Monografias | Martí y el MaestroMartí y el MaestroResumen: En la búsqueda incesante del amor y el respeto por José Martí Pérez(1853-1895), una de las figuras cimeras de la educación y la Pedagogía Latinoamericanas y particularmente de Cuba, este trabajo es uno más, pero con la peculiaridad de que se centra en una figura trascendental para cualquier sociedad: el maestro, y el apóstol, como también se le conoce y distingue a este insigne pedagogo, así lo concibió de manera no solo teórica, sino también práctica, con su propia vida y ejemplo. Por tanto, a partir de la búsqueda bibliográfica, tanto en literatura activa como pasiva, se aportan elementos que demuestran, no sólo algunas de las concepciones martianas sobre la figura del maestro, sino que se hace referencia a los momentos en que ejerció el magisterio con frases y testimonios de Martí..(V) Resumen En
la búsqueda incesante del amor y
el respeto por José Martí Pérez(1853-1895), una de las figuras cimeras de la
educación y la Pedagogía Latinoamericanas
y particularmente de Cuba, este trabajo es uno más, pero con la
peculiaridad de que se centra en
una figura trascendental para cualquier sociedad: el
maestro,
y el apóstol, como también se le
conoce y distingue a este insigne pedagogo, así lo concibió de manera no solo
teórica, sino también práctica, con su propia vida y ejemplo. Por tanto, a
partir de la búsqueda bibliográfica, tanto en literatura activa como pasiva,
se aportan elementos que demuestran, no solo algunas de las concepciones martianas sobre la figura del maestro, sino que
se hace referencia a los momentos en que ejerció el magisterio con frases y
testimonios de Martí y de los propios discípulos que tuvieron el privilegio de
su guía y ayuda, con lo cual se lega una
evidencia de la conjugación pensar-sentir-actuar
que debe ser una premisa para todo aquel, que de una manera u otra, asuma la
condición de ser maestro, en el fomento de la identidad, tanto general como
específicamente profesional. INTRODUCCIÓN En
la defensa incesante de las conquistas obtenidas en Cuba, resulta vital ofrecer
argumentos sólidos que no den posibilidad a
especulaciones, dudas, ni tergiversaciones. En tal empeño y,
concretamente, referido a la educación, como logro dignificante de la revolución
cubana, se asumió este trabajo investigativo. EL
valor del mismo se sintetiza, básicamente,
en las siguientes razones: se escoge a la figura del maestro dentro de la
esfera y función social seleccionada como conquista, lo que de por sí resulta
significativo; para la argumentación se recurre a la inagotable fuente, que
resulta la obra y concepciones del MAESTRO, dándole vigor a los fundamentos
expuestos, y por demás, la realidad actual que se vive en Cuba agradece
cualquier obra que se sume a los propósitos de elevar la cultura de los cubanos
a planos nunca vistos por la humanidad y, con ello, consolidar la
formación ideológica, que es fundamental y la identidad propia, como
cubanos y como profesionales de la educación, en particular. La
experiencia acumulada en la práctica profesional ha permitido constatar que
resulta insuficiente la divulgación de la obra martiana
en cuanto a la problemática propuesta y ,además a ello se suma la
existencia de un estado de opinión social sobre el maestro, que no siempre está
en correspondencia con la dimensión humana
y la importancia social que posee, incidiendo, incluso de manera
desfavorable en las perspectivas y propósitos de formación de profesionales
pedagógicos en el territorio guantanamero. Por
todo lo planteado se encamina el trabajo a cumplimentar el siguiente objetivo:
fundamentar los aspectos esenciales sobre la figura del maestro a partir de la
práctica profesional y las concepciones martianas sobre el mismo, lo que sin
dudas permitirá un acercamiento a esta significativa figura de nuestra historia
en el denodado empeño por mantenerla viva e incorporada a nuestra lucha diaria
por la dignidad plena del hombre. DESARROLLO ¨
ALGUNAS
CONSIDERACIONES MARTIANAS SOBRE EL MAESTRO. "
Un guía honrado, que enseña de buena fe lo que hay que ver, y
