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Prevalencia de enfermedad demencial en ancianos pertenecientes a un Consejo Popular del Municipio Jaruco (Tesis)
Resumen: Se realizó un estudio analítico prospectivo para determinar la existencia de deterioro cognitivo en los 912 adultos mayores examinados de los siete consultorios del medico de la familia del consejo popular San Antonio de Río Blanco, ubicado en el área de salud del Policlínico Docente “Noelio Capote” del Municipio Jaruco, en el periodo comprendido entre Enero y Diciembre del año 2005, para lo cual se aplicó el test de evaluación del Examen Mínimo del Estado Mental Modificado, encontrándose daño cognitivo en 112 pacientes lo que representó una prevalencia general del 12, 28 %.
Publicación enviada por Dr. Rubén Yora Orta y Dr. Pedro Antonio Alonso Oviedo
PENSAMIENTO
La atención al senescente garantiza
no sólo más, sino mejores años de vida, de hombres y mujeres, que son capaces de
sentirse y ser útiles a la sociedad, y que
tantas vivencias y experiencias tienen acumuladas...
Roque Ortega LM.
AGRADECIMIENTOS
A Alfredo Curbelo y a Lourdes Alonso por su apoyo en el área de las ciencias computarizadas.
A Regla Amelia Delgado por la minuciosa corrección.
DEDICATORIA
A Regla Amelia mi esposa, por enfrentar el camino como se hace al andar: golpe a golpe, verso a verso.
A mi madre, génesis de cada entrega.
INDICE
I.- SINTESIS
II.- INTRODUCCIÓN
III.- MARCO TEORICO
IV OBJETIVOS
V DISEÑO METODOLOGICO
VI- ANÁLISIS Y DISCUSIÓN DE LOS RESULTADOS
VII CONCLUSIONES
VIII- RECOMENDACIONES
IX- BIBLIOGRAFIA
X- ANEXOS
ANEXO 1
ANEXO 2
ANEXO 3
ANEXO 4
ANEXO 5.
TABLAS Y GRAFICOS
SINTESIS
“Se realizó un estudio analítico prospectivo para determinar la existencia de deterioro cognitivo en los 912 adultos mayores examinados de los siete consultorios del medico de la familia del consejo popular San Antonio de Río Blanco, ubicado en el área de salud del Policlínico Docente “Noelio Capote” del municipio Jaruco, en el periodo comprendido entre Enero y Diciembre del año 2005, para lo cual se aplicó el test de evaluación del Examen Mínimo del Estado Mental Modificado , encontrándose daño cognitivo en 112 pacientes lo que representó una prevalencia general del 12, 28 %. Predominaron las edades de 60-74 años (27,63%), sexo femenino (58,66%), raza blanca (70,5%) y nivel de escolaridad primario (75,29 %). El 69,64% de los ancianos afectados presento una demencia ligera (según el Clinical Dementia Rating) y mas de la mitad de los enfermos se correspondió con la forma clínica degenerativa (Enfermedad de Alzheimer), al aplicar la Escala de Hachinski para una prevalencia especifica de 7,34 %, predominando ésta en las edades entre 75 y 84 años, el sexo femenino y la raza blanca.
INTRODUCCIÓN
Es factible pensar que la patología demencial sea tan vieja como el ser humano, considerando la posibilidad del deterioro patológico de las facultades intelectuales. Existen referencias literarias sobre el concepto de dicho deterioro desde hace más de 2500 años. En los escritos de Platón, Celsus y Cicerón figuraron algunos aspectos que fueron reconocidos por los griegos y los romanos (1), correspondió a Galeno (130-200 D.C) la primera descripción médica de lo que hoy consideramos demencia. Posteriormente, a excepción de algunas obras literarias, como “El Rey Lear”, se prestó realmente poco interés médico a dicha condición hasta la llegada del siglo XVI (2).
El término “Demencia”, fue tomado del latín por la lengua francesa hacia finales del siglo XIV, momento en que el vocabulario se enriqueció por las múltiples transcripciones más o menos directas de algunos textos clásicos de la latinidad, con mínimas modificaciones fonológicas. Por su origen en el latín, demencia se compone del prefijo “de”, con un significado privativo (Ausencia de...) y un sustantivo derivado de “Mens” que significaba “alma”, “espíritu” e”inteligencia” (3).
La demencia es un síndrome caracterizado por una declinación progresiva de las funciones mentales superiores (memoria, orientación, razonamiento, juicio, etc.) que ocurre en personas con estado de inteligencia y conciencia previamente normales, con suficiente severidad como para interferir con su natural desenvolvimiento en su medio familiar y social. Es reconocida en la actualidad como un serio problema en el orden médico, psiquiátrico, neurológico, epidemiológico, sociológico y económico, particularmente en los países desarrollados; se calcula que 18 000000 de personas sufren a nivel mundial de la enfermedad de Alzheimer o de una demencia relacionada (4).
La "Clasificación internacional de enfermedades" en su décima edición (ICD-10) define la demencia como:
"La demencia es un Síndrome debido a una enfermedad del cerebro, generalmente de naturaleza crónica o progresiva, en la que hay déficit de múltiples funciones corticales superiores, entre ellas la memoria, el pensamiento, la orientación, la comprensión, el cálculo, la capacidad de aprendizaje, el lenguaje y juicio. La conciencia permanece clara. El déficit cognitivo se acompaña por lo general, y ocasionalmente es precedido de un deterioro en el control emocional del comportamiento social o de la motivación. Este síndrome se presenta en la enfermedad vásculo-cerebral y en otras condiciones que afectan al cerebro de forma primaria o secundaria”. (5).
En estos momentos, en los países con una alta expectativa de vida, la demencia constituye la tercera enfermedad en costo económico y social, superada solo por las enfermedades cardiovasculares y neoplásicas. Se comporta como la cuarta causa de muerte, con una prevalecía media de 34,5% en mayores de 65 años, esto es marcadamente manifiesto en E.U.A. donde 100 mil pacientes por año fallecen con un estado avanzado de demencia cada año (6).El gasto calculado en un hogar de ancianos es de 36 mil dólares por año y paciente, descendiendo sólo 18 mil dólares anuales para el mismo paciente en su domicilio. (6).
Naturalmente el mayor costo de esta enfermedad es, sin lugar a dudas, su costo humano cuyas dimensiones son inestimables. Sufren, no solo los enfermos, sino en especial, su familia (4).
Cuba es el cuarto país más envejecido de América Latina con una tendencia acelerada al envejecimiento de su población. En la actualidad el 14.3% supera los 60 años de edad lo que equivale a 1 500 000 adultos mayores, y aumentará a un 25% en el año 2025, pronosticándose que uno de cada cuatro cubanos tendrá 60 años o más y que casi 500000 personas superarán los 80 años. En los estudios realizados, las tasas de prevalencia de síndrome demencial en la población mayor de 65 años, oscilan entre 7,76 y 11,2 por cien ancianos, correspondiendo el 55% a La Enfermedad de Alzheimer. Es por ello que existe una necesidad urgente de enfrentar este problema creciente que representa la demencia (4).
