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Tres Siglos de la Política Expansionista e Imperialista de Estados Unidos. Siglos XIX, XX y XXI.
Resumen: Estados Unidos a los pocos años de obtener su independencia de Inglaterra, ya mostraba las bases de sus tres objetivos a seguir como nación. Primero, instaurar en Latinoamérica como su área de influencia, segundo, expandir sus limites territoriales hacia los cuatro puntos cardinales del continente americano, y en ultimo objetivo, convertir y mantener a América Latina como su punto de comercialización mas importante.
Publicación enviada por Harold Chittenden
Siglo XIX: Creación de la Política
Expansionista e Imperialista Norteamericana
Estados Unidos a los pocos años de obtener su independencia de Inglaterra,
ya mostraba las bases de sus tres objetivos a seguir como nación. Primero,
instaurar en Latinoamérica como su área de influencia, segundo, expandir sus
limites territoriales hacia los cuatro puntos cardina-les del continente
americano, y en ultimo objetivo, convertir y mantener a América Latina como su
punto de comercialización mas importante.
La idea de integrar al continente Americano y mas concretamente a América
Latina tiene sus orígenes con Simón Bolívar. El libertador de las Américas
ya desde 1820 trato de fomentar la integración Latinoamericana, ya que entendía
que las naciones americanas deberían de estar unidas contra los embates de los
intereses extranjeros tales como España, o los Estados Unidos, y procurar la
independencia de los países que seguían bajo los dominios de los colonizadores
europeos. En el 1822 Estados Unidos fue la primera nación en reconocer las
nuevas naciones que en Hispanoamérica acababan de separarse de España. Aquel
mismo año inquietaron a los Estados Unidos dos iniciativas procedentes de
Europa y dirigidas hacia el nuevo continente: Primero el zar Alejandro I proclamó
los derechos de Rusia sobre la costa del Pacifico y las aguas vecinas desde
Alaska, que pertenecían entonces a Rusia, hasta la parte norte de la isla de
Vancouver. Ante esta amenaza el gobierno del gobierno norteamericano bajo la
presidencia de James Monroe, se le informó al ministro de Rusia que los Estados
Unidos "debían discutir el derecho de Rusia a cualquier establecimiento
territorial en este continente y debían afirmar claramente que el continente
americano no se hallaba ya supeditado a cualquier nuevo establecimiento colonial
europeo y tal vez no halla momento mas favorable para decir franca y explícitamente
al gobierno ruso que la paz futura y el interés de la propia Rusia no pueden
verse facilitados por el establecimiento de Rusia en cualquier parte del
continente americano"
La segunda concernía mas específicamente a las intenciones que las potencias
europeas pudiesen tener sobre América Latina. Monroe pedía con firmeza a las
potencias europeas que no interviniesen en América. Asimismo, confirmando la
política de neutralidad inaugurada por George Washington, adquiría el
compromiso de no intervenir en los asuntos europeos.
Ya para esta época los Estados Unidos comenzaba a ansiar un puerto en la costa
del Pacifico para comerciar con Asia y fortalecer su posición ante Europa como
la potencia del continente americano. En otoño de 1822, en el Congreso de
Verona, Francia y las potencias de la Santa Alianza (Rusia, Austria y Prusia)
decidieron intervenir en España, donde una revolución había obligado a
Fernando VII a aceptar una Constitución Liberal. En 1823 el rey francés Luis
XVIII envió un ejército al otro lado de los Pirineos para ayudar a los
Carlistas a restaurar su poder absoluto. Los Estados Unidos temieron que las
potencias de la Santa Alianza, se ocupasen luego de sus antiguas colonias
hispanoamericanas.
En 1823 el presidente de los Estados Unidos, James Monroe, decide responder a
los sucesos que estaban sucediendo en Europa con la creación de la Doctrina
Monroe, que establecía la exclusión del continente americano de la política
de poder al estilo europeo. La Doctrina Monroe podemos interpretarla en dos
sentidos: primero, como una declaración unilateral con proyección hemisférica
de la política norteamericana del aislacionismo; y segundo, como una estratégica
a los efectos de evitar cualquier avance europeo en el continente americano. Que
si bien en el mensaje se habla de que los Estados Unidos no admite la intromisión
de ninguna potencia extranjera en el continente "americano", sin
embargo esta alusión estaba dirigida principalmente contra Inglaterra y sobre
todo contra los designios que Inglaterra tenía en cuanto a la isla de Cuba.
Inglaterra había propuesto a los Estados Unidos una declaración común
americano-británica que alertase a las potencias europeas contra cualquier
tentativa de reconquistar Hispanoamérica. A este propuesto británico, los
Estados Unidos plantearon como condición, que Inglaterra reconociese, en primer
lugar, la independencia de las antiguas colonias hispanoamericanas. Inglaterra
procuró esquivar la petición norteamericana. Lo cierto es que, en 1823, en los
Estados Unidos imperaba un sentimiento anti-británico bien fuerte, porque
sospechaba que Inglaterra intentaba colaborar con la Santa Alianza, aparte que
después de la última guerra americano-británica de 1812, Inglaterra mostraba
indiferencia e incluso antagonismo hacia los Estados Unidos.
