Monografias | El patrimonio cultural entre los medios de enseñanza de la HistoriaEl patrimonio cultural entre los medios de enseñanza de la HistoriaResumen: En este artículo se fundamenta el valor didáctico del patrimonio cultural para su empleo como medio de enseñanza en la asignatura de Historia. Los argumentos presentados por sus autores parten del análisis de varias definiciones y clasificaciones de los medios de enseñanza en general y específicos de la Historia. Los fundamentos epistemológicos presentados se basan en un estudio teórico con fines formativos de la relación Historia – patrimonio cultural – identidad cultural en el contexto de la didáctica de la historia. Este trabajo en manos de los maestros y profesores de Historia servirá de material de consulta para el empleo del patrimonio cultural en el proceso docente educativo.(V) Índice Introducción I.
Sobre
los medios de enseñanza
de la Historia y su clasificación. 1.1
Sobre la definición del concepto de medios de enseñanza.
1.2
Algunas clasificaciones de los medios de enseñanza II.
Los
bienes patrimoniales como medios de enseñanza de la historia 2.1
Sobre la importancia del patrimonio local y regional en la formación
identitaria a través de la
Historia 2.2
Una aproximación desde la ciencia histórica a la relación patrimonio
cultural – medio de enseñanza de
la historia
Conclusiones Bibliografía Resumen:
En este artículo se fundamenta el
valor didáctico del patrimonio cultural para su empleo como medio de enseñanza
en la asignatura de Historia. Los argumentos presentados por sus autores
parten del análisis de varias definiciones y clasificaciones de los medios de
enseñanza en general y específicos de la Historia. Los fundamentos
epistemológicos presentados se basan
en un estudio teórico con fines formativos de la relación Historia
– patrimonio cultural – identidad cultural en el contexto de la didáctica
de la historia. Este trabajo en manos de los maestros y profesores de Historia
servirá de material de consulta para el empleo del patrimonio cultural en el
proceso docente educativo. Introducción: El tema
de la identidad cultural ha preocupado y ocupado a especialistas de las diversas
disciplinas de las ciencias sociales. Los debates científicos de fines del
siglo XX e inicios del XXI han centrado su análisis en el tema. El principal
motivo de tal preocupación es la
amenaza que significa para la humanidad la globalización neoliberal, la cual
afecta a los pueblos y naciones en todos los aspectos de la vida social, el
peligro mayor está en el modelo de cultura que se trata de imponer como única
alternativa a escala mundial. En
América Latina y en Cuba esta problemática adquiere especial significado por
su condición de cultura fuertemente amenazada. La globalización, por su impacto, produce la actuación de un rasgo
cualificador fundamental de la identidad, que es la legimitación frente al
otro. El conocimiento del patrimonio cultural y el estudio de la Historia
favorecen la formación identitaria en tanto conducen a un mejor conocimiento y
valoración de las raíces de los pueblos y a su desenvolvimiento a través del
tiempo en un espacio dado. En Cuba,
y particularmente en la provincia Granma, se han desarrollado múltiples
investigaciones y proyectos para favorecer el conocimiento de la historia y
patrimonio cultural local. Este trabajo ha estado acompañado de la presentación
de propuestas didácticas para el perfeccionamiento de la enseñanza de la
historia local y fortalecimiento de los vínculos de la escuela con las
instituciones culturales; sin embargo aún no se aprovecha eficientemente toda
la riqueza del patrimonio cultural local en la enseñanza de la Historia. La
relación patrimonio cultural -
didáctica de la historia se hace evidente en los medios
de enseñanza, por lo que el objetivo de la presente ponencia es la
fundamentación teórica del valor del patrimonio cultural en relación con los
medios de enseñanza de la Historia. Para
la elaboración de la ponencia se ha empleado el método de análisis y crítica de fuentes para estudiar críticamente algunos
conceptos y clasificaciones de los medios de enseñanza y analizar con fines didácticos
algunas consideraciones teóricas existentes sobre el patrimonio cultural. El
empleo de la observación participante y la observación simple han servido para
el acercamiento a la práctica social relacionada con el patrimonio cultural en
Manzanillo, como criterio valorativo de las posiciones teóricas que se asumen. I.
