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En la clave del éxito: del discurso a la eficacia comunicativa
Resumen: Se intenta demostrar cómo el lenguaje es la mejor vía de conservación de la memoria histórica gracias a la acción-efecto del discurso oral; dando lugar a que el discurso sea visto como un instrumento de acción social y la lengua como parte integrante de la vida social de los seres humanos. Se muestra entonces al análisis del discurso como una vía factible y valedera para entender la expresión de los diferentes grupos culturales en un momento histórico-concreto, con características socioculturales determinadas.
Publicación enviada por Lic. Yurisnel Ramón Castellanos Espinosa
RESUMEN
Se intenta demostrar cómo el lenguaje es la mejor vía de conservación de la
memoria histórica gracias a la acción-efecto del discurso oral; dando lugar a
que el discurso sea visto como un instrumento de acción social y la lengua como
parte integrante de la vida social de los seres humanos. Se muestra entonces al
análisis del discurso como una vía factible y valedera para entender la
expresión de los diferentes grupos culturales en un momento histórico-concreto,
con características socioculturales determinadas.
Se determina que las estrategias discursivas son formas concretas de
materialización de las diferentes situaciones comunicativas de los hablantes,
por su efectividad en la determinación de opciones léxicas que conformen un
discurso y traigan consigo la eficacia comunicativa deseada según la
circunstancia y el contexto.
ABSTRACT
It is tried to demonstrate how the language is the best road in conservation of
the historical memory thanks to the action-effect of the oral speech; giving
place to that the speech is seen as an instrument of social action and the
language like integral part of the social life of the human beings. It is shown
then to the analysis of the speech like a feasible and valid road to understand
the expression of the different cultural groups in a historical-concrete moment,
with sociocultural characteristic certain.
It is determined that the discursive strategies are concrete forms of
materialization of the different talkative situations of the speakers, for their
effectiveness in the determination of lexical options that conform a speech and
bring I get the talkative effectiveness wanted according to the circumstance and
the context.
PALABRAS CLAVES
*Discurso *Eficacia comunicativa *Estrategias discursivas
KEY WORDS
*Speech *Talkative Effectiveness *Discursive Strategies
INTRODUCCIÓN
La expresión oral ha sido el medio de interrelación por excelencia entre los
hombres de una determinada comunidad lingüística. Es por ello que el lenguaje
humano, complejo sistema de comunicación y representación del mundo, se
materializa mediante dos medios fundamentales: el medio oral y el escrito, los
que dan lugar a dos modalidades de realización, la oralidad y la escritura.
Sin embargo, a pesar de ser la palabra escrita una de las formas de transmisión
de valores culturales, la oralidad ha funcionado per saecula saeculorum como el
máximo exponente de la conservación de la memoria de los pueblos y la literatura
oral; donde los individuos convergen con sus aspiraciones, formas de
relacionamiento, determinados usos de las estructuras del lenguaje en el marco
de un estrato social dado y las diversas maneras de hilar sus discursos para el
establecimiento de las interacciones sociales y sus complejidades.
De ahí que las tendencias investigativas más actuales reconozcan la gran
cientificidad que porta la tradición oral en su afán de resolver problemas
teórico-prácticos de cualquier índole. En este proceso, es fundamental el grado
de identificación que alcancen los hablantes con aquello que es trasmitido a
través de diferentes códigos, su interpretación y empleo de los mensajes, donde
resalta el principal papel que cumple el fenómeno de las eficacia comunicativa
en aras de lograr verdaderos valores identitarios.
Así, la modalidad oral posee un gran valor expresivo y es el medio por
excelencia para el entendimiento interpersonal, permitiendo formas dialogadas al
establecerse la relación directa ante la presencia de dos o más interlocutores
acompañados, a su vez, de formas plurigestionadas; por eso es multicanal al
tener en cuenta no sólo lo lingüístico sino también lo paraverbal, lo cinésico y
lo proxémico. Por ser privativa del hombre, la modalidad oral informa sobre las
características psicosociales y culturales, el origen social y geográfico de los
hablantes.
El discurso oral, por tanto, alude a una actividad entre individuos que se
realiza a través del uso lingüístico referido a un contexto determinado. Tal uso
se traduce en el acto de hablar y comprender de los hablantes a partir de las
diferentes situaciones en las que diariamente incursionan y que es negociada
interactivamente por éstos a través de una coherencia tanto entre ellos mismos
como con el contexto en el que se insertan.
