|
| |
Martí y la educación de la mujer
Resumen: El 11 de abril de 1882 Martí publica un articulo en La Opinión Nacional, en Caracas en el cual desarrolla puntos de vistas muy importantes sobre la educación de la mujer, partiendo de ciertos cambios positivos que se estaban dando en Inglaterra y los Estados Unidos que lo conllevan a señalar...
Publicación enviada por Lic. Nelson Esteves Matos y Lic. Mhirta Moreira Leyva.
RESUMEN
El 11 de abril de 1882 Martí publica un articulo en La Opinión Nacional, en
Caracas en el cual desarrolla puntos de vistas muy importantes sobre la
educación de la mujer, partiendo de ciertos cambios positivos que se estaban
dando en Inglaterra y los Estados Unidos que lo conllevan a señalar la
importancia que tiene esto para el desarrollo económico, social y espiritual de
la humanidad, pero que su análisis permite observar el carácter preventivo, de
acuerdo con su programa oculto, para salvar a los pueblos latinoamericanos.
Palabra clave: educación de la mujer.
Abstract
On April 11, 1882, Martí published an article in “La Opinion National” of
Caracas. He developed some important ideas about the women education showing
certain positive changes in England and United States of America. He pointed out
its performance for the socio-economical and spiritual growth of the Humanity,
but we can see the prevention according to his hidden program for save the Latin-American
people.
Key word: women education.
De Martí se espera siempre la grandeza aún en el siglo, y aún en el país del
Norte donde se realizó gran parte de su obra creativa. Nuestro héroe trató
diversos temas acerca de la educación. Un hombre de una visión amplia y
penetrante no podía dejar de escribir sobre la educación de la mujer. Esta
afirmación conlleva al reconocimiento de la grandeza de Martí, ya que, en su
siglo todavía la mujer era vista por el común de los hombres en los límites del
placer sexual, de la belleza física, en la utilidad de parir hijos fuertes o de
aportar dotes o herencias.
El 11 de abril de 1882 Martí escribió en la Opinión Nacional de Caracas el
artículo titulado “La Educación de la mujer”. En su época los puntos de vistas
que nos ofrece eran pocos comunes sobre todo si venían de un hombre, por demás
latino. Pero reconocer los cambios positivos que se daban en aquella sociedad
llenas de enfoques que poco enaltecían al género humano es una cualidad
martiana, que ejerció a lo largo de su fructífero periodismo. Ver aunque fuera
un rayo de luz en la oscuridad era la forma que Martí usó siempre para sembrar
señales del camino que debía seguir la humanidad.
Al comentar el artículo se pretende reconocer no solo la prioridad martiana del
tratamiento de estos temas por los filósofos de la educación cubana, sino
también, verlo a través de los actuales conceptos del tratamiento pedagógico de
género y diversidad, si bien estos conceptos pueden verse tratados en otros
artículos de Martí, muchas veces implícitos y otras veces evidentes. Pero en
este articulo Martí aprovecha algunos, muy pequeños, cambios que se veían en
aquellas sociedades y por tanto se podía estimular par que fueran masivos. Por
consiguiente el autor debía tomar partido filosófico en cuanto al por qué la
mujer debía ser emancipada, al mismo tiempo que, periodismo al fin, la lectura
fuera lo suficientemente suave, por decirlo de algún modo, para poder penetrar
en los sentimientos de aquellos hombre caraqueños poco preparados para un cambio
revolucionario con el destino de sus esposas, hermanas e hijas.
DESARROLLO
Martí introduce el articulo con las siguientes ideas “La vida humana esta harta,
como la tierra, de montes y de llanos. ¡Y a las veces de criptos siniestros y
abismos!”. Sin duda, al escritor de esta prosa le era imposible dejar de
reflejar al artista que lleva adentro, por eso su intención estética de
emocionarnos. Pero visto el asunto desde otro lado, el autor parece decirnos:
“Hoy vamos a tratar un tema que rompe con atavismos morales”, este es un tema
del cual no se le habla a ustedes todos los días”. Realmente hay un abismo
enorme entre la autorización, bastante progresista, dada la época, de la
asamblea Massachusetts de otorgar licencia para que las mujeres abogaran en los
tribunales del estado y las costumbres de ver a la mujer solo como elemento
decorativo del contexto histórico.
