Monografias | La ciencia y la tecnología y su impacto médico-social en la repercusión de las infecciones del sistema reproductivo en la mujerLa ciencia y la tecnología y su impacto médico-social en la repercusión de las infecciones del sistema reproductivo en la mujerResumen: La Ciencia constituye un sistema, históricamente formado, de conocimientos ordenados cuya veracidad se comprueba y se puntualiza constantemente en el curso de la práctica social. La fuerza del conocimiento científico radica en su carácter general, universal, necesidad y objetivo de su veracidad. La investigación científica pretende encontrar respuesta a los problemas trascendentales que el hombre se plantea y lograr hallazgos significativos que aumenten su acervo de conocimientos. La investigación es un proceso que se inicia con el planteamiento de un problema que requiere solución y precisamente los problemas de salud son la fuente fundamental de la investigación en nuestro trabajo científico. (E) INTRODUCCION: La
Ciencia constituye un sistema, históricamente formado, de conocimientos
ordenados cuya veracidad se comprueba y se puntualiza constantemente en el curso
de la práctica social. La fuerza del conocimiento científico radica en su carácter
general, universal, necesidad y objetivo de su veracidad. (1) La
investigación científica pretende encontrar respuesta a los problemas
trascendentales que el hombre se plantea y lograr hallazgos significativos que
aumenten su acervo de conocimientos. La investigación es un proceso que se
inicia con el planteamiento de un problema que requiere solución y precisamente
los problemas de salud son la fuente fundamental de la investigación en nuestro
trabajo científico. El problema científico es el paso inicial de cada proceso
de investigación debido a que constituye el eslabón intermedio entre el
conocimiento adquirido y el que busca en las situaciones sociales, de la
naturaleza y el pensamiento, y con ello se entrega a la relación dialéctica de
lo teórico y lo empírico.(1-2) Desde
los tiempos más remotos en la historia de la humanidad, el hombre ha ido a la búsqueda
de conocimientos a partir de sus necesidades sobre los elementos de la
naturaleza que le preocupa; ha hecho más organizada la búsqueda de
conocimientos necesarios. Cada etapa de la formación histórica ha estado
signada, en lo que a salud y enfermedad se refiere, por la suma de los
conocimientos científicos existentes en un momento y que se tienen sobre la
vida, el hombre, la naturaleza y la sociedad; de ahí que la Medicina definida
como Ciencia y Arte de conocer y tratar las Enfermedades ha estado sometida al más
amplio análisis, tratando de evolucionar su concepto hacia uno más abarcador.
(3) La
atención médica ha pasado por etapas en la historia de la humanidad. En todo
tiempo ha constituido una necesidad del hombre atender su salud y en ella el médico
ha tenido una responsabilidad fundamental: curar los enfermos, considerando que
las enfermedades eran producidas por agentes biológicos, físicos, químicos y
alteraciones genéticas. Esta concepción somatista tomó en consideración las
grandes epidemias de épocas pasadas y con los avances científicos comenzó a
valorar los medios para prevenir los factores causales de la enfermedad. Así
surge la Medicina Preventiva. Posteriormente se comenzó a valorar las
alteraciones psíquicas como causa de enfermedad y abrió paso a los
conocimientos sobre las enfermedades psicosomáticas. Es así como la Medicina
va evolucionando hacia un enfoque psicobiológico, para finalmente estudiar el
proceso salud enfermedad en la sociedad y su influencia en los diferentes grupos
poblaciones, orientada a la estrategia de su atención y la puesta en práctica
de medidas médico sociales. Se amplia la concepción de la Medicina hacia lo
biopsicosocial.(3) Una
consideración clave a la hora de elegir una investigación debe ser el interés
del problema mismo, o sea, la magnitud del problema. La otra, la posibilidad de
resolver el problema y otra muy importante: el impacto social. Por ello se
considera que un problema de salud en el marco de la investigación es aquel que
tiene magnitud, trascendencia, vulnerabilidad y factibilidad, entendiéndose
por: magnitud, el tamaño del problema y la población afectada por este; la
