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Pesquizaje de sintomas prostáticos en adultos mayores de 60 años en el Consultorio Médico de la Familia Nos.21 en San José de las Lajas (Tesis)
Resumen: Los autores realizaron un estudio descriptivo de corte transversal en 105 hombres mayores de 60 años de edad en el CMF No- 21 pertenecientes al policlínico “Felo Echezarreta” en el municipio San José de las Lajas, provincia La Habana, en el período comprendido entre Septiembre y Noviembre del 2006, con el objetivo de determinar la prevalencia de los síntomas prostáticos en los mismos.
Publicación enviada por Dr. Rubén Yora Orta y Otros Autores
SÍNTESIS
Los autores realizaron un estudio descriptivo de corte transversal en 105 hombres mayores de 60 años de edad en el CMF No- 21 pertenecientes al policlínico “Felo Echezarreta” en el municipio San José de las Lajas, provincia La Habana, en el período comprendido entre Septiembre y Noviembre del 2006, con el objetivo de determinar la prevalencia de los síntomas prostáticos en los mismos. A todos los adultos se le aplicó la Escala Internacional de Síntomas Prostáticos conocida como IPSS y se les hizo tacto rectal para determinar el tamaño de la próstata, analizamos estas variables y además la edad, los antecedentes patológicos personales y la calidad de vida según los síntomas urinarios. Prevalecieron los síntomas leves en el 40,95 %, el grupo que predominó está entre los 60 y 70 años de edad representando el 51,14 %, al tacto rectal se encontró que en el 37,14 % la próstata estaba aumentada de tamaño y el 54 % de los estudiados considera tener una buena calidad de vida dada por los síntomas urinarios. Los resultados se presentaran en forma tabular y se utilizó como medida resumen el tanto porciento y como método o prueba estadística el Ji Cuadrado (X²). Se hacen conclusiones y recomendaciones.
No vayáis con tranquilidad hacia esa buena noche. La edad avanzada deberá arder y hacer estragos al final del día.
Dylan Thomas
DEDICATORIA
A mis hijos Yazmín y Osmani
Que son mi razón de ser, fuentes de inspiración para realizar cualquier tarea, por su paciencia ante la espera de la terminación de la residencia, por el tiempo que no les pude dedicar en ocasiones, por su infinito amor y porque siempre sean estudiosos y tengan la suficiente ambición por el conocimiento sano y creador, que fomenten en sus vidas el logro de vencer la ignorancia
AGRADECIMIENTOS
A mi esposa:
Por su amor, ayuda, compresión, dedicación, apoyo y ternura en todos los momentos.
Al Dr. Jesús Rodríguez Sierra:
Por su ayuda, preocupación, interés, sabios consejos y dedicada tutoría
A MsC. Josefina de Calzadilla Pereira
Por su apoyo incondicional en el procesamiento bioestadística de los resultados
A Julita y Ariel
Por su ayuda incondicional en la búsqueda de información, la impresión de todos los documentos y por soportarme todo el tiempo
A la Dra. Maria E. Mesa Fleitas:
Por su valiosa colaboración en la corrección y estilo del informe final
A Lourdes y María:
Bibliotecarias que me ayudaron en la búsqueda de información
A todos los que de una u otra forma colaboraron en la realización de este trabajo
A todos
Muchas Gracias
ÍNDICE
1. INTRODUCCIÓN
2. MARCO TEÓRICO
3. OBJETIVOS
4. DISEÑO METODOLÓGICO
5. RESULTADOS Y DISCUSIÓN
6. CONCLUSIONES
7.RECOMENDACIONES
8. REFERENCIAS BIBLIOGRÁFICAS
9. ANEXOS
INTRODUCCIÓN
El progreso de la biología y de la medicina en los últimos 20 años ha permitido avanzar en el conocimiento de la fisiopatología, morfología, sintomatología e incluso de nuevas alternativas terapéuticas para los problemas prostáticos, lo cual conlleva a la necesidad para todos los urólogos de actualizar los conocimientos relativos a la misma.
En los últimos 10 años se han visto importantes avances en el tratamiento de los síntomas y en la conducta a seguir con los pacientes que tienen hiperplasia prostática benigna o carcinoma como son: el tratamiento médico, el tratamiento quirúrgico y los tratamientos mínimamente invasivos.
Para poder valorar la gravedad y repercusión que estos síntomas generan, la OMS propugna la utilización de cuestionarios que permitan evaluar y mesurar estos síntomas. Existen diferentes tipos, por lo que para unificar criterios se acepta como cuestionario el de la OMS que validado a los diferentes idiomas y con pequeñas modificaciones, recibe el nombre de Escala Internacional de Síntomas Prostáticos, conocido como IPSS (Anexo 1)
El instrumento más ampliamente difundido y utilizado es el International Prostatic Sympton Score, el IPSS, reconocido en las guías clínicas europeas de tratamiento de la hiperplasia prostática y recomendado como punto más importante en la valoración de la sintomatología prostática por el Consejo Nacional de la Salud Prostática. Inicialmente denominado The American Urological Association Sympton Index, que fue desarrollado, aprobado y validado en 1992 (1-12). Inicialmente estuvo destinado a proporcionar datos para comparar la efectividad del tratamiento para la hiperplasia prostática. Posteriormente se añadió una pregunta adicional de calidad de vida denominándose a partir de entonces IPSS. Este cuestionario autoadministrado consta de 8 ítems, siete de los cuales cubren síntomas como vaciado incompleto, frecuencia, intermitencia, urgencia, chorro fino, estranguria y nicturia y el octavo ítem mide el impacto de los síntomas en la calidad de vida.
A diferencia de las pruebas analíticas y otros tests objetivos, este sistema de puntuación mide la propia experiencia del paciente. Cuanto más alta sea la puntuación, más grave es la enfermedad. Es útil por varias razones:
· La puntuación del paciente nos da una medición altamente precisa del efecto de los síntomas del tracto urinario en la calidad de vida del paciente.
· Es una base razonable para que el médico y el paciente puedan discutir las opciones de tratamiento.
· El índice también es usado a menudo para evaluar el resultado del tratamiento y ser un indicador de éxito mejor que los test objetivos, como la medición de la glándula o la tasa de flujo de orina.
Como la sintomatología es un concepto que se centra primordialmente en la subjetividad del paciente. Al ser necesario su evaluación objetiva, es aquí donde reside la importancia de este instrumento de evaluación.
El IPSS ha mostrado una buena capacidad de discriminación entre pacientes con y sin hiperplasia, y ha sido adaptado a muchos países siguiendo una rigurosa metodología para garantizar la obtención de versiones equivalentes al cuestionario original (6-12).
Al evaluar el resultado del IPSS, se considera: De 0 a 7 puntos Leve, de 8-19 puntos: Moderado y de 20 a 35 puntos Severo. Los síntomas leves y moderados pueden recibir tratamiento médico, los síntomas severos requieren lo antes posible desobstrucción: tratamiento quirúrgico o procedimientos mínimamente invasivos en el caso de la hiperplasia prostática. (9-12). El puntaje internacional de síntomas prostáticos que caracteriza la sintomatología del tracto urinario inferior y cuantifica los síntomas subjetivos reemplazó recientemente la estadificación de los trastornos de la micción debido a hiperplasia prostática
Las 7 preguntas básicas del cuestionario IPSS, son referentes a el vaciado incompleto al terminar de orinar, la necesidad de orinar antes de dos horas tras la última micción, dificultad en retrasar la micción, perdida de fuerza miccional, necesidad de hacer fuerza para orinar y veces que se levanta por la noche para orinar.
