Monografias | El proceso de globalización, coyuntura histórica inexorable

El proceso de globalización, coyuntura histórica inexorable

Resumen: A veces las palabras parecen velar, más que iluminar las ideas y en economía algunas han adquirido tal valor simbólico que funcionan al modo de talismán: su mera evocación parece eximirnos de su explicación. Algo de esto sucede con el término de GLOBALIZACIÓN. El mundo avanza hacia la globalización no solo económica, sino en todas las esferas, pero conviene concentrar el análisis en su dimensiones económicas más sobresaliente y en su significado en general, aunque la materia, evidentemente, sobrepasa los marcos de esta aproximación – y ahí están como testimonio las montañas de documento escrito sobre ella – puede ser útil identificar y sistematizar algunos de sus aspectos primordiales a fin de avanzar en su comprensión.(V)

Publicación enviada por Lic. Mercedes Morales Betancourt


 

INTRODUCCIÓN

A veces las palabras parecen velar, más que iluminar las ideas y en economía algunas han adquirido tal valor simbólico que funcionan al modo de talismán: su mera evocación parece eximirnos  de su explicación. Algo de esto sucede con el término de GLOBALIZACIÓN.

El mundo avanza hacia la globalización no solo económica,  sino en todas las esferas, pero conviene concentrar  el análisis en su dimensiones económicas más sobresaliente y en su significado en general, aunque la materia, evidentemente, sobrepasa los marcos de esta aproximación –   y ahí están como testimonio las montañas de documento escrito sobre ella –  puede ser  útil identificar y sistematizar algunos de sus aspectos  primordiales a fin de avanzar en su comprensión.

En tal sentido nos parece que en el término globalización se han concentrado tanto comportamiento objetivos como percepciones sesgadas e interpretaciones interesadas de realidad, por lo que es necesario, hacer una clara distinción entre unos y otros de esos elementos, cuestión particularmente importante para Cuba dada la fuerza que actualmente ha adquirido la idealización del proceso de globalización.

Es necesario señalar , que el avanzar en esta distinción no es nada fácil , sobre todo si se tiene presente , que el escenario de análisis esta lejos de haber adquirido rasgos definidos que permitan una identificación certera de sus diversos componentes . Sin embargo, hay contenidos que se le asignan a la tendencia globalizadora,  que ya pueden y deben ser sometidos a cuestionamiento, por la sencilla razón de que esa asignación escapa al desarrollo pasado y presente de dicha tendencia, así como a los niveles en que ella previsiblemente se desenvolverán en el futuro.

Tratando de avanzar en el análisis de algunos de esos contenidos, centraremos la atención en los aspectos que a nuestro juicio forman parte de los análisis hoy vigentes, como son: la novedad, la uniformidad, la linealidad y la imperatividad.

DESARROLLO.

LOS CONTENIDOS DE LA GLOBALIZACIÓN.

Breve bosquejo histórico

Dentro de las olas temáticas que periódicamente irrumpen y predominan en la discusión general, pocas han tenido mayor vigor y dispersión en el último tiempo, que la relativa a la “Internacionalización” de la economía mundial. Las comillas significan que a lo que antes se le llamaba internacionalización, ahora se llama GLOBALIZACIÓN.

Globalización es un término recurrente, de origen anglosajón y que comienza a utilizarse con mayor difusión a partir de la década del 90, cuando desaparece el Campo Socialista, irrumpiendo en la palestra mundial la idea del “ Fin de la Historia “, la creación de una “ Aldea Global”, en fin el “ Capitalismo es eterno e indestructible.

Teniendo en consideración que es un término que ( aunque esconde tras de sí un fenómeno objetivo, real) hay que acogerlo con mucha cautela, ya que explica fenómenos objetivos, pero también se utiliza interesadamente, para confundir a los menos duchos en la materia y hacerlos ver que no hay alternativa posible al capitalismo: lo tomas o queda en el camino.

Para ordenar la exposición se examinarán los perfiles generales del fenómeno, tratando de poner de manifiesto su continuidad y los elementos de cambios y novedad respecto a tendencias que tienen viejas raíces históricas.

