Monografias | Concepciones Teóricas y Metodológicas sobre el CooperativismoConcepciones Teóricas y Metodológicas sobre el CooperativismoResumen: En este trabajo, desde la óptica de las Ciencias Sociales se hace un análisis del surgimiento de la cooperación y el cooperativismo, de las premisas objetivas y subjetivas asociadas al surgimiento del mismo, de las principales concepciones teóricas y metodologicas sobre el cooperativismo desde sus iniciadores valorando las mismas Índice. Resumen
Introducción
Cooperación
y cooperativismo
Premisas
objetivas y subjetivas del cooperativismo
Los
precursores del cooperativismo. Sus contribuciones a la Doctrina Cooperativa Los
socialistas utópicos
El
cristianismo social y el liberalismo
La
cooperativa de Rochadle
Cooperación
i cooperativismo en el Marxismo Leninismo
Referencias
Bibliográficas
Resumen En este trabajo, desde la óptica de las Ciencias Sociales se hace un análisis
del surgimiento de la cooperación y el cooperativismo,
de las premisas objetivas y subjetivas asociadas al surgimiento del
mismo, de las principales concepciones teóricas y metodologicas sobre el
cooperativismo desde sus iniciadores valorando las mismas. Palabras claves: Cooperación y cooperativismo. Introducción. Desde
las primeras manifestaciones espontáneas de cooperación en la comunidad
primitiva, hasta la constitución en 1844 de la cooperativa de los justos
“Pioneros de Rochdale”,la cual marca el inicio del cooperativismo moderno,
se cuenta no sólo con una larga experiencia práctica, sino con un importante
caudal teórico y metodológico acumulado. Hoy
el cooperativismo por su amplitud y crecimiento logrado en la esfera
internacional puede considerarse uno de los movimientos socioeconómicos más
grandes del mundo, pueden encontrarse cooperativas u otras formas asociativas,
cuya base es la cooperación en todos los países y en las más diversas
culturas y economías. Cooperación y Cooperativización. La idea y la practica de la
cooperación aparecen en las primeras etapas de la civilización, respondiendo a
una vocación natural o buscando protección y amparo frente a las fuerzas de la
naturaleza y la acción de otros hombres. El hombre no coopera por ser mejor o
para establecer fines inmediatos sino como una necesidad de su existencia. La cooperación es la base
fundamental de la cultura de la humanidad y forma parte de su esencia, lo que
hace de ella un factor de transformación dialéctica y de culturización
constante. Cooperar significa trabajar juntos,
actuar en grupo. En nuestra opinión la cooperación es:”La forma de trabajo
de muchos obreros coordinados y reunidos con arreglo a un plan en el mismo
proceso de producción o en procesos de
producción distintos, pero enlazados” (1).Esta definición de Marx aunque la
aplica al proceso de producción es totalmente valida para otras actividades que
realizan los hombres teniendo como base el trabajo. Al respecto es importante
dejar claro que la cooperación es ante todo un hecho de la realidad cotidiana,
inmerso en la esencia misma de la naturaleza humana. Sin cooperación no hay trabajo,
pues esto tiene su fundamento económico como trabajo socialmente útil en
aquella. Por eso cooperación y riqueza se encuentran íntimamente relacionadas,
ya que la primera al ser un producto fundamental del trabajo nace evidentemente
de la segunda, pues sin cooperación no es posible el trabajo social que es
fuente fundamental de todo ser social. Cuando el hombre se asocia, lo hace
para cooperar. De tal manera que en un estricto análisis podemos afirmar que la
cooperación, al ser un valor de orden vital, no puede estar en contradicción
con ninguno de los propósitos que inducen al hombre a lograr sus objetivos
vitales dentro de los que se encuentran la consolidación de una sociedad
equitativa y libre. Sin embargo, hay que diferenciar lo
que es cooperación en sentido estrecho y amplio. En sentido estrecho cooperar
significa trabajar juntos y al hacerlo, igualitariamente sin diferencia alguna.
