Monografias | El Género. Su Relación con la Salud. Consultorio Médico Tricentenario II. Venezuela. Enero 2004-2006

El Género. Su Relación con la Salud. Consultorio Médico Tricentenario II. Venezuela. Enero 2004-2006

Resumen: No es casual, que en nuestros días crezca, a pasos agigantados, el caudal de recursos humanos, materiales y financieros, que se dedican al mejoramiento de la salud de la población. Los resultados son evidentes. Se ha incrementado en forma sustancial la duración de la vida humana y se ha logrado la erradicación de enfermedades que eran verdaderos azotes en épocas anteriores, ha disminuido sensiblemente su impacto nefasto sobre la mortalidad en particular, algunas de tipo infecciosa y nutricional.

Publicación enviada por Dr. Pedro Pablo Valle Artiz y Otros Autores


 

INTRODUCCIÓN
No es casual, que en nuestros días crezca, a pasos agigantados, el caudal de recursos humanos, materiales y financieros, que se dedican al mejoramiento de la salud de la población. Los resultados son evidentes. Se ha incrementado en forma sustancial la duración de la vida humana y se ha logrado la erradicación de enfermedades que eran verdaderos azotes en épocas anteriores, ha disminuido sensiblemente su impacto nefasto sobre la mortalidad en particular, algunas de tipo infecciosa y nutricional. (1)

No obstante, surgen nuevos problemas relacionados con la automatización y la intelectualización del trabajo, la verbalización, la contaminación del medio ambiente, la aceleración del ritmo de vida moderna, el envejecimiento de la población, la transformación del perfil de las enfermedades, la efectividad de las medidas para la protección, la práctica y la investigación médica. Ellos no sólo se vinculan al objetivo permanente de continuar prolongando el tiempo de vida humana; sino, además de acrecentar su vitalidad y potenciales para la actividad social transformadora. (2)

Con expresiones concretas en los altos índices de divorcio, uniones consensúales, madres solas, que expresan la conquista de un mayor derecho a la autodeterminación de la mujer; al mismo tiempo que han gravitado sobre la durabilidad de la pareja y la estabilidad de la familia. Sin embargo el cambio del hombre no ha sido tan tangible. Han ocurrido cambios, claro está, pero estos han estado más silenciados, han devenido en transformaciones calladas de las actitudes, en la esfera personal. (3)

En los últimos años mucho se ha hablado de la problemática de la mujer en cuanto a género, y por supuesto que han existido razones históricas para ello. Su rol histórico, asociado a la maternidad y al hogar en varias generaciones, limitó su acceso a la vida pública, mutilaron su derecho a la autorrealización, al desarrollo de proyectos personales, a la inteligencia y al goce de su sexualidad al margen de la maternidad. (4)

Hoy en día, gracias a la Ecografía, podemos decir que desde antes del nacimiento, al tener conocimiento del sexo biológico del niño que se espera, se comienza a construir el mundo en dos colores, el rosado o el azul dan la bienvenida a ese hijo, se eligen nombres, juguetes, juegos y se elaboran expectativas. Desde pequeño los niños aprenden a sentir y a comportarse como hombre o como mujeres. De esta forma se van inculcando los valores que definen su identidad, así como las formas de relacionarse entre sí. Estos colores aparentemente ingenuos, cargan tras de sí, prácticas, valores, normas, símbolos, representaciones que se arrastran de por vida. (5)

Simultáneamente se va operando un proceso de aprendizaje e interiorización del rol de género, definido por las funciones que la sociedad tiene asignada para la niña y el niño. Su proceso de incorporación e interiorización, está garantizado por un conjunto de normas, creencias, valores y prejuicios establecidos y compartidos socialmente, que forman parte de nuestra identidad como pueblo. A la interpretación social de haber nacido con uno u otro sexo, se le conoce como género, término surgido a la luz del movimiento feminista ha mediado de los años sesenta. (6)

El reconocimiento social de la mujer ya no sólo descansa en cuidar a la familia y el hogar, busca ser respetada como trabajadora, profesional y revolucionaria, situación que generó conflictos entre rol asignado y rol atribuido. (7)