El baremo sintomático trata de objetivar síntomas subjetivos no debiendo sustituir a la historia clínica en la evaluación del paciente prostático.
El cuestionario presenta algunos inconvenientes: no distingue entre pacientes obstruidos y no obstruidos, y es poco específico al no distinguir la sintomatología provocada por otras entidades patológicas.
Complementando el IPSS al paciente se le debe preguntar sobre la repercusión que tiene la sintomatología sobre su calidad de vida pasándosele el índice de valoración de calidad de vida en el que ésta se valora de 0 a 6 puntos de buena a mala calidad de vida. Este índice no tiene una relación directa con el IPSS y depende de la variable edad y las expectativas del paciente.
Los problemas relacionados con la micción pueden ser muy estresantes y afectar notablemente a la calidad de vida de los hombres, aunque la respuesta individual a estos síntomas varía ampliamente. Algunos hombres pueden tolerar sensaciones muy molestas de micción anómala, mientras que otros buscan alivio por síntomas leves.
Los hombres suelen tolerar mejor los síntomas de vaciamiento o sea el flujo intermitente, vacilación antes de orinar y buscar ayuda por los síntomas de retención como son la urgencia, frecuencia y micción nocturna. Sin embargo, los síntomas de vaciamiento pueden indicar una obstrucción de la vejiga, que si es importante puede reducir notablemente el flujo urinario.
Jalon (13,14) y colaboradores observaron que existía una serie de síntomas que podían permitir al médico prever la aparición de complicaciones por retención aguda de orina. Así, la dificultad en el inicio de la micción, micción entrecortada y micción repetida en los pacientes jóvenes presentan mayor riesgo de retención y consecuentemente aumenta la posibilidad de requerir tratamiento quirúrgico. Igualmente, uno de cada diez pacientes mayores de 70 años presentará una retención aguda de orina en los próximos 5 años, aumentando esta probabilidad cuatro veces en los pacientes con sintomatología moderada o severa.
Pero todos los síntomas no se presentan por igual en los diferentes individuos y no siempre que existe sintomatología la causa de la misma es la próstata, por lo que siempre se deben descartar otras patologías que puedan simular esta sintomatología. De aquí la importancia de realizar una buena anamnesis y solicitar las pruebas complementarias la mayoría de las cuales se pueden y se deben realizar desde la Atención Primaria de Salud.
Los síntomas del tractus urinario inferior son subjetivos y no siempre el valor que les otorga el paciente es el más adecuado. De igual forma, no siempre el síntoma por el que acude a nuestra consulta es el más grave ni el más fácil de solucionar. La repercusión que estos síntomas generan en la calidad de vida del paciente se ve condicionada por la edad, siendo la percepción de peor calidad de vida a igualdad de síntomas en pacientes más jóvenes con una vida laboral activa "levantarse dos o más veces por la noche puede alterar la actividad diaria en personas que tienen un horario laboral, siendo muchas veces imperceptible en los jubilados".
Aproximadamente 5,5 millones de hombres americanos tienen problema en la próstata que podrían requerir atención médica. Los estudios (1,6-9) indican que entre un 8% y un 31% de los hombres presenta síntomas moderados a intensos del tracto urinario inferior cuando llegan a los 50 años de vida. Cuando llegan a su séptima década de vida, entre el 17% y el 44% de los hombres están sintomáticos. Antes de los 40 años de edad, sólo el 10% de los hombres presentan hiperplasia benigna de próstata; sin embargo, a la edad de 80 años, aproximadamente el 80% tienen signos de la enfermedad.
La Asociación Española Contra el Cáncer plantea que sólo uno de cada tres españoles con síntomas prostáticos consulta a su urólogo, según este estudio Jalón, Fernández y colaboradores (13-14) advierten que cada siete de cada diez varones españoles de entre 60 y 80 años manifestaron recientemente haber experimentado síntomas prostáticos.
Otros estudios (6,,12,15) señalan que sólo un 37% de los varones que sufren síntomas asociados a problemas en la próstata acude al urólogo a hacerse una revisión, las principales causas que alegan los encuestados para no acudir al urólogo es la falta de tiempo y que los tipos de pruebas resultan muy desagradables.
Estudios más recientes de la escuela medicina cubana realizados por Quintero (16) exponen que se observa un incremento en la población mayor de 65 años, con aumento en la incidencia de casos de cáncer de próstata y menor de hiperplasia prostática, afecciones más frecuentes de este órgano y aunque no parece existir una relación causal entre ambas, si existen similitudes tales como la incidencia y prevalencia con la edad, La prevalencia para la hiperplasias prostáticas benignas es semejante en la población mundial sobre todo en los países desarrollados comenzando sobre la cuarta década de la vida y se incrementa con la edad hasta alcanzar prácticamente el 100 % hacia la edad de 90 o más años.
Los logros alcanzados en la esfera de la salud en nuestro país y el mejoramiento de las condiciones de vida, trajeron aparejado la elevación de la expectativa de vida de la población, comparable con la de los países más desarrollados. Es por ello que ya en los años 80 el número de individuos de 60 años y más superaba el millón de personas (17)
Mora y Sanguinetti (18) informan que en 1960 el 10% de la población de los países desarrollados tenía más de 60 años, en 1990 el 18% y de acuerdo con las proyecciones del Banco Mundial para el año 2030 esta cifra habrá alcanzado el 30%. Esto no solamente ocurre en los países desarrollados, sino también en la Argentina y en la mayoría de los restantes países del mundo, en donde el porcentaje de individuos mayores de sesenta años tenderá a duplicarse en un plazo de 30 a 40 años. Parece que solamente África permanecerá como un continente joven algunas décadas más.
Por tal motivo se está produciendo un incremento de las patologías relacionadas con la edad, y muy probablemente lo siga haciendo en proporción a las proyecciones de población de las Naciones Unidas. Por ejemplo, Jorm y col. (19), haciendo un promedio de 29 países, señalan que la población general crecería entre los años 1980 y 2025 un 14.74%, en tanto que la población mayor de 60 años lo haría en un 76.91%.
En nuestro país, en los últimos 30 años, también se ha producido un crecimiento significativo de la población de edad avanzada, la población mayor de 65 años ha crecido un 89% en el período 1960-1990. La mayor de 85 años aumentó en un 231% durante el mismo período, mientras que la menor de 25 años lo hizo en un 13%. (19)
Motivados por determinar como se comportan los síntomas prostáticos en adultos mayores de 60 años en un consultorio del médico de la familia de nuestro municipio, decidimos realizar este trabajo y utilizar el Cuestionario de la Valoración Internacional de la Sintomatología Prostática pues es el modelo más utilizado en la actualidad para la valoración de los síntomas urinarios en los pacientes con problemas prostáticos, sobre todo en la hiperplasia.