En sentido amplio coopera significa trabajar juntos de cualquier forma, y así
cooperar en sentido amplio está mas cerca de la división del trabajo que de la
ayuda mutua. La cooperación es un hecho y un
valor del ser humano, y en tal sentido requiere de un fin que justifique su
existencia. Estos fines los podemos clasificar como: ü
Fines sociales. ü
Fines económicos. Los fines sociales de la cooperación,
se enmarcan en la búsqueda de la transformación integral de la sociedad que
logre a través del trabajo la armonía y el desarrollo libre de todas
las potencialidades del ser humano. Desde el punto de vista económico,
la cooperación viene a ser el centro entre
la necesidad de riqueza que tiene el hombre y la relación con su entorno que a
lo largo de la historia no le ha permitido distribuir la riqueza como fuera el
deseo de la mayoría. El proceso de formación y
consolidación de un sistema de asociaciones con base en la cooperación tuvo
sus antecedentes en los hombres y
mujeres primitivos los cuales eran
cooperadores por naturaleza, y tanto
el trabajo como sus resultados eran de índole colectivos, lo que en un inicio
fue espontáneo, mas tarde comenzó a generalizarse. Las primeras formas de trabajo
cooperativo surgieron por la necesidad de obtener bienes y servicios
indispensables como fue la construcción de canales y diques que desviaran el
agua de los ríos tierra adentro, con posterioridad otras actividades fueron
incorporadas a formas asociativas. Los historiadores del
cooperativismo están de acuerdo en señalar como antecedentes
importantes del sistema cooperativo las desarrolladas por: La sociedad feudal y más tarde la
capitalista desarrollaron aún más la cooperación, y es precisamente en ésta
donde podemos encontrar los antecedentes más importantes del cooperativismo
moderno. Premisas Objetivas y
Subjetivas del Cooperativismo. El período comprendido entre los
siglos XVIII y XIX fue decisivo en la historia del capitalismo pues este sistema
logra cambios en la actividad industrial tan importantes e innovadores que son
denominados Revolución Industrial. .Refiriéndose al colosal
desarrollo de la técnica Marx expresaba “…la burguesía con su dominio de
clase, con un siglo de existencia, ha creado fuerzas productivas mas abundantes
y grandiosas que todas las generaciones pasadas juntas…” (2). -La aparición de la máquina de
vapor. (1776) -La producción de ácido sulfúrico.
(1746). -La fotografía (1826). -El telégrafo (1844). -El teléfono (1876). -El motor de combustión interna.
(1885). Estos adelantos de la ciencia y la
técnica que fueron posibles por el impetuoso progreso del capitalismo, si bien
se convirtieron en patrimonio de la humanidad, desataron una gran lucha
competitiva por la posesión de los mismos, aumentó exageradamente la ganancia
de algunos capitalistas y arruinó a otros, expandiéndose un proceso de
acumulación del capital, lo que inevitablemente conllevó a empobrecimiento de
millones de trabajadores. Al respecto Lenin indicaba
no sólo el progreso del capitalismo en la esfera industrial, sino también
la agudización de las contradicciones de clase, como resultado del sucesivo
desarrollo del modo capitalista de producción. (3). La revolución industrial fortaleció
al capitalismo y con ello la polarización social. La necesidad de alternativas que
contrarrestaran las consecuencias causadas por el desarrollo capitalista, por la
influencia de la revolución industrial con sus características de desorden,
sobre la clase trabajadora, produjo algunas reacciones: destrucción de las máquinas,
fuertemente reprimidas por el Estado, la del sindicalismo, el cartismo, el
cooperativismo. Respecto al cooperativismo este
tuvo como causa inmediata el hecho de que muchos trabajadores de la época no
siempre reciban su salario en dinero, sino en especies, con las consiguientes
desventajas de mala calidad, pesa equivocada y precios muy altos. Aún en el caso de que recibieran
su salario en dinero, por ser estos demasiados bajos, obligaba
a los trabajadores a someterse a los tenderos que por concederles créditos exigían
un valor mayor por la mercancía, junto con las demás circunstancias
desfavorables que acompañaban esta clase de ventas a crédito. De esta manera, los trabajadores
pensaron que uniendo sus esfuerzos podrían convertirse en sus propios
proveedores, originándose así la idea de las cooperativas de consumo .Por otra
parte el desempleo y las gravosas condiciones de trabajo cundo se conseguía,
movieron a otros grupos de trabajadores a organizarse en cooperativas de
producción y trabajo, apareciendo posteriormente otras formas de cooperativas. .El cooperativismo como expresión
de un comportamiento, de
un enfrentamiento a la
realidad, apoyado en la cooperación, la solidaridad, surge así de manera
espontánea y como respuesta a la convulsión económica y social reinante. Este movimiento económico social
alcanza su formación, existencia y desarrollo en la vida cotidiana mediante las
cooperativas. Una vez que surge, se convierte en
un importante factor de desarrollo de las fuerzas productivas
porque amparado por su filosofía humanista exalta la primacía del ser
humano común, asumiendo un rol protagónico en los procesos socio económicos,
el cual desde su surgimiento y hasta la actualidad aprendió y necesitó la
cooperación con el fin de obtener los bienes y servicios indispensables En el
plano subjetivo puede considerarse la influencia que ejercieron algunas
publicaciones, entre las cuales se pueden mencionar: §
La Republica de Platón (428-347 a.