Esto trae consigo que los hombres elaboren constantemente estrategias que les
permitan contextualizar las más diversas situaciones de la manera más lógica
posible con el objetivo de lograr en el intercambio la efectividad que desean.
DESARROLLO
En la clave del éxito: el discurso y su análisis.
En las últimas cuatro décadas, los estudios del lenguaje se han encaminado a
cubrir determinadas áreas que no habían sido abordadas por los estudios
tradicionales. Su ascensión por los diferentes niveles de la lengua los han
dotado de la posibilidad de proyectarse considerablemente no sólo en los campos
de la fonología, la morfología, la sintaxis, la lexicología e incluso en la
semántica, sino también, y de manera muy productiva, en los aspectos
relacionados con el texto y el discurso.
El discurso es un concepto altamente tratado y de profunda complejidad en
cuanto a su definición. Al respecto, Teun van Dijk asegura:
Como sucede con frecuencia, en el caso de conceptos que cubren fenómenos muy
complicados como el ´lenguaje`, ´comunicación`, ´interacción` y ´cultura`, que
de hecho constituyen disciplinas completas, el concepto de discurso es en
esencia todavía bastante difuso. En tales casos se hace necesaria una
interdisciplina, el estudio del discurso (también denominado análisis del
discurso), para definirlo.
En este sentido el discurso, por su multiplicidad aspectual, se ha convertido en
un objeto de estudio fructífero y complejo, por lo que la variedad de
definiciones es muy amplia . A nuestro parecer, y en correspondencia con el
carácter de nuestro trabajo, la siguiente definición es la más completa y para
nuestros fines la más práctica:
El discurso es socialmente constituido así como está socialmente constituido.
Constituye situaciones, objetos de conocimientos, identidades sociales y
relaciones entre personas y grupos de personas. Es constitutivo tanto en el
sentido de que ayuda a mantener y a reproducir el status quo social, como en el
sentido de que contribuye a transformarlo.
La mayoría de las opiniones que abordan el tema coinciden en ver al discurso
como una forma de uso del lenguaje, así como a concebirlo como un evento
comunicativo. O sea, que las personas mediante el lenguaje comunican ideas (o
expresan emociones) y este accionar forma parte de otros eventos sociales más
complejos y situaciones específicas. Por tanto, en los eventos comunicativos las
personas hacen algo más, esto es, además de usar el lenguaje o comunicar ideas,
interactúan entre sí. Es por ello que el aspecto interaccional del discurso se
describe como interacción verbal.
Según Van Dijk son precisamente estos tres aspectos: a) el uso del lenguaje, b)
la comunicación de ideas (cognición) y c) la interacción en las situaciones
sociales, los que constituyen los tres dominios principales del discurso.
Un punto esencial, que constituye un aporte de esta problemática, es cómo el
discurso no debe verse como un producto estático, sino como un producto
dinámico. Así lo define Beatriz Lavandera: Discurso es el habla emitida y su
análisis no es más que el uso de la lengua en su funcionamiento, en relación con
los interlocutores y el contexto en general, de ahí la precisión de que existe
otro nivel de análisis lingüístico, el del funcionamiento discursivo del sujeto,
lo cual no puede ser descrito con las formulaciones clásicas de este tipo de
análisis.
Marta Tordesillas plantea la trascendencia del concepto de discurso avalada por
las corrientes, los ámbitos, las teorías y los autores que se han preocupado por
su investigación:
- Corrientes: cognitivo, representativo, comunicativo, argumentativo, etc.
- Ámbitos: pragmática, sociolingüística, semiolingüística, etnolingüística,
psicolingüística, neurolingüística, etc.
- Teorías: teoría de los actos de habla, de las máximas conversacionales, de los
universos de creencias, de las operaciones enunciativas, de la conversación, de
la argumentación, de la polifonía enunciativa, de la relevancia, de la
interacción, del análisis crítico del discurso, de la retórica, etc.
- Autores: Austin, Bally, Benveniste, Briz, Bustos, Casamilglia, Ducrot,
Foucault, Greimas, Halliday, Harris, Kristeva, Martín, Searle, Sperber, Tusón,
Van Dijk, Vega, Wilson, etc.
