Monografias | La evaluación como componente del proceso enseñanza-aprendizajeLa evaluación como componente del proceso enseñanza-aprendizajeResumen: Son muchas las transformaciones en la que está inmerso nuestro Sistema Nacional de Educación y muy en particular la Educación Media y la Educación Media Superior; las cuales tienen como objetivo: lograr que sea más eficiente y de mayor calidad los conocimientos que los estudiantes reciben. En el presente artículo se abordan los antecedentes históricos de la evaluación, la tendencia que debe caracterizarla y se ofrecen los elementos que debe caracterizar el sistema evaluativo en la Enseñanza Media Superior.(V) Son
muchas las transformaciones en la que está inmerso nuestro Sistema Nacional de
Educación y muy en particular la Educación Media y la Educación Media
Superior; las cuales tienen como objetivo: lograr que sea más eficiente y de
mayor calidad los conocimientos que los estudiantes reciben. En el presente artículo se abordan
los antecedentes históricos de la evaluación, la tendencia que debe
caracterizarla y se ofrecen los elementos que debe caracterizar el sistema
evaluativo en la Enseñanza Media Superior. DESARROLLO La
evaluación, vista como un proceso sistemático cuyo objetivo principal es el
comprobar determinados resultados, a lo largo de la historia ha experimentado un
avance progresivo donde su conceptualización se ha ido conformando en
correspondencia a su sentido y funcionalidad; en su desarrollo evolutivo se han
manifestado diferentes tendencias, formas y matices en dependencias de la
escuela psicológica, los autores y el memento histórico concreto .De igual
forma ha sucedido con los términos que ha ella se asociaban como es: control,
comprobación, examen, etc. La
pesquisa histórica tan necesaria en estos trabajos nos revela que el termino
evaluación en su inicio tuvo muy relacionado con el proceso de industrialización
desarrollado en los Estados Unidos a principio del siglo XX. El término
evaluación según Díaz Barriga
(1986) surgió con la transformación industrial de EE.UU, y tiene su origen en
la teoría administrativa desarrollada por Farol, quien lo articula con el
imaginario control. Al
hablar de la historicidad de la evaluación no podemos dejar de hacer referencia
a Cuba de la cual tenemos datos de que la misma tuvo sus inicios en la
época colonial con la aplicación de formas
de comprobación que se le aplicaban a los esclavos, aprendices,
artesanos, etc. Por
el siglo XIX entre los años
1878-1898 se produce un vuelco en las ideas educativas al entrar en crisis el
modelo hispano-escolástico y se produce la aparición de modelo positivista,
existieron trabajos teóricos cuya fuente fueron los colegios privados, génesis
y esplendor del pensamiento pedagógico cubano, destacándose figuras como (J. L. Caballero, Manuel Valdéz Rodríguez, Félix
Varela y Morales, E. J. Varona y nuestro Apóstol José Martí). En
la época colonial ocurrieron pocos cambios; aunque se introdujeron modalidades
como: la observación constante y cuantificada del trabajo de los alumnos, la
realización de pruebas prácticas, la recapitulación y la medición de los
resultados de las actividades extractases, propuesta por el profesor Alfonso
Bernal del Riesgo en su trabajo “Examen de los Exámenes”. En este periodo
también se destacaron figuras como: Arturo Montori Céspedes, Luciano R. Martínez
y Alfredo Miguel Aguayo. En
la época neocolonial tampoco se produjeron profundos cambios con relación a la
evaluación, continúan los exámenes en las escuelas, las escalas de
calificaciones apenas se transforman, aunque existieron preocupaciones por parte
del profesorado. En la década del 50 el panorama educacional era bastante pobre
y carente de un sistema científico coherente, matizado por la casi absoluta
despreocupación de los gobernantes de turnos. Esta situación cambia
radicalmente con el triunfo de la Revolución el 1° de Enero
de 1959 y la aplicación en
los primeros años el proyecto de alfabetización para sacar a la población de
la ignorancia, al cual le siguieron otros que continúan hasta nuestros días. Desde
