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La Conducta Sexual Activa en los Adolescentes

Resumen: Lo privado e íntimo de la sexualidad hace que sea percibida por muchos como una cuestión que no se puede abordar en público, otros temen enfrentar el tema por su gran desconocimiento del mismo y, también, existe quien desea explorar, buscar y esclarecer sus dudas, logrando con ello su bienestar emocional.Toda etapa de la vida es sexual, pero quizás la adolescencia, en su condición de despertar de su sexualidad, reviste singular importancia.

Publicación enviada por Dra. Ileana Rodríguez Medina


 

RESUMEN

Introducción: Lo privado e íntimo de la sexualidad hace que sea percibida por muchos como una cuestión que no se puede abordar en público, otros temen enfrentar el tema por su gran desconocimiento del mismo y, también, existe quien desea explorar, buscar y esclarecer sus dudas, logrando con ello su bienestar emocional.

Toda etapa de la vida es sexual, pero quizás la adolescencia, en su condición de despertar de su sexualidad, reviste singular importancia.

Objetivo general: Caracterizar la conducta sexual en adolescentes de ESBUs de la Lisa.

Método: Cuantitativo en un corte transversal de la situación de la conducta sexual activa en adolescentes de 4 secundarias de la Lisa, con la aplicación de una encuesta anónima y voluntaria al 79% de una matrícula de 1195, durante el curso escolar 1999-2000.

Resultados: El 30% confiesa tener relaciones sexuales coitales, más frecuentes en muchachos (50%) que en muchachas (12%), en edades tan precoces como los 13 años. Mientras, el 61% con novio(a) sus relaciones sexuales no incluyen el coito, más frecuente esta práctica en muchachas.

Conclusiones: Inicio precoz de las relaciones sexuales coitales (RSC). A medida que aumenta la edad se incrementa el porciento, en ambos sexos, de adolescentes que se inician en la práctica de RSC. De forma mayoritaria, tanto en muchachas como en muchachos, intercambian con paraiguales, en relaciones inestables, breves y varias parejas. 

INTRODUCCIÓN
Lo privado e íntimo de la sexualidad hace que sea percibida por muchos como una cuestión que no se puede abordar en público, otros temen enfrentar el tema por su gran desconocimiento del mismo y, también, existe quien desea explorar, buscar y esclarecer sus dudas, logrando con ello su bienestar emocional.

Lo cierto es que el tema de la sexualidad ha devenido con el de cursar de la historia en tabúes y prejuicios que de alguna manera han influido en el comportamiento sexual en cualquier lugar del mundo.

Y si la sexualidad en su sentido genérico tiene vital importancia en la vida del hombre, su educación presupone no solo la promoción de estilos de vida sanos, sino además, una comunicación interpersonal positiva, la protección de la intimidad, la prevención de infecciones de transmisión sexual y, por supuesto, la preparación para abordar la vida sexual de una forma sana y responsable, con una adecuada planificación familiar.

Toda etapa de la vida es sexual, pero quizás la adolescencia, en su condición de despertar de su sexualidad reviste singular importancia.

En los países desarrollados y en las sociedades industrializadas, se reconoce la adolescencia como grupo de población bien definido, sin embargo en las naciones en desarrollo es relativamente reciente su reconocimiento como etapa de la vida con características propias (1).

La adolescencia fue conceptuada por largo tiempo como un tránsito entre la niñez y la adultez, sin dedicarle mayor atención. En la actualidad, se considera como una etapa de la vida del ser humano donde ocurren complejos cambios biológicos, psicológicos y sociales que provocan que sea cada vez más necesario dedicarle nuestra atención ya que se producen importantes cambios fisiológicos, somáticos, mentales, emocionales y sociales que conducen al individuo hacia la madurez del adulto (2).

Por otra parte, la evolución de la madurez biológica, psicológica y social se ha ido separando progresivamente con el paso de los años. En lo biológico se observan claramente un descenso en la edad de la menarquía, lo que permite a la adolescente ser madre a edades tan tempranas como a los 11 años.

La madurez psicosocial, en cambio, tiende a desplazarse a edades más avanzadas debido al largo proceso de preparación que requiere un adolescente para llegar a ser autovalente en ambos sentidos.

