Monografias | Repercusión de los factores de riesgo sobre la desnutrición en pacientes pediátricosRepercusión de los factores de riesgo sobre la desnutrición en pacientes pediátricosResumen: La desnutrición proteico energética (DPE) es un estado anormal, inespecífico, sistémico y potencialmente reversible, que se origina como resultado de la deficiente utilización, por las células del organismo de los nutrientes esenciales; se acompaña de las diversas manifestaciones clínicas de acuerdo con los factores ecológicos y presenta distintos grados de intensidad y evolutividad, lo que le confiere el carácter de complejo sindrómico. Constituye un importante problema de salud no solo en los países en vías de desarrollo, si no también en los sectores más pobres, explotados y discriminados de los países industrializados. INDICE INTRODUCCION
4 OBJETIVOS
7 MATERIAL
Y METODO
8 RESULTADOS
9 DISCUSION
17 CONCLUSIONES
21 RECOMENDACIONES
22 REFERENCIAS
BIBLIOGRAFICAS
23 ANEXOS
26 RESUMEN
Y PALABRAS CLAVES Se
realizó un estudio descriptivo retrospectivo
seleccionando una muestra de 40 niños menores de 2 años ingresados en la sala
F del Hospital Pediátrico Docente del Cerro en el periodo comprendido entre los
años 1998 y 1999 cuya valoración
nutricional se encontraba por debajo del 3er percentil. Se evaluó diversas
variables como posibles factores de
riego de la desnutrición proteico energética. Para el procesamiento estadístico
se utilizó el cálculo porcentual y
la distribución de frecuencia de los datos recogidos de las historias clínicas
registrados en una sabana. Los resultados obtenidos se presentaron en tablas.
Observamos que en relación con los factores individuales resultan como riesgo
para la desnutrición: el grupo etario menor de 6 meses, los nacidos del primer
parto, los antecedentes patológicos personales de Enfermedad Diarreica Aguda e
Infecciones Respiratorias Agudas, y la inadecuada lactancia materna y ablactación.
De los factores relacionados con los padres el bajo nivel escolar y el trabajo
solo del padre, además se valoró la visita de médico de la familia a dichos
pacientes. AGRADECIMIENTOS Agradecemos
a todas las personas que ayudaron a que este estudio fuese posible,
especialmente al personal encargado del archivo del hospital. INTRODUCCION La
desnutrición proteico energética (DPE) es un estado anormal, inespecífico,
sistémico y potencialmente reversible, que se origina como resultado de la
deficiente utilización, por las células del organismo de los nutrientes
esenciales; se acompaña de las diversas manifestaciones clínicas de acuerdo
con los factores ecológicos y presenta distintos grados de intensidad y
evolutividad, lo que le confiere el carácter de complejo sindrómico.
Constituye un importante problema de salud no solo en los países en vías de
desarrollo, si no también en los
sectores más pobres, explotados y discriminados de los países
industrializados. La
desnutrición proteico energética esta estrechamente ligada a distintos
factores de riesgo y su alta prevalencia en una comunidad determinada esta íntimamente
ligada al subdesarrollo económico y tecnológico, a la injusticia social, a la
incultura y al analfabetismo. Entre
los factores de riesgo nutricional en niños pequeños están relacionados con
el individuo, los padres, con el medio familiar y el medio ambiente en general. La
DPE es el resultado de una privación no solo alimentaría sino también social,
donde interactúan factores psicológicos y sociales que repercuten sobre el
desarrollo normal del individuo al impedir la plena manifestación de sus
potenciales genéticas (1) e impedir
el normal crecimiento y desarrollo de los niños y limitan la capacidad de
aprendizaje y la productividad, tanto de los niños como de los adultos (2)
La malnutrición temprana en la vida esta ligada a deficiencia en el desarrollo
intelectual de los niños que persisten en perjuicio de la escolaridad y
deterioran sus habilidades de aprendizaje de acuerdo a un estudio en Filipinas.