el mismo triunfo de la Revolución fue preocupación para el magisterio,
perfeccionar el sistema de evaluación en la Enseñanza Media Superior, sobre
todo en la introducción de cambios desde el punto de vista cualitativo. A
finales de la década del 70 entra en vigor un sistema de evaluación académico,
haciendo énfasis en el aspecto cualitativo de la enseñanza, elevando el grado
de exigencia de la evaluación. En
el año 87 se comienza aplicar la R/M 615/87 la cual plantea cambios
significativos entre los que se destacan: La
eliminación de las pruebas finales en algunas asignaturas. Establecer
el aprobado con un mínimo de 60 puntos. Organizar
las asignaturas por grupos evaluativos. Eliminar
la exigencia de aprobados por semestre. A
finales de los 80, en el curso escolar 89/90 se introducen nuevos cambios en el
sistema de evaluación, elevando el papel del maestro y la cantidad y calidad de
lo enseñado. Con la puesta en vigor de la R/M 216/89 se comienza a aplicar un
nuevo sistema de evaluación en la
cual se incluye un aspecto muy
interesante relacionado con el
criterio del profesor como parte de la calificación del estudiante y la división
del curso por periodo o semestre. En
la actualidad esta en estudio para su futura aplicación en la enseñanza una
nueva resolución que normará el sistema evaluativo en la enseñanza
preuniversitaria, entre los aspectos novedosos de la misma está en reconocer
que la evaluación debe caracterizarse por ser integradora y tener presente la
unidad entre lo cognitivo, lo afectivo y lo altitudinal. De igual forma
establece los tipos de evaluación que debe aplicarse a los estudiantes de modo
que se ajuate a los requerimientos del perfeccionamiento continuo de la evaluación. Conceptualizando
a la evaluación Entre
los precursores de la teoría de la evaluación están: Ralph Tyler (General
Statement of Education y en Basic Principles of Currículo and Instruction) el
cual establece las premisas fundamentales de un modelo evaluativo, considerando
a la evaluación como “la determinación del grado en que los objetivos de un
programa eran realmente conseguidos”, establecía las metas generales y los
objetivos conductuales y comprobaba los resultados con la meta (garcía,1994,
Martínez,1998) dando inicio a un proceso de perfilación del concepto de
evaluación que continua hasta nuestros días. A
lo largo de la historia son muchos los autores que han tratado el vocablo
evaluación entre ellos se destacan: García, Abramn (1974), Karmel (1974), Díaz
Barriga(1989) Stufflebeam, Scriven, Stake, Crombach, Pérez Laredo(1997),
Lincolm, Gil Pérez, Iafrancesco (1995), Faberth, Medina, Gordillo,
Maldonado(2004), Stufflebeam,
considera que “la evaluación es
un proceso de identificar, obtener y proporcionar información útil”
;Scriven, considera a la evaluación “como una ciencia y consiste en
determinar el mérito y el valor
del objeto”. Lijncolm,
opina que es “un proceso de recogida de datos”. Por su parte Crombach,
razona que “la evaluación es la recogida y uso de la información para tomar
decisiones” ;Abraham, plantea que la evaluación “es la medida del grado en
que han sido satisfechos los objetivos planteados”. Karmel;
“es la oportunidad de validar conocimientos a partir de elementos objetivos,
con base en estadísticas y norma”. Como “un proceso de atribuir juicios de
valor sobre una realidad observada” es vista por Gonzalo Maldonado. En
Cuba se destacan los trabajos de: José Zilberstein, Héctor Valdez, Orestes de
Castro Pimienta, Roberto Portuondo, los hermanos Pablo y Rolando Valdéz,
Guillermina Labarrere, entre otros. Para
Labarrere la evaluación “es la interpretación de la medida que nos lleva a
expresar un juicio de valor”. Para
Oreste de Castro la evaluación es en esencia analizar cualitativamente los
cambios que se han efectuado sistemáticamente en el alumno, en relación con el
rendimiento académico y el nivel de desarrollo de la personalidad durante un
ciclo de enseñanza, semestre, curso, estancia, etc. Como
vemos todos los autores de una manera u otra coinciden en que la evaluación es: 1.
Un proceso sistemático y continuo. 1.
Permite emitir un juicio independientemente de lo que se evalúa. 2.