La consecuencia más importante de la Doctrina Monroe para los Estados>
Unidos, es que es la doctrina de América para los americanos, o un tanto sarcásticamente,
como la doctrina de América para los Norteamericanos. Esta doctrina logro
detener una doble amenaza: la de los rusos que trataban de extenderse por la
costa de Pacífico, y la de las potencias de la Santa Alianza, deseosas o
susceptibles de inclinarse a socorrer a España en sus posesiones americanas. La
Doctrina Monroe fue letra muerta, por lo menos durante veinte años. No obstante
lo dicho sobre esta doctrina, con relación a Latinoamérica, se tradujo en una
política de no-alianza sistemática: negativa a intervenir en el Congreso de
Panamá de 1826, no hubo defensa continental por parte de los norteamericanos
frente a la invasión británica a las Islas Malvinas (propiedad de Argentina
por su localización geográfica), sin olvidar que ya habían sido invadidas por
una fragata norteamericana en 1831, el intento anglo-francés cuando la cuestión
de Tejas, en 1845, la amenaza inglesa y española sobre Yucatán, la usurpación
de territorio a México en 1845, donde hasta llegaron a ocupar Ciudad de México,
en 1848, la amenaza inglesa, francesa y española a México en 1861 por el cobro
de por tratar de cobrar una deuda.
Para el 4 de marzo de 1845, la anexión de Texas pudo lograrse mediante una
trampa legal. El gobierno mexicano protestó de inmediato ante esta medida. México
jamás había manifestado que la anexión de tal territorio a la Unión
Americana seria considerada como un acto de hostilidad y una causa suficiente
para la declaración de la guerra. México terminó perdiendo Texas, California,
Nuevo México y reconociendo el rió Bravo como limite meridional como su nueva
frontera con los Estados Unidos.
En 1885, los Estados Unidos superaban a Inglaterra en producción de productos
manufacturados y a finales de siglo consumía más energía que Alemania,
Francia, Austria-Hungría, Rusia, Japón e Italia juntos. Los aumentos de
producción, vías de acero y el kilometraje de las vías férreas sobrepasaban
con creces cualquier línea europea. Hubo tentaciones de parte de los dirigentes
norteamericanos para crear un verdadero imperio con tanto aumento en poderío,
así tenemos las ideas del secretario de estado Stewars de anexionar México y
Canadá, o del gobierno de Grant (1869-1877) de anexionarse la Republica
Dominicana y la isla de Cuba. Este era el estilo de pensamiento de las potencias
europeas, pero el senado de los Estados Unidos se preocupó más de los asuntos
domésticos, como por ejemplo, el de aumentar y mejorar el ejercito que en 1890
era inferior al búlgaro y las fuerzas navales muy inferiores que las italianas.
La verdadera historia de la Doctrina Monroe comienza a fines del s.XIX, cuando
el gobierno norteamericano se transformo en uno de ofensiva, y esta sirvió para
justificar las anexiones norteamericanas. En la conferencia de Berlín, las
superpotencias europeas se repartieron a África que era el último territorio
virgen que quedaba por repartir. Países que habían llegado tarde a la
repartición, como Alemania y los Estados Unidos, no conformes con el, fijaron
ojos en colonias de países decadentes como lo eran Portugal y España. En 1898
Estados Unidos ya contaba con una marina moderna, y en enero de ese mismo año
el acorazado Maine salio rumbo a la Habana, Cuba en visita de "cortesía"
después de diversos incidentes diplomáticos con España. En un accidente
estalla el acorazado Maine, y esto les entrega la justificación que los
norteamericanos necesitaban para exigirle a España que se retirara de Cuba, y
empezó a movilizar tropas de voluntarios hacia la isla. España respondió
declarando la guerra a los Estados Unidos, dando origen a la llamada guerra
Hispanoamericana donde España perdió sus últimas colonias, Cuba, Puerto Rico,
Filipinas, Guam, las islas Marianas y las islas Carolinas en Micronesia.
Así bajo este escenario termina el siglo XIX para la nueva potencia del mundo,
y crea las bases de lo que seria el perfeccionamiento de la política
expansionista e imperialista de los Estados Unidos durante el siglo XX.
S.XX: Perfeccionamiento de la Política Expansionista e Imperialista
Norteamericana
Los Estados Unidos entraron al siglo XX como una poderosa maquinaria
colonialista y muy poderosa. La adquisición de nuevos territorios al final del
siglo XIX, abrió las puertas a un intenso debate en cuanto a esos territorios y
a sus ciudadanos en relación al sistema político estadounidense. En comparación
con la manera en que las potencias europeas construyeron sus imperios, el
periodo de codicia de Estados Unidos argumenta que fue limitado en su ámbito y
de corta duración. Después de la guerra Hispanoamericana, los norteamericanos
justificaron sus acciones con el argumento de que preparaban a las naciones para
la democracia. Pese a las críticas antiimperialistas, la mayoría de los
estadounidenses creían que el conflicto con España había sido oportuno y
estaban ansiosos de hacer sentir el poder de los Estados Unidos.
