Monografias | La ciencia y la tecnología y su impacto médico-social en la repercusión de las infecciones del sistema reproductivo en la mujer

La ciencia y la tecnología y su impacto médico-social en la repercusión de las infecciones del sistema reproductivo en la mujer

Resumen: La Ciencia constituye un sistema, históricamente formado, de conocimientos ordenados cuya veracidad se comprueba y se puntualiza constantemente en el curso de la práctica social. La fuerza del conocimiento científico radica en su carácter general, universal, necesidad y objetivo de su veracidad. La investigación científica pretende encontrar respuesta a los problemas trascendentales que el hombre se plantea y lograr hallazgos significativos que aumenten su acervo de conocimientos. La investigación es un proceso que se inicia con el planteamiento de un problema que requiere solución y precisamente los problemas de salud son la fuente fundamental de la investigación en nuestro trabajo científico. (E)

Publicación enviada por Dr. Miguel A. Serra Valdés


 

INTRODUCCION:

La Ciencia constituye un sistema, históricamente formado, de conocimientos ordenados cuya veracidad se comprueba y se puntualiza constantemente en el curso de la práctica social. La fuerza del conocimiento científico radica en su carácter general, universal, necesidad y objetivo de su veracidad. (1)

La investigación científica pretende encontrar respuesta a los problemas trascendentales que el hombre se plantea y lograr hallazgos significativos que aumenten su acervo de conocimientos. La investigación es un proceso que se inicia con el planteamiento de un problema que requiere solución y precisamente los problemas de salud son la fuente fundamental de la investigación en nuestro trabajo científico. El problema científico es el paso inicial de cada proceso de investigación debido a que constituye el eslabón intermedio entre el conocimiento adquirido y el que busca en las situaciones sociales, de la naturaleza y el pensamiento, y con ello se entrega a la relación dialéctica de lo teórico y lo empírico.(1-2)

Desde los tiempos más remotos en la historia de la humanidad, el hombre ha ido a la búsqueda de conocimientos a partir de sus necesidades sobre los elementos de la naturaleza que le preocupa; ha hecho más organizada la búsqueda de conocimientos necesarios. Cada etapa de la formación histórica ha estado signada, en lo que a salud y enfermedad se refiere, por la suma de los conocimientos científicos existentes en un momento y que se tienen sobre la vida, el hombre, la naturaleza y la sociedad; de ahí que la Medicina definida como Ciencia y Arte de conocer y tratar las Enfermedades ha estado sometida al más amplio análisis, tratando de evolucionar su concepto hacia uno más abarcador. (3)

La atención médica ha pasado por etapas en la historia de la humanidad. En todo tiempo ha constituido una necesidad del hombre atender su salud y en ella el médico ha tenido una responsabilidad fundamental: curar los enfermos, considerando que las enfermedades eran producidas por agentes biológicos, físicos, químicos y alteraciones genéticas. Esta concepción somatista tomó en consideración las grandes epidemias de épocas pasadas y con los avances científicos comenzó a valorar los medios para prevenir los factores causales de la enfermedad. Así surge la Medicina Preventiva. Posteriormente se comenzó a valorar las alteraciones psíquicas como causa de enfermedad y abrió paso a los conocimientos sobre las enfermedades psicosomáticas. Es así como la Medicina va evolucionando hacia un enfoque psicobiológico, para finalmente estudiar el proceso salud enfermedad en la sociedad y su influencia en los diferentes grupos poblaciones, orientada a la estrategia de su atención y la puesta en práctica de medidas médico sociales. Se amplia la concepción de la Medicina hacia lo biopsicosocial.(3)

Una consideración clave a la hora de elegir una investigación debe ser el interés del problema mismo, o sea, la magnitud del problema. La otra, la posibilidad de resolver el problema y otra muy importante: el impacto social. Por ello se considera que un problema de salud en el marco de la investigación es aquel que tiene magnitud, trascendencia, vulnerabilidad y factibilidad, entendiéndose por: magnitud, el tamaño del problema y la población afectada por este; la trascendencia, ponderación que hace la sociedad del problema de acuerdo con su gravedad y consecuencias; la vulnerabilidad, el grado y como el problema pueda ser atacado y resuelto y la factibilidad, la existencia de recursos y la organización para solucionar o disminuir el problema de salud identificado.