explica su pro lo mismo que el de sus enemigos... "
José Martí. Martí,
defensor incondicional de los maestros, poseía, desde su tiempo, anticipaciones
geniales y firmes convicciones acerca del
problema de la educación de su época, así como del hombre honrado, que habría
de prepararse para entregarse a las futuras generaciones a través de
la obra magisterial, a buscar el éxito en los fines de esta, el que
proyectara su amor con dedicación
al servicio íntegro de educar a todos y de todo, como el defendía con ardor. En una ocasión significó que para enseñar a distinguir lo
bello y consiguientemente lo bueno, debe haber en cada calle un
kindergarten, como primera institución educativa y así una escuela que
respondiera a los intereses de los pueblos, como única forma de salir de los
horrores que afectaban la obra educacional en su época, precisamente su
perspicacia y agudeza le hacen detectar los males de la misma, donde connotó
las limitaciones y situación del maestro, sirva de ejemplo la siguiente idea:
" Y lo que falta no es deseo de
aprender en los discípulos, lo que falta es un cuerpo de maestros capaces de
enseñar los elementos siquiera de las ciencias indispensables de este mundo
nuevo. " (4,17.) Pero
vale destacar que para Martí no solo era importante la capacidad del maestro en
el sentido de competencia académica, aún cuando sentenció, con irrefutable
razón, que el mismo " es la
letra viva."(4,4)), sino que para él, como para nosotros hoy, el elemento
afectivo era vital, por eso no escapa a su lente analítico la influencia del
modo de vida norteamericano en los que ejercían el magisterio y así revela lo
siguiente”: ... las que se ocupan de esta labor son mujeres vencidas en la
batalla de la vida, que endurece y agria, o jóvenes descontentas o impacientes
que ven los pájaros afuera y tienen su empleo como un castigo injusto a su
pobreza, como una prisión aborrecible de su juventud... "(10,33). Por
considerar que el desempeño de todo maestro
es un compromiso y una obligación para con la sociedad y especialmente
con la joven generación es que
Martí evidencia su inconformidad, pero además deja un
legado donde se palpa su certera visión
entorno a esto, que le permitió
expresar otras ideas como la que se
lee en su artículo "Política
Internacional y regional.": "
Se han de reclutar soldados para el ejército y maestros para los pobres, debe
ser obligatorio el servicio de maestros, como el de soldados: el que no haya
enseñado un año, que no tenga el
derecho a votar: preparar un pueblo para defenderse, y para vivir con honor es
el mejor modo de defenderla."(6,25) Al
equiparar el rol de un maestro con el de un soldado está reconociendo que ambos
tienen valores y obligaciones
significativos para con la
sociedad, trabajan en función de
defender y preparar a los demás para
vivir con honor, ese es el mejor modo de preservarla, tan necesarias son
las trincheras de ideas como
las de piedras. Ello exige
del maestro un alto nivel de compromiso hacia lo que proyecta y realiza en su
labor, un alto nivel de exigencia y responsabilidad hacia los demás y lo que
seamos capaces de exigir a nosotros mismos, siempre en estrecho vínculo con los
principios que defendemos e inculcamos a través de la palabra y del ejemplo
personal, de la autoridad que, ante todo, da el saber y el saber hacer con amor
y entrega, por eso,
Martí clama por la preparación del maestro en su artículo
"Maestros Ambulantes", y exige que se materializara el
siguiente planteamiento” ! Urge abrir escuelas normales de maestros prácticos,
para regarlos luego por valles, montes y rincones...!"(6,135) Así
se sentó base para la obligatoriedad de la
enseñanza y la educación (tanto para recibirlas como para darlas, según
sus propios preceptos), que en un futuro se garantizaría en Cuba, así como la
preparación y superación de los maestros desde el nivel elemental hasta el
superior, y aún más, el posgraduado y académico, como vía para la
actualización permanente de estos, lo cual tiene en Cuba un carácter
eminentemente estatal. Las
exigencias que dimanan de las concepciones plasmadas obedecen a sus criterios de
