Monografias | Vida y la obra de la Dra. Graciela Barraqué NicoláuVida y la obra de la Dra. Graciela Barraqué NicoláuResumen: En el presente trabajo se hacen algunas reflexiones en relación con la vida y la obra de la Dra. Graciela Barraqué Nicoláu, destacada profesora de Geografía en Cuba, quien a lo largo de su vida jugó un destacado papel en la formación de discípulos y en ofrecer numerosas recomendaciones sobre la metodología y la didáctica de la enseñanza de esta disciplina.(V) A
la memoria de la Dra. Graciela
Barraqué Nicoláu. La enseñanza razón de su existencia. Resumen: En
el presente trabajo se hacen
algunas reflexiones en relación con la vida y la obra de la Dra. Graciela
Barraqué Nicoláu, destacada profesora de Geografía en Cuba,
quien a lo largo de su vida jugó un destacado papel en la formación de
discípulos y en ofrecer numerosas recomendaciones sobre la metodología y la
didáctica de la enseñanza de esta disciplina. Desarrollo:
“Educar
es depositar en cada hombre toda la obra humana que le ha antecedido; es hacer a
cada hombre resumen del mundo viviente, hasta el día en que vive, es ponerlo a
nivel de su tiempo para que flote sobre él, y no dejarlo debajo de su tiempo
con el que no podrá salir a flote; es prepara al hombre para la vida”. José
Martí Pérez Escribir
acerca de una persona a quien uno acompañó en alguna etapa de su
vida y que ya físicamente no está
entre nosotros es tarea que no siempre se asume con agrado, ante todo por
los recuerdos y por la insatisfacción de no poder
ofrecer una imagen lo más acabada posible sobre ella, más cuando
se le tuvo especial afecto. Precisamente eso sentí a partir del momento
en que me propuse hacer algunas reflexiones sobre la vida y la obra de la Dra.
Graciela Barraqué Nicoláu, de quien recibí, principalmente durante la primera
mitad del decenio de los años 90 la preparación para elaborar una tesis de
grado científico. Hoy,
cuando hace muy poco tiempo la muerte interrumpió el quehacer de esta singular
maestra, reflexiono en relación con esa oportunidad excepcional que tuve de
haber recibido las sabias orientaciones que en aquellos años de mucha estrechés
financiera y económica ella me ofreció. Ahora comprendo mucho mejor
las razones que tenía cuando me hacía fuertes exigencias para que
lograra correctas interpretaciones
sobre la labor pedagógica del Dr. Salvador Massip Valdés (1891-1978) y su
contribución a la enseñanza de la Geografía, proyecto que bajo su tutoría,
defendí como tesis doctoral. Sin
dudas, los resultados de esa investigación constituían para ella el mejor
reconocimiento que le hacía a su inolvidable maestro el Dr. Massip y con ello
contribuía a que el “Padre
de la enseñanza de la Geografía científica en Cuba” ocupara el lugar que merece en el devenir de esta disciplina
y por extensión en la historia de la educación nacional. Sin
embargo, la oportunidad de participar en el IV Taller Nacional
de Profesores de Geografía “Sarah
Ysalgué in Meomorian”
que tuvo lugar en el
Instituto Superior Pedagógico “Rubén Martínez Villena” de la provincia La
Habana fue el motivo de inspiración que
me movió a escribir estas líneas para divulgar el quehacer de esta singular
educadora y para dar a conocer a las actuales y futuras generaciones de
docentes, la imagen de una maestra que consideró a la enseñanza como la razón
de su propia existencia. En
el citado taller el recuerdo de la Dra. Barraqué fue algo permanente entre
muchos de los allí reunidos y era lógico porque varios de los concurrentes al
evento habíamos recibido la tutoría de ella en algún momento de nuestras
vidas y en pequeños grupos recordábamos anécdotas vividas al lado de la
querida e inolvidable profesora de Geografía, más, el programa científico del
evento incluyó una ponencia sobre su vida y su obra y en la apertura de la
reunión como en las conclusiones, el recuerdo de la maestra
estuvo presente. A
la vez, para quien estas líneas escribe y en el orden de los valores, no solo
es necesario recordar a una profesora de Geografía del calibre de la Dra.
