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Monografias | Formación de la dirección del Movimiento 26 de Julio en Palma Soriano

Formación de la dirección del Movimiento 26 de Julio en Palma Soriano

Resumen: Solamente los problemas económicos y sociales en cierta medida agravados por la crisis estructural que atravesaba el sistema neocolonial en la década del ´50 no fueron los únicos factores que hicieron madurar la conciencia de las masas en especial de la juventud que ya comenzaba a inquietarse por la situación tan deplorable en la que estaba sumido el país, sino que también jugó un papel importante la acción catalizadora del golpe del 10 de marzo de 1952 que provocó un despertar de los sectores progresistas y radicales de la sociedad cubana.

Publicación enviada por Lic. Darnys Fernandez Hernandez




 


Solamente los problemas económicos y sociales en cierta medida agravados por la crisis estructural que atravesaba el sistema neocolonial en la década del ´50 no fueron los únicos factores que hicieron madurar  la conciencia de las masas en especial de la juventud que ya comenzaba a inquietarse por la situación tan deplorable en la que estaba sumido el país, sino que también jugó un papel importante la acción  catalizadora del golpe del 10 de marzo de 1952 que provocó un despertar de los sectores progresistas y radicales de la sociedad cubana. La afrenta que había hecho Batista a los principios y derechos de la nación hizo que muchas personas buscaran una salida al estado en que se encontraba Cuba. Unos pensaban encontrar la solución por la vía política y pacifica, otros, conscientes del verdadero carácter dictatorial del régimen, comprendieron que la única salida se lograba con la lucha armada. Además, ante tanta incapacidad manifiesta por parte de los partidos políticos para presentar un freno al gobierno de facto se imponía la acción de la juventud.

Por un lado, la dirigencia del partido que en vida animara Chibás había devenido incapaz de conducir al pueblo en medio de aquella crisis. Atomizada en varias tendencias, coincidían en la negación del golpe y concordaban en otro punto, no estar dispuestos a hacer la revolución. Indudablemente no podía contarse con aquella dirigencia ocupada en altercados vanos, para el proyecto revolucionario. “La masa ortodoxa quedó a la desbandada para siempre, su juventud seguía participando de cuanto acto se propiciaba contra la tiranía mientras de sus filas humildes iban surgiendo sus nuevos líderes.”[1] Por otro la clase obrera dividida, confundida, penetrada por la ideología de los dirigentes mujalistas, de un bajo nivel cultural, no podía encabezar la lucha; sin embargo un lugar muy importante le correspondió al sector revolucionario de la clase media y principalmente a los estudiantes, la tarea de sentar los objetivos, estrategias y tácticas de lucha, la que fue llamada por Fidel la nueva concepción de lucha reconocida también por el Che. Este grupo que despunta se fusiona con el pueblo, con los obreros, campesinos y proletariado rural representando sus intereses por primera vez y definitivamente; así se convierte en su dirigente. “Al trascender y elevarse por sobre su limitado horizonte clasista se liquida como clase particular, con fines propios; al fundirse con el pueblo sus métodos, sus objetivos, su modus operandi serán los de las masas revolucionarias, los de la vanguardia de los trabajadores.”[2]  

Al llegar la madrugada del 10 de marzo de 1952 la mayoría de la juventud que integraría futuramente el M-26-7, no tenía edad de votar, pero tampoco tenían idea de ejercer su derecho al sufragio por el grado de descontento que existía con los partidos políticos, este descreimiento se reflejaba en la actitud de las personas mayores en las familias palmeras humildes y de clase media las cuales aconsejaban a sus hijos a que no se metieran en política, recordaban el fiasco del ´33. Lo único que movía a la juventud y a gran parte de la población era la ortodoxia por Chibás como figura, por sus discursos y principios, que hasta ese momento era lo más progresista que se había oído, pero al morir este y desprestigiarse el Partido Ortodoxo, el descontento se generalizó, ya que a dicho  partido se habían vinculado una serie de personas que hizo que el mismo tuviese una composición muy heterogénea desde el punto de vista ideológico, porque al ser favorito para las elecciones del ´52, varios elementos de la politiquería tradicional y oportunistas se sumaron al partido buscando la defensa de sus intereses si el partido ganaba las elecciones.

