Monografias | Osteoporosis. Aspectos GeneralesOsteoporosis. Aspectos GeneralesResumen: La Osteoporosis es una enfermedad cuya frecuencia y severidad parecen incrementarse con la longevidad, con mayor riesgo de fracturas óseas patológicas. Predomina en la mujer (20/1) en la etapa posmenopáusica, pero esta proporción disminuye establemente después de los 70 años. La osteoporosis parece estar relacionada con algunos factores como son: las características raciales (es más frecuente en personas de origen caucásico y asiático); la ubicación geográfica y el régimen climatológico (más frecuente en los países nórdicos y de clima frío), pero el factor que parece ejercer mayor influencia es la prolongación de la senectud (más frecuente y severa cuanto mayor es la longevidad). Se conoce como la enfermedad silenciosa por la falta de síntomas y, teniendo en cuenta el incremento de la esperanza de vida de la humanidad, se ha convertido y pudiera convertirse, aún más, en un problema epidemiológico serio para muchos países. Revisión bibliográfica.
“Año de la Alternativa Bolivariana para las Américas” "Para
demostrar algo hay
que servirse de experimentos y reflexiones y no de autoridad..." (Paracelso)
INDICE q
Consideraciones generales. Concepto. Clasificación q
Factores Predisponentes q
Prevalencia q
Fisiopatología q
Cuadro Clínico q
Diagnóstico q
Tratamiento preventivo q
Tratamiento curativo q
Bibliografía
CONSIDERACIONES GENERALES La Osteoporosis es una
enfermedad cuya frecuencia y severidad parecen incrementarse con la longevidad,
con mayor riesgo de fracturas óseas patológicas. Predomina
en la mujer (20/1) en la
etapa posmenopáusica, pero esta proporción disminuye establemente después de
los 70 años. La osteoporosis parece estar relacionada con algunos factores como
son: las características raciales (es más frecuente en personas de origen caucásico
y asiático); la ubicación geográfica y el régimen climatológico (más
frecuente en los países nórdicos y de clima frío), pero el factor que parece
ejercer mayor influencia es la prolongación de la senectud (más frecuente y
severa cuanto mayor es la longevidad). Se conoce como la enfermedad silenciosa
por la falta de síntomas y, teniendo en cuenta el incremento de la esperanza de
vida de la humanidad, se ha convertido y pudiera convertirse, aún más, en un
problema epidemiológico serio para muchos países . En la osteoporosis se
reduce la densidad y la calidad ósea, lo cual hace que los huesos se debiliten
y se vuelvan frágiles, quebrándose con facilidad. La densidad se refiere a la
fortaleza del hueso, ya que mientras más densos sean, más fuertes serán; se
expresa en gramos de mineral por área o volumen. La calidad se refiere a la
microarquitectura, mineralización y acumulación de daños en el hueso
(microfracturas).
CONCEPTO La
osteoporosis se define como una enfermedad esquelética sistémica caracterizada
por disminución de la masa ósea y deterioro de la microarquitectura lo que
ocasiona aumento en la fragilidad ósea e incremento en el riesgo de fractura.
En cuanto a la clasificación de la osteoporosis tenemos: q
Tipo 2. Senil q
Secundaria La primaria ocurre en ambos sexos
por la edad y deficiencias hormonales, después de la menopausia en la mujer, y
en el hombre de una forma más paulatina, en la medida en que disminuyen los
niveles de testosterona, sobre todo en la tercera edad. La secundaria se origina como resultado del uso continuado de
algunos medicamentos o debido a enfermedades u otras condiciones; como son,
respectivamente, los glucocorticoides, la enfermedad celiaca y el hipogonadismo
.