El sentido primordial del proceso que abordamos no puede ser más diáfano y se remonta, como es bien sabido a un pasado lejano, al menos desde el prisma de la sociedad contemporánea. Corresponde y se expresa a través de la progresiva y multifacética articulación de los componentes (locales, regionales, nacionales, continentales, etc.) del rompecabezas mundial. Cabría  hacernos la siguiente pregunta ¿Cuánto hay de antiguo y cuánto de nuevo en el proceso de  globalización?

Para darle respuesta a la pregunta anterior primeramente habría que decir que lo que sucede es que la vocación internacional del capital tiene sus etapas, pero  ya antes había globalización solo que en los años recientes alcanza un nuevo nivel. El modo de producción capitalista es internacional desde sus orígenes. En primer lugar, porque sus primeros síntomas se dejaron ver en varias naciones de la actual Europa Occidental de una forma mas o menos simultánea. Y en segundo, porque el proceso encaminado al desarrollo extensivo y consolidación de las relaciones de producción  capitalista, se llevo adelante a  partir del proceso de acumulación originaria del capital, el cual suponía la extracción de riquezas  en unas partes del mundo con vistas a garantizar aquel objetivo en otros. (Baro 1996)

Por lo tanto el Capitalismo en su evolución se vincula con las etapas por los que transcurre el sistema, a cada una de las cuales corresponde: a) determinado grado de desarrollo tecnológico; b) cierta forma de organización productiva; c) liderazgo de un país o grupo de países. Estas etapas  son: internacionalización; transnacionalización y globalización. La secuencia internacionalización-transnacionlización-globalización, debe  verse como uno de los polos de la evolución de la ley general de la  acumulación capitalista.

Cuestionamiento de los contenidos actuales que se le han asignado a la globalización.

El reconocimiento de la importante presencia y múltiples manifestaciones de la globalización económica, debe acompañarse de un esfuerzo por ubicar la tendencia en su justa dimensión y, con ello, por despojarla de varios de los contenidos que le han sido asignados. En tal sentido nos parece que en el término globalización se han concentrado tanto comportamiento objetivos como percepciones sesgadas e interpretaciones interesadas de realidad , por lo que es necesario , hacer una clara distinción entre unos y otros de esos elementos, cuestión particularmente importante para Cuba dada la fuerza que actualmente ha adquirido la idealización del proceso de globalización.

Es necesario señalar , que el avanzar en esta distinción no es nada fácil , sobre todo si se tiene presente , que el escenario de análisis esta lejos de haber adquirido rasgos definidos que permitan una identificación certera de sus diversos componentes . Sin embargo , hay contenidos que se le asignan a la tendencia globalizadora,  que ya pueden y deben ser sometidos a cuestionamiento , por la sencilla razón de que esa asignación escapa al desarrollo pasado y presente de dicha tendencia, así como a los niveles en que ella previsiblemente se desenvolverán en el futuro.

Tratando de avanzar en el análisis de algunos de esos contenidos, centraremos la atención en los aspectos que a nuestro juicio forman parte de los análisis hoy vigentes, como son: la novedad, la uniformidad, la linealidad y la imperatividad.

En cuanto a la novedad que se la querido imprimir al término globalización, habría que decir que, las discusiones al respecto están vinculadas con un debate ya antiguo, pero no por ello menos importante, que es el referido a la existencia o no de una economía mundial. En tal sentido, se tiende a asignar a la globalización un carácter de verdadero punto de inflexión en la historia económica mundial, en la medida de que se asocian a ella dos grupos de fenómenos:

Ø  A través de la globalización se estaría concretando el tránsito de un sistema de economía nacional a un sistema de economía mundial hasta ahora inexistente, economía mundial que sólo ahora estaría pasando a constituirse en el ámbito de definición y despliegue de las tendencias, regularidades y forma de movimientos del proceso económico.

Ø  En esa economía mundial que se estaría construyendo a través de la globalización, los estados nacionales perderían su razón de ser, con lo cual la globalización sería sinónimo de desaparición de los Estados, los cuales en la actualidad constituyen una traba para la constitución plena del mercado mundial.