Si bien el problema a estudiar generalmente está en función de los intereses personales o de un grupo social o institución, debe prevalecer siempre el sentido social de la investigación, para que dentro de este marco, se busque una acertada solución de los problemas (3). El  hombre por su esencia social, se diferencia de los restantes seres vivos y esto obliga a enfocar la salud en las personas no solo como un problema biológico, sino en el marco de sus características sociales, psicológicas y espirituales.

La comprensión correcta que existe entre las leyes y categorías biológicas y sociales, tiene gran importancia teórica y práctica en el ejercicio de la profesión médica para la interpretación correcta de los factores y mecanismos productores de enfermedad en el hombre ( proceso salud –enfermedad). El médico puede estudiar y actuar sobre factores socioeconómicos y biológicos que influyan en el estado de salud del individuo, la familia y la comunidad; esto enaltece su desempeño en la práctica profesional.

Los problemas sociales de la Ciencia son aquellos que por necesidades de la sociedad en el orden positivo o negativo, demanden una intervención de la creación tecnológica. Pueden ser positivos o negativos en dependencia del impacto que tenga en la misma el problema en cuestión. Los problemas sociales de la Ciencia siempre representan carencias o necesidades y son relativos en su carácter histórico contextual (4) Estos criterios filosóficos los tenemos que tener en cuenta en toda investigación, pues necesariamente derivan de un problema. Las investigaciones en el terreno de las Ciencias Médicas son necesarias para la prevención, establecer estrategias, planes y programas de salud, mejorar el diagnostico y tratamiento de las entidades con el mayor desarrollo tecnológico.

 El presente trabajo fue el resultado de una investigación cuyo problema científico propuesto fue: ¿ cómo determinar la repercusión de las infecciones del sistema reproductivo en la mujer no solo en lo biológico, sino en lo psicológico y socioeconómico.?  Este revela  el impacto social, pues  se ha convertido en un problema de salud a escala mundial. Nosotros no escapamos a ello, al contrario, dentro de todas las cuestiones que tiene en cuenta la Revolución en el orden social con la atención a la mujer, la tiene también con programas de atención médica priorizados dirigidos a problemas propios de las mismas. (5,6)

Nos proponemos pues  revisar a la luz de los conocimientos científicos actuales la problemática que representan las infecciones del sistema reproductivo en la mujer en lo biológico y la repercusión que tienen no solo desde el punto de vista biológico, sino en lo psicológico y socioeconómico para ella, la familia y la sociedad.

 

DESARROLLO

El Problema Científico y el Problema Social investigados:

El grupo de infecciones del sistema reproductivo constituye un problema de salud a escala mundial, sin embargo los organismos de salud en el ámbito internacional le dedican poca atención. Algunas de las explicaciones más comunes ofrecidas para  esta conducta son:

No son fatales.

Son muy costosas y difíciles de tratar.

Están vinculadas al comportamiento sexual, aspecto difícil de estudiar y tratar.  (1)

Con estos argumentos podemos inferir que las personas bajo riesgo de sufrir infecciones del sistema reproductivo son principalmente mujeres promiscuas; pero ellas no representan una cifra significativa de la población general de mujeres sexualmente activas.

Teniendo en cuenta que la vulvovaginitis es el problema ginecológico más frecuente de las consultas de atención primaria y que de ellas el 90 % con sintomatología padecen de vaginosis bacteriana, se hace necesario que el médico  conozca que para su diagnóstico se han de cumplir tres de los cuatro criterios de Amsel.  (7,8):

Secreción homogénea aumentada en volumen.

PH > 4,5

Olor a aminas antes o  después de instilar KOH.