FACTORES PREDISPONENTES El hueso es un tejido vivo en
constante crecimiento y, por tanto, requiere de una renovación continua
mediante procesos de formación y reabsorción. El cuerpo humano está
constantemente produciendo hueso nuevo y eliminando hueso viejo, ya que también
sirven como reservorio de calcio al organismo. Durante la niñez, el esqueleto
acumula más hueso del que elimina y éstos se hacen más densos y fuertes, pero
a partir de la tercera década se inicia la pérdida de pequeñas cantidades de
hueso. El pico de masa ósea,
es decir, la mayor cantidad de calcio que es capaz de albergar el hueso, se
adquiere antes de los 25 años; este es el factor crítico determinante pues,
mientras mayor sea habrá menos posibilidad para desarrollar osteoporosis,
enfermedad que provoca fracturas con facilidad.
Esta pérdida ósea debilita el esqueleto a medida que la persona
envejece, pero también múltiples enfermedades o los hábitos de vida poco
sanos pueden incrementar esa pérdida ocasionando osteoporosis a una edad más
precoz . La menopausia es la principal causa de osteoporosis en las mujeres
debido a la disminución de los niveles de estrógenos. La pérdida de estrógenos
por la menopausia fisiológica o por la extirpación quirúrgica de los ovarios,
ocasiona una rápida pérdida de tejido óseo.
Cuando ocurre la menopausia, el déficit estrogénico hace que se pierda
entre 2 y 5% anual de contenido mineral óseo, lo que origina la enfermedad en
aquellas mujeres con una masa ósea no adecuada. Este dato contiene un mensaje:
las niñas, adolescentes, jóvenes y mujeres adultas tienen que preocuparse, con
tiempo, de prevenir este mal que ya avanzado, no tiene remedio. La pérdida de la masa ósea que caracteriza a la
osteoporosis es expresión de envejecimiento del hueso, pero se ha demostrado
que a partir del evento menopausia, se produce una aceleración de esta
descalcificación que establece significativas diferencias entre el hombre y la
mujer pues, al llegar a la tercera etapa de la vida, ella presentará una pérdida
mayor de masa ósea que su compañero de igual edad.
Algunas mujeres también están predispuestas a la osteoporosis por tener
una baja masa ósea en la edad adulta. Las mujeres, especialmente las caucásicas
y asiáticas, tienen una menor masa ósea que los hombres. Vale aclarar que el
contenido mineral óseo depende de factores genéticos, por ejemplo, las mujeres
de la raza negra casi no la desarrollan y los hombres tienen mayor pico de masa
ósea. Por otra parte, ayuda mucho a no desarrollar la enfermedad, una vida
plena de ejercicios físicos y la adecuada dieta rica en calcio, fósforo,
magnesio, cobre y zinc, presentes en diversas hortalizas, frutas y vegetales.
Para la detección precoz de la osteoporosis es de suma importancia conocer los
factores de riesgo. Una
mayor probabilidad de desarrollar osteoporosis se relaciona con
: q
Menopausia precoz, natural o quirúrgica. q
Períodos de
amenorrea. q
Hipogonadismo en el
varón. q
Tratamientos prolongados con glucocorcorticoides, anticonvulsivos
y de diálisis. q
Enfermedades como
artritis reumatoide, enfermedad tiroidea y problemas que bloquean la absorción
intestinal de calcio. q
Dieta pobre en calcio
durante períodos prolongados, especialmente en la adolescencia y la juventud. q
Edad avanzada. q
Historia familiar de
osteoporosis. q
Estructura corporal
pequeña y delgada. q
Consumo excesivo de alcohol y/o cafeína. El consumo moderado de
alcohol puede tener efectos beneficiosos en la masa ósea, sin embargo, su
consumo excesivo la reduce. q
Tabaquismo. q
Vida sedentaria e inmovilización prolongada. En estudios epidemiológicos
realizados en Estados Unidos se halló que más de 10 000 000 de personas
estaban afectadas por osteoporosis y otros 18 000 000 presentaban disminución
de la densidad ósea, lo que puede constituir el estadio previo de la
osteoporosis. El 80 % de estas personas eran mujeres.