Barraqué, sino hacer extensivo su ejemplo para que pueda ser utilizado por
todos los que tienen o tendrán la imperecedera misión de formar a generaciones
de cubanos ya que se trata de un problema político concreto, la defensa de lo
auténticamente cubano. En consecuencia, por un problema de espacio solo haré algunas reflexiones del recuerdo que ha quedado en nuestros
corazones de quien supo dedicar todo su tiempo y talento la formación de
profesionales para la enseñanza de la Geografía en la patria.
Conocí
a la Dra. Barraqué cuando ya tenía algunos años de trabajo como profesor de
Geografía, sin embargo, ya desde la época de estudiante en el Destacamento
Pedagógico “Manuel Ascunce Domenech”, principalmente en las clases de Didáctica
de la Geografía, la constante referencia a los trabajos que ya ella había
aportado a la enseñanza de esta disciplina, era para todos los integrantes de
aquel grupo que recibía clases en la entonces Unidad Docente de Cabaiguán en
la provincia de Sancti Sipiritus, motivo de inspiración para proyectar el
trabajo futuro, lejos estaba entonces de pensar que años
más tarde se convertiría en una orientadora
y guía de mi formación
posgraduada. No
fue hasta finales del decenio de los años 80 cuando comencé a tener mis
primeros contactos con ella en una que otra reunión que entonces se organizaban
para elaborar programas o simplemente para discutir cuestiones relacionadas con
la enseñanza de la Geografía, pero fue la Facultad de Superación de
Profesores que entonces se ofrecía en
el Instituto Superior Pedagógico “Enrique
José Varona” y el inicio de una tesis doctoral lo que me llevaría
definitivamente a un constante intercambio con quien considero como guía y
ejemplo de todo mi quehacer a partir de aquel momento. En
relación con su vida y con su obra lo primero que se debe afirmar es que es una
suerte para nosotros contar en la Geografía y en la Pedagogía cubana
con la herencia viva de esa incansable y gran trabajadora, en una mujer en que
su ideario pedagógico no se perdió en la terminología tecnocrática ni en el
teoricismo seudocultural, sino que lo desarrolló y profundizó en la
investigación científica, en el contacto directo con la realidad como expresión
de todo su quehacer y en la enseñanza al servicio de su pueblo y de su ideología. La Dra. Barraqué fue maestra
en el amplio concepto de ese calificativo no solo por la grandeza de su
pensamiento, por la dedicación al trabajo formativo y a la contribución que
hizo a la enseñanza de la geografía, sino porque supo unir su saber con el de
otros pueblos oprimidos del mundo de ahí sus inolvidables misiones
internacionalistas de carácter educacional en la República de Mozambique y en
la República de Nicaragua con resultados y aportes reconocidos por todos
aquellos que conocieron de estas importantes tareas que enfrentó y de lo cual
siempre habló con mucha satisfacción. En esos países trabajó con amor y supo
representar al nuestro con dignidad y respeto. De igual forma siempre se
sintió muy orgullosa de considerarse como una seguidora más de la obra que en
los años veinte iniciaran en Cuba los doctores Salvador Massip y Sarah Ysalgué
a favor de la enseñanza de la Geografía nacional, de ahí que su pensamiento
entroncara perfectamente con lo más genuino de nuestras tradiciones pedagógicas,
por eso se refería con satisfacción a sus
títulos de doctora en Filosofía y Letras y en Pedagogía, obtenidos en
la Universidad de la Habana en la época de la República neocolonial y al de
Doctora en Ciencias Pedagógicas, logrado en la etapa de la Revolución
Socialista, Su
huella estará siempre presente en la educación cubana, primero que todo por su
dedicación al trabajo pedagógico, por los discípulos que formó, por sus
indiscutibles aportes a la enseñanza y porque a esta tarea se dedico por más
de medio siglo. A la vez, en ese
prestigioso centro que es el Instituto
Superior Pedagógico “Enrique José Varona” de Ciudad de La
Habana, de donde fue fundadora y en el que ocupó la responsabilidad de
Jefa del Departamento de Metodología de la Enseñanza de la Geografía durante
23 años y más tarde, Asesora Técnica de la Vicerrectoría de investigaciones
y Postgrado, su imagen y su obra quedarán como guía para los docentes que allí