La desnutrición no causa directamente un pobre desarrollo intelectual en
los niños, más bien los mismos factores subyacentes que causan desnutrición
probablemente lo deterioran. (3) Se considera que un
tercio de los adultos de países en vía de desarrollo tienen trastornos
cognitivos relacionados con la malnutrición
cuando eran niños. (4)
Entre las causas encontradas en dicho estudio se incluye el bajo peso al
nacer, la insuficiente lactancia materna, los alimentos nutricionalmente
inadecuados dados para complementar o reemplazar la leche materna y la
frecuencia de diarreas e infecciones respiratorias. (3)
Para la Organización
Mundial de la Salud (OMS) es evidente que tanto los niños con desnutrición
severa como con déficit nutricionales leves o moderados están en un alto
riesgo de muerte. (5) Estudios
sostienen profundas implicaciones a nivel global: de 226 millones de niños
menores de 5 años en países en vía de desarrollo, cerca del 40% sufren de
moderada o severa desnutrición, (3) siendo
uno de los
factores principales de la muerte de más de seis millones de niños por año,
lo que representa un 55% de las muertes anuales de este grupo de edad.
(5,6) Para
la OPS más de 480000 niños menores de 5 años continúan muriendo cada año de
la región de las Américas y cerca de 15200 (3,1%) debido a deficiencias
nutricionales. Las enfermedades infecciosas y la desnutrición representan
entre el 40% y 70% de las hospitalizaciones y entre el 60 y 80 % de las
consultas en este grupo de niños. (7) A
pesar de los grandes avances que se han logrado en la prevención y tratamiento
de la desnutrición proteico-energética, ésta sigue constituyendo un problema
de salud en el mundo y en particular
en América. (8) Ahora
bien, se plantea que es más probable que se produzca una nutrición adecuada
allí donde exista un crecimiento económico, especialmente un crecimiento
igualitario; cuando los servicios sociales sean asequibles y accesibles; y donde
se realicen las inversiones adecuadas en los recursos humanos,
(9) características que busca el
sistema socialista cubano, lo cual puede verse reflejado al comparar sus estadísticas
en materia de nutrición con las anteriormente mencionadas. El
presente estudio tiene como objetivo identificar los posibles factores de riesgo
de desnutrición proteico energética en un grupo de niños menores de 2 años
de edad en el HPDC y contribuir de este modo a su mejor dominio lo cual
esperamos se considere para corregirlos en un futuro y así mejorar el estado
nutricional infantil en la población atendida por esta institución. OBJETIVOS GENERAL Determinar
los factores de riesgo que influyeron en la desnutrición proteico energética
de los pacientes estudiados. ESPECIFICOS 1.
Relacionar los factores de riesgo individuales con la desnutrición proteico
energética. 2.
Demostrar la repercusión directa de la inadecuada lactancia materna y ablactación
en el estado nutricional de los niños. 3.
Definir la edad materna, escolaridad, ocupación y condición marital de los
padres en relación con el estado nutricional de los niños. 4.
Evaluar la actividad de la APS tomando como referencia la visita del médico de
familia a los pacientes ingresados. MATERIAL Y METODO Se
realizó un estudio observacional descriptivo retrospectivo. De un total de 350
historias clínicas revisadas del archivo de pacientes ingresados en la sala F
del Hospital Pediátrico Docente del Cerro en el periodo comprendido entre los años
1998 y 1999 se seleccionó una muestra de 40 casos de niños menores de 2 años cuya valoración nutricional se encontraba por debajo
del 3er percentil según las tablas cubanas de referencia. Diversas
variables fueron evaluadas como posibles factores de riesgo para la desnutrición
proteico energética: ·
Relativo al individuo: grupo
etario al que pertenece (hasta 6 meses,
de 7 meses a 12 meses y mayores de 12 meses),
antecedentes prenatales y perinatales, orden que ocupa al nacimiento,
lactancia materna exclusiva, ablactación, antecedentes patológicos
personales y enfermedades concurrentes. ·
Relativo a los padres:
edad materna, escolaridad, condición marital y trabajo. ·
Visita por médico de
familia. Para
el procesamiento estadístico se utilizó el cálculo porcentual y la distribución
de frecuencia de los datos recogidos de las historias clínicas registrados en
una sábana. Los resultados obtenidos se presentaron en tablas, para su confección
se hizo uso de una computadora portátil. RESULTADOS A
continuación exponemos por medio
de tablas los datos obtenidos en nuestro estudio. Tabla
1 Pacientes
con desnutrición proteico- energética, según grupos de edades. Sala
F del Hospital Pediátrico Docente
del Cerro, 1998-1999. GRUPOS
DE EDADES CANTIDAD PORCENTAJE HASTA
6 MESES 17 42,5 DE
7 MESES A 12 MESES 12 30 MAYORES
DE 12 MESES 11 27,5 TOTAL 40 100 Nota:
Fuente: Historias Clínicas del archivo del hospital Como
podemos apreciar en la tabla 1 el número de niños ingresados con DPE es mayor
en las primeras etapas de la vida decreciendo a medida que aumenta la edad.