Ofrece información útil con el fin de hacer valoraciones para la tomar
una decisión. Desde
su adaptación al contexto pedagógico son muchos los que han dado su definición,
pero queremos puntualizar el concepto que a nuestro juicio se ajusta más a
nuestras pretensiones y es el concepto de Giovanis
Iafrancesco (1995) para él “la evaluación es un proceso sistemático y
permanente que comprende la búsqueda y obtención de información de diversas
fuentes acerca de la realidad del desempeño, avance, rendimiento o logro del
estudiante ,de la calidad de los procesos empleados por los docentes, la
organización y análisis de la información a manera de diagnóstico, la
determinación de su importancia y pertenencia de conformidad con los objetivos
que se esperan alcanzar, todos con el fin de tomar decisiones que orienten el
aprendizaje y los esfuerzos de la gestión docente”. Características
y tendencias de la evaluación del aprendizaje. La
implementación de sistema de evaluación está asociada fundamentalmente a un
creciente interés por medir los resultados de la calidad de la educación, de
aquí que la evaluación educacional como actividad genérica es valorar los
resultados en el aprendizaje, así como comprobar y valorar el logro de los objetivos instructivos y educativos
propuesto para los distintos niveles de enseñanza, cuya finalidad es comprobar
y mejorar la eficacia de todo proceso educativo. Por
la naturaleza propia de los fenómenos psicológicos y por la dinámica y
complejidad del aprendizaje es imposible que se pueda evaluar el aprendizaje en
su totalidad, de aquí que la evaluación del aprendizaje tradicionalmente se ha
utilizado para medir el aprendizaje de los estudiantes de forma cuantitativa y
proporcionar resultados parciales del mismo sobre un tema dado y otorgar una
calificación, reflejando únicamente lo que se aprendió en ese momento acerca
de algunos aspectos; lo cual no nos brinda todos los elementos para emitir un
juicio valorativo de forma integral, de
echo esta debe ser lo más integradora posible de manera que eliminemos la mayor
cantidad posible de obstáculo. .Por
tales razones en la actualidad se requiere de una exploración de nuevas formas
de evaluación que nos permitan reflejar de una manera integral el aprendizaje,
la comprensión, los logros, la motivación y las actitudes del estudiante, una
evaluación que no solo haga énfasis el lo cuantitativo, sino también en lo
cualitativo. En la evaluación del aprendizaje de los estudiantes debe romperse
los métodos tradicionales al identificar la evaluación con la calificación o
como el acto de otorgar una nota, esta debe caracterizarse por su justeza, su
objetividad; una evaluación desarrolladora y funcional que satisfaga las
necesidades académicas de lo estudiantes propiciando el desarrollo de su
autoperfeccionamiento, su autonomía y por la coherencia entre lo que se imparte
y cómo se imparte, con lo que debe evaluarse. La
evaluación debe seguir configurándose como un proceso más que como un suceso,
enfatizar los roles de diagnóstico y formativo para identificar las necesidades
y problemas del aprendizaje individual y poner en evidencia los puntos débiles
y fuertes del estudiantes, esta
debe ser continua y sistemática
que nos permita tener en cuenta el desarrollo armónico de los estudiantes en
los diferentes momentos del proceso educativo, flexible para que pueda adaptarse
a los diferentes niveles de enseñanza y a
las características individuales de los estudiantes, debe ser integral que
abarque lo cognitivo y lo formativo; así como debe ser progresiva y prospectiva
para verificar la calidad y el nivel de lo aprendido, que refleje de una manera
completa el aprendizaje, la comprensión, los logros, la motivación y las
actitudes del estudiante respecto al proceso enseñanza-aprendizaje. Las
transformaciones que experimenta la escuela cubana actual indica
que debe perfeccionarse el actual sistema de evaluación, pues el que
existe a nuestro juicio no es lo bastante integrador pues el mismo ha dejado a
un lado los aspectos cualitativo del estudiante y solo refuerza lo cuantitativo,
más si tenemos presentes que nuestra clases
deben cumplir tanto con los objetivo instructivos como con los objetivos
formativos, o sea que en la misma manera que
instruimos, enseñamos principios y valores con la finalidad de formar un
estudiante más responsable, respetuoso colaborador y mejor compañero. Ahora
bien siempre que hablemos de evaluación del aprendizaje de los estudiantes,
inevitablemente debemos hacernos y quedar resueltas las siguientes interrogantes
¿Qué evaluar,¿ Por qué
evaluar?, ¿Para qué evaluar?,¿Cómo evaluar? y ¿Cuándo evaluar?
