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La ética profesional en el proceso docente educativo
Resumen: En la escuela se desarrolla una continuidad con los procesos de constitución de las entidades de los sujetos, razón por la que la educación constituye un espacio recurrente para la reconstrucción de la vida social, tanto en su aspecto reproductor como en el renovador.
Publicación enviada por Dr. Yordanis Ávarez Rivera y otros autores
RESUMEN
En la escuela se desarrolla una continuidad con los procesos de constitución de
las entidades de los sujetos, razón por la que la educación constituye un
espacio recurrente para la reconstrucción de la vida social, tanto en su aspecto
reproductor como en el renovador. La actividad de la educación esta dirigida a
cumplir el encargo que la sociedad le establece, donde el objetivo esencial es:
La formación de un egresado de perfil amplio, tiene que garantizar que tenga una
preparación profunda en los aspectos generales, esenciales y básicos de su
objeto de trabajo, así como que aprenda a resolver los problemas mas comunes que
se le puedan presentar en su futura actividad. Después de haber realizado el
presente trabajo de investigación arribamos a las siguientes conclusiones: Debe
profundizarse entre las relaciones que dentro del PDE debe existir entre EL
DOCENTE Y LOS EDUCANDOS: El docente debe promover e inculcar los
principios éticos, a través de la palabra y el ejemplo, ante sus alumnos, a la
vez que desarrollará el esfuerzo necesario dirigido a garantizar la adecuada
adquisición de conocimientos, habilidades y valores a formar en sus estudiantes
ya que las dimensiones del nuevo PDE establecen las dimensiones de instrucción,
educación y desarrollo.
INTRODUCCIÓN
Esta vida se puede vivir como sea, pero también se puede aspirar a vivir una
vida buena y digna. ¿Qué vida es, en nuestra consideración, buena y digna? ¿Cuál
es el sentido de la vida humana y cómo la sed ilimitada del hombre de ser mejor,
más puro? ¿Cómo ser profesionalmente mejores? A estas y otras preguntas análogas
está llamada a responder la ética, rama antiquísima e interesantísima de la
ciencia filosófica.
El término “ética” procede del vocablo griego antiguo ethos, que significaba al
principio estancia, vivienda común. Posteriormente adquirió otras
significaciones: hábito, temperamento, carácter, modo de pensar. La historia de
la palabra ethos ha fijado la observación importante de que las costumbres y los
caracteres de los hombres se constituyen en la convivencia (1).
Aristóteles formó el adjetivo ethicos (ético) y designó con él una clase
particular de virtudes humanas, precisamente, las virtudes del carácter que se
distinguen de las virtudes de la razón. Con el fin de designar la ciencia que
estudia las virtudes éticas, Aristóteles creó un nuevo sujeto – ética-. Así en
el Siglo IV a.n.e la ciencia ética recibió su denominación conservada hasta
nuestros días. El análogo latino del vocablo ethos es la palabra mos. Los
romanos (Cicerón), remitiéndose a la experiencia griega y citando directamente a
Aristóteles, formaron de la palabra mos el adjetivo “moralis” (perteneciente al
carácter, a las costumbres) y de éste surge mas tarde, en el Siglo IV n.e, el
término moralitas (moral). Es decir que por su contenido etimológico la ethica
griega y la moralitas romana coinciden. O sea que la ética y la moralidad en
determinados momentos “se entrecruzan” en cuanto a su contenido; sin embargo, en
los razonamientos estrictos es preciso distinguir: la ética es la ciencia, y la
moral, su objeto (1,2). Concluyendo que “La ética es la ciencia que trata la
moral”.
Conociendo todo lo antes expuesto nuestro objetivo es: aplicar la ética como
ciencia encargada de elaborar y formular las ramas de conducta y sus valores, en
el Proceso Docente Educativo.
DESARROLLO
La escuela es una importante institución social en una compleja y dialéctica
relación con la sociedad de la que forma parte (2).
En la escuela se desarrolla una continuidad con los procesos de constitución de
las entidades de los sujetos, razón por la que la educación constituye un
espacio recurrente para la reconstrucción de la vida social, tanto en su aspecto
reproductor como en el renovador; es decir, que al mismo tiempo que se le pide
que mantenga y sostenga las tradiciones (valores, conocimientos, sistema
simbólico, y materiales), también se espera de ella que sea un lugar de
preparación de un mundo –(aún por venir)- más deseable que el que tenemos.
