Monografias | Datos de hoy sobre el mañana Reflexiones sobre la situación de la niñezDatos de hoy sobre el mañana Reflexiones sobre la situación de la niñezResumen: Deseo que comencemos a pensar y a trabajar en la construcción pacífica de un planeta Tierra (nuestra única casa) para todos, donde prospere el interés por la Verdad y por la Justicia. Esa es mi utopía. Para ello nació este escrito. Es lo que deseo, realmente, desde lo más hondo de mi corazón y de mi razón. Por eso, todos tienen derecho a leer esta obra titulada “El Mensaje”, sin pagar nada por ella. Es gratis. Todos tienen derecho a publicarla y a entregársela a otros pero sin cobrar nada por ello, en forma totalmente gratuita. El Amor a la Verdad y a la Justicia es el único precio de esta obra, para siempre, en cualquier lugar de la Tierra donde la encuentres. Nunca la vendas. Y si alguien, alguna vez desea vendértela, entonces: Nunca la compres. Nuestra misión en
el siglo XXI es colocar a los seres humanos en el centro de
todo lo que hacemos; es preciso comenzar con los niños y las
niñas, quienes tomarán el relevo más adelante... Sólo así
podremos lograr un mundo en paz y más equilibrado Kofi A. Annan,
Secretario General de las Naciones Unidas Cita del Informe
Anual 2002 del UNICEF Las
Tablas Estadísticas provistas por el UNICEF (1), tituladas “Estado
Mundial de la Infancia 2005”, son el resumen más reciente y completo al que
podemos acceder para saber cómo están las niñas y los niños de la Tierra, cómo
las mujeres, cómo las poblaciones en general. La
atenta lectura de esas diez tablas, colmadas de datos, volcadas sobre cuarenta páginas
tamaño carta, resulta una actividad reveladora. Comprender
la relación de esos números que tenemos frente a nosotros con respecto a
nuestras vidas y al futuro común, es fundamental para ayudar a la construcción
del mañana. Para mi uso personal elaboré
una síntesis de esas tablas. Había pensado en incorporarla al final de este
escrito pero advierto que no sería lo mejor. Por un lado, son datos
parciales (en especial referidos a la República Argentina) por lo que no están
incluidos los restantes países que componen la región de América Latina y el
Caribe. Por el otro, me gustaría que
leyeran la información completa, los valores mundiales. Eso les permitirá
tener un panorama general muy necesario, a la vez que acceder a la información
correspondiente a su propio país. Las Tablas Estadísticas
“Estado Mundial de la Infancia 2005” (2), pueden bajarse en
formato PDF del sitio del UNICEF. También hay más material
informativo digno de ser leído. Como metodología, para
comprender el estado de situación de la niñez en la región de América Latina
y el Caribe o de cualquier otro lugar de nuestra única casa, la Tierra, me
parece provechoso exponerlo recurriendo a ejemplos con mi propia familia y
vincularlos a algunos de los porcentajes presentados en la Tabla. Comenzaré por decir que hace
un par de días atrás le leí a Camila, mi hija menor, un cuento de la
escritora venezolana Celeida Bermúdez, titulado “Los perros verdes”. A Camila le encantó el
relato. Escuchó atentamente la lectura de sus cinco páginas y pudo
comprenderlo sin dificultades. Ella tiene 9 años y está
actualmente en 4to. grado. Nosotros estamos en la República
Argentina donde un 93 % de los niños completan el 5to. grado. Para la región de América
Latina sólo un 82 % alcanza ese objetivo. Ella es una afortunada. No
está formando parte del 18 % regional que no goza de la posibilidad de
completar ese ciclo escolar elemental. Ellos carecerán de una
educación que les brinde mayores posibilidades de desenvolverse con éxito
durante su vida. Mi hijo Damián, de 13 años,
tiene una contextura robusta, mide aproximadamente 1,67 metros y pesa cerca de
66 kilos. Su desarrollo físico está dentro de lo esperado. Si se observa su libreta
sanitaria, en la que están anotados los registros periódicos de su peso y
talla desde su nacimiento, se verá que su crecimiento se mantuvo dentro de los
parámetros deseables. También es afortunado. En América Latina un 10 % de
los niños nacidos entre 1998 y 2003 ha tenido un peso menor a los 2.500 gramos.