A estas interrogantes trataremos de darles respuestas, que quizás no sean la más
certeras pero si un acercamiento a la realidad de las mismas. A
la pregunta ¿qué evaluar? Como
respuesta podríamos decir “el aprendizaje de los alumnos”, a lo que
inevitablemente se le suma una interrogante ¿Qué es el aprendizaje?, el cual según Doris Castellano (2001). Lo
define como “un proceso dialéctico de apropiación de conocimientos y las
formas de conocer, hacer, convivir y ser construidos en la experiencia
socio-históricas, en la cual se produce como resultado del individuo y la
interacción con otras personas, cambios relativamente duraderos, transformarla
y crecer como personalidad”. De
aquí se desprende que el aprendizaje es un proceso dialéctico, en el cual se
producen proceso de desarrollo a partir de la experiencia acumulada por los
estudiantes (lo conocido) con lo desconocido (nuevos conocimientos) que le
permiten desarrollar nuevos conocimientos (solución de problemas de la vida práctica).
Es dialéctico por que es un proceso complejo, donde confluyen una serie de
procesos psicológicos, que le van ha permitir un tránsito progresivo desde la
independencia hasta la creatividad,
a un desarrollo de su metacognición. Según las ideas de Vigotsky en el
aprendizaje existe una relación dialéctica, y este como tal precede al
desarrollo, el cual puede conducir a la creación de Zonas de Desarrollo Próximo
(distancia entre el nivel de desarrollo, determinado por la capacidad de
resolver independientemente un problema y el nivel de desarrollo potencial,
determinado a través de resolución de un problema bajo la guía de un adulto o
en colaboración con otro compañero más capacitado), dónde lo nuevo debe ser
cualitativamente y cuantitativamente superior a lo previo para que obligue al
aprendizaje, a la superación cognitiva.”El aprendizaje engendra un área de
desarrollo potencial, estimula y activa procesos internos en el marco de las
interrelaciones, que se convierten en adquisiciones internas” (Vigotsky,
1973). Indudablemente
la problemática está en que para el profesor es muy difícil poder realizar un
diagnóstico certero capaz de poder determinar esta zona de desarrollo potencial
del estudiante y que pueda medir con exactitud la distancia que existe entre lo
que el niño es capaz de hacer por sí solo y lo que es capaz de hacer con ayuda
de otro. ¿Para
qué evaluar?,
en primer lugar para medir los resultados en el aprendizaje y que sirva de
exploración para aplicar nuevas formas de evaluación que nos permitan medir la
calidad del proceso enseñanza-aprendizaje; a esto se le une las funciones de la
evaluación. Son
muchos los autores que se han dedicado al estudio de esta problemática, Clara
Menéndez declara que la evaluación tienes varias funciones tales como: función
de comprobación y control, función instructiva, función educativa: Miriam
González reconoce como funciones las siguientes: función social, función de
control, función pedagógica. Domínguez
Trilles declara como funciones: función de diagnóstico, función de control,
función de clasificación, función de individualización. Villareal
reconoce que la evaluación tiene: función de diagnóstico, función de pronóstico,
función de control, función orientadora, función clasificadora, función
promocionadora. Por
su parte Oreste de Castro plantea que la evaluación tiene como funciones: función
Pedagógica, función Innovadora, función de Control. EL
autor de este artículo asumen la
clasificación de Oreste de Castro, pero al mismo tiempo consideran sumar una
nueva función de la evaluación que no es citada por ningunos de los autores
relacionados en este artículo, y es que a partir del análisis del concepto de
evaluación así como del uso de esta, consideramos que la misma tiene una función
de gestión la cual radica en
la capacidad de la evaluación de procesar información para la toma de
decisiones pertinentes para salir
en situaciones de crisis e ingresar soluciones de mejoramientos de la calidad que nos permita una profunda reestructuración en los modelos
de organización y conducción de los modelos educativos. A
la hora de preguntarnos ¿Por qué
evaluar? Podríamos respondernos, para medir, apreciar, valorar, conocer el
estado de algo, etc. En la educación la intención fundamental de la evaluación
es para conocer la calidad del proceso enseñanza-aprendizaje, así como el
desempeño, avance y rendimiento del estudiante; comprobar y valorar los logros
de los objetivos formativos e instructivos propuestos para cada disciplina en
los diferentes niveles de enseñanza, de modo tal que nos permita tener una visión
objetiva del éxito de la asimilación de los conocimientos por parte de los
estudiantes y una valoración del desarrollo de las habilidades y hábitos en un
periodo de tiempo determinado. La evaluación nos ofrece además cómo comprobar
y mejorar la eficacia del proceso educativo, constituye un medio para lograr el
fin propuesto. La
evaluación vista en una de sus funciones como un proceso de diagnóstico,
permite identificar y poder dirigir las deficiencias en el aprendizaje de los
estudiantes, al contar con un nivel de partida para estimular nuevos
aprendizajes, pues nos permite no solo diagnosticar los conocimientos y
habilidades adquiridos por los
estudiantes, sino que nos brinda información de la capacidad para asimilar los
nuevos conocimientos por lo que el profesor puede conducir con mayor efectividad
el aprendizaje,, más si tenemos presente en la actualidad la rapidez en
los cambios culturales, tecnológicos, sociales y productivos. ¿Cómo
desarrollar la evaluación?
