forma. (25) Otra distocia relativa, que aparece en éstos recién nacidos es el parto lento, que ocurre cuando éste se demora más que la media ideal, ya sea por el motor, canal, o el objeto del parto.  No es ideal para éste cometido, considerar aquel que sobrepasa las 14 horas en una multípara o las 20 horas en una primípara, como ocurre durante las distocias de la dinámica muscular uterina.

Este promedio de horas puede prolongarse, debido a una hipodinamia o disdinamia, que frecuentemente desencadena sufrimiento fetal, como plantea Hueston (25), el que encontró una significativa correlación entre  el trabajo uterino y la aparición de acidosis e hipoxia fetal. Según éste autor la hipoxia que provoca cada contracción va dejando una huella cada vez más intensa en el  feto, pudiendo aparecer  signos de sufrimiento fetal,  sobre todo en los productos dismaduros los cuales toleran menos el parto que el feto maduro, debido a la disminución de los depósitos de glucógeno y la hipoxia crónica a que está sometido. (26) (27)

La mayor parte de la literatura revisada por nosotros, coincide en plantear que ocurren mas nacimientos de sexo masculino que femenino y que además el peso promedio de los varones es mayor que el de las hembras (30g más), lo cual provoca en muchas ocasiones dificultades en el nacimiento, como por ejemplo: desproporciones céfalo pélvica y feto pélvicas, partos demorados etc.,  lo cual conlleva a mayor morbilidad  en el neonato, pudiendo presentar en los primeros días después del nacimiento, efectos clínicos negativos. (28)

 TABLA 5  Recién nacidos Bajo Peso y Normopeso, según  sexo.

Al abordar ésta problemática en la Tabla 5, se puede apreciar que en los 663 recién nacidos estudiados, 331 para un  49,9 % era de  sexo masculino, mientras que del sexo femenino fueron 332, para un 50,1%,  luego predominaron estos últimos aunque con muy poca diferencia.

Al analizar esta característica por separado en ambos grupos de estudio (bajo peso y normopeso), se observa que 48,0 % de los recién nacidos bajo peso era de sexo femenino.  

Al medir la asociación causa efecto con el riesgo relativo éste arrojó un valor menor que la unidad: 0,9 por lo que no existió asociación entre el sexo, el bajo peso al nacer y los efectos clínicos, además estos resultados no estuvieron avalados estadísticamente al obtener un limite inferior del intervalo de confianza menor que la unidad 0,92 y no existió significación estadística p >0,05.

En una investigación sobre mortalidad perinatal realizada en Cuba en 1981, se  obtuvo  que la   incidencia  del sexo masculino y  la mortalidad neonatal en el  mismo, fue 2 veces superior a la del sexo femenino, tanto en los nacimientos pretérminos como de término. (29) Es conveniente aclarar que en nuestra casuística, encontramos 2 muertes neonatales, ambas del sexo masculino, con E.G. inferior a las 37 semanas y peso menor de 1500g. En el grupo de RN normopesos, no ocurrieron muertes neonatales.

El test de Apgar constituye el criterio más universal de valoración del bienestar del recién nacido en la sala de partos, el cual tiene  un  intervalo que va desde la depresión máxima con un puntaje de cero hasta la aparición optima de todos los signos físicos que denotan salud neonatal (puntaje de 10).  En nuestra investigación, al analizar la Tabla 6, donde se relaciona este puntaje al primer (6a) y quinto minuto (6b) de nacido en los neonatos estudiados, se aprecia que el 33,0 % de los recién nacidos con puntaje de Apgar de 0-6  (severa y moderadamente deprimidos), eran bajo  peso, mientras  que  en  los  normopesos,  éste  puntaje bajo ocurrió en el 12,2 %. Quedó demostrado que nacer con peso deficiente aumenta el riesgo en 3 veces de nacer deprimido, esta afirmación es posible ya que se obtuvo un adecuado intervalo de confianza y una probabilidad significativa p<0,05.