Representando los menores de 6 meses el 42,5 %, seguido de los mayores de 6
meses pero menores de 1 año. (gráfico 1) Tabla
2 Antecedentes
patológicos prenatales y perinatales en pacientes con DPE. ANTECEDENTE
PRENATAL Y PERINATAL CANTIDAD Abortos 23 Embarazo
con hipertensión arterial y anemia 13 Gemelar 6 Pretérmino 5 Hipotrófico 1 Crecimiento
intrauterino retardado (CIUR) 1 Nota:
Fuente: Historia Clínicas del archivo del Hospital. Los datos acerca de los antecedentes prenatales se toman en
base a 38 madres ya que se repiten los datos para dos grupos de gemelares. En
la tabla 2 se reflejan los antecedentes patológicos prenatales y perinatales de
los cuales las historias obstétricas con abortos anteriores fue el dato de
mayor frecuencia con 23 madres de las 38 estudiadas, seguido por enfermedades
asociadas a la gestación (hipertensión arterial y anemia) con 13 madres, además
otros datos como el ser gemelar, pretérmino, hipotrófico y CIUR que se
encontraron en algunos casos no fueron sobresalientes. (gráfico 2) Tabla
3 Orden
que ocupa al nacimiento de los pacientes con DPE. ORDEN
QUE OCUPA CANTIDAD PORCENTAJE PRIMERO 19 47,5 SEGUNDO 16 40 TERCERO 5 12,5 TOTAL 40 100 Nota:
Fuente: Historia Clínicas del archivo del Hospital. La
tabla 3 muestra el orden de nacimiento en los pacientes, siendo los nacidos en
el primer parto los de mayor frecuencia con 19 casos (47,5%), seguidos de los
nacidos en el segundo orden (40%). (gráfico
3) Tabla
4 Lactancia
materna exclusiva en pacientes con DPE. Lactancia
Materna Exclusiva CANTIDAD PORCENTAJE SI 14 35 NO 26 65 TOTAL 40 100 Nota:
Fuente: Historias clínicas del archivo del hospital La
tabla 4 expresa los resultados obtenidos con respecto a los pacientes que
recibieron lactancia materna exclusiva en los primeros 4 meses, cuantificando
que solo 14 (35 %) de los niños la
recibieron exclusivamente. Tabla
5 Ablactación
adecuada en pacientes con DPE. ABLACTACION
ADECUADA CANTIDAD PORCENTAJE SI 16 40 NO 24 60 TOTAL 40 100 Nota:
Fuente: Historias clínicas del archivo del hospital La
tabla 5 enuncia los resultados con respecto a los niños que tuvieron una
correcta ablactación hasta su ingreso hospitalario, los cuales fueron 16 (40%)
en contraposición a los que no la recibieron correctamente (60%). Tabla
6 Antedecentes
patológicos personales y enfermedades concurrentes de pacientes con DPE. Antecedente
personal y/o enfermedad concurrente CANTIDAD PORCENTAJE Infección
Respiratoria Aguda y
Enfermedad Diarreica Aguda 20 50 Enfermedad
Diarreica Aguda 13 32,5 Infección
Respiratoria Aguda 4 10 Otras 3 7,5 TOTAL 40 100 Nota:
Fuente: Historias clínicas del archivo del hospital La
tabla 6 nos muestra la cantidad de pacientes que tuvieron el antecedente
personal o enfermedad asociada al ingreso hospitalario, siendo las infecciones
respiratorias agudas asociadas a las enfermedades diarreicas agudas las más
comunes con 20 casos (50%) seguido de las enfermedades diarreicas con un 32,5%. (gráfico
4) Tabla
7 Edad
de las madres de pacientes con DPE. EDAD
(años) CANTIDAD POCENTAJE MENOS
DE 20 4 10,52 20
-25 16 42,11 26-
30 3 7,89 >30 15 39,47 TOTAL 38 100 Nota:
Fuente: Historias clínicas del archivo del hospital. Los datos se toman en base