En Palma Soriano el 10 de marzo produce primero estupor, luego una de las primeras manifestaciones fue la toma del Ayuntamiento por los estudiantes de la Primaria Superior “José Martí”, por el Instituto Sanderson y por otros centros educacionales de esta ciudad para obligar al alcalde a dimitir en señal de protesta, entre estos jóvenes se encontraba Oscar Alberto Ortega (Nito) quien por participar en la manifestación fue despedido de la tienda de ropas “La Casa Arias”, propiedad de Fulgencio Arias Zayas, fiel seguidor de Batista. Luis Sánchez Masferrer, estudiante de la Primaria Superior, contactó con otros alumnos que en Santiago esperaban órdenes al conocer que el jefe del Regimiento #1 Antonio Maceo no se había plegado al golpe instantáneamente, estos estudiantes se habían aglutinado en el Parque Libertad[3] con el objetivo de pedir armas, entre los palmeros que se encontraban presentes estuvo Rafael Oliva (Pachi); a los estudiantes  en Palma se les comunicó que permanecieran en la sede del gobierno pero después que el Alcalde fue reconocido por el nuevo gobierno golpista expulsó a los jóvenes del recinto, pero sin la intervención de la policía. -En definitiva el desalentador golpe de estado se produce por la situación de descomposición nacional que había, el desprestigio generalizado de los partidos políticos y de sus figuras que marcó a la población, en la que se fue formando una idea totalmente contraria la politiquería tradicional y a lo constitucional.-[4]

-Entre la juventud palmera se perfilaba una inquietud política en contra de la dictadura lo que propició que muchos se reunieran  para intercambiar opiniones en los meses inmediatos al golpe de estado y se formulaban la pregunta de qué hacer-[5]; había algo que para ellos sí estaba claro, con los auténticos no irían a ninguna parte. Comienzan a juramentarse planteándose que cuando existiera cualquier movimiento en contra de la dictadura que ofreciera armas se mezclarían en el mismo pero sin compromiso con ningún partido político, no se vincularían a ninguna organización de política tradicional como por ejemplo la Triple A. Esto sucedió de forma espontánea e informal sin que mediara obligatoriamente la filiación política en la ortodoxia, entre éstos estaba Carlos Chaín.

Esta situación solo reflejaba una realidad, que el  objetivo fundamental inmediato era la adopción de una táctica de amplia unidad de la mayor cantidad de fuerzas sociales,  la idea de resistir y atacar prendió en un grupo de jóvenes provenientes del partido Ortodoxo dirigidos por Fidel Castro  a quien se unieron otros de clase media y obreros que tenían conciencia de que la historia de la república exigía cambios profundos.

En la ciudad del Cauto se realizaron una serie de manifestaciones estudiantiles como respuesta al régimen dictatorial impuesto por Batista y sus personeros en fechas alegóricas como fueron las del Centenario del Apóstol y la muerte del Titán de Bronce en el 1953, en esta última la policía bajo las órdenes del capitán Campos Pontigo, jefe del Escuadrón # 14 de la guardia rural arremetió contra los jóvenes congregados en el parque Maceo. Otra de las actividades estudiantiles es un movimiento de tipo cívico que se conoce como Proyecto Salcines, protagonizada por la Primaria Superior y escuelas privadas, se hicieron alocuciones radiales locales protestando contra este proyecto que afectaba a la población palmera; además se recibió la visita del dirigente estudiantil santiaguero Menéndez Tomacevich el cual supo orientar al estudiantado palmero en las líneas de lucha a seguir contra la tiranía. Esto evidencia cierta efervescencia estudiantil. Estas luchas estudiantiles se convirtieron en un termómetro que midió el fervor revolucionario del estudiantado palmero y de ellas fueron despuntando personas como por ejemplo Luis Sánchez Masferrer y Carlos Chaín que posteriormente se vincularon al movimiento que iba a dirigir toda la lucha insurreccional para derrocar al tirano, pero lo que sí es cierto que al no existir una organización rectora y verdaderamente radical, estas actividades no tuvieron mucha estridencia y relevancia.

Nacionalmente surge un movimiento en La Habana dirigido por Fidel que aún no tenía nombre y abarcaba otras localidades dentro y fuera de la capital como en Güines, Matanzas, Pinar del Río y en Santiago de Cuba donde se contaba con la participación de Renato Guitart. Por su parte en Palma surgió una organización conformada por personas que desde los momentos inmediatos al madrugazo de marzo del ´52 se mostraron en total desacuerdo con la toma del poder por el grupo de militares que lidereados por Batista habían pisoteado la Constitución de 1940 comenzaron a nuclearse  alrededor de las figuras del Dr. Pedro Celestino Aguilera (Aguilerita) que pertenecía al Partido Ortodoxo y que no había adoptado la actitud pasiva de su partido frente al golpe militar y de Parmenio García Beltrán de origen pequeño burgués campesino que tenía una trayectoria revolucionaria desde la Revolución del ´30 y además había participado en la expedición de Cayo Confites junto a Fidel Castro; también integraban este grupo los jóvenes Oscar Alberto Ortega Lora (Nito), Rafael Navas, René Arias, Rafael Oliva (Pachi), Humberto García Garcés, Teodulio Michel Barbán, Aldo Soler, Oscar Serra Ortega, y Israel Tormos Urquiza. La formación ideológica de los mismos era martiana y estaban dispuestos a seguir la línea insurreccional para derrocar al tirano. Esta organización llegó hasta las minas de Charco Redondo donde Aguilerita trabajaba como dentista y pudo captar a una serie de obreros que mostraban deseos de luchar, los cuales ofrecieron dinamita, fulminantes y otros explosivos para utilizarlos en cualquier acción de sabotaje que se realizara en contra de la dictadura. El almacenamiento de estos materiales estuvo a cargo de Nito Ortega quien alquiló una casa en Calle 5ta entre Calixto García y Paraíso.