La experiencia histórica y las observaciones de la vida muestran que la
educación con pérdida moralizadora en forma de monólogo coactivo dirigido de
“arriba abajo” provoca en el hombre una profunda y estable repulsa. Cabe señalar
en esta relación que el educador por su posición recurre a los sermones morales
con mayor frecuencia y deseo cuanto menos es educador en realidad, es decir,
cuanto menor influencia moral efectiva ejerce sobre los discípulos. Tienen lugar
cuando las normas morales se contradicen con las inclinaciones vivas, con los
intereses directos de los individuos y por tanto es preciso imponerles de alguna
manera (por el miedo, la amenaza, el engaño). Es más estipula y al mismo tiempo
fija la separación de la sociedad en dos partes: los educadores y los educandos
(1).
Los relevantes pedagogos actuales han prevenido insistentemente contra este mal
al lograr: la influencia moral por la palabra, a nivel verbal es muy necesaria
pero exige determinadas condiciones. Se trata en este caso del efecto
moral-educativo de los juicios morales, éticos y no de la palabra en general. Lo
expuesto permite hacer la conclusión de que la ética revela con mayor plenitud
su eficacia normativo-educativa cuando los esfuerzos coinciden con el deseo de
perfeccionamiento moral de los individuos mismos (1,3).
La ciencia moderna en sí, no es el resultado de la tradicional transferencia del
saber sino, de la relación cognoscitiva extremadamente creativa y dinámica con
su objeto, con la realidad extrasubjetiva en sus más diversas facetas,
incluyendo la social y los aspectos tan complejos como la misma subjetividad
humana (4).
El pensamiento dogmático, favorecido en los modelos del currículo tradicional ha
sido un obstáculo para un aprendizaje crítico, formativo y auto determinante en
el HACER, SER y PENSAR humano. De otro lado, la enseñanza
enciclopédica ha permitido al alumno acumular conocimientos que son atesorados
como valiosos en sí mismo, en los que él, ha sido más bien un espectador
respetuoso, donde la reflexión no es estimulada, donde el alumno renuncia
gradualmente a su carácter de creador, de analítico para ser solo un objeto, un
consumidor, un limitado a datos.
La actividad de la educación esta dirigida a cumplir el encargo que la sociedad
le establece, donde el objetivo esencial es: La formación de un egresado de
perfil amplio, tiene que garantizar que tenga una preparación profunda en los
aspectos generales, esenciales y básicos de su objeto de trabajo, así como que
aprenda a resolver los problemas mas comunes que se le puedan presentar en su
futura actividad.
Para ello es necesario precisar las características fundamentales que son:
· El egresado se debe convertir en un militante de su profesión que plasme en la
práctica la política del Partido definida para su rama.
· Lograr la generalización de las tareas que se desarrollan por el egresado en
la solución de problemas y constituyen los modos de actuación más generales de
dicho egresado (5).
Es imprescindible entonces, plantear que la enseñanza es un proceso continuo de
toma de decisiones, donde los alumnos son dinámicos, críticos, participativos en
sus propios procesos de formación de formación e instrucción y los escenarios
educativos, son espacios sociales de comunicación e interacción.
Este planteamiento nos viene a subrayar el significado que en la época actual se
les confiere a las instituciones de la Educación Superior al nivel de la
sociedad, definiendo con toda claridad sus retos, que podemos resumir en:
1. Logra a través de los procesos que en estas instituciones se ejecutan
(docencia, investigación, extensión) una importante contribución a la
organización social y futura, participando activamente en tareas que permitan la
sociedad civil, incrementar los niveles alimentarios, proteger el medio ambiente
y crear otros niveles y formas de educación.
2. Desarrollar su actividad en función de lograr incidir en cambios económicos y
sociales dirigidos a promover el desarrollo humano y sostenible.
3. Adaptarse a los cambios en el mundo del trabajo y de la cultura política que
se necesita para estar a la altura de estos problemas.
Estos retos exigen el perfeccionamiento de las concepciones que hasta ahora han
caracterizado las instituciones universitarias y, por tanto, un cambio de visión
en el proceso de formación de profesionales y, en general, en todo el proceso
pedagógico de la Universidad (5,6).
De esta manera, el proceso de formación de estas personas, que se convierten en
profesionales, y la solución de problemas con un enfoque creador, es el objeto
de la Universidades (7,8).