Y para el mismo período un 16 % de los niños menores a 5 años padecieron
cortedad de talla moderada y grave. Mi hija mayor, Natalia, de 18
años, sabe desde hace tiempo lo necesario sobre prevención contra el SIDA y la
importancia del uso de preservativos. Hasta el presente ninguno de
los integrantes de nuestra familia padece SIDA. Pero esta enfermedad es
motivo generalizado de preocupación por lo cual la Organización Mundial de la
Salud junto al Banco Mundial y los gobiernos de cada país realizaron una campaña
mundial de divulgación. Dos millones de personas
entre 0 y 49 años, padecen SIDA en América Latina y el Caribe. Según datos del Banco
Mundial el contagio de madre
a hijo es la causa de más del 90% de todas las infecciones de VIH en niños
menores de 15 años (3).
También
señala respecto de los más de 400 millones de personas en el mundo que viven
con algún tipo de limitación física, sensorial, intelectual o mental, que en
particular el nivel de abuso hacia las mujeres discapacitadas es bastante alto y
es común que tengan varias parejas sexuales y se contagien de SIDA (4). Evidentemente, también
Natalia es afortunada. En toda la Tierra hay
distintas formas de padecimiento. La pobreza y sus aliados: la enfermedad, el
analfabetismo, el hambre, la falta de libertad, etc. asolan el planeta. Pero sigamos con los
ejemplos. Pongamos por caso a mi esposa, Claudia. Ella tiene 36 años y goza de
buena salud. No nos resulta extraño. Pero, tal como me dijo ella misma cuando
le comentaba algunos datos extraídos de las Tablas del UNICEF, ha superado en
dos años la esperanza de vida que tienen en la República de Sierra Leona,
ubicada en el oeste del continente africano (34). En cuanto a mí en particular
puedo decir que, gracias a DIOS, disfruto de tener trabajo como empleado en
tareas administrativas. Esto me permite cubrir las necesidades básicas de mi
grupo familiar y llegar al fin de cada mes sin demasiados sobresaltos. Pero soy consciente de que en
el mundo la pobreza afecta la
vida de más de mil millones de personas que viven con menos de 1 dólar por día
(¿Será justo llamar a eso “vivir”?). Yo
no estoy entre ellos. Sin embargo, también debo ser realista y asumir que si me
quedara sin trabajo y teniendo en cuenta mi edad (47) rápidamente ingresaría a
ese grupo o a otros más o menos similares como el de aquellos niños, mujeres y
hombres, que todas las noches veo recorrer los centros urbanos recogiendo
papeles, botellas y alimentos que extraen de la basura. Finalmente,
es muy probable que hayas accedido a la lectura de este escrito a través de un
portal en Internet o por un correo electrónico. También eres afortunado. En
la región de América Latina y el Caribe sólo 8 personas de cada 100 tienen
acceso a Internet. Como
se puede ver, quizá nuestro grupo familiar (tanto el mío como el tuyo) esté
disfrutando, al menos momentáneamente, de salud, educación, estabilidad económica,
etc. pero estas condiciones que nos resultan tan habituales en nuestra vida no
son la moneda corriente para muchas personas de América Latina y el Caribe. Las
cifras son aún más alarmantes vinculadas a África y Asia. Muchas
tareas se vienen realizando desde hace varias décadas para ayudar a tanto mal. Y
si tomamos uno de los parámetros más relevantes de las Tablas Estadísticas
del UNICEF, el vinculado a la Tasa de Mortalidad de Menores de 5 años en todo
el mundo, observaremos un avance alentador. En
1960 morían 198 niños cada mil nacidos vivos; para el 2003 esa tasa descendió
a 80. Queda
mucho por hacer pero se ha hecho mucho también. Diversos
organismos actúan junto al UNICEF contribuyendo al objetivo de colocar a la
infancia en el centro de todo lo bueno por hacer. Un
ejemplo de ello puede leerse en un cuadernillo de poco más de cincuenta páginas