trascendencia, ponderación que hace la sociedad del problema de acuerdo con su
gravedad y consecuencias; la vulnerabilidad, el grado y como el problema pueda
ser atacado y resuelto y la factibilidad, la existencia de recursos y la
organización para solucionar o disminuir el problema de salud identificado. Si
bien el problema a estudiar generalmente está en función de los intereses
personales o de un grupo social o institución, debe prevalecer siempre el
sentido social de la investigación, para que dentro de este marco, se busque
una acertada solución de los problemas (3). El
hombre por su esencia social, se diferencia de los restantes seres vivos
y esto obliga a enfocar la salud en las personas no solo como un problema biológico,
sino en el marco de sus características sociales, psicológicas y espirituales. La
comprensión correcta que existe entre las leyes y categorías biológicas y
sociales, tiene gran importancia teórica y práctica en el ejercicio de la
profesión médica para la interpretación correcta de los factores y mecanismos
productores de enfermedad en el hombre ( proceso salud –enfermedad). El médico
puede estudiar y actuar sobre factores socioeconómicos y biológicos que
influyan en el estado de salud del individuo, la familia y la comunidad; esto
enaltece su desempeño en la práctica profesional. Los
problemas sociales de la Ciencia son aquellos que por necesidades de la sociedad
en el orden positivo o negativo, demanden una intervención de la creación
tecnológica. Pueden ser positivos o negativos en dependencia del impacto que
tenga en la misma el problema en cuestión. Los problemas sociales de la Ciencia
siempre representan carencias o necesidades y son relativos en su carácter histórico
contextual (4) Estos criterios filosóficos los tenemos que tener en cuenta en
toda investigación, pues necesariamente derivan de un problema. Las
investigaciones en el terreno de las Ciencias Médicas son necesarias para la
prevención, establecer estrategias, planes y programas de salud, mejorar el
diagnostico y tratamiento de las entidades con el mayor desarrollo tecnológico. El
presente trabajo fue el resultado de una investigación cuyo problema científico
propuesto fue: ¿ cómo determinar la repercusión de las infecciones del
sistema reproductivo en la mujer no solo en lo biológico, sino en lo psicológico
y socioeconómico.? Este revela
el impacto social, pues se
ha convertido en un problema de salud a escala mundial. Nosotros no escapamos a
ello, al contrario, dentro de todas las cuestiones que tiene en cuenta la
Revolución en el orden social con la atención a la mujer, la tiene también
con programas de atención médica priorizados dirigidos a problemas propios de
las mismas. (5,6) Nos
proponemos pues revisar a la luz de
los conocimientos científicos actuales la problemática que representan las
infecciones del sistema reproductivo en la mujer en lo biológico y la repercusión
que tienen no solo desde el punto de vista biológico, sino en lo psicológico y
socioeconómico para ella, la familia y la sociedad. DESARROLLO El
Problema Científico y el Problema Social investigados: El
grupo de infecciones del sistema reproductivo constituye un problema de salud a
escala mundial, sin embargo los organismos de salud en el ámbito internacional
le dedican poca atención. Algunas de las explicaciones más comunes ofrecidas
para esta conducta son: No
son fatales. Son
muy costosas y difíciles de tratar. Están
vinculadas al comportamiento sexual, aspecto difícil de estudiar y tratar.
(1) Con
estos argumentos podemos inferir que las personas bajo riesgo de sufrir
infecciones del sistema reproductivo son principalmente mujeres promiscuas; pero
ellas no representan una cifra significativa de la población general de mujeres
sexualmente activas. Teniendo
en cuenta que la vulvovaginitis es el problema ginecológico más frecuente de
las consultas de atención primaria y que de ellas el 90 % con sintomatología
padecen de vaginosis bacteriana, se hace necesario que el médico
conozca que para su diagnóstico se han de cumplir tres de los cuatro
criterios de Amsel. (7,8): Secreción
homogénea aumentada en volumen. PH
> 4,5 Olor
a aminas antes o después de instilar KOH. Células
claves (células del epitelio vaginal que aparecen recubiertas de bacterias, lo
que le da un aspecto granular como rebosadas).