qué y cómo debía ser el maestro, al respecto es muy sólida e
ilustrativa su frase " Yo llegué, meses hace, a un pueblo hermoso; llegué
pobre, desconocido, fiero y triste. Sin perturbar mi decoro, sin doblegar mi
fiereza, el pueblo aquél, sincero y generoso, ha dado abrigo al peregrino
humilde. Lo hizo maestro, que es hacerlo creador. Me ha tendido la mano y yo la
estrecho."(11,383.), creador ¿qué mejor palabra puede simbolizar lo que
significa ser maestro,?,y más cuando se crea lo mejor del ser humano, al
cultivar pensamiento y sentimiento, para un superior comportamiento con una
conducta humana, sana, madura y solidaria. No
podía ser de otra forma, si este sujeto era,
para él, el encargado de formar "
Hombres vivos, hombres directos, hombres independientes..."(1,16.); por lo
que sigue insistiendo en un ser donde prime la sapiencia
y dedicación al estudio, reflejándose en su deseo expreso cuando afirma
que: "Gran bendición es esa de la abundancia en el número de escuelas y
los escolares, pero mayor sería si la educación que en ella
reciben los niños se asemejase en lo sólido, amplio y artificioso de
los edificios en que se distribuye, si el carácter, hábitos y formación del
cuerpo de maestros se acomodase a la hermosura, independencia y orden que
rebosan en los providentes y elegantes textos que regala a los niños el
estado."(6,158.) Y
puesto a escoger, Martí sería capaz de destacar la figura del maestro por
encima de cualquier otra cosa, pues
lo más valioso en su opinión, muy atinada por cierto, era este, incluso llega
a escribir con toda sencillez, pero a la vez solidez que "
E n cuanto hay quien aprenda, hay maestros sobrados .Júntense alumnos y
ya tienen maestros" (2,268.), esto se confirmó plenamente al triunfo de la
revolución con hazañas como la extensión de servicios educacionales a
todos los rincones del país y los miles de maestros voluntarios que surgieron,
la campaña de alfabetización y el seguimiento posterior ,los planes
implementados para el tratamiento a jóvenes campesinas( os ) y otros tantos
ejemplos que demostraron en fin que era ya una
realidad lo preconizado por Martí del derecho de todo hombre a la
educación y que en las actuales circunstancias que vive el país siguen siendo
una prioridad, independientemente de las carencias, a tal punto que más que
nunca ser cultos es un propósito ansiado y declarado oficialmente por nuestro
estado revolucionario, fiel al legado martiano.
Lo
anterior se continúa manifestando incluso
para aquellos que nacen con
determinada tara, donde es menester mucha más
entrega, amor y dedicación, como explicita el Maestro al afirmar: " El
maestro se convierte en la madre; la
lección ha de ser una caricia ; todo niño lleva en sí un hombre dormido; pero
los sordomudos están encerrados en una triple cárcel... "( 1,131.) Pero
en todo momento el gran maestro va
previendo premisas para la garantía de
tantas transformaciones, dentro de ellas se ha señalado la insistencia en la
superación permanente de los maestros y
para ello concibe vías que no menoscaban la autosuperación, por el contrario
esta la dimensionó de manera oportuna y precisa, pero además enfatizó en la
necesidad de inculcar ese mismo afán a los estudiantes y para ello afirmó:
" Detrás del maestro, abierta a todos, está la librería en su estante de
color de luz."( 1,95). Podrían
decirse las muchas maneras de
materializar lo anterior al triunfo de la revolución, pero basta
recordar que no se le dijo
al pueblo " cree",sino, " lee",y además eso no fue una
condición coyuntural, es una premisa constante y un derecho, convertido en
deber, para todo cubano digno, ahí está
si no el propósito declarado ante
el mundo, por el máximo líder de este pueblo, de llegar a ser en los próximos
años el país más culto del orbe,
la firme convicción en el precepto martiano de que " El que sabe más,
vale más, saber es tener. Un hombre ignorante está en el camino de ser bestia,
y un hombre instruido en la ciencia
y la conciencia, ya está en camino de ser Dios, no hay que dudar de un pueblo
de Dioses y un pueblo de Bestias. "( 5,234.)