a 38 madres ya que se repiten los datos para dos grupos de gemelares La
tabla 7 expresa los resultados con respecto a las edades de las madres de los
pacientes ingresados, observándose que la edad más frecuente es la comprendida
entre 20 a 25 años con un 42,11%, a
continuación le siguen el grupo cuyas edades superan los 30 años con 15 madres
(39,47%). (gráfico
5) Tabla
8 Escolaridad
de las madres de pacientes con DPE. ESCOLARIDAD CANTIDAD PORCENTAJE Secundaria 17 44,7 Preuniversitaria 16 42,1 Universitaria 4 10,5 Técnico
medio 1 2,6 TOTAL 38 100 Nota:
Fuente: Historias clínicas del archivo del hospital. Los datos se toman en base
a 38 madres ya que se repiten los datos para dos grupos de gemelares La
tabla 8 nos presenta la escolaridad de las madres de los pacientes ingresados
siendo mas frecuente el nivel secundario con 17 madres (44,7 %), en segundo
lugar el preuniversitario (42,1%). (gráfico
6) Tabla
9 Escolaridad
de los padres de pacientes con DPE ESCOLARIDAD CANTIDAD PORCENTAJE Secundaria 19 50 Preuniversitaria 11 28,9 Universitaria 5 13,1 Técnico
medio 3 7,8 TOTAL 38 100 Nota:
Fuente: Historias clínicas del archivo del hospital. Los datos se toman en base
a 38 padres ya que se repiten los
datos para dos grupos de gemelares. La
tabla 9 nos muestra la escolaridad de los padres de los niños ingresados siendo
mas frecuente el nivel preuniversitario (50%), seguido de los que realizaron
estudios hasta secundaria (28,9%). (gráfico
7) Tabla
10 Condición
marital de padres de pacientes con DPE. CONVIVENCIA CANTIDAD PORCENTAJE JUNTOS
31 81,5 SEPARADOS 7 18,5 TOTAL 38 100 Nota:
Fuente: Historias clínicas del archivo del hospital. Los datos se toman en base
a 38 padres ya que se repiten los
datos para dos grupos de gemelares. La
tabla 10 expresa la condición marital de los padres de los niños ingresados
observándose que 31 padres convivían juntos (81,5%) y 7 de ellos estaban
separados (18,5%). Tabla
11 Trabajo
de padres de pacientes con DPE. TRABAJA CANTIDAD PORCENTAJE PADRE 20 52,6 PADRE
Y MADRE 14 36,8 NINGUNO 3 7,8 MADRE 1 2,6 TOTAL 38 100 Nota:
Fuente: Historias clínicas del archivo del hospital. Los datos se toman en base
a 38 padres ya que se repiten los
datos para dos grupos de gemelares. En
la tabla 12 vemos el número de padres de los niños ingresados que trabajan
siendo el grupo donde solo trabaja el padre el de mayor cantidad con 20 casos
(52,6%) seguido del grupo donde trabajan ambos padres con 14 casos (36.8%). (gráfico
8) Tabla
12 Visita
del médico de familia a pacientes con DPE VISITA CANTIDAD PORCENTAJE SI 17 42,5 NO 23 57,5 TOTAL 40 100 Nota:
Fuente: Historias clínicas del archivo del hospital La
tabla 12 muestra el número de pacientes que fueron visitados por el médico de
familia, de los cuales solo 17 la recibieron (42,5%). DISCUSION El
grupo etario más afectado por DPE fue el de los
menores de un año con respecto al comprendido entre el año y los dos años, lo
que ratifica esta como una edad vulnerable para padecer este trastorno,
confirmando el hecho de que el primer año de vida posnatal se caracteriza por
los rápidos cambios corporales y de maduración, siendo resultado de la
interacción entre los factores genéticos y ambientales, destacándose las
etapas de lactancia, transición y adulto modificado (1).
