Monografias | Mitos creados por los apologistas del islam (tercera parte)Mitos creados por los apologistas del islam (tercera parte)Resumen: Mitos del 13 al 16: La pacífica religión del islam ha sido tomada de rehén por los terroristas; La existencia de musulmanes moderados, Los terroristas no son verdaderos musulmanes, Los verdaderos musulmanes deploran el terrorismo; El Corán prohíbe el suicidio; La venida de Mahoma fue anunciada en la Biblia. INDICE Lista
de mitos: 13)
“La pacífica
religión del islam ha sido tomada de rehén por los terroristas.” 14)
a.
La existencia de “musulmanes moderados”. b. “Los
terroristas no son verdaderos musulmanes.” c.
“Los verdaderos musulmanes deploran el terrorismo.” 15)
“El
Corán prohíbe el suicidio.” 16)
“La
venida de Mahoma fue anunciada en la Biblia.” i
El
islam ha sido secuestrado por los terroristas y es usado para sus propios fines. “The
religion of Islam has been hijacked by the terrorists” ---- Corresponde
aclarar que este mito no fue creado por los apologistas del islam, sino por los
liberales norteamericanos que en su ceguera monumental siguen insistiendo que el
islam es una religión de paz. Los apologistas musulmanes, especialistas en el
engaño, aplauden cada vez que escuchan este mantra de la gente del gobierno
norteamericano y los medios de comunicación anti-establecimiento como The
New York Times, The
Los Angeles Times, CNN, CBS, NBC, ABC
y PBS. El
mismo Bill O’Reilly, de la más objetiva Fox news, quien goza de una mejor
reputación entre el público norteamericano, repite el mismo concepto sin
razonar lo que está diciendo. Lo acaba de decir en su programa, The
O’Reilly Factor, del 23 de junio del 2005, en una entrevista con Franklin
Graham, el hijo de Billy Graham. No
estamos atacando a O’Reilly, a quien admiramos y apreciamos respecto a su
labor periodística, al igual que muchas de sus valientes posiciones frente a
temas como el terrorismo, el daño causado a los niños por la música rap
y sus mafiosos, su condenación del ACLU (American Civil Liberties Union -
organización anti-establecimiento), la guerra en Irak, y otros. Pero cuando se
trata de religión o temas espirituales, desde nuestra perspectiva
cristiano-evangélica debemos entender las opiniones de O’Reilly como viniendo
del hombre natural sin el beneficio de la presencia del Espíritu Santo en su
vida. En el final de la entrevista, Franklin Graham, perfectamente en
conocimiento de esto, mostró el amor de Dios invitando a O’Reilly a las
cruzadas evangelísticas a llevarse a cabo ese fin de semana en New York.
“Come, come one night” (Ven, ven una noche), expresó Graham, a lo que
O’Reilly diplomáticamente contestó, “Thank you”. Mi
punto es que si un hombre brillante como Bill O’Reilly repite convencido el
concepto de que el islam ha sido secuestrado por los extremistas (otra versión
de “el islam es una religión de paz), esto significa que como nación estamos
en serios problemas --- corremos el riesgo de ser destruidos al no reconocer al
enemigo. El enemigo es la religión del islam. El islam es la raiz y el
terrorismo es el fruto. La
ingenuidad de O’Reilly en este punto es espeluznante, sobre todo siendo él
uno de los periodistas más iluminados del país. Cuando Franklin Graham afirmó
que el Dios de los musulmanos no es el Dios de los Cristianos, O’ Reilly acotó:
“Todos sabemos que el Dios bíblico no es un Dios de venganza. Pero yo creo
que Alá tampoco es un dios de venganza. Parecería que los terroristas han
tomado pasajes del Corán y los han distorsionado para justificar su proceder
(declaración basada en la memoria de este escritor, por falta de transcripción
de la entrevista).” Por
supuesto que Bill O’Reilly no citó ninguno de esos pasajes, pero quizá los
siguientes sirvan para ubicar a nuestros lectores: “Se os
ha prescrito que combatáis, aunque os disguste. Puede que os disguste algo que
os conviene y améis algo que no os conviene …”
(C.