de C.). §
Utopía de Tomas Moro (1480-1535). §
La Nueva Atlántida de Francis Bacón
(1561-1626). §
El Viaje a Icaria de Etienne Cabet
(1788-1856). En estas obras se puede observar un profundo deseo de organizar la
sociedad en una forma justa y fraternal, eliminando las diferencias de orden
económico por medio de procedimientos de propiedad comunitaria
y de trabajo colectivo. También fue trascendental el influjo de las ideas de los socialistas utópicos,
las cuales por su importancia serán tratadas con más detalles posteriormente. Los Precursores del Cooperativismos. Sus Contribuciones a la
Doctrina Cooperativa
No es hasta el siglo XVII, que tanto en las ideas como en las obras
comienzan a precisarse las características del sistema cooperativo, lo cual
estuvo dado en respuesta espontánea de defensa de
los trabajadores ante las duras condiciones impuestas por el capitalismo, pero
que indudablemente constituye uno de los antecedentes
más importante del mismo. Entre los
primeros se destaca Peter Cornelius Plockboy, quien en 1659, publica un
ensayo en el que proponía la organización de una sociedad que, conservando la
propiedad individual, eliminara la explotación de unos hombres por otros y
distribuyera los beneficios entre los miembros de la organización; eran una
especie de cooperativas integrales de producción y consumo, efectivas tanto
para la agricultura como para la industria Por su
parte John Bellers (1654-1725),
en 1695 hizo la exposición de sus ideas en el trabajo titulado “Proposiciones
para la Creación de una Asociación de Trabajo de Todas las Industrias Útiles
y de la Agricultura”, en el que propone la creación de colonias cooperativas
de trabajo formadas por medio de acciones; los fondos se dedicarían a cubrir
las necesidades de los socios y a la ampliación y fortalecimiento de la
organización. Considera al trabajo y no al dinero la verdadera riqueza de una
nación. Al
valorar sus ideas podemos considerar que ya contribuyen a esclarecer cuestiones
como: Una buena
parte de los principios que forman
la base del movimiento cooperativo moderno están en las ideas de estos dos
precursores, si bien las mismas no siempre están expuestas en forma precisa. Los Socialistas Utópicos Los denominados socialistas
asociacionistas utópicos Saint-Simon,
Charles Fourier, Robert Owen, William King, Phillipe Buchez, Michel Derrion,
Louis Blanc, aunque tuvieron diferentes procedencias, se pronunciaron contra la
explotación y son considerados con toda justeza, los precursores del
cooperativismo moderno. Para los socialistas utópicos la
cooperación y el cooperativismo
surgen producto de la falta de correspondencia del capitalismo con los intereses
de las amplias masas de la población, de la necesidad de la naturaleza del
hombre, de sus ideales del bien y la justicia. En ellos hay conciencia de la
insatisfacciones que proporciona el capitalismo, de su irracionalidad, e
injusticias económicas y sociales. Deseaban reconstruir la sociedad capitalista desde una
perspectiva evolutiva; la censuraban, la maldecían, soñaban con su destrucción
y fantaseaban en torno a un régimen mejor, tratando de convencer a los ricos de
la inmoralidad de la explotación. Por ello concibieron, la ilustración, la
propaganda la exhortación, la inventiva personal, la reorganización de la
sociedad,( una de cuyas formas era la organización cooperativa que facilitaría
la creación de riquezas colosales)como métodos para lograrlo; en vez de
condiciones históricos reales , condiciones imaginarias. No obstante hay en sus concepciones
elementos importantes especialmente en torno a la cooperación y el
cooperativismo que quisiéramos resaltar. Saint Simon (1760-1825) fue partidario de una nueva sociedad económica
que denominó “República Cooperativa” (4) en la que el propietario de la
producción no fuera el empresario, sino la colectividad. El futuro pertenecía
a la asociación universal, con una distribución en correspondencia con las
capacidades de cada cual y todo ingreso como fuente el trabajo; además el
hombre no explotaría jamás a otros hombres. Para Charles Fourier (1772-1837) el trabajo debería ser en sí mismo
agradable y atractivo además de
beneficioso desde el punto de vista económico. Para ello, sostenía la tesis de
que todo trabajador debería realizar más de una tarea a los efectos de evitar
la rutina en el trabajo. En las pequeñas comunidades (falansterios). de
Fourier, de hecho, cada trabajador tenía derecho a elegir el trabajo que
quisiera de acuerdo a sus necesidades. Las comunidades, para ello, debían
cumplir con una serie de requisitos: un número ideal de 1600 personas, con una
determinada cantidad de tierra para explotar, un sistema de educación que
permitiera que los niños siguieran naturalmente sus inclinaciones, vida tan en
común como las familias quisieran (lo que habilitaba la propiedad privada),se
dirigirían democráticamente y se formarían en base a la voluntariedad y la
armonía de las diferentes clases sociales; el salario seria reemplazado por el
trabajo asociado con una idílica división de este último, el crédito agrícola
y las tiendas comunales serían el paso previo para su constitución etc. . Sin embargo, en vida, Fourier