En los últimos 20 años se ha logrado un gran avance en el conocimiento de la epidemiología de la demencia y sus subtipos. En todos los estudios realizados el hallazgo más obvio ha sido que la prevalencia de la demencia creció junto con el aumento de la expectativa de vida duplicándose cada 5 años. Muchas de las variables en las tasas reportadas se debieron a los diferentes métodos utilizados por los investigadores; principalmente en lo relativo a las muestras, criterios de inclusión y exclusión, instrumentos de investigación y criterios de diagnóstico (7).
La población del mundo se ha multiplicado en la última mitad del siglo. En 1950 había dos mil millones y medio de habitantes. Para 1960 aumentó a tres mil millones, 4 en 1975, 5 para finales de la década de los ochenta, y ahora, ya se reportan 6 mil millones de habitantes. En algún momento del próximo siglo llegaremos a 10 mil millones (8).
La repercusión de la demencia es tal que se calcula entre 18 y 22 millones de personas afectadas a nivel mundial, con una prevalencía media entre el 3 y el 15% y una incidencia anual entre 0,3 y 0,7%. En EUA la padecen cuatro millones de personas, su costo anual es de, aproximadamente, 125 billones de dólares (9).
Henderson refiere que hay pocos estudios sobre la frecuencia de demencia en los países del “tercer mundo” (10). No tenemos referencia de publicaciones sobre este tema en América Latina, sin embargo han sido encontrados casos entre negros y comunidades hispanas de EUA, lo que señala que este proceso no es exclusivo de países desarrollados (11).
Los estudios de prevalencia realizados en la población cubana indican que entre el 4% y el 5% de las personas mayores de 65 años padecen de demencia con una marcada incapacidad. Las formas ligeras hacen ascender la cifra hasta el 10%. Otros estudios señalan el 10% a los 65 años y el 15% por encima de 85 años, por lo que se encuentra en nuestro país una tasa de prevalencia similar a la de los países desarrollados. Sin embargo no dejan de ser escasos los informes publicados sobre el tema. (12).
El municipio Jaruco, ubicado en la provincia La Habana, posee una población total de 25576 habitantes, de ellos el 19,9% corresponde a los mayores de 60años cifra que supera el número de adultos mayores a escala nacional (14, 3%) (13). A pesar de constituir una población con tendencia evidente al envejecimiento, en el municipio Jaruco no se habían realizado hasta la fecha estudios científicos sobre la prevalencia de la enfermedad demencial, afección neurológica con gran impacto incapacitante ene. Paciente anciano. Al realizar varias revisiones bibliográficas sobre el tema de deterioro cognitivo y/o demencia hallamos una prevalencia in crescendo que ya se sitúa entre un 5% y un 15% de la población mayor de 60años. Al conjugar el índice de población anciana del municipio de Jaruco con la tendencia actual del síndrome demencial nos dimos a la tarea de investigar el % de prevalencia de esa patología en el mencionado territorio para conocer el estado real de la situación de salud de su población anciana, especialmente centrados en una de las afecciones que más compromete la calidad de vida en la vejez. Para el estudio fue seleccionado un consejo popular del municipio Jaruco: San Antonio de Río Blanco, cuya población exhibe el mayor índice de adultos mayores del municipio (23,33%), por lo que se define como objeto de estudio en esta investigación a la población mayor de 60 años residente en el consejo popular de San Antonio de Río Blanco.
El campo donde se ubica dicho objeto de estudio se puede caracterizar como una zona urbana con una población total de 4 162 habitantes, carece de fábricas e industrias, su actividad económica fundamental es la agricultura y en momentos en que se realiza el estudio se encuentra reducida al cultivo de una cooperativa de producción agropecuaria. El precario desarrollo económico unido a otros factores socioculturales como la escasa presencia de centros recreativos y culturales , el reducido número de escuelas y otras instituciones, convierten a San Antonio de Río Blanco en lo que demográficamente se clasifica como zona de rechazo con función residencial.(14,15)
En San Antonio de Río Blanco la red asistencial de atención primaria a la salud está conformada por 7 consultorios del medico de la familia, en los que se realizó el estudio.
El objetivo capital de esta investigación fue conocer la existencia de deterioro cognitivo en los adultos mayores del consejo popular seleccionado y establecer la prevalencia de la enfermedad demencial en el objeto de estudio. Metodológicamente se identifico toda la población anciana para, posteriormente, someterla, bajo consentimiento informado (Anexo 5), a interrogatorio y examen clínico que permitiera responder la encuesta confeccionada al efecto y la aplicación de los instrumentos de trabajo correspondientes.
Debido a que dentro del síndrome demencial, la enfermedad de Alzheimer tiene un lugar relevante, se han establecido en la actualidad una serie de criterios para su diagnóstico, los más aceptados son los del “National Institute Of Comunicative. Disorders and Stroke and Alzheimer Disease and Related Disorders Association (NINCDS-ADRDA) (16), que presentamos a continuación.
Enfermedad de Alzheimer probable:
· Demencia establecida por el examen clínico y documentado por el mini examen del estado mental u otras pruebas similares.
· Evidencia de déficit en dos o más áreas de la cognición.
· Deterioro progresivo de la memoria y otras funciones cognitivas.
· No hay trastornos de la conciencia.
· Comienzo entre los 40 y 90 años, más frecuentemente después de los 65 años.
· Ausencia de enfermedad sistémica y de otras enfermedades cerebrales que pudieran producir los trastornos mencionados.
Enfermedad de Alzheimer posible
· Demencia establecida.
· Variaciones en el comienzo o en el curso clínico.
· Presencia de enfermedad sistémica o de otra enfermedad cerebral capaz de producir demencia pero que no se considere causa de la misma.
Enfermedad de Alzheimer definida:
· Presencia además del cuadro clínico típico, de evidencia histopatológica obtenida por biopsia o autopsia.
En el caso particular de la demencia tipo Alzheimer, esta parece ser consecuencia de un proceso degenerativo caracterizado por una pérdida de las células de la corteza cerebral, el hipocampo y estructuras subcorticales, que incluye una pérdida celular selectiva en el núcleo basal de Meynert, así como por la presencia de placas neuríticas o seniles (células nerviosas que rodean un núcleo de amiloide) y nudos neurofibrilares (formados por filamentos helicoidales apareados).