Las relaciones familiares son a menudo vulnerables a conflictos provocados por actitudes machistas. Los prejuicios acerca de la independencia de la mujer, chocan con su entrega al trabajo u otras labores sociales que llegan a desencadenar crisis en la pareja. La independencia económica femenina alcanzada y su nuevo rol social, hacen sentir a la mujer respaldada, en decisiones trascendentales como la disolución de la pareja. En otro orden, es preciso reconocer que, se tiende a diferenciar entre sexo y género, utilizando este último término para reconocer las características no biológicas que se asignan a hombres y mujeres. La identidad del rol del género se refiere por tanto, a la relación psicológica del individuo con esos esquemas asociados a cada una de estas dos categorías. (8)
. La categorización Hombre- Mujer parte de un dimorfismo sexual claro. Sobre estas diferencias la mayoría de las culturas han establecido diferentes roles para cada sexo, no sólo distintos, sino en muchos casos antagónicos. (9)

El esquema genérico de una determinada categoría social, es el conjunto de rasgos, motivaciones, roles y conductas que caracterizan a los miembros prototípicos de esa categoría y los diferencia de los miembros de categoría excluyente. (10)

La demanda del problema familiar casi siempre es explicada a través de la mujer y si logramos atraer al hombre, en la mayoría de los casos no logran hablar de sí mismos, ni expresar algún sentimiento, además en la actualidad, a la luz de los cambios acaecidos por la acción de los movimientos feministas y de liberación de la mujer, el hombre se supone agredido y atacado por la mujer. En general, operan con el estereotipo, que la mujer aún siendo profesional va a tener una mirada desde un punto de vista femenino, haciendo una alianza de género del ser víctimas. (11)

Para ejemplificar podemos citar a Elizabetta Leslie Leoneli en su libro “Las raíces de la virilidad”, donde plantea que el hombre se ve sometido desde su infancia a intentar demostrarse a sí mismo y a los demás lo que no es, más de lo que verdaderamente es. (12)

Estas representaciones, sin duda, mediatizan las relaciones sociales y personales, la sexualidad de unos y otras son reflejo de estas constituciones. La reproducción no representa el único riesgo para la salud de la mujer en los países en vías de desarrollo. (13) 

Cada minuto muere una mujer en el mundo por causas relacionadas con el embarazo y el parto, cifra que suma 600000 muertes al año. Por estas mismas causas 50 millones de mujeres padecen enfermedades y lesiones. Cada día se practican 50000 abortos en condiciones peligrosas para la mujer. Cada año 15000000 de niñas entre 15 y 19 años dan a luz por primera vez. (14)

También lo son las deficiencias nutricionales (un 40% de las mujeres sufren anemia por déficit de hierro), la violencia (entre un 25 y 50% de las mujeres en todo el mundo sufren de maltrato físico por parte de sus parejas), las enfermedades de transmisión sexual y la pobreza (de los 1.300 millones de personas que viven en situaciones de pobreza, más del 70% son mujeres). De igual manera que la salud de los pueblos, constituye un exponente de la desigualdad entre países ricos y pobres, también es un reflejo de la desigualdad que existe entre hombres y mujeres. (15)

Se invoca a que el 70 u 80% de los factores de riesgo se deben a los estilos de vida (13), modo de vida individual, lo que constituye la forma individual de pensar, actuar, costumbres, tradiciones, hábitos que permanecen gracias a su transmisión en el tiempo y que pueden ser cambiados mediante metodologías de intervención.(16)

Teniendo en cuenta que debido a esquemas socioculturales, el hombre y la mujer difieren en cuanto a comportamientos, roles y expectativas.