nunca recibió apoyo económico para fundar estas comunidades De hecho, los
primeros falansterios se desarrollaron en Norteamérica, a influjo de Albert
Brisbane (1809-1890), quien logra fundar junto a otros discípulos de Fourier
algunos de éstos sin mayores éxitos, salvo en los casos en que se basaron más
en los lineamientos cooperativos propiamente dichos. Robert Owen (1771-1858), aunque la base de su doctrina no estuvo
en las cooperativas sino en el sistema fabril y la educación popular, se
considera uno de los más importantes antecesores del movimiento cooperativo
(5), no sólo por lo que hizo en vida, sino también por el hecho que algunos de
sus discípulos fundaron la sociedad cooperativa de los "Rochdale
Pioneers". Este reconocido y atípico empresario soñaba con comunidades
de trabajo donde se disolviera por completo la propiedad privada, lo que lo
diferenciaba de Fourier claramente. Para
Owen la base de la producción debía ser industrial y agrícola. Sus ideas, no
obstante, se irían tiñendo de notorias referencias religiosas (El nuevo mundo
moral), lo que lo alejaría de una reflexión más objetiva sobre las
potencialidades reales de las comunidades de trabajo. Entre las cooperativas fundadas por Owen y William Thompson,
entre 1825 y 1835, destaca la idea oweniana de una "bolsa nacional"
donde se intercambiaban los productos por medio de "billetes de
trabajo", idea que vuelve a resurgir con fuerza en este tiempo. Los socialistas utópicos se
caracterizaron por ser tanto hombres de ideas como de acción. Entre las
experiencias concretas inspiradas en estas ideas, debemos citar el caso de las
comunidades de New Lanark (Escocia) y las de
New Harmony, fundadas por
Robert Owen, esta última en EUA en el año 1825. Se considera la comunidad de
mayor influencia en el siglo XIX a pesar
de sus innumerables problemas. New Harmony fue pensada por Owen como un modelo
igualitario de organización social y económica, capaz de crear riquezas
colosales, en el que se pudieran inspirar tantas otras experiencias. Si bien
tuvo un buen comienzo, las
desavenencias pronto empezaron a minar la sustentabilidad
del proyecto que
finalmente cede en el año
1827. Las ideas de Owen se popularizaron
en el periódico “El Economista” (1821), donde utiliza por primera vez el término
cooperativa, en la revista “Crisis” (1832), en la que exalta la idea de la
cooperación. A partir de estas ideas y experiencias prácticas, los propios
obreros intentaron como solución a la problemática social, llevar a cabo los
postulados de Owen. Se organizaron cooperativas de diversos tipos, congresos y
reuniones para promover estas entidades a nivel internacional. El médico William King (1786-1865) por su parte, concibió la idea de la
cooperación como un medio efectivo de reforma social (6), en este sentido la
autoayuda entre los obreros la consideraba imprescindible para la acción
cooperativa mediante el aporte de sus asociados. Creó cooperativas de consumo y
escuelas de educación cooperativa. Michel Derrion (1786-1865), es otro nombre vinculado al desarrollo
de las ideas cooperativas, fundamentó la creación de almacenes cooperativos,
al tiempo que considera al consumidor como determinante en el desarrollo de las
cooperativas por sentirse estimulado y comprometido con la entidad. Philippe Buchez (1796-1865) puede ser considerado ciertamente el
"padre del cooperativismo francés. Analiza un sistema de principios
fundamentales de la cooperación, que se corresponden en su mayoría con las del
cooperativismo en general. Planteó el principio de la
democracia y la distribución de los ingresos en correspondencia con el trabajo
de cada socio. Su criterio era que los trabajadores debían ayudarse entre si
y el Estado no debía intervenir ya que con una buena conducción de la
empresa esta iría creciendo y obteniendo excedentes hasta formar un fondo común
para realizar transformaciones en beneficio de la clase obrera. Tenía la idea
de un banco Central del Estado para administrar los fondos y transformar
la sociedad sobre bases cooperativas. Las ideas cooperativas tienen
repercusión también en el periodista Louis Blanc (1812-1882) quien popularizó
en Francia las cooperativas obreras de producción. Sus ideas se manifiestan en
torno a las relaciones Estado –Cooperativa , a la autonomía de las
cooperativas, a la organización del trabajo. Las características fundamentales
del movimiento cooperativo moderno que están presentes en la obra de sus
precursores y que en general son aceptadas en nuestros días
son las siguientes: ü
La idea de la asociación en si misma. La cooperación
concreta la unión de las fuerzas económicas por la persecución de un objetivo
común .Ella establece el principio de la armonía para la vida y no de la lucha
por la vida. ü
En la cooperación concebían el interés por el trabajo y no
por el capital. ü
Planteaban la conformación de una economía
colectiva o de propiedad común. ü
Idearon la cooperación a partir de la propia iniciativa de
los asociados y de la autoayuda. ü
Plantearon la eliminación de la economía de lucro basada en
la obtención de beneficios. ü
