Monografias | Epistemología de la Educación MatemáticaEpistemología de la Educación MatemáticaResumen: La matemática surge desde la antigüedad, con la búsqueda de soluciones a las necesidades inmediatas de aquel entonces. El hombre prehistórico que daba nombre a las cosas y a los actos, que conservaba el fuego e imaginaba trampas para cazar animales, que construía viviendas y tumbas; que observaba el movimiento de los astros y destacaba direcciones especiales, que computaba distancias con su cuerpo y sus pasos; en ese hombre y en esas actividades estaban prefigurados los conceptos básicos de la matemática: número, medida, orden. Pero ¿Qué es la matemática?, más aún, ¿Cómo educar desde la matemática? ¿Cómo fundamentar la educación matemática?(V) La matemática surge desde
la antigüedad, con la búsqueda de soluciones a las necesidades inmediatas de
aquel entonces. El hombre prehistórico que daba nombre a las cosas y a los
actos, que conservaba el fuego e imaginaba trampas para cazar animales, que
construía viviendas y tumbas; que observaba el movimiento de los astros y
destacaba direcciones especiales, que computaba distancias con su cuerpo y sus
pasos; en ese hombre y en esas actividades estaban prefigurados los conceptos básicos
de la matemática: número, medida, orden. Pero ¿Qué es la matemática?, más
aún, ¿Cómo educar desde la matemática? ¿Cómo fundamentar la educación
matemática? Atendiendo
a la primera interrogante, según Mariano Perero (1994) historia e historias de
matemáticas: Para Aristóteles es la ciencia de la cantidad; para Rene
Descartes, es la ciencia del orden y la medida; para Carl Gauss, es la reina de
las ciencias y la aritmética es la reina de las matemáticas; para Henri
Poincaré, la matemática es la ciencia que obtiene conclusiones necesarias;
Bertrand Russell la define como la materia en la que nunca se sabe de qué se
habla ni si lo que se dice es cierto Por
su parte Fredy Gonzalez (1997) en su libro Paradigmas en la Enseñanza de la
Matemática, refiriéndose a la definición de la matemática cita a los
siguientes autores: Toranzos
(1963), al preguntarse que es la matemática, sostiene que la estructura de la
matemática está constituida por los elementos siguientes: los conceptos, las
proposiciones y relaciones referidas a los conceptos y los procesos de
conceptuación (encadenamientos de conceptos) y demostraciones (proceso que
permite pasar de una proposición o relación a otra). Asimismo Núñez Tenorio
(1975) afirma que la matemática es un sistema de conocimientos científicos
integrado por conceptos no definidos, axiomas, definiciones, reglas de deducción
u operación y teoremas Como
es posible evidenciar, definir la naturaleza de la matemática no es tarea fácil,
puesto que su origen reside en un proceso histórico, por lo que su desarrollo
depende de las interacciones dialécticas entre diversas fuerzas económicas,
políticas y sociales en distintas épocas históricas determinadas. Lo que si
es cierto es que la misma es una ciencia que evoluciona lentamente hacia la
axiomatización y la abstracción. Su naturaleza es bastante compleja, por lo
tanto para responder a las otras interrogantes, es preciso asumir una postura
filosófica que permita asentar las bases sobre las cuales se formará al
individuo. En
mi opinión dicha postura es el idealismo, razón por la cual en el presente
trabajo se estudiarán sus fundamentos y sus implicaciones con la educación
matemática. De
esta manera, el idealismo sostiene la teoría de que no existen cosas reales que
sean independientes de la conciencia, es decir, el sujeto cognoscente, mediante
la percepción aprehende al sujeto conocido y en su conciencia se da la
representación del mismo. Para el idealismo el problema del conocimiento
consiste en determinar mediante el pensamiento lo recibido en la percepción
para que se convierta en objeto de conocimiento. Esta postura subyace en el
principio de inmanencia, el cual según Verneaux (1989) Epistemología General o
Crítica del Conocimiento, plantea “ es imposible conocer algo que
exista en sí, fuera del pensamiento o de la conciencia” , puesto que todo
conocimiento reside en la representación que se tenga del objeto o lo que es lo
mismo en la idea. El principio mencionado anteriormente se explicita en el
principio del fenomenismo y el principio de la relatividad. Según el primero lo
que conocemos son fenómenos, los cuales no son más que las representaciones
que el individuo se hace de los objetos. El segundo afirma que el conocimiento
es relativo al sujeto, depende de la percepción de cada individuo, por lo que
es subjetivo. Estos principios se aplican especialmente a la percepción, ya que
mediante ésta el sujeto se pone en contacto con la realidad. Según Verneaux
(1989): “ Aplicado a la sensación
el principio de inmanencia nos da lo siguiente. La sensación es un estado de
conciencia, puesto que yo siento en mi y no en el objeto”. Desde
esta perspectiva, los individuos adquieren el conocimiento a partir de las
representaciones que se hacen de la realidad, es decir la adquisición del
conocimiento depende de la interpretación que el sujeto realiza de los objetos,
de las impresiones que en el causan los objetos y fenómenos del mundo exterior.