El 28 de Febrero de 1901, el senador norteamericano Orville Platt, propone
enmendar la ley de gastos del ejército, incluyendo en una cláusula que
regulara las relaciones entre el nuevo estado independiente cubano y los Estados
Unidos. Esta enmienda recibe el apoyo de la legislatura de Estados Unidos y de
su presidente, tras lo cual el gobernador militar de Cuba entrega la resolución
a la Convención Constituyente. Los representantes cubanos reciben la enmienda
sin mucho agrado, debido a varias de sus condiciones: Que el gobierno de Cuba
nunca celebrara con ningún poder o poderes extranjeros ningún tratado u otro
convenio que tienda a menoscabar la independencia de Cuba o que permita a otros
poderes extranjeros obtener para colonización o para propósitos militares o
navales control sobre ninguna porción de la isla.
Que dicho gobierno no asumirá o contraerá ninguna deuda pública para el pago
de cuyos intereses y amortización, resulten inadecuados los ingresos
ordinarios.
Que el gobierno de Cuba consiente que los Estados Unidos pueden ejercitar el
derecho de intervenir para la conservación de la independencia cubana, el
mantenimiento de un gobierno adecuado para la protección de vidas, propiedad y
libertad individua.
Que el gobierno cubano venderá o arrendara a los Estados Unidos las tierras
necesarias para carboneras o estaciones navales en ciertos puntos determinados
que se convendrán con el presidente de los Estados Unidos.
El pueblo cubano negocia a través de sus delegados durante tres meses sin
lograr cambios sustanciales, a pesar de la creación de una comisión que viaja
a Washington a fin de negociar directamente con el presidente estadounidense. El
8 de junio de 1901 el secretario de guerra estadounidense proclama que la ley
deberá cumplirse tal cual fue aprobada por el legislativo.
Así comienza el siglo XX para la política prepotente e imperialista para la
nueva potencia en América. En 1902 Inglaterra cesó en su empeño de controlar
la América Central, luego de observar el poderío norteamericano durante la
guerra Hispanoamericana y observar el fin de España como potencia. Ese mismo año
el presidente Roosevelt expone que los Estados Unidos debían hacer sentir
mundialmente su influencia y si sus intereses chocaban con los de otra potencia,
tendría que utilizar la fuerza. Esta posición del presidente Roosevelt hizo
que la Doctrina Monroe se volviera más intervensionista.
No obstante lo antes mencionado sobre la Doctrina Monroe, no hubo defensa
continental por parte de Estados Unidos para frenar en 1902 el bloqueo a
Venezuela por las armadas de Italia, Inglaterra y Alemania para cobrar la deuda
publica que este país Suramericano tenia con aquellos gobiernos, motivando el
pronunciamiento del Canciller argentino Luis Maria Drago bajo el principio de
que "la deuda publica no puede dar lugar a intervención armada, ni menos a
la ocupación material del suelo de las naciones americanas por una potencia
europea".
Drago hacia referencia en su comunicación al gobierno norteamericano, que este
principio ya estaba proclamado en la Doctrina Monroe. La respuesta del gobierno
de los Estados Unidos fue que impediría la intervención de cualquier potencia
extra-americana por el cobro de las deudas contractuales, pero intervendrían
ellos mismos a los efectos de que se haga justicia en el caso. Esta solución al
problema por parte de los Estados Unidos, no era para proteger a un país bajo
una situación como la que vivía Venezuela, sino para evitar que la actitud
coercitiva asumiera la forma de adquisición de territorio por una potencia no
americana. Dadas las circunstancias de la época, era muy probable que los
Estados Unidos intervinieran en un Estado Americano porque corriera el peligro
de una invasión por un estado extra-americano, especialmente si este era
Inglaterra.
En el 1902, Estados Unidos impone presión a Haití para que pague sus deudas,
en 1903 agentes de aduana estadounidenses tomaron control de la economía de la
vecina Republica Dominicana, este mismo año Estados Unidos interviene en
Nicaragua, interesados al igual que en Panamá por su localización geográfica
para la construcción de un canal que uniese el Océano Atlántico con el
Pacifico, para incrementar el comercio y acortar el tiempo en que tomaba el
trasladar los productos del este de los Estados Unidos por ferrocarril, hacia la
costa del Pacifico. Ese mismo año enviaron a Panamá con diez buques de guerra
para ayudar a los panameños a separarse y lograr su independencia de Colombia.
