Monografias | Ficha Técnica No.6-Fundamentos Conceptuales para la Implementacion Futura de un Programa

Ficha Técnica No.6-Fundamentos Conceptuales para la Implementacion Futura de un Programa

Resumen: Esta ficha tecnica, inicialmente surgio con la intenciòn de colectar la mayor infomraciòn posible sobre los diferentes “sistemas” a nivel latinoamericanos sobre “incentivos” para la reforestaciòn y manejo forestal (producciòn y protecciòn), como siempre pasa al avanzar en la revisiòn de la literatura secundaria y sobre todo de la experiencia vivida en Guatemala y Costa Rica sobre el éxito de los “programas de incentivos forestales”

Publicación enviada por Marvin Melgar Ceballos


 

Índice general

Acrónimos, siglas y abreviaciones

1. Introducción 
2. Objetivos 
3. Fundamentos conceptuales 
3.1 Entorno forestal mundial 
3.1.1 Tendencias en el desarrollo de plantaciones
3.1.2 Mercado mundial de maderas 
3.2 Características generales del manejo forestal en Republica Dominicana
3.2.1 Deforestación 
3.2.2 Manejo Forestal
3.2.3 Breve resumen del proceso de política forestal en el país 
3.2.3.1 Impactos de las políticas gubernamentales 
3.2.3.2 Alcances del desarrollo forestal dominicano
3.2.3.3 Impactos de las prácticas, proyectos y programas de reforestación
3.2.4 Análisis Económico de Bosques 
3.2.4.1 Impactos del aprovechamiento forestal 
3.2.4.2 Conversión de terrenos forestales 
3.2.4.3 Impactos ambientales de los desmontes 
3.2.4.4 Costos estimados asociados a los impactos 
3.2.4.5 Beneficios cuantificables y no cuantificables
3.2.4.6 Tabla de beneficios
3.3 Análisis Estratégico Situacional (AES) de un futuro Programa de Incentivos Forestales 
3.3.1 Criterios de selección de especies para reforestación 
3.3.2 Criterios de selección de regiones para reforestar 
4. Descripciòn general de un futuro Programa de Incentivos Forestales en Republica Dominicana (PIF-RD)
4.1 Misión 
4.2 Visión 
4.3 Objetivos
4.4 Metas 
4.5 Grupos de beneficiarios 
4.6 Lineamientos estratégicos para un futuro plan estratégico quinquenal
4.6.1 Acciones Inmediatas 
4.6.1.1 Priorizar especies 
4.6.1.2 Priorizar regiones 
4.6.1.3 Institucionalizar criterios de elegibilidad de Proyectos 
4.6.1.3.1 Para plantaciones 
4.6.1.3.2 Para manejo de bosques naturales
4 .6.1.3.3 Evaluar estrategia utilizada por el Programa  en la aplicación de incentivos para manejo de bosques naturales
4.6.1.3.4 Consolidar sistema administrativo del PIF-RD 
5. Conclusiones 
5.1 Dinámica del bosque a través del tiempo 
5.2 Aprovechamiento forestal. Número de árboles aprovechados. Sus impactos ambientales
5.3 Papel presente y futuro del bosque en la economía dominicana

Bibliografía 

Acrónimos, siglas y abreviaciones

AP

Área Protegida

BID

Banco Interamericano de Desarrollo

BM

Banco Mundial

BMZ

Ministerio Federal de Cooperación Económica y Desarrollo

CARICOM

Comunidad Caribeña

CDE

Corporación Dominicana de Electricidad

CATIE

Centro Agronómico Tropical de Investigación y Enseñanza

CDM

Comité de Desarrollo Municipal

CCP

Consultor de Corto Plazo

CV

Curriculum Vitae

CSR

Caracterización Socioeconómica Rápida

DED

Deutscher Entwicklungsdienst (Servicio Alemán de Cooperación Social- Técnica)

DAP

Dirección Nacional Áreas Protegidas

Euro

Moneda Europea

EPOE

Escuela de Planificación Orgánica Evolutiva

EA

Educación Ambiental

FAO

Food and agricultura Organisation – Organización Mundial de Alimentación y Agricultura

GTZ

Gesellschaft für Technische Zusammenarbeit (Cooperación Técnica Alemana)

HELVETAS

Asociación Suiza para Desarrollo y Cooperación

IICA

Instituto Interamericano de Cooperación para la Agricultura

INAB

Instituto Nacional de Bosques

IPCC

Panel Intergubernamental de Cambio Climático

KfW

Kreditanstalt für Wiederaufbau (Banco de Reconstrucción)

M&E

Monitoreo y Evaluación

MLD

Mecanismos de Desarrollo Limpio

OG

Organización Gubernamental

ONG

Organización No Gubernamental

OIT

Organización Internacional de Trabajo

OT

Ordenamiento Territorial

OTN

Oficina Técnica Nacional (Delegación de CATIE)

PNUD

Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo

PIF-RD

Programa de Incentivos Forestales de Repubica Dominicana

POA

Plan Operativo Anual

POG

Plan Operativo General

POT

Plan de Ordenamiento Territorial

PROCARYN

Proyecto de Manejo Sostenible Cuenca Alta del Río Yaque del Norte

PSA

Pago de Servicios Ambientales

RB

Reserva de Biosfera

RECODES

Región de Conservación y Desarrollo Sostenible

SNAP-RD

Sistema Nacional de Áreas Protegidas de Republica Dominicana

SEA

Secretaría de Estado de Agricultura

SEMARN

Secretaría de Estado de Medio Ambiente y Recursos Naturales

TdR

Términos de Referencia

TNC

The Nature Conservancy (ONG Conservación Natural)

UCA

Universidad Católica –El Salvador-

UE

Unión Europea

UICN

Unión Mundial para la Conservación

USAID

United States International Development Cooperation Agency

WWF-CA

Fondo Mundial para la Naturaleza Centro América


1. Introducción 

Esta ficha tecnica, inicialmente surgio con la intenciòn de colectar la mayor infomraciòn posible sobre los diferentes “sistemas” a nivel latinoamericanos sobre “incentivos” para la reforestaciòn y manejo forestal (producciòn y protecciòn), como siempre pasa al avanzar en la revisiòn de la literatura secundaria y sobre todo de la experiencia vivida en Guatemala y Costa Rica sobre el éxito de los “programas de incentivos forestales” desè integrar en una forma analitica y lo mas resumida posible las opciones que tiene “Republica Dominicana” para implementar a mediano plazo su propio programa de “incentivos forestales”.

Es meritorio indicar que este es un primer esbozo de un futuro programa de incentivos forestales, que de hecho se que no es nuevo en cuanto a enfoque y si considerarmos el Proyecto de Manejo y Conservaciòn de la Cuenca Alta del Rio Yaque del Norte (PROCARYN), que plantea una gran gama de incentivos no solo a la “reforestaciòn” y/o “manejo” sino tambien a otras areas agroproductivas.