MARCO TEÓRICO
La próstata (Figura 1) es un órgano impar, presente en el sexo masculino, constituida por tejido glandular y muscular liso, situada en la porción inferior de la cavidad de la pelvis menor, debajo de la vejiga urinaria, entre ésta, la pared anterior del recto y la porción anterior del diafragma urogenital, abarca la porción inicial de la uretra, tiene forma de castaña, con un ápice dirigido hacia abajo y con una base hacia la vejiga, presenta dos caras :anterior y posterior. Tiene los lóbulos derecho, izquierdo y el medio que constituye el istmo, donde se encuentra el utrículo. Su peso es de 20 gr y el grosor de 2cm, rodeada de una cápsula de la que parten fibras elásticas y músculo liso, constituyendo el estroma que divide la sustancia glandular en lobulillo. Está inervada por el plexo hipogástrico, siendo la vascularización por las arterias rectales medias y la vesical inferior. (20,21)
Los síntomas por problemas prostáticos son mencionados antes de nuestra era según constan en las escrituras de las Tablillas Mesopotámicas, manifestadas por los dos grupos encargados de la medicina: Asu y Asipu, también Sucruta en el Ayur-Veda menciona métodos para combatir la retención de orina así como la realización de la talla. (22,23)
Eclesiastés (22,23) según Everard Home plantea que los síntomas prostáticos se reflejan en la Biblia, este ingenioso autor dijo que los síntomas que el aumento de la próstata produce y son tan frecuentes en la vejez, son mencionados en la bonita descripción del envejecimiento que se lee en el Antiguo Testamento, en el libro de Eclesiastés, capítulo 12, versículo 6, donde está escrito: "el cántaro está roto junto a la fuente, y la rueda rota sobre el pozo"; expresivo de los dos efectos principales de esta enfermedad, la salida involuntaria de la orina, y la interrupción total de ella.
Hipócrates en su juramento expone: "...no practicaré jamás la operación de talla...". Uno de sus aforismos, decía: "La rotura de la vejiga, del cerebro, del corazón, del diafragma, de alguno de los intestinos delgados, del estómago y del hígado, es mortal". (22,23)
Serófilo de Calcedonia posiblemente, fue de los primeros en hacer disecciones en cadáveres humanos, lo habitual era hacerlos en animales, realizó la primera descripción de la próstata, le dio el nombre de parastate del que deriva el actual. (22,23)
Rufus de Éfeso al parecer fue el primero que describió la próstata como una glándula y sus relaciones con los deferentes, en su obra De vesicae renunque affectibus. (22,23)
En el años 1473 Francisco López de Villalobos (22,23) quien fue médico de Fernando el Católico, del Cardenal Cisneros, del Duque de Alba y de Carlos I, en su libro Sumario de la Medicina escribe en poesía los síntomas del prostatismo:
De la destilación de la urina o stranguria
“Tenerse la urina se llama stranguria,
y esto es quando sale goteando y poquita;
si no sale nada, lIamámosla suria,
y si sale a ratos, se llama disuria;
y es una la cura en todas escrita:
aquesto procede de alguna frialdad,
o llaga o calor, o de algún apostema
questá en la vexiga, o en su vezindad,
o está en la virtud, esta enfermedad,
o es por humores mayormente flema”
La próstata, redescubierta en esta época por Niccolo Massa, médico veneciano que murió en 1563, fue bien estudiada por Vesalio (22,23), aunque incluía en bloque las vesículas seminales y por primera vez hay una representación gráfica de ella en su importante libro De Humanis Corporis Fabrica. (Figura 2)
Se puede resumir que existen numerosos documentos que tratan temas relacionados con este importante órgano del aparato genital masculino , desde culturas tan antiguas como la mesopotámica que sirven de basamento a estudios posteriores a la era contemporánea.
La anatomía de la próstata se integra con algunos de sus aspectos funcionales, y en este sentido cobra especial interés el estudio de su arquitectura. Es cierto que la descripción puramente anatómica en lóbulos nos sirve para definir la técnica quirúrgica más adecuada, pero si relacionamos la embriología, histología y morfología de la glándula, la nueva descripción de su arquitectura nos hace comprender mejor la patogenia de las enfermedades prostáticas
La glándula prostática (24-29) realiza las siguientes funciones:
· El tejido glandular produce un líquido lechoso y durante el acto sexual, los músculos lisos se contraen y expulsan este fluido a la uretra. Allí, se mezcla con el esperma y otros líquidos para formar el semen.
· La glándula prostática también contiene una enzima denominada 5 alfa reductasa, que convierte la testosterona en dihidrotestosterona, hormona masculina que posee un efecto primordial sobre la próstata.
A lo largo de la vida del varón, la glándula prostática sufre numerosos cambios, al nacer, la próstata tiene el tamaño de un guisante, su crecimiento es lento hasta la pubertad, momento en el que comienza a desarrollarse rápidamente, alcanzando el tamaño y la forma adulta normal ,aproximadamente como una nuez, cuando el hombre alcanza los 20-25 años.(25,28,30) Por lo general, la glándula permanece estable hasta que alrededor de los 45 años comienza a crecer en la mayoría de los hombres mediante un proceso de multiplicación celular.(28-32)
El proceso de envejecimiento debilita el músculo detrusor, lo que hace que la vejiga se vuelva inestable y pierda capacidad. Este músculo también pueden alterar la capacidad de almacenamiento de la vejiga, que a su vez produce síntomas irritativos o de retención. Los estudios realizados también indican que cuando los hombres envejecen pueden producir más orina por la noche, aunque la producción diaria total de orina es similar a la de los hombres de mediana edad. No se sabe a ciencia cierta por qué ocurre esto. (33-36)
Los síntomas asociados frecuentemente con la próstata se denominan en conjunto síntomas del tracto urinario inferior. Una próstata agrandada puede acompañarse de escasos síntomas, mientras que pueden existir síntomas intensos con próstatas de tamaño normal o incluso pequeña.
Los síntomas de vaciamiento según varios autores (1-3,26,31,37-40), en ocasiones también denominados síntomas obstructivos incluyen los siguientes:
· chorro de la orina intermitente o débil
· esfuerzo para orinar.
· dificultad para iniciar el chorro de orina.
· sensación de vaciamiento incompleto de la vejiga.
· goteo al final de la micción o pérdidas después de ella.
· micción dolorosa.
· hematuria
Los síntomas de retención que refieren algunos autores (2,3,28,34,37-40), también denominados síntomas irritativos incluyen:
· aumento de la frecuencia urinaria, especialmente por la noche.
· necesidad imperiosa de orinar.
Las dos afecciones más frecuentes de la próstata son la hiperplasia y el adenocarcinoma, las mismas se desarrollan en partes diferentes de la próstata; la hiperplasia se produce en la zona de transición interna de la misma, mientras que el cáncer tiende a desarrollarse en la zona externa periférica. (41-44)
Las causas del crecimiento de la próstata no se conocen en su totalidad, se han propuesto varias teorías (1, 4, 24, 27-29,45-46) para explicar el crecimiento celular benigno en el hombre mayor, entre las que podemos citar:
Hormonas masculinas: Es muy probable que los andrógenos desempeñen un papel en el crecimiento de la próstata. El andrógeno más importante es la testosterona, que se produce a lo largo de toda la vida masculina. La próstata convierte la testosterona en un andrógeno más potente, la dihidrotestosterona, la que estimula el crecimiento celular en el tejido que recubre la glándula prostática o sea el epitelio glandular y es la causa principal del crecimiento rápido de la misma que se produce entre la pubertad y la edad adulta temprana. La dihidrotestosterona es la principal responsable del agrandamiento de la próstata en la vida adulta tardía.