Parmenio, conocedor del ímpetu de lucha de Fidel propone a Pedro Celestino viajar a La Habana a encontrarse con el mismo, por lo que marchan a la capital los antes mencionados y Nito. Logran reunirse en el apartamento de Abel Santamaría en 25 y O con Fidel al que le explican la existencia de una organización en Palma compuesto por compañeros que estaban dispuestos a batallar por lograr la verdadera libertad de la Isla, le muestran la disciplina y la capacidad combativa que han alcanzado en Palma Soriano.

Este movimiento estaba bajo la dirección de Fidel el cual les explica a los palmeros que en esos momentos lo importante era ganar en organización y en la selección de la calidad humana de los integrantes del Movimiento, les dijo que debían preocuparse por el nivel de vida de los obreros de las minas de Charco Redondo, las enfermedades típicas de mineros que padecían y los maltratos a que eran sometidos tanto por las autoridades como de sus patrones. También se les orientó estructurar el movimiento de forma celular y clandestina, esto significaba que aquel revolucionario que mostrara disposición para involucrarse en el clandestinaje debía  prepararse para una guerra, ser discreto y ejemplar ésto serviría para probar cualidades como la autoridad y la disciplina. Si un combatiente desobedecía las órdenes de sus superiores y tenía relaciones riesgosas y comprometedoras que podían poner en peligro la integralidad de sus compañeros, de él mismo y del movimiento como tal se procedía a su separación inmediata, simplemente por violación de la disciplina, por lo tanto ningún compañero debía divulgar su integración al movimiento. Se crearon células conformadas por pocos compañeros los cuales solo conocían a los miembros de su célula.

Los primeros esfuerzos organizativos del núcleo inicial del movimiento se concentró en crear e instruir los primeros grupos de combate, con la idea de participar en la lucha común con todas las demás fuerzas oposicionistas. Tocaban a las puertas de los dirigentes políticos y los partidos ofreciendo la cooperación modesta de sus esfuerzos y sus vidas y exhortándolos a luchar. En aquel entonces, los hombres públicos y los partidos políticos de oposición se proponían dar la batalla. Un grupo de cuadros, que constituyó después la dirección política y militar del movimiento, se consagró a la tarea de reclutar, organizar y entrenar a los combatientes. Fue al cabo de un año cuando se percataron de que los partidos políticos y los hombres públicos engañaban al pueblo; enfrascados en luchas internas por el poder y ambiciones personales no poseían la decisión necesaria para luchar y llevar adelante el derrocamiento de la dictadura de Batista.

Tal como lo ha planteado Fidel en la nueva concepción de lucha, el movimiento no debía pensar nunca en el auxilio incondicional de un gobierno, constantemente había que tratar la situación como si se estuviera en un campo completamente enemigo, salvo las naturales excepciones. Esto indica que la primera base sobre la que se  debía establecer el movimiento, sería sobre un secreto absoluto, sobre la total ausencia de informaciones para el enemigo y la segunda, también muy importante,  la selección del material humano; a veces se realizaba fácilmente, otras  extremadamente difícil, puesto que había que contar con los elementos que se encontraban a mano, y no había las bases necesarias para hacer una investigación completa sobre el individuo.

Fidel, que ya estaba fraguando en su mente el asalto al Moncada, viaja a Palma Soriano el 3 de Abril de 1953 realizando los primeros contactos con los revolucionarios palmeros en Calle Lora No. 4 donde residía Nito. En horas de la noche se realizó una reunión en el Bar Topeka[6] en Punta de Pié, barrio marginal de la ciudad del Cauto, en la que participaron Fidel, Pedro Aguilera (Aguilerita), Nito Ortega,  Parmenio García, Rafael Oliva y Raúl Martínez Ararás quien acompañaba a Fidel. El máximo dirigente revolucionario se interesó el trabajo de captación realizado en Palma además de discutir problemas sociales, la necesidad de una reforma agraria y otras transformaciones en el país.

A mediados de julio de 1953 el máximo dirigente del Movimiento logra contactar con los palmeros Teodulio Michel, Pedro Celestino Aguilera y Nito Ortega y les orienta que se preparen para una acción de gran envergadura que tenía como propósito derrocar al tirano.

 Se trataba, aunque ellos no lo sabían, del asalto a los cuarteles Moncada y Carlos Manuel de Céspedes. Aguilerita combate en Bayamo y los otros dos compañeros participan en el Moncada, resultando asesinado Nito por los esbirros de la tiranía en la cruel carnicería que se llevó a cabo después del repliegue de los valerosos asaltantes.