Las entidades creadas se autosustantarian y crearían fondos
para su futuro desarrollo. ü
Vincularon la
existencia individual de las organizaciones al interés colectivo., desempeñando
un papel determinante diferentes formas de integración entre cooperativas. ü
Comprendieron la necesidad de escuelas de educación
cooperativa. ü
Advertían la necesidad de la autsostenibilidad de las
cooperativas sobre la base de sus
resultados económicos. Todos han contribuido a formar una
concepción cooperativa y a precisar los principios que se hallan en la base de
la misma, lo que ha permitido dar al movimiento cooperativo el carácter de un
sistema económico y de una acción social unitaria Estos pensadores en su conjunto
esbozaron cuestiones fundamentales en el orden teórico y metodológico que
sirvieron para delinear los
principios, valores y naturaleza de la empresa cooperativa; así mismo son los
primeros en abordar el cooperativismo en sus diferentes formas, como alternativa
frente al capitalismo. Su principal insuficiencia metodológica
radica en que no llegan a conocer las leyes objetivas del desarrollo de la
sociedad dando una interpretación idealista de las mismas, por lo que considero
esto los limitó en sus
valoraciones y apreciaciones acerca del cooperativismo y sus posibilidades
reales en la sociedad capitalista. Lo que hace que no comparta sus posiciones
metodologicas, no sin dejar de reconocer por ello sus aportes teóricos y prácticos
ya que desde entonces han sido muchísimas las experiencias exitosas de vida
basadas en la cooperación y el cooperativismo a nivel de pequeñas y medianas
comunidades que a lo largo de todo el mundo reconocen inspirarse en los
socialistas utópicos. A pesar de sus limitaciones ya conocidas es valido el criterio
de que plantaron con sus ideas y acciones una simiente racional que no
encontraron condiciones optimas para una ulterior desarrollo (7). Gracias al aporte de los grandes
precursores se ha llegado a una precisión casi completa de las ideas
que permanecieron en la base de la organización cooperativa.
La organización definitiva de la
doctrina se efectuó en conexión con el desarrollo práctico del movimiento
sobre todo por la contribución de otras corrientes y orientaciones teóricas.
El cristianismo social y el
Liberalismo El cristianismo social, movimiento
de mediados del siglo XIX surgido dentro de la Iglesia de Inglaterra tuvo un
claro influjo en el cooperativismo se
adhirió a la idea de que el socialismo es el resultado directo del desarrollo
del cristianismo y, para ser efectivo, debe estar basado en principios
cristianos. Sus principales defensores fueron Frederick Maurice, Charles
Kingsley y John Ludlow. En
Alemania se propagaron estas ideas,
con fuerte componente confesional cristiano para desarrollar el cooperativismo.
Bajo esta influencia Federico W. Raiffeisen (1818-1888) desarrolló las
cooperativas agrícolas a quien se atribuye su paternidad y dentro de ellas las
de créditos rurales, las cuales tuvieron un gran impacto social al disminuir
las tasas de interés, estimulando los créditos en la actividad agropecuaria y
por tanto su desarrollo. La primera de estas entidades fue creada en 1862 y
culminó con la constitución en 1877 de la Federación Alemana de Cooperativas. Sobresalió también Schulze
Delitzsch(1808-1883) el cual además de propagar
las ideas de Raiffeisen organizó congresos , redactó el proyecto básico de la
ley alemana de cooperativas y contribuyó al desarrollo de crédito urbano.
Ambos contribuyeron a fundamentar la metodología y la teoría
del cooperativismo, por sus actividades en la concepción práctica del
mismo. Apoyaban a la clase trabajadora y
animaba a los ricos a practicar la justicia y la caridad inspiradas del espíritu
del compañerismo cristiano, fomentando la cooperación más que la competencia o rivalidad entre los
trabajadores. Por su parte la concepción liberal
aboga como premisa principal por el desarrollo de la libertad individual y, a
partir de ésta, por el progreso de la sociedad Hacia mediados del siglo XIX,
muchos liberales desarrollaron un programa más pragmático que abogaba por una
actividad constructiva del Estado en el campo social, manteniendo la defensa de
los intereses individuales. En este sentido se proclama defensora del
cooperativismo .Al respecto John Stuart Mill
(1806-1873) no niega: las
contradicciones de la sociedad capitalista, la mísera situación de la clase
obrera, la influencia nociva de la competencia, la explotación del trabajo
infantil y femenino, desarrollando como solución
proposiciones acerca de la organización de sociedades cooperativas; al
respecto influye para que se promulgara en 1852 la primera ley en el mundo que
de manera especifica regulaba el fenómeno cooperativo: La Industrial and
Provident Societies ACT. Mill propugnó la creación de
cooperativas de trabajo asociado en un contexto de mercado para conseguir una
“revolución moral”y un “ordenamiento más beneficioso de los asuntos
industriales” (8). Otro estudioso del cooperativismo
fue León Walras , quien además tomó parta activa en su movimiento, fundando
una revista en 1866 “La Travail”, dedicada al asociacionismo cooperativo.