Para
tales empeños la existencia de un magisterio probo y preparado resultaba
esencial, y Martí no desmayó en el afán de alertar perennemente esto, tanto
como estimular lo que significa un buen y verdadero maestro, como se consigna en
su frase " Maestros buenos, vigor de juventud, estímulo y acumulación
de enseñanza, hacen el milagro."( 6,111.) Resulta
importante destacar que Martí, tanto en concepciones como en la práctica, dejó
otras valiosas consideraciones
y definiciones con respecto al maestro
y su desempeño, que entrañan recomendaciones para los que tenemos que dirigir
el proceso educativo, según nuestros criterios, para ilustrar esta aseveración
se plasman algunos ejemplos con la
aclaración, por parte de estas autoras, de que el ejercicio del análisis y la
valoración mostrados debe personologizarse por cada uno . "
Siéntese el maestro mano a mano con el discípulo, y el hombre mano a mano con
su semejante."( 1,116.), ¿Qué tipo de relación está sugiriendo esta
frase?, para nosotros es la comunicación , la verdadera y única comunicación
que debe primar entre el maestro y sus estudiantes. Y
cuando defiende el criterio de que " Ni es lícito a un maestro enseñar
como única cierta, aún cuando la comparta, una religión por la mayoría de su
país puesta en duda, ni ofender una religión que desde que el educando la
acata, en libre uso de su juicio, es ya un derecho. "(3,416. ),
manifiesta el respeto latente al estudiante, al reconocer que es un
sujeto ,con derechos, incluyendo el de creer o no , lo que no implica ausencia
de intercambio , de guía , de consejo. "
De unos maestros es ir llevando a los alumnos al descuido, sin gran fuerza de
empuje; y de otros, es poner toda su alma en la labor, y sacar del discípulo, a
prueba diaria toda la idea y el sentimiento." (2,468.) una insistencia más
en el método y estilo que tiene como condición la entrega incondicional al
educando, pero que se sabe debe partir del conocer al mismo, sus potencialidades
actuales y posteriores para tratarlo y proyectarlo. "
Maestros que conozcan las fuerzas de la tierra y la sepan mover: no queremos momias vivas, maestros de a 4000 peso queremos,
que no anden de canónigos por las aulas haciendo el trabajo de 400 pesos, sino
que trasmitan con el sudor de su frente lo que saben y den resultados, en vez de
métodos y enseñanzas que merezcan los 4000
pesos."(1,24.), el mensaje es claro y firme, pero merece destacarse,
al menos, el sentido de compromiso que exige y de rechazo al mercantilismo, lo
obsoleto y lo formalista, y en su lugar, el saber, dispuesto a compartirse. "
Pero el sistema no puede disimularse, y por el examen se ve si el maestro es de
ronzal o porrillo, que lleva del narigón a las pobres criaturas, o si es padre
de hombres, que goza en sacar vuelo a las
alas del alma" (1,34), reafirmación
de idea esencial ya plasmada, maestro para desarrollar la independencia, para
consolidar sujetos, para ayudar a crecer plenamente para la vida. "
El buen maestro no lo hace sólo el entender él, sino la claridad, y devoción
artística, conque él posee su belleza, la explica e infunde. "( 2,470.),
diáfana alusión a la capacidad didáctica del maestro, al saber enseñar, en
la cual descansa la verdadera autoridad del maestro ,la que convence y estimula
a seguir el ejemplo, en fin la que lo identifica como tal. Por
tanto, el maestro está llamado a ser portador de estas cualidades, estos
valores, si es que aspira a resumir en sí lo que Martí defendía con calor
" UN GUÍA HONRADO..."; pero sobre todo, para nosotros, lo mejor del
legado martiano es su materialización en la práctica profesional que desarrolló
y que se demuestra a continuación.