Células claves (células del epitelio vaginal que aparecen recubiertas de bacterias, lo que le da un aspecto granular como rebosadas).  Deben existir un 20 %  de células claves en el frotis.  (9)

Si analizamos las consecuencias médicas de estas infecciones comprenderemos  que el enfoque dado en otros países no es correcto y dista mucho de la preocupación que existe en nuestra sociedad socialista por la atención adecuada e integral que asume el estado en beneficio de la mujer, cualquiera que sea su condición. El siguiente diagrama nos facilita comprender mejor lo que significa para la mujer las infecciones del sistema reproductivo y las consecuencias de las mismas. Este es el problema científico resumido en un esquema del tema que nos ocupa cuya explicación detallada le continúa.

El Problema Científico:

 

Las infecciones del sistema reproductivo  en la mujer no son fatales per sé; pero como podemos observar producen serias consecuencias y debemos enfatizar que siete de ellas pueden conducir a la muerte tanto de la madre como del feto o del recién nacido.

La calidad de vida y productividad de la mujer son muy importantes tanto desde el punto de vista familiar, como social, por ello el impacto  de los resultados no fatales de las infecciones del sistema reproductivo como:  infertilidad y embarazo ectópico  deben ser consideradas junto a las otras y no como se enfoca en el mundo capitalista,

En las mujeres no embarazadas en los EE UU  ocurren anualmente de un millón a un millón y medio de casos con enfermedad inflamatoria pélvica.  (10)

El impacto que la infección pélvica ejerce sobre la condición física de la mujer va desde la infección silente  a una mayor morbilidad que en algunos casos puede llegar hasta la muerte.  (11)

La OMS estimó que en el año 2000, una de cada dos mujeres que alcanzaron la edad reproductiva en los años 70, habría tenido un episodio de enfermedad inflamatoria pélvica.  De ellas el 25 % estuvo hospitalizada, 25 % fue sometida a cirugía mayor y 20 % quedaron estériles.  La mayoría de los casos están relacionados con enfermedades de transmisión sexual.  (11)

Actualmente la enfermedad inflamatoria pélvica es considerada una de las principales causas de morbilidad, como infertilidad, embarazo ectópico y dolor pélvico crónico por lo que su diagnóstico y tratamiento deben ser rápidos.  (12). En países del este entre 17 y 25 % de las mujeres que han sufrido enfermedad inflamatoria pélvica, tienen infertilidad y el embarazo ectópico potencial es entre seis y diez veces mayor que el grupo que nunca han sufrido estas infecciones. Igual que sucede con la infertilidad, el riesgo de embarazo ectópico se incrementa con el número de episodios de enfermedad inflamatoria pélvica. Entre los 15 y 24 años de edad, una en veinticuatro experimenta un embarazo ectópico después de su primer episodio de enfermedad inflamatoria pélvica mientras que el riesgo aumenta de uno en ocho después de dos o más infecciones.  (11)

La proporción de pacientes con dolor pélvico crónico aumenta con el número de episodios de enfermedad inflamatoria pélvica y la mayoría presenta cambios morfológicos de las trompas uterinas y ovarios relacionados con la extensión de adherencias pelvianas uterinas y anexiales.  (12)

Las infecciones por hongos y levaduras constituyen el 30 % de las infecciones vaginales, la mayoría son debidas a la cándida albicans. Las levaduras colonizan al 15 – 20 % de las mujeres no embarazadas y al 20 – 40 % de las gestantes. La infección por cándidas es más frecuente en las mujeres diabéticas, las que usan DIU, las que han tomado recientemente antibióticos, las que utilizan corticoides regularmente o las que presentan inmunodefiencias.  (13).