La categoría esquema sociocultural, tiene un peso porque sus conductas están moldeadas por la identidad genérica. La forma de hacer y de ser, tiene connotaciones diferentes, sin hablar de desigualdades, ventajas y desventajas entre el hombre y la mujer. De esta forma para poder actuar en salud, es imprescindible hacer ver estas diferencias, reconociendo que:
Los roles provocan necesidades y riesgo de salud, exclusivos de uno de los sexos. 
El acceso y control de los recursos y diferencias de poder en la toma de decisiones.
Como consecuencia del disbalance de poder, aparece la desigualdad de recursos 
Por estas razones, es necesario tener presente el enfoque de género, que nos permita reconocer las interacciones de los factores biológicos y el medio social, que se expresan en necesidades prácticas y estratégicas de género (17).

Al realizar el análisis de la situación de salud percibimos que los determinantes de salud no se comportan del mismo modo en ambos sexos y consideramos que sean no necesariamente por los modelos creados o impuestos por la sociedad y que la salud en sus aspectos se comporta de forma diferente dada la educación sexista de nuestra cultura. (18)

Por lo anteriormente expuesto consideramos que el análisis del comportamiento y la influencia del rol de género para el análisis de la salud de la población son imprescindibles para ambos.

Es por ello que creemos necesaria la realización de este trabajo, teniendo en cuenta el género, pues consideramos que análisis del rol de género en el proceso salud- enfermedad constituye un problema aún sin respuestas en el arsenal científico. Por tanto es este estudio factible, viable y útil para mejorar.

OBJETIVOS
    Objetivo General:
Analizar el comportamiento del género y su relación con la salud. En el consultorio Medico de Barrio adentro de Tricentenario II, Municipio José Tadeo Monagas. Enero 2004 - Enero 2006.

    Objetivos Específicos:
-Distribuir la muestra según sexo, grupo de edades, raza y tipo de familia.
-Identificar los roles productivos y el acceso a los recursos materiales.
-Identificar la presencia de enfermedades y el control salud según sexo en los últimos 6 meses.
-Determinar las necesidades prácticas de cada género. 

MATERIAL Y MÉTODO
Se realizó un estudio descriptivo prospectivo en el Consultorio Médico del Tricentenario II, Municipio José Tadeo Monagas, Misión Barrio Adentro, Estado Guárico, en el período 2004 – 2006.

El universo de trabajo estuvo constituido por todas las parejas (casados o no), pero que tengan vida hogareña en común, comprendidos en los grupos de edades de 20 a 59 años, en total 156 parejas datos que se obtuvieron de las historias clínicas familiares.

La muestra para nuestra investigación, quedó constituida por 53 parejas tomadas al azar. A los cuales se les aplicó una encuesta por parte de la autora confeccionada a los efectos del trabajo.

Para dar cumplimiento al objetivo #1 se seleccionaran las siguientes variables:
Grupos de edades, Sexo, Raza, Tipo de Familia (en cuanto a su extensión)
La muestra quedó distribuida teniendo en cuenta los siguientes grupos de edades:
- 20-24
- 25-29
- 30-34
- 35-39
- 40-44
- 45-49
- 50-54
- 55-59

Para dar cumplimiento al objetivo #2, se analizó el desempeño del rol productivo según nivel de escolaridad y labor que realizan, se tuvo en cuenta en el primero de los aspectos: 
Primaria terminada, Secundaria terminada, Preuniversitario terminado, Técnico Medio terminado, Universidad terminada.

En cuanto a la labor que realizan se identificaron:
- Obreros agrícolas
- Cuentapropistas
- Chofer
- Enfermeros
- Dependiente
- Médicos
- Oficinista
- Paramédicos
- Profesores
- Custodios
- Dirigentes
- Otros
- Sin Vínculo Laboral.
- Jubilados

Para el rol reproductivo se indagó sobre la responsabilidad que desempeña cada género dentro del núcleo familiar y trabajo doméstico.

En el objetivo #3 se indagó sobre el poder de uso y decisión de recursos dentro del núcleo familiar, propiedad de la vivienda y recursos internos. En este aspecto se tuvo en cuenta:
- Satisfacción personal.
- Autoestima.
- Vivencias subjetivas de bienestar. 
- Percepción del estado de salud.
- Sobre exigencia. 
- Sobrecarga.