¨
"
MARTI, EL MAESTRO PROFESIONAL." "
Enseñar es aptitud y goce." Por
diversas razones Martí fue maestro de aula, desde la inclinación irrefrenable
hasta la necesidad económica, sin
obviar la aptitud y el amor hacia la labor de educar, al respecto Medardo Vitier
refirió: "
... tenía ideas propias en la materia y además aptitudes personales para
educar... sin esfuerzos halla uno los pasajes en que cierta vocación de maestro
se evidencia, o cuando menos un interés central en las funciones pedagógicas y
una comprensión, a la vez científica
y piadosa, del sistema educativo más convincente."( 3,10) Incursionando
en diferentes textos, las autoras de este trabajo han llegado a precisar los
principales momentos en que José Martí se desempeñó como maestro, decursar
que en general se caracteriza por haber compartido
con diversos estudiantes, diferentes asignaturas, disímiles contextos ( países)
y en varios niveles de enseñanza;
lo cual se ilustra más
detalladamente a continuación: v
1865
Cuba, con solo 12 años funge como un ayudante muy útil y preparado de su
maestro Rafael Ma. De Mendive en el colegio “San Pablo”. v
1870,
Cuba, con sus 17 años y en espera de una condena de deportación,
es preceptor de los hijos de una familia catalana influyente
en la finca " El Abra", donde a través de charlas amenas e
instructivas, el contacto con la naturaleza, la lectura de obras como El Quijote
y La Biblia y sobretodo la
comunicación fluida y tierna con los niños de esta familia, ejerce una
influencia notable, a pesar del triste estado de ánimo que lo embargaba, dada
su situación. v
1871,
España, su precaria situación económica hace que, entre otros menesteres,
imparta lecciones a niños de dos bondadosas familias cubanas, bajo su dirección,
los niños adelantan grandemente y el prestigio del joven preceptor se expande,
al punto que aumentan las solicitudes. v
1875,
México, al poco tiempo de su llegada era altamente conocido y admirado, entre
otras cosas, como profesor conferencista del Liceo Hidalgo. v
1877,
Guatemala, Escuela Normal Central para maestros, como catedrático de Literatura
francesa, inglesa y alemana y de Historia de la Filosofía. v
1881,
Venezuela, reclamado por escritores, artistas y la juventud estudiosa e inquieta
en los afanes patrióticos a quien corresponde con su desempeño y encendido
verbo, por ello pronto es buscado
para que diera clases de Oratoria a los estudiantes universitarios, lo que
acepta, junto a la impartición de francés y Literatura en el Colegio Villegas
y de francés en el Colegio de Santa María. v
1882
-1895, Nueva York, aquí no solo trabaja como profesor de Español y Literatura
en la Escuela Municipal Nocturna, sino que se dedica a laborar en “La Liga”,
Sociedad Protectora de Instrucción, fundada el 22 de enero de 1890, al auxilio
de la clase humilde, para procurar el adelanto
intelectual y la elevación del carácter de los hombres blancos y negros
nacidos en Cuba y Puerto Rico. Socio-fundador, presidente honorario e inspector-
maestro, Martí reúne a su alrededor a un grupo de colaboradores cubanos en el
afán de hacer de esta algo más que un aula simple, sino taller y fragua,
crisol donde se funden los hombres en el ideal común de la libertad, de manera
que en esta se enseñaba, pero sobre todo se educaba, en la lucha por la defensa
de los más altos valores que Martí preconizó y que fundidos en un solo haz
conforman la identidad del cubano. De
esta experiencia se deben extraer algunas enseñanzas, válidas, en primer lugar
para los que ejercen el magisterio o lo harán en un futuro y que se sintetizan
a partir de lo planteado, pero también para cualquiera que se sienta cubano,
identificado con lo que somos, por lo que se plasma a continuación: ¨
Algunos
de los mensajes educativos de esta labor: Frente
a sus futuros discípulos, al asumir la clase en Guatemala, Martí, con solo 20
años afirma: " ... lucharé con los que me oyen por el adelantamiento de