Al quinto  minuto  de  vida,  el 13,6 % de los neonatos bajo peso, mantenían un puntaje de Apgar entre 0 y 6 puntos, mientras que de los normopesos, 26 mostraron similar puntuación para un 5,9 %, lo cual significa, que el bajo peso al nacer, incrementa el riesgo en 2,5 veces de presentar puntaje de Apgar bajo al quinto  minuto  de  vida,  lo  cual también resultó estadísticamente significativo  (p < 0,05).

TABLA 6   Recién nacidos Bajo Peso y Normopeso, según puntaje de Apgar. 

a) Primer Minuto. 

                 

  b) Quinto Minuto. 

Aguilar (30) en su investigación sobre recién nacidos de muy bajo peso obtuvo que 33,9% de estos niños nacieron con  un test de Apgar entre 0 y 6 puntos, presentando signos de hipoxia grave la mayoría de ellos. 

En un trabajo realizado en la Habana, en el área de salud de Plaza, por Stusser y colaboradores, sobre el riesgo del bajo peso al nacer, encontró una mayor frecuencia de Apgar bajo en los productos que nacieron con menos de 36 semanas. (31).  

Por medición de las  bases  amortiguadoras  en sangre de la arteria umbilical, se  ha demostrado que alrededor del  50% de estos niños muestran sufrimiento fetal durante el parto, ya que se ha observado que la intensidad moderada o fuerte de la contracción uterina, causa una disminución intermitente del flujo sanguíneo en el espacio ínter velloso y por tanto reduce la transferencia de oxigeno de la madre al feto durante la contracción, esto se asocia al  aumento  de  la  compresión  de  los vasos sanguíneos durante dicha contracción, lo que disminuye la cantidad de oxigeno disponible para el feto por lo que éste tendrá  reservas limitadas y presentará alteraciones de la frecuencia cardiaca fetal:   desaceleraciones tardías,  bradicardia   mantenida,  etc.,   lo   cual  indica  sufrimiento   fetal y  acidosis  metabólica, que se traduce en una puntuación baja del Apgar al nacer. (32)

Uno de los problemas clínicos mas frecuentemente observados en los recién nacidos de bajo peso es el Síndrome de Dificultad Respiratoria (SDR), el cual apareció en el 9,1% de los bajo peso de nuestra investigación, mientras que en los normopesos éste estuvo presente en el 2,5% (Tabla 7). Se demostró en nuestro estudio que el bajo peso al nacer tiene 3,8 veces más probabilidad de presentar dificultad respiratoria al nacer, que el normopeso, ésta afirmación la avala un sólido intervalo de confianza y una probabilidad muy significativa (p<0,01).

TABLA 7  Recién nacidos Bajo Peso y Normopeso, según la presencia de distrés   respiratorio.

 Es  importante  señalar  que  la  mayoría  de  los  neonatos que presentaron dificultad respiratoria en nuestro estudio fueron los pretérminos. Nuestros resultados coinciden con lo que aparece en la literatura revisada, donde se plantea que  esta  enfermedad, se  observa  en  el  10%  de  todos  los recién nacidos pretérminos y predomina entre los que pesan de 1000 a 1500g (33).

En este sentido, Mc Namara (34) ha notificado que aproximadamente del  10-15% de los recién nacidos con peso  inferior  a  2500g  han  manifestado  signos de dificultad respiratoria y que esta incidencia varía en forma inversa con el aumento de la edad gestacional.