Pero nuestro filósofo no deja de reconocer que la vida no viene de un humanismo
perfectamente elaborado por el espíritu de aquella sociedad y mucho menos del
reconocimiento de la igualdad de la mujer, sino del pragmatismo como estilo de
pensamiento de aquella sociedad. Esta es la razón por la cual Martí introduce
sin poca sutileza, pero con mucha inteligencia la frase: “Ve el Congreso si debe
sacar provecho de tanto hombre de Europa como viene a estas tierras”. Lo que sí
es sutil es lo que entre líneas nos dice y que se puede parafrasear así: Esta
gente le está dando cierta libertad a la mujer porque es una necesidad política
dada la supremacía de inmigrantes masculinos desde Europa.
El reconocimiento tácito del estatus de la mujer en aquella sociedad viene
seguidamente: “Nótase en esta tierra nueva, gran premura por dar a la mujer
medios honestos y amplios de su existencia, que le vengan de su propia labor, lo
cual le asegurará la dicha, porque enalteciendo su mente con sólidos estudios,
vivirá a la par del hombre y no a sus pies como juguete hermoso. Durante muchos
años muy pocos intelectuales varones señalaron esta diferencia, por lo menos
desde la simple óptica humanista. Martí va más lejos y señala la libertad en el
amor que puede tener la mujer en su elección de pareja si alcanza la
independencia económica con “medios honestos y amplios que le vengan de su
propia labor, porque enalteciendo su mente con sólidos estudios, vivirá a la par
de el hombre como compañera y no a sus pies como juguete hermoso, y porque,
bastándose de sí, no tendrá prisa de colgarse del que pasa…”. Recordemos que
este consejo, también, de laguna forma se lo dio a María Matilla, solo que aquí
el Héroe Nacional de Cuba extiende su amor de padre más haya de su hija, -sea
cual fuere el estatus filial- a las mujeres de Nuestra América. Estas verdades
de lo sublime en cuanto a fronteras filiales y geográficas son también razones
de que sus ideas saltan también las fronteras del tiempo y lo veamos reflejado
en los logros de la emancipación de la mujer en nuestra época, muy especialmente
en Cuba.
Martí nos pinta con pocas palabras, pero mucho contenido lo difícil que es
abrirse para las nuevas ideas que darán la emancipación a la mujer. No lo dice
con palabras explícitas si no que hace participe al lector del proceso. Así hay
una señorita que dirige un bufete de letrado, por demás nos sugiere que la
señorita Robinson, debe estar muy bien preparada quizás más que todos los
hombres – sabihondos y sensores pues “… no hace allí quien quiere sino quien
puede.¨
El amable lector tendrá que admitir que antes del 1959 en Cuba estábamos más o
menos así como en Massachusetts en 1882, pero sin mucho esfuerzo intelectual
también se daría cuenta que en 1982 ya Martí pudiera haber citado tantos
apellidos, no de señoritas, sino de compañeras cubanas que aquel artículo
hubiera llenado un tomo de su obra completo. Y en el 2007 la fuerza laboral
femenina, la nómina de los científicos y profesionales del mal llamado sexo
débil de nuestro país iguala a la de cualquier país desarrollado.
Ya habíamos señalado la inseparabilidad del arte y el juicio en Martí. Esta
separación fue uno de los últimos baluartes que el atomismo en la ciencia
positivista venía forjando desde años atrás. Hay en el filósofo humanista cubano
una de cal a favor de Condorcet y Comte y otra de arena en su contra, pues Martí
usa la razón, sin duda, pero con jucios que abarcan toda la sabiduría humana. Es
por tanto el artículo sobre “La Educación de la mujer” un tanto científico, a la
vez folclórico, a la vez sabiduría popular y a la vez una obra de arte: el
hombre todo. Así fue él; por eso podía interpretar a la mujer, luchar por ella,
ver el lugar que le pertenecía a su diversidad en una sociedad integrada.