la literatura y el mejoramiento del espíritu, y en el largo combate pondré sin
dudas muy escasos méritos, pero sin dudas también pondré una voluntad enérgica,
un cerebro lleno de patrióticas inquietudes y un joven corazón lleno de
amores."( 11,10), texto que de por sí refleja un expreso compromiso,
matizado del afán instructivo, pero ante todo educativo, formativo, donde la
identificación con la realidad latinoamericana y con la profesión asumida es
manifiesta y clara, un ejemplo más de las razones que nos asisten para ver en
el MAESTRO un paradigma a imitar y preservar dentro de la identidad profesional
y patriótica. Martí,
en el aula ponía en función sus vastos conocimientos y su capacidad oratoria,
uniendo en una sola acción el contenido del programa y el fervor del que enseña,
tal fue el nivel de sus cualidades comunicativas y oratorias que lo
identificaron con el calificativo de " Doctor Torrente." En
las narraciones que Martí dejó se hallan
descripciones que atestiguan cómo se propiciaba el aprendizaje en
estudiantes tan suigéneris como los que se reunían en " La Liga”, al
respecto sirven de evidente muestra las palabras siguientes del propio Martí: ¨
"
...uno enseña aritmética viva y descompone los números para que se les vean
los goznes, que es mejor modo que de meras reglas. Otro guía al hombre hecho
que viene a pedir letras. Otro, en conversaciones ambulantes y manteniendo lo
uno con los demás, trata de los primeros conocimientos, y pica al principiante
la curiosidad mayor. Otro se sienta a la mesa de preguntas, llena de escritos
sin forma, y ya hablando sobre cada cual de ellos, responde al tema, nota los méritos
del escritor, endereza las faltas,
predica la sinceridad de la forma que enaltece el carácter, tanto como lo vicia
sin sentir la forma insincera. Otro es gramático de obra que pone y descompone
ante los ojos el artificio del lenguaje, de modo que como quiera que caiga la
frase queda en pie, y a las palabras les busca la historia y el parentesco, que
es la escuela mejor para quien anhela pensar bien." (16,10.) En
Guatemala Martí renuncia por no apoyar la causa que provocó la dimisión del
director, José Ma. Isaguirre, un expatriado bayamés, al respecto afirmó:
" Renunciaré, aunque mi mujer y yo muramos de hambre. Prefiero eso, antes
de hacerme cómplice de una injusticia."( 12,10), es la solidaridad con la
justicia, con la razón, con la verdad, aún cuando esto entrañe vicisitudes y
amarguras personales, es el culto a la dignidad plena del hombre que defendió
con su propio ejemplo; otra razón más que nutre la identidad del cubano y del
maestro en su verdadera esencia: la práctica cotidiana, la vida misma. Martí
caló hondo en sus discípulos, cumpliendo la máxima valeriana de que " la
mayor gloria de un maestro es hablar por boca de sus discípulos" ( 15,10),
ello se demuestra en los criterios de estos recogidos en la historia y de los
cuales se ofrecen algunos testimonios a manera de fehacientes e irrefutables
ejemplos: ¨
"
En una de las sesiones de Oratoria le sirvió de tema el pueblo de Israel y con
lenguaje expresivo y sublime, narró las maravillas de aquel pueblo
excepcional.”(13,10) ¨
"
El maestro nos decía preciosidades del hogar, de la familia, de la poesía, de
las ciencias, de los héroes, de los libertadores, de sus impresiones, de sus
tristezas, de los caprichos de la imaginación, pero siempre fijándose en cada
ocasión propicia en los más excelentes dones de la libertad. "( 13,10) ¨
"
Martí se afanaba por interesar a los alumnos en el idioma y enseñarles la Gramática
sin que pareciese que la enseñaba, y para sus discípulos, quería ser más que
maestro, amigo verdadero"( 14,10) ¨
"
Desde su primera clase el nuevo catedrático, de solo 20 años, siempre pulcro en su
modesto traje, se conquista el afecto de sus alumnos por sus sencillas palabras
de salutación"(11,10) ¨
"