Etiológicamente esto obedece a la ausencia, deficiencia o alteración primaria   de   la   capa   de  revestimiento   alveolar,  altamente  tensoactiva (surfactante pulmonar) que es una lipoproteína que se fija a la superficie interna  del  pulmón  y  reduce  considerablemente  la  fuerza  de  la tensión superficial  a  nivel  de  la  interfase  aire-agua, disminuyendo así la presión  que tiende a colapsar el alveolo, es por tanto  un factor antiatelectásico esencial para la respiración normal. La alteración o ausencia del surfactante acarrea una menor adaptabilidad pulmonar y por tanto un aumento del trabajo respiratorio, que  pone en marcha una serie de procesos consistentes en: ventilación alveolar disminuida, ateletasia, hipoxemia,  hipoperfusión alveolar e hística, etc., que conducen al agobio respiratorio del recién nacido, y de no tratarse oportuna y adecuadamente, a la muerte. (35)

La hipoxemia conlleva a una vasocontrición pulmonar, que favorece la instalación de un círculo vicioso que trae como resultado mayor isquemia,  lo cual continúa menguando el metabolismo a nivel  pulmonar y sistémico, y por tanto la producción de surfactante endógeno. (36) (37)

Los recién nacidos de bajo peso están especialmente expuestos a sufrir perdidas de calor, porque tienen menor espesor de la grasa subcutánea, un aumento de la superficie corporal en relación con su peso, y depósitos de glucógeno y grasa parda reducidos.  

La temperatura corporal inicial del recién nacido también puede verse afectada por una insuficiencia placentaria, ya que se altera su capacidad de eliminar el  exceso de calor, pudiendo ocasionar entonces hipertermia.  En nuestro trabajo se observó que el 5,4% de los recién nacidos que presentó trastornos termorreguladores era bajo peso, mientras que en los normopesos, el 1,8% presentó esta eventualidad (Tabla 8).

 TABLA 8   Recién nacidos Bajo Peso y Normopeso, según la presencia de  trastornosde la regulación térmica.  

                                 

Existió asociación causa-efecto entre nacer con peso deficiente y presentar trastornos   termorreguladores,   ya que el riesgo relativo arrojó un valor de 3,1 con un valor adecuado del intervalo de confianza y una probabilidad significativa p< 0,05, lo cual refuerza nuestra afirmación.

 Díaz (38) y colaboradores en su trabajo sobre incidencia, morbilidad y mortalidad neonatal en recién nacidos de menos de 1500g llegaron a la conclusión que los infantes inmaduros tienen dificultad para la regulación de la temperatura, debido a que los hidratos de carbono son escasos, además hay falta de respuesta a los aminoácidos glucogénicos, el asilamiento de la grasa es deficiente y está alterado el metabolismo de los lípidos, añadiéndose también a éstas anomalías  una disminución  de la reserva de grasa parda que es un tejido especial del organismo que produce calor mediante un mecanismo de termogénesis química. 

Cisse y colaboradores en su investigación plantean que una característica constante en los productos bajo peso es la hipotermia que se explica por la poca producción de calor por unidad de superficie que tienen éstos neonatos. (39)

Otro de los efectos clínicos estudiados  fue el ictero (Tabla 9) el cual apareció  en  el  16,7%  de  los  neonatos  bajo  peso,  mientras  que  en  los  testigos  estuvo  presente en el 4,8%.  Existió  asociación  causa – efecto  entre estas dos variables analizadas al obtener un riesgo relativo de 4 y estadísticamente un adecuado intervalo de confianza con una probabilidad significativa: p<0,05.

 TABLA 9   Recién nacidos Bajo Peso y Normopeso, según la presencia de Ictero.   

Según la  literatura  consultada  existe  una  teoría,  la  cual  plantea  que  la    inmadurez funcional del hígado  en el feto y el recién nacido, impide la total excreción de la bilirrubina formada y favorece el retorno de parte de ella a la circulación sanguínea  mediante la acción de la enzima betaglucuronidasa. (40)

 La mayoría de los investigadores sobre esta problemática, coinciden en plantear que la hiperhemólisis fisiológica que comienza a tener lugar después de las primeras horas del nacimiento, desempeña un importante papel en la ictericia neonatal, debido al aumento que la carga de bilirrubina formada supone para un funcionamiento metabólico hepático insuficiente, lo cual es mucho mas frecuente y evidente en los neonatos de bajo peso al nacer, y sobre todo en los pretérminos, (40) (41) como ocurrió en nuestra investigación.