De esta manera, el ser humano elabora modelos de la realidad que guardan cierta
similitud con los hechos reales, los cuales construye a partir de los sucesos
observables que le son, por alguna razón, significativos, seleccionando, de
esta manera solo algunos de los tantos datos extraíbles de la realidad
(principio del fenomenismo). Asimismo, los datos que se consideran importantes
no son los mismos para cada individuo (principio de la relatividad). En tal
sentido, Jean Piaget denomina esquemas al conjunto de secuencias bien definidas
de acciones en las cuales el individuo encaja los datos sensoriales que el
ambiente le va aportando. Y sostiene que en los individuos
se dan los procesos de asimilación, adaptación y acomodación. El
primero de estos procesos consiste en incorporar nuevos datos o información a
los esquemas ya existentes, para lo cual es necesario que se lleve a cabo la
acomodación, que no es más que desarrollar nuevos esquemas o modificar los ya
existentes para darle sentido a las nuevas percepciones de la realidad. Cuando
se logra la asimilación y la acomodación se lleva a cabo la adaptación; lo
que quiere decir, que la adaptación es la capacidad que poseen todos los
organismos a adecuarse a las exigencias de su entorno. Según
Piaget existe un equilibrio entre estos tres procesos, al cual se llega cuando
el sujeto logra la apropiación de la nueva información, bien sea desarrollando
nuevos esquemas o modificando los que posee, adaptándose de esta manera al
medio que lo rodea; en otras palabras, cuando se completan los procesos de
asimilación, acomodación y adaptación se alcanza el equilibrio. Por lo tanto
el desequilibrio trae consigo una perdida de la estabilidad de la estructura
mental de la persona y son los procesos de asimilación y adaptación los que
permiten el reestablecimiento del mismo. El individuo consigue el equilibrio y
luego se enfrenta de nuevo al desequilibrio lo que lo lleva a sentir la
necesidad de volverlo a alcanzar. Todo esto trae como consecuencia el desarrollo
y maduración de las estructuras mentales. Según Fredy González (1997):”la
equilibración no es el único factor de desarrollo intelectual; además de éste
hay al menos otros cuatro: maduración, experiencias físicas, experiencias lógico-matemáticas
y experiencias sociales”. La maduración se refiere al desarrollo
fisiológico del cerebro, las experiencias físicas están relacionadas con la
interacción que tienen las personas con los objetos de su ambiente, las
experiencias lógico matemáticas constituyen las reflexiones internas de la
secuencias de acciones realizadas sobre los objetos con la que se reestructuran
los esquemas y las experiencias sociales tienen que ver con las interacciones
entre los individuos. Así, las experiencias físicas permiten la construcción
del conocimiento a partir de la manipulación de los objetos mientras que con
las experiencias lógico matemáticas, el conocimiento se construye a través de
la acción relacionada con los objetos y las experiencias sociales contribuyen a
la construcción del conocimiento por la interacción de un individuo con otro.
Todos estos son factores externos del ambiente que influyen en las personas y a
los que tienen que adaptarse. En
tal sentido, bajo la óptica Piagetiana los procesos de enseñanza y aprendizaje
se efectúan debido a que al tener que enfrentarse a una situación problemática,
el individuo tiende a integrarla a la estructura mental que posee si su
estructura cognitiva permite que se de la acomodación, de no hacerlo se crea
una situación conflictiva entre lo que su estructura mental lo capacita para
entender y lo que el medio le exige. Lo que desencadena una ruptura del
equilibrio, creando en el sujeto la necesidad de reestablecerlo, buscando la
respuesta que de la manera más adecuada le permita acomodarse a la nueva
situación. ¿Cómo
podría llevarse a cabo la educación
matemática utilizando las ideas de Piaget? Atendiendo
a los componentes que estructuran el qué enseñar de esta disciplina: los
conceptos, los principios, las generalizaciones y el propio método de estudio
de la misma, para educar desde las matemáticas es preciso tomar en cuenta el
papel que juega la equilibración en el proceso mental del aprendiz, por lo cual
es importante plantear situaciones de conflicto mental que sean resueltas por el
aprendiz; el docente solo debe mediar para que el estudiante por si mismo
resuelva el problema. Es fundamental propiciar la participación del aprendiz en
diversas experiencias físicas que le permitan interactuar con el objeto
conocido y con otros individuos, ya que mediante las interacciones sociales, el
mismo puede percibir puntos de vista diferentes al suyo lo que daría lugar al
desequilibrio cognitivo y por ende a la necesidad de restablecerlo.