Se analizó cobertura y acceso a la atención médica: tomando en cuenta la última visita a un profesional de la salud, examen de rutina, chequeo, asistencia a cuerpo de guardia, realización de examen de mama o prueba citológica en caso de la mujer y tacto rectal en caso del hombre, ingreso hospitalario, último certificado médico recibido y padecimiento de alguna enfermedad en los últimos 6 meses (objetivo 4 y 5).

En el objetivo # 4se identificaron las necesidades prácticas teniendo en cuenta su influencia genérica.

A partir de los datos obtenidos en los procesos anteriores, se realizó el procesamiento estadístico de la información y la correlación de las variables para la obtención de los resultados y su discusión.

Toda la información obtenida, fue depositada en una base de datos, en el programa estadístico E.P.I- INFO versión 6.04 y procesada en el mismo programa.

Para darle cumplimiento a los objetivos se confeccionó un formulario por grupos de expertos en los que se exploraban las variables para el estudio (Anexo 1). El formulario fue aplicado a todos los encuestados de forma simultánea, a la pareja tanto en consulta como en terreno.

Procedimiento
Se aplicó una encuesta por la autora del trabajo con previa coordinación del horario y lugar, cumpliendo los requisitos mínimos para la realización de una encuesta médica.

Como se puede apreciar la fuente de los datos es primario.

Consideramos que este estudio es factible, viable y útil para mejorar el estado de salud de la comunidad dándole enfoque de género. 

Control Semántico.
Género: Es el conjunto de características socialmente conferidas que definen y relacionan los ámbitos del que hacer femenino y masculino dentro de contextos específicos. (27)

Rol de género:
funciones o papeles asignados por la sociedad al hombre y la mujer. (3)

Rol productivo: Acciones y tareas encaminadas a la producción de bienes y servicios remunerados o en especie. (10)

Rol reproductivo: Acciones o tareas encaminadas a garantizar la reproducción biológica y social. Incluye las actividades necesarias para garantizar el bienestar y la supervivencia de los individuos que componen el hogar. (10)

Necesidades prácticas: Son las necesidades que identifican a las mujeres y a los hombres dentro de los roles socialmente aceptados y modelados por la sociedad. (10)

Autoestima: Aprecio y valoración que se siente de sí mismo, satisface o insatisface que se siente con uno mismo.

Satisfacción personal: Sensación subjetiva en la realización de las metas u objetivos en la vida personal.

Tabla 1
Distribución por grupo de edades y sexo 
Consultorio Tricentenario II 
2004-2006.

Fuente: Encuestas

Es importante que en esta selección de la muestra que hayan predominado los grupos de edades donde existe mayor actividad vital. 

En esta tabla encontramos que el grupo de edades que predomina en la muestra seleccionada corresponde al grupo de 20 a 24 años que representan el 41.50% del total de la muestra. La raza blanca es la que predomina en este estudio. El que predomine la raza blanca en nuestro estudio esta en relación con el asentamiento poblacional en el cual se realizó la investigación. 

Tabla 2
Distribución por el tipo de familia de la muestra estudiada.
Consultorio Tricentenario II 2004-2006.

Fuente: Encuesta

En la tabla 2. Se muestra la distribución de las familias, según su tipo de familia en la muestra estudiada, solo aparecen 9 familias nucleares para un 16.98%, 41 familias extensas, lo que representa un 77.35% y 3 son familias ampliadas lo que representa un 6.66%.

Otros estudios realizados han encontrado que existe un mayor número de familias nucleares dato que no coincide con este estudio pero nos hace pensar que se debe al lugar donde se realizo cada investigación. 

El hecho de que predominen las familias extensas trae consigo que al existir mayor número de personas dentro del núcleo familiar las tareas sean compartidas con mayor facilidad. Lo cual no ocurre en las familias nucleares donde la mujer va a estar mas sobrecargada, sobre exigida. (20) En la comunidad estudiada el predominio de familias extensas se debe a la falta de solvencia económica de los hijos con respecto a los padres. 