Sobre los medios de enseñanza de la historia y su clasificación.
La
aproximación teórica al valor del patrimonio cultural como medio de enseñanza
en la asignatura Historia parte de un estudio más general del patrimonio
cultural desde la perspectiva de la didáctica como ciencia. El patrimonio
cultural en su estado natural forma parte de proceso formativo en general por el
papel que desempeñan los bienes patrimoniales en la formación cultural del
pueblo, pero no forma parte del proceso formativo escolar. La
definición de didáctica elaborada por C. Álvarez(1992) indica la dirección
del estudio relacional que propone la ponencia hacia la búsqueda de los nexos a
través de los cuales el patrimonio cultural se inserta en el proceso formativo
escolarizado y organizado de manera sistémica y eficiente. El análisis de cada
uno de los componentes del proceso docente educativo en relación con los
objetos y fenómenos designados por el concepto patrimonio cultural indica que
esta relación se expresa en más de un componente del proceso; como son el
contenido y los medios de enseñanza. Muchos
de los elementos que conforman el patrimonio cultural están incluidos como
parte del contenido de la Historia en diferentes programas de estudio. A través
del análisis metodológico de algunos de los programas de Historia que se
imparten en los diferentes subsistemas de educación, se puede comprobar que en
los temas de estudio con frecuencia se incluyen como parte del sistema de
conocimientos una selección de documentos históricos, lugares históricos u
otros bienes patrimoniales.
En
ocasiones estos bienes patrimoniales constituyen el núcleo esencial del sistema
de conocimientos de la clase, como es el caso de el estudio del documento: “La
Historia me Absolverá” en una clase de Historia de Cuba en 12mo grado. En
otras aparecen como conocimientos complementarios, tal es el caso del
“Manifiesto del 10 de Octubre”, en una clase de Historia de Cuba en 11no
grado la cual se dedica al estudio del inicio de las luchas por la
independencia. La
relación contenido histórico – patrimonio cultural no es objetivo principal
de esta ponencia, esto puede ser abordado en otros trabajos. La presentación de
la idea en los párrafos anteriores solo tiene la intención de mostrar que la
relación patrimonio cultural - enseñanza de la Historia se expresa en más de
un componente del proceso docente educativo. El
componente del proceso docente educativo donde se hace más evidente la relación
del patrimonio cultural con el proceso docente educativo de la Historia es en el
componente denominado por la bibliografía especializada: medios
de enseñanza. Por consiguiente, esta ponencia se orienta hacia la exposición
de algunos resultados de la revisión y crítica de fuentes sobre el concepto y
la clasificación de los medios de enseñanza como punto de partida para
determinar la significación socialmente positiva del patrimonio cultural en
relación con este componente del proceso docente educativo. 1.1
Sobre
la definición del concepto de medios de enseñanza. El
concepto Medios de enseñanza ha sido definido desde diferentes perspectivas y
formulado de diversas formas por los autores que han tratado el tema. En la
revisión bibliográfica realizada se consultaron las definiciones presentadas
desde una perspectiva didáctica general por Lotear Klimberg (1978), Vicente
Gonzáles Castro (1979)(1986) y Carlos Álvarez de Zayas (1992), así como las
definiciones presentadas desde la perspectiva de la didáctica particular de la
Historia por Silvia Nereida Pérez González (1974) y en el trabajo conjunto de
Rita Marina Álvarez de Zayas y Horacio Díaz Pendás (1978). El
estudio de las definiciones elaboradas por los autores mencionados permite
establecer algunas regularidades en
cuanto a los rasgos del concepto, A continuación se ofrecen algunas
consideraciones: Ø
En la totalidad
de los conceptos se precisa la materialidad de los objetos y fenómenos
considerados medios de enseñanza. Ø
Los autores
coinciden en que los medios de enseñanza son un componente esencial del proceso
docente educativo en general y, específicamente, en la asignatura de Historia.