Está afirmación todavía está en estudio, pues los niveles de testosterona en el hombre después de los 60 años de edad disminuyen, además, en la actualidad existen controversias de cuales son los valores normales en la dosificación en sangre de la misma.
Estrógenos: Algunos expertos creen que los estrógenos, las hormonas femeninas, también pueden jugar un papel en la génesis del aumento de volumen de la próstata, ya que en los hombres siempre existe cierta cantidad de los mismos. A medida que los hombres envejecen, la concentración de testosterona disminuye y la proporción de estrógenos aumenta, activando posiblemente el crecimiento de la próstata. (15,47-48)
Activación tardía del crecimiento celular: Esta teoría que se centra en las células de una determinada región de la glándula, plantea que las mismas pueden activarse en etapas tardías de la vida, dar señales a otras células de la próstata para que se reproduzcan o se vuelvan sensibles a las hormonas estimulantes del crecimiento. (4,49-50)
Muerte celular defectuosa: Teoría que sugiere que un proceso conocido como apoptosis, en el que las células se autodestruyen naturalmente, se altera y da lugar a la proliferación celular. (51)
Entre los Factores de riesgo (52-58) para el crecimiento de la próstata y la posibilidad de desarrollar un carcinoma según estudios realizados que no son concluyentes podemos citar:
· Grupos étnicos: los hombres afroamericanos tienen un riesgo mayor que los asiáticos y menor que los caucasianos.
· Es más frecuente en hombres casados que solteros
· Dieta: Los datos epidemiológicos sugieren que la dieta de los países occidentales industrializados puede ser uno de los factores contribuyentes más importantes para desarrollar cáncer de próstata.
· Grasas: Los estudios sugieren que los hombres que consumen dietas de alto contenido en grasas pueden tener más probabilidades de desarrollar cáncer de próstata.
· Fibra: La cantidad de fibra en la dieta puede influir en los niveles circulantes de testosterona y estradiol, los cuales, a su vez, pueden disminuir el progreso del cáncer de próstata.
· Proteína de soja: Además de disminuir la ingestión de grasas, esta contiene isoflavones, y varios estudios han demostrado que éstos inhiben el crecimiento del cáncer de próstata.
· Vitamina E y selenio: Se ha demostrado que la vitamina E, un antioxidante, combinada con el selenio, inhibe el crecimiento de tumores en animales en el laboratorio.
· Carotenoides: Los que contienen licopenos inhiben el crecimiento de las células cancerosas prostáticas humanas en cultivos de tejidos. La fuente principal de licopenos es el tomate procesado en el jugo de tomate y la pasta de tomate.
· Preparaciones a base de hierbas: Las combinaciones de remedios a base de hierbas deben tomarse con precaución puesto que han existido efectos secundarios como trombosis venosa, sensibilidad en los senos y pérdida de la líbido. Muchas preparaciones a base de hierbas no se han estudiado en hombres con cáncer de próstata.
· Obesidad: La obesidad no solamente contribuye a la diabetes y al colesterol alto, sino que también se ha asociado con algunos cánceres comunes, incluyendo los tumores dependientes de hormonas como los cánceres de próstata, del seno y de ovario.
· Exposición ambiental: Algunos estudios muestran una mayor probabilidad de padecer cáncer de próstata en agricultores o en hombres expuestos al metal cadmio presente en la fabricación de baterías, soldadura o electroplastia. Se necesitan investigaciones adicionales en esta área para confirmar si esta asociación es verdadera.
· Vasectomía: Los investigadores han estudiado la posibilidad de que los hombres que se han hecho una vasectomía o han estado expuestos a enfermedades de transmisión sexual tienen un mayor riesgo de cáncer de próstata. Algunos estudios sugieren una relación, mientras que otros no apoyan estas afirmaciones.
· Historia familiar de cáncer de próstata: Si el padre o un hermano tienen cáncer de próstata, el riesgo de desarrollar la enfermedad se duplica. El riesgo es aún más alto para los hombres que tienen varios familiares afectados, particularmente si los familiares eran jóvenes cuando se les diagnosticó la enfermedad. Los geneticistas dividen a las familias en tres grupos según el número de hombres con cáncer de próstata y las edades a las que se les diagnosticó la enfermedad:
- Esporádico: familia en la que se le ha diagnosticado cáncer de próstata a un hombre a la edad típica; esporádico significa que "ocurre por casualidad."
- Familiar: familia en la que el cáncer de próstata afecta a más de una persona, pero sin patrón definitivo de herencia y que por lo general empieza en personas de edad avanzada.
- Hereditario: familia en la que hay un grupo de tres o más familiares afectados en cualquier núcleo familiar, los padres y sus hijos, una familia con cáncer de próstata en cada una de tres generaciones, ya sea de parte del padre o de la madre, o un grupo de dos familiares afectados a edad temprana de 55 años o menos. Del 5 al 10 por ciento de los casos de cáncer de próstata se consideran hereditarios.
· Factores genéticos: En el centro de cada célula del cuerpo humano se encuentra nuestro material genético: los cromosomas. Normalmente, las células contienen 46 cromosomas, o sea, 23 pares, la mitad de los cuales se heredan de la madre y la otra mitad del padre. Los cromosomas contienen los genes, que son los que determinan nuestras características. Los genes determinan características tales como el color de los ojos y el grupo sanguíneo, y también controlan las funciones reguladoras importantes del cuerpo, como el índice de crecimiento celular. Algunos genes, cuando se alteran o mutan, establecen un riesgo mayor para el crecimiento incontrolado de células, el cual a su vez puede llevar al desarrollo de un tumor. Estos genes tienen varios nombres, pero en conjunto se les llama "genes susceptibles al cáncer". Aproximadamente el 9 por ciento de todos los cánceres de próstata y el 40 por ciento de los casos en hombres menores de 55 años de edad pueden atribuirse al gen susceptible al cáncer que se hereda como característica dominante de padres a hijos.
De todos los factores de riesgo relacionados anteriormente para la aparición del cáncer de próstata, se destacan dos por su importancia que son los factores genéticos y la historia familiar ya que están muy relacionados por la heredabilidad.
Por eso es importante realizar el tacto rectal (Figuras 3 y 4) a todos los hombres mayores de 40 años para el diagnostico precoz del cáncer de próstata por el parecido de los síntomas con la hiperplasia benigna.
Según Quintero (16) en Cuba se observa un incremento en la población mayor de 65 años por lo que se ha producido un aumento en la incidencia de casos de cáncer, de los 361 casos que estudió el 63.99% correspondieron a neoplasias y a hiperplasias prostáticas benignas el 32.41% que son las dos afecciones más frecuentes de este órgano y aunque no parece existir una relación causal entre ambas, si existen similitudes tales como la incidencia y prevalencia con la edad, la historia natural y la intervención hormonal en su aparición y desarrollo, estas afecciones La prevalencia para la hiperplasias prostáticas benignas es semejante en la población mundial sobre todo en los países desarrollados comenzando sobre la cuarta década de la vida y se incrementa con la edad hasta alcanzar prácticamente el 100 % hacia la edad de 90 o más años. La prevalencia en Cáncer de la próstata se aumenta paralelamente a la hiperplasia prostática benigna solo que en sentido general esto ocurre una década mas tarde.
