Monografias | Como no ser una victima de la propaganda ElectoralComo no ser una victima de la propaganda ElectoralResumen: De acuerdo al articulo 35 de la Constitución de los Estados Unidos Mexicanos. Nos dice que es deber de todos los mexicanos mayores de 18 años elegir a nuestros gobernantes, esto mediante el voto. ¿Pero realmente todos los mexicanos emiten el voto en una elección?, ¿Lo hacemos de una manera adecuada? ¿ En que nos basamos para dar el voto a un candidato? ¿Tenemos conocimiento de cuanto gasta en una campaña política? ¿Existe algún organismo que otorgue información acerca de cultura política electoral? 23 de agosto de 2005 INDICE 1. Introducción
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2 2. Como no ser una víctima de la
propaganda electoral.......................................
3 3.
Como decidir por quién votar
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4 3.1
Abstenerse.........................................................................................
4 3.2
Votar en blanco, anular el voto o votar por un candidato no registrado.....
4
3.3 Votar por un
partido...........................................................................
4 3.4
Votar por el candidato
.......................................................................
5 3.5
Votar por una propuesta
....................................................................
6 3.6
Razonar el voto no es tiempo
perdido..................................................
7
4. Importancia de tener una cultura política.....................................................
7
4.1
piases con mejor cultura política..................................................
7
5.
Conclusión
.............................................................................................
9 6.
bibliografía
.............................................................................................
10
¿Pero realmente todos los
mexicanos emiten el voto en una elección?, ¿Lo hacemos de una manera adecuada?
¿ En que nos basamos para dar el voto a un candidato? ¿Tenemos conocimiento de
cuanto gasta en una campaña política? ¿Existe algún organismo que otorgue
información acerca de cultura política
electoral? La mayoría de los mexicanos
somos víctimas de las estrategias
de publicidad de las campañas políticas. Solo en el 2003 se entregaron
por el IFE cinco mil millones de pesos a los 11 partidos para
actividades y campañas de los candidatos a diputados federales; de los
cuales cada uno de ellos podía
gastar un máximo de $849,248
pesos. La mayoría de estos
candidatos gastaron el 53.4% de su presupuesto en propaganda televisiva. En México las elecciones
cuestan alrededor de unos dieciocho mil millones de pesos al año. Pero que
todos podamos decidir pacíficamente quienes nos gobiernen, no tiene precio. Más
que cuánto cuesta una elección, importa que este proceso de selección lleve a
los puestos públicos a los mejores hombres y mujeres. El año de 2003 otorgamos a los
partidos políticos por medio del Instituto Federal Electoral casi cinco mil
millones de pesos para sus actividades y campañas. Cada uno de los once
partidos pudo gastar un máximo de $849,248 pesos por cada uno de sus candidatos
a diputado federal. La mayoría gastaron cientos de
millones de pesos en propaganda (53.4% del dinero recibido, casi todo en
televisión) y toda esa gama de productos y servicios que ofrece la industria de
la democracia para descubrir cómo podían convencernos, diseñar y comunicar
sus mensajes persuasivos, y hacer que fuéramos a votar por ellos. Sin embargo,
el abstencionismo ascendió al 58.33% de los electores registrados y pocos de
los representantes populares que resultaron electos, enorgullecerían al
ciudadano común. El problema es que en cualquier
elección, los electores sólo escogemos entre los candidatos que nos presentan
los partidos y estamos inermes ante su incesante acoso propagandístico que
nosotros mismos pagamos. Frente a este cerco ¿cómo votar racional y libremente
sin ser víctimas de sus estrategias? Ni siquiera existe una revista como la del
Consumidor, que nos ayude a decidir nuestro voto. El IFE destina escasos
recursos a la educación del votante y sus programas van más a los niños y jóvenes
menores. No hay un esfuerzo sistemático orientado a construir un electorado
informado y fuerte, que sustente elecciones libres y justas; sólo se imparte
capacitación en procedimientos electorales poco antes de los comicios. No
existe una educación del votante cuyo propósito sea “asegurar que los
votantes estén listos, deseosos y con capacidad de participar en la política
electoral”, pese a que predomina el abstencionismo, que nuestro promedio
de escolaridad es de algo más de siete años y que la mayoría de la gente está
cada vez más necesitada y por eso, más expuesta a la manipulación. Tampoco los partidos se
preocupan por la educación política del electorado. Algunos dirán que esta
educación no es necesaria porque la competencia entre los partidos los obliga a