La vaginosis bacteriana representa el 60 % de todas las infecciones vulvovaginales. Los factores de riesgo para el desarrollo de estas infecciones son la presencia de enfermedades de transmisión sexual por múltiples parejas sexuales y el uso de dispositivos intrauterinos.  (13)

Aunque en principio la vaginosis bacteriana se consideraba como una infección sin consecuencias, están aumentando los casos en que se asocia con enfermedad inflamatoria pélvica, endometritis post aborto e infección post histerectomía.  (13,14)

En embarazadas las infecciones causadas tanto por gérmenes patógenos endógenos, como las trasmitidas sexualmente pueden ocasionar muerte fetal, neonatal, bajo peso al nacer, infección congénita o el nacimiento de un niño gravemente enfermo.  (15).. La vaginosis bacteriana se relaciona negativamente con el embarazo, observándose una fuerte asociación con annionitis, infección ovular y  corioannionitis aguda, siendo esta última la causa más frecuente de trabajo de parto pretérmino, y en estudios realizados a escala mundial es la causa más frecuente de estrés fetal. Son producidas por bacterias aerobias, anaerobias, así como micoplasmas.  (16)

Las infecciones ascendentes ocurren entre el 30 % y 70 % de las mujeres infectadas con microorganismos comunes al sistema reproductivo(7,12,13). Los niños nacidos pretérmino como resultado de estos procesos pueden desarrollar:  neumonías, otitis media, meningitis, conjuntivitis, septicemia, así como artritis séptica.  (12,13)  También los fetos pueden desarrollar neumonía y ello puede causar la muerte intrautero (16). En el 90 % de los recién nacidos con neumonía se puede aislar la clamidia de las secreciones de las vías respiratorias y cerca de un 50 % de ellos tiene historia de conjuntivitis.  (10)

Las infecciones del cuello uterino por papiloma virus humano   aumentan el riesgo de neoplasia cervical entre diez y treinta veces (7,12,13,17), así como también incrementan el cáncer vulvar, vaginal y del ano. El VIH puede aumentar este riesgo, ocurriendo un predominio de edad menor en las portadoras.  (19)

Por otra parte, las infecciones del sistema reproductivo pueden aumentar considerablemente las posibilidades de contraer o trasmitir el VIH por contacto sexual, ya que estas ocasionan ruptura de las barreras epiteliales con marcada respuesta inflamatoria, la cual propicia la multiplicación del VIH. Entre estas infecciones tenemos el herpes simple, chancroides, sífilis y la enfermedad inflamatoria pélvica causada por clamidia y gonorrea. (19)

El citomegalovirus es una infección viral  que por lo general no es nociva y no causa síntomas. Para el bebé el citomegalovirus es la infección congénita más común en los Estados Unidos.  Cada año nacen cerca de cuarenta mil bebés con esta infección.  Afortunadamente, la mayoría de estos bebés no se ven afectados por el virus.  Pero cerca de ocho mil bebés desarrollan incapacidades permanentes como resultado de la infección.  (20)

El herpes genital es una infección de transmisión sexual que puede trasmitirse al feto antes, durante o poco tiempo después del parto(21). Los  recién nacidos infectados pueden desarrollar llagas en la piel, la boca o infecciones en los ojos, si la infección se limita a estas áreas la mayoría de ellos se desarrollan normalmente.  Sin embargo a menudo las infecciones de herpes en los recién nacidos, alcanzan al cerebro y a otros órganos internos y cerca de la mitad  mueren y la mitad que sobrevive suele tener daños cerebrales.  (21)

Otra de las enfermedades de transmisión sexual producida por virus es precisamente la pandemia VIH-SIDA. Todos los años en los Estados Unidos cerca de seis mil a siete mil mujeres con VIH dan a luz.  (22)

La infección por estreptococo del grupo B es una infección bacteriana común que afecta aproximadamente uno de cada dos mil  nacidos en los Estados Unidos.  Cualquier persona puede ser portadora de una infección por estreptococo del grupo B y entre 10 y 30 % de las mujeres embarazadas lo es (23). Cuando una mujer embarazada lleva la bacteria (estreptococo) en la vagina o el recto en el momento del parto, existe una probabilidad de uno entre cien  que un  nacido quede infectado. La mayoría sufre daños permanentes, pero aproximadamente el 50 % muere y cerca del 10 al 30 % que desarrolla meningitis sufre daños neurológicos permanentes.  (23)