Aunque las placas neuríticas y los nudos neurofibrilares ocurren en el proceso de envejecimiento normal su número es muy inferior. Existen anomalías proteínicas específicas y una notable reducción en la colina acetiltransferasa, que reduce la disponibilidad de acetilcolina. Esta enfermedad parece tener una etiología familiar (genética) en el 50% de los casos; se ha hallado un marcador que señala el locus de un gen que interviene en la D.T.A (Demencia Tipo Alzheimer) en el cromosoma 21 (17).
La enfermedad de Alzheimer es un trastorno neurodegenerativo progresivo con características clínicas y patológicas distintivas, si bien existen diferencias individuales en la edad de comienzo, patrón de deterioro cognitivo y en su curso. Su prevalencía se duplica cada cinco años después de los 65 años, constituye del 50 al 60% de los síndromes demenciales en estudios post-morte (18, 19).
Ya que el diagnóstico definitivo de esta enfermedad es histológico y se realiza prácticamente después de la muerte, nos motiva adelantarnos a este suceso y a los acontecimientos reales que generalmente lo preceden como los problemas de gran magnitud económica, pérdida del potencial humano, de vidas desorganizadas y crisis familiares (20), entre otros; detectando con precocidad los trastornos cognitivos que aparecen inicialmente y nos ayudaran a enfocar nuestra mirada hacia esta enfermedad.
El examen mínimo del estado mental de Folstein (MMSE) es la escala más ampliamente utilizada en estudios epidemiológicos para la evaluación del deterioro cognitivo. Sin embargo, las escalas cognitivas breves, incluyendo el MMSE, dependen de las variables sociodemográficas de la población estudiada; como la edad, la escolaridad y el nivel socioeconómico (21,22). Aunque actualmente se discute internacionalmente la sensibilidad y estandarización de los valores de estas escalas (21); nosotros la hemos utilizado para el estudio de las funciones mentales de nuestra población teniendo en cuenta su carácter universal y lo sencillo de su realización, lo que garantiza una evolución rápida y global de las funciones psíquicas superiores, de fácil comparación con otros estudios.La severidad de la afección cognitiva y a su vez el grado de demencia fueron evaluados mediante la escala establecida por Hughes , denominada Clinical Dementia Rating (CDR)(23)
Los elementos señalados anteriormente nos preocupan y motivan a la realización de esta investigación, que nos ayudará a detectar precozmente la enfermedad (mantenernos al margen de los últimos avances científicos y medidas que puedan surgir para retardarla) y con ello disminuir la repercusión económica, poder explicar a la familia el pronóstico de la enfermedad para que le brinden a estos pacientes el manejo y el apoyo emocional que tanto necesitan y por sobre todas las cosas garantizar a nuestros ancianos una vejez más digna.
MARCO TEORICO
La pérdida de memoria constituye el rasgo común y fundamental de prácticamente todas las demencias, por ello su identificación correcta y precoz es fundamental para llegar a un diagnóstico en etapas tempranas de una demencia e incluso en sus estadios previos o preliminares. (24)
Desde un punto de vista epidemiológico, se habla de que las demencias constituyen la gran epidemia silenciosa del siglo XXI ya que su prevalencia aumenta de forma exponencial a partir de los 65 años. El 5% de estas personas padecen una demencia, cifra que se eleva al 30-40% entre las mayores de 85 años. La incidencia de demencia se sitúa, según diversos estudios, entre un 1 y un 6% anual y se prevé que crezca más, debido al incremento constante de la esperanza de vida en los países industrializados. La demencia senil o enfermedad de Alzheimer es reconocida en la actualidad como un problema creciente en el orden médico, psiquiátrico, neurológico, epidemiológico, sociológico y económico, particularmente en los países con una alta expectativa de vida, en los cuales las personas por encima de 60 años, representan, al menos, el 10 % de la población total.6 Se calcula a nivel mundial que esta enfermedad afecta entre 18 y 22 millones de personas, y esta cifra llegará a 34 millones de personas en el año 2025, fecha para la cual la población mayor de 65 años se duplicará de 390 millones a 800.En más del 90 % de los casos la enfermedad de Alzheimer (EA)se desarrolla después de los 65 años, con una prevalencia que se duplica cada década sucesiva de la vida, desde un 10 % entre los 60-70 años a un 40 % en grupos de 80 o más años. Dentro de todos los cuadros demenciales, la EA comprende más del 50 % de los casos, seguida en orden de frecuencia por la demencia vascular con un 20 a 30 %, sin excluir la asociación de ambos procesos: la llamada demencia mixta y el resto de las demencias. (24,25)
Se estima que aproximadamente 100 000 personas en nuestro país padecen la EA o una demencia relacionada, e igualmente, en estudios realizados en Cuba se ha demostrado que por cada enfermo existen familiares afectados. (26)
El pasado siglo se caracterizó por un vertiginoso desarrollo de la ciencia y la técnica, así como, por un inusitado avance económico y social de la humanidad, lo cual ha redundado en una reducción de la natalidad infantil y la mortalidad, unido a un aumento de la expectativa de vida, lo que ha permitido el envejecimiento poblacional, elevando el fenómeno del envejecimiento de la población a un nivel de prominencia jamás alcanzado.(27)
Cuba, con una población de 11 300 000 habitantes de los cuales el 14% sobrepasa los 60 años, es el cuarto país más envejecido de América Latina y en el 2020 ocupará el segundo lugar. (26)
Estudios realizados en la población mundial indican que entre un 5% y un 15% de la población de más de 65 años, padece de demencia. De hecho, constituye, en países desarrollados la tercera enfermedad en costo social y económico, después de las enfermedades cardíacas y el cáncer, además ocupa el cuarto lugar en las principales causas de muerte en el anciano.
La demencia, término descriptivo, según los criterios DSM-IV para un síndrome mental orgánico, que se caracteriza por un deterioro de la memoria a corto y largo plazo, asociado a trastornos del pensamiento abstracto, juicio, funciones corticales superiores y modificaciones de la personalidad suficientemente graves como para interferir significativamente en las actividades de relación, laborales o sociales y que pueden ser reversibles o irreversibles, es uno de los pocos síndromes que han experimentado en tan corto tiempo cambios conceptuales causales, de diagnóstico, de pronóstico y terapéuticos(27)
Los avances realizados en los últimos años en el estudio de las demencias han permitido establecer la presencia de fases preclínicas en las formas más frecuentes, como la enfermedad de Alzheimer o la demencia vascular. Asimismo, se ha avanzado en la caracterización de fases prodrómicas, aquellas en la que ya existen manifestaciones clínicas, pero no de la intensidad suficiente como para recibir un diagnóstico de demencia según los criterios empleados habitualmente.
El término Deterioro Cognitivo Ligero (DCL) es el más utilizado recientemente para definir una fase intermedia entre el envejecimiento normal y la demencia, aquella en la que el sujeto presenta un déficit cognitivo apreciable, pero que no interfiere con su funcionalidad. Dada la heterogeneidad de las enfermedades que pueden dar lugar a una demencia, necesariamente debe corresponder también a un concepto heterogéneo, tanto clínica como etimológicamente.