Este grupo llamado La Generación del Centenario que encabezó uno de los hechos más trascendentales de nuestra historia: el asalto al Cuartel Moncada, que a pesar de ser un revés táctico militar  representó la chispa del  gran movimiento nacional y popular contra la dictadura.”El 26 de julio de 1953 abrió una nueva fase en la Historia de Cuba:  la acción armada como método principal de lucha.”[7] No fue un putsch con el propósito de buscar un triunfo fácil sin las masas,  fue una acción para desarmar al enemigo y armar al pueblo con el objetivo de transformar el régimen político, económico y social de Cuba. Esta acción sacó a la luz el programa de la Revolución donde Fidel mostró  la infinita desgracia del pueblo  oprimido y esbozó los principales problemas a los que se les daría solución, y cuyo mérito principal consistió en haber tomado conciencia de las posibilidades objetivas que existían en Oriente para iniciar un movimiento que revolucionara el país: el Movimiento 26 de Julio. Esta nueva generación se propuso rescatar los preciados ideales de justicia social y democracia política, alentados por la prédica martiana y chibasista mediante una acción que convocase al pueblo a hacerse dueño de su destino, participando activamente.

Inmediatamente después de conocerse la sentencia dictaminada por el Tribunal de Urgencia a los procesados por la causa 37/53 se sucedieron varias huelgas en Palma destacándose el sector del comercio quienes realizaron paros escalonados por 5 horas. La condena a prisión de los moncadistas sirvió como tribuna para denunciar los crímenes de la dictadura y enarbolar la bandera de la Revolución como recurso legítimo a fin de transformar la sociedad cubana.

De esta forma podemos ver que organizaciones combativas del pueblo como el movimiento obrero y estudiantil continuaron sus enfrentamientos contra la tiranía significando al preparación popular con vista a las formas superiores de lucha que vendrían más tarde, porque indudablemente los estudiantes palmeros se sumaron a las manifestaciones ocurridas participando tanto alumnos como profesores. En las circunstancias reinantes luego del juicio del Moncada, es decir, el cuadro que amenazaba seriamente la solución revolucionaria, el movimiento estudiantil jugó un papel significativo en el proceso de concientización y movilización de las masas en la lucha frente a la represión, al respecto Jorge Ibarra plantea que no puede verse concebido el avance y la consolidación del movimiento revolucionario sin tomar en cuenta el rol desempeñado por el movimiento estudiantil luego del asalto creando las condiciones subjetivas para la insurrección armada. “Por eso en su mensaje a los estudiantes Fidel les manifestó su convencimiento más pleno y lo hizo de esa forma directa porque sabía que era una cantera valiosa para reclutar revolucionarios y tenía conciencia de que la juventud revolucionaria como sector de la vanguardia revolucionaria compartía sus criterios.”[8] Fidel con la idea puesta en movilizar la conciencia de los cubanos y desde prisión se dio a la tarea de redactar un documento trascendental por su contenido ideológico: La Historia me absolverá de obligatoria consulta para todos los seguidores de la línea insurreccional ya que se hacía necesario la divulgación de las ideas y criterios que en el documento se aborda y propagar la opinión de que el revés táctico del asalto a los cuarteles se convirtió en victoria política, lo cual se reveló en una fusión como un todo, entre los del presidio y los de las calles que jugaron un papel vital para que la llama permaneciera encendida porque incluso antes del nacimiento de la organización oficial se estaba actuando en la vida nacional por orientación de Fidel aun desde su celda; esa fusión fue lo que permitió arrancar la amnistía al tirano para los presos políticos.

Por otra parte la tiranía al intentar “legitimar” su poder promociona la farsa electoral de noviembre de 1954 lo cual despertó en la sociedad palmera una serie de manifestaciones y descontento en general por tan descarado proceso “legal”.

Este documento, de vital importancia, después de imprimirse llega a Santiago de Cuba por vía de ferrocarril y posteriormente son traslados a Palma algunos ejemplares por el Dr. Humberto Grillo y Roberto Castro quienes los entregaron a Antonio Rodríguez Sosa “Ñiquito Cuatro Voces” perteneciente a la Juventud Ortodoxa donde son distribuidos entre varios compañeros. Al año siguiente Rogelio Castellanos y Antonio Estrada comenzaron a reproducir fragmentos del documento con la cooperación de Josefa Pillot Brito que pertenecía a la célula femenina palmera y Juan Fernández (Juan Pescao), actividad que no concluyeron porque el mimeógrafo fue ocupado por las autoridades. El estudio del histórico alegato se realizó con doble objetivo; uno: la formación ideológica de los futuros combatientes y dos: recaudar fondos para la Campaña Pro-Amnistía que ya se venía gestando, esta recaudación se lograba “alquilando” los ejemplares los cuales después de leídos eran devueltos.

En el año 1955 se constituye en La Habana un Comité Pro-Amnistía para todos los presos políticos y se levanta una campaña desde una punta a la otra de la Isla. En Palma se crean comisiones lidereadas por la Juventud Ortodoxa siendo partícipe activo Celestino Aguilera que había combatido en las acciones del 26 de julio del ´53 y no había sido detenido; integraban además estas comisiones Parmenio García, Armando Contreras,  el Dr. Gutiérrez Texidor, abogado y conocido por “Gallineta”, en general la mayoría de la población palmera apoyó la campaña.