Pero los esfuerzos aislados desarrollados por proyectos aunque beneficiosos en el sentido de crear los posibles instrumentos y herramientas, como dirigir sobre las “lecciones aprendidas” nuevas alternativas para mejorar los sistemas y hasta el propio enfoque de incentivos financieros para el desarrollo. Lo importante es considerar que Republica Dominicana, posee una serie de caracteristicas biofisicas y geograficas que la sobrepone a otros paises de la regiòn brindandole una serie de “ventajas comparativas” a nivel forestal que estan siendo en este momento subutilizadas.

Los recursos naturales renovables y particularmente los forestales, en países como Republica Domincana, representan una opción de satisfacción de necesidades y constituyen una de las bases fundamentales para el desarrollo de sus pobladores. No obstante su importancia, por diferentes causas presentan diferentes estados de deterioro poniendo en riesgo su renovación y la estabilidad de los ecosistemas que constituyen.

Bajo esta perspectiva, es reconocida la necesidad de intervención del Estado en la gestión de conservación de los recursos naturales renovables, con el propósito de garantizar la recuperación y mejoramiento de esta base y permitir su utilización para diferentes fines. Un mecanismo para impulsar cambios de actitud o comportamiento en torno a actividades de largo plazo como el uso, mantenimiento y mejoramiento de los recursos forestales, lo constituye el uso de incentivos, los que deben ser otorgados en modalidades y cantidades suficientes para propiciar una participación activa de diferentes actores ligados al recurso y especialmente aquellos que deciden sobre el uso de una unidad de tierra.

La utilización de incentivos en Republica Dominicana, basado en ejemplos de países como Chile, Costa Rica, Bolivia y Guatemala, permitirá: 

- aprovechar, mejorar y potenciar la disponibilidad de tierras y suelos de vocación forestal sin usos sustitutos; 
- el empleo de mano de obra cesante o subempleada; 
- incrementar el número de empleos rurales forestales y con ello fortalecer el enfoque de manejo de la ruralidad; 
- restaurar la función hidrológico-forestal y con ello contribuir a la regulación del ciclo hidrológico y la generación de otros servicios ambientales (conservación de suelos, calidad de agua, fijación de carbono, entre otros); y 
- generar conglomerados forestales y a partir de estos el desarrollo de la industria de la silvicultura. Con el impacto nacional y regional positivo que genere la existencia de estas plantaciones se estará consolidando la posibilidad de obtener bienes y beneficios ambientales y sociales ligados a estos.

El Programa de Incentivos Forestales (PIF-RD), es un instrumento de la Política Forestal Nacional de largo plazo, a ser promovida en forma estatal a traves del “Servicio Forestal Nacional”, con miras a impulsar el fomento de la producción forestal sostenible en el país, mediante el estímulo a la inversión en las actividades de forestación, reforestación y manejo de bosques naturales. Responde a una urgencia para promover la reforestación y manejo forestal a través de pagos en efectivo a aquellos propietarios, individuales o comunales, que decidan invertir en la actividad forestal productiva. En casos excepcionales se incentiva la actividad forestal con fines de protección. De manera indirecta el Estado está canalizando recursos financieros, en compensación por bienes y servicios que se derivan de la actividad forestal.

Para concluir la presente ficha tècnica esta dedicada al “actual asesor forestal presidencial” de Republica Domincana, el Ing. Bernabe Mañon y a su apreciada esposa Sra. Marisela De Mañon, esperando contribuir con este documento a delinear acciones que fortalezcan el rol del “sector forestal” en la Republica Dominicana.


2. Objetivos

- Estructurar una propuesta conceptual que permita orientar acciones que a mediano plazo puedan constituirse en un programa nacional de incentivos forestales, orientados a la reforestación, manejo y protección forestal; 
- Considerar que la implementación futura de un Programa de Incentivos Forestales en Republica Dominicana (PIF-RD), su implementación no solo se basa en aspectos ambientales, la verdadera sostenbilidad del programa tal como se ha demostrado en otros países de América Latina se basa en el cambio de cultura y sobre todo en demostrar la viabilidad económica de la foresta;
- Brindar en forma genérica información, instrumentos y herramientas de gestión que permitan orientar a los gestores y planificadote del recurso forestal de la Republica Dominicana

3. Fundamentos conceptuales

3.1 Entorno forestal mundial
3.1.1 Tendencias en el desarrollo de plantaciones .

Según FAO, en 1995, había más de 119 millones de hectáreas de plantaciones forestales en el mundo. Se estima que dicha cifra ha seguido aumentando ante el incremento de la población mundial, la creciente escasez de oferta de madera proveniente de bosques naturales y la pérdida de rentabilidad de la agricultura y ganadería extensiva.

En Latinoamérica, países como Guatemala, Costa Rica, Bolivia, Brasil, Chile y más recientemente Argentina y Uruguay han surgido como importantes reforestadotes. 

La historia del desarrollo de la reforestación en esos países tiene en común, que las fuerzas impulsoras del desarrollo forestal fueron sus Gobiernos los que con gran visión aprovecharon las ventajas comparativas que poseían para la producción forestal, impulsaron y apoyaron la inversión en plantaciones, crearon instrumentos de incentivo financiero, tecnológicos y fomentaron la inversión extranjera.

Estos países realizan actualmente fuertes inversiones en genética y selvicultura, porque existe una clara comprensión que si se quiere ser competitivo en el desarrollo de plantaciones forestales con fines industriales, es necesario aumentar la productividad en toda la cadena de valor de la industria de la selvicultura, convencidos que la única estrategia genérica ganadora es la de liderazgo en costo. 

Además, desarrollan una fuerte transferencia y movilidad de capital y tecnología, para la creación de nuevos bosques. 

En Argentina, Chile y Uruguay, las zonas reconvertidas hacia el uso forestal han mejorado sustancialmente los índices sociales, lo que demuestra que una selvicultura intensiva genera mejores ingresos para los campesinos que una agricultura extensiva con bajo valor agregado.

En estos países los incentivos no segregan tamaños de propiedad y no limitan las especies a plantar, pero si dan señales claras al reforestado, a través de transferencia de tecnologías adecuadas, para que planten las especies de mayor demanda en el mercado de tal manera de no tener una alta dispersión de materia prima y así asegurar la rentabilidad en el negocio.

La gran industria forestal mundial normalmente establece y cultiva las plantaciones con alta tecnología porque, a partir de ellas, genera trozas de alta calidad a bajos costos. La necesidad de ser competitivos a nivel mundial ha llevado a los reforestadotes, con el apoyo de instituciones de investigación, a desarrollar y adaptar tecnologías de punta en los aspectos de gestión y operación. 