C. Álvarez (1992) precisa que los medios de enseñanza junto a los métodos y
la forma constituyen los componentes operacionales del proceso docente
educativo, porque son los que describen el proceso en su dinámica. Este
rasgo impide reconocer a los medios de enseñanza fuera del proceso docente
educativo. Medios de enseñanza es por tanto una categoría de la didáctica
relacionada con el proceso docente educativo y no con otros niveles del proceso
formativo en general. (Se adopta la clasificación del proceso formativo
presentada por C. Álvarez; 1992). Ø
Klimberg y González
Castro definen los medios de enseñanza en un sentido amplio y en sentido
estrecho. En el primer caso son entendidos como todos los recursos materiales
que contribuyen a la educación como fin y en el segundo caso se consideran los
recursos que el maestro utiliza directamente para lograr una mejor efectividad
de los contenidos por parte del alumno. Ø
H. Díaz
(1989).aunque no brinda una definición completa de medios de enseñanza plantea
que por medio de enseñanza de la asignatura Historia se entiende lo específicamente
histórico, es decir el contenido de la transparencia que se pone en el retro
proyector, el contenido del programa que se introduce en la máquina y no el
retro proyector y la máquina computadora. Los
criterios referidos anteriormente
no deben conducir a contradicciones ni confusiones en el trabajo del profesor de
Historia. El primer criterio está
dado desde la perfectiva de la didáctica
general, por lo que el contenido del concepto posibilita una mayor extensión
del mismo. Horacio Días lo hace desde
la perspectiva de la didáctica particular de la Historia. La
práctica de la docencia en la Historia demuestra que para la transmisión del
contenido histórico a los estudiantes se utilizan junto a los medios de enseñanza
específicos de la asignatura una variedad de medios que son utilizados por
varias o todas las asignaturas y sin cuales sería imposible en algunos casos el
empleo de los medios específicos, tal es el caso de la relación software de
contenido histórico – máquina computadora (hardware). Ø
En las
definiciones consultadas, ya sea de forma explicita en la formulación del
concepto o en explicaciones
posteriores, los medios de enseñanza se presentan estrechamente vinculado al método,
como el “soporte material del método”. Carlos Álvarez (1992) presenta la
relación método – medio dentro de la tríada dialéctica método – medio
– forma, donde el método expresa lo más esencial; y la forma y el medio su
expresión. El
criterio de Carlos Álvarez de Zayas (1992) es muy valioso para comprender la
dinámica del proceso docente educativo y se corresponde con la segunda ley de
la didáctica propuesta por él. Sin embargo, una lectura rápida de este
enfoque puede conducir a una interpretación unidireccional en esta relación,
que le haría perder su carácter dialéctico. Klimberg, Díaz Pendas y González
Castro exponen la influencia que tienen los medios sobre los métodos. 1.2.
Algunas
clasificaciones de los medios de enseñanza. A
través de la revisión y crítica de fuentes se han encontrado una gran
variedad de clasificaciones de los medios de enseñanza, que a su vez han sido
analizadas y valoradas por importantes estudiosos del tema. V. González (1986)
analiza y valora ocho clasificaciones de medios de enseñanza desde la
perspectiva de la didáctica en general y Horacio Díaz Pendas (1989) hace un
estudio similar de tres clasificaciones de Medios de Enseñanzas específicos de
la Historia. Destacándose en el último autor mayor riqueza y precisión en las
valoraciones, así como un profundo sentido autocrítico de su propia obra. A
lo largo de la historia para clasificar los medios de enseñanza se han
utilizado varios criterios de clasificación. Algunos autores como Wilburg
Shramn y Edgar Dale han tomado como criterio de clasificación razones alejadas
del sentido formativo que justifica el empleo de los medios de enseñanza, estas
razones han sido el nivel de relación con la realidad, el criterio generacional
de su aparición y su presentación a partir de los niveles de representación
de la realidad, desde los niveles más abstractos hasta los más concretos. Otros
autores han tomado como normas para realizar sus clasificaciones
criterios más relacionados con el fin formativo de los medios de enseñanza.