Estos dos hechos, la divulgación de “La Historia me Absolverá” y posteriormente la Campaña Pro-Amnistía, constituyeron los primeros pasos militantes para la conformación de un movimiento insurreccional de envergadura, ya que a través de ellos se pudo constatar quienes eran los individuos que compartían las ideas de los moncadistas y estaban dispuestos a luchar o a cooperar con la causa libertadora.

Felizmente el 15 de mayo de 1955 los moncadistas salen del presidio iniciándose una etapa más en la lucha contra Batista. Apreciando el momento histórico y la experiencia, Fidel reconsidera la concepción de lucha ya que la victoria política del 26 de julio de 1953 había sentado las bases para la preparación de una insurrección armada con amplia participación popular a través de un movimiento de nuevo tipo también que ya tenía nombre: M-26-7.

Fidel concibió su organización como parte integrante y factor impulsor de las masas ortodoxas y así lo planteó en agosto de ´55 desde México y que el propio movimiento no constituía una tendencia dentro del Partido Ortodoxo, como muchos quisieron hacer ver, era el aparato revolucionario enraizado en sus masas de cuyo seno surgió para luchar contra la tiranía cuando yacía impotente.

Lo mejor de sus filas siguió la línea del M-26-7 y cuando rompió con la ortodoxia por la ineptitud de sus dirigentes que traicionaron la línea del partido declara: “Ahora la lucha es del pueblo y para ayudarlo se organizó y fortaleció el M-26-7.”[9]

El M-26-7 fue fundado en La Habana en el mes de junio de 1955[10], luego de ser liberados los revolucionarios moncadistas de Isla de Pinos como resultado de un fuerte movimiento popular pro-amnistía para los presos políticos, quedando así estructurada la Dirección Nacional del Movimiento con revolucionarios provenientes del MNR evidenciándose el amplio y unitario carácter que tendría el Movimiento en esta nueva etapa, a partir de este momento y hasta 1958 se extendieron su estructura y actividad por todo el país. Su membresía alcanzó amplias proporciones llegando a ser la organización más importante y de mayor arraigo popular.

En septiembre de 1955 Fidel en carta a Carme Castro desde el exilio le explica que para llevar a cabo correctamente su estrategia se hacía necesario organizar al movimiento con una estructura delimitada que él proponía, a nivel municipal tendría una sección económica, una organización juvenil y los grupos de combate; a nivel provincial un equipo responsable de la organización de células obreras y un grupo para las tareas económicas; a nivel nacional un frente responsabilizado con la propaganda, otro con la organización juvenil y otro de células estudiantiles; mientras que la dirección nacional se haría cargo de todas la tareas de organización en el campo obrero, de las finanzas y la organización femenina.

Su núcleo central en Oriente estuvo compuesto además por las alas radicales de organizaciones como la ortodoxia, otros que pertenecían a la Acción Revolucionaria Oriental (ARO)[11], ex miembros del Movimiento de la Nación, cuyo dirigente fue el periodista Pardo Llada, la Acción Libertadora (AL), la Triple A. Pero no fue hasta finales del año 1955 que quedó como Coordinador Lester Rodríguez, atendía el frente de Propaganda, Gloria Cuadras, el de Finanzas María Antonia Figueroa, los Asuntos Obreros estaban a cargo de Ramón Álvarez, los Asuntos Jurídicos Baudilio Castellanos y como jefe de Acción y Sabotaje se designó a Frank País el cual se incorpora aproximadamente para finales de octubre de ese año al movimiento. Vale destacar que la formación del movimiento tanto a nivel provincial como municipal se debe valorar como un proceso histórico que evolución al fin estuvo condicionado por diversos factores, pero debe seguirse la idea en esta dirección para evitar caer en errores de absolutidad ya sea en cuanto a una fecha, acción, o contradicciones sostenidas. A la hora de enfocar un asunto debemos ser lo más cuidadoso posible y tener bien fundamentadas las afirmaciones porque puede violarse la verdad de los hechos y las fechas[12]

Cuando se precisó constituir el M-26-7 en Oriente se pensó en captar a Frank y a su grupo por ser el de mayor fuerza, según Gálvez contaba con más de 100 miembros estructurados en células, quienes recibían clases de arme y desarme, se intensificaba la propaganda y se perfeccionaban los sabotajes; además de que habían adquirido armas cortas y de pequeño calibre.

En un principio decidieron no ingresar de inmediato en el movimiento, esta situación contribuyeron varios factores que pudieron valorarse como el rechazo de Fidel a coordinar un levantamiento rural en Oriente, el desconocimiento del verdadero pensamiento del máximo líder del movimiento y la inconformidad de los integrantes de la ANR con uno de los posibles candidatos a integrar la dirección provincial del movimiento en Oriente. Aunque se mantuvieron separados estuvieron en colaboración ya sea por las conversaciones que se fueron desarrollando entre Pedro Miret y Frank o la circulación del Manifiesto 1 en Oriente que jugaron un papel importante en el esclarecimiento de la verdadera posición de Fidel y su organización.