Paralelamente la industria ha presionado a los productores de bosque, a especializar su manejo en función de los productos finales, desde el material genético hasta la cosecha final y transporte. En ambos casos existe una fuerte cooperación financiera y humana del Estado con las empresas privadas.

La experiencia de países forestalmente desarrollados como Chile, muestran que cuando se logra una masa critica de plantaciones, empieza un ritmo de inversión de agentes locales e inversionista extranjeros que vienen a apoyar el desarrollo de nuevos proyectos, lográndose sinergia, porque encuentran un cluster emergente, con empresas conexas de clase mundial (servicios), capaces de hacer eficiente el sistema productivo de la industria de la selvicultura. Además, muestra que para alcanzar la competitividad del sector forestal son claves los siguientes factores:

- Reglas del juego estables en el plano macro-económico;
- Un mercado transparente que ofrece oportunidades de negocios al dueño del bosque para vender toda la madera que produce;
- Una estructura de la propiedad de plantaciones que cuenta con un mercado internacional y local transparente, integrada a una industria eficiente;
- Condiciones forestales favorables para el establecimiento de nuevas plantaciones; 
-r Existencia de una buena red de servicios, a través de industrias de apoyo o relacionadas e infraestructura carretera y portuaria.

A nivel competitivo, en el mediano plazo se espera una selvicultura cada día más vinculada al uso final de la madera, siendo el factor “precio-calidad” el que determine la pérdida o ganancia en el negocio de la plantación. Esto queda demostrado en las orientaciones y formas en que se desarrolla la plantación en éstos países, en los cuales el mercado premia con precios superiores de dos o más veces a un manejo tradicional.

3.1.2 Mercado mundial de maderas.

El mercado mundial de maderas, revela un constante aumento de la demanda de productos forestales, tanto por el crecimiento demográfico como la preferencia de los consumidores por productos naturales y amistosos con el medio ambiente, requisitos que colocan en muy buena posición a la madera respecto a productos de uso frecuente por la humanidad (plástico, hierro, cemento, aluminio, otros).

Las señales del marco de referencia del mercado mundial revelan una demanda creciente de madera de plantaciones y una oferta decreciente de madera originada en bosques naturales. Por otra parte el cambio de paradigmas industriales se ha acelerado; actualmente, la “eco-sustentabilidad” convierte al sector forestal en un importante actor, por lo que se presentan muchos desafíos para países como Republica Dominicana, en los cuales las características de aptitud forestal del territorio, le dan un gran potencial para satisfacer necesidades crecientes de la humanidad, tanto en productos de la madera, como en servicios ambientales.

El mercado de productos forestales más grande del mundo está representado por los Estados Unidos de América, el que conjuntamente con países como Japón y Corea del Sur representan un mercado potencial cercano a los 50,000 millones de dólares.

Países vecinos a Republica Dominicana, como Cuba, Jamaica, México y el Salvador son un mercado potencial para productos forestales. En el caso de México el consumo de productos forestales maderables registró un crecimiento del 5.6 % de 1998 a 2003, y el déficit en la balanza comercial forestal de 1999 fue de 1335 millones de dólares . 

3.2 Características generales del manejo forestal en Republica Dominicana
3.2.1 Deforestación

En el año de 1994, una evaluación ambiental del Banco identificó a la deforestación como la principal prioridad ambiental. En los últimos diez años, la deforestación neta parece haber disminuido o incluso cesado por completo, gracias a una combinación de una política de mano dura contra la deforestación, subsidios al gas licuado de petróleo, migración a la zona urbana y esfuerzos de reforestación. Las consecuencias de la reforestación del pasado aún se sienten. Grandes áreas se encuentran vulnerables a la erosión provocada por los huracanes en virtud de la falta de una capa forestal.

Las causas de la desaparición de la mayor parte de los bosques dominicanos son variadas y dinámicas. El aprovechamiento irracional de los bosques de caoba y pino a partir de la segunda mitad del siglo XX y hasta 1967 es señalada como una de las principales causas de pérdida de los bosques del país. A pesar de que el país se considera como eminentemente forestal por poseer más de la mitad de su territorio de vocación forestal, durante la Era de Trujillo las estrategias de desarrollo subordinaron la presencia de los bosques a la colonización de tierras para otros usos. 

Esta tendencia continuó hasta la promulgación de la Ley 206 en 1967 que prohibió el corte de árboles. Generalmente, se cita a los siguientes aspectos como causas de pérdida de masa forestal, presente e histórica:

- Agricultura extensiva
- Agricultura de tala y quema en terrenos de montaña
- Producción de carbón vegetal y leña
- Ganadería extensiva 
- Tala ilegal de bosques
- Incendios forestales
- Plagas y enfermedades forestales
-r Condiciones naturales (abt, 2002)

3.2.2 Manejo Forestal

El manejo actual de los bosques comporta varias fallas. Mientras aumentan significativamente las tasas de reforestación (entre 1990 y 1999, se certificaron alrededor de 10.600 hectáreas de plantación de árboles nuevos y este número llegó a 16.000 entre 2000 y 2002 ), el impacto real de las campañas de reforestación ha sido cuestionado.

 En particular, los esfuerzos de reforestación se han concentrado en la incorporación de especies exóticas (70%), lo que ciertamente ha reducido la biodiversidad general y no ha incrementado la calidad de los suelos o contribuido a controlar el escurrimiento . La actividad agroforestal se limita a la plantación de una exigua variedad de frutales. Además, una muy baja proporción de los bosques nativos cuenta con planes de manejo – menos de 2.000 hectáreas. 

Los bosques de hoja ancha constituyen, particularmente, un recurso “olvidado”. A pesar de su potencial forestal, RD es un importador neto de productos de madera, por un valor que ronda los US$ 50 millones anuales. Una mejor administración de los bosques y un manejo más efectivo del crecimiento secundario convertirían a la actividad forestal en un sector económico pujante y proveerían sustento sostenible. 

De acuerdo con IITO (1991), el manejo forestal sostenible está definido como “el proceso de administrar en forma permanente la tierra forestal y lograr uno o más objetivos claramente especificados, para alcanzar un flujo continuo de bienes y servicios deseados del bosque, sin una reducción indebida en sus valores inherentes, ni en su productividad futura y sin efectos indebidos no deseables en el ambiente físico y social”.

El aprovechamiento de los bosques existentes que se dio en la década de 1940 y hasta 1967, que posibilitó la instalación de más de 100 aserraderos en la República Dominicana, no prestó mucha atención al manejo forestal sostenible. Puede afirmarse que el sector forestal dominicano se caracterizó por una devastación masiva de los bosques, su sobreaso y por su escasa contribución al bienestar socioeconómico de la población, además de una baja valoración social de los servicios ambientales proporcionados por los recursos forestales.