Obviamente los Estados Unidos interesados en la ubicación geográfica de Panamá
y al ayudarlos a conseguir su independencia, obtuvieron los derechos para
construir el famoso canal de Panamá. En el 1906 las tropas de Estados Unidos
ocuparon a Cuba, en el 1907 intervinieron en Honduras, en 1913 interviene en
Haití a partir de la revolución que ocurre en este país, en 1916 vuelve a
ocupar la Republica Dominicana hasta 1924, para asegurar el pago de la deuda
externa, entre 1917-1933 Cuba se convirtió en un protectorado económico de los
Estados Unidos, y en el mismo año, a raíz de la amenaza alemana sobre el mar
Caribe durante la Primera Guerra Mundial, los norteamericanos pagaron la suma de
veite y cinco millones a Dinamarca para comprarle las Islas Vírgenes. Así,
estas y otras intervenciones durante las primeras décadas del siglo XX le
dieron al mar Caribe el calificativo de "Lago Americano" por la
notable presencia estadounidense en los territorios que lo circundan.
Los Estados Unidos llegaron a desempeñar el papel preponderante que por poderío
ellos pensaban que le correspondía en las relaciones internacionales tal y como
previó Roosevelt; pero por unos principios que el propio Roosevelt ridiculizaba
y guiados por un presidente a quien Roosevelt despreciaba, Woodrow Wilson. Este
presidente estadounidense representó la encarnación del tradicionalismo
americano. Roosevelt comprendió perfectamente como funcionaba la política
internacional, pero Wilson captó, las fuentes de la motivación norteamericana.
Los norteamericanos se movían en dirección a realizar grandes hazañas con una
visión de que como país excepcional, llamado a salvar la humanidad debido a la
naturaleza excepcional de sus ideales. Roosevelt con su practicidad no logró
convencer al pueblo estadounidense para que entraran en la Primera Guerra
Mundial, sin embargo el presidente electo por el pueblo después de el, mando a
esos ideales excepcionales. Para Wilson no había diferencia entre la libertad
para los Estados Unidos, y la libertad para el mundo. Redefinió la afirmación
de George Washington sobre evitar enredarse en alianzas extranjeras, explicando
que lo que Washington pretendía decir es que los Estados Unidos no debían
inmiscuirse en los propósitos de otros, pero nada que no concerniera a la
humanidad. Todo este enredo de ideales norteamericanos llevados a principio del
siglo XX, fueron los que favorecieron de los Estados Unidos en la Primera Guerra
Mundial.
Luego de la Primera Guerra Mundial todo el débil equilibrio de la posguerra se
quebrantó completamente con la ascensión al poder de Hitler en Alemania en el
1933, y el desinterés, por desilusión y aburrimiento, de los estados Unidos
sobre los asuntos europeos. Esta situación se plasma en la desaparición de las
ideas internacionalistas en los Estados Unidos perdiendo todo objetivo en
mantener el viciado Tratado de Versalles, y con la nueva intervención en 1934
en México a partir de una revolución allí ocurrida.
Al ser elegido a la presidencia norteamericana Franklin Delano Roosevelt, fue el
comienzo de la desaparición del aislamiento como principio básico de la política
exterior de los Estados Unidos y la toma del liderazgo mundial. El hecho de que
el avance alemán en Europa se convirtiera en una amenaza mundial por sus ansias
de dominación mundial, al mismo tiempo que Franklin Delano Roosevelt asume el
poder es pura coincidencia. Estados Unidos se había convertido en una potencia
mundial y le apoyaba una industria en continuo crecimiento y con potenciales
impredecibles.
Franklin Delano Roosevelt en 1939 justo antes de la invasión alemana de Polonia
afirmaba que la Doctrina Monroe ya no podía sostenerse en un mundo donde el Océano
Atlántico ya no era una barrera infranqueable a las naciones que ambicionaban
el dominio del mundo. Poco después de que Alemania invadía Polonia, el 3 de
septiembre de 1939, Inglaterra declara la guerra a los alemanes; pero los
Estados Unidos continúan alegando sus leyes de neutralidad en Europa, no
obstante el presidente ya había conseguido modificarlas en el Congreso, para
que Francia e Inglaterra pudieran comprar armamento de fabricación
norteamericana. La ruptura de la neutralidad de los Estados Unidos se produjo en
el mismo momento en que los alemanes entraban a Francia, el 10 de junio de 1940,
comprometiéndose enormemente a extender toda ayuda material a cualquier país
que resistiese el avance alemán, el resto es historia ya conocida. Hitler por
Alemania, Mussolini por Italia, y el emperador Heroito por Japón, convirtieron
unas guerras regionales en un conflicto mundial al declarar la guerra a los
Estados Unidos. El empeño de Hitler por derrotar a los rusos le hizo perder su
sexto ejército en el invierno de 1943, fue entonces cuando los Estados Unidos,
Inglaterra y Rusia vieron la posibilidad de destruir al ejercito alemán y en
configurar un orden nuevo a nivel mundial, si bien cada uno de estos países
tenia su propia visión de cómo lograrlo.