Esta rápida velocidad de crecimiento y desarrollo impone necesidades
nutricionales únicas que se suman a sus necesidades de mantenimiento, ya
relativamente elevadas (10). Así, las prácticas alimentarías en el primer año de vida representan uno de los pilares básicos
para la promoción de la salud y prevención de enfermedades. (1)
El
orden que ocupa al nacimiento fue un factor determinante encontrado en nuestro
estudio, siendo el primero al nacer el de mayor riesgo de adquirir DPE,
relacionado esto la inexperiencia materna en el manejo del niño y por tanto
influenciando en su inadecuado desarrollo nutricional. Esto respecto a que no
puede admitirse de manera automática que el aporte de leche materna sea siempre
adecuado y constante, sobre todo si se trata del primer hijo (10)
y a la poca experiencia y desconocimiento de las técnicas de amamantamiento, lo
cual en una madre mal preparada y orientada puede llevar al abandono de la
lactancia materna, resultado similar obtenido en otro estudio. (11) La
mayoría de los niños no tuvo lactancia materna exclusiva.
Sabemos que esta hasta los 4 meses representa un factor protector, siendo el
riesgo de desnutrirse mayor para los niños que no la reciben. Las ventajas de
este proceder son conocidas: mejor funcionamiento digestivo y metabólico, mejor
estado de nutrición, mayor protección inmunológica, menor riesgo de
sensibilización alérgica, mejor desarrollo psíquico, y otras razones, lo que
trae aparejado menor morbilidad y mortalidad infantil, como fue encontrado en un
estudio similar (13) por lo cual debe
ser el único alimento que reciba en este período. (1)
En
cuanto a la ablactación se observó la alta proporción de casos que no tuvo
una ablactación adecuada, siendo este un importante factor de riesgo
encontrado. La introducción
adecuada de los alimentos hacia los 4 meses de edad constituye un proceso crítico
en el desarrollo del niño (1) Si bien la introducción de la alimentación complementaria
no debe estar determinada por criterios rígidos, se recomienda que la misma se
produzca lo más cercanamente posible al sexto mes y nunca antes del cuarto mes,
periodo en que recién se alcanza la adecuada madurez neurológica,
gastrointestinal y renal que permite recibir otros alimentos distintos a la
leche materna. Igualmente resulta
inadecuado la incorporación más allá de los 6 meses ya que puede traer
aparejado trastornos en el crecimiento debido al insuficiente aporte
nutricional, así como alteraciones de la conducta alimentaría (12) Acerca
de los antecedentes patológicos personales y enfermedades concurrentes en
esta investigación se encontró asociación perjudicial de las enfermedades
diarreicas agudas (infecciosas o parasitarias) y de las infecciones
respiratorias agudas con la desnutrición proteico-energética. Las enfermedades
diarreicas agudas son frecuentes en los desnutridos y está demostrada la
existencia de interacción entre desnutrición, infección y disminución de la
inmunidad. También se encontró
asociación con las infecciones respiratorias agudas, la cual constituye un
factor de mal pronóstico, ya que la duración de la infección y la mortalidad
por ella es mucho mayor en los desnutridos, resultado igualmente hallado en
estudio similar. (13) En
cuanto a la escolaridad de los padres se observó el bajo nivel de escolaridad
tanto materna como paterna constituyendo este un importante factor de riesgo ya
que la educación se relaciona directamente
con la salud, porque ayuda a elegir estilos de vida más sanos y permite
comprender mejor la relación entre el comportamiento y la salud, lo cual ha
sido igualmente hallado por otros autores en un estudio semejante (13)
Con
respecto a la ocupación de los padres encontramos que en la mayoría de los
casos solo trabajaba el padre,
constituyendo un factor de riego importante a tener en cuenta
ya que se considera relacionado con alguna variable económica (mejor salario,
por ejemplo), o que aumente la eficiencia productiva,
visto igualmente por otros autores (13)
A
pesar de que esta normado en el programa de salud cubano que se visite por el médico