En tal sentido es indispensable que el docente cree en sus alumnos la
necesidad de aprender para que los procesos de enseñanza y aprendizaje le sean
realmente significativos. La
naturaleza axiomática- deductiva de la matemática debe verse reflejada en la
experimentación concreta y la actividad específica del alumno. Razón por la
cual Piaget se refiere a dos tipos de experiencias: la física y la lógico-
matemática. Con las primeras el sujeto manipula al objeto para abstraer del
mismo sus propiedades y con las segunda la abstracción tiene lugar a partir de
las acciones ejecutadas por el objeto. De
todo esto surge la interrogante ¿Cómo
propiciar una experiencias lógico-matemática partiendo de una experiencia física? Una
vez que se efectúa la manipulación del objeto se debe orientar la atención
del sujeto hacia la operación realizada con el objeto, teniendo como objetivo
alcanzar la abstracción lógico matemática de la operación y no que solo la
realice para ver su resultado. De esta manera la actividad consistirá en
valerse de recursos puramente matemáticos para descubrir la operación y luego
volver la atención sobre la operación misma y no sobre el objeto. Para lo cual
el docente debe suministrar hábilmente los recursos matemáticos requeridos
para lograr la abstracción apoyándose en los conceptos matemáticos previos
que posee el individuo. El docente debe preocuparse por estimular las
capacidades de los educandos y no por sustituir sus razonamientos por los de él,
con la finalidad de realizar una autentica actividad lógico-matemática y de
incrementar la capacidad de conocimiento que el alumno posee y además los
relacione con el problema. Por
otra parte, Rolando García (2000), plantea “La
teoría de equilibración es una subteoría de la teoría general del
conocimiento y constituye su columna vertebral”, también afirma que el
concepto de estadio estaba relacionado con una evolución del conocimiento por
reorganizaciones a través de etapas sucesivas con estructuras características.
Y distingue entre dos versiones de la Teoría de equilibración. En la primera,
sostiene que según Piaget ninguno de los tres factores clásicos en los que se
basan las explicaciones habituales
del desarrollo: los elementos innatos de origen biológico, los provenientes de
la experiencia y los que dependen de medio social son suficientes para explicar
el desarrollo cognoscitivo. Dice que estos factores son irreductibles e
interdependientes y que a su vez ellos dependen de un cuarto factor que los
condiciona el cual es el factor de equilibrio. Por otra parte Rolando García
(2000) mantiene: Es
cierto que Piaget consideró el desarrollo del conocimiento, particularmente en
las etapas iniciales, como una prolongación de los procesos biológicos, y esto
está en consonancia con lo que he llamado el principio de continuidad. Sin
embargo, en esta concepción de la teoría epistemológica, las ideas básicas
de la equilibración no provienen solo de la biología, sino que están más en
consonancia con la situación de la física antes de la revolución generada en
el primer tercio del siglo xx por la relatividad y la mecánica cuántica
En
efecto se llegó a una concepción mecánica del universo , centrada en el
concepto de equilibrio. Rolando García (2000) realiza una descripción del
contexto histórico desde el siglo XVI hasta el siglo XIX, con la finalidad de
examinar el marco epistémico de aquel entonces, para luego relacionarlo con las
teorías de Piaget. Así se tiene de acuerdo a este autor que: La
revolución científica de los siglos XVI y XVII culmina en la mecánica de
Newton, quien formula las leyes del movimiento con las que explica la
trayectoria de los planetas como los movimientos de los cuerpos sobre las
superficies de la tierra. Sentando las bases de la teoría newtoniana, pero la
formulación sistemática de la teoría se alcanzó en el siglo XVIII. Todo esto
se basa en dos principios muy generales: el principio de trabajo virtual, un
sistema está en equilibrio si en ningún desplazamiento virtual se efectúa
trabajo, tomando lo virtual como algo hipotético no necesariamente real; y el
principio de mínima acción, el producto de la cantidad de movimiento por
espacio recorrido y establece que entre los caminos posibles los cuerpos adoptan
aquel en el cual la acción tiene valores mínimos. El
desarrollo de la termodinámica cambió el panorama, en virtud de que la idea
del calor como fluido fue reemplazada por la concepción del calor como
manifestación de la energía cinética del movimiento de las moléculas. Pero