Los cambios socioeconómicos ocurridos en Cuba a partir de 1959 trajeron como consecuencia la elevación de la expectativa de vida de la población, comparable con la de los países más desarrollados en el campo de la salud. Es por ello que ya en 1981 el número de individuos de 60 años y más superaba el millón de personas (17)
OBJETIVOS
Objetivo General
Determinar la prevalencia de síntomas prostáticos en los adultos mayores de 60 años en el Consultorio del Médico de la Familia No-21 en San José de las Lajas.
Objetivos Específicos
1. Evaluar los resultados de la aplicación de la Escala Internacional de Síntomas Prostáticos (IPSS) en relación con la edad.
2. Analizar los resultados de la calidad de vida dada por los síntomas urinarios.
3. Relacionar las características de la próstata al tacto rectal con los resultados de la Escala Internacional de Síntomas Prostáticos.
DISEÑO METODOLÓGICO
La investigación se realizó en el Consultorio Médico de la Familia No-21 correspondiente al Policlínico “Felo Echezarreta” que se encuentra en el área urbana del municipio San José de Las Lajas, provincia La Habana. Este consultorio está constituido por siete manzanas, integrado por 623 familias, con un total de 983 habitantes, distribuidos en 494 femeninos y 489 masculinos, de estos últimos 105 corresponden a los mayores de 60 años.
Se realiza un estudio descriptivo, retrospectivo de corte transversal con los adultos mayores de 60 años, en el período comprendido entre Septiembre y Noviembre del año 2006.
El colectivo examinado estuvo integrado por los 105 adultos mayores de 60 años del sexo masculino de este consultorio, dato que se obtuvo de las fichas familiares.
A cada hombre se le explicó la importancia y objetivos del estudio, siendo de su aprobación participar en la investigación, por lo que se les llenó el Consentimiento Informado (Anexo 2), el cual fue firmado por los mismos.
El modelo de la Escala Internacional de Síntomas Prostáticos conocida como IPSS que consta de siete ítems de acuerdo a las respuestas de los hombres estudiados y definido por los mismos de manera subjetiva se calificaron y se clasificaron los síntomas en:
· Leves: De 1 a 7 puntos
· Moderados: De 8 a 18 puntos
· Severos: De 19 a 35 puntos
A los adultos que la puntuación resultó de 0 puntos lo consideramos como normales, a pesar de que el IPSS lo considera como síntomas leves.
La Calidad de Vida dada por los Síntomas Urinarios se evaluó según las respuestas de los participantes agrupándolas después en:
· Buena: de 0 a 2 puntos (incluye las repuestas Afortunado, Satisfecho y Algo satisfecho)
· Regular: de 3 ó 4 puntos (incluye las repuestas Mixto y Algo insatisfecho)
· Mala: De 5 ó 6 puntos (incluye las repuestas Descontento y Terrible)
En la Planilla Recopiladora de Datos (Anexo 3) se plasman el nombre y los apellidos de los adultos estudiados, la edad, los antecedentes patológicos personales, los hábitos tóxicos, la puntuación final y clasificación de los síntomas prostáticos, la calidad de vida y las características de la próstata al tacto rectal.
Con el paquete estadístico SPSS Versión 10.0 en ambiente Windows se creó una base de datos utilizando como fuente la Planilla Recopiladora de Datos, los resultados se presentaron en forma tabular, los análisis estadísticos utilizados se correspondieron con la estadística descriptiva mediante la cual se determinó la frecuencia de aparición de cada variable evaluada.
Se desarrollaron tabulaciones cruzadas entre las variables edad y los resultados de la Escala Internacional de Síntomas Prostáticos, además entre esta y el resultado del tacto rectal.
Se utilizó el Statistical Graphics. Plus Version 5.1 para Windows 2002 para aplicar el test o prueba estadística no paramética del Ji Cuadrado (X²) de independencia para evaluar la hipótesis acerca de la relación entre las variables analizadas.
Los resultados se volcaron en tablas para su mejor compresión y análisis. Se escribe el informe final utilizando Microsoft Office en ambiente Windows XP 2005
Operacionalización de las Variables
Variable: Edad
Tipo: Cuantitativa de razón
Descripción: Teniendo en cuenta años cumplidos por el paciente en el momento de realizar el estudio
Escala: Por años desde 60 hasta 90 años
Indicador: %
Variable: Antecedentes Patológicos Personales
Tipo: Cualitativa nominal
Descripción: Se realizó en la anamnesis. De acuerdo a la clasificación de las enfermedades y los hábitos tóxicos establecido por la Organización Mundial de la Salud.
Escala: Según la clasificación vigente
Indicador: %
Variable: Escala Internacional de Síntomas Prostáticos
Tipo: Cualitativa
Descripción: El puntaje total de síntomas se obtuvo por las respuestas de los hombres a los siete ítems.
Escala: Leves, moderados y severos
Indicador: Ji Cuadrado (X²)
Variable: Calidad de Vida según síntomas Urinarios
Tipo: Cualitativa ordinal
Descripción: El puntaje total se obtuvo por las respuestas de los hombres a la pregunta.
Escala: Buna, regular o Mala
Indicador: %
Variable: Tacto rectal
Tipo: Cualitativa ordinal
Descripción: Definido por el examinador en cuatro grados de menor a mayor, del I al IV.
Escala: Grado I: < 25% del volumen de la próstata
Grado II: 25 - 49% del volumen de la próstata
Grado III: 50 - 75% del volumen de la próstata
Grado IV: > 75% del volumen de la próstata
Indicador: Ji Cuadrado (X²)
RESULTADOS Y DISCUSIÓN
Tabla 1: Distribución según la edad de los hombres estudiados.

Como observamos en la Tabla 1 y en la Figura 5 el mayor número de adultos mayores de 60 años que participó en el estudio se encontraban comprendidos entre los 60 y 70 años de edad que representan el 57, 14 %, el resto se encuentran entre los 71 y 89 años.
En este Consultorio del Médico de la Familia los 105 adultos mayores masculinos representan el 10,68 % del total de la población que es atendida en el mismo, siendo la población total masculina de 489 por lo que podemos decir que en esta población existen cada 23 hombres aproximadamente 5 hombres mayores de 60 años o sea la razón se comporta 5 es a 23.
La Dra. Portilla y colaboradores (59) en un estudio realizado en el INOR de Cuba encontró predominio de los pacientes con problemas prostáticos en el grupo de 60 a 70 años.
En muchos estudios relacionados con enfermedades prostáticas (46,50,60-62) la prevalencia de un determinado grupo de edad es diferente pues los mismos se realizan a partir de los 40 años, predominando en unos la década de los 50, en otras la de los 60, etc.
Zurbano (63) en su estudio de 91 pacientes nos informa que la edad media de los mismos fue de 65,04 años.
Leticia (64) en el estudio realizado encontró el predominio de la edad en la 7ma década de la vida.