Aunque las causas de la ictericia en el neonato  son  múltiples, uno de los motivos de la mayor producción de bilirrubina es que en éste, la vida media del hematíe es de solo  90 días, a diferencia del adulto que es de 120 días, cuestión esta que debe siempre tenerse en cuenta. (42)

Berkowitz (43) en su investigación encontró que los pequeños hipotróficos presentaron  hiperbilirubinemia  con una alta frecuencia.  Según él esto se debió a la formación accesoria de bilirrubina a partir de pigmentos no hemoglobínicos, (citocromos, peroxidasas, etc.) frecuente en esta etapa de la vida.                                                                                                                             

Al estudiar la cianosis en los niños objeto de nuestra investigación (Tabla 10), se puede apreciar que el 14,5% de los casos presentaron cianosis, mientras que en los testigos, se presentó en 6,6%.

TABLA 10   Recién nacidos Bajo Peso y Normopeso, según la presencia de cianosis.      

                                

Estadísticamente quedó demostrada la asociación causa-efecto entre el nacer bajo peso y presentar cianosis, al obtener un riesgo relativo de 2,4 con un adecuado intervalo de confianza y una probabilidad significativa p<0,05.

La presencia de cianosis en el recién nacido, se encuentra directamente relacionada con la concentración de hemoglobina reducida, y se hace evidente cuando esta supera los 3 g/dl en sangre arterial o los 5 g/dl en sangre capilar, (44) por tanto, la cianosis clínica depende principalmente de la concentración absoluta de hemoglobina reducida en sangre, mas que de la relación entre la hemoglobina reducida y la hemoglobina oxidada.Es común en el recién nacido, sobre todo en el bajo peso, atribuir a la inestabilidad vasomotora propia de éstos, la causa de la cianosis, no obstante, la hipoventilación alveolar, los desequilibrios de la relación ventilación – perfusión, los trastornos de difusión, las alteraciones de la circulación   periférica,   entre   otros,   son   también  causas frecuentes de cianosis en este grupo. En otros casos, la causa es desconocida.

En otras circunstancias se plantea que este signo puede aparecer debido a la existencia en sangre otros derivados estables como la metahemoglobina  y la sulfohemoglobina, lo que sugiere una metahemoglobimemia que puede ser hereditaria o adquirida. Esta última puede presentarse en individuos normales expuestos a concentraciones incrementadas de productos químicos que oxidan al hierro de la hemoglobina.    

Durante las primeras semanas de vida, los recién nacidos son particularmente   susceptibles  a  esta  forma  de metahemoglobinemia   ya  que la hemoglobina fetal es oxidada mas fácilmente al estado férrico que la hemoglobina   adulta  y   además   porque  éstos   neonatos  (los de bajo peso)  son transitoriamente diferentes en la actividad reductora de NADH metahemoglobulina y estas deficiencias pueden durar los 3 primeros meses de la vida como plantean los autores Perroni y Houfflin. (45) (46)

Los recién nacidos bajo peso tienen predisposición a un gran número de riesgos neonatales especiales entre los que se encuentran los trastornos metabólicos tales como: hipoglucemia, hicocalcemia, hiponatremia, policitemia, etc. La incidencia de estos varía ostensiblemente de acuerdo con el peso del nacimiento y la edad gestacional.

Al investigar algunos de estos efectos (acidosis metabólica y/o respiratoria, e hipoglucemia) en nuestros niños objeto de estudio, (Tabla 11) se puede apreciar que en los 39 recién nacidos  que presentaron trastornos metabólicos, 27 de ellos para un 12,2% eran bajo peso, mientras que 12 nacieron normopesos para un 2,7%. Es importante decir que el trastorno metabólico mayormente encontrado fue la hipoglucemia. Al medir la asociación causa-efecto a través del riesgo relativo, este arrojó un valor de 5,  con   un   intervalo   de   confianza    sólido    y   una   probabilidad   muy significativa (p<0,01).