En 1982, mediante la Ley 705 se estableció la obligatoriedad de los planes de manejo para el aprovechamiento de los bosques, lo cual sirvió de base para que el Plan Sierra elaborara el primer plan de manejo puesto en ejecución en el país. 

El concepto de manejo forestal fue introducido en la Ley 118-99 y reformulado en el Reglamento Forestal, el cual expresa que “Plan de manejo forestal es el documento de planificación que contiene el conjunto de acciones y procedimientos que tiene por objeto el ordenamiento de un predio para el logro del manejo sostenible, y que incluye las actividades de cultivo, protección, conservación, restauración y aprovechamiento de los recursos, de tal manera que se respete la integridad funcional y las capacidades de carga de los ecosistemas de los que forma parte ”.

Desde el punto de vista técnico, recientemente la SEMARN ha elaborado por primera vez las “normas técnicas de planes de manejo forestal” que establecen los procedimientos técnicos y administrativos para la formulación y ejecución de los planes de manejo.

 Partiendo se los principios, criterios e indicadores de sostenibilidad para el manejo sostenible, en dichas normas se incorporan las directrices de las intervenciones silvicultura les que se ejecutarán dentro del bosque y se establecen medidas para proteger los recursos hídricos, el suelo, las especies amenazadas y los ecosistemas de alto valor para la protección de la biodiversidad.

Un aspecto innovador es la creación de la figura del regente forestal, que permite incorporar el conocimiento técnico al aprovechamiento forestal tradicional y realizar un seguimiento mucho más eficiente al manejo. (abt, 2002)

Tabla 1: Tierra forestadas (miles de hectárea)


3.2.3 Breve resumen del proceso de política forestal en el país

La política forestal es una declaración general del Gobierno sobre los objetivos generales, estado y situación deseada con respecto a los recursos forestales, dentro de un plazo determinado y legitimada mediante los mecanismos legales vigentes. Esta política se manifiesta en leyes, decretos, regulaciones, estándares, programas y proyectos específicos.

Los bosques constituyen el recurso que mayor atención ha merecido por parte de la legislación dominicana: Más de 100 instrumentos legales han sido creados desde que Gregorio Billini estableciera el primero en el siglo XVIII. Un análisis de la legislación forestal permite afirmar que el Estado ha orientado su política básicamente a la protección y control del recurso.

 En los últimos 10 años, debido a la conciencia ambiental adquirida por la sociedad dominicana se ha puesto énfasis en el establecimiento de plantaciones con fines de protección, mediante campañas con grupos de estudiantes, voluntarios, ambientalistas, militares, empleados gubernamentales, entre otros.

Los incentivos a la inversión forestal han sido ineficaces para atraer al sector productivo y estimularlo al manejo sostenible del bosque. Las plantaciones forestales requieren de reglas claras y una correcta aplicación de las leyes forestales. Además es necesario cambiar la actitud policíaca y represiva del Estado hacia una que incentive la inversión productiva de grandes, medianos y pequeños productores forestales. (abt, 2002)

Se debe destacar que aunque numerosos sitios y bosques del país han sido declarados bajo diversas categorías de áreas protegidas, alcanzando actualmente cerca del 16% del territorio nacional, la destrucción de las áreas boscosas sigue siendo una realidad alarmante. En muchos casos, la participación de los comunitarios en la delimitación y los beneficios han sido nulos.

Recientemente la SMRN estableció los “lineamientos de política forestal” como marco orientador para integrar los esfuerzos institucionales, del sector privado y de la sociedad en general, en la búsqueda de soluciones económica, social y ambientalmente factibles.

 De acuerdo con SEMARN la política forestal que se plantea pretende contribuir en la búsqueda de soluciones sostenibles, de manera que pueda establecerse un verdadero compromiso nacional de reactivar el sector forestal para garantizar la estabilidad y un mejor desarrollo humano para las generaciones presentes y futuras y en especial para la población rural.

En dicho documento se plantea una estrategia constituida por ocho elementos fundamentales en los cuales se basa el cumplimiento de la política forestal: Ordenamiento de las tierras forestales, adecuación del marco legal e institucional, desarrollo de instrumentos eficaces para el financiamiento e incentivos, fomento al manejo sostenible de bosques, adecuado control y fiscalización, educación, capacitación y divulgación, promoción de la competitividad del sector y la coordinación Interinstitucional. (abt, 2002)

3.2.3.1 Impactos de las políticas gubernamentales

Positivos

En primer lugar se tiene la aplicación de políticas gubernamentales, planes y proyectos que han favorecido algún desarrollo en el sector. Citamos las más relevantes:

1. Diseño, reglamentación y establecimiento del “Certificado de Plantación con Derecho a Corte.”
2. Creación e implementación del Plan de Desarrollo de la Sierra (Plan Sierra), para manejo de bosques de pinos en un sector de la cordillera central.
3. Sostenimiento de la Escuela Nacional Forestal, preparando técnicos de base y personal auxiliar calificado.
4. Capacitación de más de 100 técnicos y profesionales en el exterior, que apoyan las acciones de desarrollo forestal del país 
5. Autorización y apoyo técnico para el proyecto comunitario manejo de bosque seco.
6. Autorización para pequeños aserraderos y apoyo técnico a varias ONG’s que trabajan agroforestería con pequeños productores
7. Campañas publicitarias con motivación para sensibilizar a la población sobre la importancia de la reforestación y reconocimiento y apoyo para algunas iniciativas privadas y comunitarias.
8. Creación de la Secretaría de Estado de Medio Ambiente y Recursos Naturales, aglutinando a más de 10 instituciones o departamentos que actuaban sobre los recursos forestales de forma aislada y semi-autónoma. 
9. Redacción, aprobación y publicación del compendio de normas y reglamentos forestales, lo cual dota al sector de una herramienta altamente útil, para el procedimiento objetivo en cualquier actividad de desarrollo forestal.
10. Participación del sector privado y la sociedad civil en las actividades de fomento y control forestal 
11. Interés creciente por las cuestiones forestales a todos los niveles de la sociedad dominicana
12. El aumento de la oferta de madera procedente de bosques manejados tanto intervenidos, secundarios y plantaciones.
13. Experiencia en manejo sostenible de bosques y desarrollo forestal comunitario
14. La disponibilidad de áreas de expansión de las plantaciones y los bosques secundarios Se considera que la República Dominicana ha hecho notables progresos en la última década en materia de instituciones, políticas y herramientas para la expansión y manejo de sus bosques que pueden posibilitar sin duda alguna, el desarrollo forestal del país. Incluso la antigua ley forestal 5856 de 1967 ofrecía posibilidades para iniciar un desarrollo forestal con una base sólida. (abt, 2002)