Entre estos se encuentran los presentado por Lothar Klimberg, Victor Fleming y
el asumido por Vicente González Castro a partir de P. F. Jamov,
que consideran entre otros aspectos,
el nivel de concreción con que se expresa el contenido, la relación de
los objetos con los órganos de los sentidos a partir de la teoría del
conocimiento y la función didáctica dentro del proceso docente educativo. En las
clasificaciones de los medios de enseñanza específicos de la Historia
realizadas en Cuba se han tomado como criterios para las clasificaciones los
siguientes: el nivel de concreción conque se expresa el contenido histórico,
que va desde los medios que de forma más concreta representan la realidad, como
son los objetos originales, hasta los de mayor nivel de abstracción, como son
los esquemas lógicos y el papel de
los órganos de los sentidos en la adquisición de los conocimientos. En 1989
el destacado profesor de Historia Horacio Díaz Pendás, después de realizar un
exquisito análisis de las clasificaciones de medios de enseñanza específicos
de la Historia existentes en Cuba, ya referidos anteriormente, presenta una
clasificación, la cual aparece de
forma más explicita en el disco compacto para la carrera de Licenciatura en
Educación, en la especialidad de Marxismo- Leninismo e Historia, de la
siguiente forma: medios que constituyen fuentes históricas y medios que
constituyen fuentes del conocimiento histórico que no constituyen objeto de
trabajo de los historiadores en su labor de investigación. Esta
clasificación se nutre de las clasificaciones anteriores al mantener como
criterios de clasificación, el nivel de concreción conque se expresa el
contenido histórico, que va de los que expresan
de manera más concreta el conocimiento hasta aquellos de más nivel de
abstracción y el lugar que ocupan las fuentes del conocimiento según el grado
de información y aprendizaje que proporcionan los órganos de los sentidos. La
presentación de la clasificación del profesor Horacio Díaz Pendas significa
un paso cualitativamente superior en el estudio de los medios de enseñanza de
la Historia en Cuba, pues nos presenta una visión de los medios de enseñanza a
partir de la relación de la asignatura de Historia con la ciencia histórica y
específicamente con el trabajo del historiador. El autor demuestra que las
mismas fuentes que sirven al investigador para probar sus conclusiones, sirven
también al maestro, como medios de enseñanza, para demostrar las conclusiones
que dentro del sistema de conocimientos trasmite a sus alumnos. Este
aporte es muy significativo para la elevación de la calidad del conocimiento
histórico porque permite poner al estudiante en el lugar del historiador, para
que “descubra” a través de su trabajo independiente dentro o
fuera del aula, con un mayor o menor nivel de ayuda del maestro, lo que ya ha
descubierto el historiador, pero que es desconocido por él hasta ese momento. El mismo
autor opina sobre el uso de las fuentes históricas como medios de enseñanza lo
siguiente: “La enseñanza de la historia (...) debe plantearse que los
educandos sean capaces de recorrer el camino del historiador, con una organización
y dirección pedagógicas adecuadas a los requerimientos escolares.” (1989,
7). En la
afirmación anterior queda precisada la importancia que tienen junto a los
medios de enseñanza, la forma y el
método estrechamente interrelacionados como componentes del proceso docente
educativo. Las históricas son muy valiosas en la enseñanza de la Historia como
lo son para el oficio del historiador, pero el medio sin el método pierde su
significado. Un enfoque dialéctico del tema despoja a los medios de todo carácter
aislado e impide cualquier criterio absolutizador del valor de las fuentes para
el conocimiento histórico propio de la historiografía positivista. II.