se preparen. Cuando
José Martí dijo que la muerte no era verdad cuando se había cumplido bien con
la obra de la vida, se refería a esas personas que convertían ideales y propósitos en la propia raíz y razón de sus existencias,
es entonces explicable el hecho de que la Dra. Barraqué nunca dejó de
brindarle la mano a todo aquel que se acercaba a ella con el fin de recibir una
orientación o un simple consejo, que no reparara el momento, la hora o el lugar
para ofrecer su opinión en relación con algún tema que necesitaba de su
ayuda, consecuentemente, su amor ilimitado por la enseñanza fue su principal
motivo para vivir. Eso
explica como a pesar de las dificultades que nos impuso el período
especial, en aquella difícil coyuntura económica donde la estrechés limitaba
seriamente nuestras vidas, ella, a pesar de su avanzada edad seguía adelante y
no quería acogerse a la jubilación merecida: “quiero seguir ayudando”,
siempre afirmaba y era su propósito fundamental, por eso mostraba una entereza
a prueba de cualquier problema. Cabe
señalar que a pesar de aquella compleja situación que se vivió entonces en la
patria, a su lado se respiraba confianza y seguridad pues siempre tuvo la
convicción de que la Revolución resistiría y que seguiríamos adelante, que
los cambios que se habían producido en el mundo, aunque nos afectaban, no
cambiarían en nada el rumbo que había tomado la patria bajo la certera dirección
de su indiscutible líder el Comandante en Jefe Fidel Castro. Ella,
que teóricamente pudo ser una mujer de las clases medias antes de 1959, siempre
estuvo al lado de los sectores progresistas, por eso luego del triunfo del
Primero de Enero se incorporó orgánicamente al proceso revolucionario que se
iniciaba en Cuba y muy pronto abrazó las causas del Marxismo Leninismo y en su
condición de militante del Partido Comunista de Cuba, fue ejemplo por su
disciplina, consagración y en el cumplimiento de cada tarea. Ahora
bien, independientemente de la opinión que sobre la vida y el quehacer de una
persona notable se pueda tener, en el caso que nos ocupa si es una
verdad que la obra que ejecutó la Dra. Barraqué a lo largo de toda su
vida es una realidad que tenemos la fortuna de poseer como ejemplo del
desarrollo que ha ido alcanzando la enseñanza de la Geografía en Cuba y en
casi todos los Institutos Superiores Pedagógicos del país se deja sentir su
influencia por medio de los discípulos
que formó y por quienes hoy cultivan esta rama del saber, los que
de una u otra forma, acompañaron a esta singular maestra por el camino
de la enseñanza y han recibido de ella sus recomendaciones para impartir esta
geociencia,. Sin
dudas, considero que el principal
aporte de la Dra. Barraqué a la Geografía estuvo precisamente en la forma en
que dedicó toda su vida con pasión, con fuerzas y con entrega total a enseñar
y a decir como debía ser enseñada esta disciplina, pero no menos significativo
es el hecho de que con su labor dio paso a una red de discípulos ligados a su
persona y a su obra a través de los cuales sus ideas pueden completarse y
desarrollarse. En efecto, como resultado de su labor
profesional pudo influir directamente en la formación de cuatro generaciones de
profesores y maestros de Geografía en el país. Tal
vez, este pudo ser un motivo por el cual
no fue una amplia divulgadora de su gran saber geográfico en las diferentes
publicaciones periódicas, sino que lo daba a conocer por medio de sus discípulos,
en consecuencia con esta forma de actuar queda claro que su labor pedagógica y
científica no fue concebida por ella como un proyecto estrictamente personal. Recuerdo
cuando decía que desde 1967 había participado en las comisiones nacionales que
elaboraban los planes y programas de estudio para la enseñanza de la Geografía
en los Institutos Superiores Pedagógicos del país, que era miembro fundadora
de la Subcomisión Nacional de Geografía del Instituto Central de Ciencias
Pedagógicas, del Consejo Científico Central de Ciencias Pedagógicas, del
Consejo Científico Central del Instituto Superior Pedagógico “Enrique José
Varona”, entre otras instituciones científicos y educacionales a las que
perteneció y en donde ocupó diferentes responsabilidades. Se
