Monografias | La utilización de fichas durante la actividad científica. Una técnica indispensable pero olvidadaLa utilización de fichas durante la actividad científica. Una técnica indispensable pero olvidadaResumen: En muchos momentos de la actividad científica se hace necesario analizar las diferentes teorías que existen en relación con el tema, conocer otras investigaciones realizadas, para poder identificar los antecedentes del problema científico a resolver y poder fundamentar la investigación. En nuestra labor investigativa se ha identificado como una dificultad que no se realiza una sólida fundamentación del problema que se va a abordar, sobre todo a la hora de mencionar las insuficiencias que aún subsisten; además, se citan pocos autores, lo que muestra carencias en la revisión bibliográfica, por lo se pretende dar algunas sugerencias de cómo confeccionar fichas bibliográficas y de contenido lo cual se considera una actividad importante en una investigación científica.(V) Índice: Introducción Desarrollo Conclusiones Bibliografía Resumen:
En
muchos momentos de la actividad científica se hace necesario analizar las
diferentes teorías que existen en relación con el tema, conocer otras
investigaciones realizadas, para poder identificar los antecedentes del
problema científico a resolver y poder fundamentar la investigación. En
nuestra labor investigativa se ha identificado como una dificultad que no se
realiza una sólida fundamentación del problema que se va a abordar, sobre todo
a la hora de mencionar las insuficiencias que aún subsisten; además, se citan
pocos autores, lo que muestra carencias en la revisión bibliográfica, por lo
se pretende dar algunas sugerencias de cómo confeccionar fichas bibliográficas
y de contenido lo cual se considera una actividad importante en una investigación
científica. Introducción: ¿Por
qué considerar la revisión de la literatura una actividad importante en
la realización de una investigación? En muchos momentos de la actividad científica
se hace necesario analizar las diferentes teorías que existen en relación con
el tema, conocer otras investigaciones realizadas, para poder identificar
los antecedentes del problema científico a resolver y poder fundamentar
la investigación. En relación con la fundamentación del problema
científico, la revisión de la literatura cumple varias funciones dentro del
proceso de investigación: · Contribuye a la
presentación de errores cometidos en otros estudios. ·
Sirve de orientación en cuanto a cómo debe realizarse el estudio, por cuanto
al revisar los antecedentes es posible advertir la manera en que se ha tratado
el problema científico determinado, qué tipos de estudio se han realizado, con
qué sujetos, de qué manera se han obtenido los datos, qué diseños se han
utilizado, qué aspectos no han sido abordados, etc. ¿Qué
es la revisión de la literatura? Al decir de (1): “Consiste en la detección,
obtención y consulta de la bibliografía y materiales útiles para los propósitos
de estudio, que permiten recopilar la información imprescindible relacionada
con el problema científico. Es importante observar el principio de
selectividad; atendiendo al volumen de publicaciones que se producen en el mundo
en las diferentes áreas del conocimiento, sólo se deben seleccionar las más
importantes y recientes”. Para
ello es útil la confección de fichas bibliográficas y de contenido. En el
libro Metodología de la Investigación Educativa se plantea: “El modo más
conveniente de recoger los datos acerca de trabajos previos, es mediante las
fichas bibliográficas y de contenido” (2) En
la revisión de trabajos científicos estudiantiles y proyectos de investigación
en la Facultad de Medicina “Dr. Salvador Allende” se ha podido constatar que
no se realiza una sólida fundamentación del problema que se va a abordar,
sobre todo a la hora de mencionar las insuficiencias que aún subsisten; además,
se citan pocos autores, lo que muestra carencias en la revisión bibliográfica. En
este trabajo se pretende dar algunas sugerencias de cómo realizar esa
importante labor de la actividad científica que es la revisión de las fuentes
bibliográficas. Desarrollo: ¿Cómo
realizar la revisión de la literatura? Se suele considerar la existencia de
tres tipos de fuentes de información: (3) ·
Fuentes primarias: Los datos que proporciona son de primera mano. Entre ellas se
encuentran libros, antologías, monografía, tesis, disertaciones, documentos
oficiales, trabajos presentados en conferencias o seminarios, testimonios de
expertos, artículos científicos, etc. ·
Fuentes secundarias: Se trata de compilaciones, listados de referencias.