esta debe desarrollarse de la manera más transparente posible y en
correspondencia a las características individuales de cada estudiante, a la
capacidad de esto sobre lo aprendido, el profesor no puede aparentar ser un
controlador o un juez que dicta una sanción, en el proceso de evaluación debe
existir una relación interpersonal profesor-alumno, donde incluso el alumno sea
capaz de poder autoevaluarse a partir de las reflexiones sobre lo preguntado por
el profesor. Cada evaluación que realice el docente debe servir como medidor
del logro alcanzado, además como diagnóstico de su gestión docente y de punto
de partida para la determinación de los conocimientos y las habilidades en los
estudiantes y como visión proyectiva en conformidad con los objetivos y metas
propuestas. En
la apertura del II Seminario Nacional para Educadores (2001)el Ministro de
Educación de Cuba Luis Ignacio Gómez planteo “No se trata solo de
desarrollar exámenes finales o exámenes parciales escritos , se trata de que
permanentemente mediante preguntas orales, entrevista, consultas citadas,
incluso de manera individual a un estudiante, nosotros logremos esa necesaria
retroalimentación ,qué está aprovechando el estudiante, cómo marcha el aprendizaje, qué
se ha derivado del estudio individual ,qué intensidad tiene ese estudio.” A
la interrogante ¿cuándo evaluar?, a
esta interrogante debemos respondernos, todos los días, en cada turno de
clases, en cada actividad docente y extradocente planificada, no puede pasar
momento en que el profesor este frente a sus alumnos y no evalué a estos. La
actualidad se caracteriza por la rapidez con que suceden los cambios culturales,
tecnológicos, sociales y productivos, a los cuales la labor educativa no escapa
y tiene la necesidad de adaptarse pues ella se nutre y se fortalece
de estos cambios, en especial de los tecnológicos los cuales han venido
a revolucionar la forma tradicional de la docencia, pues se introducen nuevas
formas de transmitir los conocimientos a los estudiantes entre los que se
destacan las teleclases, las videoclases, los softwer educativos, etc. aspectos
de primerísima importancia en el desarrollo del aprendizaje. Por
lo que consideramos que la búsqueda constante de cómo perfeccionar la forma de
evaluar el desarrollo del aprendizaje es tarea de primer orden en el quehacer
pedagógico de nuestro magisterio, y que la propuesta en este artículo es solo
un ápice de lo que podemos hacer por mejorar tan importante componente del
proceso pedagógico y que el mismo sirva de inspiración para nuevas
investigaciones. 1.
BAUTISTA LÓPEZ, JULIO CEZAR. Evaluación de la calidad en la Educación
Primaria. En: <www.observatorio.org.>
[Consulta 14de Enero de 2005]. 2.
BERNAZA RODRIGUEZ, GUILLERMO. La evaluación desde una Alternativa
Personológica. En: Revista Cubana de
Educación Superior, Vol. XX, No 2, La Habana, 2000, Págs. 101-106. 3.
BLACK, PAUL. Evaluación e innovaciones en el aprendizaje: Avance Y
perspectiva. Vol. 17, Marzo-Abril, 1998. México, Pág. 106. 4.
Caracterización del Paradigma Socio-cultural. En. Biblioteca Virtual,
Instituto Superior Pedagógico de Guantánamo, 2004. 5.