Deben existir un 20 % de células
claves en el frotis. (9) Si
analizamos las consecuencias médicas de estas infecciones comprenderemos
que el enfoque dado en otros países no es correcto y dista mucho de la
preocupación que existe en nuestra sociedad socialista por la atención
adecuada e integral que asume el estado en beneficio de la mujer, cualquiera que
sea su condición. El siguiente diagrama nos facilita comprender mejor lo que
significa para la mujer las infecciones del sistema reproductivo y las
consecuencias de las mismas. Este es el problema científico resumido en un
esquema del tema que nos ocupa cuya explicación detallada le continúa. El
Problema Científico: Las
infecciones del sistema reproductivo en
la mujer no son fatales per sé; pero como podemos observar producen serias
consecuencias y debemos enfatizar que siete de ellas pueden conducir a la muerte
tanto de la madre como del feto o del recién nacido. La
calidad de vida y productividad de la mujer son muy importantes tanto desde el
punto de vista familiar, como social, por ello el impacto
de los resultados no fatales de las infecciones del sistema reproductivo
como: infertilidad y embarazo ectópico
deben ser consideradas junto a las otras y no como se enfoca en el mundo
capitalista, En
las mujeres no embarazadas en los EE UU ocurren
anualmente de un millón a un millón y medio de casos con enfermedad
inflamatoria pélvica. (10) El
impacto que la infección pélvica ejerce sobre la condición física de la
mujer va desde la infección silente a
una mayor morbilidad que en algunos casos puede llegar hasta la muerte.
(11) La
OMS estimó que en el año 2000, una de cada dos mujeres que alcanzaron la edad
reproductiva en los años 70, habría tenido un episodio de enfermedad
inflamatoria pélvica. De ellas el
25 % estuvo hospitalizada, 25 % fue sometida a cirugía mayor y 20 % quedaron
estériles. La mayoría de los
casos están relacionados con enfermedades de transmisión sexual.
(11) Actualmente
la enfermedad inflamatoria pélvica es considerada una de las principales causas
de morbilidad, como infertilidad, embarazo ectópico y dolor pélvico crónico
por lo que su diagnóstico y tratamiento deben ser rápidos.
(12). En países del este entre 17 y 25 % de las mujeres que han sufrido
enfermedad inflamatoria pélvica, tienen infertilidad y el embarazo ectópico
potencial es entre seis y diez veces mayor que el grupo que nunca han sufrido
estas infecciones. Igual que sucede con la infertilidad, el riesgo de embarazo
ectópico se incrementa con el número de episodios de enfermedad inflamatoria pélvica.
Entre los 15 y 24 años de edad, una en veinticuatro experimenta un embarazo ectópico
después de su primer episodio de enfermedad inflamatoria pélvica mientras que
el riesgo aumenta de uno en ocho después de dos o más infecciones.
(11) La
proporción de pacientes con dolor pélvico crónico aumenta con el número de
episodios de enfermedad inflamatoria pélvica y la mayoría presenta cambios
morfológicos de las trompas uterinas y ovarios relacionados con la extensión
de adherencias pelvianas uterinas y anexiales.
(12) Las
infecciones por hongos y levaduras constituyen el 30 % de las infecciones
vaginales, la mayoría son debidas a la cándida albicans. Las levaduras
colonizan al 15 – 20 % de las mujeres no embarazadas y al 20 – 40 % de las
gestantes. La infección por cándidas es más frecuente en las mujeres diabéticas,
las que usan DIU, las que han tomado recientemente antibióticos, las que
utilizan corticoides regularmente o las que presentan inmunodefiencias.
(13). La
vaginosis bacteriana representa el 60 % de todas las infecciones vulvovaginales.
Los factores de riesgo para el desarrollo de estas infecciones son la presencia
de enfermedades de transmisión sexual por múltiples parejas sexuales y el uso
de dispositivos intrauterinos. (13) Aunque
en principio la vaginosis bacteriana se consideraba como una infección sin
consecuencias, están aumentando los casos en que se asocia con enfermedad
inflamatoria pélvica, endometritis post aborto e infección post histerectomía.