Según tales aspectos, el discurso se ha convertido en un importante concepto
dentro de los estudios de la lengua, en los que ocupa un lugar predominante, así
como que han permitido enriquecer los resultados y reflexiones hasta ahora
llevados a cabo. Además, marcan sobremanera su heterogeneidad y carácter
polisémico. Comprobamos, pues, que trae consigo un problema terminológico aún
por resolver y que es el resultado de utilización de la lengua.
Necesario es resaltar que esta polisemia le atribuye al concepto de discurso
diversos empleos que se hacen de él: a) resultado del proceso de utilización de
la lengua, b) sinónimo de texto, c) identificación con el enunciado. De estos
empleos podemos concluir que discurso es igual a texto más situación
comunicativa, donde el componente pragmático nos sirve para precisar el
funcionamiento de los actos de habla y las condiciones en que se produce la
enunciación y la recepción del discurso.
Como podemos ver, al referirnos al discurso necesariamente se le ha de
considerar como una práctica social, como una forma de acción entre los
individuos que se articula a través del uso lingüístico contextualizado, oral en
nuestro caso.
Visto el discurso como práctica oral, implica reconocer que todo discurso se
inscribe dentro de un proceso social de producción discursiva, asume una
posición determinada dentro del mismo y por referencia al mismo; reconocer que
todo discurso remite implícita o explícitamente a una premisa cultural
preexistente que se relaciona con el sistema de representaciones y de valores
dominantes cuya articulación compleja y contradictoria dentro de una sociedad
define su formación ideológica (de la misma) y que se presenta como una práctica
socialmente ritualizada y regulada por aparatos en el marco de una situación
coyuntural determinada.
El análisis del discurso, tras el papel que no sólo para los lingüistas sino
para todas las ciencias puede desempeñar éste en los estudios de la cognición
entre la interacción, la sociedad y la cultura como elemento integrador de ambos
dominios: el sociocultural y el cognitivo, formula teorías que explican las
complejas relaciones establecidas entre el uso del lenguaje, las ideas y la
interacción que conlleva a verlo como una disciplina autónoma capaz de proveer
la forma más eficiente de estudiar el lenguaje, analizar la cognición, estudiar
la interacción de las estructuras sociales no como cosas diferentes, sino
simplemente como diferentes aspectos de una misma y compleja empresa científica:
la descripción y explicación del discurso.
Estas pautas nos permiten ver el análisis del discurso según Casalmiglia y
Tusón, como el estudio del uso lingüístico contextualizado, donde el contexto se
convierte en un concepto crucial y definitorio en los ámbitos de esta nueva
disciplina. El aspecto que con más claridad define este tipo de estudio y al
mismo tiempo lo distingue de los que se realizan desde el punto de vista
estrictamente gramático, consiste en que aquellos incorporan datos contextuales
en la descripción lingüística.
Estas autoras proponen, como una primera aproximación al concepto de contexto
desde el análisis del discurso, cuatro tipos fundamentales:
- contexto espacio-temporal,
- contexto situacional-interactivo,
- contexto sociocultural,
- contexto cognitivo.
Cada uno de ellos y todos en su conjunto están estrechamente relacionados y
vinculados al evento comunicativo; aunque haya autores que restrinjan su
alcance.
Unos le conceden prioridad al contexto interpersonal o interaccional antes que
al social, dirigiendo su atención exclusivamente, a las propiedades internas del
discurso como la cohesión, la coherencia y la pertinencia . Otros tienen en
cuenta los niveles textual y contextual: el primero debe dar cuenta de las
diversas estructuras del discurso; el segundo relaciona las descripciones
estructurales con diferentes propiedades del contexto como los procesos
cognitivos y las representaciones o factores socioculturales.
Aún los diversos criterios existentes al respecto, resalta a la vista la
dinamicidad del contexto y su importancia para los que participan en el evento
comunicativo, que son los encargados de crearlo, mantenerlo, combinarlo e
interpretarlo.
Desde este punto de vista, D. Blakemare le concede predominancia al estudio del
discurso por formar parte del estudio del uso lingüístico e interesarse no sólo
por las propiedades de las representaciones lingüísticas, sino también por
aquellos factores no lingüísticos que determinan que el mensaje que se trasmite
por medio de una forma lingüística, considerándose este o no una contribución
aceptable para los propósitos comunicativos.