Los
bienes patrimoniales como medios de enseñanza de la historia. El
acercamiento al patrimonio cultural desde una perspectiva didáctica impone la
necesidad del estudio conceptual del mismo para determinar aquellos rasgos del
fenómeno más interesantes en relación con la enseñanza de la historia; así
como el análisis de su clasificación para clarificar el alcance de la extensión
del concepto y poder establecer los vínculos con los medios de enseñanza de la
Historia. En Cuba
se aprecia coincidencia alrededor
del concepto y clasificación presentado por Marta Arjona, el cual es reconocido
oficialmente por la Dirección Nacional de Patrimonio Cultural en sus leyes y ha
mantenido su vigencia y utilidad durante muchos años entre los museólogos e
investigadores. Este concepto es, además, coincidente con los rasgos aportados
por el museólogo portugués Enrique Abranches (1998). La definición presentada
por M. Arjona (1986) es como sigue: Patrimonio
Cultural se refiere a
“aquellos bienes que son la expresión o el testimonio de la creación humana
o de la evolución de la naturaleza, y que tienen especial relevancia en relación
con la arqueología, la prehistoria, la historia, la literatura, la educación,
el arte, la ciencia y la cultura en general” (1986: 7). El análisis
de este concepto, considerado de gran valor para el desarrollo de esta ponencia,
permite determinar tres rasgos importantes para el empleo del patrimonio
cultural con fines didácticos: ·
Patrimonio cultural es un concepto que designa a los bienes culturales
que cumplen la condición de ser relevantes culturalmente. Estos bienes se
denominan bienes patrimoniales. ·
Los bienes patrimoniales pueden tener su origen en la evolución de la
naturaleza o en la creación humana. Por tanto el concepto patrimonio cultural
alcanza en su extensión a determinados objetos y fenómenos de la naturaleza y
de la sociedad. ·
Los bienes patrimoniales pueden tener existencia corpórea en la realidad
o formar parte de la espiritualidad humana. Por tanto el concepto patrimonio
cultural alcanza en su extensión, además, al
pensamiento. Marta
Arjona toma como criterio de clasificación este último rasgo y clasifica los
bienes patrimoniales en materiales e inmateriales, que son también denominados
tangibles e intangibles, respectivamente. El
patrimonio tangible esta integrado por las obras de la arquitectura, la pintura,
la escultura, la cerámica, la orfebrería, vestidos, ornamentas personales;
documentos y objetos de personalidades e instituciones; muebles e implementos de
trabajo, instrumentos musicales y demás objetos relacionados con la cultura. El
patrimonio intangible lo constituyen las
manifestaciones espirituales de la inteligencia y la sensibilidad. Entre estos
se encuentran las tradiciones orales; la literatura, la música, el baile y el
teatro. El
concepto anterior y las experiencias en la práctica social relacionada con el
patrimonio cultural en Manzanillo
permiten precisar que los sitios históricos son un componente tangible
importante del patrimonio cultural, ya que estos son espacios geográficos
(naturales o de creación humana) que tienen gran significación para la
historia y la cultura en general. Los
sitios o lugares históricos son espacios geográficos que no alcanzan su
relevancia por su desarrollo natural sino por el significado social, político o
artístico de algún hecho histórico, tal es el caso del sitio conocido por
“El Marabuzal”, que es irrelevante completamente atendiendo a sus características
naturales, pero el hecho ocurrido allí en los inicios de la lucha
insurreccional por la definitiva independencia de Cuba lo convierte en un lugar
altamente significativo. Otros
lugares reconocidos como sitios históricos son relevantes por sus valores
naturales, artísticos o de otro tipo; este es el caso del Teatro Manzanillo,
que se destaca en el entorno por sus bellezas artísticas y tiene valor histórico
por los hechos ocurridos durante las guerras por la independencia del siglo XIX
y por los vínculos de grandes
personalidades históricas con este lugar. El empleo
del patrimonio cultural tangible como fuente histórica y medio de enseñanza de
la historia no se limita a los sitios históricos ni a los bienes conservados en
los museos. Los bienes patrimoniales en general, por ser portadores de información
útil para aprender historia, tienen potencialidades para su empleo didáctico
como soporte material del método en las clases de historia. Los
bienes patrimoniales intangibles, a pesar de no tener existencia corpórea
pueden ser empleados como medio para enseñar historia.