Las visiones de la posguerra variaban según las naciones. Inglaterra pensaba
que se debería de restablecer un cierto equilibrio de poder al estilo de la
diplomacia europea tradicional, Francia exigía neutralizar definitivamente a
Alemania el cual era la finalidad de la guerra para ellos, y Rusia quería
extender su radio de acción por Europa Central como hizo la diplomacia zarista
rusa tradicional. Pero los Estados Unidos no habían entrado a la guerra para
liberar a Europa y dejarla que se gobernara a la forma tradicional europea. El
objetivo de los Estados Unidos era crear un nuevo orden de cooperación y armonía.
Para Stalin y Rusia, la diplomacia no era más que una herramienta más para
definir equilibrio de fuerzas. Para los Estados Unidos establecer el nuevo orden
mundial "pacifico y democrático" era el objetivo de su diplomacia.
Hecho que a Stalin le movía a pensar que los Estados Unidos no podían moverse
por principios abstractos, como libertad o democracia, y que en ello había algo
oculto y no podía comprender que la diplomacia norteamericana se moviera por
tales principios de autodeterminación de la Europa Central. Esto provocó que
la URSS, enormemente debilitada en recursos humanos y materiales después de la
guerra , desconfiara de Estados Unidos y asumiera una posición de potencia
intacta haciendo creer que controlaría Europa con su modelo de sociedad y
establecería una esfera soviética a su alrededor. Esta actitud junto a los
continuos regateos con los negociadores estadounidenses, iba a cambiar por
completo la actitud de los Estados Unidos, "de buena voluntad". Esto
era el comienzo del enfriamiento de las relaciones entre Estados Unidos y la Unión
Soviética y así dio comienzo a la Guerra Fría y el comienzo de lo que serian
las relaciones internacionales entre ambas potencias. El discurso de Stalin en
1946, donde declaro que el sistema de organización soviético era la mejor
forma de estructurar la sociedad, dio a pensar desde entonces a los
estadounidenses que seria este entonces el enemigo a vencer en todo el mundo.
Los Estados Unidos llegaron a la conclusión de que sin cambio de la mentalidad
soviética no habría resultados en las negociaciones entre oriente y occidente.
Una vez asumida esta posición por los Estados Unidos los asesores del
presidente de la política exterior comienzan con la resistencia práctica a la
filosofía política del sistema soviético.
La política exterior norteamericana dirigió sus pasos a la oposición, a
parar, a contener la expansión soviética en el mundo, Eso fue la política de
contención que tuvo numerosos escenarios por todo el mundo. La política de
contención tenia una brecha y es que los soviéticos al ver parada su actividad
en Europa, comenzaron a buscar escenarios en lugares del mundo de gran
dificultad estratégica y diplomática para los Estados Unidos. Corea del Norte
ataco a Corea del Sur, dos países donde se mostraba la polarización de la política
mundial. Este escenario, ni siquiera se había previsto por los estrategas
norteamericanos y acudieron con sus tropas sin plan previo. En Estados Unidos no
se comprendía porque la Unión Soviética había escogido tal escenario, fuera
del perímetro de defensa norteamericano. Chocaron entonces, e3l menosprecio de
la Unión Soviética por el interés geopolítico estadounidense de la zona y el
no consentimiento por los estadounidenses, como símbolo de no tolerar una
agresión comunista donde quiera que se produjera en el mundo. Corea fue la
primera brecha de la política de contención norteamericana, en como prevenir
que en el futuro no se rompiera este tipo de invasiones.
Además, China se había convertido en un país comunista que amenazaba todo
equilibrio en Asia, lo que provoco la defensa de Taiwán (Formosa) de la invasión
comunista. Esta acción junto con la ayuda que los Estados Unidos enviaban a las
tropas francesas en Vietnam para contener la expansión comunista, hicieron
pensar a los chinos que los norteamericanos estaban tratando de realizar un
cerco alrededor de ellos, y esta fue la excusa de la intervención China en
Corea. En Corea los temores de los Estados Unidos de que la Unión Soviética
buscaba un pretexto para hacer una guerra total, no estaban fundados, es mas
Stalin intentó evitarla, pues motivos motivos no le faltaban para comenzarla en
esos años. Mientras Tanto, las críticas en los Estados Unidos por la guerra de
Corea vinieron, al contrario que por la guerra de Vietnam, por no terminarla.
Las lecciones aprendidas en el caso de la política exterior norteamericana, la
incapacidad de maniobra de sus políticos para cambiar el concepto de un
territorio fuera de la esfera de defensa a pesar del envío de tropas para
evitar el socavamiento de su posición en el nuevo orden bipolar del mundo.