Procesan información de primera mano, que pueden aparecer en revistas o libros
que mencionan o comentan de manera breve, contenidos de artículos, libros,
tesis, disertaciones y documentos relevantes. ·
Fuentes terciarias: Son documentos que compendian nombres y títulos de otras
revistas y publicaciones periódicas, boletines, conferencias, simposios,
asociaciones industriales, títulos que contienen referencias y datos bibliográficos.
Estas fuentes son útiles para detectar fuentes no documentales. Una
vez que se ha obtenido la literatura, se procede a la consulta de la misma y a
la selección de las que serán útiles para fundamentar el problema científico.
Es recomendable anotar todos los datos de identificación de la referencia, y si
se asiste a varias bibliotecas o hemerotecas es conveniente registrar dónde está
localizada la referencia y, si es posible, su clasificación. Posteriormente,
se realiza la extracción y recopilación de la información que resulta de
interés, para lo cual se procede de acuerdo con el método organizativo que
decida el investigador, este puede ser a través de: fichas, libretas, cuadernos
y hasta en casetes grabados. Cuando se recopila información se pueden extraer
una o varias ideas. Para
elaborar una ficha bibliográfica se coloca el número de referencia o
clasificación y el lugar de localización (si se trata de materiales de
biblioteca), el apellido del autor y nombre, el título, la editorial, la
ciudad, el año de publicación y el número de páginas. (2) Un
ejemplo de ficha bibliográfica para artículos de revistas seriadas es el
siguiente: Rigau Pérez, José “Manifestaciones clínicas del dengue hemorrágico en
Puerto Rico, 1990- 1991” Revista Panamericana de Salud Pública Volumen 1, No. 6 Junio 1997 435 - 443 Según el tipo de que se trate, las fichas bibliográficas
deben llevar la referencia siguiente: (3) Con
la confección de estas fichas se tiene localizada la literatura que se
relaciona con el tema que se va a abordar; sin embargo, es necesario poseer resúmenes
y citas de esa literatura para ser utilizada en la fundamentación del problema,
la confección del marco teórico, para la comparación de los resultados
obtenidos con otros, etc. La situación ideal para hacer una tesis, artículo,
etc., sería tener en el lugar donde se redacta todos los libros y artículos
que se precisan; sin embargo se sabe que esto no siempre es posible. Para salvar
esta situación se recomienda la confección de las fichas de contenido,
con las cuales se puede: sintetizar el tema, seleccionar una cita clave,
formular un juicio, etc. (4) A
continuación se dan algunas recomendaciones para tomar nota de las fuentes de
información y así proceder a confeccionar las fichas de contenido: (2) Por
ejemplo, un profesor que desea tratar con sus estudiantes aspectos sobre la
investigación científica consulta varias fuentes bibliográficas y confecciona
las siguientes fichas de contenido: La investigación científica. Caracterización: “Podemos definirla como un tipo de investigación sistemática,
controlada, empírica y crítica, de proposiciones hipotéticas sobre las
presumidas relaciones entre fenómenos naturales”. Sampieri Roberto, Fernández Carlos, Baptista Pilar. Metodología de la
Investigación Científica. Ed. Mc´Graw Hill. México,
1998, p. XXVI La investigación científica. Etapas. ü
Concebir la idea de investigación. ü
Plantear el problema de investigación. ü
Elaborar el marco teórico. ü
Definir el tipo de investigación a realizar. ü
Establecer las hipótesis. ü
Seleccionar el diseño adecuado de investigación. ü
Selección de la muestra. ü
Recolección de los datos. ü
Analizar los datos. ü
Presentar los
resultados. Sampieri Roberto, Fernández Carlos, Baptista Pilar. Metodología de la
Investigación Científica. Ed. Mc´Graw Hill. México,
1998, p. XXVI La investigación científica. Etapas: “Para
poder sistematizar el proceso de investigación este es dividido en dos etapas.