Por su parte, Betancourt (65) explicó que la tendencia del cáncer va en ascenso, debido a que el principal factor de riesgo para que se presente es la edad, es así como en el futuro uno de cada tres mexicanos será diagnosticado con esta dolencia.
Nivaldo (66) considera a la edad importante en el estudio realizado por él y sus colaboradores en nuestro país, observó que el mayor grupo se encontraba entre los 65 y 77 años de edad, etapa de la vida donde comienzan a presentarse los problemas y enfermedades prostáticas.
Tabla 2: Antecedentes patológicos personales.

En nuestro estudio referente a los antecedentes patológicos personales y los hábitos tóxicos, como plasman los resultados de la Tabla 2, el 50,47 % es hipertenso, con 47,61 % le siguen los obesos, mientras que, 40,95 % presentan Diabetes Mellitus y el 38,09 % tienen artrosis, es bueno señalar que en muchos de los adultos mayores que participaron en el estudio coinciden varias enfermedades. El hábito tóxico que predominó fue el mal hábito de fumar con el 72,38 %.
Existen pocos trabajos publicados sobre hipertensión en pacientes mayores de 60 años, debido a que la mayoría se refieren, en sentido general, a poblaciones mayores de 15 años. No obstante, en un trabajo de caracterización del anciano se encontró una prevalencia de 35,94 % en un área de salud de la ciudad de Cienfuegos; otros estudios señalan prevalencias algo menores. (67,68)
Barrizonte (69) observa en su estudio que la prevalencia de hipertensión arterial fue de 39,51 %, y predominó en el grupo etáreo de 65 a 69 años.
Nivaldo (66) no observó asociación estadísticamente significativa entre el riesgo de problemas de la próstata con el hábito de fumar OR = 1,30, IC 95 %: 0,92-1,84
Varios autores (70-73) en sus estudios de las enfermedades prostáticas han observado que existen evidencias que sugieren que los obesos, los cuales por lo general tienen una dieta rica en grasa animal incrementa el riesgo y lo contrario ocurre con los no obesos que tienen una dieta rica en vegetales y frutas, que la obesidad no solamente contribuye a la diabetes y al colesterol alto, sino que también se ha asociado con algunos cánceres comunes, incluyendo los tumores dependientes de hormonas como los cánceres de próstata, del seno y de ovario.
Otros ( 74,75) establecen relaciones entre algunos antecedentes patológicos personales como la vasectomía, el sedentarismo, el tabaquismo, la exposición a radiaciones, la industria del caucho, los altos niveles de testosterona, la exposición al cadmio o los virus de transmisión sexual puedan tener alguna importancia en la génesis de la hiperplasia o el cáncer de prostática .
Sin embargo consideramos que a pesar de constituir un problema importante de salud, los antecedentes patológicos personales como factores etiológicos de los problemas prostáticos no han sido claramente dilucidados.
Tradicionalmente se ha considerado que los factores de riesgo potenciales están relacionados fundamentalmente con el medioambiente y los estilos de vida. Sin embargo, los resultados de los estudios epidemiológicos han mostrado pocas asociaciones de manera consistente; las únicas reconocidas son la de la edad, el grupo racial y la historia familiar de la enfermedad. (70)
Las hipótesis mejor fundamentadas hasta la fecha para los problemas prostáticos, sobre todo, para el cáncer de próstata, involucran factores hormonales y factores genéticos, que podrían interactuar con hábitos dietéticos. Pero las características étnicas de la mayoría de las poblaciones incluidas en los estudios de referencia, difieren sustancialmente de las de la población latinoamericana, la caribeña y en especial la cubana con una población heterogénea desde el punto de vista étnico.
Por estas razones, se realizó un estudio de casos y controles en Ciudad de La Habana, con el fin de determinar el papel de algunos factores genéticos, hormonales, de estilo de vida y ambientales en el riesgo de desarrollar cáncer de próstata clínicamente manifiesto en Cuba. La investigación se desarrolló con la colaboración del Instituto Catalán de Oncología y de la Agencia Internacional de Investigaciones en Cáncer de la Organización Mundial de la Salud. Como posibles factores de riesgo se incluyeron: hábitos de vida ,actividad sexual, consumo de tabaco, actividad física, consumo de alimentos; factores ambientales, exposiciones laborales; antecedentes personales patológicos e infecciones virales y antecedentes familiares :padre, hermanos, tíos e hijos con cáncer o enfermedad prostática, pero el estudio no mostró resultados significativos.( 70 )
Leticia (64) en su estudio observó que el 54,9 % de los pacientes fumaba, además, existía gran cantidad de obesos y la actividad física realizada en una semana habitual, durante los cinco años anteriores a la entrevista, se encontraron diferencias significativas entre casos y controles para la cantidad de horas por semana que dedican a caminar y hacer ejercicios físicos Estas diferencias fueron más marcadas cuando el sujeto tenía entre 60 años de edad. Ella considera que los antecedentes patológicos personales como factores de riesgo para problemas prostáticos continúa teniendo vigencia si tenemos en cuenta que todavía la evidencia sobre muchos de los factores invocados es insuficiente, ella no encontró asociación con el hábito de fumar al igual que otros autores (71-74).
Comer algunos alimentos como las semillas de soya o de lino, conocidos por sus propiedades estrogénicas, ayuda a proteger del cáncer de próstata, afirma la autora sueca (67) de un nuevo estudio. Reporta que han " estudiado a hombres que consumen muchas semillas de soya, judías, semillas de lino y de bayas, y los que ingerían una gran cantidad de estos productos estaban menos expuestos al riesgo de cáncer de próstata", Durante los dos últimos años, su equipo interrogó a 1 499 hombres, a quienes se les había diagnosticado recientemente un cáncer de próstata, en particular sobre sus hábitos alimentarios. Los investigadores compararon sus respuestas con las proporcionadas por una muestra de 1 130 hombres sanos. Según las conclusiones del estudio publicado los hombres que consumen alimentos ricos en fitoestrógenos, o elementos químicos que actúan como los estrógenos sobre el organismo, reducen en un 26% los riesgos de padecer cáncer de próstata. Estos efectos beneficiosos se deben a que "los fitoestrógenos pueden proteger contra el cáncer de próstata gracias a que ofrecen un mejor equilibrio hormonal",
Diferentes autores (54,56,60,76) consideran que las hiperlipidemias y las hipercolesterolemias son curables cuando depende de factores dietéticos o de una causa que lo produce: diabetes, obesidad, hipotiroidismo, síndrome nefrótico y son solo tratables si dependen de un trastorno metabólico inherente a la persona. Informan que el colesterol, grasa que interviene en variados procesos del organismo, mantiene sobre sí el ojo avizor de investigadores y especialistas que vinculan su presencia en exceso a riesgos que pueden comprometer ciertamente la salud y hasta la vida, pues hombres con cáncer de próstata tenían un 50% más de posibilidades de haber tenido altos niveles de colesterol que los que no presentaban la enfermedad. La relación entre el colesterol alto y este trastorno se viene conjeturando, pero la mayor parte de las evidencias son en animales. Los científicos han dicho que la asociación es “más fuerte” en los hombres con un colesterol alto diagnosticado antes de los 50 y en los mayores.