China supo combinar, al enfrentarse a una superpotencia, los factores militares
y los diplomáticos, y aprendió que definitivamente no podría haber otro
enfrentamiento bélico con los estadounidenses, hecho que no se produjo durante
el resto de la Guerra Fría. Los Estados Unidos pensando que la Unión soviética
estaba detrás de todo esto, redoblaron esfuerzos. La sobredimensión que los
norteamericanos dieron a la URSS. Fue en contra de estos y en Europa se produjo
el rearme y la cohesión de los aliados. La reacción de Stalin fue una amplia
actividad para siempre tratar de resolver la Guerra Fría.
Como hemos visto no siempre la seguridad nacional de los Estados Unidos ha sido
el eje de su política exterior. Desde la Revolución de Independencia contra
Inglaterra, a la Guerra Fría contra la URSS, han tenido la voluntad de combatir
por sus intereses, sus creencias y sus ambiciones. Los norteamericanos han ido a
la guerra por distintos motivos, por su independencia como nación en 1775
contra Inglaterra, por el honor y el comercio en 1812, nuevamente contra
Inglaterra, por territorio en 1846 contra México, por "humanidad" e
imperio en 1898 contra España, por el derecho a la neutralidad en 1917 durante
la primera guerra mundial y por la seguridad nacional en 1941 durante la segunda
guerra mundial.
Desde el 1945 los Estados Unidos se han comprometido en un enfrentamiento mortal
por contener el comunismo y defender el modo de vida "democrático",
sus principios y valores. La dinámica de los acontecimientos parece evidenciar
la complejidad de la política de seguridad nacional en un entorno mundial mas
compacto. Estados Unidos asumiría desde el fin de la Guerra Fría una posición
de absoluto predominio en el terreno militar que le serviría de principal
sustento a su liderazgo político. El fortalecimiento de la posición de los
estadounidenses como potencia mundial ocurrido a finales de la década de los años
80 constituyo uno de los resultados mas trascendentales de lo que en aquel
momento comenzaba a denominarse como el Nuevo Orden Mundial, como primera reacción
ante los cambios que habían ocurrido, sin que en realidad se hubiera
configurado ese "Nuevo Orden Mundial", ni mucho menos existiera una
estrategia estadounidense para lidiar con el. El problema del reordenamiento del
sistema de relaciones internacionales se complica porque no solo se podría
comprender integrando las nuevas tendencias y perspectivas del resto de los
actores principales, incluyendo las potencias en fase declinante y de
descomposición, o el de aquellas que se encuentran en ascenso, sino los
conflictos nacionales y regionales emergentes. Por ello las definiciones estratégicas
estadounidenses y sus conceptos de seguridad nacional deben elaborarse a partir,
entre otros factores, de las predicciones que estos eventos se tengan en Estados
Unidos, con cierta independencia de la objetividad o calidad de las
evaluaciones.
El éxito militar y político en la primera Guerra del Golfo contra Irak, parecía
marcar claramente las pautas del ejercicio del liderazgo estadounidense en la
Posguerra Fría, pero otras experiencias demostraban cuan complejo y difícil de
gobernar podían tornarse escenarios supuestamente sencillos, como la intervención
"humanitaria" en Somalia en el 1992, donde los Estados Unidos no
estaba conforme con ser el policía del mundo, sino que también quiso
convertirse en el "trabajador social del mundo".
El siglo XX, fue un siglo que comenzó con la intervención de los Estados
Unidos en distintos países de Latinoamérica, sigue con la Primera Guerra
Mundial en 1914 y culmina en el 1991 con el Fin de la Guerra Fría. Es
importante señalar que este conflicto fue una verdadera guerra desarrollada en
diversos frentes de batalla como lo fuero Cuba, Corea, Berlín, Vietnam,
Checoslovaquia, Afganistán, etc. En estas diversas "combates y
batallas" se enfrentaron los Estados Unidos y la Unión Soviética. El
fundamentalismo islámico es el enemigo declarado de los Estados de finales del
siglo XX, y pareciera corresponder con la visión del reto que representaba la
URSS durante la Guerra Fría, en tanto se apoya en una filosofía distinta y
pretende extenderse como lo era el comunismo.
S.XXI: El Nuevo Despliegue Militar Norteamericano
Ahora en los comienzos del siglo XXI, el nacimiento de potencias de escala
regional con filosofías y políticas propias muy distintas a las que Washington
está acostumbrado a negociar y a reconocer, constituye una importante condición
a tener en cuenta en la nueva forma de expresión de la política exterior
estadounidense. Tal es el caso de Irak, del Irán islámico, o de China, países
que por sus antiquísimas formaciones nacionales y las bases que fomentan su
cultura, no puede pronosticarse que vallan a cambiar por su creciente
interrelación en términos económicos con el mercado mundial.
En estos momentos, el sistema imperialista estadounidense, y en especial a lo
que se refiere a la política de acceso a los recursos naturales del mundo ha
optado por la creación de alianzas regionales o globales, haciéndolos salir así
del caparazón de su política unilateral y aislacionista. Los estadounidenses
evidencian una situación de inestabilidad caracterizada por la ausencia de un
reto significativo que permita articular o recomponer su antigua política
exterior utilizada durante la época de la Guerra Fría. En su lugar se ha
venido ensayando con un listado de retos que han pretendido sustituir el
"reto comunista". Tal es el caso del narcotráfico, el terrorismo, y
la subversión, la visión ambientalista de la seguridad, la migración
descontrolada, la proliferación de armas, el fundamentalismo islámico, y la
implementación de la democracia en el mundo entero.