Las investigaciones realizadas en países desarrollados han demostrado
que el 50 % de las mujeres posmenopáusicas entre 50 y 65 años de edad sufren
osteoporosis, esta cifra se eleva al 75 % cuando se estudian mujeres ancianas
mayores de 65 años de edad y es menor en los hombres, en los cuales se ha
hallado el trastorno en el 25 % de los mayores de 50 años de edad. Esta
frecuencia ha determinado que la osteoporosis, junto a la diabetes mellitus y a
la obesidad, sean consideradas como epidemias endocrinometabólicas del presente
siglo. Desde el punto de vista económico, el costo de la osteoporosis es muy
alto, tanto para los gobiernos, como para los individuos, en particular, y sus
familiares. el Centro Nacional de Osteoporosis y Trastornos Óseos Relacionados,
de Estados Unidos, ha estimado que, solamente en ese país, el estado gastó más
de 14 billones de dólares anuales en los años 1999 y 2000 por estos
trastornos. Además, está demostrado que el costo de este problema de salud
aumenta cada año en todos los países en los cuales la población envejece.
En Europa, es un problema frecuente de salud pública que conlleva a que
aproximadamente uno de cada ocho ciudadanos europeos mayores de 50 años sufra
una fractura de columna. Además, una de cada tres mujeres y uno de cada nueve
hombres mayores de 80 años sufrirá una fractura de cadera (rotura de la cabeza
del fémur) a consecuencia de la osteoporosis . Uno de los mayores avances en la
medicina actual ha sido el reconocimiento de la osteoporosis como una verdadera
epidemia, a pesar de su curso por lo general asintomático hasta estados
avanzados, así como la grave repercusión que tiene sobre la salud de la mujer.
Según la Fundación Nacional de Osteoporosis, 1 de cada 4 mujeres desarrollan
osteoporosis y cerca del 50 % de las mujeres de 50 años en lo adelante, sufrirán
una fractura relacionada con dicho padecimiento.
Otros países como Francia, Italia, Gran Bretaña y España también
informan de grandes gastos presupuestarios anualmente por fracturas osteoporóticas. La osteoporosis no se comprende bien
sin conocer el proceso constante de reabsorción del hueso mediante los
osteoclastos y de su regeneración gracias a los osteoblastos. En la infancia,
en el período de crecimiento, predominan la acción de los osteoblastos,
mientras en la posmenopáusica predomina la acción de los osteoclastos. Esta pérdida
de la capacidad regenerativa del hueso se relaciona con la pérdida del colágeno
y está en dependencia de los estrógenos, pues éstos aumentan la calcitonina.
No obstante, es de señalar que
existen receptores a estrógenos en hueso (receptores beta, en número muy
escaso), riñón e intestino y se ha podido demostrar que el estradiol facilita:
1)
la absorción intestinal de calcio, 2)
la calciuria y
que cuando existe déficit estrogénico aumenta la reabsorción ósea, efectos
estos no mediados por las llamadas hormonas calciotrópicas. El
significado clínico de la osteoporosis son las fracturas que se presentan,; por
esta razón se le reconoce como un problema de salud pública. Las fracturas más
comunes son las de columna, cadera y antebrazo, pero cuando ocurre pérdida ósea,
todo hueso es vulnerable. La
osteoporosis no tiene un comienzo bien definido, debido a que en muchos casos la
pérdida ósea es gradual y no hay signos previos o síntomas hasta que la
enfermedad está avanzada. Hasta hace poco, el primer signo visible de la
enfermedad acostumbraba a ser una fractura de cadera, muñeca o de los cuerpos
vertebrales, lo cual originaba dolor y deformación. Las fracturas de la espina
dorsal pueden causar una postura encorvada, pérdida de estatura y otros
problemas de salud, y la fractura de la cadera generalmente requiere cirugía .
Una osteoporosis establecida se acompaña de fracturas de brazos y piernas,
deformaciones vertebrales y dolores agudos o crónicos. Una vez que una persona
ha padecido una fractura osteoporótica seria, es poco probable que recupere
plenamente la salud, lo que implica una menor calidad de vida . Por todo ello, a
la osteoporosis no se le debe considerar una enfermedad benigna, ya que aumenta
la morbi-mortalidad de las personas que la sufren. Aunque, si se diagnostica
precozmente, se puede detener su avance y, en algunos casos, invertirse el
proceso mediante medicaciones e intervenciones relativamente simples .