2:216). “¡Combate,
pues, por Alá! Sólo de ti eres responsable. ¡Anima a los creyentes! Puede
que Alá contenga el ímpetu de los infieles. Alá dispone de más violencia y
es más terrible en castigar.” (C.
4:84) “Combatid
contra ellos hasta que dejen de induciros a apostatar (hasta que ya no haya más
tentación contra la fe) y se rinda todo el culto a Alá. Si cesan, Alá ve bien
lo que hacen” (C.
8:39.) “¡Id
a la guerra, tanto si os es fácil como si os es difícil!
¡Luchad por Alá con vuestra hacienda y vuestras personas!” (C.
9:41). “¡Profeta! ¡Combate contra los infieles y los hipócritas, sé duro con
ellos! Su refugio será la gehena …..”
(C.
9:73). “¡Creyentes!
!Combatid contra los infieles que tengáis cerca! ¡Que os encuentren duros!”
(C. 9:123). Es
propio hacer una pausa aquí para señalar que la palabra “infieles”
comprende a todos aquellos que no se adhieren al islam o reconocen a Mahoma como
profeta de Alá. “Combatid
contra quienes, habiendo recibido la Escritura,
no creen en Alá ni en el último Día, ni prohíben lo que Alá y Su enviado
han prohibido, ni practican la religión verdadera, hasta que humillados, paguen
el tributo directamente!” (C.
9:29). El
pasaje (aleya) citado constituye la apertura de una sección titulada en el
propio Corán, “Contra los judíos y los cristianos”. La sección va desde
la aleya 29 hasta la 35. Al pié de
la página del Corán publicado por Tahrike
Tarsile, Inc., Elmhurst, New York, se comenta el pasaje diciendo: Esta
aleya constituye la base de la imposición del tributo a las poblaciones no
musulmanas. – Los judíos y los cristianos.
-- El tributo por haber sido dejados con vida. O.i.: ‘¡Combatidles …. Hasta que, humillados y sumisos,
paguen el tributo!’.” “… Se
os llamará contra un pueblo dotado de gran valor, contra el que tendréis que
combatir a menos que se rinda …” (C. 48:16). De
acuerdo con los eruditos y las notas al pie de la página, este pueblo al que se
hace referencia pueden ser los bizantinos (lo que quedaba del imperio romano) o
los persas. “
Quienes creen, combaten por Alá. Quienes no creen combaten por los taguts
(diablos). Combatid, pues, contra los amigos del Demonio.”
(C.
4:76) “Amedrentar”
y “aterrorizar” eran palabras frecuentes en boca de Mahoma. En el Corán, Alá
ordena a musulmanes aterrorizar a los no-musulmanes en Su nombre: "Preparad
contra ellos toda la fuerza, toda la caballería que podéis para amedrentar
al enemigo de Alá y vuestro y a otros fuera de ellos, que no conocéis pero que
Alá conoce!" (C. 8:60). "Combatid
contra ellos! Alá le castigará con vuestras manos y les llenará de
vergüenza..."
(C. 9:14). "Infundiré
el terror en los corazones de quienes no crean.
¡Cortadles el cuello, pegadles en todos los
dedos! …. No sois vosotros quienes les mataban,era Alá"
(C. 8:12,17). Por
razones de espacio, dejamos de citar más pasajes del Corán. Suficiente es
decir que existen muchos más pasajes donde impera el mismo tenor. Existe además,
una serie de pasajes donde: a.
El mandamiento de combatir es apoyado por una serie de recompensas – C.
2:245-246; 4:97; 9:20; 2:215. b.
Aquellos que mueren en combate son declarados mártires – C. 3:194;
2:149; 3:163; 47:5. c.