Resulta evidente la importancia que debería asignarse a la tendencia globalizadora y el carácter estrictamente nuevo que ella tendría respecto a etapas anteriores del capitalismo, aún y cuando no compartimos las perspectivas anteriormente mencionadas. Por nuestra parte consideramos que, sin olvidar la significación de aquellos procesos que hoy se están desarrollando en la economía mundial y a los cuales remite el concepto de globalización, lo nuevo de la tendencia debería ser ubicado, en primer lugar, a partir del reconocimiento de la existencia de la economía y del mercado mundial capitalistas como realidades que desde hace ya mucho forman parte del desarrollo del sistema y, por tanto, la actuación universal del capital y de las tendencias y leyes de funcionamiento no como un proceso sólo contemporáneo, sino como un componente por demás consolidado en el capitalismo. De está forma la globalización no representaría el tránsito hacía una futura mundial, si no que sería una etapa, aunque ciertamente importante, en el desarrollo de la economía mundial preexistente, lo cual implica ubicar en una dimensión diferente a los componentes nuevos que la tendencia está trayendo consigo.

En segundo lugar, y muy estrechamente vinculado con lo anterior, nos parece que también deberían revisarse cuidadosamente, en el contexto de la globalización, los vínculos presentes y futuros entre la totalidad capitalista y las distintas economías nacionales. Es decir, que, el solo reconocimiento de que los actuales cambios están ocurriendo en un sistema que desde hace mucho es mundial obligan a cuestionar la supuesta correspondencia entre la aparición de una economía mundial y la desaparición de los estados nacionales. El estado nación no ha dejado de existir y no hay indicio de que vaya a desaparecer incluso en un futuro lejano, ya que los dos ámbitos –economía mundial y estado nación- tienen una larga historia de coexistencia, esto es, de no absorción de lo nacional en lo mundial. Probablemente la pregunta pertinente no es cómo y cuándo ocurrirá la desaparición de los estados y de los espacios nacionales como consecuencia de la globalización, sino más bien a qué cambio empujará ésta en los estados y espacios actualmente existentes.

En tal sentido, es por eso que nuestra opinión el término globalización, ha sido utilizado de forma interesada. Tratando de, vendernos una economía global o “aldea global,” donde los estados no tienen razón de ser, y sí, las fuerzas del libre mercado. Una revisión de lo que ha sido el proceso latinoamericano de los últimos años confirma que, un objetivo central de las políticas de “la globalización”, constituyó desde un principio la destrucción de los antiguos estados nacionales, para desmantelar el marco constitucional y jurídico de buena parte de los países del continente para suprimir todas las trabas que obstaculizan una eficaz y rápida absorción de las riquezas. Todo esto, está teniendo efectos que aún no es posible predecir hasta donde van a llegar, por la poca resistencia que se está dando, pero que no dejan lugar a dudas.

Por todo lo anteriormente planteado en cuanto a la novedad de la globalización, consideramos que es un término que hay que acoger con mucha cautela interpretar muy bien, qué es lo que vende ese “canto de sirena”.

En lo que respecta a la uniformidad de la globalización, nos parece que han ido ganando fuerza aquellos análisis según los cuales se asume a la globalización como un proceso de homogenización de condiciones de funcionamiento, cuestión ésta que está asociada con las supuestas novedades de la globalización que anteriormente analizamos. Está idea asume a la globalización como el medio a través del cual se uniformará el funcionamiento del sistema en todos los sentidos posibles: las especificidades de todo tipo tenderán a desaparecer el desarrollo de las fuerzas productivas y las condiciones de valorización tenderán a igualarse en todos los espacios del sistema y se impondrán comportamientos únicos y mundiales para cada una de las principales categorías del funcionamiento capitalista.

A este tipo de interpretaciones, consideramos que hay que oponer el concepto de desarrollo desigual, y   que ello es particularmente necesario para el caso de los análisis que tengan como escenario a nuestros países, dado el peso que en ello han ido adquiriendo los anuncios de futuros saltos hacia el primer mundo.

En tal sentido, nos parece que el esfuerzo debería estar dirigido no a la justificación teórica de la futura desaparición del desarrollo desigual, sino a la identificación tanto de la nueva forma que éste tiende a asumir en el contexto de la globalización, como del significado que ello está teniendo y tendrá en el funcionamiento concreto de las diferentes categorías y en la inserción mundial con los distintos países y regiones.

Es cierto que, se ha alcanzado determinado grado de uniformidad en los mercados financieros, lugar donde los niveles de internacionalización son mayores, ya que, la revolución tecnológica ha tenido aquí una mayor influencia. Esto se evidencia en el auge que han adquirido  las Bolsas de valores y su interconexión mundial. Pero ésta, es sólo una esfera de la economía mundial, y su alta desregulación no significa por si sola que todos los países y regiones ocupen un mismo lugar en el mercado financiero.