Partiendo entonces que es la adolescencia una etapa de la vida y siguiendo los criterios de la OMS, la consideramos como etapa que transcurre desde la pubertad hasta los 19 años.

Socialmente hablando, la adolescencia es el período de la vida de una persona durante la cual la sociedad en la que vive cesa de considerarlo niño, pero no le otorga plenamente el status de adulto, sus cometidos y funciones (3).

Según está concepción, en la cual prima la idea que engloba un sentido provisional de que la adolescencia pasa y cuando madura eliminan los problemas, fundamentalmente psicológicos y sociales que esta etapa de la vida presenta, por demás, por la que todos pasamos y pasarán las futuras generaciones, ha sido la causa de que sea un grupo muy vulnerable, sobre todo, a riesgo en su salud genética, entre las cuales se señalan:

- Embarazos no deseados y sus consecuencias; entre ellos, el aborto o el nacimiento con todas sus complicaciones.

- Mayores riesgos de morbilidad relacionados con la maternidad. Las madres de menos de 19 años tienen probabilidades entre 2 y 3 veces superiores de perder la vida en el parte que las de 20 a 24 años; las probabilidades de las madres menores de 15 años son 5 veces mayor (4).

- Bajo peso al nacer y alumbramiento prematuro.

- Infecciones de transmisión sexual, entre ellas el VIH/SIDA. Al menos la mitad en el mundo, de los que tienen reacción serológica positiva, se contagiaron cuando tenían entre 15 y 24 años de edad.

Relacionados con estos riesgos y de no menor importancia, se encuentran aquellas consecuencias sociales que una relación sexual precoz y sin preparación traen para los adolescentes. Encontrándose en una etapa de la vida su formación, el embarazo en la adolescencia repercute tanto en los aspectos sociales del presente y del futuro de esos individuos, especialmente de la madre, su hijo y de su familia. Incidiendo en fenómenos tan negativos como la interrupción del ciclo escolar, la menor oportunidad de encontrar empleo dada la baja escolarización, la inadaptación social, el riesgo prematuro de actividades delictivas y otros.

Entonces, la preparación para la vida que requiere el adolescente es realmente especial, pues debe enfrentarse con serenidad y responsabilidad al disfrute pleno de la sexualidad, para ello la necesidad de una educación sexual y familiar adecuada, sistemática y desde etapas tempranas de la vida proporcionan esos recursos.

Nosotros, desde la posición de educadores de la salud y con el criterio de que ésta es bienestar físico y psicológico, tenemos la responsabilidad de aportar nuestros conocimientos en esta causa de singular valor.

OBJETIVOS

General: 

Identificar las características de la conducta sexual activa en adolescentes en cuatro de las ESBU del municipio Lisa.
Específicos:

1. Identificar la relación entre edad y sexo en la práctica o no de las relaciones sexuales coitales (RSC).
2. Conocer la edad de inicio de las RSC, según sexo.
3. Esclarecer las motivaciones en el inicio de las RSC.
4. Indagar en el conocimiento sobre métodos anticonceptivos a través de su uso.
5. Esclarecer las motivaciones para el no inicio de las RSC.
6. Conocer si los adolescentes se relacionan con paraiguales.
7. Caracterizar las relaciones de pareja en cuanto a número, tiempo de duración y compromiso emocional.

MÉTODO
Se realizó un estudio sobre conducta sexual con los alumnos de cuatro secundarias básicas de tres consejos populares del municipio Lisa en Ciudad de La Habana, durante el curso escolar 1999-2000 con una matrícula de 1195 estudiantes.
Se aplicaron encuestas voluntarias, individuales y anónimas a la asistencia del día, por equipos entrenados y ayuda de profesores de las escuelas.

Las variables que se tomaron, entre otras, son:
- edad
- sexo
- grado
- edad de inicio de las RSC
- método anticonceptivo
- número de parejas y edad de la última
- tiempo de duración de las relaciones de pareja.

Se adjunta encuesta
Estas variables se cruzaron según objetivos, obteniéndose tablas y gráficos, con los resultados ofrecidos en porcientos.