captar los problemas más urgentes y ofrecer las mejores soluciones, a nominar a
los candidatos más representativos y capaces, y a exhibir o denunciar las
exageraciones, mentiras e ilícitos de sus competidores, y como resultado de
esta lucha, el elector dispone de todos los elementos necesarios para decidir su
voto. 3 COMO DECIDIR POR QUIÉN
VOTAR 3.1
ABSTENERSE Es la primera opción. La
credencial para votar como una identificación oficial ha sido un éxito, pero
la realidad es que alrededor de la mitad de los electores la usa para todo,
menos para votar. Si usted se abstiene no recibirá ninguna sanción y de todos
modos habrá un candidato electo. Pero recuerde que cualquier decisión política
relevante significa ganadores y perdedores, como fue el caso del TLC, lo es del
presupuesto, o lo será de la privatización eléctrica, de las nuevas leyes
laborales, o de la reforma tributaria. Si abandona el campo, lo más seguro es
que lo pongan entre los perdedores y no podrá quejarse. A la larga, ayudará a
que aborte el nacimiento de nuestra democracia, ya que el creciente
abstencionismo minará la legitimidad del gobierno, alejará más a los políticos
de la gente y quizás, termine por imponerse un nuevo y más sutil
autoritarismo. 3.2
VOTAR EN BLANCO, ANULAR EL VOTO O VOTAR POR UN CANDIDATO
NO REGISTRADO Si le decepciona ver algunas
caras conocidas por su medianía o desprestigio que sólo pueden ofrecer más de
lo mismo, pero desea cumplir con su deber ciudadano, es probable que le den
ganas de votar en blanco, de anular su voto con tachaduras o de escribir el
nombre de quien le hubiera gustado ver en la boleta. Así apoyará usted a la
democracia al acudir a las urnas, pero su voto se perderá a menos que su actuar
forme parte de acciones organizadas de mayor envergadura; si este no es el caso,
solo podrá esperar que muchos actúen como usted y se haga público el disgusto
que siente parte del electorado y esto quizás sea tomado en cuenta por los
partidos en la siguiente elección. 3.3 VOTAR POR UN
PARTIDO Si es usted militante o
simpatizante de un partido tiende a ver con simpatía a sus candidatos y a
justificar sus deficiencias, en consecuencia, votará por todos ellos. Usted es
fiel a su partido porque era el de su padre o porque se le fue haciendo
costumbre y le cuesta trabajo romper la inercia. Sin embargo, recuerde que los
partidos también cambian y hoy pueden no representar lo mismo que hizo
de su familia o de usted militantes o simpatizantes. Por eso, hay campañas
negativas dirigidas a mostrar a los seguidores de un partido que éste no es lo
que creen ellos que es, para que deserten o se abstengan. Es aconsejable estar
al tanto de los principios y programas de su partido, así como verificar las
posiciones que ha adoptado en las cuestiones que le interesan a usted. Puede
encontrar sorpresas. No olvide que las más importantes deserciones del PRI y
del PAN han sido por sus virajes ideológicos. Los partidos son una guía para
decidir el voto para quien no es militante o simpatizante de alguno de ellos.
Infórmese de las posiciones que sostienen aquellos que le atraigan, en las
cuestiones que le interesan a usted y confirme que no se trata de sólo una
estratagema coyuntural. Enseguida, analice a algunos de sus líderes más
relevantes, entérese de sus actos más notables y verifique si son congruentes
con lo que su partido pretende representar. Señala un proverbio: “ninguna
organización es mejor que las mujeres y los hombres que la integran”.
Haga lo mismo con algunos de sus miembros que ocupan posiciones destacadas, como
gobernadores o presidentes municipales, así tendrá una idea de cómo
gobiernan. Enseguida, busque cómo votaron sus legisladores en temas que le han
afectado, el IPAB o el IVA por ejemplo. Después, vea en qué medida sus
candidatos representan las aspiraciones, intereses y valores democráticos de
usted, o sólo reflejan el inmovilismo, nepotismo, patrimonialismo u oportunismo
que hoy aqueja a muchos partidos. Asimismo, desde su perspectiva
personal, piense si el partido que está gobernando merece continuar o sería
mejor relevarlo para ampliar sus posibilidades de desarrollo. Quizás crea que
no debe darse todo el poder a un solo partido y desee que haya equilibrio entre
los mismos, por lo que querrá dividir su voto según la elección de que se
trate. Haga su evaluación general y decida. Una advertencia: tenga cuidado con
los partidos que no presentan una opción propia y diferente, y con los que son
franquicias familiares o negocios lucrativos surgidos al amparo de nuestras
laxas leyes electorales. 3.4
VOTAR POR EL CANDIDATO Otra opción es escoger
candidatos independientemente de sus partidos. Analice los que le gusten.
Trate de ver si son inteligentes, pero recuerde que hablar mucho no
necesariamente significa inteligencia y conocimiento. Al respecto, las
entrevistas de un buen periodista y los debates pueden resultar reveladores. Infórmese
qué preparación tienen y si ésta los califica para desempeñar bien el cargo
en disputa o sólo cuentan con su popularidad en campos distintos al político.