Podemos decir que la composición social del M-26-7 era heterogénea, en sus cuadros de dirección se podía encontrar lo mismo a obreros, intelectuales, estudiantes que pequeños propietarios y campesinos. Además se observaban diferentes formaciones ideológicas donde se encontraban por supuesto las ideas ortodoxas y las martianas en las que se destaca la masonería cubana en particular los miembros de la logia Asociación de Jóvenes Esperanza del Futuro (AJEF),  y por último los de pensamiento radical que tenían una formación marxista-leninista, éstos constituían un número pequeño por diversas razones; primeramente la bibliografía era reprimida, escasa y expuesta a los ataques ideológicos del gobierno tiránico plegado a los intereses norteamericanos, ésto  hacía que la población no se familiarizara mayoritariamente debido al descrédito del socialismo que existía en esa época por tanto se suman la incredibilidad de la generalidad hacia esta literatura. Así era la juventud de entonces, unos más avisados que otros pero sí antibatistianos, eso sí estaba claro. Se debía aglutinar a lo mejor de los compañeros, a los que no tenían compromisos, a la gente reservada, discreta y con valores morales

Poco a poco dentro del movimiento fue limándose ésta y otras dificultades que se le imponían como orden del día; en algunos lugares por ejemplo, Palma Soriano, se impartieron charlas para la divulgación de los principios marxistas-leninistas por la importancia que tenía y que le atribuía Fidel como buen conocedor de la obra de los clásicos. “Lo que 105 años antes Marx y Engels habían inscrito en el Manifiesto del Partido Comunista, sobre las posibilidades de alcanzar los objetivos revolucionarios solo derrocando con la violencia todo el orden social existente, lo repetiría ahora en Cuba la Juventud del Centenario.”[13]

De acuerdo con el nivel de participación en la agrupación del M-26-7 los asociados podían ser de dos tipos, uno era el socio activista que tenía derecho a integrar la Asamblea Directiva del Club Patriótico con voz y voto en las reuniones, tenían posibilidades de elegir  y ser elegidos, como sus deberes incluían la cuota de cotización semanal, atracción de nuevos contribuyentes, recaudación de fondos, divulgación de ideas y distribución de propaganda y el otro era el socio contribuyente que solo cotizaba.

Cuba descartó la idea de que no podía hacerse una lucha en el llano, no obstante, se tuvo que aprender mucho en el propio proceso y se cometieron mucho errores. La línea estratégica era discutida desde el centro de la dirección del movimiento, estaban de acuerdo todos en que se realizara acciones de sabotajes evitando víctimas inocentes, para esto sería prohibido la utilización de metrallas en los niples, pequeñas bombas caseras que se utilizaban para demostrar que en las ciudades existía lucha .

Otras tareas como propaganda y recaudación de fondos de forma general eran acordadas por el centro, pero cada una de las medidas específicas no podían ser dirigidas desde lejos, había que tomarlas donde se desarrollaba la lucha como un problema táctico inmediato.

Determinadas zonas o ciudades tenían sus propias medidas que podían acometer dentro de la línea estratégica general y además tomar iniciativas, las que se fueron tomando en el camino según las circunstancias exigían.

No se contaba con un servicio de inteligencia , con relación a detectar o descubrir traidores, ocurrían más bien de forma casuística porque todos estaban muy vigilantes en ese sentido, y si se detectaba pues se procedía a la eliminación inmediata porque de ello dependía la vida de todos aquellos pertenecientes al movimiento.

Además de las bases fundamentales del M-26-7 hubo sectores de la pequeña burguesía que contribuyeron, desde luego tenían una participación diferente porque no se encontraban vinculados directamente a la acción. Su colaboración fue en funciones colaterales tales como propaganda, correr rumores, crear pánico, incertidumbre, confusión, etc. El propio movimiento los fue organizando en lo que se le llamó Resistencia Cívica, para también prestar ayuda organizada en cuanto a la contribución monetaria, los que estuviesen en condiciones. No obstante se debe aclarar que en esta actitud se ponían algunos burgueses, no es una generalidad de la burguesía como tal, donde podamos hablar de una amplia participación de la burguesía. “El Movimiento de Resistencia Cívica, organización de masas no militante fue estructurado por el M-26-7 como aparato de recaudación de fondos y fines propagandísticos.”[14]