En el momento actual, la utilidad del concepto de DCL deriva fundamentalmente de su capacidad de identificar poblaciones de riesgo, sobre las que pueda efectuarse una prevención secundaria, previa al diagnóstico de demencia, aunque dado el carácter heterogéneo de la entidad, las medidas a emplear pueden pecar también de ser poco específicas. Otro aspecto relevante es el impulso que se ha dado al estudio de las fases iniciales de las demencias, especialmente de la enfermedad de Alzheimer, y al diagnóstico precoz de la enfermedad. Es de esperar que con el descubrimiento de un marcador biológico fiable de la EA en todas sus fases, la noción de DCL pase a tener un interés más relativo, abriendo paso a un verdadero tratamiento preventivo de la enfermedad (28).
En los últimos años se ha producido una serie de cambios sociales que han modificado notablemente el problema de la atención socio-sanitaria a los ancianos(29)) El aumento de la esperanza de vida en muchos países desarrollados ha incrementado la incidencia y la prevalencia de enfermedades incapacitantes como la demencia, lo cual unido a la evolución demográfica del mundo occidental, con un crecimiento explosivo de la población mayor de 65 años, hace que las dimensiones del problema se tornen “epidémicas” en la primera mitad del siglo XX(30) lo que aumenta actualmente, el interés investigativo por aquellas enfermedades que afectan la calidad de vida del paciente(31, 32)
Aunque con el envejecimiento se observa cierta pérdida de la memoria para los acontecimientos recientes, puede ser de carácter benigno (olvidos benignos de la senectud) y no debe interpretarse como un proceso demencial(33,34) Según el concepto que se utilice de inteligencia, la definición del deterioro intelectual es variable(35,36) Si preconizamos el concepto de deterioro como un síndrome, la definición sería: “Conjunto de disminuciones de diferentes aptitudes intelectuales que pueden asociarse con alteraciones sensoriales, motrices y de la personalidad, atribuibles a distintas causas etiopatogénicas que incluyen, además de las de naturaleza orgánica, otra de tipo social.(37)
Es necesario considerar que el deterioro cognitivo no significa irreversibilidad ni causa lesional, diferencia cualitativa muy importante con respecto al término clínico “demencia”, aunque puedan darse estados patológicos potencialmente reversibles denominados modernamente, pseudodemencia (38)
Existen evidencias de la dificultad que tienen los clínicos para reconocer los trastornos de la cognición entre sus pacientes(39,40) En nuestro país, los trabajos realizados con respecto a la enfermedad han mostrado cifras de prevalencia en la comunidad de 7,76 a 16,5 %(41) en edades superiores a los 65 años, de ahí la importancia que adquiere esta afección con el aumento de la expectativa de vida en Cuba, que ya supera los 75 años de edad
Durante la conformación de la base teórica no se tuvo evidencias de estudios anteriores realizados en este territorio de la provincia de La Habana, aunque como ya se ha señalado anteriormente, se hallaron investigaciones análogas a nivel nacional e internacional. La carencia de un estudio de este tipo fue otro de los motivos que justificaron la necesidad de llevar adelante nuestro trabajo científico. Consistió en un estudio analítico prospectivo donde se aplico la encuesta para riesgo de demencia en la comunidad a 912 personas, cifra que represento el 93.92% de la totalidad de ancianos del consejo popular San Antonio de Río Blanco municipio Jaruco localidad seleccionada para la investigación. El 6.08 % del total de la población anciana tuvieron criterio de exclusión por lo que no formaron parte del estudio.
Para el desarrollo del proceso investigativo fue necesario ofrecer una breve capacitación a los médicos y enfermeros de la familia del consejo popular San Antonio de Río Blanco, con el fin de que ellos conformaran una red de apoyo en el estudio y que de modo conjunto con el investigador aplicaran los instrumentos seleccionados al efecto.
Cada una de las personas incluidas en este trabajo científico fue informada de las características y valor de la investigación en la rama de la salud y posteriormente se solicito su consentimiento para formar parte de la misma.
Entendemos por demencia el síndrome caracterizado por el deterioro global de las funciones cognitivas, de carácter orgánico, que origina una desadaptación social, sin alteración del nivel de conciencia. Existen diversos criterios diagnósticos elaborados por distintos organismos sanitarios como por ejemplo los de la DSM-IV (42)
-Perdida de memoria reciente y remota
-Presentación de al menos uno de los siguientes síntomas:
-Deterioro del pensamiento abstracto
-Deterioro del juicio
-Afasia, Apraxia, Agnosia, o alteración en la construcción del discurso.
-Dificultades cognitivas que interfieren con el trabajo y las actividades sociales.
-Evidencia de una causa especifica como una enfermedad cerebro vascular o un curso típico de un trastorno degenerativo tal como la Enfermedad de Alzheimer.
A nuestro juicio la demencia constituye uno de los impedimentos mas acerados en el logro de una longevidad satisfactoria por el creciente deterioro neurológico al que se expone el paciente anciano, por tal motivo resulta urgente el estudio científico de ese tema con vista a desarrollar y perfeccionar una infraestructura viable que permita una adecuada asistencia al enfermo con esa patología.
OBJETIVOS
1 Identificar la presencia de deterioro cognitivo en los adultos mayores del consejo popular San Antonio de Río Blanco
2. Caracterizar los adultos mayores estudiados según aspectos sociodemográficos: sexo, edad, raza, escolaridad.
3. Determinar la prevalencia de deterioro cognitivo en la muestra estudiada
4 Clasificar el grado de demencia en los pacientes con deterioro cognitivo.
5 Identificar los tipos de demencia según la escala isquémica de Hachinski asi como la prevalencia de cada uno de estos tipos.
6. Relacionar los aspectos sociodemográficos con los distintos tipos de demencia.
DISEÑO METODOLOGICO
Se realizó un estudio analítico prospectivo, con el objetivo de detectar el comportamiento de la demencia en los pacientes adultos mayores (60 años y más) pertenecientes a los siete consultorios del médico de la familia del consejo popular de San Antonio del Río Blanco (S.A.R.B) ubicados en el área de salud del policlínico docente “Noelio Capote” del municipio Jaruco, provincia La Habana, en el período comprendido entre el 1ro de Enero del 2005 y el 30 de Diciembre del 2005.
Se trata de un consejo popular pequeño, de fácil acceso, tanto por carretera como por vía férrea; en el tiempo de la investigación constaba con una red de atención primaria (médicos y enfermeras) estable y organizada lo que permitió, luego de un breve entrenamiento y de conjunto con el investigador, la aplicación de los instrumentos científicos seleccionados para el estudio. S.A.R.B es el consejo popular urbano más cercano a la cabecera municipal, ambas características garantizaron la viabilidad de la investigación.