La primera de ellas se conoce como Etapa de Planificación y la segunda como
Etapa de Ejecución.” Martínez Raúl, Rodríguez Eddy. Manual de
Metodología de la Investigación Científica. (s/e)
(s/f), p.7 Como se
puede observar, se ha situado un título o clasificador (ambas tratan del método
científico), y un subtítulo o subclasificador (caracterización o etapas) con
el objetivo de diferenciar el asunto específico sobre el cual trata cada una de
ellas. Generalmente,
esta actividad suele ser considerada engorrosa, compleja y hasta inútil. En
efecto, estudios realizados por estudiantes de la facultad (5 y 6) han reportado
la inexistencia de este tipo de actividad científica en estudiantes de medicina
de la facultad de ciencias médicas Dr. Salvador Allende. Elaborar fichas es una
acción usualmente desconocida por investigadores fortuitos y, en el mejor de
los casos, es suplantada por la redacción de notas en un cuaderno o en hojas
sueltas, lo cual no es sino una reproducción reducida de la fuente consultada. Las
potencias de esta técnica de trabajo científico radican esencialmente no en la
extracción de la información, sino en el hecho de que esa aprehensión se
realiza conforme a una clasificación, a un ordenamiento que se subordina a un
referente lógico previamente concebido. Disponer de
notas en un cuaderno o en hojas sueltas no evita el innecesario y dilatado
trabajo de volver a leer las ideas extraídas y ordenarlas, según los puntos de
interés de la parte del discurso que se pretende desarrollar durante la
producción científica. Es, definitivamente, trabajo doble. Claro que a
esta falsa concepción contribuyen también, en alguna medida, los autores de
textos y manuales de Metodología de la Investigación Científica que hacen de
una ficha un objeto sumamente complejo, con la adición de más y más
exigencias. Por
ejemplo, en los ejemplos de fichas de contenido (arriba referidos) no resulta
imprescindible repetir todos los datos de la fuente consultada; si se dispone
previamente de una ficha bibliográfica de la obra, con sólo citar al autor y
las primeras palabras del título sería suficiente (conservando, claro está,
la página de donde fue extraída la cita, que si no se encuentra en la ficha
bibliográfica). Sin
embargo, la peor consecuencia de la producción literaria con desconocimiento de
esta técnica, durante la actividad científica, es mucho más sutil y perversa:
pobreza del análisis científico. Y es que la ausencia de fichas está
estrechamente vinculada con la disposición de sólo unas pocas fuentes bibliográficas.
Si no se ha sentido la necesidad de ordenar, de agrupar convenientemente, la
información disponible es porque, muy posiblemente, es escasa, fácil de
recordar y ubicar en las obras leídas. Se trata de
una tendencia de los profesionales (en formación o en ejercicio) que se han
visto en la necesidad de aproximarse a la actividad científica de forma esporádica
y temporal. Es fácil para un observador entrenado percatarse que en la exposición
científica del novel se están utilizando sólo dos o tres autores (cuando más)
para fundamentar las ideas. Otra veces,
aún más nefastas, ni siquiera aparecen los nombres de esos autores, pero se
aprecian los saltos en el discurso, las diferencias de estilos y los giros
bruscos durante la exposición de las ideas. En esas ocasiones, el autor del
trabajo se coloca en posiciones cercanas al plagio, incluso involuntario. ¿Qué es
lo esperable en el análisis de un tema, como parte de un trabajo legítimamente
científico?... El desarrollo de la ciencia y la producción supeditada a ella
es hoy día tan extenso que difícilmente no existan numerosas opiniones sobre
un mismo tema. Luego, lo esperado es que el análisis sea rico de opiniones
encontradas o, en el mejor de los casos, complementarias. Captar esa
riqueza de posiciones, para someterlas después a un estudio crítico, no es prácticamente
posible en la actualidad sin una lista relativamente extensa de autores y
trabajos científicos (incluyendo los de un mismo autor en estadios diferentes
maduración de sus ideas). Y procesar
semejante volumen de información no se logra rebuscando ideas dispersas por
diferentes fuentes bibliográficas al momento de sintetizar, primero, y
redactar, después, el discurso científico. Un trabajo riguroso en esa dirección
es sólo posible con ayuda de una técnica tan potente del análisis documental
como la de elaboración de fichas. En ese
sentido, es muy importante que cada ficha contenga sólo una idea principal. Esa
es otra deficiencia en el manejo de la técnica. Varias ideas principales bajo
un mismo clasificador no sólo resultará, seguramente, una incongruencia, sino
además un trabajo inoperante; sería necesario regresar sobre las fichas y
repetir el proceso de reducción, si no se perdió información al dejarla atrás
en un punto del discurso anterior donde también (por contener varios aspectos)
resultó útil. De
disponerse de las fichas de contenido bien elaboradas, se tiene entonces la
posibilidad de realizar el análisis cruzado al que se ha hecho referencia con
anterioridad. Como parte de él, el autor dispone de tres alternativas:
Pero, ¿cómo
se conocen los diferentes tópicos o componentes del discurso en los que habría
que hacer repetidamente esta acción?... En efecto, no basta con disponer
de un volumen considerable de información, por demás debidamente clasificado.