DIAGNÓSTICO Para
establecer el diagnóstico de Osteoporosis el defecto de la microarquitectura ósea
es lo más importante, sin embargo, para confirmar esta situación se emplean métodos
diagnósticos invasivos, de ahí que de manera alternativa se emplea el
contenido mineral óseo ( CMO). Para
determinar la densitometría ósea se pueden utilizar técnicas como: La
absorbimetria simple rayos X (SXA): método poco costoso , preciso, mide
sitios como tobillo, antebrazo en general no es útil para evaluar respuesta
al tratamiento. Absorbimetria
dual de Rayos X ( DEXA): poco costoso, preciso, el paciente recibe bajas
dosis de radiación, mide zonas como columna, cadera y cuerpo total. Tomografía
computarizada: costoso, el paciente recibe mucha radiación, no sirve para
evaluar la respuesta al tratamiento. Ultrasonido
de calcáneo y/o tobillo: poco costoso, no recibe radiación, es poco
preciso, no sirve para evaluar respuesta al tratamiento. ·
Radiografía simple del hueso: barato, poco específica y el diagnóstico
es tardío pues se necesita una perdida al menos del 30% del CMO para que este
proceder confirme el diagnóstico. Existe consenso en el sentido de que aproximadamente el 24 %
de la densidad ósea puede ser modificada por la realización de ejercicio físico,
independiente de los factores genéticos en la elevación de las probabilidades
para sufrir de afectaciones de la densidad de la masa ósea, como pudiesen ser
la edad de la menarquía o el número de receptores intestinales para la
vitamina D. Además de la influencia de los cambios del climaterio, las mujeres
sedentarias sólo alcanzan a tener el 90 % de la densidad de la masa ósea de
las que se someten a ejercicio físico regular. La indiscutible interrelación
de los cambios hormonales del climaterio y la mayor predisposición a la aparición
de las manifestaciones que afectan el metabolismo óseo, ha suscitado en ciertos
grupos de trabajo la búsqueda de sustitutos de la función estrogénica que
manifiesten los efectos positivos de éstos sobre el tejido óseo y
cardiovascular, y que paralelamente no produzcan los conocidos efectos
secundarios sobre útero y mama como un compuesto químico mimetizante de la
función de los estrógenos sobre el remodelado óseo. Dentro de los aspectos a
modificar en el estilo de vida, la inactividad física es el más importante. La
actividad muscular, la gravedad y la carga mecánica estimulan el crecimiento de
las células óseas, lo que ocasiona un incremento de la masa ósea. El desuso
provoca pérdida ósea a tal grado que las mujeres sedentarias tienen menos masa
ósea que las de su misma edad que realizan ejercicios físicos. El reposo
elimina calcio del hueso. Estudios clínicos recientes demuestran que el
ejercicio de alto impacto (aeróbicos, en especial) influye de forma positiva
sobre la mineralización ósea en las mujeres perimenopáusicas, a la vez que
mejora la integridad esquelética y el rendimiento muscular. Las estadísticas
muestran menor incidencia de fracturas osteoporóticas entre las mujeres mayores
de 40 años que practican ejercicios físicos con regularidad. La osteoporosis
aumenta con el reposo; si se realiza ejercicio físico disminuye notablemente la
salida de calcio del hueso. Los mismo ocurre
con el hábito de fumar, que también saca calcio del hueso. Se ha demostrado que el tabaquismo y el abuso de bebidas
alcohólicas son factores de riesgo importantes para la osteoporosis; también
la excesiva ingestión de café es otro factor, por lo que resulta
importante brindar asesoría a las mujeres con estos hábitos, lo que debería
iniciarse desde la adolescencia. También consideramos muy importante que estas
mujeres conozcan la fisiología del climaterio y la menopausia. Resulta muy
importante la labor educativa, dirigida a que las mujeres desde su infancia
ingieran alimentos ricos en contenido cálcico, pues la dieta con
alimentos como vegetales verdes, pescados y derivados lácteos, favorecen que la
masa ósea llegue a su máximo nivel en el adulto y permite disminuir el riesgo
de osteoporosis; no obstante, existen controversias sobre el beneficio que
otorga la ingestión de suplemento de calcio después que se alcanzó el máximo
grado de masa ósea o en el caso de la población posmenopáusica. Por tanto, es
importante prevenir a las pacientes acerca de que el solo aporte suplementario
de calcio no las protege contra la osteoporosis; además, deben conocer que la
ingestión excesiva puede ocasionar hipercalcemia y nefrolitiasis. Es necesario
también que los requerimientos de vitamina D se cumplan, ya que se
requiere para el calcio intestinal, así como para la estimulación de la
producción de la osteocalcina por los osteoclastos. Es evidente que la
osteoporosis es más fácilmente prevenible que tratable.