Negativos

1. La deforestación del país ha sido influenciada por la aplicación de políticas de desarrollo rural inadecuadas y /o erróneas. La expansión de la frontera agrícola está basada en cultivos extensivos sustentados por subsidios estatales, en el contexto de una mayor demanda de bienes y servicios requeridos por una población creciente. (abt, 2002)
2. Los profesionales forestales y los propietarios de terrenos forestales que entienden y aspiran a darle un uso sostenido a sus predios, sienten una frustración verdadera y una impotencia expresa, al ver pasar los años, gobiernos y cambios y quedarse por fuera de toda posibilidad de desarrollo forestal, limitados por la penalización y la restricción de la misma ley al ser aplicada de forma diferente y caprichosa sobre el terreno y los cambios obligados de personal y estrategias que arrastra y aplica cada cambio de gobierno. (abt, 2002)
3. Los pequeños y medianos productores no han tenido mejor suerte y la opción tomada ha sido la emigración con venta o abandono de las propiedades, la subsistencia, tratando de sacar productos agrícolas y pecuarios donde el sentido común, la capacidad productiva de los suelos, el conocimiento científico ambiental y forestal le indican que la capacidad de producir de esos suelos es la forestal. Algunos de ellos han logrado vincularse con ONG’s locales y desarrollar ejemplares proyectos agroforestales hasta llegar a empresas comunitarias basadas en la forestería social comunitaria, rescatando la capacidad productiva, al asociar el árbol a sus cultivos tradicionales. (abt, 2002)

El cambio más significativo logrado por el país en los últimos años lo constituye la Ley 64-00, que promueve el uso sostenible de los recursos naturales, en lugar de prohibir el uso. No obstante, en la última década ha predominado una aplicación de las políticas marcada por dos puntos clave, que van en contra de avance real del sector forestal:

- El desarrollo forestal con base en el número elevado de árboles plantados, sin un adecuado mecanismo de seguimiento y mantenimiento de tales plantaciones.
- La conservación absoluta, basada en el no tocar, en prohibir, reprimir, en gravar, penalizar, limitar, restringir, burocratizar, hasta imposibilitar cualquier acción dirigida a un desarrollo forestal.

En ambos casos, la aplicación como estrategia gubernamental ha venido por líneas verticales, sin la participación ni la determinación local o regional ni mucho menos de actores involucrados. Simplemente todos los gobiernos quieren mostrar al público millones de árboles producidos en viveros y plantados en cualquier lugar visible. De esa forma se quiere ilustrar con volumen y vista que se está trabajando en desarrollo forestal.

 Todo eso está alejado totalmente de un verdadero desarrollo forestal. Las especies, han sido seleccionadas con algunos criterios técnicos. La planificación, el objetivo y el plan de manejo son poco considerados en la reforestación estatal, salvo algunos proyectos como Sabana Clara y Novillero-Catare y una mínima parte de plantaciones en Constanza y Jarabacoa.

Los “operativos de reforestación” han sido realizados con brigadas de personas, algunas voluntarias y con carácter educativo (colegios, voluntarios, empleados privados) otras por mandato (soldados, empleados). 

Estas no aportan mucho al establecimiento de plantaciones, ni mucho menos al desarrollo del sector, por carecer de planes de seguimiento, propietarios que las protejan y la manejen posterior mente. Todavía no se ha entendido al parecer, que no basta con plantar un árbol; se requiere un dueño que lo proteja y lo cuide hasta que éste dé su servicio. 

En esos operativos, millones de árboles han sido plantados en terrenos sin preparar y sin protección, dentro de pastizales o en márgenes de ríos, sin el resultado buscado.

Plantaciones como las ubicadas en Loma de la Sal y Manaba en Jarabacoa y Loma Novillero en Villa Altagracia, han sido establecidas y manejadas en forma inadecuada, provocando la madurez o muerte por enfermedades, ligadas al debilitamiento y /o inadaptabilidad de las especies plantadas. Algunas plantaciones han sido raleadas por vez primera por un fenómeno natural, como el caso de Villa Altagracia, cuyas plantaciones fueron raleadas por el huracán Georges en 1998, luego de 18 años de haber sido plantadas.

La segunda actitud, de limitación y restricción, ha impactado negativamente en el sector forestal. La inseguridad y desprotección para la inversión forestal, la no aplicación de las leyes y reglamentos establecidos, los cambios constantes de leyes y decretos desmotivan a medianos y pequeños propietarios de terrenos forestales, limitando el despegue definitivo del sector forestal.

4. Las facilidades a la importación de productos forestales y derivados preferidas por el Estado sobre el desarrollo forestal local, desfavorece y penaliza cualquier intento de inversión en el sector, al competir en desventaja. Esto junto a la falta de incentivos a la producción local, falta de reglas claras aplicadas y falta de voluntad manifiesta con inversión presupuestaria desde el gobierno central, mantienen el sector rezagado, aportando una suma ínfima en el Producto Interno Bruto (PBI) para autoconsumo y ningún valor para la exportación en los últimos 30 años. (abt, 2002)

3.2.3.2 Alcances del desarrollo forestal dominicano

La situación de uso inadecuado de los recursos forestales del país no debe conducir a conclusiones que descarten las potencialidades de desarrollo futuro que ofrecen las actividades forestales, especia lmente en el desarrollo económico y la creación de fuentes de empleo. En efecto, se dispone de grandes extensiones de terrenos apropiados para el establecimiento y manejo de bosques secundarios y plantaciones forestales, con rendimientos potenciales altos, debido al excelente clima y a la privilegiada ubicación geográfica.

Los pocos aserríos establecidos en el país, la industria del mueble y la ebanistería que ha sobrevivido, junto a los proyectos comunitarios agroforestales y de manejo de bosque seco y coníferas, así como algunas iniciativas privadas, en su conjunto sustentan bases sólidas para un incipiente desarrollo forestal que puede crecer a corto plazo y consolidarse en pocos años.

Un punto crítico limitante se presenta coincidencialmente en el pr imer paso: disponer de semillas forestales en calidad y cantidad adecuada. No obstante, los esfuerzos del Proyecto de Semillas Forestales (PROSEFOR) implementado por el CATIE en el país, persiste la falta de fuentes semilleros que garanticen semilla forestal local para una industria o empresa rentable. (abt, 2002)

Aunque internacionalmente existe una alta oferta, no parece aconsejable depender de la importación de semillas para el despegue del sector. Por ello, desde ahora, la demanda de semillas para especies seleccionadas para reforestación del sector privado y parte del gobierno comienza a suplirse con semillas del exterior.