Tabla 3: Relación entre la Escala Internacional de Síntomas Prostáticos (IPSS) y la edad.

Después de haber aplicado a los 105 adultos mayores de 60 años la Escala Internacional de Síntomas Prostáticos, determinamos el puntaje total obtenido según las respuestas y al relacionarlos con la edad, el comportamiento de estas dos variables se pueden apreciar en la Tabla 3 cuyos resultados muestran que existen 43 hombres con síntomas leves que representan el 40,95 %, seguidos por los síntomas moderados en 25 con un 23,80 % y finalmente los síntomas severos en 7 con un 6,66 %.
Comprobamos que la prevalencia entre estas dos variables al aplicar la prueba o el test del Ji Cuadrado de independencia el mismo no resultó significativo ya que ( p > 0,05), sin embargo apreciamos que a medida que aumenta la edad los síntomas de moderados a severos también aumentan a pesar de que no fue significativo
Variables: Edad - Escala Internacional de Síntomas Prostáticos

Muchos autores (52,53,59,64) consideran que los criterios en los cuales hoy nos basamos para valorar un paciente con el diagnóstico de hiperplasia benigna de la próstata son muy distintos a los que se estudiaban hace 20 años. En dicha época se consideraba que una próstata agrandada era condicionante de obstrucción infravesical, y esta era tributaria de tratamiento quirúrgico, por lo cual muchos pacientes eran operados por esa condición para evitar una posible retención urinaria completa. Hoy se ha demostrado que no es así, ya que una próstata grande al tacto rectal puede no provocar la obstrucción al flujo de orina; por otra parte, una próstata pequeña puede producir muchas molestias y alterar el flujo de orina si su porción aumentada se proyecta hacia la uretra o hay un lóbulo medio que haga efecto de válvula a nivel del cuello vesical.
Un grupo de investigadores (62) en su estudio de pacientes con hiperplasia benigna de la próstata, le realizó a todos los pacientes la Encuesta de Síntomas Urinarios o se a el IPSS, durante el ingreso de los mismos, al primer mes de tratamiento con doxazosina y a los 3 meses, además al concluir el tratamiento. Evaluó la mejoría de los síntomas por el IPSS y encontró que solo el 25% presentaron síntomas severos de obstrucción urinaria al ingreso y que el 75 % presentaron síntomas moderados, ningún paciente ingreso con síntomas leves. En la evaluación del primer mes de tratamiento, el promedio de síntomas bajo a 5,8 distribuidos así: 75% con síntomas leves y el 25% síntomas moderados, ningún paciente tuvo síntomas severos.
La evaluación de los síntomas es ahora algo más fácil debido al desarrollo de la Puntuación Internacional de Síntomas Prostáticos o sea el IPSS. Esta medición se utiliza como referencia para determinar la gravedad de la enfermedad. Para tratar o no tratar, el médico se basa generalmente en las recomendaciones descritas por varios autores (5-8,41) que mencionamos debajo, sin embargo, la decisión final suele depender de la percepción personal por el paciente de sus propios síntomas.
Síntomas leves o sin síntomas: Los hombres con síntomas leves o ausentes normalmente eligen la actitud expectante, incluso cuando presentan próstatas agrandadas. En la hiperplasia prostática puede progresar hasta el punto de necesitar tratamiento en un 15% de los hombres con síntomas leves que deciden esperar. Sin embargo, debe destacarse que puede existir obstrucción del tracto urinario en hombres con próstatas agrandadas aún cuando no presenten síntoma alguno, por lo que esta opción tiene cierto riesgo, aunque es pequeño.
Síntomas moderados: La elección es más difícil para hombres con síntomas y podría depender simplemente de la capacidad del paciente para tolerarlos. Barry y col. en un estudio (1) comparativo de esos pacientes, después de 5 años sólo el 10% de los pacientes quirúrgicos habían empeorado comparándolo con el 21% de los que decidieron actitud expectante. Sin embargo, ninguno de estos hombres tomaba medicaciones, por lo que no se conoce cómo se compararía con el tratamiento farmacológico o con la cirugía. Otros estudios (6-8) han reportado que hasta el 40% de los que tienen síntomas moderados pueden necesitar tratamiento, en un porcentaje pequeño de pacientes, los síntomas mejoran.
Síntomas graves: Los hombres con síntomas intensos casi siempre eligen el tratamiento, aunque si su próstata es de tamaño pequeño o normal, los síntomas pueden mejorar.
Jalon (13) en su estudio observó según la puntuación del IPSS total que el 33% de los varones presentaba síntomas leves, el 75% síntomas moderados y el 17% síntomas severos.
Muchos autores (1,6-8) realizan la evaluación de la valoración de la mejoría de los síntomas prostáticos post tratamientos ya sean medicamentosos o quirúrgicos aplicando la Escala Internacional de Síntomas Prostáticos.
En la bibliografía revisada no encontramos ningún trabajo que relacione la edad con el resultado de la puntuación y clasificación de los síntomas prostáticos de acuerdo a la Escala Internacional de Síntomas Prostáticos.
Tabla 4: Calidad de vida dada por los síntomas prostáticos.

A la pregunta que valora la Calidad de vida dada por los Síntomas Prostáticos se muestran los resultados en la Tabla 4 y en la Figura 6, los hombres con síntomas leves fueron los únicos que respondieron tener una buena calidad de vida con un 54, 66 %, cuya distribución es de la siguiente forma:
- Afortunados: 12 hombres que representa el 16 %,
- Satisfechos: 20 hombres para el 26, 66 %
- Algo Satisfechos: 9 hombres para el 12,00 %
Regular calidad de vida dada por los Síntomas Prostáticos piensa que tienen el 9,33 % de los estudiados, pues sus respuestas fueron marcar algo insatisfecho, de los cuales 2 hombres tienen síntomas leves que representan el 2,66 % y 5 hombres con síntomas moderados para el 6,66 %.
Mala calidad de Vida dada por los Síntomas Prostáticos consideran que tienen el 36, 00 % de los hombres, de los cuales el 26,66 % respondió sentirse Descontento perteneciendo el 22,66 % a los que tienen síntomas moderados y el resto a los que tienen síntomas severos, el 9,33 % marco sentirse Terrible , el 4 % con síntomas moderados y 5, 33 % con síntomas severos
Jalón (13) que interrogó a los pacientes para determinar el grado de satisfacción conviviendo con su sintomatología prostática, objetivizó mediante la escala de la IPSS de 0 a 6, donde 0 puntos fue satisfacción excelente y 6 puntos sintomatología no satisfactoria, además comprobó que el promedio de satisfacción inicial de los pacientes fue de 3.8 mínimo 1 y máximo 6, el 50 % se ubicaron dentro de la escala de 4. Al mes de iniciada la terapia el grado de satisfacción mejoró en forma importante, el 55 % de los pacientes se ubicó en 2 y ningún paciente reportó un valor mayor de 4. En la evaluación de la calidad agrupada en dos categorías, el 88% refería buena o indiferente calidad y el 37% estaban insatisfechos o con mala calidad de vida. De manera similar con otros estudio hemos encontrado una excelente correlación entre la afectación de la calidad de vida percibida por el paciente y la sintomatología miccional (7,8).