OBJETO Y OBJETIVO DE LA INVESTIGACION

El objeto de la investigación consiste en mejorar la calidad de la atención médica  mediante el conocimiento, en el trabajo de los Especialistas en Medicina General Integral en torno a este problema, que son los que directamente van a hacerle frente en la atención primaria de salud y que tienen una gran importancia por su frecuencia. No obstante no escapa de los internistas, cirujanos, ginecobstetras, neonatólogos y pediatras, que de alguna forma pueden tener vínculo en la atención de estos casos inicialmente o en sus consecuencias. Para ello como objetivo de la investigación nos trazamos identificar el grado de repercusión en lo biológico, psicológico y socioeconó- mico de las Infecciones del Sistema Reproductivo en la mujer en una muestra del área de atención del Policlínico III “René Vallejo del Municipio Manzanillo.

 El estudio abarcó del 2001 al 2003 y comprendió las mujeres en edad sexualmente activas de 15 a 54 años de la población que atiende el CMF # 12 excluyendo las de menopausia precoz espontánea y quirúrgica. Las variables fueron contempladas en un formulario anexo.

 

El Problema Social identificado:

Hemos visto en párrafos anteriores los problemas sociales que derivan de este problema de la Ciencia Médica. La repercusión en el aspecto biológico de la mujer y las consecuencias que puede traer para su salud y en caso de ser una gestante, no solo para ella sino para el feto o posteriormente para el recién nacido. En algunos casos pueden dejar serias limitaciones a ambos o costarles la muerte. Estas consecuencias generan repercusión también de índole psicológica a la mujer, no solo por el temor que puede derivar del problema de la enfermedad, sino las consecuencias en el marco familiar donde  puede existir rechazo si lo acontecido deriva de conductas promiscuas. En la relación de pareja crea dificultades por el rechazo al contacto sexual doloroso, secreciones pestilentes, etc. Puede desarrollarse sentimiento de culpa al cónyuge al relacionarlo con la causa de la afección. En fin, puede desarrollarse lo que se llama una crisis familiar. En el orden socioeconómico la mujer trabajadora se ve afectada económicamente por las ausencias laborales y el  centro de trabajo por la afectación en la producción y/o los servicios y el pago de la seguridad social. En fin hay una repercusión  evidente en la sociedad.

 

RESULTADOS Y DISCUSION. ( Comportamiento de estadísticas y enfoque epidemiológico).

Al analizar la Tabla No. 1 – A, se comprobó que las infecciones del tracto genital en la mujer se han mantenido en números absolutos estables en los años de estudio.  Pensamos que dicha estabilidad está relacionada con el no uso sistemático de medidas de protección de barrera (condón) recogido en encuestas.

Al analizar la Tabla No. 1 – B, se comprobó que las infecciones que predominaron en nuestra casuística fueron la cándida albicans con un mayor número de casos, seguida de la vaginosis bacteriana correspondiéndose ese resultado con un estudio realizado de las vaginitis en Europa (18).  En otro estudio se obtuvo como resultado que las infecciones por hongos y levaduras constituyen el 30 % de las infecciones y la mayoría son debidas a la cándida.  (13).  Sin embargo, Peláez Mendoza y colaboradores (25), afirman que la vaginosis constituye el tipo más común de infección vaginal entre las mujeres de edad reproductiva, grupo dentro del cual se incluyen las adolescentes.  Se plantea que existe una amplia asociación entre la vaginosis bacteriana y la cándida albicans. (26).  Al relacionar esta tabla con la 2 – A, observamos una mayor incidencia de infecciones del tracto genital en mujeres jóvenes de menos de 35 años. Este hecho está relacionado con la mayor actividad sexual a esta edad entre otros factores.  Si lo relacionamos con la paridad observamos que el mayor porcentaje de estas infecciones lo encontramos en las multíparas.  En cuanto a la utilización de dispositivos intrauterino, se observa que el grupo de edades en que predominaron las infecciones del sistema reproductivo se obtuvo un mayor porcentaje de la utilización de este método anticonceptivo en contraste con una menor utilización por parte de la pareja de preservativo o condón, por lo que podemos inferir que el predominio de estas infecciones en las mujeres menores de 35 años, está condicionado entre otros factores con la mayor frecuencia de utilización de dispositivos intrauterinos, acompañada de una ínfima utilización del preservativo.  Peláez Mendoza y colaboradores (25), relacionan la aparición de vaginosis con el uso de dispositivos intrauterinos y plantean que persisten muchas interrogantes en relación con su vinculación o no con un historial de actividad sexual.