Por tanto, y en las palabras de Casalmiglia y Tusón:
El contexto exige observar el marco espacio-temporal en el que se elaboran las
piezas discursivas o los factores del contexto cognitivo o socio cultural, y
otros que aunque pertenecen a otros códigos semióticos constituyen el fondo de
interpretación de los elementos verbales. No debemos olvidar que el uso
lingüístico se da en el contexto, es parte del contexto y crea contexto.
A este aspecto, y entendido el contexto como conocimiento común compartido con
los interactuantes en el acto comunicativo, su manipulación se debe a los
alcances de la pragmática que, aunque reciente, ha resultado realmente necesaria
en la comprensión y explicación de las lenguas en su funcionamiento. He aquí la
importancia del contexto y su necesaria inclusión en los estudios del discurso:
muchos fenómenos se quedarían sin explicación o se explicaran de manera
inadecuada, si no se toman en cuenta tanto los elementos lingüísticos como los
extralingüísticos que configuran la situación de emisión, elementos estos
últimos, a los que no se puede hacer referencia en un estudio puramente
gramático.
De ahí a que debamos tener presente siempre que la pragmática considera el
lenguaje en forma dinámica no como un conjunto de oraciones, sino como un
conjunto de actuaciones comunicativas en las que lo que se dice, lo que
significa lo que se dice y lo que se presupone que se dice son una función de
hablantes y oyentes con intenciones y creencias.
El análisis del discurso revela las estructuras discursivas y establece las
reglas sintácticas y estrategias discursivas que caracterizan los usos
concretos. De igual forma, establece vínculos funcionales entre las estructuras
del discurso y entre dichas estructuras y el contexto social, y se mueve entre
el micro y el macronivel de la conversación, del texto, del contexto o de la
sociedad y viceversa.
En cualquier contexto, el discurso es un instrumento de educación científica,
ideológica y cultural, que se emplea en los diferentes ámbitos en los que las
personas interactúan, más si se trata de la modalidad oral y de la promoción del
desarrollo de las competencias discursivas. El análisis del discurso respecta el
uso del lenguaje, el empleo de estrategias para la comunicación y su desempeño
en la actividad social y cultural con diferentes fines y propósitos, en
distintos contextos.
Resulta imperiosa la acotación de lo difícil de presentar una visión completa e
integradora del análisis del discurso, debido a su carácter interdisciplinario y
a la amplia gama de enfoques que se interesan por la explicación de los usos
lingüísticos. Tal característica no permite la posibilidad de delimitar un
objeto de estudio preciso. Este planteamiento ha servido de sustento a la
aseveración de muchos autores de la no existencia de una verdadera teoría o
descripción del discurso lo suficientemente clara, amén de la delimitación de
sus fronteras y alcances. Mas, una vez analizados los resultados, podremos
afirmar que nos encontramos ante un momento de riqueza creativa mediante el cual
es a lo sumo factible comprender un fenómeno tan complejo como lo es el lenguaje
humano en funcionamiento.
Ahora bien, para comprender mejor todo este conglomerado de conceptos y teorías
sobre el discurso, proponemos centrarnos en una de las especificidades del
análisis del discurso, variable lingüística netamente viable para centrar el
objeto de estudio de una investigación de este tipo: las estrategias
discursivas.
Si de eficacia comunicativa se trata...
Una de las características fundamentales de la lengua que nosotros los hablantes
manejamos para el logro del acto comunicativo con nuestros interlocutores es que
éste ya está estructurado y es merecedor del respeto y de la conservación;
aunque el hecho de que un emisor pertenezca a una comunidad lingüística
determinada y conozca a fondo su lengua, moviéndose en su accionar discursivo
dentro de ciertas reglas que han sido previamente pautadas por la cultura a la
que pertenece, no lo libera de la posibilidad de introducirle variantes y
modificaciones a su estructura interna, cosa que hace muy a menudo cuando se
expresa y manifiesta su actitud ante lo que enuncia.
Esta es la causa de que la lengua, como materia primera del discurso, le ofrezca
a aquellos que la usan variadas opciones (fónicas, gráficas, morfosintácticas y
léxicas) según el momento en el que han de hilar su discurso. Dicho proceso de
elección, consciente o inconsciente, encierra una serie de parámetros de tipo
contextual que son los que han de propiciar su plena realización, a saber: las
características de los hablantes, los motivos de la elección y la situación.