(13,14) En
embarazadas las infecciones causadas tanto por gérmenes patógenos endógenos,
como las trasmitidas sexualmente pueden ocasionar muerte fetal, neonatal, bajo
peso al nacer, infección congénita o el nacimiento de un niño gravemente
enfermo. (15).. La vaginosis
bacteriana se relaciona negativamente con el embarazo, observándose una fuerte
asociación con annionitis, infección ovular y
corioannionitis aguda, siendo esta última la causa más frecuente de
trabajo de parto pretérmino, y en estudios realizados a escala mundial es la
causa más frecuente de estrés fetal. Son producidas por bacterias aerobias,
anaerobias, así como micoplasmas. (16) Las
infecciones ascendentes ocurren entre el 30 % y 70 % de las mujeres infectadas
con microorganismos comunes al sistema reproductivo(7,12,13). Los niños nacidos
pretérmino como resultado de estos procesos pueden desarrollar:
neumonías, otitis media, meningitis, conjuntivitis, septicemia, así
como artritis séptica. (12,13)
También los fetos pueden desarrollar neumonía y ello puede causar la
muerte intrautero (16). En el 90 % de los recién nacidos con neumonía se puede
aislar la clamidia de las secreciones de las vías respiratorias y cerca de un
50 % de ellos tiene historia de conjuntivitis.
(10) Las
infecciones del cuello uterino por papiloma virus humano
aumentan el riesgo de neoplasia cervical entre diez y treinta veces
(7,12,13,17), así como también incrementan el cáncer vulvar, vaginal y del
ano. El VIH puede aumentar este riesgo, ocurriendo un predominio de edad menor
en las portadoras. (19) Por
otra parte, las infecciones del sistema reproductivo pueden aumentar
considerablemente las posibilidades de contraer o trasmitir el VIH por contacto
sexual, ya que estas ocasionan ruptura de las barreras epiteliales con marcada
respuesta inflamatoria, la cual propicia la multiplicación del VIH. Entre estas
infecciones tenemos el herpes simple, chancroides, sífilis y la enfermedad
inflamatoria pélvica causada por clamidia y gonorrea. (19) El
citomegalovirus es una infección viral que
por lo general no es nociva y no causa síntomas. Para el bebé el
citomegalovirus es la infección congénita más común en los Estados Unidos.
Cada año nacen cerca de cuarenta mil bebés con esta infección. Afortunadamente, la mayoría de estos bebés no se ven
afectados por el virus. Pero cerca
de ocho mil bebés desarrollan incapacidades permanentes como resultado de la
infección. (20) El
herpes genital es una infección de transmisión sexual que puede trasmitirse al
feto antes, durante o poco tiempo después del parto(21). Los
recién nacidos infectados pueden desarrollar llagas en la piel, la boca
o infecciones en los ojos, si la infección se limita a estas áreas la mayoría
de ellos se desarrollan normalmente. Sin
embargo a menudo las infecciones de herpes en los recién nacidos, alcanzan al
cerebro y a otros órganos internos y cerca de la mitad
mueren y la mitad que sobrevive suele tener daños cerebrales.
(21) Otra
de las enfermedades de transmisión sexual producida por virus es precisamente
la pandemia VIH-SIDA. Todos los años en los Estados Unidos cerca de seis mil a
siete mil mujeres con VIH dan a luz. (22) La
infección por estreptococo del grupo B es una infección bacteriana común que
afecta aproximadamente uno de cada dos mil
nacidos en los Estados Unidos. Cualquier
persona puede ser portadora de una infección por estreptococo del grupo B y
entre 10 y 30 % de las mujeres embarazadas lo es (23). Cuando una mujer
embarazada lleva la bacteria (estreptococo) en la vagina o el recto en el
momento del parto, existe una probabilidad de uno entre cien
que un nacido quede
infectado. La mayoría sufre daños permanentes, pero aproximadamente el 50 %
muere y cerca del 10 al 30 % que desarrolla meningitis sufre daños neurológicos
permanentes. (23) OBJETO
Y OBJETIVO DE LA INVESTIGACION El
objeto de la investigación consiste en mejorar la calidad de la atención médica
mediante el conocimiento, en el trabajo de los Especialistas en Medicina
General Integral en torno a este problema, que son los que directamente van a
hacerle frente en la atención primaria de salud y que tienen una gran