Alá declara su disgusto con aquellos que no cumplen con la tarea de
combatir -- C. 4:77; 9:81. La
lista de pasajes no es exhaustiva. Claramente, el Corán establece que la tarea
ineludible de todo musulmán es combatir por la causa de Alá. Solamente el
ciego, el minusválido y el enfermo son exonerados (C. 48:17). Cualquiera que
desobedece estos mandamientos o trata de negociar con el enemigo es considerado
un “hipócrita” y debe ser tratado como un “infiel”. Los que participan
en la guerra, por el contrario, son beneficiados con recompensas en el más allá
y con parte del botín en este mundo. Con
la excepción de unos pocos versos relacionados con incidentes específicos como
las batallas de Badr y Uhud, todos los textos referentes a la jihad
tienen un significado general. No están enmarcados en un contexto de tiempo,
cultural, geográfico o circunstancial, sino que expresan una misión ineludible
que todo musulmán está obligado a llevar a cabo hasta que Alá reine como
supremo dios del mundo. Los terroristas de hoy son los verdaderos
musulmanes.<> i
A.
La existencia de “musulmanes moderados” i
B.
“Los terroristas no son verdaderos musulmanes.” i
C.
“Los mayoría de los musulmanes deploran el terrorismo.” ¿Existe
tal cosa como “musulmanes moderados”? En realidad, la respuesta depende de
la definición de lo que es un musulmán. El Corán expresa en la Sura 5, aleya
90, que el musulmán es aquel que “obedece a Alá y su Enviado (Mahoma)”.
Teniendo en cuenta que el Corán expresa la voluntad de Alá, y que a pesar de
contener en sus páginas algunos mandamientos nobles y éticos, no son éstos
los que nos deben interesar, sino el hecho de que uno de cada dos capítulos
(suras) del Corán chorrea sangre. Los
buenos mandamientos, las exhortaciones, las platitudes benignas, palidecen
cuando tomamos en cuenta los pasajes que incitan y ordenan a combatir y matar a
“los infieles” – todos aquellos que no son musulmanes. Considerando que en
el islam, Mahoma es el máximo ejemplo a ser imitado por sus seguidores, y que
el “profeta” en su vida lanzó su propia cruzada contra politeístas,
cristianos y judíos que no lo atacaron a él primero, que mataba en forma
indiscriminada directamente o por medio de individuos o escuadrones asesinos, a
civiles desarmados, mujeres y ancianos indefensos, que ordenó 74 ataques
expedicionarios y guerras, incluída una cruzada contra los cristianos
bizantinos (que nunca aparecieron en el campo de batalla), ¿no es correcto
decir que aquellos que se llaman musulmanes deben imitar a Mahoma y seguir los
mandamientos del Corán, no sólo respecto a los rituales y el modo de vivir,
sino también a combatir por Alá? ¿Quiénes
llenan hoy en día el perfil del verdadero musulmán? ¿El que se llama musulmán
pero raramente visita la mezquita, viste de traje y corbata, su esposa trabaja
en una oficina, sus hijos asisten a una escuela pública y no a una madrasa? ¿El que se llama musulmán pero nunca lee el Corán y no
tiene ningún problema en tomar alcohol, como conocemos a muchos en nuestra
sociedad? ¿El que cumple con algunas restricciones como no comer cerdo, para
llenar el ojo? ¿El musulmán que vemos en los EEUU, los hombres sin la barba y
las mujeres sin el velo y la sábana oficiando de vestido?
Todos estos son los que son llamados “musulmanes moderados” por los
medios de comunicación. Pero en
realidad no son verdaderos musulmanes. El verdadero musulmán es el que sigue al
pie de la letra las instrucciones del Corán, no sólo algunas restricciones
dietéticas y ritos de connotación religiosa. El verdadero musulmán está
encarnado en la figuras de Bin Laden, Al Sarqawi y Mulah Omar, i.e., en los
terroristas. El resto,
“moderados”, “main stream”,
“no violentos”, “pacíficos”, no son musulmanes --- son una mala imitación.