Su constitución estará regida por normas, reglas y principios de carácter
textual en los que se sustentará la heterogeneidad lingüístico-discursiva a la
que hacíamos referencia. Además, estos tres aspectos serán los encargados de
conducir a los hablantes por el complejo camino de la construcción de
implementos discursivos coherentes y adaptados para cada situación comunicativa.
Por tanto, es de necesaria importancia describir el sistema gramatical de las
lenguas para luego analizar los principios que aprenden los individuos, siempre
a la par de las normas gramaticales, formando este conjunto un todo con carácter
pragmático y referido al uso efectivo del lenguaje, acorde a los objetivos y la
situación comunicativa que desempeñan la ardua misión de orientar y dirigir la
interacción.
En este complejo de conocimientos, la intervención de las personas en dicha
interacción cumple un funcionamiento de imperiosa índole por su proyección
dentro de la misma con una ideología, unas intenciones y metas específicas y una
visión del mundo determinada, caracteres que han de condicionar el acto
comunicativo.
Es por ello que nuestros propósitos al comienzo de esta investigación estuvieron
marcados sobre la base de la evaluación de la lengua en su capacidad de exhibir
opciones significativas que los hablantes eligen en dependencia de las
situaciones comunicativas en las que están insertos. En este sentido, es
imprescindible tener presente su condición de miembros de grupos
socioculturales; que a raíz de su uso de la lengua forman parte de la amplia red
de relaciones de poder y de solidaridad, de dominación y de resistencia que
configuran las estructuras sociales, siempre en tensión entre igualdad y
desigualdad, la identidad y la diferencia.
Es en esta afirmación de Casalmiglia y Tusón donde se sustentan nuestros fines
investigativos. Los usos discursivos de los hablantes forman las identidades de
las personas –aunque estén sometidas a mantención o al cambio-, y es en ellos
donde se activa y materializa su elección de los procedimientos para cada
ocasión.
Esta es la razón por la que ubicamos la teoría pragmática dentro del análisis
del discurso, para así poder demostrar la producción de discursos con fines
comunicativos que permitan dar cuenta del funcionamiento de la lengua. Sostiene
nuestras perspectivas de análisis, pues, el punto de vista pragmático por
evaluar el uso del lenguaje en contexto y la interacción discursiva como unidad
de análisis del lenguaje en uso. En ello cumplen funciones rectoras las
estrategias discursivas que ponen en función los participantes en el acto
comunicativo, con las que logran una comunicación efectiva e interpretable en
términos pragmáticos.
En su definición, las estrategias discursivas no son más que un plan
preprogramado para la ejecución de una secuencia de pasos con el objetivo de que
el resultado final sea óptimo en relación con los otros usuarios de la lengua.
Son por lo tanto representaciones globales de los medios utilizados para lograr
un fin determinado y representar un estilo, un modo particular de llevar a cabo
ese plan de la manera más efectiva posible . O sea, es un plan llevado a cabo
por los hablantes con un determinado fin en función de la situación comunicativa
en la que se encuentran.
Su objetivo más marcado es obtener fines satisfactorios intermedios que en un
momento determinado son (o se supone que son) condiciones óptimas para los pasos
subsiguientes. Es por eso que su comprensión debe ser efectiva y su producción
de resultados con un mínimo costo. Este costo puede formularse en términos de la
elección y combinación de recursos. De ahí que las estrategias difieren de un
tipo de discurso a otro y de un tipo de contexto a otro.
Dichos recursos pueden ser de dos tipos:
· Gramaticales: inscritos en el texto en tanto unidad gramatical. Dentro de
ellos se encuentran todas las marcas lingüísticas que provee la gramática.
· Pragmáticos-discursivos: inscritos en el sujeto discursivo en tanto condición
de posibilidad del texto y por consiguiente en la situación comunicativa.
Asignan coherencia. Incluyen reglas no gramaticales e inclusive no verbales.
- Pragmático-verbales: Son los que tienen una relación directa por su naturaleza
con los aspectos verbales del discurso, pero no están directamente inscritos en
la gramática ya que dependen del sujeto discursivo y de su situación
comunicativa. Ejemplo: las fuerzas ilocucionarias y las implicaturas
conversacionales .
- Pragmático-no verbales: Son los que tienen una relación directa por su
naturaleza con los aspectos verbales del discurso que dependen del sujeto
discursivo en la situación comunicativa de la serie que se elige analizar.