Para realizar el estudio se tomó el total de población anciana de los 7 consultorios del médico de la familia del consejo popular anteriormente mencionado seleccionando aquellas personas que tenían 60 años o más de edad que resultaron ser 971. Se aplicaron los siguientes criterios de exclusión:
· Negativa del anciano a participar
· Incapacidad física y/o mental
· Ausentes en el momento del estudio
Después de aplicados los criterios de exclusión la muestra quedo conformada por 912 pacientes, a los que se le aplicó el examen mínimo del estado mental (M.M.S.E) (Anexo 1) para identificar la presencia de deterioro cognitivo, escala neuropsicológica que ha sido validada ampliamente y se considera que tiene una sensibilidad y especificidad superiores al 90 %.(43,44).
El Mini Examen de Estado Mental (MMSE por sus siglas en inglés) es una herramienta que puede ser utilizada para evaluar el estado cognitivo en forma sistemática y exhaustiva. Es una medida de 11 preguntas que analiza cinco áreas de funcionamiento cognitivo: orientación, registro, atención y cálculo, memoria y lenguaje. El MMSE fue modificado, abreviado y validado en Chile para la investigación Salud, Bienestar y Envejecimiento (SABE), 1999 El instrumento lleva sólo 5 minutos para administrarse y por lo tanto es práctico utilizarlo a nivel del consultorio.
Una de las limitaciones del instrumento es que cuenta mucho con la respuesta verbal y en su versión original requiere que el individuo sepa leer y escribir.
La versión modificada ha eliminado las preguntas que representaban un obstáculo para las personas sin o con poco alfabetismo, pero siempre representa un reto para los individuos con trastornos de comunicación o déficit sensoriales. (13).
Una puntuación inferior a 13 puntos se estableció como punto de corte para considerar que el paciente tenía afectada la cognición.
Aquellos pacientes en los que se detectó daño en la esfera cognitiva fueron sometidos a un minucioso examen clínico con el objetivo de obtener los datos semiológicos necesarios para el diagnostico de un síndrome demencial. Para ello existen diversos criterios diagnósticos elaborados por distintos organismos sanitarios pero en nuestra investigación aplicamos los criterios diagnósticos elaborados por la Sociedad Americana de Psiquiatría en el Manual Diagnostico y Estadístico de Trastornos Mentales en su cuarta edición y confirmar la presencia de demencia (DSM IV) (42), cuyos criterios son:
-Perdida de memoria reciente y remota
-Presentación de al menos uno de los siguientes síntomas:
-Deterioro del pensamiento abstracto
-Deterioro del juicio
-Afasia, Apraxia, Agnosia, o alteración en la construcción del discurso.
-Dificultades cognitivas que interfieren con el trabajo y las actividades sociales.
-Evidencia de una causa especifica como una enfermedad cerebro vascular o un curso típico de un trastorno degenerativo tal como la Enfermedad de Alzheimer.
Una vez confirmada la presencia de afección demencial en la muestra estudiada se procedió a la estadificación de la evolutividad, grado de severidad o estadio clínico de la demencia a través de una escala de validez internacional conocida como: Clinical Dementia Rating (CDR) de Hughes (Anexo 2) que establece cinco estadios (23):
- CDR 0 saludable.
- CDR 0,5 Demencia cuestionable.
- CDR 1 Demencia ligera.
- CDR 2 Demencia moderada.
- CDR 3 Demencia severa.
En cada uno de los estadios se describen diferentes elementos clínicos de los siguientes acápites: Memoria, Orientación, Juicio y solución de problemas, Función en la comunidad, Hogar y pasatiempos y Cuidado personal.
Para la aplicación de la Escala de Hughes nos auxiliamos de un familiar cercano al enfermo encuestado.
Para la clasificación del tipo de demencia que presenta el paciente se aplicó un tercer instrumento llamado Escala Isquémica e Hachinski cuyo resultado se establece de forma cuantitativa de la manera siguiente:
Elementos
Valor máximo
Comienzo brusco----------------------------------------------- 2
Deterioro episódico------------------------------------------- 1
Fluctuaciones--------------------------------------------------- 2
Desorientación nocturna----------------------------------- 1
Depresión emocional---------------------------------------- 1
Labilidad emocional----------------------------------------- 1
H.T.A.------------------------------------------------------------- 2
Historia de Ictus---------------------------------------------- 2
Artereoesclerosis--------------------------------------------- 1
Síntomas somáticos----------------------------------------- 1
Síntomas neurológicos focales------------------------- 2
Signos neurológicos focales----------------------------- 2
El total de la puntuación es de 18 considerando lo siguiente:
· Mayor de 6 puntos____Demencia vascular ( D.V )
· De 4 a 6 puntos_______Demencia Mixta ( D.M )
· Menor de 4 puntos____Demencia tipo Alzheimer ( D.T.A )
La prevalencia general de demencia así como de los diferentes tipos de demencia diagnosticados, se calculó según las siguientes fórmulas (45).

Se confeccionó un modelo de encuesta (Anexo 4) que recogió por el método puerta a puerta aspectos sociodemográficos de los adultos mayores examinados; como son: Edad, sexo, raza, y nivel de escolaridad
Con relación a la edad se establecieron los siguientes grupos:
- 60 – 64
- 65 – 69
- 70 – 74
- 75 – 79
- 80 – 84
- 85 y más
Las razas se clasificaron en: Blanca, negra, mestiza y amarilla. El nivel de escolaridad se consideró en cuatro grupos según el último nivel escolar cursado:
- Analfabetos
- Primaria
- Secundaria
- Universitaria
Una vez obtenida la información se procesó por método simple de los palotes para llevarlos a valores absolutos y porcentuales que se recogieron en tablas y gráficos confeccionados al efecto. Posteriormente se sometieron a análisis y discusión comparando con los resultados obtenidos por otros autores para realizar conclusiones y establecer recomendaciones.
- RESULTADOS
En nuestra investigación de una población total de 4162 habitantes del Consejo Popular de S: A: R: B se escogieron los pacientes con 60 años y más, para un total de 971 (23,33%) que serian los de interés para nuestro trabajo (Gráfico 1).
De los pacientes de 60 años y más de este consejo popular, se excluyeron 59 (6,08%) (Gráfico 2); siendo las razones de exclusión:
Estar ausentes (viajando al exterior o interior del país, ingreso en asilos, centros hospitalarios, en casa de un familiar lejano y otros) (77,96%); Negaciones e incapacidades físicas y/o mentales en menor número: 7 pacientes (11,87%) y 6 pacientes (10,17%) respectivamente (Gráfico 3).