importancia por su frecuencia. No obstante no escapa de los internistas,
cirujanos, ginecobstetras, neonatólogos y pediatras, que de alguna forma pueden
tener vínculo en la atención de estos casos inicialmente o en sus
consecuencias. Para ello como objetivo de la investigación nos trazamos
identificar el grado de repercusión en lo biológico, psicológico y socioeconó-
mico de las Infecciones del Sistema Reproductivo en la mujer en una muestra del
área de atención del Policlínico III “René Vallejo del Municipio
Manzanillo. El
estudio abarcó del 2001 al 2003 y comprendió las mujeres en edad sexualmente
activas de 15 a 54 años de la población que atiende el CMF # 12 excluyendo las
de menopausia precoz espontánea y quirúrgica. Las variables fueron
contempladas en un formulario anexo. El
Problema Social identificado: Hemos
visto en párrafos anteriores los problemas sociales que derivan de este
problema de la Ciencia Médica. La repercusión en el aspecto biológico de la
mujer y las consecuencias que puede traer para su salud y en caso de ser una
gestante, no solo para ella sino para el feto o posteriormente para el recién
nacido. En algunos casos pueden dejar serias limitaciones a ambos o costarles la
muerte. Estas consecuencias generan repercusión también de índole psicológica
a la mujer, no solo por el temor que puede derivar del problema de la
enfermedad, sino las consecuencias en el marco familiar donde
puede existir rechazo si lo acontecido deriva de conductas promiscuas. En
la relación de pareja crea dificultades por el rechazo al contacto sexual
doloroso, secreciones pestilentes, etc. Puede desarrollarse sentimiento de culpa
al cónyuge al relacionarlo con la causa de la afección. En fin, puede
desarrollarse lo que se llama una crisis familiar. En el orden socioeconómico
la mujer trabajadora se ve afectada económicamente por las ausencias laborales
y el centro de trabajo por la
afectación en la producción y/o los servicios y el pago de la seguridad
social. En fin hay una repercusión evidente
en la sociedad. RESULTADOS
Y DISCUSION.
( Comportamiento de estadísticas y enfoque epidemiológico). Al
analizar la Tabla No. 1 – A, se comprobó que las infecciones del tracto
genital en la mujer se han mantenido en números absolutos estables en los años
de estudio. Pensamos que dicha
estabilidad está relacionada con el no uso sistemático de medidas de protección
de barrera (condón) recogido en encuestas. Al
analizar la Tabla No. 1 – B, se comprobó que las infecciones que predominaron
en nuestra casuística fueron la cándida albicans con un mayor número de
casos, seguida de la vaginosis bacteriana correspondiéndose ese resultado con
un estudio realizado de las vaginitis en Europa (18).
En otro estudio se obtuvo como resultado que las infecciones por hongos y
levaduras constituyen el 30 % de las infecciones y la mayoría son debidas a la
cándida. (13).
Sin embargo, Peláez Mendoza y colaboradores (25), afirman que la
vaginosis constituye el tipo más común de infección vaginal entre las mujeres
de edad reproductiva, grupo dentro del cual se incluyen las adolescentes.
Se plantea que existe una amplia asociación entre la vaginosis
bacteriana y la cándida albicans. (26). Al
relacionar esta tabla con la 2 – A, observamos una mayor incidencia de
infecciones del tracto genital en mujeres jóvenes de menos de 35 años. Este
hecho está relacionado con la mayor actividad sexual a esta edad entre otros
factores. Si lo relacionamos con la
paridad observamos que el mayor porcentaje de estas infecciones lo encontramos
en las multíparas. En cuanto a la utilización de dispositivos intrauterino, se
observa que el grupo de edades en que predominaron las infecciones del sistema
reproductivo se obtuvo un mayor porcentaje de la utilización de este método
anticonceptivo en contraste con una menor utilización por parte de la pareja de
preservativo o condón, por lo que podemos inferir que el predominio de estas
infecciones en las mujeres menores de 35 años, está condicionado entre otros
factores con la mayor frecuencia de utilización de dispositivos intrauterinos,
acompañada de una ínfima utilización del preservativo.