Para Walras las cooperativas”…cumplen su gran papel económico que no es
suprimir el capital , sino hacer que el mundo sea menos capitalista, y también
un papel moral, no menos considerable, que consiste en establecer la democracia
en el mecanismo de la producción…”(9) El enfoque
liberal parte de análisis del hombre económico el cual se encuentra en la
sociedad, en la que su individualismo choca con el de los restantes miembros de
la misma, la propia existencia de la sociedad resulta posible únicamente como
una asociación comercial (de trabajo y de cambio) entre las personas. Tal
posición metodológica se caracteriza por: tratar de explicar la conducta económica
del hombre sin referencia al tiempo o al lugar, omite el análisis de la
historia, condicionando el surgimiento de la cooperación y el cooperativismo
como puramente circunstancial. .En el análisis realizado por
ambas tendencias se considera al cooperativismo asociado a la naturaleza humana,
en tanto el capitalismo como forma eterna y natural de producción puede
evolucionar con movimientos de este tipo y devenir un sistema racional,
equitativo, moral. La Cooperativa de
Rochdale La síntesis práctica del
pensamiento que la precedió y una respuesta a la problemática económico
social de la época, a partir de la cual se resumieron el pensamiento , los
principios cooperativos , las reglas prácticas de organización y
funcionamiento tuvo lugar en 1844 cuando se crea en Inglaterra por 28 obreros ,
seis de los cuales fueron discípulos de Owen,
la Cooperativa de Rochdale, famosa experiencia, que marca el más
significativo éxito del movimiento cooperativo, no sólo por los resultados
económicos obtenidos, sino por el espíritu de divulgación de la doctrina del
cooperativismo. Tuvo éxito por la sistematicidad y
correcta concepción de su modelo, porque en su programa por primera vez, se
plasmaron un conjunto de principios y valores
que a partir de ese momento identificarían al cooperativismo Principios de Rochdale: 1. Libre acceso y adhesión
voluntaria 2. Control democrático 3. Distribución de los excedentes
en proporción a las operaciones. 4. Limitación del interés al
capital 5. Neutralidad política y
religiosa 6. Pago al contado 7. Estimulo a la educación. Valores que se defendían: Los valores éticos de honestidad,
apertura, responsabilidad social y preocupación por los demás. La Cooperativa de Rochdale, estaban
especialmente comprometida con la honestidad; claro está que sus esfuerzos se
destacaron en el mercado, porque se insistía en los pesos y medidas exactos, la
buena calidad y los precios justos. También a realizar transacciones con no
asociados sobre las mismas bases de honestidad. Por ese motivo tuvo una
tendencia hacía la apertura, poniendo en conocimiento de sus asociados, del público
y del gobierno, información sobre sus operaciones.
La cooperativa mantuvo preocupación por las condiciones domesticas y
sociales de sus miembros. En consecuencia,
batalló por ser socialmente responsables "en todas sus
actividades”. Dentro de sus posibilidades económicas
en el largo plazo previó, brindar ayuda para el desarrollo de futuras
sociedades cooperativas. .Con esta experiencia se marcó el
camino del cooperativismo mundial y se demostró la posibilidad de la cooperación
desde el punto de vista económico social A partir de ese momento el
cooperativismo comienza a extenderse rápidamente por el mundo, destacándose
otros teóricos en la profundización del mismo como son: Charles Gide, Goerges
Fauguet, etc. Las
cooperativas han crecido en el seno de cinco tradiciones distintas; las
cooperativas de consumo cuyos orígenes durante mucho tiempo se asociaron
popularmente a los Pioneros de Rochdale; las cooperativas de trabajo que al
comienzo tuvieron su mayor fuerza en Francia; las cooperativas de crédito que
en gran medida se originaron en Alemania; las cooperativas agrícolas que
tuvieron sus primeras raíces en Dinamarca y Alemania y las cooperativas de
servicios como las de vivienda y las consagradas a la salud que surgieron en
numerosos sitios de la Europa industrial, cuando el siglo tocaba a su fin. Todas estas prácticas florecieron, aunque con grados
diferentes de éxito, en la mayoría de los países europeos en el siglo XIX;
todas ellas se extendieron a la mayor parte del resto del mundo en el siglo XX. Es importante precisar que el
cooperativismo en su proceso de desarrollo y casi desde el inicio encontró
diversas formas de integración, fue así como en 1895 se organizó la Alianza
Cooperativa Internacional. Cooperación y
Cooperativismo en el Marxismo Leninismo. Al estudiar la cooperación Marx
considera que constituye un momento cualitativamente nuevo del desarrollo de las
fuerzas productivas, como forma superior y más productiva en lo económico y lo
social, en contraposición al trabajo aislado10) .A su vez Marx enfatiza que “la
cooperación, no tiende a potenciar la fuerza productiva individual, sino a
crear una fuerza productiva nueva, con la necesaria característica de fuerza de
masa” (11), con lo que deja claro su criterio de que la cooperación es condición esencial para el desarrollo de
las fuerzas productivas. En esta superioridad de la cooperación, radica,
precisamente la base metodologica para contraponer el cooperativismo a la pequeña