El estudio del patrimonio cultural de Manzanillo permite comprobar que
estos bienes patrimoniales están relacionados dialécticamente con elementos de
la cultura material (ver anexo 5). Estos últimos sirven de testimonio y
permiten la transmisión de generación en generación del elemento espiritual,
que es el que posibilita, a la vez, el reconocimiento social de la significación
de estos elementos de la cultura material. Dentro
del grupo denominado intangible resulta muy importante por su cercanía a los
actores sociales y su importancia en el proceso identitario el estudio de los
elementos que integran la cultura popular y tradicional. Joel James Farigola
afirma que la cultura popular surge de cultura tradicional y la nutre al mismo
tiempo. El
destacado intelectual define la cultura tradicional “como
el resultado, socialmente entendido, de toda acción humana creadora, aceptada
en tanto fija en alcance colectivo (...)” (2001: 25). Entre
los elementos que conforman la cultura popular y tradicional se encuentran las
fiestas populares, la música, las danzas y bailes, los cuentos orales, los
juegos, los mitos y leyendas, las comidas y bebidas, las inclinaciones sociales
de amor, odio, simpatía o rechazo, la forma de vestir, la forma de construir
las viviendas y la sabiduría popular. Este
criterio sobre el empleo de los bienes patrimoniales en general en la enseñanza
de la historia se asienta en la concepción, sobre bases marxistas, de la
historia como historia social o historia total (J.I. Reyes, 1999) y no en la
concepción fragmentada y vacía de la historia que refiere sólo determinadas
estructuras económicas, políticas y sociales. A la fundamentación de este
criterio se hará referencia más adelante en la ponencia. La clase
de historia en el patrimonio cultural esta alejada de todo los criterios
que conduzcan a hacia la clase enclaustrada en el aula. La clase de
historia que logra mayor efectividad instructiva, educativa y desarrolladora
es la clase que el maestro organiza didácticamente abierta al entorno de
la comunidad local, apoyado de excursiones al patrimonio cultural, con la
participación de otros especialistas, testigos testimoniantes
y otros sujetos de la comunidad en capacidad de trasmitir información a
los estudiantes. Esto no
implica que la clase de historia vinculada al patrimonio cultural sea
necesariamente fuera del aula. Cuando no existe la posibilidad de visitar el
bien patrimonial en el horario previsto para las clases, el maestro tiene la
posibilidad de utilizar como método el trabajo independiente fuera del aula (lo
cual, tampoco, implica entenderlo fuera de la clase) o apoyarse de
representaciones de los objetos patrimoniales, a través de los medios
auditivos, visuales y audiovisuales a su disposición. Los
software sobre patrimonio cultural, aunque no estén elaborados con fines
educativos, son un medio muy eficaz para llevar la representación del
patrimonio cultural al aula, estos brindan la posibilidad de combinar dinámicamente
en la clase el empleo de varios medios de enseñanza. A través del soporte
digital se pueden lograr imágenes y sonidos de mayor calidad y el estudiante
tiene mayores posibilidades de interactuar con el contenido. 2.1
Sobre la importancia del patrimonio local y regional en la formación
identitaria a través de la Historia. El empleo
del patrimonio cultural en la enseñanza de la historia es importante para la
formación identitaria de los estudiantes. La identidad y el patrimonio cultural
interactúan dialécticamente a través de la historia. La historia hace posible
la relación pasado – presente – futuro. A través de la historia la
identidad cultural se expresa y enriquece a partir del patrimonio cultural.
Sobre esto expone Henrique Abranches: “(...)
cuando los hombres de hoy se encuentran con hombres del pasado y les reconocen
los mismos esfuerzos, así como se dan cuenta de las fantásticas conquistas
hechas hasta el presente (...) se identifican de una manera material con el
proceso histórico de su sociedad mediante su herencia cultural.”(1988: 44). La
relación del sujeto con el patrimonio cultural es algo más que una
relación fría, vacía y ausente de verdaderas motivaciones, que ocurre como un
acto por pura casualidad o simple curiosidad. La relación del hombre con los
objetos patrimoniales está mediada por procesos cognoscitivos, valorativos y
afectivos. La búsqueda de la identidad cultural no es un acto de simple
contemplación o entusiasmo por los bienes patrimoniales, es una relación
social que hace desarrollar la cultura y a los hombres. Las relaciones “entre
los hombres también dimanan de las relaciones que establecen con esos
objetos.” (E, Abranches, 1988: 45) Para la
defensa de identidades, como la africana y la latinoamericana, donde lo local,
lo tribal y lo regional tienen mucha fuerza como niveles de manifestarse la
identidad, es de suma importancia la conservación y el conocimiento del
patrimonio cultural en el nivel regional y local. El análisis científico del
elemento local y regional no es menos importante en Cuba por ser un país
mononacional que se ha consolidado como nación soberana. El
historiador cubano Hernán Venegas opina que en los países heterogéneos en
muchos aspectos, como los de América Latina, las regiones permanecieron más
aisladas y el regionalismo es más importante que en otras partes del mundo,
“(...). La dimensión regional ayuda a salvar la diferencia entre un nivel
nacional más o menos artificial (...) y el nivel de la comunidad local.”