ENCUESTA

Conducta sexual activa en adolescentes - Respuesta individual y sincera

1. Escuela: _______________________________________________________

2. Consejo: _______________________________________________________

3. Policlínico: _____________________________________________________

4. Edad:

A)  11 años

5. Sexo:

A)   M

 

B)  12 años

 

B)   F

 

C)  13 años

 

 

 

D)  14 años

6.Grado:

A)    7mo.

 

E)  15 años

 

B)    8vo.

 

 

 

C)    9no.

7. Tiene novio(a) ahora?

A) _______ SI

B) _______ NO

8. Has tenido novio(a) antes?

A) _______ SI

B) _______ NO

9. Cuántos novios (as) has tenido?

A)    UNO

C)   TRES

B)    DOS

D)   CUATRO

10. Has tenido relaciones sexuales?

A) ________ SI

B) ________ NO

11. Si has tenido relaciones sexuales, a qué edad fueron las primeras?

A) ________ (Poner la edad)

12. Qué te motivó para iniciar las relaciones sexuales?

1.

PERSONALES

 

 

A)  Curiosidad

E)  Presión del grupo

 

B)  Deseo

F)  Exigencia de la pareja

 

C)  Imitación

G) Otros, Cuál?

 

D)  Amor

 

2.

FAMILIARES

 

 

A) Imitación a hermanos mayores

 

B) Apoyo de hermanos

 

C) Apoyo de los padres

3.

ECONÓMICAS

 

A)   Vivienda

 

B) Otras, Cuál?

13. Te proteges?

A) NO

A1)  Siempre

B) SI

B1)  A veces

14. Qué método usas?

A)  Condón

D) Diafragma

B)  Tabletas

E)  Ritmo

C)  DIU  (ASA, T)

F)  Coito interruptor

15. Cuántas parejas sexuales has tenido?

A)   Uno

C) Tres

B)   Dos

D) más de tres

16. Si no tienes relaciones sexuales, qué haces con tu novio(a)? (MARCAR TODA PRACTICA)

A)  Se besan

B)  Se abrazan

C)  Se acarician sin tocar genitales

D)  Se acarician tocando genitales

E)  Te masturbas

F)  Otras, Cuál?

17. No te has iniciado en las relaciones sexuales, por qué?

A) Te satisfacen las caricias

B) No has encontrado tu verdadera media naranja

C) Temes un embarazo por: 

Familiares

 

Personales

 

Sociales

D) Tienes otros intereses de más valor que el sexo

E)   Otros, Cuáles?

18. Qué edad tiene tu novio(a) o compañero(a) sexual actual?

A) ______ (Poner edad)

19. Qué tiempo duran tus relaciones de pareja?

A) Un día

E) Seis meses

B) Una semana

F) Nueve meses

C) Un mes

G) Un año

D) Tres meses

H) Más de un año

20. Tu pareja de inspira:

A) Cariño

E) Sentirte bien

B) Atracción

F) Sentirte halagado(a)

C) Amor

G) Sentirte mayor

D) Deseo

H) Lástima

I) Otros, Cuál?

RESULTADO Y DISCUSIÓN
Se encuestó el 79% de una matrícula de 1195 alumnos entre 11 y 16 años, con un mayor porciento (65), en cada sexo, en las edades de 13 y 14 años (Tabla 1).

El 14% de las muchachas y el 3% de los muchachos refieren nunca haber tenido novio(a), mientras que el resto en ambos sexos, que sí señalaron haber tenido al menos un(a) novio(a), la relación entre género y la realización o no del acto sexual es esperada; así tenemos que el mayor porciento (50) que declara su realización está en los jóvenes, y el mayor porciento (74%) que lo niega está en las jóvenes (Tabla 2).

Profundizando en este análisis (Tabla 3 y su gráfico), tomando en cuenta la edad, tenemos: en cada edad los muchachos tienen mayor porciento que las muchachas que ya practican el coito y, en ambos, este número se incrementa con el paso de los años (relación directamente proporcional). Sin embargo, cuando vemos las que no tienen relaciones sexuales coitales (RSC), en cada edad el mayor porciento se encuentra en las muchachas; pero esta vez disminuye el porciento con el paso de los años (relación inversamente proporcional). ¿Acaso será cierto todo lo que dicen hacer los hombres de esta edad o, tal vez, será importante el cartelito de conquistador?

Comentando sobre las mujeres, ¿tendrán ellas más control a los impulsos hormonales, serán discretas o sentirán pena o temor a confesar ese hecho?