Tabla 3
Distribución y desempeño del Rol Reproductivo- Productivo según sexo y labores domésticas.
Consultorio Tricentenario II 2004-2006.

Fuente: Encuestas

El rol reproductivo en la mayoría de los aspectos analizados mostró que hay diferencias importantes de acuerdo con el género de ejecución de labores domesticas (lavar, planchar, limpiar) así como el aseo y el cuidado de los niños son realizados en mayor porciento por mujeres. Solo una pequeña parte de los hombres (14.2%) señalaron estar en igualdad con las mujeres al alimentar a los niños y cocinar. Mientras que la búsqueda de alimentos y otros recursos es realizada más por el hombre que por la mujer. (21)

En nuestro estudio no se encontró diferencia significativa según lo que plantea la bibliografía, en cuanto al rol reproductivo. Estudios realizados en Cuba en años anteriores han encontrado comportamientos similares aun en las familias donde las mujeres trabajan, lo cual confirma que la mujer continúa en su generalidad con una multiplicidad de roles que trae consecuencias negativas para ellas en termino de manejo de su tiempo libre y sobre su salud física y mental. (21)(11) 

Desde el hombre de las cavernas, las mujeres realizaban las labores domesticas y tenían la responsabilidad de la crianza de sus hijos. Mientras que los hombres salían a cazar y a pescar. (22) 

El trabajo de las mujeres hay que verlo relacionado con su cuerpo, con el tipo de trabajo y con las responsabilidades en la familia, se sabe que cuando no hay hijos, la sobrecarga de trabajo es igual para ambos sexos y que no es así a medida que aumenta el numero de hijos, ya que la mujer tiene que reconciliar el ideal modelo de conducta esposa - madre - ama de casa y el de mujer trabajadora. La mujer tiene menos horas de descanso y de recuperación física y emocional después de la jornada laboral que los hombres, que se recuperan del cansancio ocasionado por la jornada laboral en un 58% después del descanso. 

Es por ello que la medición del estrés es diferente en hombres que en mujeres, a la salida del trabajo y en los fines de semana. La suma del estrés laboral y el estrés domestica provoca alto grado de tensión psicosomática que se vuelve fértil para las enfermedades no transmisibles. (23)(21)

Según Ellen M. Hall y colaboradores las mujeres tienen unas 50 veces mas responsabilidades en las obligaciones del hogar que los hombres y tiene 8 veces mas probabilidades de tener estrés domestico que los varones. Además muchos de los trabajos que realizan las mujeres reproducen el estrés de la esfera domestica, el trabajo de ellas esta relacionado muy a menudo con el contacto de personas que vienen a pedir ayuda. (23)

GRAFICO 1

Distribución del desempeño del rol productivo según labor que realizan atendiendo al género
Consultorio Tricentenario II 2004-2004
Sexo Femenino


Sexo masculino


Son las mujeres las encargadas de las ocupaciones relacionadas con la prestación de servicios (oficinistas, cuidadoras, enfermeras, dependientes), que se caracteriza por tener menos capacidad de tomar decisiones por tener expresividad emocional y facilidad de ejercer los atributos asignados por el genero como la disponibilidad y cuidado social.(24) 

Se observa en la muestra que el 20% de las mujeres se encuentran sin vinculo laboral por lo que de dedican a las labores domesticas y al cuidado de sus hijos, el rol productivo es considerado secundario para la mujer pero fundamental para el hombre, pues es por estereotipo el hombre el proveedor, encargado de garantizar los bienes materiales y recursos (dinero) para el uso de la familia. El 39% se dedican a trabajo por cuenta propia que son generalmente labores que realizan con gran frecuencia en sus casas para recibir algún pago.