Para lograr una buena masa ósea, se necesita tener una alimentación adecuada
sobre todo durante la adolescencia. En esta etapa además se deberá realizar
ejercicios físicos y recibir 1 000 y 1500 mg día de calcio y vitamina D
400-800 UI. La dieta podría aportar entre 450 y 750 mg/día de calcio, el resto
como suplemento dietético. En
otras etapas de la vida bastaría caminar 40 minutos día durante no menos de 4
veces por semana así como ejercicios para fortalecer columna. Las
estrategias de prevención global incluyen una mejor educación sobre el inicio
del proceso de la enfermedad, los efectos dañinos del tabaquismo, el beneficio
de la práctica de ejercicios, la adopción de una dieta balanceada, etc. Todas
estas medidas educativas deben comenzar por la población adolescente. La prevención de la osteoporosis
se basa en una adecuada labor de consejería y seguimiento, medidas generales
que introduzcan modificaciones positivas en el estilo de vida y cuyo objetivo es
reducir algunos de los factores de riesgo señalados.
TRATAMIENTO Los medicamentos destinados a
prevenir la osteoporosis se dividen en 2 categorías: Inhibidores de la resorción ósea.
Estimulantes de la formación ósea.
Siempre es necesario estudiar a la
paciente antes de comenzar cualquier tratamiento para la osteoporosis. En la categoría de los inhibidores
de la resorción ósea se encuentran los estrógenos, la calcitonina y los
bifosfonatos. Los estrógenos estabilizan la masa ósea en los primeros años de
la posmenopausia, reducen la remodelación ósea a niveles premenopáusicos, por
lo cual disminuyen el rango de pérdida ósea y, por tanto, el riesgo de
fractura. Las vías de administración de los
estrógenos para tratar y prevenir la osteoporosis no afectan la evolución del
problema. La adicción de progestágenos en las mujeres no compromete el efecto
del estrógeno y sí las protege de la incidencia de adenocarcinoma de
endometrio. La duración de la terapia estrogénica es un factor muy importante
del efecto antiosteoporótico, así como la forma continua de usarlo. Para
disminuir significativamente el riesgo, la terapia de reemplazo hormonal
probablemente requiera continuarse durante tiempo prolongado después de la
menopausia, sino indefinidamente. El
uso precoz de la Terapia Hormonal de Reemplazo (THR) garantiza protección óptima
de la osteoporosis y es la principal línea de tratamiento de la entidad. Para
el mantenimiento de la densidad ósea se requiere de un tratamiento continuado
con estrógenos a través de la menopausia porque este efecto protector contra
las fracturas se pierde si se interrumpe. Se puede esperar un incremento de la
densidad ósea al nivel de la columna vertebral de 5-15 % después de 3 años de
tratamiento con estrógenos. Esto es válido para diferentes tipos de esta
hormona, incluso si la terapia se inicia después de los 70 años. La
terapia hormonal, además de prevenir la osteoporosis, controla satisfactoria
mente los síntomas del climaterio, como es conocido, induce cambios positivos
en el perfil lipídico y protege contra las enfermedades cardiovasculares y la
enfermedad de alzheimer. Su uso se recomienda en los casos en
que no es aconsejable la terapéutica hormonal sustitutiva. Es una hormona polipéptica
de 32 aminoácidos, es secretada principalmente por las células parafoliculares
de la glándula tiroides y entre sus efectos están el aumentar la masa ósea y
reducir el riesgo de fracturas. La vía de administración más aceptada es la
nasal a través de aerosol. La dosis preventiva es de 25 a 50 Ul, 3 veces por
semana y la duración del tratamiento deberá prolongarse por varios meses. La calcitonina debe usarse por 2 años