Así, los pacientes con síntomas del tractus urinario inferior por problemas prostáticos importante con puntuación IPSS total entre 20-35, tenían un riesgo 6 veces mayor de mala calidad de vida, descendiendo el riesgo a sólo 1,1 en los que presentaban IPSS total entre 8 y 19. A través de la recogida de los síntomas del paciente con prostatismo mediante el cuestionario autoadministrado IPSS, y según los datos recogidos de otros estudios (1,5,6), estos también concluyen que cuanto más graves sean los síntomas peor es la calidad de vida.
Tabla 5: Relación entre el tamaño de la próstata al tacto rectal y los resultados de la Escala Internacional de Síntomas Prostáticos (IPSS)

Al relacionar el tamaño de la próstata expresado en grados según el tacto rectal con los resultados de la puntuación de la Escala Internacional de Síntomas Prostáticos que permitió clasificarlos en leves, moderados y severos observamos según los resultados de la Tabla 5 que en 66 hombres para un 62,85 % la próstata estaba de tamaño y características normales a pesar de presentar el 29,52 % síntomas leves y el 4,76 % síntomas moderados.
Sin embargo, en 39 hombres que representan el 37,14 % del total de la muestra la próstata al tacto rectal se palpó aumentada de tamaño con características de hiperplasia benigna, teniendo Grado I el 25,70 %, Grado II el 7,61 % y Grado III el 3,80 %, excepto en un hombre que impresionó tener un adenocarcinoma, el mismo pertenece a uno de los casos con síntomas severos y Grado II, actualmente se atiende en la consulta de urología de nuestro municipio.
Aplicando el test de Ji-Cuadrado se observó que existe dependencia significativa pues (p < 0,001) con un nivel de confianza del 99 % entre estas dos variables, lo que significa que a medida que aumenta de tamaño la próstata aumentan los síntomas de moderado asevero
Variables: Edad - Escala Internacional de Síntomas Prostáticos

La Dra. Santana (77) en su estudio encontró en el 66,6 % de los pacientes tenía el tacto rectal normal y cuando estuvo aumentada la próstata hubo predominio del Grado I, lo que no lo relaciona con el resultado del IPSS, sino, con la uroflujometría urinaria, sin embargo, apoya el criterio de la importancia del resultado del IPSS como uno de los criterios actuales para evaluar la conducta a seguir con los pacientes que padecen de hiperplasia prostática benigna.
Oesterling (49) encontró después de aplicar la Escala Internacional de Síntomas Prostáticos y al relacionarlos con el resultado del l tacto rectal que el 80% de sus pacientes tenían una próstata grado II, de estos el 25% tenía síntomas severos y el resto moderados, el otro 20% del total tenían una próstata grado l y todos refirieron síntomas leves, algunos con puntuación de 0.
Andro (76) al evaluar el tratamiento en sus pacientes portadores de hiperplasia prostática observa que 71,4 % de los pacientes que se encontraban en los Grados III y IV disminuyeron el tamaño prostático, al pasar a Grados leves y moderados, luego de 6 meses de tratamiento.
Al igual que muchos autores (8,45,56,60) nosotros observamos la relación del tamaño de la próstata al tacto rectal con la puntuación y clasificación de los síntomas según la Escala Internacional de Síntomas Prostáticos.
CONCLUSIONES
· Un tercio de los hombres estudiados se ubican entre los 60 y 65 años de edad.
· La hipertensión arterial y la obesidad fueron los antecedentes patológicos personales que prevalecen en el estudio, siendo el mal hábito de fumar el factor de riesgo más frecuente.
· No existe significación estadística entre la edad de los pacientes y la clasificación de los síntomas de acuerdo a la Escala Internacional de Síntomas Prostáticos.
· Predominó la buena calidad de vida según los síntomas urinarios
· A medida que aumenta de tamaño la próstata aumentan los síntomas moderados y severos.
RECOMENDACIONES
- Mantener la realización del tacto rectal una vez al año a todos los hombres mayores de 40 años como establece el programa de diagnóstico precoz del cáncer de próstata.
- Entrenar a los Médicos y enfermeras de atención primaria de salud en la aplicación y evaluación de la Escala Internacional de Síntomas Prostáticos (IPSS) y que la misma se aplique una vez al año a todos los hombres mayores de 60 años.
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Anexo 1

Anexo 2
CONSENTIMIENTO INFORMADO
YO ________________________________________________ CON DIRECCIÓN __________________________________________________ Y NUMERO DE CARNET DE IDENTIDAD _______________________, DESPUES DE LA EXPLICACION OFRECIDA POR EL MEDICO Y CONOCER DE LOS OBJETIVOS QUE SE PERSIGUEN CON LA INVESTIGACION, CUYOS RESULTADOS SERAN SOLO PARA INFORMACION MEDICA, ACEPTO PARTICIPAR EN LA MISMA FIRMANDO ESTE DOCUMENTO.
________________________ _________________
FIRMA DEL PARTICIPANTE FIRMA DEL MEDICOI
___________________
FIIRMA DEL TESTIGO
No- 3
PLANILLA RECOPILADORA DE DATOS
NOMBRE Y APELLIDOS: ______________________________
EDAD: _______________
DIRECCIÓN: ____________________________________
APP:
o HTA
o DIABETES MELLITUS
o ARTROSIS
o OBESIDAD
o HIPERLIPIDEMIA
o CARDIOPATIA ISQUEMICA
o FUMADOR
o OTRAS ¿Cuáles? ____________________________
RESULTADOS DEL IPSS:
Puntuación: ___ Síntomas Negativos: _____
Síntomas Leves: _____
Síntomas Moderados: _____
Síntomas Severos: _____
CALIDAD DE VIDA: Puntuación ___ Buena: _____
Regular: _____
Mala: _____
TR:
Figura No-1

Figura No- 2

Parte inferior de la lámina 41 del libro de Vesalio
"De Humanis Corporis Fabrica".
Figura No- 3

TACTO
RECTAL
Figura No-4

Instituto Superior de Ciencias Médicas de La Habana
Filial Provincia Habana
Policlínico "Felo Echezarreta
San José de las Lajas
AUTORES:
Dr. GENEROSO TORRES FUENTES
ESPECIALISTA DE 1ER GRADO EN UROLOGÍA
PROFESOR ASISTENTE EN UROLOGÍA
Dr. RUBÉN YORA ORTA.
ESPECIALISTA EN ANESTESIOLOGÍA Y
REANIMACIÓN. DIPLOMADO EN CUIDADOS
INTENSIVOS Y ADMINISTRACION DE SALUD
PROFESOR ASISTENTE EN FARMACOLOGÍA
CLÍNICA.
Dra. OLGA MARÍA DELGADO GONZALEZ
ESPECIALISTA DE PRIMER GRADO EN
GERIATRÍA Y GERONTOLOGÍA.
TUTOR: DR. JESÚS RODRÍGUEZ SIERRA
ESPECIALISTA DE 2DO GRADO EN UROLOGÍA
PROFESOR AUXILIAR EN UROLOGÍA
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Publicación enviada por Dr. Rubén Yora Orta y Otros Autores
Contactar mailto:ruben.yora@infomed.sld.cu
Código ISPN de la Publicación EEZlAEAEluLyKLCaIv
Publicado Friday 11 de May de 2007
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