“En las ciudades el M-26-7 fue la fuerza insurreccional predominante. Sus centros de mayor actividad clandestina eran las grandes concentraciones urbanas.”[15] El M-26-7 no contó en todas las ciudades, ni en forma permanente, con la misma estructura, pero, por lo general funcionaban: La Coordinación General, radicada indistintamente en Santiago de Cuba o en La Habana; y los frentes de acción: estudiantil, obrero, de organización, de propaganda y finanzas. El campo de acción clandestino se tornaba muy peligroso frente a las fuerzas represivas pues los escondites y las posibilidades de movimiento poseían un margen limitado de seguridad. Pero realmente las actividades insurrecciónales en el Llano, representaban para el régimen una gran preocupación creándole un ambiente hostil e inseguro porque algunas veces los clandestinos actuaban al mismo tiempo en diferentes sitios, es por ésto que la lucha en las ciudades debe verse concebida según Faustino Pérez como un apoyo importantísimo y fundamentalmente psicológico, pues cuando se actúa en este campo los cuerpos represivos tienen que estar siempre vigilantes. Al mismo tiempo ésto va creando un estado de opinión en el pueblo favorable al cambio y siembra incertidumbre en las clases económicas que apoyan al régimen dictatorial ya que van sintiendo su base movediza.

La actividad en el Llano se caracterizó fundamentalmente por los actos de sabotaje, el trabajo conspirativo dentro de las Fuerzas Armadas para penetrar en la retaguardia del enemigo y captar a aquellos miembros de estos órganos y vincularlos al movimiento sin separarlos de la policía o el ejército, recaudación de fondos, solidaridad con los presos políticos, relaciones con las distintas organizaciones revolucionarias, tareas de propaganda y actividad política en general.

Una semana antes del día previsto para el levantamiento de la ciudad de Santiago de Cuba en apoyo al desembarco de los expedicionarios del Granma, Frank solicitó la ayuda a los combatientes clandestinos de Palma Soriano por medio del compañero Chaín con el objetivo de obtener dinero para comprar armas y municiones, para ésto se asaltaría al pagador de la nómina de la refinería de Santiago. Se debía buscar un ayudante desconocido en la capital provincial, éste fue Asterio Hernández (El Isleño), hombre de probado valor personal. Debido a la escasa información obtenida para el golpe, esta acción no pudo llevarse a vías de hecho. No obstante los revolucionarios palmeros se mantuvieron alertas para cualquier orden que fuese emitida.

El 29 al mediodía Arturo Duque de Estrada, miembro de la dirección provincial del M-26-7 fue a avisar al grupo de Palma que el levantamiento sería al día siguiente. Carlos Chaín debía viajar de inmediato a Santiago a entrevistarse con Frank. En dicha entrevista se tomó en cuenta el armamento del grupo palmero el cual era solamente dos pistolas Colt 45 perteneciente a Misael Fernández y un revólver 38.

Frank había previsto que al tomar algunas posiciones en Santiago el día del levantamiento armado y se ocuparan armas, varias de éstas serían enviadas a la ciudad del Cauto con el objetivo de realizar diversas actividades como tomar el Hotel Palma, volcar un camión cisterna de combustible en la entrada del puente para evitar así el paso de refuerzos que pudiese enviar el ejército desde Bayamo hacia Santiago.

Frank ordenó la elección de dos compañeros que se incorporarían sobre las 6:00 de la mañana en la casa donde estaría el Estado Mayor, también debían acuartelarse los revolucionarios en Palma de la forma más encubierta posible, para ello el propio día 29 los jóvenes organizaron reuniones en forma de fiestas en patios y garajes particulares, para este acuartelamiento se escogieron los de más confianza, los más probados, con la idea que era un acuartelamiento de rutina más, para evitar aún así que la información se filtrara.

Elegidos los combatientes que se trasladarían a Santiago, sólo quedaba corroborar la coordinación con el chofer destinado para la acción, pero resultó que éste no se encontraba en la piquera, Chaín temeroso que el chofer informara a la policía envió a Misael Fernández a buscarlo a su casa, pero ya el mismo había partido hacia La Habana pues prefirió evadir por completo su participación directa en la acción; por lo que los revolucionarios se vieron obligados a alquilar otro carro sin chofer. Se ocultaron las armas y las municiones en un lugar seguro del carro, partiendo alrededor de la 1:00 de la mañana, evitando tomar la Carretera Central por la vigilancia que tenía. Rápidamente se les hizo evidente que había un movimiento extraordinario de fuerzas batistianas las cuales ya estaban alertas pues habían sido detenidos Lester Rodríguez y Josué País con un mortero la noche anterior que debía bombardear el 30 en la madrugada, desde el Instituto Santiago hacia el Moncada.

Debido a que  Rafael Oliva, quien iba manejando, estaba soñoliento pues había estado conduciendo desde la noche anterior, se decidió cambiar de chofer y sin percatarse se detuvieron 10 metros antes de llegar a la Posta de Guardia del Puerto de Boniato. Esto llamó la atención del soldado de turno siendo registrados el carro y sus ocupantes. Se ocupó una cajita de balas que por descuido no habían ocultado y aunque no fueron encontradas las armas y a pesar de las excusas de los jóvenes, fueron detenidos y enviados al Moncada, por lo que estos compañeros se vieron imposibilitados de cumplir con su objetivo.