Si relacionamos estas infecciones del sistema reproductivo con el inicio de las relaciones sexuales y compañeros sexuales, basándonos en los datos ofrecidos en la Tabla 2 – B, podemos analizar que las mismas presentaron una mayor frecuencia en las mujeres que iniciaron su actividad sexual en las edades comprendidas entre 15 y 20 años, con un elevado porcentaje de dichas infecciones en aquellas que presentaron 2 compañeros sexuales. Existen estudios que demuestran que la vaginosis bacteriana es altamente significativa en mujeres jóvenes (menores de 19 años) con vida sexual activa y fueron la promiscuidad, el inicio precoz de las relaciones sexuales y el poco uso de preservativo los factores que incidieron en estos resultados (12,25). Coinciden nuestros resultados con lo anteriormente expresado, ya que el 35, 9 % entre 15 y 20 años tuvieron 3 o más compañeros sexuales y sólo se reportó el uso de condón en 3 casos.

Al analizar la Tabla 3, frecuencia de enfermedad inflamatoria pélvica por años de estudio y su relación con grupos de edades, observamos mayor frecuencia de las mismas también en menores de 35 años, hecho que está en relación con la mayor incidencia de infecciones del sistema reproductivo en mujeres jóvenes y al mayor uso de dispositivos intrauterinos e insuficiente uso de condón (demostrado en la Tabla 2 –A y 2 – B). La enfermedad inflamatoria pélvica afecta comúnmente a mujeres menores de 35 años, raramente aparece antes de la menarquia o tras la menopausia, reportándose que el porcentaje de salpingitis aumenta 5 veces en mujeres jóvenes con múltiples compañeros sexuales y aquellas mujeres portadoras de dispositivos intrauterinos (DIU) y tienen una tasa que supera de 2 a 4 veces la padecida por mujeres no portadoras de las mismas.  (26, 27)

La Tabla 4 refleja las complicaciones ginecológicas de la enfermedad inflamatoria pélvica donde  la complicación más frecuente, el dolor pelviano crónico, se comporta como la secuela más común en otras series  (26).

La tabla 5 refleja las consecuencias obstétricas periparto y neonatales de las infecciones del sistema reproductivo por años de estudio. Observamos que la mayor frecuencia de complicaciones estuvo representada por el bajo peso y la presencia de partos pretérminos, comportándose los años 2001 y 2002 como los de mayor número de casos; la muerte fetal constituyó un pequeño porciento de la casuística. 

Las Tablas 6 – A y 6 – B representan la repercusión psicosocial  y económica de las infecciones del sistema reproductivo en la mujer.  Al analizar sus resultados observamos que la mayor repercusión socioeconómica estuvo dada por la ausencia laboral que ocasionaron  tanto por el monto del pago en la seguridad social ($3950.94), como por el impacto negativo en la producción y los servicios.  En la Tabla 6 – B al analizar los costos del tratamiento de las infecciones del sistema reproductivo y sus complicaciones, el monto económico ascendió a $ 4193,04 sólo en una muestra del universo de pacientes del CMF No. 12. Si añadimos a esta cifra los $ 3959,94 por seguridad social señalado en la tabla anterior, el impacto económico y su repercusión social es mucho mayor, demostrando así la importancia de hacer profilaxis de estas infecciones.  Debido al alto porcentaje de las mismas se recogen datos que estiman que se necesitan al menos un billón de dólares para tratar las 800 000 mujeres que desarrollan una salpingitis aguda anualmente en los Estados Unidos.  (27).