titulado “Trabajando por la Infancia -Algunas historias sobre nuestra labor
conjunta en América Latina”(5). Se
trata de cinco historias que refieren el trabajo conjunto del UNICEF y el CELAM
(Consejo Episcopal Latinoamericano) en República Dominicana, Guatemala,
Colombia, Honduras y Brasil. Nos
enteraremos que en América Latina, anualmente,
cerca de 1 millón 200 mil niños no son registrados (niños fantasmas,
sin derecho a la educación por ejemplo). Esto es algo sobre lo que se está
trabajando en República Dominicana. También
que unos 82 millones de niñas y niños menores de 12 años viven por debajo de
la línea de pobreza. Que
en Guatemala se realizan trabajos a favor de una cultura para la paz en socorro
de los niños que sufrieron las consecuencias directas o indirectas de ataques
armados, o fueron testigos de amenazas y torturas a familiares o conocidos. Sabremos
cómo se gestó el proyecto de la Escuela Amiga de los Niños y las Niñas en el
norte de Colombia. Cómo
se lucha contra el SIDA en Honduras. Al
final nos encontraremos con la tarea de la Pastoral de la Crianza en Brasil,
donde el trabajo realizado por 150 mil voluntarios, a favor de los niños y la
población en general, requeriría 70 millones de dólares anuales si tuvieran
que asumirse los costos económicos. En
mayor o menor grado, así sucede en toda la Tierra. Sin
duda, hay mucho aun por hacer y no estaría errado quien pensara que todo sería
más rápido si, por ejemplo, se gastaran menos recursos económicos y humanos
para el desarrollo armamentista y se los destinara para los niños. ¿Nos
quedamos esperando hasta que eso pase? Que
esa situación se revierta es tarea de todos. ¿La asumiremos todos? ¡Quién
sabe! Mientras
tanto, lo importante es tomar conciencia de que el mundo, respecto de nuestro
tema, se podría dividir en dos: los que necesitan ayuda y los que pueden
ofrecer alguna. Entre
los necesitados sería injusto pedirles que por sí mismos solucionaran sus
problemas. Es evidente que lo habrían hecho de haber podido. Por
supuesto, hay entre ellos quienes están capacitados para efectuar algún aporte
positivo. El
que se interesen en tomar conciencia de sus propios problemas y comprendan la
importancia de unirse en acciones conjuntas, es una contribución primordial a
favor del propio bienestar. Pero
la mayor responsabilidad está en aquellos que disfrutamos de una vida sin
mayores problemas, de una cotidianidad sin sobresaltos abrumadores. Cada
cual brinda lo que puede. No considero justo juzgar a las personas por la
cantidad de sus obras. Muchas razones pueden inclinar a alguien a hacer o dejar
de hacer, a dar todo o poco. ¿Quién está capacitado para medir con justicia? Desde
luego, esto no incluye a los que por su condición de dirigentes, funcionarios o
autoridades de diversos tipos de organismos vinculados al bienestar de las
sociedades deben cumplir activa y eficientemente con su rol. Pero
en esto de hacer algo a favor de los que lo necesitan, cada uno de los que
podemos, debemos hacer nuestro aporte conforme nuestra capacidad. Yo,
humildemente, considero que lo mejor que puedo hacer a favor de las niñas y los
niños del planeta es escribir sobre ellos para inspirar y alentar el trabajo de
todos aquellos que deseen sumarse a las diferentes áreas de ayuda. DIOS
quiera que este aporte sea de utilidad. Hay
quienes, en cambio, realizan otro tipo de tareas. Los nombré antes: son
aquellas personas que, anónimamente o no, se ocupan de dar comida, asistencia médica,
educación, asesoramiento, esperanza, alegría y amor a los niños, a las
mujeres, a los discapacitados. En
Argentina son centenares las instituciones que día a día trabajan por un mundo
mejor. En el mundo, miles. Tuve
la dicha de intercambiar correos electrónicos con algunas de ellas aquí y no
quiero dejar de expresar mi alegría y reconocimiento por su obra y