sentía orgullosa de ser miembro de la Sociedad Cubana de Geografía, de la
Asociación de Pedagogos de Cuba, de haber sido dos veces Vanguardia Nacional de
la Educación, de haber obtenido la medalla
250 Aniversario de la Universidad de La Habana, la distinción por la Educación
Cubana, la medalla José Tey, la distinción 23 de agosto, la placa
conmemorativa del Instituto Superior Pedagógico “Enrique José Varona” y la
Orden Nacional Frank País. En
sus clases y en las orientaciones que ofrecía con orgullo indicaba la lectura
de su clásico texto debido a su autoría,
Metodología de la Enseñanza de la Geografía,
Editorial Pueblo y Educación, La Habana, 1978, luego reeditado en 1993, obra
que con similares características no se había publicado con anterioridad en
Cuba y sin dudas, uno de los importantes aportes que nos legara. No obstante, de
su labor como escritora quedó constancia en otros trabajos, pero lo más
significativo de su obra escrita es que ha sido ampliamente utilizada en el país
y en ella se aprecia su dominio de la didáctica, los amplios conocimientos
geográficos y el amor por elevar a planos superiores la enseñanza de esta
disciplina en la patria. Además del libro citado es coautora, entre otros, del
texto Historia de la Geografía y de numerosas guías de estudio
con contenidos anexos para cursos de trabajadores. El
mejor reconocimiento que podemos hacerle hoy a quien fuera nombraba por sus
relevantes resultados en el trabajo educacional, Profesora de Mérito del
Instituto Superior Pedagógico “Enrique José Varona”, a esa
maestra creadora de la enseñanza de la Geografía en Cuba y en América Latina,
estará en situarla en el alto lugar que le corresponde en la historia de la
educación de nuestros pueblos, trabajar porque sus aportes no lleven una vida lánguida,
sino que se deben tomar para extraerles sus enseñanzas prácticas, destacar la
importancia presente y futura de esa obra y de manera esencial, sacar las
conclusiones que para nuestra labor y para nuestra acción política tiene y
tendrán las enseñanzas de su vida. Considero
que la Dra. Barraqué fue una mujer extraordinaria que reunía en su talento la
fuerza del maestro creador, la decisión de entregarse totalmente a la enseñanza
y la inteligencia para hacer cosas que impactaran el medio en cual le tocó
vivir, por eso a personas como a ella la muerte no los arrastra a las sombras
del olvido, sólo le interrumpe porque con su dedicación y trabajo crean un
extenso valladar contra la muerte verdadera y oponen contra ella una continuada
labor de profundidad y rigor. Finalmente,
si con los criterios expuestos hasta aquí no he logrado dar una idea general de
la vida y de la obra de la Dra. Graciela Barraqué Nicoláu, si hay una palabra
con la que se puede resumir toda su existencia y esta palabra es MAESTRA. Bibliografía: Barraquè
Nicoláu, Graciela. Metodología de la Enseñanza de la Geografía. Editorial
Pueblo y Educación. La Habana 1991. ____:
La enseñanza de la Geografía y la concepción Materialista Dialéctica del
Mundo. En Revista “Varona”. Instituto Superior Pedagógico “Enrique José
Varona”. La Habana. 1980. Edición Especial. López
Fernández, Elsie: Graciela Barraqué: su vida y su obra pedagógica.
En Revista “Varona”. Revista Científico Metodológica del Instituto
Superior Pedagógico “Enrique José Varona”. Número 35. julio diciembre del
2002. León
Méndez, José Alfredo. Contribución del Dr. Salvador Massip Valdés a la Enseñanza
de la Geografía en Cuba. Tesis en opción al grado científico de doctor en
Ciencias Pedagógicas. La Habana, 1995. Pérez
Álvarez, Celina y otros: Historia de la Geografía. Editorial Pueblo y Educación.
La Habana, 1986 Datos
del Autor: Dr.C.
José Alfredo León Méndez. Profesor Auxiliar. E-mail: jleon@ispss.rimed.cu
y jleonmendez@yahoo.es Autor:
Dr.C. José Alfredo León Méndez. Prof. Auxiliar. Instituto Superior Pedagógico “Cáp.
Silverio Blanco Núñez”. Sancti Spíritus.
Publicación enviada por Dr.C. José Alfredo León Méndez Contactar mailto:jleonmendez@yahoo.es Código ISPN de la Publicación EEpZFllpyugtRmeNFH Publicado Wednesday 2 de February de 2005 Ultimas Publicaciones en ilustrados.com
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