Peláez Mendoza y colaboradores (25), relacionan la aparición de
vaginosis con el uso de dispositivos intrauterinos y plantean que persisten
muchas interrogantes en relación con su vinculación o no con un historial de
actividad sexual. Si
relacionamos estas infecciones del sistema reproductivo con el inicio de las
relaciones sexuales y compañeros sexuales, basándonos en los datos ofrecidos
en la Tabla 2 – B, podemos analizar que las mismas presentaron una mayor
frecuencia en las mujeres que iniciaron su actividad sexual en las edades
comprendidas entre 15 y 20 años, con un elevado porcentaje de dichas
infecciones en aquellas que presentaron 2 compañeros sexuales. Existen estudios
que demuestran que la vaginosis bacteriana es altamente significativa en mujeres
jóvenes (menores de 19 años) con vida sexual activa y fueron la promiscuidad,
el inicio precoz de las relaciones sexuales y el poco uso de preservativo los
factores que incidieron en estos resultados (12,25). Coinciden nuestros
resultados con lo anteriormente expresado, ya que el 35, 9 % entre 15 y 20 años
tuvieron 3 o más compañeros sexuales y sólo se reportó el uso de condón en
3 casos. Al
analizar la Tabla 3, frecuencia de enfermedad inflamatoria pélvica por años de
estudio y su relación con grupos de edades, observamos mayor frecuencia de las
mismas también en menores de 35 años, hecho que está en relación con la
mayor incidencia de infecciones del sistema reproductivo en mujeres jóvenes y
al mayor uso de dispositivos intrauterinos e insuficiente uso de condón
(demostrado en la Tabla 2 –A y 2 – B). La enfermedad inflamatoria pélvica
afecta comúnmente a mujeres menores de 35 años, raramente aparece antes de la
menarquia o tras la menopausia, reportándose que el porcentaje de salpingitis
aumenta 5 veces en mujeres jóvenes con múltiples compañeros sexuales y
aquellas mujeres portadoras de dispositivos intrauterinos (DIU) y tienen una
tasa que supera de 2 a 4 veces la padecida por mujeres no portadoras de las
mismas. (26, 27) La
Tabla 4 refleja las complicaciones ginecológicas de la enfermedad inflamatoria
pélvica donde la complicación más
frecuente, el dolor pelviano crónico, se comporta como la secuela más común
en otras series (26). La
tabla 5 refleja las consecuencias obstétricas periparto y neonatales de las
infecciones del sistema reproductivo por años de estudio. Observamos que la
mayor frecuencia de complicaciones estuvo representada por el bajo peso y la
presencia de partos pretérminos, comportándose los años 2001 y 2002 como los
de mayor número de casos; la muerte fetal constituyó un pequeño porciento de
la casuística. Las
Tablas 6 – A y 6 – B representan la repercusión psicosocial
y económica de las infecciones del sistema reproductivo en la mujer. Al analizar sus resultados observamos que la mayor repercusión
socioeconómica estuvo dada por la ausencia laboral que ocasionaron
tanto por el monto del pago en la seguridad social ($3950.94), como por
el impacto negativo en la producción y los servicios.
En la Tabla 6 – B al analizar los costos del tratamiento de las
infecciones del sistema reproductivo y sus complicaciones, el monto económico
ascendió a $ 4193,04 sólo en una muestra del universo de pacientes del CMF No.
12. Si añadimos a esta cifra los $ 3959,94 por seguridad social señalado en la
tabla anterior, el impacto económico y su repercusión social es mucho mayor,
demostrando así la importancia de hacer profilaxis de estas infecciones. Debido al alto porcentaje de las mismas se recogen datos que
estiman que se necesitan al menos un billón de dólares para tratar las 800 000
mujeres que desarrollan una salpingitis aguda anualmente en los Estados Unidos.