CASANOVA, ANTONIA. Por el camino de la calidad: La evaluación en el
Centro educativo. En: Revista Aula, No69, Febrero, Año XIII. España ,1998 6.
CASTELLANOS SIMONS, DORIS. Educación, Aprendizaje y Desarrollo/ Doris
Castellanos Simons, Beatriz
Castellanos Simons, Miguel Jorge Llivina Lavigne, p30-46. En Ethos Educativos,
Nro26, México, agosto, 2001. 7.
CASTRO PIMIENTA, ORESTE D. Evaluación
Integral. Del paradigma a la práctica,
La Habana: Edi. Pueblo y Educación, 1999,90p. 8.
CASTRO RUZ, FIDEL. Discurso pronunciado en
el acto de graduación de
La Escuela de Maestros Emergentes de la
Enseñanza Primaria, En Granma, La Habana, 4 de sep.2002. 9.
El control al proceso docente-educativo, propuesta de un sistema/ Berta
M. de la Cruz Capote...[et
al ].p10-14,
En: Revista Varona, Nro34, La
Habana, ene-jun, 2002. 10.
GARCÍA F, BEATRIZ. Indicadores de evaluación en el proceso Enseñanza-Aprendizaje,
p85-91, En: Revista Cubana de Educación Superior,
Vol. XIX, Nro1, 1999. 11.
GONZÁLES PÉREZ, MIRIAN. La evaluación del
aprendizaje. Tendencia y reflexión critica,
p47-62, En Revista Cubana de Educación Superior,
Vol. XX, Nro1, La Habana, 2000. 12.
La evaluación de la calidad de la educación.
Tendencias, retos y perspectivas/
Valdés Veloz Héctor...[etal],
p15, En: Pedagogía, La Habana,
1997. 13. III
Seminario Nacional para Trabajadores de la Educación .En Juventud
Rebelde, La Habana, 2001. 14. TRILLO
ALONSO, FELIPE. La evaluación de los estudiantes en el marco de la evaluación
de la calidad de las universidades. p 283-301, En: Revista Educación Superior,
Nro328, España, mayo-ag 2002. 15.
TORANZOS, LILIA.
Evaluación y Calidad de la Educación. En: Revista Iberoamericana de Educación.
No. 10, 2004< www.campus-ori.org> 16.
TIANA, ALEGANDRO.
Evaluación de la Calidad de la Educación/ Alejandro Tiana, Horacio Santángelo.
En: Revista Iberoamericana de Educación, No. 10, 2004<www.campus.ori.org> 17.
RAMIREZZABALA,ROBERTO.EvaluaciónCualitativa.Enhttp<:www.revistagenteeynegocios.com>.[consulta
10 de Octubre de 2004]. 18.
YUSTE LLANDERS,
MANUEL. Una experiencia Innovadora en la Evaluación de la asignatura de Óptica
en la UNED/ Manuel Yuste Llanders,
Carmen Carreras Béjar. En: Revista Ried. Vol.1, Nro1, Junio,
1998, Pág. 173-194.España 1998. 19.
ZILBERSTEIN
TORUNCHA, JOSÉ. Problemas
Actuales del Aprendizaje Escolar .En: Revista Desafío Escolar, Año2,
Febrero1998.La Habana. AUTORES:
Lic.
HERMES
LÓPEZ AZAHARES.
Ms.C. TERESA VELÁZQUEZ GARRIDO Centro:
Instituto Superior Pedagógico “Raúl Gómez García”, Guantánamo. Cuba Fecha:
julio 2005 Enviado
por: Lic. Lizet García Corona lizet@ispgt.rimed.cu Publicación enviada por Lic. Lizet García Corona y Otros Autores Contactar mailto:lizet@ispgt.rimed.cu Código ISPN de la Publicación EEkpVpZyAAgoMSCHib Publicado Monday 4 de July de 2005 Ultimas Publicaciones en ilustrados.com
ilustrados.com nace con el fin difundir el conocimiento publicando trabajos de investigación, monografias, tesis, presentaciones powerpoint y afines. Publicar trabajos en ilustrados.com ha alcanzado prestigio y reconocimiento internacional siendo cada vez más el número de académicos, empresas, investigadores, científicos que consultan las publicaciones de nuestro portal. | |||||||||