TABLA 11   Recién nacidos Bajo Peso y Normopeso, según la presencia de trastornos metabólicos.   

    

 Nuestros resultados coinciden con los  que se  registran en la literatura,  al referirse que la  hipoglucemia   neonatal  es más común en los neonatos con  peso  deficiente,  y  del  sexo  masculino,  pudiendo  presentarse  esta eventualidad  mayormente  entre  las  12 y  48 hora de vida extrauterina,   mientras que la hipocalcemia constituye con frecuencia en estos infantes un problema concomitante. (47)

Se acepta en general que la hipoglucemia es consecuencia del elevado índice metabólico de los niños bajo peso, unido a la escasa reserva de glucógeno de éstos, la cual se consume rápidamente.

En estudios realizados llevados a cabo con tejidos humanos, se han encontrado que éstos niños bajo peso, tienen un bajo contenido de hidratos de carbono en corazón, hígado y músculos esqueléticos, con frecuencia una décima parte o menos de la cifra normal. (48) (49)

Se  observa  además  una  alteración  de  la  gluconeogénesis  como   respuesta a la alanina en niños dismaduros que hacen hipoglucemia, debido fundamentalmente a la deficiente reserva de grasas y al funcionamiento inadecuado de los sistemas enzimáticos  que intervienen en el metabolismo de los lípidos.   Otro trastorno frecuente en el periodo neonatal es la hipocalcemia del primer día que se observa a menudo en niños   de  bajo  peso,  como  resultado  de  un  hipoparatiroidismo  relativo,  además de la hiperfosfatemia por el incremento de la desintegración tisular y la disminución de la excreción del fosfato, asociada a la falta de ingreso de calcio por vía oral en  lactantes enfermos. (47)

La infección de origen bacteriano, confirmada clínica, radiológica o microbiológicamente durante la primera semana de vida extrauterina,  ha sido causa importante de morbilidad y mortalidad en los recién nacidos. 

La septicemia neonatal afecta a uno de cada 230 nacidos vivos de peso inferior a 2500g. (50)  En nuestra investigación (Tabla 12) se observa que en los 29 niños que presentaron sepsis neonatal, 18 para un 8,1% eran bajo peso, mientras que 11 de ellos para un 2,5% fueron normopeso, quedó demostrado que nacer con peso deficiente aumenta el riesgo en nuestro medio 3,5 veces de presentar infección neonatal, ésta afirmación es posible, ya que estadísticamente se obtuvo un sólido intervalo  de  confianza  y  una  probabilidad  altamente  significativa (p< 0,01).

  TABLA 12  Recién nacidos Bajo Peso y Normopeso, según la presencia de sepsis. 

                     

Nuestros resultados coinciden con los de  Hosbún Hernández (51) el cual refiere que la incidencia de sepsis neonatal está en relación con la población elegida, razón por la cual un centro asistencial cuya población esté  constituida fundamentalmente por niños bajo peso, tendrán mayores complicaciones médicas y quirúrgicas, así como un aumento en la incidencia de la sepsis neonatal, que aquellos servicios de neonatología que atiendan productos normopeso.

Aunque no se han aclarado del todo los mecanismos inmunológicos de defensa  en   el   neonato,  se  ha  comprobado  que  los de  bajo  peso  tienen respuestas celulares y humorales disminuidas, ya que los leucocitos de recién nacidos muestran una respuesta deficiente a los estímulos quimiotáxicos, y como consecuencia de esto, no tienen la capacidad de concentrar las células de respuesta en el sitio de inflamación.