La distribución de la población examinada por grupos de edades, se muestra en la tabla 1 donde encontramos un predominio del grupo con edades entre 60 y 64 años (n=252) para un 27,63%,y entre 65 y 69 años (n=206) que representó el 22,59%. El tercer y cuarto puesto correspondió a los grupos etarios de 70-74 y 75-79 años respectivamente que representaron el 20.29% y 15.24% en ese orden, encontrándose un mayor número de pacientes en las edades más jóvenes.
La tabla número 2 nos permite conocer que en la muestra de pacientes ancianos objeto de estudio, más de la mitad estuvo integrada por el sexo femenino(n=535) que representó el 58,66%, mientras que 377 pacientes (41,34%) fueron del sexo masculino.
Se pudo precisar en la tabla 3 un marcado número de pacientes de la raza blanca (70,50%) sobre la mestiza y la negra lo cual coincide con lo publicado en el anuario demográfico de Cuba de 1990 (23) (Tabla 3).
Cerca de las tres cuartas partes (75,29%) de la muestra tenía un nivel de escolaridad bajo, debido a que esta población nacida antes de 1940 tuvo un sistema de educación precario (Tabla 4).
Una vez aplicado El Examen Mínimo del Estado Mental, el deterioro cognitivo fue diagnosticado en 112 pacientes), como nos muestra el Gráfico 4, lo que representa una prevalencia general del 12,28 %.
Los criterios clínicos establecidos por el Manual Diagnostico y Estadístico de Enfermedades Mentales en su cuarta edición (DSM IV) que definen demencia están presentes en mayor o menor medida en todos los pacientes con deterioro cognitivo de nuestro estudio lo que nos permite afirmar que en 112 pacientes del total de ancianos estudiados en el consejo popular de San Antonio de Río Blanco esta presente la enfermedad demencial.
Al proceder a estadiar el deterioro demencial usando el Clinical Dementia Rating pudimos precisar que el 69,64 % (n=78) de los pacientes aquejaban una demencia ligera, mientras que el 21, 43 % presentaron un grado de severidad moderada y sólo el 8,93 % con máxima severidad del daño de las funciones corticales superiores (Tabla 5).
Usando la escala de Hachinski pudimos determinar que más de la mitad de los pacientes examinados (59,82%) presentaron D.T.A. Más de la cuarta parte (27,68%) correspondió a la D.V y el 12.50% a la DM. (Tabla 6)., predominando la variedad clínica tipo Alzheimer sobre la vascular y la mixta.
La tasa de prevalencia general para enfermedad demencial señalamos que se corresponde con el 12,28 % mientras que para las causas específicas se presento una prevalencia de 7,34 % para la Enfermedad de Alzheimer, 3,40% para la Demencia Vascular y el 1,54 % para las formas mixtas (Tabla 6).
Al analizar los tipos de demencia por grupos de edades, vemos que la D.T.A y la D.V fueron más frecuentes después de los 75 años (79,71% y 58,80% respectivamente) mientras que la mixta entre los pacientes de 70 y 79 años con un 36,01% (Tabla 7).
En la distribución porcentual de los tipos de demencia por sexo se muestra un predominio del femenino de casi las tres cuartas partes de todos los tipos de demencia (Tabla 8).
En relación con la raza encontramos que en los tres tipos de demencia predominó la blanca, aunque es de destacar que la diferencia en cuanto a este factor en la D.V y D.M no fue tan significativa (Tabla 9).
Los valores del M.M.S.E tienden a disminuir en los individuos con escolaridad más baja por lo que el 86,61% corresponde a pacientes que cursaron un nivel primario (Tabla 10).
-DISCUSION
El objetivo general de esta investigación fue estudiar y demostrar la existencia de una cifra de casos de demencia en la población de 60 años y más de un consejo popular del municipio de Jaruco. Utilizamos el método de encuesta puerta a puerta para tener mayor confiabilidad en la información recogida y poder comparar nuestros resultados con estudios realizados por otros autores (46, 47,48). Existen algunos factores que pueden influir en las diferencias de los distintos resultados publicados en los últimos años, para Tréves (49) los más significativos son los siguientes:
1. Diferentes métodos de encuestas.
2. Diferentes criterios diagnósticos de lo que constituye “un caso” de demencia.
3. Diferencias demográficas en las poblaciones estudiadas (edad, sexo y raza).
4. Diferentes niveles socioeconómicos y de educación.
5. Falta de la diferenciación entre la D.T.A y otros tipos de demencia.
6. Diferencia en la supervivencia en cada país.
7. Exclusión de los grados ligeros de demencia para el cálculo de la prevalencia.
8. Inclusión en el estudio de ancianos institucionalizados en el hogar.
Solamente aplicamos en nuestro estudio métodos de evaluación clínica para caracterizar los pacientes con deterioro cognitivo porque la investigación se efectuó en el nivel primario de atención médica. Katzman (50) asegura que el método clínico tiene una certeza del 80 % y que la realización de otros exámenes (tomografía axial computadorizada, dosificación de vitamina B-12, pruebas de función tiroidea, etc.) eleva esta precisión hasta el 90 %.
También consideramos que nuestras cifras de demencia son significativas debido a que a diferencia de otros trabajos que han limitado su estudio a los tipos severos y moderados de demencia, nosotros incluimos todos los tipos y grados, excepto las demencias secundarias.
Un dato que podría influir en los resultados fue el hecho de utilizar como escala fundamental el Examen Mínimo del Estado Mental Modificado para detectar los casos con deterioro cognitivo ya que esta prueba excluye los factores demográficos como, nivel cultural y educacional (51).
Pérez y otros, (52) en un estudio de prevalencia de demencia, realizado en el municipio Habana Vieja encontraron el 10,5 % de personas con la enfermedad en una muestra de 2 380 pacientes entrevistados. En las investigaciones realizadas por los doctores Guerra Hernández y otros (Prevalencia de la demencia en la población mayor de 65 años. Ciudad de La Habana, Policlínico docente “Carlos J. Finlay” (Tesis de Grado) y Martín Guerrero y otros (Síndrome demencial. Estudio en un área de salud de Santiago de las Vegas. Ciudad de La Habana, 1990. Tesis de Grado) se observaron cifras de prevalencia del déficit cognitivo de 7,7 y 16,5 %, respectivamente, en edades superiores a los 65 años. Estos resultados son similares a los obtenidos en nuestra investigación y se ajustan a las cifras de prevalencia descritas para la población cubana (entre 7,76 y 16,5 %) (28).
En un estudio poblacional prospectivo efectuado en 7 centros canadienses por Rockwood y otros, (53) la prevalencia de demencia de Alzheimer fue del 36,9 %. Lyketsos y otros (54) en una investigación que incluyó 1 002 pacientes, encontraron que el 32,8 % tenía deterioro cognitivo.