de familia los pacientes hospitalizados, mayor aún siendo estos menores de 1 año
y sobre todo desnutridos, pudimos observar en nuestro estudio que esto no se
efectuó en la mayoría de los casos. La Atención Primaria de Salud impone como
obligación su visita para poderse así efectuar un seguimiento mas acorde del
paciente y en pos de su recuperación. Acerca
de los antecedentes patológicos prenatales se destacó la frecuencia de madres
que habían abortado antes de gestar al niño desnutrido, cabe considerar los
antedecentes al embarazo de hipertensión arterial y anemia, que ciertos autores
consideran como elementos que pueden afectar directamente la nutrición intraútero
y por tanto la posterior en el lactante, sin embargo no se vio influenciado
sobre el producto de la gestación al no ser notoria la frecuencia de los
antecedentes patológicos perinatales de ser hipotrófico o CIUR, por lo cual no
consideramos significativas estas variables. Aunque
se considera que la edad materna representa un factor de riesgo para la DPE en
niños al igual que su condición marital inestable, nosotros no encontramos
dichas variables como determinantes en nuestro estudio, lo cual nos inclina a
recalcar los hallazgos anteriormente encontrados. Finalmente,
cabe destacar que no se deben ver por separado estos factores, pues la
desnutrición no es el resultado de la acción de sólo uno de ellos, sino de su
conjunto, y es así como ha de enfocarse este problema de salud para contribuir
a un mejor dominio de los mismos.
CONCLUSIONES 1. En relación con los factores de
riesgo individuales resultan como riesgo para la DPE el grupo etario menor de 6
meses, los nacidos del primer parto y los antecedentes personales de enfermedad
diarreica aguda e infecciones respiratorias agudas. 2. La suspensión de la lactancia
materna exclusiva antes del tiempo requerido y la inadecuada ablactación tienen
gran repercusión sobre la DPE representando importantes factores de riesgo. 3. La baja escolaridad tanto
materna como paterna y el trabajo solo del padre fueron factores que se encontraron relacionados con el riego
de adquirir DPE, sin definirse como tal la edad materna ni su condición marital
inestable. 4. La mayoría de los pacientes
hospitalizados no fueron visitados por su médico de familia a pesar de
constituir esta una obligación a nivel de la APS. RECOMENDACIONES Están
dirigidas especialmente a tratar de modificar los factores de riesgo
susceptibles de mejorar encontrados en nuestro estudio y se orientan a la zona
que incluye el universo de nuestra investigación, aplicables a nivel de la APS. - Incrementar la difusión masiva de información a
las madres sobre la lactancia materna exclusiva hasta los 4 meses haciendo énfasis
en las ventajas, costos y repercusiones sobre el estado nutricional de sus
hijos, igualmente rescatar la orientación sobre el momento correcto a la hora
de introducir otros alimentos a la dieta de sus hijos instruyéndolas con
respecto a la madurez del organismo del niño para asimilar estos nuevos
componentes. - Cumplir con lo establecido sobre la estrecha
vigilancia sobre aquellas madres que representen riesgo social por su estatus
educacional bajo, al igual que aquellas que son primíparas. Finalmente es necesario insistir que la historia clínica
es un documento médico legal importante, por tanto la recolección de datos en
las mismas es un requisito fundamental, sobre todo en lo que respecta a la
historia psico - socio ambiental de estos pacientes,
ya que observamos que esto no se efectuaba con la integridad pretendida. REFERENCIAS
BIBLIOGRAFICAS 1. Amador García M, Canetti Fernández S, Cobas Selva M,
Hermelo Treche M, Jordán Rodríguez J et. al. Pediatría Tomo 2. Ciudad de La
Habana: Pueblo y Educación; 1996. 2.
Oficina de Relaciones con los Medios de Comunicación de la FAO. Un curso para
enseñar a los niños y niñas de todo el mundo a comprender el problema del
hambre y la desnutrición [en línea]. 01/60 Roma
2 de octubre de 2001. [fecha de acceso 20 de febrero de 2004]. URL disponible
en: <http://www.fao.org/WAICENT/OIS/PRESS_NE/PRESSSPA/2001/prsp0160.htm> 3. Panel 3
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