las trayectorias desordenadas de las moléculas no podían ser individualmente
analizadas en términos de las ecuaciones de la mecánica newtoniana, por lo que
surge la mecánica estadística Piaget
buscó la explicación del desarrollo cognoscitivo inspirándose en los modelos
físico- matemáticos de aquella época. Al explicar la formación de las
estructuras lógicas, se basa en las definiciones físicas usuales del
equilibrio estable, en sus caracteres no específicamente físicos, los
caracteres generales, que pueden ser aplicados tanto al comportamiento como a
los estados materiales y se refiere a dos propiedades de las definiciones mecánicas:
la compensación de las transformaciones virtuales y el mínimo de acción. Asimismo
para explicar como se pasa de una estructura a otra se basa en la termodinámica
de Boltzmann, ya que afirma que para que el sujeto llegue al equilibrio es
preciso examinar desde un punto de vista objetivo, el costo y el rendimiento de
las estrategias en juego. En
relación a la segunda versión de la teoría de Piaget, la misma surge con la
necesidad de tomar en cuenta el desarrollo de la causalidad, ya que para ese
entonces el Centro Internacional de
Epistemología Genética fundamentó sus actividades en los problemas de la
causalidad, lo que llevó a Piaget a reformular su teoría de equilibración. Rolando
García (2000) plantea “Piaget declara
que el desarrollo de la causalidad presenta problemas mucho más difíciles que
el estudio de las operaciones del sujeto”, llega a tal afirmación al darse
cuenta de que el estudio de la causalidad trae consigo la necesidad de extender
el alcance de la teoría del desarrollo cognoscitivo, ya que hasta el momento ésta
se limitaba a dar cuenta del desarrollo de las estructuras lógicas a partir de
los niveles de inteligencia sensorio motriz, pasando por los niveles operatorios
y culminando en las operaciones formales que constituyen la lógica del adulto.
En medio de esta limitación es imposible enmarcar la causalidad. Asimismo es
necesario también tomar en cuenta el papel que juegan los contenidos y las
relaciones causales en el desarrollo de las estructuras. Ante esta situación
Piaget responde realizando una reformulación de su teoría de equilibración.
Así, de la necesidad de poner en relieve los contenidos, desde los niveles
iniciales, Piaget señala que en las actividades iniciales de un niño toda acción
es causal, puesto que su propio organismo está sometido a interacciones físicas;
para él la causalidad está implicada en la formación de los esquemas de acción
y en sus coordinaciones, de donde se originan las operaciones. El desarrollo
cognoscitivo consistirá en un principio en la toma de conciencia de las
relaciones causales que proceden de las acciones del propio sujeto, diferenciándolas
de las relaciones entre los objetos, distinguiéndose la construcción sucesiva
de dos sistemas: las operaciones del sujeto y la causalidad, teniendo en cuenta
que esta última conduce a los hechos y a las leyes a partir de propiedades
observables. El
análisis epistémico realizado anteriormente nos conduce a ver a la matemática
como un lenguaje que se usa para describir el mundo natural. Los estudiantes del
mundo actual necesitan comprender los descubrimientos matemáticos previos a
partir de los cuales se generó esta disciplina así como también descubrir y
describir sus propias ideas matemáticas. De
esta manera, para educar desde la matemática, es necesario que las personas
construyan el conocimiento matemático, para lo que se requiere considerar a
esta disciplina no como un conjunto fijo de conocimientos a ser transmitidos
sino como un lenguaje y una manera de pensar. En tal sentido la labor del
educador es facilitar este proceso. Referencias
Bibliográficas González,
F. (1997). Paradigmas en la enseñanza de la matemática. Venezuela: Impreupel. Hssen,
I. (1980). Teoría del conocimiento. México: Mexicanos Unidos. Verneaux,
R. (1989). Epistemología general o critica del conocimiento. Barcelona: Herder. Perero,
M. (1994). Historia e historias de matemáticas. México: Iberoamérica. García,
R. (2000). El conocimiento en construcción. España: Gedisa. Autora:
Lic.
Natalia Soto Sedek. e-mail:
@hotmail.com Universidad
de Carabobo. Maestría
en Educación Matemática. Prof.
Cirilo Orozco: cirilotampa@hotmail.com Publicación enviada por Lic. Natalia Soto Sedek Contactar mailto:cirilotampa@hotmail.com Código ISPN de la Publicación EEkylAVlAyPXJikHgX Publicado Friday 16 de September de 2005 Ultimas Publicaciones en ilustrados.com
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