A medida que aumenta la edad existe un incremento en la frecuencia de casos con demencia, por lo que lo consideramos el principal factor de riesgo (49, 55,56). El incremento de la prevalencia de demencia en edades avanzadas se debe más al aumento de la supervivencia de los dementes que a la aparición de nuevos casos (49,57).
Según la edad, el mayor porcentaje de pacientes en el presente estudio tenía edades superiores a los 75 años. En el estudio de prevalencia realizado en la Habana Vieja,(52) se encontró una frecuencia de deterioro cognitivo de 4,2 % en edades de 60 a 64 años; 12,9 % en personas con más de 65 años, y el 27 % en los mayores de 80 años. Wang y otros (58) señalan en su investigación, una frecuencia de deterioro cognitivo del 2,6 % en pacientes de 60 años y de 3,4 % en los mayores de 65 años. En el estudio colaborativo Europeo (59) basado en cohortes poblacionales de 65 años y más, la prevalencia del déficit cognitivo fue de 0,8 % para las edades de 65-69 años y de 28,5 % en personas de 90 años y más.
De igual manera en nuestro estudio el mayor número de casos con demencia se correspondió con edades avanzadas (75 o mas años).
Los resultados de esta investigación mostraron mayor frecuencia del sexo femenino en los pacientes con deterioro cognitivo. En los estudios realizados por Copelan y otros (60) y Morgan y otros (61) se encontraron iguales resultados, pero otros trabajos muestran una frecuencia similar en ambos sexos, y algunos autores no hacen ninguna distinción. (62,63)
Estudios en nuestro país como el realizado por Gómez y otros (64) (Caracterización clínica de pacientes con deterioro cognitivo, Ciudad de La Habana, 2003) muestra un predominio del sexo femenino con síndrome demencial.
Los estudios realizados por Bachman en Framingham señalan que en las mujeres aumenta el riesgo de padecer de demencia, y las que la padecen sobreviven más tiempo que los hombres con igual condición. Esto es importante para la búsqueda de nuevas teorías etiológicas e ideas terapéuticas (55).
La frecuencia de demencia sin embargo, fue mayor en hombres que en mujeres en un estudio de Rocca y Col en Italia (65).
En nuestro estudio el deterioro cognitivo fue mayor en la raza blanca que en la mestiza y la negra. Pudimos comprobar que existe poca información sobre las diferencias de deterioro cognitivo entre las distintas razas en un mismo país. Tréves señala que en Estados Unidos hay más demencia entre los negros que entre los blancos, aunque esto pudiera responder al bajo nivel educacional y socioeconómico de este grupo atareo (49). La población estudiada es nacida antes de 1940, y las diferencias socioeconómicas que existían entre estas razas, pudieron explicar un tanto los resultados. Estudios que se han realizado en Mississipi por Heyman señalan un mayor índice de demencia severa en los negros con respecto a los blancos; específicamente por presentar una mayor frecuencia de D.V en estos casos, y tener antecedentes de Hipertensión Arterial, Infarto Cerebral y Enfermedades Sistémicas que pudieran conducir al desarrollo de la demencia (66).
A través de nuestro estudio hallamos un mayor número de casos de demencia en pacientes con baja escolaridad (86,61% nivel primario), esto incidió en los resultados, con un número mayor de dementes con relación a lo señalado por otros autores en países desarrollados, por lo que podemos plantear que la baja escolaridad puede influir en el rendimiento de la persona encuestada y aparece un déficit cognitivo donde realmente no existe. Plantean algunos autores que métodos sencillos como el cuestionario breve de Pfeiffer y el M.M.S.E no pueden detectar con seguridad los casos ligeros de demencia (65).
También se señala que los primeros cambios generalmente pertenecen a la esfera no cognitiva, con el inicio de un comportamiento “diferente y llamativo” que es captado tanto por familiares como por amigos que “lo han conocido siempre” antes que por el profesional de la salud (68).
Katzman(62) ha sugerido que las personas que tienen alto nivel de educación tienen un riesgo menor de presentar deterioro cognitivo, según expresa en su concepto de “reserva neuronal”, donde plantea que aquellos individuos educados poseen mayores sinapsis corticales que los iletrados, y están más capacitados para hacer frente al deterioro causado por la pérdida neuronal característica de la demencia.
Otros autores, (63,68) han afirmado que un nivel elevado de educación protege contra la demencia; sin embargo, un estudio realizado por Beard y otros (69) en una población rural de Virginia, EUA, encontraron que el 44,0 % de los pacientes analizados tenían noveno grado de educación y presentaban demencia. Se han propuesto varios mecanismos por los cuales una actividad neuronal alta podría influir favorablemente en la regulación de los depósitos de la proteína beta-amiloide, lo cual impide o retrasa el proceso de la demencia. (70)
Cerca del 70% de nuestros casos tenía un grado ligero de demencia, si al igual que otros autores, desecháramos este porciento (52); las cifras de casos en general serían mucho menores. Otros autores no han tenido en cuenta las formas ligeras de demencia ya que consideran que existe un riesgo de incluir en este grupo sujetos con “olvidos benignos” como parte del envejecimiento normal (50,52) y con bajo nivel cultural que den falsos resultados en el M.M.S.E.
En la investigación realizada por Pérez y otros (52) aplicaron de igual manera la escala de Hughes a los pacientes con demencia, y encontraron el 67,7 % de los pacientes dementes con grado leve, el 23,2 % con grado moderado y el 9,2 % con grado severo, lo cual coincide con nuestros resultados.Similar a los hallazgos de nuestro estudio fue el encontrado por Gómez y otros (64) donde predomino la forma ligera de demencia (según el CDR), con 63 % sobre el 18,5 % para la forma moderada y severa .
A pesar de lo expuesto anteriormente, decidimos incluir las formas ligeras de demencia ya que el no hacerlo daba la posibilidad de un aumento de “falsos negativos”.
La prevalencia de la enfermedad d e Alzheimer fue mayor en nuestro trabajo con un 7, 34 % y resultados similares fueron hallados en otras investigaciones como la realizada por Llibre (24, 26) donde la enfermedad de Alzheimer predomino sobre las formas vasculares y mixtas. Un estudio realizado en los Estados Unidos reflejo igual predominio de la forma degenerativa sobre el resto de las presentaciones clínicas (17)
CONCLUSIONES
- En el consejo popular estudiado existían 971 adultos mayores, lo que representó el 23,33% del total de población
- Se examinó el 93,92% de los adultos mayores. El resto no fue examinado siendo la causa más frecuente el estar ausente en el momento del estudio.
- Predominaron los grupos de edades 60–64 (27,63%), 65–69 (22,59%) y 70-74 (20,29%), sexo femenino (58,66%), raza blanca (70,50%) y nivel primario de escolaridad (75,29%).