Él llegaba de 9:30 a 10:00 después de haber acabado su clase nocturna, conque
se ganaba el sustento; a su llegada iluminábanse los rostros y ensanchábanse
los corazones, a pesar suyo le quitaban los periódicos, revistas, libros y sombrero que
llevaba en las manos, y se las estrechaban sus discípulos, humildes; sentábase
en su silla delante de la mesa y principiaba
a revisar y poner en orden los papeles..."( 15,10) ¨
"
... empezaba el maestro por leer el papel tal como estaba, después
alababa el estilo, la forma, si estaba
en estilo sencillo, con palabras sencillas, sin frases rebuscadas, sin
sacrificar la idea a la forma, pues decía que de este modo se pueden expresar
los pensamientos más sublimes, pasaba después a corregir las faltas que
hubiera, pero de tal manera, tan suave y delicada, que daban intenciones a veces
de cometerlas para tener la oportunidad de oírselas corregir y por último
disertaba sobre lo escrito."(10,16.) De
manera que tanto en la idea como en la acción del gran maestro se resume un
ejemplo fehaciente de maestría que se erige en un modelo de pensamiento y
desempeño pedagógico progresista y revolucionario, con profundas y autóctonas
raíces latinoamericanas y, por ello, herencia para las generaciones presentes y
futuras, en la lucha por la identidad profesional y
cubana. Conclusiones. De
manera general es posible aseverar que: 1-Ahondar
en la obra martiana continúa siendo un recurso inestimable para los que, de
alguna manera, asumen la tarea de enseñar y educar y que necesitan
identificarse con esta CONDICIÓN;
su vida y su quehacer están impregnados de tanta ciencia como de la necesaria
perspicacia y madurez pedagógica
para enrumbar el futuro sobre la base de lo mejor del pasado. 2-En
las ideas del MAESTRO acerca de los que asumen el magisterio como una profesión
se hallan significativas reflexiones sobre estos que los enaltecen, al exigir
cualidades, valores y condiciones, que son premisas inviolables para
corresponder a las expectativas, latentes o manifiestas, construidas por la
historia y el presente, para la identidad profesional.
3-Por
diversas razones Martí ejerció el magisterio y en su accionar, tanto en Cuba
como en los diferentes países donde se desempeñó como tal, así como los disímiles momentos y variados discípulos ,supo
conjugar lo educativo e instructivo de manera atinada ,dejando un paradigmático
modelo para el futuro ejército de educadores.
Bibliografía: (
1) Centro de estudios martianos. Ideario Pedagógico. Editorial Pueblo y Educación,
La Habana, septiembre de 1990. (
2) Martí Pérez, José. Obras Completas. Tomo -5. Editorial de Ciencias
Sociales, La Habana, 1975. (
3) Martí Pérez, José. Obras Completas . Tomo - 7. Editorial Ciencias
Sociales, La Habana, 1975. (
4) Martí Pérez, José. Ideario Martiano de la Educación. ( Folleto), La
Habana, 1962. (
5) Pichardo, Hortensia. Lectura para niños, Editorial Pueblo y Educación, La
Habana, 1990. (
6) Portuondo, Fernando. Martí, Educación. Oficina del historiador de La
Habana, 1961. (7)
Petrovsky. A. V. Psicología pedagógica y de las edades. Editorial Pueblo y
Educación, La Habana,S.A. (
8) Cuba, Ministerio de Educación. Martí en la universidad. Editorial Félix
Varela, 1997. (
9) Ravelo Gainza, Xiomara y Otros. La Imagen del maestro. Departamento de
Formación Pedagógica General, Instituto Superior Pedagógico, Guantánamo,1999
(Informe). (
10) Ravelo Gainza, Xiomara. Martí, El Maestro. Departamento de Formación Pedagógica
General, Facultad de Educación Infantil, Instituto Superior Pedagógico, Guantánamo,
1995. (
11) Valdés Galarraga, Ramiro. Diccionario del Pensamiento Martiano, Editorial
de Ciencias Sociales, La Habana,
2002.
Autores:
Ms.C. Xiomara Ravelo Gainza
Lic. Juana Daudinot Gamboa
Lic. Mariluz Yero Ochoa. Centro:
Instituto Superior Pedagógico “Raúl Gómez García”. Guantánamo. Cuba. Fecha:
Julio 2005. Enviado
por: Lic. Lizet Débora García
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