Si no se conocen los puntos neurálgicos de la ruta del discurso científico
existe una alta probabilidad de desorientarse y perder el rumbo. Esa es otra
deficiencia frecuente en el proceder de los noveles e investigadores temporales.
Las consecuencias son obvias: discursos incoherentes, por momentos ilógicos (en
el mejor de los casos aburridos) y, sobre todo, con mucha información inútil,
en relación con los objetivos y resultados esperados del trabajo científico
que se produce. ¿Cuál es
la recomendación para evitar esa incómoda deficiencia?... Se aconseja elaborar
previamente un sumario analítico del discurso, un esqueleto, un esquema
orientador de la lógica de la exposición de las ideas. Antes de
comenzar a escribir se debe trazar la ruta del discurso que se pretende seguir
para cumplimentar el objetivo de investigación declarado (incluso desde antes,
para fundamentar el problema científico abordado). Porque además, después de
redactadas las ideas se hace más difícil desprenderse de ellas, aún cuando
resulten incoherentes o innecesarias. Para
confeccionar ese sumario analítico se pueden utilizar los mismos clasificadores
y sub-clasificadores que se fueron identificando al estudiar las fuentes
bibliográficas consultadas (y consecuentemente, construyendo las fichas de
contenido correspondientes). De este modo el sumario analítico asumirá una
forma trapezoidal: v
CLASIFICADOR (IDEA PRINCIPAL) Ø
SUB-CLASIFICADOR (IDEA SECUNDARIA) Ø
SUB-CLASIFCIADOR (OTRA IDEA SECUNDARIA) §
SUB-SUB-CLASIFICADOR (IDEA SUBORDINADA O COMPLEMENTARIA ) Conclusiones: Se ha
querido mostrar que la técnica de elaboración de fichas bibliográficas y de
contenido desempeña un importante papel en la conducción del discurso
literario en la redacción de trabajos científicos. Sin su aplicación aumenta
considerablemente la probabilidad de cometer errores fatales, incluyendo
la subordinación del análisis crítico a un o pocos autores. El
procedimiento correspondiente presupone la identificación de clasificadores y
sub-clasificadores del tema estudiado a partir de los cuales se clasifica y
ordena la información extraída y se confecciona el sumario analítico que
servirá de base de orientación en el desarrollo del discurso científico. Fichas
precisas y contentivas de sólo una idea principal vendrían entonces a revelar
al autor la diversidad de ideas que giran alrededor punto clave de la lógica de
la exposición, sus eventuales contradicciones y complementos, situándolo ante
la disyuntiva de aferrarse fundamentadamente a una de esas posiciones, o armar
otra enriquecida con diversas posiciones o, en un acto de genuina creación,
romper con todas ellas y dar un salto cualitativo hacia nuevas posiciones. Bibliografía: 5. León David. El desarrollo de las
habilidades investigativas y los trabajos científicos en los estudiantes de
tercero y cuarto años de la especialidad de medicina. En XiX Jornada Científica
Estudiantil. Facultad de Ciencias Médicas Dr. Salvador Allende. Mayo 2003. 6. El desarrollo de las habilidades
investigativas y los trabajos científicos en los estudiantes de quinto y sexto
años de la especialidad de medicina. En XiX Jornada Científica Estudiantil.
Facultad de Ciencias Médicas Dr. Salvador Allende. Mayo 2003. Autores: MSc. Ana Gloria López Fernández Dr.C. Jaime Cruañas
Sospedra, Lic Gracia Amelia Saún Tovías, Lic. Pablo Herrera y Lic. Adys
Salgado Friol. Profesores de Bioestadística de la Facultad de Medicina Dr.
Salvador Allende, Ciudad de la Habana, Cuba Ultimas Publicaciones en ilustrados.com
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