A lo anterior hay que añadir que la homogenización de las políticas neoliberales –en el caso de los países subdesarrollados- está dado a que estos, para negociar los problemas de la deuda han tenido que hacerlo con el FMI, Banco Mundial, etc, y todos piden algo, si se incumple con uno, se ha incumplido con todo, cuestión que conlleva ha homologar política. Ahora bien, esto no significa que los resultados obtenidos sean iguales, ya que los agentes económicos no responden igual en todos los países. Cuestión por la cual ésta homologación de políticas contribuyó a la acentuación del desarrollo desigual, constituyéndose en un caso extremo de marginación respecto al dinamismo de la economía mundial, de pérdida de presencia de funcionamiento global del sistema y de una inserción que los hechos quedó prácticamente reducida al sólo pago de los intereses a la banca internacional. Todo esto nos obliga a una cautelosa revisión del supuesto automatismo que tendría las tendencias igualadoras  de la globalización.

En lo que respecta a la linealidad, nos parece que son dos las características que interesadamente se asignan a la globalización: por una parte, se le ubica como un proceso básicamente exento de contradicciones y, por la otra, se le adjudica incluso una capacidad de resolver otras contradicciones propias del  funcionamiento del sistema.

En lo que se refiere al desarrollo mismo de la globalización, nos parece que a los postulados de linealidad habría que oponer las múltiples evidencias que dan cuenta de las dificultades y contramarchas a las que la tendencia está sujeta, para lo cual un importante punto de partida sería la simple vinculación de la tendencia globalizadora con las crisis cíclicas recurrentes, a pesar de que ha desaparecido el Campo Socialista.

Otras evidencias que dan fe de que la globalización no elimina las contradicciones del sistema, sino, que las exacerba, es precisamente que, la base productiva real se achica cada vez más en relación con una enorme superestructura financiero –especulativa, que no sólo ha adquirido autonomía, sino mando sobre aquellos. Mientras más crezca ésta brecha más frágil se hace el sistema.

En tal sentido, también se puede agregar la creación de centro de poder, a través de la formación de bloques competitivos entre sí; los avances de la pobreza y la polarización social tras la aplicación de las políticas de ajuste; los procesos de disgregación política; la depredación ambiental, etc.

En suma, por tanto, la globalización no está ni con mucho exenta de problema en su propio desenvolvimiento; más bien ella se ubica en un entorno mundial en el cual son bastantes más numerosas las incertidumbres que las certezas y las contradicciones que las armonías.

Finalmente, y en lo que se refiere a la imperatividad de la globalización, nos parece que también respecto a éste contenido de la tendencia es necesaria una muy cuidadosa revisión, en especial por parte del pensamiento crítico de nuestros países. En efecto, la globalización es incontenible, por que es el resultado del desarrollo de la tecnología y de las fuerzas productivas y esto obliga al reconocimiento de nuevas tendencias en el funcionamiento global  del sistema y los límites que objetivamente impone sobre las economías nacionales. Pero esto no puede ser traducidos a una suerte de fatalismo histórico y/o geopolítico, según el cual la globalización anula por completo las posibilidades nacionales de definición de los rumbos de la economía y de las formas de inserción en la totalidad mundial.

En el sentido anterior, y en oposición a lo ocurrido en América Latina, una importante lección de los años ochenta se refiere al incremento a la capacidad de acción de los Estados del capitalismo desarrollado, respecto a la forma de vinculación externa de sus respectivas economías nacionales. Proteccionismo mediante, y a pesar de la evidente presencia de la globalización, los gobiernos de Europa occidental, de Japón y de Estados Unidos multiplicaron sus poderes discrecionales, tanto respecto al comercio exterior –qué comerciar, con quién, en qué volúmenes y a qué precios – como respecto a los flujos de inversión.

En suma y bajo las perspectivas recién señaladas, para los países de América Latina en realidad no se trata de elegir entre la autarquía y la apertura. De lo que se trata, en definitiva, es de elegir entre el camino hasta ahora seguido, de aceptación pasiva y sin reservas de todo aquello implicado en la globalización, o un camino diferente, que implique el despliegue de una capacidad nacional y/o regional para procesar las tendencias globales y ponerlas al servicio de las necesidades del desarrollo.