Existe una realidad irreversible, la precocidad en el inicio de las relaciones sexuales coitales (RSC), reconocida a nivel nacional e internacional que trae aparejado un cortejo de riesgos, en los que sobresalen el embarazo y las ITS. Nuestra casuística se suma con reporte de un 7% en <10 años (¿qué hay de alarde o realidad en esto?), un 64 % en las niñas con 13 y 14 años y un 56% en niños de 12 a 13 años. Edades en la que la gran mayoría no ha concluido su desarrollo genital (Tabla 4 y su gráfico).

Tomándolo tan solo como una aproximación en ellos y ellas, con igual orden y similares porcientos el “amor”, el deseo y la curiosidad fueron las motivaciones para la entrega total (Tabla 5). Acoto entre comillas la palabra amor por lo inestables y breves de esas relaciones y porque en su desarrollo psíquico y emocional no se ha sedimentado en esta esfera aún.

Apoyando la preocupación por la precocidad del inicio de las RSC está la protección que ellos asumen. No hacemos análisis por sexo pues la responsabilidad del hecho la exigimos para ambos (Tabla 6).

Aquí vemos que alrededor de la tercera parte (35%) de los adolescentes, muchachas y muchachos, que dicen protegerse, no tienen constancia y dan la oportunidad al embarazo y a las ITS. Por tanto, sólo damos valor a aquellos que siempre se protegen (48%).

Ahora bien, con qué se protegen con evidente primacía resalta el condón (87 %) (Tabla 7 y su gráfico), que, por lo demás, es el de elección.

Interesados por saber qué intercambio sexual existía entre los adolescentes que no practican el coito y reconociendo que la selección de respuestas son dirigidas y cerradas (Tabla 8). Todos declaran los besos y abrazos, primer intercambio necesario en el aprendizaje inocente y tierno de las sensaciones del cuerpo propio y del ajeno. Lo siguen, en orden decreciente, las caricias sin tocar genitales, casi el 50%, y tocando genitales, la cuarta parte (25%). Se mantienen los varones más alardosos o impulsivo; la autosatisfacción sólo fue declarada por los muchachos y en un porciento bajo (3%). Socialmente esta práctica es mal vista, reprimida y hasta castigada. 

En el espacio que abría la respuesta recogimos: conversamos, nos damos las manos, paseamos, bailamos, vamos al cine, a la playa. Comentarios que recibimos con agrado.

A la pregunta sobre qué había refrenado sus impulsos para no llegar al coito (Tabla 9), pregunta que adolece de las mismas características que la anterior, obtuvimos: un comportamiento semejante, excepto en el punto de otro interés de más valor, que después analizaremos. Entonces, el 83%, teniendo en cuenta muchachas y muchachos, teme el embarazo por su repercusión negativa en la continuación de estudios. Le sigue un 7% que refiere satisfacción con las caricias que habían declarado anteriormente, y un 5% de no haber encontrado aún pareja definitiva. Pudiera aún pasar 10 años para ese encuentro.

Entrando ya en el punto de la pregunta, la existencia de algún interés de más valor que el sexo, a primera vista contradictorio pues los muchachos tienen un porciento (11), que es cinco veces mayor que en las muchachas (2); ellos que tienen fama de regados y poco estudiosos, pero con un marcador histórico-social bien enraizado y que son los que llevan la responsabilidad económica de la familia, tienen que estudiar o trabajar.

En el espacio “Otros” que enriquecía la respuesta expresaron: las enfermedades, mis estudios, la carrera, mi profesión, mi futuro, el trabajo. Expresiones todas que complementan los deseos de mantenerse estudiando.

Recordando que el grupo encuestado se encuentra entre 11 y 15 años, con un mayor porciento entre 13 y 14 años, vemos que sus parejas tienen, en el caso de las muchachas, igual o mayor edad (Tabla 10); en el caso de los muchachos igual o menor, representando el 78% las edades de hasta 16 años. Relación de edades tradicional en la pareja, el hombre de mayor edad que la mujer.