El articulista, en su prodigiosa síntesis, abre los ojos de los latinoamericanos
en cuanto a que la mujer es también fuente de riqueza para el hogar y para la
sociedad y en esa forma tan sabia de decirnos cosas sin decir palabras, compara
a los latinoamericanos, hallando similitud parabólica con los hebreos quines
esperan al Mesías para obtener la fortuna. Y seguidamente agrega: ¨ No hay mas
modo de ver al Mesías que esculpirlo con nuestras propias manos ¨. La frase da
lugar a toda la polisemia que en si mismo tiene, más la que le agrega por
pertenecer a un texto artístico, pero visto desde el tema que nos brinda el
articulo sin duda puede interpretarse: Si los pueblos y los estados se preocupan
por la emancipación de la mujer, sin duda están esculpiendo al Mesías de la
fortuna.
En el estilo económico de Martí, de decir mucho en un artículo, que por muy
largo que sea siempre es una suerte de síntesis sale también el psicólogo ,con
afortunadas pinceladas sobre el alma femenina, que pueden haber variado en su
forma con el transcurso histórico de la sociedad pero que no han cambiado en su
esencia; y aunque los argumentos los da para convencer al lector de que la mujer
debe tener un lugar en el proceso del desarrollo social, sobresalen por su
agudeza y penetrante mirada al mundo de las féminas. Así nos dice: ¿quién ha de
ser mejor guía para las mujeres extraviadas que una dama buena?Ni ¿quién que ve
a una madre y la ve como ama, y prevé, y endulza , y perdona duda de ese caudal
de maravillas que es ignorado en cada alma de mujer ?.Es una mano de mujer, vara
de magos que espanta búhos y sierpes, y ojos de midas, que busca todo en oro… Y
la mujer es tierna, y goza en darse, y es madre desde que nace, y vive de amar a
otros”.
En el tercer párrafo de este artículo el escritor insiste en la necesidad de
abrir las puertas de las universidades a la mujer ¨ que han de ser luego
compañeras de hombres¨. Enseña a sus lectores de las ventajas que trae al hombre
que su compañera sea intelectualmente tan desarrollada como él: ¨ ¿Qué ha de
hacer el marido sabedor, sino apartar los ojos espantados y doloridos de aquella
que no entiende su lenguaje, ni estima sus ansias, ni puede premiar su nobleza,
ni adivinar sus dolores, ni alcanzar con los ojos donde el mira? Y viene ese
divorcio intelectual, que es el más terrible. Se puede observar que cuando Martí
se refiere a la esposa con pleno derecho habla de compañera. Este termino, tan
empleado hoy en Cuba tiene en el la connotación semántica de mujer en plena
igualdad con su esposo. A esta altura de su discurso el matrimonio alcanza su
plena armonía, gracias al rescate de los derechos intelectuales de las féminas.
En el cuarto y último párrafo Martí mezcla los juicios con tal arte que hace un
recorrido por cuatro universidades inglesas, señalando sus éxitos y dificultades
en el papel que juegan cada una de ellas en la educación de la mujer. Claro que
dada la época son más las desventajas que las ventajas, pero ¿por qué no señalar
que aún era dura la tarea a sortear? Así en Londres y en Dowham se gradúan de
doctoras las educadoras, pero en Cambrige ¨ se las recibe en cátedras y
exámenes, los que la sirven como titulo de honor, aunque no les dan derecho. Sin
duda señala aquí el difícil camino a recorrer, los prejuicios que se erguirán
como obstáculo.
Con este cierre de todo mezclado con que el genial escritor construye el párrafo
concluyente nos deja la clara sensación, de que no está cantando loas a una
sociedad que oprime a la mujer , sino señalando un camino a seguir del cual hay
algunos brotes . No hay admiración desbordante sino reflexión profunda de la
situación, señala algo convulso, en ocasiones contradictorio, algo que se forja
todavía en la oscuridad, pero que es un rayo de esperanza para la humanidad y
que al sur del rió Bravo, le falta aún más. Por cierto el artículo no está
escrito para un periódico estadounidense, donde la Revolución Industrial era una
realidad tangible, sino para un periódico latinoamericano, donde aún la mujer
sufría oprobios y las universidades eran mucho más pusilánimes y las comunidades
más campestres vivían, con relación a la emancipación femenina, en un medioevo a
ultranza.