Los niveles tecnológicos empleados en la producción de plantas en viveros están a nivel competente de países con algún desarrollo forestal en el continente: Chile, México y Brasil, principalmente. Puede concluirse que este paso no es un limitante para el desarrollo forestal. La aplicación de tecnologías de manejo, desde la preparación de terreno, dominio de las técnicas de plantación, podas, aclareos y cortas intermedias y aprovechamiento final son dominados de forma aceptable a buena. Los aclareos y la poda pueden ser los puntos con más divergencias de criterios al ser aplicados y por lo tanto los que necesitan mayor número de ensayos para especies y sitios diferentes.

Los niveles tecnológicos de aprovechamiento y aserrado superan a muchas industrias de la América Latina, pues los pocos equipos que han ingresado al país lo han hecho en los últimos 10 años. De ello se deduce que son equipos de motosierra, sierras de discos, sierras de cintas y combinadas, de reciente fabricación. La tendencia de los propietarios forestales privados es la de modernizar sus pequeñas industrias con equipos de alto rendimiento en aserrado. Este nivel tecnológico no es comparable con los países del norte, sin embargo, para una incipiente industria forestal, se puede considerar que inicia a buen nivel.

Respecto a las técnicas de ordenación forestal, los alcances locales han sido mínimos. La oferta de especies, determinación de sitios y calidades de sitios, estudios de rendimientos, delimitación y registros de predios forestales, ordenación forestal, valoración de bosques, economía forestal, están todavía ausentes de los actores del sector. En relación a los aspectos económicos, el dominio de costos de producción, flujos de caja, indicadores financieros, préstamos bancarios, amortizaciones, incentivos, impuestos locales, no existen como aplicación sobre la práctica en la producción forestal local.

Respecto a las técnicas de ordenación forestal, los alcances locales han sido mínimos. La oferta de especies, determinación de sitios y calidades de sitios, estudios de rendimientos, delimitación y registros de predios forestales, ordenación forestal, valoración de bosques, economía forestal, están todavía ausentes de los actores del sector. En relación a los aspectos económicos, el dominio de costos de producción, flujos de caja, indicadores financieros, préstamos bancarios, amortizaciones, incentivos, impuestos locales, no existen como aplicación sobre la práctica en la producción forestal local. (abt, 2002)

3.2.3.3 Impactos de las prácticas, proyectos y programas de reforestación

El impacto de los proyectos y programas forestales implementados en el país ha sido positivo. Sin embargo, es importante diferenciar dos tipos de programas o proyectos:

A) Proyectos forestales gubernamentales. Los proyectos están ubicados en sitios estratégicos, como modelos para el sector; en los mismos se ha dado énfasis en la conservación de suelos y aguas, por lo que se ha dado el manejo en forma limitada.
El programa “Selva Negra” desarrollado en la década del 80 hizo un mayor énfasis en la prohibición del uso, mientras que “Quisqueya Verde” desarrollado a finales de la década del 90 enfatizó más el aspecto de concientización y promoción de la reforestación.

B) Proyectos y plantaciones privadas. Este grupo de proyectos y programas agrupa a una pequeña cantidad de pequeños productores rurales, apoyados por Organizaciones No Gubernamentales (ONG’s), a medianos y grandes productores rurales que han iniciado la conversión de uso de sus tierras desde uso pecuario o agrícola a uso forestal. Algunos latifundistas han optado por efectuar plantaciones forestales en sus predios, debido al temor de invasión de sus tierras por agricultores sin tierra; pueden citarse como ejemplo el caso del Sr. José Lucas en Nagua.

Se registran unas 16,000 hectáreas con ”Certificados de Plantación y Derecho a Corte” y se estima que otro tanto está aun sin registrar. Algunos casos han superado los numerosos obstáculos que le surgen, siendo los mayores las trabas legales y burocracia estatal, arreciada cada cuatro años con los cambios de gobierno. Pocos de ellos, presentan subsistencia económica, siendo otro gran problema la falta de regulación y la competencia de mercado.

Sin embargo, el fomento privado del bosque sigue creciendo, basado más en esperanzas que en resultados. El impacto ambiental de las plantaciones privadas ha sido más positivo que el económico, por el beneficio social, a la biodiversidad, a la restauración de suelos abandonados y restauración de la capacidad productiva de la tierra que se ha logrado. Por otra parte, la asociación del árbol con la producción agrícola en varias zonas del país ha sido otro logro en el desarrollo de la forestería social. (abt, 2002)

3.2.4 Análisis Económico de Bosques

Hasta el momento, la primera parte de este trabajo ha consistido en la identificación de los recursos forestales y de los bienes y servicios derivados del bosque. Esta segunda parte está enfocada en la valoración de esos bienes, servicios y recursos identificados. 

La base para la consulta consistió en la revisión y comparación de varias experiencias de evaluaciones y análisis económicos de proyectos y empresas forestales, como son los ejemplos de FAO, Subsecretaria Forestal, experiencias propias y consultas a profesionales internacionales y nacionales.

El método para la valoración utiliza un proceso aplicable a la altura de desarrollo forestal que presenta el país. Contrario a lo que normalmente hacen los analistas financieros, que solo incluyen valores comerciales, en este trabajo se intenta establecer una valoración económica de aquellos insumos y recursos forestales identificados en el diagnóstico, que aportan directa e indirectamente un valor o servicio, por una suma cuantificable o un valor descriptivo. (abt, 2002)

En consulta de textos de la FAO, todavía en 1995 se negaba la asignación de valores económicos a servicios ambientales tales como al secuestro de carbono y la biodiversidad. Hoy día estos temas hacen parte del día a día en el comercio ambiental y forestal cotidiano y la tendencia va en ascenso. (abt, 2002)

Hay que distinguir entre el valor del mercado y el valor económico. El primero se refiere a los montos que pagan o reciben los ciudadanos por bienes o servicios forestales en la actualidad. Los valores económicos se refieren al monto que está dispuesto a pagar el ciudadano por un bien o servicio indiferente al hecho de que haya un cambio dentro de un mercado o no. (abt, 2002)

3.2.4.1 Impactos del aprovechamiento forestal

La cuantificación de los daños y el conocimiento de la reacción del bosque a los impactos causados por el aprovechamiento es útil para evaluar la producción futura del bosque. En las labores de aprovechamiento como parte de las acciones de manejo sostenible, es esencial que las actividades asociadas al mismo no comprometan en forma irreversible la capacidad del bosque para seguir suministrando madera industrial, productos forestales no maderables, servicios ambientales, beneficios sociales y valores globales como el mantenimiento de la biodiversidad.

En este espacio se describen los efectos que se pueden presentar sobre el suelo, la fauna, la flora y el medio ambiente, cuando se realizan aprovechamientos de masas boscosas. Se trata de PMF ejecutados bajo las normas establecidas por la Secretaría de Estado de Medio Ambiente y Recursos Naturales.