Para caracterizar las relaciones de pareja, primero veremos el número de éstas, tanto como novios como de pareja sexual íntima, observando que en las muchachas el 57% ha tenido hasta 3 novios, mientras que los muchachos (59%) declaran más de tres novias. Se mantiene la imagen del hombre conquistador. El comportamiento, tomando ambos sexos, está alrededor del 50%, lo mismo hasta tres y más de tres novios.

Ahora bien, cuando las parejas pasan a tener una relación sexual íntima (Tabla 12), en cada género, y sumando ambos sexos, el comportamiento es similar: 83% en las muchachas, 63% en los muchachos y 67% sumando a los dos. Consideramos altos porcientos con sólo dos parejas sexuales.

Cerrando el análisis de la relación de pareja, considerando esta vez el tiempo de duración de la misma (Tabla 13), observamos que los mayores porcientos no pasan del trimestre; las muchachas exhiben un 61%, los muchachos un 72% y, considerando a ambos, el 67%.

Al explorar los sentimientos que se movilizan en la relación de pareja a criterio de los adolescentes, seleccionando respuestas dirigidas y cerradas, que se analizan con nuestros criterios de adulto maduro, damos espacio a que se distorsione la verdadera realidad afectiva entre ellos. Evaluando emociones las presentamos juntas en ambos sexos (Tabla 14) y encontramos al “amor” en primer lugar con 69%, seguido del cariño con 66%, y en tercer lugar la atracción con 51%. Amor que fue el que dio paso a la entrega sexual total.

Me tomé la libertad de no comparar mis resultados con los de otras investigaciones, principalmente revisadas las de mi municipio, ni con los juicios emitidos por los distintos autores de la bibliografía señalada pues mi muestra tiene un comportamiento semejante a lo dicho hasta ahora. Los comentarios hechos están en relación con el rol que históricamente la sociedad le ha asumido al hombre y a la mujer.

CONCLUSIONES
1. El 9% de la muestra niega haber tenido novio(a), y de los que asumen novio(a) al menos una vez, el 30% confiesa tener RSC.

2. Relación directamente proporcional entre edad y práctica del coito, en adolescentes de ambos sexos.

3. Precocidad en la edad de inicio de las RSC: 12 años en los muchachos y 13-14 en las muchachas.

4. El “amor” como móvil personal, en ambos sexos, es la principal motivación para la entrega sexual total.

5. Sólo el 48% de los adolescentes con RSC se protege siempre. El condón, con 87% es el de mayor uso.

6. Todos los adolescentes que no llegan a una RSC, en ambos sexos, intercambian besos y abrazos. En la exploración de sus cuerpos a través de las caricias los muchachos son más impulsivos y/o atrevidos.

7. Los adolescentes que no se han iniciado en las RSC, el 83% expresa temor a un embarazo.

8. Las parejas de los adolescentes, en un 78%, tienen entre 11 y 16 años.

9. Las relaciones de pareja en los adolescentes presentan sucesión de uniones breves, cobijadas por el “amor”. 

BIBLIOGRAFÍA CONSULTADA
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16. Material de apoyo al plan de educación sexual a los centros de docencia médica media. MINSAP, 1981.

17. Para la vida. UNICEF-OMS-MINSAP-MINED. Editorial Pueblo y Educación, 1992.

18. Peláez Mendoza, Jorge. Adolescente embarazada. Rev. Sexología y Sociedad. Año1, no. 2, 1995.

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24. Schnable Siegfrield, S.C. El hombre y la mujer en la intimidad. Editorial Científico-Técnica, 1989.

25. Tesis y Resolución sobre la formación de la niñez y la juventud. Editorial del Departamento de Orientación Revolucionaria del CC del PCC. 1976.

Tabla 1: Identificación de la muestra según edad, sexo, grado

Edad  Años

Femenino (F)

Masculino (M)

M/F

7mo

8vo

9no

T

%

7mo

8vo

9no

T

%

T

%

11

3

-

-

3

0.7

4

-

-

4

0.8

7

0.7

12

114

2

-

116

23

109

-

-

109

23

225

23

13

55

110

-

165

34

47

83

1

131

29

296

32,0

14

9

36

107

152

31

9

46

107

162

36

314

33,1

15

-

6

47

53

11

-

5

47

52

11

105

11,0

16

-

-

-

-

-

-

-

1

1

0.2

1

0,1

Total

181

154

154

489

100

169

134