(1993: 25). En Cuba,
con la creación de los museos municipales, se contribuyó a salvar en gran
medida una situación de pérdida del patrimonio regional y local la cual es crítica
en otros países de África y América Latina. Es necesario permitir
que cada uno se identifique primero con los suyos en su propio medio
local o regional, con el fin de que pueda acercarse plenamente a otros niveles
de identificación más vastos. La enseñanza de la historia posibilita que el
contacto con ese patrimonio mejor conservado contribuya a un mayor
fortalecimiento espiritual. 2.2
Una aproximación a la relación
patrimonio cultural - medio de enseñanza de la historia desde la ciencia histórica. La
ciencia histórica brinda importantes fundamentos para el empleo con fines didácticos
del patrimonio cultural y esto es visible a través del estudio
en su desenvolvimiento durante el siglo XX. Como resultado de la práctica
del historiador y de los problemas
que emanan de su oficio en el siglo XX tres grandes corrientes han circulado
como teorías de la historia: el positivismo, la escuela de los Annales y el
marxismo (E. Torres Cuevas 2002: XI). El
positivismo que había nacido en la filosofía conquistó su territorio más
amplio, sólido y perdurable en la
historia. Esta corriente muchas veces justamente criticada, entre otras razones,
por el espacio prácticamente nulo que ofrece a la teoría, y por haber
resultado en la fragmentación de los espacios historiográficos reduciendo el
objeto de estudio de los historiadores individuales a pequeñas parcelas de
investigación, tuvo el mérito perdurable de crear las bases para situar el uso
y crítica de fuentes en el lugar que le corresponde como elemento probatorio
del conocimiento histórico. Esta
perspectiva positivista justifica ante el profesor de historia la necesidad del
uso de las fuentes del conocimiento histórico en general y del patrimonio
cultural en particular para probar sus conclusiones en las clases de historia o
para poner en manos de los alumnos las fuentes que le permitan comprobar y
probar las conclusiones a que él arriba en las clases de historia.
Corresponde al método que el maestro utilice en la dirección del
aprendizaje evitar una interpretación dogmática, determinista y absoluta en el
empleo de estos medios. También
en este aspecto, vuelve al auxilio del maestro de historia la ciencia histórica,
para explicar a través de uno de sus más destacados exponentes en Cuba,
Eduardo Torres Cuevas, la alerta de que “no podemos perder de vista que cada
hecho o proceso, tal como cada uno de nosotros lo concibe en la actualidad, es
consecuencia de una reconstrucción hecha sobre la base de fuentes que el
historiador asume e interpreta de acuerdo con la carga conceptual, cultural e
ideológica de que es portador, y esas
fuentes sólo responden a las preguntas que se le formulan.” (2002:
XXIV). La asunción
con fines didácticos del postulado anterior indica la necesidad de que el
maestro de historia oriente a sus estudiantes tareas docentes que propicien
niveles de asimilación productivos y creativos, a través del planteamiento de
problemas docentes que conduzcan al estudiante a la formulación de preguntas al
objeto o fenómeno patrimonial en busca de la información histórica necesaria
y a la reflexión teórica a partir de la relación de la información obtenida
con los conocimientos y la comunicación que establezca con sus compañeros,
profesores, especialistas en patrimonio y otros sujetos implicados en el
proceso. La
escuela de los Annales, surgida en Francia en 1929 tiene sus raíces en la crítica
al positivismo y se difundió ampliamente dentro y fuera de Francia por ser una
teorización desde el interior de la investigación histórica
y no la imposición de concepciones abstractas y generales elaboradas
fuera de la historia. Esta
corriente historiográfica aporta dos referentes teóricos importantes para la
utilización del patrimonio cultural como medio de enseñanza de la asignatura
de historia. El primero, es la intención, implícita en la primer etapa
de su desarrollo, de una historia total que
se expresó en su oposición a la tendencia de fragmentar la historia en ramas
independientes y su interés de sustituir la historia política por una historia
que integrara, además, lo económico, lo social, la interacción con el medio
geográfico, la demografía y otras aristas de la vida social. El
segundo referente es su interés, presente de una forma u otra en toda su