El debate normativo sobre la función de la Educación Superior en un mundo que se
transforma ha de basarse en un equilibrio prudente entre el mantenimiento de
determinadas características que deben observarse como parte del patrimonio
educativo y cultural y las transformaciones indispensables para precisar la
función que atribuye la sociedad a la educación superior. La enseñanza superior
debe tener más capacidad de respuesta a los problemas generales con que se
enfrenta humanidad y las necesidades de la vida económica y cultural y ser más
pertinente en el contexto de los problemas específicos de una región, un país o
una comunidad (9,10).
CONCLUSIONES
Después de haber realizado el presente trabajo de investigación arribamos a las
siguientes conclusiones:
Debe profundizarse entre las relaciones que dentro del PDE debe existir entre EL
DOCENTE Y LOS EDUCANDOS: El docente debe promover e inculcar los principios
éticos, a través de la palabra y el ejemplo, ante sus alumnos, a la vez que
desarrollará el esfuerzo necesario dirigido a garantizar la adecuada adquisición
de conocimientos, habilidades y valores a formar en sus estudiantes ya que las
dimensiones del nuevo PDE establecen las dimensiones de instrucción, educación y
desarrollo.
Estas relaciones además deben:
· Propiciar que las relaciones entre él y sus educandos se enmarquen en la
debida autoridad y respeto que se requieren en la actividad docente.
· Prestar especial atención a su superación individual, teórica y práctica, como
aspecto esencial para el cumplimiento de sus responsabilidades docentes.
· Los alumnos realizarán el mayor esfuerzo, dedicación y sacrificio por alcanzar
el más alto nivel de aprendizaje práctico y teórico.
· Estarán dispuestos a recibir entrenamiento especializado en aquellas
disciplinas que lo demanden, a fin de satisfacer las necesidades de nuestro
pueblo y las tareas internacionalistas que se requieran ya que su preparación
docente integral democrática y participativa lo ha formado dentro de los valores
que hemos trabajado dentro del PDE implementado.
BIBLIOGRAFÍA
1. Ética. Biblioteca del Estudiante. Editorial progreso Moscú. Mayo 1990.
2. Blanco, Nieves. Educar en femenino y en masculino. Universidad Internacional
de Andalucía, 2001.
3. Hernández, Carmen N. Normas de convivencia social. Editorial Orbe. La Habana.
1980.
4. Arroyave, G. Hacia una nueva escuela. Una mirada integradora. Publicaciones
FUNLAM. 2000.
5. Alvarez de Zayas, C.M. La escuela en la vida. P 152-155. 2000.
6. Domínguez, D.T. Pedagogía y Didáctica de la Educación Superior. Fundación
Educativa. ESUMER. Medellín 2004.
7. La Educación encierra un tesoro. Informe de la UNESCO de la Comisión
Internacional sobre la educación para el Siglo XXI, 2001.
8. Alvarez de Zayas, C.M. El trabajo metodológico y su relación con el trabajo
docente, con el trabajo científico-técnico y con el sistema de superación de los
cuadros científicos-pedagógicos. Revista internacional de Educación Superior.
Contemporánea. La Habana. 2000.
9. Alarcón Rodolfo y Álvarez Carlos. Revolución y Educación Superior en Cuba.
Ministerio de Educación Superior. La Habana. 1995.
10. Principios de la Ética Médica. Editorial Política. 1983.
AUTORES
Dr. Yordanis Álvarez Rivera*
Dra. Migdalia de las Mercedes Peña Abraham**
Dr. Eddy González Ungo***
* Residente de Medicina General Integral y Ginecología y Obstetricia, Profesor
Instructor, Policlínico Pedro Borras.
** Especialista 1er Grado en Ginecología y Obstetricia, Profesora Asistente del
Hospital “Abel Santamaría”
* ** Especialista 1er Grado en Pediatría, Profesor Instructor del Hospital
Pediátrico Provincial “Pepe Portilla”.
Edad: 25 años
Estudios realizados: Graduado de Medicina en el año 2006, actualmente laboro en
el consultorio No. 13 del Policlínico Pedro Borras, además de cursar la
especialidad de Residente de Medicina General Integral y Ginecología y
Obstetricia. Actualmente estoy realizando una maestría con la temática de
Atención Integral a la mujer.
Fecha en que se realizó la investigación: Octubre/2006 -Marzo/2007
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Publicación enviada por Dr. Yordanis Ávarez Rivera y otros autores
Contactar mailto:yordanis@princesa.pri.sld.cu
Código ISPN de la Publicación EEluFZpyZVdODvMezj
Publicado Friday 13 de July de 2007
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