(27). A
pesar de que hubo una muerte fetal, 9 casos de infertilidad y 3 histerectomías,
como consecuencias obstétricas y ginecológicas, no encontramos afectación
psicológica, la cual justificamos porque la paciente de la muerte fetal al año
tuvo su bebé, los 9 casos de infertilidad fueron en mujeres jóvenes que se
encuentran en tratamiento en consulta de infertilidad y las 3 pacientes
histerectomizadas ya habían concluido su paridad. La mayor repercusión psicológica
de estos problemas de salud en la mujer, según los psicólogos, está en el
temor. Temor a las consecuencias biológicas, temor a las consecuencias en la
relación de pareja, temor a las consecuencias en el embarazo, con relación al
feto y al recién nacido. El comportamiento en este estudio quizás esté
relacionado con cultura y escasos conocimientos por lo que hay que insistir en
la educación sanitaria en este sentido. Como
vemos el problema social de esta investigación engloba la contradicción
salud-enfermedad, sus consecuencias biológicas y el impacto fundamentalmente
socioeconómico. CONCLUSIONES: 1.-
Los gérmenes que con mayor frecuencia produjeron infecciones del tracto genital
fueron: la cándida y los
productores de vaginosis bacteriana. 2.-
Las infecciones del tracto reproductivo predominaron en mujeres multíparas y jóvenes
(menores de 35 años). 3.-
Las mujeres que utilizaron DIU presentaron una mayor incidencia de infecciones
del tracto genital y la poca utilización de condón favoreció al aumento de
dichas infecciones. 4.-
La enfermedad inflamatoria pélvica aumentó su frecuencia en el año 2003
debido al aumento de las infecciones del tracto genital inferior, provocadas por
la promiscuidad y al bajo uso de condón. 5.-
La complicación más frecuente correspondió al dolor pélvico crónico. 6.-
Las infecciones del tracto genital en la mujer y sus complicaciones
repercutieron fundamentalmente en lo social y económico. RECOMENDACIONES: 1-
Dada la frecuencia significativa de las infecciones del tracto reproductivo en
la mujer, así como su repercusión biológica, social y económica negativas,
es recomendable su pesquisa para su prevención y control epidemiológico y para
su tratamiento oportuno para disminuir la frecuencia de sus complicaciones. 2-
Desarrollar charlas educativas en las consultas de atención primaria, círculos
de adolescentes, reuniones de delegaciones y bloques de la Federación de
Mujeres Cubanas, utilizando además los medios de difusión masiva para elevar
los conocimientos acerca de este problema de salud frecuente y con repercusión
social vidente. Contribución
de la investigación a la solución del problema social : Evidentemente
sirve como material documental
científico para la preparación del personal médico y ampliar sus
conocimientos. De ello se deriva mejorar el trabajo preventivo y promoción de
salud. Diagnóstico precoz y tratamiento oportuno para buscar la curación y
evitar las complicaciones y sus consecuencias. Mejorar la educación para la
salud de la población y sobre todo de la población en riesgo (mujeres en edad
fértil y sexualmente activas). Con todo lo anterior estamos resolviendo el
problema social que genera. BIBLIOGRAFIA
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Interamericana, 1986. p. 1. 28-Novack
Edmind R, SEEGAR Jong, Jones Howard
J. R. Enfermedades
de vagina. En tratado ginecológico.
Ed. 9 Cuba. Editorial Científico
Técnica, 1999. Tabla
1 – A. Relación
de episodios de infecciones por casos en los años de estudio. Episodios
de Infecciones No.
de Casos 2001 2002 2003 1 14 5 4 5 2 75 24 24 27 3 81 27 26 28 Total 170 56 54 60 Tabla
1 – B. Distribución
etiológica de las infecciones del tracto genital inferior por años de estudio. Etiología 2001 % 2002 % 2003 % Total % Vaginosis 9 16,1 8 14,8 14 23,3 31 18,2 Trichomonas 2 3,6 2 3,7 4 6,7 8 4,7 Cándidas 38 67,9 40 74,0 29 48,3 107 62,9 E.
Coli 4 7,1 4 7,4 8 13,3 16 9,4 Stafilococo 1 1,8 0 0 3 5,0 4 2,4 Clamidia 2 3,6 0 0 2 3,3 4 2,4 Total 56 32,9 54 31,8 60 35,3 170 100 Tabla
2 – A. Relación,
edad, paridad y uso de anticonceptivos intrauterinos (DIU) y de barrera (condón),
en las enfermedades del sistema reproductivo. Grupos
de Edades No.
de casos % Paridad DIU % Uso
de Condón % 0 % 1 | |||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||