 A pesar de que hubo una muerte fetal, 9 casos de infertilidad y 3 histerectomías, como consecuencias obstétricas y ginecológicas, no encontramos afectación psicológica, la cual justificamos porque la paciente de la muerte fetal al año tuvo su bebé, los 9 casos de infertilidad fueron en mujeres jóvenes que se encuentran en tratamiento en consulta de infertilidad y las 3 pacientes histerectomizadas ya habían concluido su paridad. La mayor repercusión psicológica de estos problemas de salud en la mujer, según los psicólogos, está en el temor. Temor a las consecuencias biológicas, temor a las consecuencias en la relación de pareja, temor a las consecuencias en el embarazo, con relación al feto y al recién nacido. El comportamiento en este estudio quizás esté relacionado con cultura y escasos conocimientos por lo que hay que insistir en la educación sanitaria en este sentido.

Como vemos el problema social de esta investigación engloba la contradicción salud-enfermedad, sus consecuencias biológicas y el impacto fundamentalmente socioeconómico.

 

CONCLUSIONES:

1.- Los gérmenes que con mayor frecuencia produjeron infecciones del tracto genital fueron:  la cándida y los productores de vaginosis bacteriana.

2.- Las infecciones del tracto reproductivo predominaron en mujeres multíparas y jóvenes (menores de 35 años).

3.- Las mujeres que utilizaron DIU presentaron una mayor incidencia de infecciones del tracto genital y la poca utilización de condón favoreció al aumento de dichas infecciones.

4.- La enfermedad inflamatoria pélvica aumentó su frecuencia en el año 2003 debido al aumento de las infecciones del tracto genital inferior, provocadas por la promiscuidad y al bajo uso de condón.

5.- La complicación más frecuente correspondió al dolor pélvico crónico.

6.- Las infecciones del tracto genital en la mujer y sus complicaciones repercutieron fundamentalmente en lo social y económico.

 

RECOMENDACIONES:

1- Dada la frecuencia significativa de las infecciones del tracto reproductivo en la mujer, así como su repercusión biológica, social y económica negativas, es recomendable su pesquisa para su prevención y control epidemiológico y para su tratamiento oportuno para disminuir la frecuencia de sus complicaciones.

2- Desarrollar charlas educativas en las consultas de atención primaria, círculos de adolescentes, reuniones de delegaciones y bloques de la Federación de Mujeres Cubanas, utilizando además los medios de difusión masiva para elevar los conocimientos acerca de este problema de salud frecuente y con repercusión social vidente.

Contribución de la investigación a la solución del problema social :

Evidentemente sirve como material  documental científico para la preparación del personal médico y ampliar sus conocimientos. De ello se deriva mejorar el trabajo preventivo y promoción de salud. Diagnóstico precoz y tratamiento oportuno para buscar la curación y evitar las complicaciones y sus consecuencias. Mejorar la educación para la salud de la población y sobre todo de la población en riesgo (mujeres en edad fértil y sexualmente activas). Con todo lo anterior estamos resolviendo el problema social que genera.

 

BIBLIOGRAFIA 

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 Tabla 1 – A. 

Relación de episodios de infecciones por casos en los años de estudio.

Episodios de Infecciones

No. de Casos

2001

2002

2003

 

1

14

5

4

5

2

75

24

24

27

3

81

27

26

28

Total

170

56

54

60

Tabla 1 – B.

Distribución etiológica de las infecciones del tracto genital inferior por años de estudio.

Etiología

2001

%

2002

%

2003

%

Total

%

Vaginosis

9

16,1

8

14,8

14

23,3

31

18,2

Trichomonas

2

3,6

2

3,7

4

6,7

8

4,7

Cándidas

38

67,9

40

74,0

29

48,3

107

62,9

E. Coli

4

7,1

4

7,4

8

13,3

16

9,4

Stafilococo

1

1,8

0

0

3

5,0

4

2,4

Clamidia

2

3,6

0

0

2

3,3

4

2,4

Total

56

32,9

54

31,8

60

35,3

170

100

 

Tabla 2 – A.

Relación, edad, paridad y uso de anticonceptivos intrauterinos (DIU) y de barrera (condón), en las enfermedades del sistema reproductivo.

Grupos de Edades

No. de casos

%

Paridad

DIU

%

Uso de Condón

%

0

%

1