Existen mas de 2000 títulos laborales para hombres que o pueden desempeñar las mujeres y muchos de los trabajos de las mujeres son los que tiene menos demanda, menos remuneración económica, menos responsabilidad y mayor expresividad emocional (los llamaos trabajos emocionales). Según H. Arlie, existen los llamados trabajos emocionales, dentro de ellos están los profesionales de servicio, enfermaras, maestras, auxiliares de limpieza y oficinistas, que llevan altos grados de tensión y angustia en el desempeño de sus funciones, así como enfermedades músculo esqueléticas, inflamación de las articulaciones, trastornos emocionales motivados por gran carga emocional y alto nivel de estrés por el desempeño de su función laboral. Según estudios realizados en otros países las mujeres realizan trabajos monótonos trayendo consecuencias graves para su salud física y mental. (25) 

GRAFICO 2
Distribución del desempeño del rol productivo según nivel de escolaridad atendiendo al género
Consultorio Tricentenario II 2004-2004

Sexo Femenino


Sexo Masculino


De ella el 19% son universitarias no comportándose del mismo modo en los hombres donde solo el 6 % lo son, se aprecia además que 22 de las féminas tienen mas de12 grado lo que representa el 41.5% mientras que en los hombres solo 13 que representan el 24.5% tiene mas de 12 grado.

Se puede apreciar que son las mujeres las que presentan un mayor nivel de escolaridad, a la mujer se le enseña desde pequeña a ser aplicada, buena estudiante y a seleccionar actividades es decir carreras universitarias como educadoras, cuidadoras, oficinistas, ya que al ser mas delicadas se ven mejor para este tipo de trabajo por su estereotipo. (26) la comunidad donde se aplicó el estudio se encuentra ubicada en un área urbana donde la mujer por las exigencias de la vida en la ciudad se ve obligada de una forma u otra a superarse laboral e intelectualmente. 

Tabla 4
Disponibilidad de los recursos económicos según género
Consultorio Tricentenario II 2004-2006.

Fuente: Encuestas

La tabla muestra que la mayor disponibilidad económica la tienen los hombres aunque siendo el mayor porciento regular para un 17.92%. Seguido de mala disponibilidad económica con un 16.98% en hombres y un 31.13% en las mujeres. A pesar de que las mujeres están integradas a la vida laboral los hombres tienen mas disponibilidad económica que estas ya que ellos no emplean su tiempo libre en las labores del hogar sino que lo emplean en la búsqueda de recursos financieros para el sostener las necesidades económicas que la vida del hogar exigen.

El hombre desde épocas muy tempranas es el que ha realizado el trabajo remunerado y la mujer es la que ha llevado todo el trabajo del hogar. (27)

Tabla 5
Control del recurso material según propiedad de la vivienda.
Consultorio Tricentenario II 2004-2006.

Fuente: Encuestas

Cuando se analiza el control de los recursos materiales (vivienda) observamos como el 45.28% de las propiedades de la vivienda pertenecen a los hombres y solo un 4.72% a la mujeres. Lo cual demuestra que el mayor porciento de los hombres son los propietarios lo que conlleva a que la mujer tenga limitaciones a la hora de tomar decisiones dentro de la vivienda o medio familiar, no pudiendo expresar la voluntad de todos sus deseos y en ocasiones se pudiera ver forzada a convivir en un medio familiar adverso por no poder disponer de un inmueble donde vivir, si deciden abandonar su medio familiar. Según las costumbres el hombre siempre se ha considerado la cabeza de la familia por lo que generalmente todos los vienes y propiedades de la familia se encuentran a cargo del mismo y esto se repite de generación en generación. 

Las mujeres tienden a consolidar la familia, animando a la emancipación y al mismo tiempo este cambio puede suponer momentos de desorientación conflicto e inseguridad. 

Los viejos modales de conducta, actualmente inaceptados para muchas mujeres pero que aun son tranquilizantes para otros tienden a coexistir con los nuevos que prometen más independencia pero que no están todavía bien diferidas y que están lejos de ser tranquilizadoras para otras mujeres. (28) 

Tabla 6
Control de recursos internos según género
Consultorio Tricentenario II 2004-2006 

Fuente: Encuesta

En la muestra analizada podemos ver como las personas con vínculo laboral son las que aparecen con un mejor control de sus recursos internos. No existiendo diferencia significativa en cuanto a satisfacción personal para ambos sexos. 