En éstos niños, los leucocitos polimorfos nucleares exhiben asimismo una fagocitosis deficiente y por lo tanto disminución de su capacidad bactericida. (51)  

Estos factores hacen que no puedan ser localizadas las bacterias invasoras, lo que permite su rápida penetración, multiplicación y diseminación. (52)

En un Hospital de New York, Estados Unidos, observaron la presencia de meningitis en niños distróficos entre los 14-20 días de nacidos los cuales tuvieron signos clínicos iniciales inespecíficos. (53) 

La hipoxia crónica que pueden sufrir los fetos de peso bajo, debido a insuficiencia placentaria, aumenta en ellos la liberación de eritropoyetina, la cual incrementa la producción de eritrocitos. En la Tabla 13 se muestra que de los 25 neonatos que cursaron con Plétora sanguínea, 17 (7,7%) resultaron ser bajo peso, mientras que solo 8 (1,8%) tenían peso superior a los 2500 gramos. Estos resultados, que coinciden con algunos revisados en la literatura consultada (6) (15) (20),  demuestran que el bajo peso al nacer tiene un riesgo 4,5 veces superior de presentar poliglobulia, siendo este hallazgo estadísticamente muy  significativo (p<0,01).

TABLA 13   Recién nacidos Bajo Peso y Normopeso, según la presencia de plétora sanguínea. 

La hiperviscocidad  inducida  por  aumento  acentuado de la masa eritroide, con frecuencia está exagerada en forma adicional por la disminución de la deformabilidad eritrocitaria. (18) El efecto neto es la alteración extensa de la dinámica microcirculatoria y una intensificación del estímulo  hipóxico para la producción de mayor número de eritrocitos. (9) (54) (55)

Al analizar los valores de riesgo atribuible en el expuesto porcentual (Tabla 14), se encontró  que la presencia de los  trastornos   metabólicos resultó ser el efecto clínico inmediato que afectó de forma  predominante el estado de salud de los recién nacidos de bajo peso  en  un  80 %,  lo cual  significa que si se redujeran o erradicaran los nacimientos de niños de peso deficientes, disminuiríamos la incidencia de trastornos metabólicos en los neonatos de nuestro hospital en un 80 %.  

  TABLA 14     Efectos clínicos encontrados en los Recién nacidos Bajo Peso, según el      valor del RR y RAc% con su correspondiente  intervalo de confianza.

 Le siguió en orden de frecuencia la plétora sanguínea, con un 77,7 %, seguida del ictero, el Síndrome de Distrés Respiratorio, y la sepsis neonatal, en un 75,0 %,  73,7 %  y  71,4 %  respectivamente.

Los trastornos de la regulación térmica, el Apgar bajo y la cianosis fueron efectos clínicos negativos también encontrados.  Por tanto, de reducir los nacimientos de neonatos con peso inferior a los 2500 gramos, evitaríamos la presencia de estos efectos clínicos en un 67,7 %, 60,0 % y 50,0 % respectivamente de la población expuesta al riesgo.

Todo lo anterior quedó demostrado estadísticamente al obtenerse intervalos de confianza adecuados y una probabilidad estadística significativa.

CONCLUSIONES

1. Constituyó la condición de bajo peso, un riesgo que incrementó hasta tres veces, la eventualidad de nacer por parto distócico.

2. El bajo peso al nacer determinó un aumento en mas de seis veces de la condición de P.E.G. en los recién nacidos estudiados.

3. Fue el bajo peso al nacer un factor de riesgo causal que incrementó entre 4 y 5 veces la presencia de trastornos metabólicos, plétora sanguínea, ictero y distrés respiratorio.

4. El bajo peso resultó ser también un riesgo relativo con una relación causal de dos a tres veces superior para la aparición de sepsis neonatal, trastornos de la regulación térmica, Apgar bajo y cianosis en los neonatos estudiados.

5. La reducción del numero de nacimientos de neonatos con menos de 2500 gramos, disminuiría hasta en las tres cuartas partes de los casos, la incidencia de los efectos clínicos o condiciones mórbidas estudiadas en el periodo neonatal inmediato.

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