 Lester Rodríguez, miembro de la dirección nacional del M-26-7 viaja a Palma Soriano donde se reúne con Ramón Álvarez por la dirección provincial del Movimiento y organiza oficialmente la célula directiva  del Movimiento quedando como  Coordinador y Tesorero a Parmenio García y Juan Fernández de  Jefe de  Acción y Sabotaje del Movimiento; esta responsabilidad fue transferida días después a Carlos Chaín, como Responsable de Propaganda y Divulgación fue elegido el compañero Antonio Rodríguez Sosa, y por el Movimiento Estudiantil, Luis Masferrer Sánchez; en Asuntos Laborales trabajaría Asterio Hernández, Rafael Esteva ("Chin") atendería la esfera de Acción Cívica  y como dirigente agrario,  vale destacar que en la casa de éste último fue donde se realizó tan importante reunión cita en Maceo No. 221. entre Callamo y Cisneros.[16] Alrededor  de esta célula funcionaba un ejecutivo para el desarrollo del Movimiento en la localidad. En realidad se crearon unas pocas células en el periodo comprendido entre finales de 1955 a mediados de 1956, ya que éstas aumentan en número, luego de un complejo proceso de consolidación de la conciencia revolucionaria y una minuciosa selección de lo más radical de la población palmera destacándose en su mayoría la juventud para ello Chaín se apoyó en plantillas de ingreso a la Juventud Ortodoxa para investigar a los jóvenes y ver así si tenían condiciones y disposición para integrar las filas del M-26-7, además algunos miembros de la Triple A (auténticos), se desprendieron de su organización para unirse al Movimiento, evidenciando una radicalización de la conciencia de estas fuerzas. Por otra parte en Palma existían sectores y organizaciones que aspiraban derrocar al tirano como fueron la Logia Asociación de Jóvenes Esperanza del Futuro (AJEF), la Juventud Ortodoxa, el Bloque Estudiantil Martiano, la ARO3, la primaria superior de la localidad y otros de carácter individual. Estas células se especializaron en varios frentes (Acción y Sabotaje, Propaganda, etc.) sin descartar su participación en otras actividades clandestinas. Estos primeros combatientes clandestinos se preparaban desde el punto de vista militar realizando entrenamientos en fincas y casas, entre ellas, la vivienda de Mario Maceo Quezada, mártir de la Revolución. 

Vale destacar que los miembros de la dirección municipal del M-26-7  en Palma Soriano no  contaban en su mayoría una ideología marxista, por las restricciones que tenía esta literatura en la dictadura, algunos de ellos sí conocían la obra martiana, Carlos Chaín, que sí poseía conciencia marxista, imparte charlas a los integrantes de la directiva.    

En el caso de Palma Soriano, la existencia del Central Palma, de una masa obrera significante y ser uno de los pueblos donde el Partido Comunista tenía más influencia con la presencia de su dirigente Enrique Manchón Manzano muy respetado y seguido es un fenómeno particular que va a tener cierta y determinada influencia. 



[1] Moncada: Antecedentes y preparativos. Pág. 168

[2] Tabares, José Antonio: Apuntes para la Historia del M-26-7. Pág. 135

[3] Actual Plaza de Marte

[4] Entrevista realizada a Carlos Chaín Soler el 30 de noviembre del 2002.

[5] Idem.

[6] En este lugar se encuentra actualmente la Biblioteca XX Aniversario.

[7] La Revolución en Cuba. 1953-1980. Pág. 45

[8] Ibarra Guitart, Jorge Renato: El Movimiento 26 de Julio y la SAR. En Revista Santiago No. 69, junio 1988

[9] Harnecker, Martha: Fidel, la estrategia política de la victoria. Pág. 23

[10] En esta importante reunión se encontraba Pedro Celestino Aguilera

[11] Organización creada por Frank País en junio de 1954 y que tendría una efímera vida formándose posteriormente la Acción Nacional Revolucionaria (ANR). 

[12] Las entrevistas realizadas a importantes figuras palmeras fundadoras del M-26-7 arrojan que la formación del M-26-7en Palma se originó antes que en Santiago (29 de junio de 1955), este dato contradice lo que los documentos afirman, que es todo lo contrario, no solo los testimonios sino también la reseña histórica municipal coincide en esta opinión. Decidimos abordar las dos ideas para sembrar el camino de otras investigaciones.  

[13] Mencía, Mario: Ob. Cit. Pág. 363

[14] Tabares del Real

[15] Abreu, Ramiro: En el último año de aquella República. Pág. 175

[16] En este sitio se encuentra una tarja conmemorativa debelada por Lester Rodríguez en ocasión de conmemorarse el XL del Asalto al Moncada.

3 Acción Revolucionaria Oriental: Organización creada por Frank País.

Autora: Lic. Darnys Fernández Hernández

Profesora de Historia

Universidad de Oriente

Santiago de Cuba

Cuba

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Publicado Wednesday 16 de February de 2005

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