Yo sugiero otro nombre para este tipo de musulmanes, “liberales”. Así como
aquellos cristianos que hoy en día niegan la inspiración divina de la Biblia,
la divinidad de Jesús, el nacimiento virginal, los milagros, la expiación de
Cristo por los pecados del mundo, etc., son llamados “liberales” (lo que
significa que no son cristianos), aquellos musulmanes que no creen en los
mandamientos de combatir que estipula el Corán, no oran 5 veces al día en
dirección a la Meca, no observan restricciones dietéticas, y no se visten como
los árabes vestían en el siglo séptimo, deben ser llamados musulmanes
“liberales”. El real significado del apelativo es que no son musulmanes. ¿Significa
esto que están contra los terroristas y apoyan los esfuerzos por combatir el
terrorismo? ¿Significa que son neutrales en el conflicto entre el islam y la
civilización occidental? Ni lo uno ni lo otro. Existe un apoyo tácito de los
musulmanes “moderados” (de alguna forma hay que llamarlos) hacia los
“fundamentalistas”. ¿Acaso
usted ha escuchado decir a alguno de ellos que los terroristas de septiembre 11,
2001, eran apóstatas del islam? Pregúntele a los “moderados” si los
terroristas suicidas tienen como destino el infierno? No le van a contestar
porque saben que una respuesta afirmativa sería ir contra el Corán. Las pocas
veces que algún musulmán condena el terrorismo públicamente, parece que
existe un acuerdo tácito entre ellos para usar siempre la misma frase,
“Condenamos todo tipo de terrorismo”. Implícita en la declaración es la
idea de que Israel y los EEUU practican el terrorismo pero de otro modo. El
objetivo final es condenar a estas dos naciones y exonerar a los terroristas. De
esta forma igualan el asesinato de civiles por parte de los “valientes”
guerreros del islam con la muerte accidental
de civiles en el curso de operativos militares dirigidos contra los
terrroristas. Existe un
complicidad oculta en las masas musulmanes con los terroristas. Se podrán odiar
y matar entre sunníes y chiítas, y entre sectas radicales de menor influencia,
pero cuando se trata de musulmanes matando no musulmanes, nadie levanta una
protesta contundente. Esta actitud
de apoyo silencioso tiene su origen en la religión misma. El Hadith de Bujarí
(traducción del Dr. Muhammad Muhsin Khan, Kazi Publications, Lahore, Pakistán,
1979 ---- recomendado y aprobado por todas las autoridades musulmanas, incluídos
los líderes espirituales de Meca y Medina), vol. 4, no. 283; vol. 9, no. 50,
cit. R. Morey, Invasión Islámica,
dice que ningún musulmán puede ser
ejecutado por matar a un infiel. Esto
y pasajes del Corán ya expuestos, marcan la pauta de la actitud musulmana
general para con las actividades del terrorismo. Conclusión: 1)
No existe tal cosa como “musulmanes moderados”. El apelativo es un
oximoron, lo mismo que la expresión “un enano bastante alto”. 2)
Los terroristas son los únicos y verdaderos musulmanes. 3)
No es cierto que la mayoría de los musulmanes deploran el terrorismo.