La influencia de los bosques sobre el medio ambiente es determinante. Si se analiza primero el extremo no deseado, donde se hace el aprovechamiento total de la masa boscosa, se tendrán cambios abruptos de los indicadores ambientales (suelos, temperatura, infiltración, biodiversidad, vientos, escorrentía superficial, entre otros). Bajo esta situación extrema se obtiene una degradación brusca del medio ambiente y los recursos naturales y una pérdida de la capacidad productiva. Se presenta una baja calidad ambiental y por ende, de la salud humana misma. Todo esto de acuerdo a condiciones topográficas, edáficas y climáticas específicas.

El aprovechamiento del bosque aumenta la disponibilidad de recursos como luz, agua y nutrimentos, favoreciendo la regeneración del bosque. El grado de apertura del dosel influye sobre la abundancia de la regeneración de especies de los diferentes grupos ecológicos y por lo tanto sobre el volumen y calidad de la madera que se produce. Los claros provocados por el aprovechamiento pueden mejorar las condiciones ambientales para el establecimiento de especies heliófitas durables y en menor grado de las helióf itas efímeras, en aperturas mayores En el otro extremo se puede analizar el aprovechamiento mínimo. Aquel donde la extracción de productos forestales maderables y no maderables es relativamente mínimo con relación a la disponibilidad de biomasa total. (abt, 2002)

Se refiere a cortes y extracciones artesanales en bosques primarios. Las cantidades de leña, madera para la construcción rural o artesanía y los productos no maderables del bosque cosechados en pequeñas cantidades. En esta situación el impacto del aprovechamiento es casi imperceptible, y los efectos del aprovechamiento se recuperan a corto plazo con extrema.

Entre esos dos extremos se tienen varias situaciones intermedias. Un manejo forestal óptimo, debe iniciar con el ordenamiento territorial del país, ubicar estratégicamente el punto de equilibrio entre un extremo y otro, que le permita a la sociedad hacer uso máximo del servicio ambiental y del recurso boscoso sin llevarlo al punto de incapacidad de recuperación. 

Los principales factores ambientales afectados por las labores de aprovechamiento forestal son:

- Composición florística o biodiversidad vegetal y fauna
- Densidad del bosque (expresada en m3 por hectárea, área basal por hectárea en m2 o número de árboles por hectárea)
- Cobertura total de copas proyectadas
- Composición del sotobosque (regeneración natural y especies propias del piso del bosque)
- Altura y diámetro promedio del bosque
- Suelos (estabilidad, estructura, propiedades químicas, protección, conservación y mejoramiento)
- Temperatura
- Climáticos (infiltración, interceptación de lluvia, escorrentía superficial, vientos, albedo solar y evapotranspiración real)
- Incremento volumétrico corriente anual

El hecho de que sean afectados no quiere decir que sea negativamente. Al contrario, varios de esos factores pueden resultar favorecidos por un buen manejo forestal. Un aprovechamiento forestal bien planificado y ejecutado deberá afectar cada uno de esos factores de forma favorable o a un grado que permita su recuperación a corto plazo y con el esfuerzo mínimo.

El equilibrio entre estos factores es facilitado por el aprovechamiento forestal. Por ejemplo, cuando el factor de densidad del bosque llega a su máximo, el incremento o producción de madera se estabiliza y prácticamente se paraliza el crecimiento. Un bosque virgen tiene una capacidad de absorción de CO2 casi nula ya por falta de espacio físico o de luz. Al realizar un aprovechamiento por entresaca de árboles maduros se crea un espaciamiento que permite al bosque retomar el crecimiento, favoreciendo el desarrollo de árboles jóvenes, de otras especies y el incremento más rápido de los medianos. Si bien esta intervención puede afectar momentáneamente la estabilidad del suelo, favorece el equilibrio entre este factor y el crecimiento del bosque, a la vez que cumple su papel de producción. (abt, 2002)

3.2.4.2 Conversión de terrenos forestales

Cuando se convierte el terreno forestal en otro uso (pecuario, agrícola, urbano, agroindustrial o turístico) se obtiene un beneficio. Este beneficio puede ser directo, a la hora de la corta total del bosque. Otro beneficio posterior, viene dado por el uso alternativo o de sustitución. Aquí se permite hacer una comparación para cada caso. 

Los terrenos forestales con diferentes calidades de sitios (terrenos buenos y terrenos pobres) que permiten diferentes desarrollos y rendimientos, juegan un papel importante en esta comparación. Los criterios de ubicación geográfica, especie, tipo y calidad de madera, uso oportuno y conveniente del lugar son determinantes que sirven para hacer una comparación entre terrenos convertidos y el uso potencial forestal. 

Los servicios ambientales del bosque aportan un valor muy significativo a la hora de hacer las comparaciones. (abt, 2002)

3.2.4.3 Impactos ambientales de los desmontes

El desmonte total de los bosques transforma el ecosistema natural, de forma tal que su recuperación es costosa en recurso y tiempo. Cuando una área cubierta de bosques se transforma en pastos, agricultura, u otro uso, las consecuencias principales aparecen de inmediato y se van agudizando a medida que pasa el tiempo. La influencia de los bosques en la calidad del ambiente es determinante. (abt, 2002)

Así, los desmontes alteran directamente y de forma inmediata, los indicadores ambientales que dependen de los bosques. A continuación se presenta una lista de factores ambientales afectados negativamente por desmontes totales:

1. Régimen hídrico, infiltración, evaporación y transpiración.
2. Régimen de la temperatura
3. Los suelos, su pH, la capacidad productiva, contenido en materia orgánica, humus, textura, estructura, humedad, drenaje, equilibrio de nutrientes
4. Escorrentía superficial, nivel de corrientes permanentes, manantiales, capa freática 
5. Iluminación del suelo, composición florística, hábitat de especies valiosas
6. Régimen de los vientos, erosión eólica, cambios climáticos y fenómenos atmosféricos
7. Cantidad de CO2 que fija
8. Microflora y microfauna del suelo
9. Biodiversidad, equilibrio ambiental de especies, niveles de plagas y autocontrol de plagas y enfermedades
10. Fauna nativa, sus nichos, equilibrios y fuentes de vida
11. Aspecto escénico, paisaje, entorno y ambiente para vida humana
12. Protección de suelos, conservación y proceso de mejoramiento y evolución de suelos
13. Calidad del agua y del aire (niveles de pureza y contaminación)
14. Calidad de vida humana. (abt, 2002)

De esos factores, todos afectan en menor o mayor grado el medio ambiente en la República Dominicana. Por su calidad de territorio insular, las pendientes dominantes en el territorio nacional y la alta densidad poblacional, todos los indicadores que tienen que ver con suelos y aguas son los que afectan con mayor incidencia y ofrecen mayor dependencia a la vez, para el medio local.