De las personas encuestadas son los hombres con vínculo laboral los que presentan la autoestima mas alta sin embargo las mujeres que trabajan se perciben mas sobrexigidas y sobrecargadas.

Si logramos valorar equitativamente tanto el trabajo remunerado como el domestico (no remunerado) el estatus de la mujer pudiera ascender; muchos autores coinciden en reconocer que se necesita una aceptación general y que el trabajo doméstico supone riesgos para la salud publica y que se merece se le preste atención, pues su carácter rutinario en comparación con su bajo prestigio social y el no reconocimiento de muchos miembros de la familia de su importancia, impiden atribuirle a éste bienestar colectivo.

Por lo anterior señalado se explica que son las personas que trabajan quienes tienen mejor satisfacción personal ya que es a través de su trabajo remunerado que pueden lograr aspiraciones y metas trazadas. (29) 

Tabla 7
Control del recurso salud según sexo.
Consultorio Tricentenario II 2004-2006

Fuente: Encuestas

En la muestra estudiada tenemos que las mujeres son las que mas se controlan para un 54.71%, y que estas acuden con mas frecuencia a cuerpo de guardia (58.49%) siendo ellas las que mas se enferman, además de ser las que mas se autocuidan cumpliendo con la realización del la citología y el examen de mama, mientras que en los hombres 52.8% de los hombres no se realizan el tacto rectal para la detección precoz del cáncer de próstata, por lo que en los hombres el autocuidado no se pone de manifiesto con gran frecuencia como en las mujeres. 

Los certificados médicos son mas frecuentes en las mujeres con un (79.24%) las que se acogen a los mismos, esta investigación no refleja el numero de este dato ya que en muchas oportunidades se enferman y requieren de reposo y prefieren seguir trabajando debido a la afectación salarial que esto produce.

En cuanto a los ingresos hospitalarios se realizan más en las mujeres que en los hombres lo cual puede estar relacionado con la función biológica de la mujer.

Al analizar la categoría sano - enfermo podemos señalar que son las mujeres las que más se enferman por enfermedades crónicas, lo antes expuesto se explica por la multiplicidad de roles antes señalados, poseyendo las féminas un numero mayor de variables que afectan su salud. (30, 28, 21)

Tabla 8
Distribución de las enfermedades más frecuentes de los últimos 6 meses por sistemas y según género.
Consultorio Tricentenario II 2004-2006

Fuente: Encuestas

Analizando las enfermedades mas frecuentes en los últimos 6 meses por sistemas concluimos que las mujeres se enferman más que los hombres y tiene más problemas de salud relacionadas con afecciones ginecológicas. Mientras que en los hombres son mas frecuentes las enfermedades relacionadas con el SOMA, dado esto por el tipo de labor que realizan las cuales requieren esfuerzos físicos, mientras que en la mujer se presentan también enfermedades de tipo somáticas pero relacionadas con enfermedades degenerativas.

Es importante señalar que los hombres sufren un grupo importante de trastornos digestivos, fundamentalmente ulceras, gastritis asociados con malos hábitos como el alcoholismo y el habito de fumar. (31) 

Las mujeres son más susceptibles a padecer de enfermedades ligadas al estrés; como trastornos emocionales, los trastornos del SOMA y ginecológicos, se hace necesario tener en cuenta los riesgos invisibles, creados por el trabajo no remunerado como el trabajo domestico. Entre ellos: la desvalorización, el escaso reconocimiento, la carga emocional y la fatiga.

Visualizar como la diferencia del rol de género que desempeñan las mujeres y los hombres genera condiciones de riesgo diferentes para uno y otros, es tener una visión más integral de los problemas de salud y de la enfermedad para de esta forma, poder desarrollar intervenciones que respondan a las necesidades de salud de mujeres y hombres; así como organizar y planificar los servicios de acuerdo con las demandas diferenciales de sexo y genero e implantar políticas que tomen en cuenta necesidades practicas y estratégicas de género y de las poblaciones beneficiarias para promover el desarrollo humano, la equidad, el bienestar y la calidad de vida de la población y avanzar hacia la consolidación y sostenibilidad de los logros sociales.