y valorar estudios de densidad ósea al año después del tratamiento para
considerar la necesidad de reiniciar el tratamiento. Son compuestos sintéticos que se
absorben de manera rápida y tienen preferencia por la estructura ósea, también
suprimen la reabsorción ósea mediada por osteoclastos; se conocen hace 20 años
aproximadamente, pero tenían resultados desalentadores, pues los pacientes
desarrollaban osteomalacia, hiperfosfatemia y trastornos de la mineralización.
Hoy se conocen nuevas formas de bifosfonatos que, usados de forma cíclica y en
dosis no elevadas, no producen alteración de la mineralización ósea. Son el
etidronato disódico y el alendronato sódico. El más recientemente disponible
es el alendronato que es inhibidor selectivo de la resorción ósea y 100 a 500
veces más efectivo que el etidronato, sin causar detrimento a la mineralización
ósea. El estudio realizado por Leberman señala
un punto clínico importante y es que la dosis de 5-10 mg de alendronato logró
reducciones significativas en fracturas vertebrales (riesgo relativo 0,52), pérdida
de altura y progreso de deformidades vertebrales. En este estudio, las mujeres
eran posmenopáusicas, se mantenían asintomáticas y padecían osteoporosis; de
ellas, el 20 % presentaba una fractura vertebral preexistente. Los resultados
favorables con alendronato, en esta investigación, constituyen un avance en la
prevención de fracturas osteoporóticas. Este fármaco se presenta en tabletas
de 10 mg que deben tomarse diariamente 30-60 min antes de las comidas, por un
período indefinido. Otra opción para las mujeres que no
soportan la terapia estrogénica convencional es la tibolona, medicamento que
tiene actividad estrogénica moderada y leve acción progestacional. Previene la
resorción ósea y estimula en bajo grado la proliferación del endometrio, lo
cual reduce el riesgo de carcinoma o hiperplasia. En una experiencia realizada,
la administración de 1,25 mg diario de tibolona a un grupo de mujeres posmenopáusicas,
proporcionó un incremento de la densidad mineral ósea superior al 5 %.
Estimulantes de la formación ósea Sólo se conoce el fluoruro de sodio que
estimula la actividad osteoblástica, pero no se ha establecido la seguridad a
largo plazo, por lo que no está autorizado su uso.
BIBLIOGRAFÍA Meuleman
J. Osteoporosis and the elderly. Med Clin North Am 1989;73:1455-8. Chiristiansen
C. Osteoporosis. Lancet 1987;2 (8563):833-6. Meta
S. Bone loss, contraception and lactation. Acta Obstet Gynecol Scand
1992;23:5-6. Scane
AC, Francis RM. Risk factors for osteoporosis in men. Clin Endocrinol Evans
RA, Marel GM, Lancaster EK, Koss S, Evans M, Wong SYP. Bone mass is low in
relatives of osteoporotic patients. Ann Intern Med 1988;108:870-4. Die
ZA, Puig J, Martínez MT, Diez JL, Aubia J, Vivances J. Epidemiology of
fractures of the proximal femur associated with osteoporosis in Barcelona,
Spain. Calcif Tissue Int 1989;44:382-387 Botella Llusiá J. El climaterio
patológico. En: Tratado de ginecología. Madrid: EReginster JV. Consensus
development conference on osteoporosis: calcium for prevention and treatment
of osteoporosis. Am J Med 1993;(5A):44-7. Ruiz Martín JM. Osteoporosis:
aspectos básicos y tratamiento. JANO 1995;59(1127):116-20. Grodstein F. Prevención de
fracturas. JAMA 1996;127:370-7. Aloia JP. Calcium
supplementation with and without hormone replacement therapy to prevent
postmenopausal bone loss. Ann Intern Med 1994;120:97-103. Lugones
Botell M. Osteoporosis en la menopausia . Prevención y Estrategias terapéuticas
actuales. Rev Cubana Obstet Ginecol 2001; 27 (3): 199 – 204 Padrón Durán R. Osteoporosis.