Si los desmontes se hacen bajo planificación tomando en cuenta los niveles de alteración de los anteriores indicadores, favoreciendo a cada uno de ellos, o alterándolos al menor nivel posible con el manejo forestal, entonces el impacto de los desmontes tiene efecto mínimo.

Para ello, se deben diseñar en todas las áreas forestales el país, los planes de manejo, los planes de manejo de cuenca y los pla nes de manejo con ordenamiento territorial. Un aprovechamiento forestal bien planificado y ejecutado deberá afectar cada uno de esos factores de forma favorable o a un grado que permita su recuperación a corto plazo y con el esfuerzo mínimo.

El equilibrio entre estos factores es facilitado por el aprovechamiento forestal. Por ejemplo, cuando el factor de densidad del bosque llega a su máximo, el incremento o producción de madera se estabiliza y prácticamente se paraliza el crecimiento. Un bosque virgen tiene una capacidad de absorción de CO2 casi nula. Ya por falta de espacio físico o de luz. Al realizar un aprovechamiento por entresaca de árboles maduros, se crea un espaciamiento que permite al bosque retomar el crecimiento, favoreciendo el desarrollo de árboles jóvenes, de otras especies y el incremento más rápido de los medianos. 

Si bien esta intervención puede afectar momentáneamente la estabilidad del suelo, favorece el equilibrio entre este factor y el crecimiento del bosque, a la vez que cumple su papel de producción. La experiencia dominicana en aprovechamiento forestal planificado, bajo planes de manejo, es tan reducida (6% del potencial forestal está bajo planes de manejo), que su impacto se hace imperceptible sobre el país, en términos ambientales y económicos. (abt, 2002)

3.2.4.4 Costos estimados asociados a los impactos

Cada vez que se tala una hectárea de bosque se produce un impacto negativo sobre los ecosistemas del país. Este impacto puede traducirse en un valor económico. El valor se calcula directamente por la pérdida del recurso o servicio o bien por el costo de impactos directos que provoca. En la actualidad, como se ha dicho, el país presenta una tasa de deforestación negativa. Sin embargo, existe la posibilidad de una pérdida constante de la calidad del bosque. 

Para estimar los costos asociados con los impactos de la deforestación o el aprovechamiento forestal no planificado, se deben tener indicadores cuantificados. Por tal razón quedarán como una de las recomendaciones prioritaria de este estudio. (abt, 2002)

3.2.4.5 Beneficios cuantificables y no cuantificables

Los árboles agregan y acumulan madera año tras año mientras viven, hasta el momento en que son cortados o alcancen un tamaño utilizable de acuerdo a los objetivos previamente fijados por el silvicultor. Así, todas las producciones anuales de madera generadas por el árbol durante un largo tiempo adquieren un carácter de ser un “bien en proceso” que esperan determinado número de años para llegar a ser un producto como tal, la madera. Asimismo, el productor silvícola no solo produce madera sino que produce también otros beneficios y servicios, llamados economías externas, como recreación, higiene, agua, regulación de caudales, protección del suelo y la biodiversidad, los cuales tienen valores que no están determinados por los procedimientos normales de mercado de la economía de intercambio y debido a su naturaleza son particularmente difíciles de valorar. Cada vez que se tala una hectárea de bosque y se sustituye por otro uso, se elimina un valor para crear otro. En este punto se va a analizar el valor eliminado. Este valor está representado por un conjunto de valores. Lo constituyen la madera y los servicios ambientales. Se intentará asignar un valor a cada producto o servicio identificado. (abt, 2002)

3.2.4.6 Tabla de beneficios

El producto principal por el cual se conoce el bosque es la madera. Sin embargo, este trabajo siempre considerará los valores asociados, como los servicios ambientales y valor de otros recursos que dependen del bosque. A continuación se presenta en detalle la valoración del recurso maderero calculado para la República Dominicana, con base en el documento “Inventario Forestal del 2001”. Los precios han sido calculados con base en promedios de consulta a diferentes proyectos de productores forestales nacionales, privados y gubernamentales (Bosque Seco, Plan Sierra, Microempresa Forestal de Zambrana, Raúl Martínez Mera, Vivero Forestal Loma Grande, Proyecto Novillero). El valor total es la valoración económica del bosque en pie, sin deducir coste de aprovechamiento, transporte y administrativos. Si bien cabe reconocer que los valores potenciales agregados por transformación y transporte son muy significativos en esta valoración, la falta de información sobre estos valores éstos no a permitido su inclusión en los cálculos presentados en la tabla que se presenta a continuaciòn. (abt, 2002)

Tabla 2: Cálculos de valor del mercado de la madera en bosques

Tipo de bosque

Area (Ha)

Vol/Ha (m2)

Volumen total (m2)

Precios ($RD)

Valor total ($RD)

Conifero

90,686

127

11,471,779 

800

9,177,423,200

Latifoliado humedo

253,251  

33

8,230,658

1,200

9,876,789,600

Bosque seco

208,151 

25

5,191,286 

700

3,633,900,200

Plantaciones

24,000  

70

1,680,000

750

1,260,000,000

Total

576,088 

 

26,573,722

 

23,948,113,000


FUENTE: 
Elaboración propia con base en (SEMARN, 2001) consulta de precios promedios del mercado local en RD$.

Ahora, para mostrar la valoración conjunta de los recursos forestales (la madera, los servicios ambientales y recursos naturales asociados), se ha desarrollado el siguiente esquema para una hectárea. Algunos datos se han estimado con base al precio local o regional que prevalece en los servicios y recursos. (abt, 2002)

3.3 Análisis Estratégico Situacional (AES) de un futuro Programa de Incentivos Forestales 

Como parte de un evaluación desarrollada a nivel de la información de “Programas de Incentivos Forestales” colectada en Mexico, Guatemala, Costa Rica, Bolivia y Chile, se logro en forma unilateral (Melgar, M.) establecer una análisis FODA (Fortalezas, Oportunidades, Debilidades y Amenazas), con el objetivo de establecer cuales en forma genérica el potencial intrínsico que la operativizacion de un Programa de Incentivos Forestales, pudiera desarrollar en Republica Dominicana. En la tabla No. 3, se resume el análisis FODA desarrollado.

Tabla 3: Análisis FODA de un futuro programa de incentivos forestales

Fortalezas

r  Respaldo jurico a traves de legislaciòn generical (ley ambiental) y especificas (ley forestal);

r  Alto potencial para generar empleo rural

r  Potencial para convertirse en el eje directivo del accionar de los “servicios forestales y de sector forestal nacional”

r  Alto potencial para generar servicios ambientales