La sobrecarga, la sobreexigencia, los conflictos de roles y las responsabilidades de hijos influyen en la respuesta al estrés de forma que afecta a la salud a mediano y largo plazo. (32)

Tabla 9
Clasificación de las necesidades prácticas según género.
Consultorio Tricentenario II 2004-2006

Fuente: Encuestas

Al realizar el análisis de las nesecidades prácticas se aprecia que son las mujeres las que identifican mayor numero de necesidades, pues son ellas las que llevan a cabo los roles impuestos por la sociedad. En orden de frecuencia aparece el transporte (64.15%), seguido de la gastronomía con un (53.77%). 

Los hombres prácticamente no identifican dentro de sus necesidades sentidas: lavandería, cuidado y educación de los hijos. Sin embargo el trasporte es señalado en un (75.47%) de los mismos.


En el caso de las mujeres expresan dentro de sus necesidades sentidas los servicios de embellecimiento, lavandería, gastronomía y transporte y es significativo señalar que aunque la necesidad del cuidado y educación de sus hijos constituye solo el (24.52%) son las mujeres las que lo representan como necesidades sentidas con un (45.28%) contra un (3.77%) en los hombres por lo que se demuestra una ves mas su multiplicidad de roles recayendo sobre ella el rol reproductivo.

CONCLUSIÓN
Hemos llegado a la conclusión que en la población estudiada el hombre es el encargado de garantizar los bienes materiales y recursos para el uso de la familia. Son los propietarios de las viviendas y es el que lleva a cabo la toma de decisiones en el hogar. Mientras que la mujer es la que tiende a consolidar la familia, sobre ella recae en mayor porciento el rol reproductivo. Debido a la multiplicidad de roles son las mujeres las que mas se enferman a pesar de ser las que tienen un mayor cuidado de su salud. 

BIBLIOGRAFÍA
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24- Don Sabo. Comprender la salud de los hombres. Publicaciones ocasionales y Organización Mundial de la Salud. 2000. Pág. 7-14.
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26-Álvarez Sintes. Temas de Medicina General Integral. Volumen I. Cáp. 3. Yodalia Leyva, Ileana Artiles de León, Lourdes Flores Madan, Ana María Cano, Ofelia Bravo Fernández. Salud Sexual, sexualidad y trastornos sexuales. 2001. Pág. 46.
27- Álvarez Sintes. Temas de Medicina General integral. Volumen I. Cáp. 3. Claribel Presno Labrador, Leonardo Cuesta Mejia. Género y Salud. 2001. Pág. 61. 
28- L. Artazco. Organización del trabajo, satisfacción laboral y salud mental en la población trabajadora. Capitulo 6. Vivir juntos haciendo visibles las diferencias. Congreso Internacional, mujer, trabajo y salud. Barcelona 1996. Barcelona ministerio del trabajo y asunto sociales. 1997. Pág. 161-170
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32-L. Doyal. Un análisis feminista del impacto del trabajo doméstico en la salud de las mujeres. Capitulo 6. Vivir con salud haciendo visibles las diferencias. Congreso Internacional mujer, trabajo y salud. Barcelona 1996. Barcelona ministerio del trabajo y asuntos sociales. 1997. Pág.133-142.

Autores: 
Dra. Grisell Vidal Cabrera.
Especialista de Primer Grado Medicina General Integral 

Dra. Marisol Barrios Valdés.
Especialista de Primer Grado en Medicina General Integral

Dr. Pedro Pablo Valle Artiz
Especialista de Primer Grado en Medicina General Integral
Mcs. Sexualidad, profesor de la facultad Calixto García

Dra. Maria Flora García Reyes
Residente de Medicina General Integral

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Publicación enviada por Dr. Pedro Pablo Valle Artiz y Otros Autores
Contactar mailto:ppvalleartiz@yahoo.es


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Publicado Thursday 14 de September de 2006

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