propiedad privada aislada económicamente .Considera además que la cooperación
es una relación opuesta al capital, pues la misma se basa en relaciones de
fraternidad entre productores, y estos se sienten copropietarios de los medios
de producción, sin embargo reconoce que mediante ella es imposible la
transformación radical de este modo de producción y al respecto destaca
“Para convertir la producción social en un sistema único, amplio y armónico,
de libre trabajo cooperativo se necesitan cambios en las bases del régimen
social , que sólo se puede lograr mediante el paso de las fuerzas organizadas
de la sociedad, es decir del poder estatal de manos de los capitalistas y
propietarios a las manos de los propios productores”(12). El punto de vista de Marx destaca
al cooperativismo como un movimiento social, que puede .contribuir a la
transformación de la sociedad. Al estudiar el cooperativismo en Europa
refiere”El movimiento cooperativista es una de las fuerzas que transforman la
sociedad contemporánea basada en el antagonismo de clase. El gran mérito de
este movimiento consiste en que muestra en la práctica la posibilidad
de sustituir el actual despótico sistema de subordinación del trabajo
al capital, causa del pauperismo, con el sistema republicano y benéfico
de asociación de productores libres e iguales”(13). Engels, en su obra “El Problema
Campesino en Francia y Alemania”aborda la existencia de cooperativas: unas
formadas por pequeños campesinos en el interior del capitalismo, para la compra
de abonos, cañerías de drenaje, simiente etc. Y para la venta de productos,
también las recomienda para los campesinos grandes y medianos que perecen bajo
la explotación de las haciendas
capitalistas. Posteriormente después de
conquistado el poder político respecto a los pequeños campesinos también
considera necesario encauzar su producción individual y colectiva, hacia un régimen
cooperativo, no forzado , brindándole ayuda social, incluso aboga por la
posibilidad de encauzar la
cooperativa campesina a una forma superior, procurándoles nuevas tierras, o
medios y ocasión
para un trabajo industrial accesorio. Tanto Engels como Marx estudiaron
fundamentalmente el cooperativismo en la esfera agraria, motivados quizás por
las características de esta la rama y la situación del campesinado. De sus trabajos se desprende que el
cooperativismo es una forma de organización del tipo socioeconómico, asociado
a la pequeña producción mercantil, uña relación de producción en el
contexto de las relaciones sociales, que no define el sistema, pero contribuye
al desarrollo de las fuerzas productivas, que puede favorecer
la transformación de la sociedad, sin que sobrepase los limites de una
formación económico social. Lenin por su parte aborda la
problemática del cooperativismo como
forma de organización de la producción y de propiedad. Al respecto reflexionó en torno al papel de las cooperativas
como instrumento de lucha de la clase obrera, al que consideró un
elemento básico para el desarrollo de las fuerzas productivas, en el modelo
económico de la transición al socialismo, donde la presencia de una economía
mixta era insoslayable, al propio tiempo lo concibió como método de administrar y organizar la producción. En el articulo “Sobre la
Cooperación”, escrito en 1923, la teoría sobre el cooperativismo adquiere
una mayor conformación. En el mismo enfatiza en
la importancia de las cooperativas como una de las premisas para la
transformación socialista de la agricultura.”La significación de las
empresas de ese género es inmensa, porque si la hacienda campesina, antes pobre
y mísera, continuara viviendo a la antigua ni siquiera se podría hablar
entonces de ninguna construcción segura de la sociedad socialista. Sólo en el
caso de que se logre mostrar a los campesinos las ventajas del cultivo social,
colectivo, asociado, cooperativo de la tierra y sólo si consigue ayudar al
campesino por medio de la hacienda asociada, cooperativa, podría la clase
obrera, que tiene en sus manos el poder del Estado, demostrar realmente su razón
al campesino y atraer realmente hacia ella, de modo firme y efectivo, a la masa
integrada por muchos millones de campesinos. (14). A diferencia de las cooperativas
que surgieron inicialmente en la sociedad capitalista, que lo hicieron para
luchar contra el orden económico y social existente, Lenin consideraba que en
el socialismo eran una vía para lograr el desarrollo de este. Destacaba además que la cooperación
era indispensable para edificar la sociedad socialista completa.” Eso no es
todavía la edificación de la sociedad socialista, pero si es imprescindible y
suficiente para esa edificación.”(15) Desarrolla
también de forma creativa, los principios sobre los que se basa el movimiento
cooperativo internacional, destacando la necesidad de subordinar los intereses
privados a los generales y de elevar el nivel cultural de los cooperativistas,
para llevar a cabo la cooperativización de forma gradual. Al respecto subraya:
“…nos queda por hacer una cosa “nada más”,: elevar a nuestra población
a tal grado de “civilización”que comprenda todas las ventajas de la
participación de cada cual en las cooperativas y organice esta participación.