Existe en las masas del islam una solidaridad silenciosa para con el
terrorismo.<> Mito
15 i
El
Corán prohíbe el suicidio Este es
un mito muy propagado por los musulmanes “moderados” para maquillar la
religión del islam. Los musulmanes extremistas viviendo en los EEUU también lo
repiten como parte de su estrategia de presentar una imagen sanitizada de lo que
realmente creen. En el esquema global del islam, este mito de que el Corán
prohibe el suicidio es sólo una faceta de la duplicidad que practican los líderes
en las mezquitas alrededor del mundo y aún dentro de los EEUU. En muchas
de las mezquitas de este país, las reuniones se conducen en dos idiomas, árabe
e inglés. Si usted habla sólo inglés, escuchará del imán de turno un
mensaje de tolerancia y paz, con énfasis en la “hermandad” entre judíos,
cristianos y musulmanes, ya que todos somos “pueblos del Libro” que el mismo
Dios nos dio a cada uno. Si concurre a la sesión en idioma árabe, el mismo imán
girará 180 grados y se despachará con un mensaje antiamericano, anticristiano,
antijudío y “jihadista” por excelencia. Para verificar esto, recomendamos
leer, Jihad comes to Small Town, USA,
artículo de Laura Mansfield del
19 de abril, 2005, en WorldNetDaily.com. Si usted dominara los dos idiomas, le
invitaríamos a visitar una mezquita cerca de usted, ya que muy probablemente
esto es lo que está sucediendo en el centro islámico de su vecindario. Fue
en el año 2002 cuando por primera vez escuché que “El islam prohibe el
suicidio”. Fueron palabras de un “experto” en islam que estaba siendo
entrevistado por un locutor de radio. El experto apoyó su afirmación con el
pasaje 4:29 del Corán. Fui allí inmediatamente y lo leí: “¡Creyentes!
No os devoréis la hacienda unos a otros. Es diferente si comerciáis de común
acuerdo. No os matéis unos a otros. Dios es misericordioso con vosotros.” La
razón por la que pueden mentir con impunidad es que el público en general es
ignorante de los preceptos de la religión del islam. No, el Corán no prohibe
el suicidio. Por el contrario, lo fomenta, sobre todo si los suicidas pueden
matar al mayor número de inocentes con ellos. Claro que ellos no lo llaman
suicidio, y los que lo cometen no son llamados asesinos, sino “mártires”. i
“ [Alá] No dejará que se pierdan las obras de los que hayan caído
por Alá … el les dirigirá y mejorará su condición …. Y les introducirá
en el Jardín que él les habrá dado a conocer.” (Sura 47: 4,5,6) i
“¡Que quienes cambiando la vida de acá por la otra, combatan por
Dios! A quien combatiendo por Alá, sea muerto o salga victorioso, le daremos
una magnífica recompensa”. (4:74) ¿La
recompensa de los “mártires”?: Vivirán
en jardines esplendorosos, reclinados en lechos alineados. Y le daremos por
esposas huríes de grandes ojos … toda la fruta y carne que apetezcan y les
servirán alrededor muchachos como perlas ocultas ---
C. 52:17-28 Las
huríes serán vírgenes, no tocadas hasta entonces por hombre ni genio,
de recatado mirar, buenas, bellas … C. 55:46-78 En
el paraíso habrá jóvenes criados de eterna juventud, vino que no dará dolor
de cabeza ni embriagará. [habla Alá] … nosotros las hemos formado (a las huríes)
de manera especial y hecho vírgenes … de una misma edad, afectuosas …
C. 56: 11-38
Serán de túrgidos senos, de una misma edad …. C. 78:33 Como
vemos, más pornográfica no se puede poner la cosa. ¿Se ha preguntado el
lector por qué todos los terroristas suicidas del islam son jóvenes? Conclusión:
No es cierto que el islam prohíbe el suicidio. La evidencia muestra que por el
contrario, lo promueve con promesas eróticas. <> i
La
venida de Mahoma fue anunciada en la Biblia
"Profeta les levantaré desde en medio de sus hermanos, como tú
(Moisés); y pondré mis Palabras en su boca y él les hablará todo lo que yo
le mandare. Mas a cualquiera que no oyere mis palabras que él hablare en mi
nombre, yo le pediré cuenta." (Deuteronomio 18 : 17-18). La
página islámica dice sobre este pasaje: El
Profeta de entre sus hermanos no es Jesús que salió del mismo pueblo de Israel
sino Muhammad que salió de entre los Ismaelitas, hermanos de los Israelitas. El
Profeta Muhammad descendió de Ismael a través de su segundo hijo Cedar ,
siendo esto algo que los mismos eruditos cristianos hoy admiten y reconocen,
como ya mencionamos antes. El Diccionario Davis de la Biblia, de 1980, editado
bajo los auspicios del Consejo de Educación Cristiana de la Iglesia
Presbiteriana de EE.UU., menciona esto así como el Diccionario Smith de la
Biblia también lo hace ( VER NOTA ANTERIOR ) Esta promesa de Dios hacia los
creyentes implica la aparición de un Profeta de entre los hermanos de los
israelíes, es decir de entre los ismaelitas, que sería "similar a Moisés
", es decir que compartiría algunas de sus características. La principal
de todas es la característica de legislador, al traer una Ley revelada de parte
de Dios. Moisés trajo la Torah y Muhammad la Shariah. Otros Profetas, incluído
Jesús, no vinieron a traer una Ley nueva ni a cambiar nada, sino a respetar la
Ley vigente. Sólo Muhammad trajo de parte de Dios una Ley renovada. Este
es el principal argumento por el cual se rechaza la suposición de que el
Profeta anunciado y prometido en Deuteronomio 18 sea Jesús. Los cristianos que
apoyan y sostienen tal argumento deberían recapacitar primero en el hecho de
que ellos no consideran a Jesús como un Profeta (sólo los musulmanes lo
consideramos de tal manera) ; segundo, que Jesús claramente dijo venir a
respetar y cumplir la Ley, no a cambiarla ; tercero, que Jesús provenía del
mismo tronco de los israelíes, no de sus hermanos los ismaelitas. Paso
ahora a corregir las falsedades afirmadas: 1.
El profeta de “en medio de sus hermanos” es Jesús, no Mahoma. 2.
La referencia a “hermanos” es una referencia a los israelitas, no a
los descendientes de Ismael. Los apologistas islámicos se cuidan muy bien de que el
lector no sepa que unos versículos antes, en Deut. 18:15, Moisés mismo dice
anunciando la venida de Jesús: “Profeta de en medio de tí, de tus hermanos,
como yo, te levantará Jehová tu Dios ….” Esta es una clara referencia al
pueblo judío. 3.
Todo el libro de Deuteronomio usa el término “hermanos” en
referencia a los judíos, no los descendientes de Ismael. Ejemplos: Deut. 17:15;
18:2. 4.
El pasaje siempre ha sido interpretado como un texto mesiánico, aún
entre los judíos (Mat. 17:5; Mar. 9:7; Luc. 9:35). 5.
Pedro aplica este pasaje directamente a Jesús en Hechos 3:19 - 26. 6.
Jesús es quien llena todos los requisitos anunciados en el pasaje. i.
Era judío (de entre sus hermanos) – Gál 4:4 ii.
“El hablará todo lo que yo le mande” – “…. Y que nada hago de
mí mismo, sino que según me enseñó el Padre, así hablo” (Juan 8:28;
12:49). iii.
Jesús se llamó a sí mismo “profeta” (Luc. 13:33) y el pueblo lo
llamaba “profeta” (Mat. 21:11; Luc. 7:16; 24:19; Juan 4:19; 6:14; 7:40;
9:17). iv.
Siendo el Hijo de Dios, Jesús fue profeta,
sacerdote (Heb. 7 – 10) y rey (Apoc. 19-20) 7.