Tienen además un amplio alcance. Ejemplo: los recursos proxémicos, en el
discurso escrito los diferentes tipos de diseño gráfico, y constituyen las
premisas básicas para la obtención de fines comunicativos determinados mediante
un plan discursivo, que son las estrategias discursivas.
Sobre esta naturaleza es que enmarcamos nuestro estudio del léxico, en función
de la descripción, explicación e interpretación de recursos (ya sean
gramaticales o pragmáticos) utilizados por sujetos discursivos en actos
comunicativos específicos.
De esta forma, creemos resulta vasto nuestro estudio. El análisis de las
estrategias discursivas nos dará la medida de cómo los hablantes conforman sus
identidades individuales y grupales, que a la vez devienen una identidad
cultural específica, acorde a las estructuras internas de su comunidad y a los
factores socioculturales de la misma que directamente los influyen. Es por ello
que escoger el análisis del discurso oral es una forma muy verídica de demostrar
el uso que los hablantes hacen de su lengua a través de opciones léxicas
significativas para su interpretación, explicación y comprensión del mundo, todo
en pos del logro del acto comunicativo.
El santuario de la palabra: de la teoría a la práctica.
En el acto de valorar los factores que determinan la eficacia comunicativa, se
torna necesario ilustrar los elementos tomados como referentes con este fin; o
sea, analizar brevemente el comportamiento de las estrategias como vía –aún
cuando puedan variar según los grupos etáreos o generacionales, como se quiera-
para expresar el sentido de los hablantes de ser y pertenecer a su comunidad
tanto social como culturalmente.
En este sentido, sería conveniente comenzar dicho análisis por los relatos
conversacionales.
En la conversación aparecen, como consecuencia directa e inevitable del habla en
curso, las secuencias de historias o relatos conversacionales, evidenciando la
suposición de un acto de voluntad por parte de los hablantes que los relata.
Muchas estrategias surgen por solicitud explícita de otros participantes;
también hay historias que se introducen sin necesidad de petición previa, ya sea
por deseo directo de contarlas o como explicación de una conducta conversacional
inmediata. Dichos relatos son útiles para animar y provocar interés en lo que se
cuenta, además de actuar, en muchos casos, como verdaderos soportes
argumentativos del que habla y de lo enunciado por éste.
Algunos autores señalan la restricción del concepto de historia a contar cosas
que han pasado; otros, por su parte, consideran historias aquellas que no sólo
relatan hechos pasados sin que esto desmienta su narratividad.
Hay quienes plantean que un suceso se convierte en relato cuando a través de una
estructura lineal de cláusulas entre las que se establecen relaciones de
contigüidad y consecuencias temporales y causales, éste es contado por el
hablante, además de constituir una secuencia de actos del habla en la que
predomina la aserción e información como fuerza elocutiva específica y su
presencia dentro del contexto de la conversación responde siempre a determinados
propósitos por parte del hablante.
Es necesario tener en cuenta que en las situaciones en las que se inserta un
relato en la conversación, es normal que los hablantes respeten una serie de
restricciones o condiciones que propician su introducción en discurso previo a
cabalidad y con fluidez. Se ha demostrado que las informaciones sobre el marco
situacional en el que se desenvuelve la historia son dadas, por lo general, por
las primeras proposiciones del relato. Precisamente en el acto de informar las
circunstancias espacio-temporales en las que éste se desarrolla está presente su
valor y si significado correspondientes a la estructura del relato; aunque
igualmente resultan importantes en la presentación de las personas o actantes
afectados. Sobre este punto de vista, A. Briz declara que estaría respondiendo a
las preguntas de quién, cómo y dónde.
Los relatos se pueden insertar dentro de la conversación mediante señalizaciones
tanto temporales como espaciales. Ambas están enmarcadas como una sucesión de
ideas y marcan la orientación dentro del relato.
Otra de las estrategias discursivas muy utilizadas por los hablantes es su
incursión dentro de sus propias historias a través de las formas verbales que
emplean, que por lo general están en presente de indicativo (indicando su
participación directa en los relatos y evidenciando la cercanía de los hechos a
sus vidas y cómo se ven implicados en el diario acontecer de la comunidad a la
que pertenecen).