Hay quienes quieren aprender en el puesto y luego aspiran a reelegirse, lo cual
sale muy costoso para 3.5
VOTAR POR UNA PROPUESTA Antes de las encuestas, se
suponía que la mayoría de los electores votaban conforme a las cuestiones políticas
como la privatización, los impuestos, el rescate bancario, etc. Hoy se tiene
conciencia de que la mayoría de votantes saben poco o nada acerca de las cuestiones
que se debaten durante las elecciones. Si usted quiere votar por una propuesta
requiere 1. Estar informado e interesado en la cuestión a que se refiere esa
propuesta, 2. Que los candidatos tomen posiciones distinguibles acerca de esa
misma cuestión (muchos evitan hacerlo para no perder votos) y 3. Que usted
pueda percibir cómo se colocan los candidatos en relación a la misma. De lo
contrario, tenderá usted a proyectar sus propias posiciones personales en su
partido o candidatos preferidos, sin considerar las posiciones reales de los
mismos. Una manera más fácil de proceder es comparar los logros del gobierno
con las promesas de la oposición y decidir por la continuidad o el cambio. Pero
tenga cuidado, no se deje llevar por las campañas indirectas que
realizan los grupos de interés más poderosos para ayudar o atacar a los
partidos o candidatos que sostienen sus mismas posiciones o las contrarias a sus
intereses. 3.6
RAZONAR EL VOTO NO ES TIEMPO PERDIDO La
importancia de la cultura política y su conexión con la estabilidad política
y el desempeño gubernamental se hace más que evidente si consideramos que la
supervivencia y la eficacia de un gobierno dependen en buena medida de la
legitimidad que posea a los ojos de los ciudadanos, es decir, de la coincidencia
que haya entre lo que concibe y espera la población de las autoridades y
estructuras públicas y el desempeño de éstas. Tras
la idea de cultura política existe, pues, el supuesto implícito de que las
sociedades necesitan de un consenso sobre valores y normas que respalde a sus
instituciones políticas y que legitime sus procesos. De acuerdo con lo
anterior, una cultura política democrática es pilar fundamental de un sistema
democrático estable; en otras palabras, para que éste funcione de manera
permanente es necesario que se construya un patrón cultural identificado con
los principios democráticos. Almond y Verba desarrollaron
una consistente teoría sobre la cultura política con base en un análisis
comparado de datos empíricos, lleva por título The Civic Culture en 1960. De
los cinco países estudiados comparativamente por Almond y Verba (Estados
Unidos, Gran Bretaña, Alemania Federal, Italia y México), los Estados Unidos
en primer término y 1)
una cultura participativa muy desarrollada y extendida; Los
estudios empíricos sobre la cultura política dominante en las sociedades
altamente industrial izadas y democráticas han mostrado que, por regla general,
los ciudadanos no están bien informados (existe una brecha entre la información
que tienen las élites y la que maneja el grueso de los ciudadanos) ni
involucrados con los sucesos y procesos políticos y, por tanto, tampoco
participan permanentemente en política. De acuerdo con una encuesta nacional de
Verba y Nie (1972) en los Estados Unidos, que es una de las sociedades
reconocidas como ejemplo de vida democrática, sólo una cuarta parte de los
ciudadanos tenía una actividad política más allá del voto (escribir a un
congresista, contribuir a una campaña electoral, hacer proselitismo, asistir a
mítines). De
acuerdo con estas definiciones, y más allá de que algunos autores presten
especial atención a un elemento por sobre otro, es claro que
"eficacia", "legitimidad" y "estabilidad" en el
ejercicio del poder político aparecen como componentes básicos de la
gobernabilidad. ·
La capacidad
del gobierno para llevar adelante una gestión eficaz de la economía. ·
La capacidad
del gobierno para promover el bienestar social y garantizar servicios sociales mínimamente
adecuados. ·
El control
del orden político y la estabilidad institucional, esto es, la capacidad del
sistema político para incorporar, restringir o acomodar - de acuerdo con pautas
institucionalizadas- a individuos y grupos que buscan influir en el juego político,
con el propósito de permitir el flujo eficaz en la toma de decisiones Es muy importante para todos
los Mexicanos tener conocimiento de la cultura política, de saber elegir a
quien se le va a otorgar el voto y quien quieres que te represente en tu
gobierno. Por esto los invito a que
hagamos conciencia y nos interesemos por tener un mejor cultura política y
transmitírsela a nuestros hijos, hermanos, familiares y gente en general. Para poder exigir un mejor
gobierno tenemos que saber elegir y tener competencia entre los candidatos, una
competencia de calidad y no solo candidatos impuestos por los partidos políticos,
no nos conformemos con eso y si en verdad queremos y exigimos un mejor gobierno
primero exijámonos un poco nosotros. http://www.inep.org/content/view/217/59/ http://www.agora.net.mx/analisis/cuade02.html Jacqueline
Peschard Autor: JUAN FRANCISCO ALONSO ROSALES. UNIVERSIDAD
AUTONOMA DEL NOR ESTE CAMPUS PIEDRAS NEGRAS -
Coahuila 23-sep-05 Publicación enviada por Juan Francisco Alonso Rosales Contactar mailto:F_alonso80@yahoo.com Código ISPN de la Publicación EEkluAAEkZKwRokGzD Publicado Wednesday 5 de October de 2005 Ultimas Publicaciones en ilustrados.com
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