La alusión a que Moisés trajo la Torah y Mahoma la Sharía, y que Jesús
no vino a cambiar la ley, es una falacia conocida con el nombre de “falsa
analogía” ---- Es cierto que Cristo vino a cumplir la ley, pero la ley
esclavizaba y Cristo vino a liberarnos de la ley para que podamos ser
justificados por la fe, de modo que ya no estamos bajo la ley, sino que somos
libres en Cristo (Gál. 4 – 5). La sharía es un ley que esclaviza al hombre
imponiendo regulaciones, ritos y preceptos de hasta como ir al baño. Mahoma
vino a esclavizar a sus seguidores. Continúa
diciendo el trabajo de la página pro-islam: La
llegada de un Profeta era algo conocido. Los judíos enviaron sacerdotes y
levitas a Juan el Bautista para averiguar realmente quién era El. Juan 1:20-21: "Y
(Juan Bautista) confesó, y no negó; más declaró: No soy yo el Cristo. Y le
preguntaron: ¿Qué pues? ¿Eres tú Elías? Dijo : No soy. ¿ERES TU EL
PROFETA? Y respondió No". Vemos
que los judíos aguardaban la llegada de Elías, de Jesús, el Mesías o Cristo,
y de un Profeta ... La
pregunta crucial aquí es :¿Eres tú el Profeta? ¿Quién era sino el tan
ansiado Profeta tras la venida de Jesús y de Juan el Bautista. Si buscamos en
una Biblia con concordancias cruzadas encontraremos que el Profeta que se hace
mención aquí, es el Profeta prometido en el Deuteronomio 18:18, y que sería
como Moisés que surgiría de entre los hermanos de los israelitas: los
ismaelitas o árabes. Por lo tanto se hace alusión aquí al Profeta Muhammad
quien descendía de Ismael. La
deshonestidad intelectual de lo expresado es más que obvia. 1)
Decir que el profeta mencionado en Juan 1:21 era Mahoma es una aberración
sólo digna de ignorantes en materia bíblica. Es claro que la mención del
profeta es una alusión a Jesús con referencia a Deuteronomio 18:18. Ya
explicamos que Jesús es el profeta anunciado en ese pasaje. Es imposible
relacionar estos pasajes con Mahoma. Es la fiebre por encontrar a Mahoma en la
Biblia la que lleva a estos apologistas a barrer sus páginas desesperadamente
en pos de un pasaje que puedan distorsionar a gusto para justificar lo
injustificable, i.e., que Mahoma fue anunciado en la Biblia. 2)
El mito de que los árabes son descendientes de Ismael ya ha sido
refutado fehacientemente en varias obras, entre ellas: Winning
the War Against Radical Islam, Robert Morey, 2002, pp.147-152, Christian
Scholar Press, Las Vegas, Nevada; Islam,
Alfred Guillaume, 1956, p 26-27, 61-62); Islam
and the Arabs, Rom Landau, 1958 p 11-21; Cyclopedia of Biblical, Theological, and Ecclesiastical Literature,
McClintock and Strong, (Vol. I:339), e infinidad de otras enciclopedias. La
Enciclopedia Británica sintetiza magistralmente la veracidad de el reclamo
musulmán: “La literatura arábiga
tiene su propia versión de los tiempos prehistóricos, pero es leyenda en su
totalidad” (Vol. 2:176). 3)
Por último, es de orden clarificar que los trabajos citados para apoyar
la idea de que Mahoma fue descendiente de Ismael a través de su segundo hijo,
Cedar, van contra la mejor erudición en el tema. Smith parece haber comprado el
mito musulmán sin mayores investigaciones, y el Diccionario Davis de 1980 fue
editado bajo los auspicios de la Iglesia Presbiteriana de EEUU, una iglesia que
carece de autoridad doctrinal y moral en el presente, liberal por excelencia y
considerada apóstata por los cristianos conservadores. Habiendo recientemente
tomado una posición condenatoria de Israel y aduladora de los palestinos, no es
de extrañarse que ayude a propagar el mito en cuestión. 4)
El argumento musulmán queda sepultado para los cristianos cuando
recordamos que el hijo de Abraham escogido por Dios para las promesas fue Isaac,
no Ismael. No,
la venida de Mahoma no fue anunciada en la Biblia. Si realmente fue anunciada,
lo fue en un sentido general ya que la Biblia anuncia la venida de muchos falsos
profetas (Mat. 24:24) en el espíritu del anticristo (1 Juan 4:3).<> Autor: Pablo
Santomauro Publicación enviada por Pablo Santomauro Contactar Código ISPN de la Publicación EEkpuAyyEFZhuuNvmL Publicado Monday 4 de July de 2005 Ultimas Publicaciones en ilustrados.com
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