evolución, por lograr un acercamiento a la explicación histórica mediante la multidisciplinaridad;
lo que implicaba un rechazo a la historia factual y política, en que el
discurso histórico estaba dispuesto cronológicamente a través de la
lógica causa - efecto. La adopción
con un criterio didáctico de los postulados anteriores conlleva a reconocer
como contenido de enseñanza en la asignatura de historia no solo los elementos
relacionados con la política o específicamente con el acontecer militar como
ocurre con frecuencia, desde esta perspectiva el contenido de la enseñanza
tiene un alcance más integral, se reconoce como contenido de la historia a la
sociedad en su conjunto y por tanto se reconoce el aporte de otras ciencias
sociales a la enseñanza de la historia. El
patrimonio cultural tiene la potencialidad de revelar la realidad histórico -
social de una época determinada de manera integral. Entre los bienes
patrimoniales se encuentran objetos de la cultura y manifestaciones espirituales
relacionadas con la vida política, económica y social de un lugar en un
momento dado, que son a la vez testimonios o ejemplares de la creación artística,
la religiosidad, las costumbres y otras características de la época. Por tanto
el empleo de estos bienes como medios de enseñanza permiten al estudiante una
visión más integral del contenido de aprendizaje. El
patrimonio cultural es tan rico en información y existe de formas tan diversas
y variadas que no puede ser abarcado en su totalidad como objeto de
estudio de una ciencia en particular, el patrimonio cultural contiene información
histórica, literaria, arquitectónica, antropológica, demográfica, geográfica,
biológica y de otras ramas del
saber. Por consiguiente, el profesor de historia al tomar el patrimonio cultural
como recurso material para apoyar su método de enseñanza, tiene necesariamente
que nutrirse y lograr que el estudiante se nutra de los resultados científicos
de otras disciplinas que pueden estar o no recogidas en su plan de estudio. El
trabajo con el patrimonio desde historia implica un enfoque multidisciplinario e
interdisciplinario. La
corriente historiográfica más cercana al profesor de historia en Cuba es el
marxismo. Esto se debe no solo al lugar que ocupa el marxismo dentro de la
ideología de la Revolución cubana sino, además, a su valor como toda una
filosofía con todas las funciones propias de toda filosofía. El marxismo
aporta a la historia como ciencia
la posibilidad de estudiar la sociedad no como la “sociedad en general”,
sino a partir del estudio de la sociedad histórica concreta expresada en la
categoría formación económico
– social. Marx
elabora toda su teoría acerca de la sociedad a partir de las estructuras económicas,
como soporte de todo el funcionamiento social, pero tal explicación esta lejos
de cualquier pretensión determinista o absolutizadora, el marxismo entiende el
fenómeno social a partir de la interrelación dialéctica base económica –
superestructura. Por tanto, a partir del análisis marxista de la historia, esta
debe ser asumida con el enfoque de la historia total o historia social, pero
desde la perspectiva de la dialéctica entre las estructuras económicas,
sociales, políticas y las expresiones ideológicas y de la cultura en
general. Conclusiones v
Los
bienes patrimoniales, tanto tangibles como los denominados
intangibles, tienen potencialidades para ser
insertados en el proceso docente educativo como importantes medios de
enseñanza de la asignatura Historia. v
Los bienes patrimoniales constituyen una valiosa
fuente de valores para la formación identitaria de los estudiantes a través de
la enseñanza de la historia. v
La ciencia histórica, a través de las tres
corrientes historiográficas que han tenido mayor presencia en el siglo XX,
aporta razones importantes para el empleo del patrimonio cultural como medio de
enseñanza de la historia. Bibliografía Abranches, Henrique.
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La Habana 1980. Autores:
Lic.
Joel López Rodríguez.
Lic.
Lesbia López Álvarez.
Lic.
Rosa Ferreiro Rodríguez.
Lic.
José Antonio López Álvarez. 2004. Publicación enviada por Lic. Joel López Rodríguez y Otros Autores Contactar mailto:adialim@yahoo.com.mx / adialim@yahoo.com.mx Código ISPN de la Publicación EEkEFEkkVkFYtsymwl Publicado Wednesday 13 de July de 2005 Ultimas Publicaciones en ilustrados.com
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