Esta suerte martiana de proponer y a su vez poner freno, no se puede comprender
sin leer su carta testamento a Manuel Mercado. Martí está llamando al pueblo
latinoamericano a prepararse espiritualmente, pues los países industrializados
están dando pasos que a la larga los harán más ricos y ellos se quedaran atrás,
no solo en su riqueza económica, sino que tampoco podrán contar con la mujer en
la dura batalla que se adviene. Para preservar los valores que como pueblo han
forjado desde el encuentro con la cultura europea, tienen que fijarse en el
Norte, no para imitarlo, sino para superarlo. Quizás el lector pueda hallar
otros argumentos a favor de la interpretación que aquí se están haciendo si lee
detenidamente las últimas frases de esa publicación: “ Cosas pueden ser estas,
para quien viva en otras riberas, singulares: mas si es verdad que ese ir y
venir por cátedras y calles pudiera parecer en nuestros países como echar flores
débiles al viento, no ha de verse el modo de enseñar ni a que sea de hombre el
instituto en que se enseña, sino que se ha de prever, en forma que concierte con
nuestras costumbres a la urgentísima necesidad de esa enseñanza. Porque no
suelen volar las esposas de la jaula de oro primaveral en busca de nueva
primavera, o de belleza nueva, sino que es dama sin manta como vaso seco, y
busca el hombre sediento donde posar los labios ardorosos. Son las almas como
las cosas y han de menester de sol ardiente, y de que caiga en ella, con cada
alba, rocío nuevo”.
La intención de llamar la atención al latinoamericano sobre su sistema de
educación que tiende a quedarse atrasado con la dinámica del norte es bien
marcado aquí. Carecería de sentido si no es una alerta. Nada más ajeno al Héroe
Nacional que proponer a los países del sur modelos norteños. Estamos frente a
una forma muy inteligente de “ andar en silencio”. Otra cosa seria de los países
del sur si hubieran oído todos el llamado de Martí como lo oyó Cuba. No puede la
humanidad continuar en un progreso diseñado solo por los hombres y para los
hombres.
A los latinoamericanos les esperan grandes progresos, si se sabe andar por el
camino de la emancipación de la mujer. Todavía está vigente el mensaje de Martí
para todos los países del sur y para muchas otras partes del mundo. La
integración intelectual de la diversidad de géneros comienza por la preocupación
de los estados y los estadistas y pasa por la fragua de los necesarios pero
beneficiosos cambios de las costumbres y de la familia. Martí llama a
reflexionar sobre esto, esta afirmando que las instituciones escolares han de
cambiar. El cambio no solo trae felicidad a la pareja, es también un freno a la
prosmicuidad, que tantos siglos de prédicas de los clérigos no han podido
eliminar en el espíritu latinoamericano. ¿Qué hubiera dicho Martí de haber
vivido en la época del SIDA? Si duda alguna que estas ideas martianas hoy en día
se pueden extrapolar a ese campo. ¿Por qué buscar nuevas primaveras si el hombre
encuentra en la jaula de oro primaveral tanto el encanto físico como el encanto
espiritual?. Sin duda, el llamado martiano no se limita a darle a la mujer la
instrucción necesaria para su liberación económica.
Cuando el extraordinario cubano nos induce educar a la mujer ,esta hablando
también de su formación integral, incluyendo elevarla en el aspecto humanístico
hasta su mayor altura. Sin duda, en otros escritos ello está más explicito pero
en este artículo hay un llamado, al que por no decir artístico, a sabiendas de
la exageración, se puede designar como subliminal. El no concibe a la mujer por
debajo del hombre, en ningún sentido; tampoco comprende el progreso unilateral
del varón como modelo de progreso de la humanidad. Sabe que la liberación de la
mujer es también liberación del hombre y estas ideas antecedieron a Freud y
otros. Las ataduras culturales que mantenían y mantienen, en muchas regiones
todavía, a la mujer como pieza de adorno o trofeo varonil, son a su vez cárceles
espirituales.