Eso y “nada más”. Ninguna otra sabiduría es necesaria ahora para pasar al
socialismo.”(16). Introduce Lenin dos aspectos
novedosos en el análisis de los
principios cooperativos hasta ese momento estudiados: la posibilidad del papel
rector de la clase obrera en el proceso de cooperativización y el apoyo que debía
dar el Estado al mismo sin violar su autonomía. Los principales momentos del análisis
desarrollado por los clásicos del marxismo-leninismo que confirman la
importancia que le concedieron al cooperativismo son:
ü
En el capitalismo, el cooperativismo permite a los obreros
salvaguardar sus intereses económicos y sociales, a pesar de llevar el sello de
esa sociedad. ü
Las cooperativas surgidas en el capitalismo como organización
de la clase obrera sin el apoyo del Estado, se oponen a la burguesía,
constituyendo una brecha en las relaciones de producción capitalistas. ü
La identidad de las mismas presupone principios, valores y
una empresa sui generis que se contraponen a lo defendido por el capitalismo,
aunque no puede sobrepasar los limites de una formación económica social ü
Las cooperativas en el capitalismo pueden degenerar en
empresas capitalistas y no conducir a cambios sociales importantes. ü
En el socialismo las cooperativas son una vía para lograr el
desarrollo de este El valor metodológico de los puntos de vista de los clásicos
del marxismo está dado en que abordan la unidad esencial de los problemas
sociales y económicos. El método del materialismo dialéctico
e histórico utilizado por estos le permite comprender, analizar y valorar el
alcance social de la práctica económica y de todas las relaciones que se
entrelazan para desarrollar la producción social. Este enfoque metodológico, pues
nos brinda la posibilidad de analizar cooperativismo en correspondencia con un
ambiente histórico, económico, político y social, dado el carácter dinámico
del mundo, que evoluciona y se halla en continuo proceso de transformación, lo
que es condición ineludible, para
conservar su pertinencia. Sin ello es imposible explicar el presente y
contribuir a proyectar el futuro. Referencias Bibliográficas. 1. Marx C. El Capital.Tomo I
.Editorial de Ciencias Sociales. La Habana 1973. Pág. 281. 2. Marx Carlos y Engels Federico.El
Manifiesto Comunista.La Habana 1975.Pág.29 3. Lenin V.I. Sobre la
Caracterización del Romanticismo Económico O.C. Tomo II Pág. 167. 4. Uribe
Garzón C. Bases del Cooperativismo.Fondo Nacional Universitario.Colombia 1993 Pág.41
5. Robert Owen “Padre de las fábricas
y bazares cooperativos…” Marx C. El Capital.Tomo I .Editorial de Ciencias
Sociales. La Habana 1973. Pág. 452 nota 238. 6. Rojas Coria Introducción al
Cooperativismo.UNAM.México1961 Pág. 43. 7. García Báez Román Cooperación
y Cooperativismo Hoy.La Habana 1997. Pág.2. 8. Stuart Mill John Principios de
Economía Politica F.C.E. Mexico 1951 Pág.677. 9. Monzón. J.L.Las Cooperativas de
Trabajo Asociado en la Literatura Económica y en los Hechos.Ed.Ministerio de
Trabajo y Seguridad Social.Madrid 1989. Pág.127. 10. Marx C. El Capital.Tomo I
.Editorial de Ciencias Sociales. La Habana 1973. Pág.181 11. Ibidem. Pág. 282. 12. Marx C. Instrucciones a los
Delegados al Consejo Central Provisional sobre Problemas Dispersos. C.Marx y F:
Engels O.C.(en ruso) T16. Pág.197 13. Marx.C.Op.Cit., Pág. 199. 14. Lenin .V.I. O.C., ed. en ruso,
tomo 39, Págs.372-373. 15. Lenin .V.I. O.C.,”Sobre la
Cooperación”. O.C.tomo 45. Pág.387. 16. Lenin .V.I. O.C.,”Sobre la
Cooperación”. O.C.tomo 45. Pág.386. Datos del autor. Licenciada Consuelo E. Izquierdo
Albert Profesora Asistente Facultad de Ciencias Sociales y
Humanísticas Universidad de Pinar del Río, Cuba Publicación enviada por Lic. Consuelo Izquierdo Albert. Contactar mailto:felizal@infomed.sld.cu Código ISPN de la Publicación EEkFZAlFykrhMduYQf Publicado Thursday 11 de August de 2005 Ultimas Publicaciones en ilustrados.com
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