La cita es también es un recurso muy utilizado por los hablantes. Este
procedimiento discursivo incorpora un enunciado en el interior de otro con
marcas que indican claramente la porción del texto que pertenece a una voz
ajena. Dicha estrategia le aporta a lo narrado más vivacidad, dramatismo,
veracidad y autenticidad.
El uso del marcador metadiscursivo de control de contacto tú y algunas de sus
variantes pronominales es uno de los recursos que más eficacia le impregnan al
acto comunicativo, pues caracteriza el relato conversacional desde el punto de
vista de la interacción, del contexto comunicativo donde se produce. Son, tales
marcadores del discurso, formas de atención y comprensión del mensaje, es decir,
su finalidad es expresiva, apelativa y fática.
Por último –y no por ello son estas las únicas estrategias que pueden emplear
los hablantes en aras de una mayor eficacia comunicativa- están la valoraciones
y las opiniones. Tales elementos se deben a que los relatos que se introducen en
la conversación son algo más que la exposición de uno o varios hechos, los que
adquieren alguna significación que trasciende el marco de la historia para
instalarse en el marco del discurso, de la conversación.
De esta forma, la evaluación es el nexo entre la historia y la conversación en
curso, donde aparece plenamente justificada. Pueden aparecer a lo largo de la
historia signos que denoten evaluación; pero es mucho más frecuente y normal que
se reserve para el final una o varias cláusulas de evaluación explícitas.
También otros factores
Además de las estrategias discursivas –que sólo las evaluamos en el lenguaje
oral-, existen otros factores para lograr la eficacia comunicativa. Así el
diálogo, el lenguaje interiorizado y hasta el lenguaje escrito son elementos
mediante los cuales los hablantes se identifican entre sí y con el mundo que los
rodea, en aras de una comunicación más coherente y efectiva.
En el caso del diálogo supone una relación más directa y recíproca entre las
personas que intervienen en el acto comunicativo. El lenguaje interiorizado, por
su parte, no cumple una función eminentemente comunicativa, sino que es un
recurso instrumental del pensamiento.
El lenguaje escrito –a diferencia del oral que necesita de factores como la
gesticulación, las miradas, las pausas, la entonación, el nivel, la velocidad y
el ritmo- es mucho más exigente pues requiere de la utilización de más recursos
en pos de una mayor coherencia y riqueza expresiva.
A MODO DE CONCLUSIÓN
El lenguaje es la mejor vía de conservación de la memoria histórica gracias a la
acción-efecto del discurso oral. Resulta, pues, innegable que al ser el discurso
un instrumento de acción social, la lengua deba verse como parte integrante de
la vida social. En este afán, el análisis del discurso constituye una vía
factible y valedera en el sentido de permitirnos entender la expresión de los
diferentes grupos culturales en un momento histórico-concreto, con unas
características socioculturales determinadas.
De esta forma, posibilita entender el campo de las relaciones sociales, de las
identidades y de los conflictos; entender que las manifestaciones discursivas de
los sujetos en situaciones comunicativas específicas pueden variar, según el
papel que desempeñe el contexto. En este sentido, es válido aclarar que las
estrategias discursivas son formas concretas de verse materializadas dichas
expectativas; pero que no son las únicas.
No obstante, su efectividad resulta muy grata en la determinación de opciones
léxicas que conformen un discurso – y, por supuesto, traigan consigo la eficacia
comunicativa- meramente identitario de hablantes determinados pertenecientes a
comunidades determinadas, constituyendo así variantes factibles en el logro de
precisar modos de actuación y con la visión futurista de mantener, en cada
región, las características que la han de inmortalizar y le han de legar, amén
de los cambios a que está sujeta, una historia consolidada y eterna.
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20. Ulloa, Tania y Cabrera, Elisa. Estudio fonético y léxico del discurso oral
en la comunidad santiaguera “Los Hoyos”. Tesis en opción al grado de Licenciado
en Letras. Santiago de Cuba, Universidad de Oriente, Departamento de Letras,
2001.
AUTOR
Lic. Yurisnel Ramón Castellanos Espinosa
· Licenciado en Letras. Profesor Instructor Universidad de Granma. Sede
Universitaria Municipal de Buey Arriba. Investigador del Centro de Estudios de
Desarrollo Local.
e-mail: lsancesariop@sbueyarriba.udg.co.cu
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Publicación enviada por Lic. Yurisnel Ramón Castellanos Espinosa
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Publicado Tuesday 26 de June de 2007
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