Cuando vemos a nuestras féminas recorrer lejanas riberas llevando la salud o el
pan de la cultura a esos pueblos, no podemos dejar de sentirnos orgullosos de
pertenecer al pueblo de cual es hijo y padre de precursores de esas ideas, pero
a su vez debemos detenernos y reflexionar: ¿Hemos llegado a la cumbre de las
ideas Martianas con relación a la educación de la mujer? Lejos de chovinismos, a
la cual no se ha conllevado nunca al pensamiento pedagógico cubano la respuesta
es no. Si miramos desde la altura alcanzada, donde la mujer cubana campea,
podemos ver que falta por hacer, porque mientras una mujer se nos pierda los
educadores tiene trabajo arduo que hacer.
El articulo de Martí es un buen punto del comienzo de la reflexión sobre la
importancia, limitaciones actuales y propuestas de modelos para la integración
de la diversidad de géneros, más allá de su integración física en planteles
comunes. no se está lejos de las metas ideales por eso hay optimismo de que se
puede llegar . Las ciencias de la educación tienen la palabra
CONCLUSIONES
Las reflexiones anteriormente expuestas sobre él articulo de José Martí
publicado en diario ¨La opinión Nacional, Caracas 11 de abril de 1882 nos
permiten arribar a las siguientes conclusiones:
¨ --Martí tiene en gran valía la formación integral de la mujer como parte
integrante de las premisas necesarias del desarrollo de los pueblos, la cual
conllevaría a una repercusión económica positiva además de una mayor estabilidad
en el seno del matrimonio.
¨ El discurso Martiano en este artículo armoniza con su estrategia de promover
en los pueblos al sur del río Bravo toda idea que lo fortalezca para evitar que
el Norte se haga fuerte sobre las bases de sus debilidades económicas y
culturales y marchen sobre ellos conquistándolo definitivamente.
¨ Si bien los logros alcanzados en la educación de la mujer a partir del proceso
revolucionario cubano son un ejemplo para el mundo y existen, además, las
condiciones políticas y legales que sustentan este triunfo la propuesta
educativa no debe sentirse satisfecha hasta abarcar el ciento por ciento de las
féminas cubanas: con una cultura general e integral y las ciencias pedagógicas
tiene tareas que cumplir en ese sentido.
RECOMENDACIONES
La óptica de la interpretación realizada hasta aquí y el análisis de este
artículo nos permite recomendar:
¨ El análisis de este articulo , en su enfoque de sistema puede articularse con
los programa de Filosofía de la Educación, Taller sobre diversidad , Cátedras
Martianas , eventos de las organizaciones estudiantiles y profesorales así como
toda oportunidad que pueda servir de marco a la formación Martiana de nuestros
educandos y educadores.
BIBLIOGRAFÍA
Carta de Nueva York en La Opinión Nacional , Caracas, 11 de abril 1882
AUTORES
Lic. Mhirta Moreira Leyva.
Profesora de la Sede Pedagógica Guantánamo #3
Lic. Nelson Esteves Matos
Bibliotecario de la Sede Pedagógica Guantánamo #3
Compartir 
Publicación enviada por Lic. Nelson Esteves Matos y Lic. Mhirta Moreira Leyva.
Contactar mailto:nelsone@edusol.rimed.cu
Código ISPN de la Publicación EElAZkyVkkKbJKRAgP
Publicado Thursday 13 de September de 2007
Ultimas Publicaciones en ilustrados.com
ilustrados.com nace con el fin difundir el conocimiento publicando trabajos de investigación, monografias, tesis, presentaciones powerpoint y afines. Publicar trabajos en ilustrados.com ha alcanzado prestigio y reconocimiento internacional siendo cada vez más el número de académicos, empresas, investigadores, científicos que consultan las publicaciones de nuestro portal.
|