Todo parece indicar que el sigloXXI se caracterizará por la existencia de una
intensa puja por el apropiamiento de los recursos naturales no renovables que
cada día son mas escasas, y aquí encontramos la verdadera finalidad de la política
exterior norteamericana y su posición de crear alianzas regionales o globales.
Podemos decir que la estrategia imperialista norteamericana del siglo XXI, ha
sido la de reemplazar la existencia de las colonias con las que dispone una
potencia, por la nueva versión de su política expansionista y parasitaria de
crear la instalación de bases militares en distintos países
"aliados". Estos nuevos "organismos" mejor dicho
"aliados" no logran entender que el colonialismo del siglo XXI no
tiene nada que ver para los Estados Unidos con la conquista y apropiación de
territorios y mercados, sino por el control de los recursos naturales estratégicos
que cada día se hacen mas escasos. El personal militar norteamericano esta
presente en 135 países de los casi 190 que forman la ONU. Esto significa que
las tropas norteamericanas se encuentran presentes en el 70% de los países del
mundo. Los Estados Unidos, después de convertirse en la única superpotencia
que opera sin oposición en el escenario internacional, no han reducido su
despliegue militar, sino que lo han rediseñado, mejorado e incrementado.
Mientras que los soviéticos perdieron sus instalaciones militares en los países
que antiguamente conformaban el Pacto de Varsovia, la presencia militar
estadounidense en los países que forman la OTAN se mantiene intacta. Los
Estados Unidos tienen un despliegue de mas de medio millón de personal militar
en otros países entre los que se encuentran soldados, agentes de inteligencia o
espías, técnicos, instructores y contratistas civiles. Para dominar los mares
del mundo los estadounidenses tienen en funcionamiento 13 destacamentos de
portaviones y operan un vasto numero de bases terrestres secretas dentro y fuera
de su territorio, para supervisar lo que las personas del mundo, incluyendo a
sus propios ciudadanos opinan y dicen unos a otros por fax, teléfono y por el
correo electrónico. El nuevo despliegue estadounidense, basado en su nueva
doctrina de seguridad preventiva, se fundamenta en la necesidad de combatir el
terrorismo internacional, la proliferación de armas de destrucción masiva, el
narcotráfico, el crimen organizado y para asegurar el cumplimiento de las cláusulas
de propiedad intelectual de la Organización Mundial de Comercio.
Las preocupaciones por la seguridad de los estadounidenses están orientadas a
preservar el abastecimiento de petróleo y gas barato lo cual hace a su economía
más competitiva frente a otras. Tenemos que tener en cuenta que los
norteamericanos consumen más del 30% de la energía consumida por toda la
humanidad. Al analizar los escenarios geopolíticos donde se hayan situadas
estas instalaciones de bases militares estadounidenses, nos surge la sospecha
que las mismas son para "garantizar
el libre flujo del suministro regional de energía a los mercados
internacionales, sin que sean estos el objeto de ataques" y no al riesgo
que "puedan crear estas amenazas a la seguridad del área".
Un buen ejemplo de esto ocurre con el agua. Los ingleses en las Malvinas y los
norteamericanos abriendo nuevas bases militares en toda Sur América, nos ayuda
a exponer y explicar esta teoría. La reserva de agua potable para consumo
humano es de tan solo el 3% del total, y su mayor parte se encuentra en los
glaciares y en los polos. Por lo tanto el volumen es de 12,000 kilómetros cúbicos.
En los próximos años aumentará el consumo de agua potable en un 100% y la
escasez de este preciado líquido ya vislumbra como una nueva amenaza y motivo
de hasta conflictos bélicos por obtener acceso a ella.
Latinoamérica es un área sumamente inestable para las expectativas
norteamericanas, el mayor problema viene porque esta región suministra una
parte sustancial del petróleo y el gas que consume el mercado estadounidense. México
y Venezuela son los mayores productores de petróleo de la región, Colombia
exporta petróleo y carbón, mas tiene muchas fuentes de agua para producir
energía eléctrica a través de plantas hidroeléctricas, Argentina además de
su aporte de petróleo, tiene su territorio próximo a Paraguay, y al acuífero
Guarani una de las mayores reservas de agua dulce no contaminada del mundo. En
Centroamérica se encuentran reservas con gran potencial de explotación de petróleo:
en la región del Peten en Guatemala y en la región del Limón en Costa Rica.
Además la geografía de nuestra Latinoamérica, por sus grandes afluentes es
especialmente apta para la realización de fuentes hidroeléctricas que pueden
abastecer de energía barata a las grandes empresas multinacionales.