Un problema de Salud en aumento . Rev Cubana
Endocrinol 2001; 12(2):69-70 Reginster JV. Consensus
development conference on osteoporosis: calcium for prevention and treatment
of osteoporosis. Am J Med 1993;(5A):44-7. Lugones Botell M .Osteoporosis
en la Menopausia. Prevención y Estrategias Terapéuticas Actuales. Rev.
Cubana Obstet Ginecol 2001;27 (3) :199 – 204. Qué es la osteoporosis?
[Citado: 2000 jun 28] Disponible en: URL:
www.arrakis.es/~arvreuma/osteop.htm. National
Institutes of Health Osteoporosis and Related Bone Diseases National
Resource Center. Tiene sus huesos sanos? [Citado: 2000 jun 30] Disponible
en: URL: http://www.osteo.org/a139sp.html. Klibanski A, Adams-Campbell L,
Bassford T, Blair SN, Boden SD, Dickersin K, Gifford DR, Glasse L, Goldring
SR, Hruska K, Johnson SR, McCauley LK, Russell WE. Osteoporosis Prevention,
Diagnosis, and Therapy. Consensus Development Conference Statement. National
Institutes of Health. March 27-29, 2000.[Citado Disponible en: URL:
http://odp.od.nih.gov/ consensus/cons/111/111_statement.htm Agnusdei D, Aorin Ja, Arie T,
Blanchard F, Boonen S, Compston J, Cooper C, Elffors L, Era P, Fraser M,
Hirsch M, Kolner B, Lamberg-Allardt C, Lyritis G, Maggi S, MischlicH D,
Papapoulos S, Rapado A, ReginsteR JY, Schroll M, Sebert JL, Von Stackelberg
B, Van Sraveren W, Torgerson D, Weber K. Informe sobre la osteoporosis en la
Comunidad Europea. Desarrollar huesos fuertes y prevenir fracturas. [Citado
2000 jun 27] Disponble en: URL: www.ser.es/publicaciones/
revision/Info-OP-Europa.htm Die
ZA, Puig J, Martínez MT, Diez JL, Aubia J, Vivances J. Epidemiology of
fractures of the proximal femur associated with osteoporosis in Barcelona,
Spain. Calcif Tissue Int 1989;44:382-7.
FACULTAD DE CIENCIAS MÉDICAS
Dr. “SALVADOR ALLENDE”
AUTORA: Dra. Marilyn Hernández
Sánchez.
Especialista de I Grado en MGI.
DEPARTAMENTO MGI
Año
2005 Publicación enviada por Dra. Marilyn Hernández Sánchez Contactar mailto:marilyn.hernandez@infomed.sld.cu Código ISPN de la Publicación EEkppZlpVpfLrhnLmP Publicado Wednesday 29 de June de 2005 Ultimas Publicaciones en ilustrados.com
ilustrados.com nace con el fin difundir el conocimiento publicando trabajos de investigación, monografias, tesis, presentaciones powerpoint y afines. Publicar trabajos en ilustrados.com ha alcanzado prestigio y reconocimiento internacional siendo cada vez más el número de académicos, empresas, investigadores, científicos que consultan las publicaciones de nuestro portal. | |||||||||