CONCLUSIONES

Después de haber hecho todo el análisis anterior se ha llegado a las siguientes conclusiones:

Ø      La globalización es una nueva etapa en el proceso de internacionalización que abarca todas las esferas de la sociedad

Ø      La globalización es incontenible, porque es el resultado del desarrollo de la tecnología y de las fuerzas productivas y esto obliga al reconocimiento de nuevas tendencias en el funcionamiento global del sistema y los límites que objetivamente impone sobre las economías nacionales.

Ø      La globalización, si bien, es un proceso objetivo derivado de la evolución de los problemas mundiales, no constituye un proceso absolutamente “natural” pues su actual evolución está siendo, ahora más que nunca antes, impulsada por fuerza que le imprime un determinado carácter ideológico, ya que está encaminada a jerarquizar los problemas globales de los países desarrollados.

Ø      La globalización neoliberal es, ante todo, definible como la expresión teórica de la internacionalización de un nuevo modelo de acumulación y dominación del capitalismo.

Ø      El proceso de globalización no resulta de una tendencia lineal que se imponga sin resistencias y de manera progresiva hasta su total y uniforme dominio.

Ø      El juego de las fuerzas contradictorias que impulsan la globalización se manifiesta de forma diferente en cada uno de los sectores, segmento de mercado y aún en fase de la producción  o tramo de la cadena de valores, dando lugar a niveles de integración claramente disímiles.

Ø      La globalización no elimina las contradicciones del sistema, sino, que las exacerba.

Ø      El reconocimiento del importante presencia y múltiples manifestaciones de la globalización, debe acompañarse de un esfuerzo por ubicar la tendencia en su justa dimensión y, con ello, por despojarla de varios de los contenidos que le han sido asignados.

BIBLIOGRAFÍA:

-         Noan Chomsky , Heinz Dieterich. La sociedad global, 1997.

-         Comisión del Sur . Desafío par el Sur. Fondo de Cultura Económica. Economía Contemporánea, 1990.

-         Anibal Pinto. La internacionalización de la economía mundial. Una visión latinoamericana, 1980.

-         Economía latinoamericana. La economía cubana. Reformas estructurales y desempeño en los 90. CEPAL, 1995.

-         Arturo Guillen . Bloques regionales y globalización de la economía. Vol. 44  No. 5, mayo 1994.

-         Alejandro Dabat. Tendencias y perspectivas de la economía mundial. Vol. 47  No. 11, noviembre 1997.

-         Silvio Baró Herrera y Grasiela Chaiú. Cuba- Estados Unidos. Globalización y conflictos, 1996.

Autora:

 Lic. Mercedes Morales Betancourt.

Profesora Asistente de la Facultad de Cultura Física. Holguín.

Compartir Enviar a menéame  Añadir a tus marcadores de Google  Enviar a noticias Top    Añadir a del.icio.us     Añadir a tus marcadores en Yahoo! 


Publicación enviada por Lic. Mercedes Morales Betancourt
Contactar mailto:mtorres@ict.uho.edu.cu


Código ISPN de la Publicación EEFpkVVpVpCLlgQSXX
Publicado Tuesday 25 de October de 2005

Ultimas Publicaciones en ilustrados.com


ilustrados.com nace con el fin difundir el conocimiento publicando trabajos de investigación, monografias, tesis, presentaciones powerpoint y afines. Publicar trabajos en ilustrados.com ha alcanzado prestigio y reconocimiento internacional siendo cada vez más el número de académicos, empresas, investigadores, científicos que consultan las publicaciones de nuestro portal.


Administración y Finanzas
Agricultura y Ganadería
Anatomía
Antropología
Arqueología y Paleontología
Arquitectura
Arte y Cultura
Astronomía
Biografías
Biología
Ciencia y Tecnología
Computación e Informática
Comunicaciones
Contabilidad
Deportes y Educación Física
Derecho
Derechos Humanos
Ecología
Economía
Educación
Enfermedades
Estadística
Filosofía y Ontología
Física
Geografía
Hardware
Historia
Ingeniería
Internet
Lenguaje y Literatura
Marketing y Publicidad
Mitología
Matemática y Lógica
Música
Nutrición y Ciencias Alimentarias
Política
Programación
Psicología
Química
Recursos Humanos
Redes
Religión
Salud y Medicina
Sistemas Operativos
Sociología
Software
Turismo
Zoología