Estos recursos naturales Latinoamericanos son los motivos por los cuales los
Estados Unidos han aumentado su presencia militar en la región. Esto se
materializa con la instalación de nuevas militares en el área y el refuerzo de
las ya existentes, el entrenamiento militar de los ejércitos Latinoamericanos,
la venta de armas, la instalación de sistemas de inteligencia y vigilancia,
además de la vergonzosa influencia" presión diplomática" y económica
ejercida contra los débiles países y gobiernos Latinoamericanos. Los Estados
Unidos también han manifestado su interés en establecer instalaciones
militares en El Salvador, Tierra de fuego Argentina, y controlar la base de
lanzamiento de cohetes espaciales de Brasil.
En el 2001, siete días después del ataque de la Twin Towers en Nueva York, según
la revista estadounidense Newsweek, personal de asesoramiento muy cercano al
presidente George W. Bush, le presento un plan de respuesta militar que incluía
el bombardeo e invasión de la región llamada La Triple Frontera, que es el área
donde ubica las fronteras de Brasil, Paraguay y Argentina, cuyo objetivo consistía
en atacar a la misma vez tres distintos blancos sorpresivos a modo de respuesta
destinada a enviar un mensaje a todos los países del mundo de que los Estados
Unidos respondía militarmente al terrorismo (revista estadounidense Newsweek,
edición del 18 de septiembre del año 2001. Desde entonces las agencias de
inteligencia estadounidenses mejor conocidas por las siglas den FBI y la CIA,
sostienen que las células terroristas de Ciudad del Este en Paraguay, son la
principal amenaza a la seguridad de los Estados Unidos en el continente
americano.
En mayo de 2005, los Estados Unidos han firmado un tratado con el gobierno de
Paraguay que les permitirá contar con una nueva base militar en la localidad de
Mariscal Estigarribia, Provincia de Boquerón, en el llamado Chasco Paraguayo.
Esta instalación esta situada a 250 kilómetros de Bolivia, próxima a las
provincias argentinas de Formosa y Salta; y a la estratégica región de la
Triple Frontera la cual querían bombardear e invadir varios años atrás. Desde
esta nueva instalación militar estadounidense se encontraran en excelentes
condiciones para controlar las reservas gasiferas y petrolíferas de Bolivia,
localizadas se los departamentos de Santa Cruz de la Sierra y Tarija. Es
necesario señalar, que Bolivia cuenta con grandísimas reservas de gas natural,
y con el gobierno de movimiento socialista anti-norteamericano de Evo Morales.
Estas reservas de gas boliviano han sido estimadas en 27 trillones de pies cúbicos
que alcanzarían para exportar al ritmo actual hasta el año 2024. Actualmente
el gas comprende el 14% de la energía consumida en los Estados Unidos. En el año
2020, por la construcción de 272 centrales eléctricas, incrementará el
consumo de gas hasta el 55% de los recursos en ese país Lo cierto es que la
nueva base militar estadounidense tendrá una localización estratégica clave
para el control tanto del Acuífero del Guarani, como del gas boliviano.
Por ultimo, no es posible dejar pasar por alto que las principales instalaciones
militares de Suramérica están localizadas en puntos estratégicos que rodean
la región de la amazona brasileña, el lugar de la ultima gran reserva natural
de agua, flora medicinal, fauna y reserva de madera con que cuenta la humanidad.
Aquí se acumula 1/5 parte del agua dulce del mundo (el rió amazonas es el rió
mas largo y caudaloso del mundo, en que desembocan mas de 10,000 afluentes). El
territorio amazónico, con una superficie aproximada de 8 millones de kilómetros
cuadrados distribuidos entre ocho países, representando el 44% del territorio
sudamericano.
Para concluir podemos decir que el destino final de estos recursos, el cuando y
quien se apoderará de los mismos parece ser la
preocupación y el objetivo principal del gobierno estadounidense, y para las
empresas multinacionales de ese país que aspiran a aprovechar los grandes
negocios que la explotación de esta región encierra.
Referencias
The United States and the Origins of the Cold War.
The league of the nations 1920-1946
Historia Contemporánea.
Historia de las Relaciones Internacionales, Siglos XIX y XX.
History of the American Foreign Policy.
La Doctrina Monroe y el destino manifiesto clave para los intereses
estadounidenses.
La Doctrina Monroe y la integración americana.
La Participación de los Estados Unidos en la Segunda Guerra Mundial. : .
Los Estados Unidos y la Primera Guerra Mundial.
Newsweek Magazine (18 de Septiembre de 2001
Las características generales de la política Exterior de los Estados Unidos.
AUTOR
Harold Chittenden
Feb 28, 2006
Educación: Bachillerato en Relaciones Laborales de la Universidad de Puerto
Rico
Y grado de Maestría en Gerencia de la Universidad de Phoenix
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Publicación enviada por Harold Chittenden
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Publicado Tuesday 6 de March de 2007
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