- Un total de 112 pacientes ancianos presentaron daños en la esfera cognitiva, todos cumplieron con los criterios clínicos para demencia según el DSM IV, lo que representó una prevalencia general del 12, 28 %.
- Según el estadio clínico de la enfermedad demencial, predomino la forma ligera con 78 ancianos (69,64 %), sobre la moderada y la severa.
- Más de la mitad de los casos con enfermedad demencial presentaron una demencia tipo Alzheimer (67 casos), representando una prevalencia del 7,34 %, superior al 3,40 % y 1,54 % pertenecientes a la forma de demencias vascular y mixta, respectivamente.
- En todos los tipos de demencias estudiados predominaron los grupos de edades ubicados entre 75- 79 y 80-84 años, el sexo femenino, la raza blanca y el nivel primario de escolaridad. La demencia mixta predomino en el grupo de 70-74 años.
RECOMENDACIONES
- Extender el estudio al resto de los consejos populares para conocer la realidad de la salud cognitiva de los habitantes del municipio Jaruco.
- Proponer al Equipo Multidisciplinario de Atención Geriátrica del municipio como rector en el seguimiento de los pacientes diagnosticados con deterioro cognitivo o demencia
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ANEXO 1
Evaluación Cognitiva (MMSE) Modificado




La puntuación máxima es de 19 puntos y a partir de 13 puntos o menos se sugiere déficit cognitivo.
:
ANEXO 2


ANEXOS CDR B.12 – ESCALA DE CLASIFICACIÓN CLINICA DE LA DEMENCIA (CDR)
VALORES COMO 0,5; 1, 2 Y 3 SÓLO SI EL DAÑO ES DEBIDO A PÉRDIDA COGNITIVA.
ANEXO 3
Escala de Hachinski
Elementos a considerar Valor máximo
Valor obtenido
- Comienzo abrupto
2
- Deterioro episódico
1
- Fluctuaciones
2
- Desorientación nocturna 1
- Depresión emocional
1
- Labilidad emocional
1
- Hipertensión
1
- Historia de Ictus
2
- Arteriosclerosis asociada 1
- Síntomas somáticos
1
- Síntomas neurológicos focales 2
- Signos neurológicos focales 2
Total l8 Pts
Puntuación
Diagnóstico
>6
Demencia Vascular
4-6
Caso Mixta
<4
Demencia tipo Alzheimer
ANEXO 4
ENCUESTA
1. Datos de identidad personal
. Nombres y Apellidos:________________________________________________
Consultorio No.: _____________
Edad.
60- 64
. 65- 69
. 70- 74
75- 79
80- 84
. 85 y más
. Sexo: ______________
. Masculino.
Femenino.
. Raza
. Blanca ________
Negra ________
. Mestiza ________
. Amarilla ________
Escolaridad.
Analfabeto
Primar
Secundaria
Universitario
. Minimental State
Escala de Hughes.
Encuestas no realizadas.
Ausentes.
Negación.
Incapacidad Física y/o Mental
.
Escala de Hachinski.
Anexo 5
MINISTERIO DE SALUD PUBLICA.
POLICLINICO DOCENTE: ¨ NOELIO CAPOTE.¨
MUNICIPIO: JARUCO.
CONSEJO POPULAR: SAN ANTONIO DE RIO BLANCO DEL NORTE.
CONSENTIMIENTO INFORMADO.
El consejo popular de San Antonio de Río Blanco del Norte, donde usted reside, ha sido seleccionado para realizar un importante estudio sobre trastornos de la ¨memoria¨ en las personas mayores de 60 años. A quienes participen se les aplicará una encuesta y otro instrumento para medir capacidad memorística. ¿Usted está de acuerdo en formar parte de nuestro estudio?
Sí ( ) No ( )
Firma.__________________________.





TABLA # 1
Distribución por edades de los pacientes Examinados.
San Antonio de Río Blanco, Jaruco.
Año 2005.

Fuente: Modelo de Encuesta.
TABLA # 2
Distribución por sexo de los pacientes examinados.
San Antonio de Río Blanco, Jaruco.
Año 2005.

Fuente: Modelo de Encuesta.
TABLA # 3
Distribución por raza de los pacientes examinados.
San Antonio de Río Blanco, Jaruco.
Año 2005.

Fuente: Modelo de Encuesta..
TABLA # 4
Distribución según la escolaridad de los pacientes examinados.
San Antonio de Río Blanco, Jaruco.
Año 2005.

Fuente: Modelo de Encuesta..
TABLA # 5
Grado de severidad de la afección demencial según escala de Hughes (CDR)
San Antonio de Río Blanco, Jaruco.
Año 2005.

CDR: Clinical Demential Rating
Fuente: Modelo de Encuesta.
TABLA # 6
Distribución de los pacientes por tipo de demencia según la escala de Hachinski y taza de prevalencia según causas
San Antonio de Río Blanco, Jaruco.
Año 2005.

Fuente: Modelo de Encuesta..
TABLA # 7
Relación de los tipos de demencia con los grupos de edades.
San Antonio de Río Blanco, Jaruco.
Año 2005.

Fuente: Modelo de Encuesta.
TABLA # 8
Distribución de los casos con demencia según sexo.
San Antonio de Río Blanco, Jaruco.
Año 2005.

Fuente: Modelo de Encuesta.
TABLA # 9
Distribución de los casos con demencia según raza.
San Antonio de Río Blanco, Jaruco.
Año 2005.

Fuente: Modelo de Encuesta.
TABLA # 10
Distribución de los casos con demencia por escolaridad.
San Antonio de Río Blanco, Jaruco.
Año 2005.

Fuente: Modelo de Encuesta.
Instituto Superior de Ciencias Médicas
de la Habana
Filial Provincial Este
Hospital General Docente ¨Leopoldito Martínez
San José de las Lajas, Cuba
Autores
Dr. Pedro Antonio Alonso Oviedo.
Especialista de 1er Grado en Medicina General Integral
Especialista de 1er Grado en Geriatría y Gerontología
Dr. Rubén Yora Orta. Especialista en Anestesiología y Reanimación
Diplomado en Cuidados Intensivos. Profesor Asistente de
Farmacología Clínica.
Tutor: Dra. Olga Maria Delgado Gonzáles
Especialista de 1er Grado en Geriatría y Gerontología
Trabajo para optar por el titulo de Master en Longevidad Satisfactoria
Año 2007
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Publicación enviada por Dr. Rubén Yora Orta y Dr. Pedro Antonio Alonso Oviedo
Contactar mailto:ruben.yora@infomed.sld.cu
Código ISPN de la Publicación EElppkVpkpqFaaXqff
Publicado Thursday 24 de May de 2007
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