mencionarlas. Son: MANOS POR HERMANOS –Comedores Infantiles- (http://www.manosporhermanos.org);
HOGAR DE NENES Fundación Maria Virgen Madre (hogardenenes@fibertel.com.ar);
FUNDACIÓN CIMIENTOS (http://www.cimientos.org);
REVISTA INFANCIA Y JUVENTUD (http://www.infanciayjuventud.com);
Asociación Matilde Vara (http://www.elarmadero.org.ar)
; REDI Red por los Derechos de las Personas con Discapacidad (redi@ddnet.com.ar);
y http://www.redconfluir.org.ar (diarios@redconfluir.org.ar). Visitar
estos portales y tantos otros que trabajan por los niños y los adultos
necesitados, en todo el mundo, es otra forma de saber lo que está pasando, más
allá de lo que dice el noticiero televisivo. Merecen
nuestro respeto y necesitan nuestro apoyo. DIOS
quiera (y todos nosotros hagamos lo necesario) para que “Construyamos una
Tierra digna de nuestros niños”. No
se trata sólo de una obligación. Debiera
verse como una ineludible cuestión de sentido común. ¿Hay
alguno entre nosotros que puede ser feliz rodeado de infelicidad? ¿Acaso
no es gratificante y hasta contagioso ver a otros gozando de la vida? ¿No
es saludable a la vista y al corazón ver a los niños jugar despreocupados? ¿Hay
quien prefiera verlos mendigando o comiendo las sobras que otros tiran? ¿Alguien
desea para sí mismo pobreza, enfermedad o analfabetismo? ¿Acaso
eso es algo aceptable para otros, incluidos los niños? ¿Queremos
que los seres que amamos tengan un mundo mejor? Entonces
no podemos dejar afuera a nadie, conocido o no, en la tarea de hacer un mundo
mejor “para todos”. Las
casas se construyen ladrillo a ladrillo. Edifiquemos
el más hermoso refugio de solidaridad y amor para la niñez dentro de esta única
casa en la que vivimos más de “seis mil millones de potenciales
constructores”. No
lo dudes. No
te quedes quieto. Construyamos
una Tierra digna de nuestros niños. Copyright
© Daniel Adrián
Madeiro. Todos los derechos reservados
para el autor. Notas: 1
UNICEF: Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia. Sitio en español: http://www.unicef.org/spanish/ 2
Tablas Estadísticas “Estado Mundial de la Infancia 2005”. En formato PDF: http://www.unicef.org/spanish/sowc05/SOWC05_Tables_sp.pdf
Ver también: http://www.unicef.org/spanish/sowc05/statistics.html 3
http://www.bancomundial.org/temas/sida2004/contagio.htm 4
http://www.bancomundial.org/temas/sida2004/discapacidad.htm 5 Trabajando
por la Infancia -Labor junto al Consejo Episcopal Latinoamericano:
www.unicef.org/spanish/media/files/Unicef5Historias.pdf NOTA
DEL AUTOR: Usted puede disponer libremente, de manera parcial o total, del
contenido de este escrito titulado “DATOS DE HOY SOBRE EL MAÑANA -
Reflexiones sobre la situación de la niñez”. Queda prohibido su uso con
fines comerciales. * Escritor argentino, nacido en
1957, residente en la Provincia de Buenos Aires. Autor de poemas, cuentos,
narraciones, artículos y ensayos. No tiene libros publicados. Más
de un centenar de sus obras pueden leerse exclusivamente en Internet, en
numerosos portales de América y Europa (Argentina, Uruguay, Brasil, Chile, República
Dominicana, México, Puerto Rico, Honduras, Costa Rica, Colombia, Estados
Unidos, España y Rumania). En
papel, algunos de sus trabajos aparecieron en: Publicación enviada por Daniel Adrián Madeiro Contactar mailto:Madeiro@Tutopia.Com Código ISPN de la Publicación EEkkyVAkZlVZjJatxC Publicado Friday 29 de July de 2005 Ultimas Publicaciones en ilustrados.com
ilustrados.com nace con el fin difundir el conocimiento publicando trabajos de investigación, monografias, tesis, presentaciones powerpoint y afines. Publicar trabajos en ilustrados.com ha alcanzado prestigio y reconocimiento internacional siendo cada vez más el número de académicos, empresas, investigadores, científicos que consultan las publicaciones de nuestro portal. | |||||||||